En un influyente portal, comparó sus medidas arancelarias con las decisiones que tomó la Argentina a partir de 1930. Si en esa época EEUU hubiese decidido defender su industria textil, señaló, hoy no sería una potencia económica
FOTO DE ARCHIVO: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene un documento sobre «Barreras al comercio exterior» mientras pronuncia un discurso sobre aranceles en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. 2 de abril de 2025. REUTERS/Carlos Barria/Archivo
Buenos Aires, lunes 7 abril (PR/15) — Si hace cien años EEUU hubiera decidido proteger su industria textil con aranceles, como ahora Donald Trump quiere hacer con los autos, la producción de semiconductores y otros sectores fabriles, habría seguido el camino de la Argentina, que por entonces era una de las economías más prósperas del mundo, pero adoptó políticas que la llevaron a la declinación y el estancamiento, advirtió Kaushik Basu, execonomista jefe del Banco Mundial y exasesor económico en jefe del gobierno de la India, en una columna en el portal Project Syndicate.
Basu dijo que la Argentina tenía entonces un PBI por habitante que incluso superaba los de Alemania y Francia, pero tras el golpe militar de 1930 adoptó políticas nacionalistas, restringió la inmigración y aumentó fuertemente los aranceles, con los resultados históricos conocidos.
El economista comparó la situación actual con la evolución de la industria textil norteamericana a fines del siglo XIX y principios del XX. Por entonces, señaló, EEUU lideraba la producción textil, con Carolina del Norte a la vanguardia, pero a medida que los costos laborales aumentaron, el país perdió su ventaja competitiva y otros, como Vietnam, Bangladesh y Turquía, fueron asumiendo el liderazgo en ese sector.
En lugar de recurrir a aranceles para proteger la industria textil, EEUU optó por redirigir su economía hacia sectores que requerían innovación e investigación, áreas en las que tenía una ventaja comparativa. Si hubiera impuesto aranceles altos al ingreso de textiles podría haber mantenido su liderazgo en ese sector, pero a costa de limitar su desarrollo económico general, argumentó Basu.
El ahora profesor en la Universidad de Cornell e investigador de la Brookings Institution, en Washington, subrayó que hace cien años, mientras EEUU se abría al comercio y la innovación, invertía en educación superior y fomentaba la investigación tecnológica, lo que le permitió crecer y consolidarse como potencia económica, política y tecnológica global, la Argentina, con sus políticas proteccionistas, se fue rezagando y perdió su condición de país ascendente.
Autos y chips
Basu apuntó en particular al intento de Trump de revitalizar la industria automotriz en EEUU, mediante un arancel del 25% que entró en vigor el 3 de abril, el día siguiente al anuncio de los “aranceles recíprocos”. Trump afirmó que la industria automotriz estadounidense “florecerá como nunca antes”, pero según Basu el efecto será precisamente el opuesto, pues la medida no solo elevará los precios de los autos en EEUU, sino que también afectará la competitividad de la producción automotriz norteamericana frente a otras con costos laborales más bajos, como China, India, México e Indonesia.
Usualmente, una terrible jornada bursátil se debe a una quiebra bancaria, una pandemia, un huracán o porque otro país hizo algo. No tenemos este tipo de reacción en respuesta a anuncios de los que el presidente de EEUU está orgulloso. Es algo sin precedente. Es extremadamente peligroso
Sucede, explicó Basu, que industrias como la automotriz y la fabricación de semiconductores tienen altos costos fijos (compra de terrenos, construcción de plantas, obtención de permisos) y para que los inversores crean viable establecer nuevas plantas en EEUU necesitarían garantías de que los nuevos aranceles tendrán vigencia durante al menos una década. Pero la incertidumbre política y económica vuelven improbables esas seguridades a largo plazo.
E incluso si EEUU lograse atraer nuevas inversiones, prosigue, el resultado podría no ser tan beneficioso, porque proteger el mercado interno con aranceles encarecerá la producción local, haciendo que los automóviles de EEUU pierdan competitividad en el mercado global, consolidando la ventaja de países con menores costos de producción y desplazando aún más a EEUU del comercio internacional.
Otras advertencias
La advertencia de Basu se suma a la de otros economistas de los ámbitos políticos y académicos. Por caso, Lawrence Summers, expresidente de la Universidad de Harvard y exsecretario del Tesoro de EEUU, posteó en la red X el jueves 3, el día posterior a los anuncios de Trump, que había sido la peor jornada bursátil de los últimos cinco años. “Usualmente, cuando uno tiene una terrible jornada en la bolsa es por una quiebra bancaria, una pandemia, un huracán o porque otro país hizo algo. No tenemos este tipo de reacción en respuesta a anuncios de los que el presidente de EEUU está orgulloso. Es algo sin precedente. Es extremadamente peligroso”, escribió Summers, quien fue jefe del Tesoro norteamericano durante la segunda presidencia de Bill Clinton.
También en la Argentina hubo reacciones de ese tipo. Alberto Benegas Lynch (h), a quien el presidente Javier Milei considera un “prócer” del liberalismo argentino, posteó que dejando de lado “el necesario apoyo para completar lo del FMI al efecto de despejar la catástrofe heredada en el BCRA, el comportamiento del ejecutivo en EEUU de ‘vivir con lo nuestro’ es deplorable, empobrecedor y contrario a los extraordinarios valores de los Padres Fundadores”.
Benegas Lynh recordó que Milton Friedman, Nobel de Economía 1974, otro de los héroes de Milei, subrayó en un discurso: “Lo que beneficia a un país es la eliminación unilateral de aranceles y nunca el juego de la represalia. Es una lección simple que aún no se ha comprendido”. Además, reposteó a Adrián Ravier, que destacó que la medida de Trump “genera costos económicos altos para Estados Unidos y sus socios” y publicó una imagen creada por Inteligencia Artificial de Trump leyendo el libro “Vivir con lo nuestro” del economista argentino Aldo Ferrer.
“En Argentina un conocido defensor del “vivir con lo nuestro” y del proteccionismo fue Aldo Ferrer. El modelo de aislamiento destruyó la productividad en la Argentina, provocando empobrecimiento!”, escribió Ravier. Y cerró: “esperemos que Estados Unidos recupere pronto su espíritu de libre mercado en favor de la globalización”.
El analista político Lucas Romero, aseguró que el campo, que es “vital para la economía” argentina, “está esperando que, comience a reducirse la presión impositiva, lo que permitiría liberar todo su potencial”
Por Carina Rodríguez
Buenos Aires, 30 de marzo (PR/25) .- El analista político Lucas Romero señaló que “el alto nivel de retenciones ha convertido al sector agropecuario en una fuente recurrente de ingresos para el Estado”
“El proceso político encabezado por el presidente Javier Milei -a partir del 10 de diciembre de 2023- ha estado determinado por un factor clave, que es el entorno económico”, aseguró en Chacra Agro Continental el analista político Lucas Romero, y agrego que el primer mandatario tuvo que enfrentar desafíos económicos significativos, con la necesidad de “corregir desequilibrios estructurales que habían obstaculizado el funcionamiento normal de la economía”.
Romero destacó que el gobierno ha logrado “avances importantes” en este ámbito, especialmente en la cuestión fiscal. “Se ha hecho un esfuerzo considerable en el ordenamiento de las cuentas del Banco Central y en intentar reducir la inflación, que era una de las principales preocupaciones ciudadanas”, detalló. No obstante, el analista también señaló que la estrategia de estabilización, como la explicación del tipode cambio ha tenido efectos negativos en algunos sectores, especialmente en la competitividad del agro. “Este sector, vital para la economía, se ha visto afectado por políticas que le restan competitividad y rentabilidad”, remarcó.
Sobre la presión impositiva que pesa sobre el sector agropecuario, Romero subrayó que ésta ha sido una de las principales preocupaciones a lo largo del tiempo. “El alto nivel de retenciones ha convertido al sector en una fuente recurrente de ingresos para el Estado”, indicó, destacando que la agricultura sigue siendo un sector dinámico y con gran potencial, pero que, debido a estas políticas fiscales, no puede desplegar toda su capacidad. “El sector está esperando que, a medida que se logren los objetivos de ordenamiento económico, comience a reducirse la presión impositiva, lo que permitiría liberar todo el potencial del campo”, expresó Romero, sugiriendo que este sería uno de los principales pendientes del programa económico actual.
El campo “está esperando que, a medida que se logren los objetivos de ordenamiento económico, comience a reducirse la presión impositiva», indicó Romero (Revista Chacra)
En cuanto al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y su reciente aprobación en el Congreso, el analista político recordó los interrogantes que surgieron cuando Javier Milei asumió la presidencia. “El resultado electoral de esa elección dejó un panorama político muy desfavorable para la toma de decisiones”, explicó Romero. “Con solo el 15% de la Cámara de Diputados, Milei se encontró en una situación de hiperminoría, lo que generaba incertidumbre sobre cómo podría tomar decisiones importantes”, añadió.
Romero señaló que el presidente no ha sido particularmente inclinado al diálogo, y ha buscado que otros actores políticos le brinden las herramientas necesarias para gobernar. “Este ciclo ha estado marcado por una baja calidad institucional en la toma de decisiones”, comentó, y destacó la “institucionalidad creativa” utilizada por Milei, como la aprobación del acuerdo con el FMI mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
Por otra parte, Romero subrayó que la ausencia de un presupuesto oficial durante dos años consecutivosrefleja un déficit en la calidad institucional. “Esto no es positivo para el funcionamiento del gobierno, especialmente cuando hay sectores opositores que se muestran naturalmente obstruccionistas”.
Rosario, Santa Fe, miércoles 26 marzo (PR/25) — El mercado de granos continúa bajo la influencia de las compras chinas en Sudamérica, impulsando los precios del maíz y la soja. A pesar del avance de la cosecha en Brasil, los granos están tardando en llegar a los puertos, lo que provoca un aumento en las primas de exportación. «Este retraso genera una presión adicional sobre los precios y refuerza la posición de Sudamérica como oferente clave», explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En el caso del maíz, la demanda interna en Brasil se mantiene firme, reduciendo las exportaciones y provocando una separación entre los precios locales y los internacionales. «El rumor sobre una posible compra de maíz estadounidense por parte de Brasil generó un alza en el mercado de Chicago, aunque este tipo de operaciones no es inusual», destacó Romano.
Situación productiva y el impacto del clima
Las lluvias recientes han estabilizado la producción en Argentina, aunque en niveles inferiores, con reducciones más marcadas en el norte del país. «Si bien a nivel global esto no representa un gran cambio, en el NEA las pérdidas son significativas y pueden afectar a los productores de la región», agregó el especialista.
Por otro lado, a pesar de que los precios del poroto de soja se mantienen altos en comparación con las expectativas iniciales, el margen de la industria sigue siendo positivo. «Este contexto es alentador para el
El mercado del trigo y perspectivas para el nuevo ciclo
En cuanto al trigo, la menor presencia de Rusia en el comercio internacional es cada vez más evidente. Sin embargo, los stocks disponibles en otros países han limitado las subas de precios. En el mercado local, se percibe un mayor interés por el cereal. «Para la próxima campaña, las recientes lluvias, la baja en los costos de insumos y el repunte en los precios del grano están incentivando una mayor intención de siembra», comentó el especialista.
A nivel internacional, el Consejo Internacional de Granos anticipa mayores stocks de maíz y un aumento en los márgenes para la soja. En este sentido, el próximo 31 de marzo el USDA confirmará las intenciones de siembra en Estados Unidos, luego de que el Outlook proyectara un incremento en maíz y una reducción en soja. «Si bien la guerra comercial podría generar incertidumbre, el gobierno estadounidense ya ha anunciado subsidios para proteger a sus productores, lo que minimiza el impacto en la superficie cultivada», concluyó Romano.
En este contexto, se recomienda a los productores ir cerrando las relaciones insumo-producto conforme avancen los planes de siembra y la compra de fertilizantes y semillas, con el objetivo de optimizar los costos y mitigar los riesgos del mercado.
America first es la política de Trump que, con el tiempo, debería golpear la propia economía. De hecho, la Reserva Federal podría reducir...
Buenos Aires, 19 de marzo (PR/25) .- La teoría económica es clara: cuando se aplican aranceles, los que pierden inmediatamente son los consumidores.
Los aranceles constituyen una herramienta usual del mercantilismo, que intenta proteger la producción local, pero con el tiempo, lo que logra es lo contrario.
De eso los argentinos sabemos mucho.
Se encarecen las importaciones, por ello es la gente la que sufre.
Pero lo peor es que, a la larga, también se afectan las exportaciones, pues éstas necesitan de las importaciones para producir.
Este es el cuadro que se viene, de no haber cambios, sobre la economía de EE.UU. y, en consecuencia, sobre la del mundo: recesión.
Al día de hoy, los agentes económicos enfrentan una dura incertidumbre.
Así deben lidiar con la escalada arancelaria, originada por la Casa Blanca y las represalias que irán llegando por parte de los países afectados.
Es el caso de China que ya aplica un arancel del 10% contra la soja estadounidense.
America first es la política de Trump que, con el tiempo, debería golpear la propia economía.
De hecho, la Reserva Federal podría reducir la tasa de interés para aliviar la recesión en ciernes.
Este cuadro, sin embargo, podría tener un lado favorable para la soja y otros granos.
¿Por qué? Porque el valor del dólar debería seguir su recorrido en baja y, en consecuencia, las demás divisas en alza.
De esta forma, el poder de compra de los importadores aumentaría y, como las cotizaciones se efectúan en dólares, también deberían subir por esta causa.
En cuanto a los demás exportadores, al incrementarse el valor de sus respectivas monedas, la propensión a producir/exportar se reduce.
Un hecho está clarísimo. Desde el 10 de marzo pasado, el real no deja de subir.
Ello quita competitividad a los exportadores/productores. Por ende, debe repercutir en el precio vía menor interés en concretar toda oferta.
El gráfico es elocuente. Desde fines de diciembre del año pasado, el dólar viene en caída en relación al real.
Visto desde el lado del real, el gráfico es así:
Es muy probable que la recesión llegue al mundo, de la mano de EE.UU. Esta es una posibilidad muy negativa.
Pero, tal como explicamos, es posible que haya otro elemento a favor de los precios: la debilidad del dólar
Rosario, Santa Fe; 18 de marzo (PR/25) .- En un nuevo análisis de los mercados de granos, Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, señala que el mercado de la soja “se presenta enigmático”.
Para dar más detalle: los niveles de stocks son altos, mientras que las compras de China son lentas y deberían pasar de EE.UU. a Brasil por la guerra comercial. Sin embargo, los precios están firmes.
Romano considera que la clave para entender la fortaleza de la soja esté “posiblemente” en el aceite. “El stock/consumo de los principales aceites está en mínimos históricos, pero con la palma en stocks muy bajos y precios disparados. En tanto el de colza, no sólo tuvo baja producción, sino que tanto China como EE.UU. pusieron aranceles que frenan el comercio. Ambos deberán enfocar más su demanda en aceite de soja. A la vez, India ya venía haciendo lo mismo, incluso postergando sus compras de aceite de palma a la espera de precios más bajos. La gran duda aquí es la política de biocombustibles en EE.UU. Sin el aceite usado de China ni la Colza de Canadá, el aceite de soja seguiría muy demandado, y sus stocks en EE.UU. son mínimos”, enumera Romano.
¿Y cómo incide esto en nuestro país? “En Argentina esto lleva a una capacidad de pago de exportación por debajo de 270, con una de industria en 297 con un margen razonable para cosecha, y de 317 con “margen 0”. Ese sería el piso y techo de cotizaciones, así como su valor más razonable”, indica el especialista de la Universidad Austral.
Sobre el maíz, son pocas las noticias a escala mundial con los fondos saliendo de su posición neta comprada. “La normalización de lluvias en Argentina, la agilidad con la que se sembró la safrinha en Brasil cuando el clima lo permitió, y la confirmación de mayor área en EE.UU. hicieron que el mercado bajara un escalón. Sin embargo, con stocks chicos por mayor consumo que lo esperado, los precios siguen interesantes”, analiza.
El investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos también indica que Brasil seguiría expandiendo su consumo interno (alcista), mientras que el USDA estima menores importaciones de China, incluso más bajas que las estimadas por ese país (bajista).
En el mercado local, la trilla de maíz se encuentra demorada por las lluvias, mientras que hay fuertes discrepancias en cuánto quedará la producción: 49 para la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y 44 para la Bolsa de Comercio de Rosario. “Para el mundo esto no es significativo, y localmente estando por encima de 40 no debería ser un problema. Sin embargo, en un contexto de demanda internacional activa, podemos ver tirantés”, detalla.
Así, con menos área de soja en EE.UU. y más de maíz, “el precio de la soja debería ir de valores bajos a más altos y los de maíz bajar cuando llegue el ciclo nuevo, y el clima en ese país empezara a tomar la escena en los próximos meses”.
Finalmente, con respecto al trigo, Romano sostiene que el factor Rusia es alcista: “Las exportaciones mes a mes se hacen más pequeñas, y la cosecha nueva, por más que el gobierno muestre que mejora, tiene un problema de fondo: se sembró sin humedad. Pero esto está ya muy descontado en precios y los stocks del mundo tampoco son tan bajos. Adicionalmente otros países ya están aumentando intención de siembra ante la señal de precios”.
Y en Argentina quedan unas 8 M.tn. del ciclo viejo por colocar. De ese total, el especialista indica que 4 deberían quedar para el consumo interno. “Con lo restante se puede abastecer a Brasil con creces, lo que nos fuerza a ir en búsqueda de otros mercados. No podemos pedirle un salto a este mercado. En tanto, la relación de insumo producto del trigo, y la recarga de humedad, hace pensar en mantener o incrementar el área. Si es así, tengamos cuidado con los precios del nuevo ciclo”, advierte Romano.
En una nota de opinión, el prestigioso medio estadounidense resalta los logros económicos del Gobierno argentino, pero habla de la incertidumbre que genera el año electoral y la necesidad de nuevas reformas estructurales.
Buenos Aires, lunes 17 marzo (PR/25) — Mientras el Gobierno avanza con un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que le permita asegurar la estabilización de las variables macroeconómicas, algunos analistas advierten sobre cómo puede afectar al plan económico el año electoral y hasta dónde la firma del nuevo plan con el organismo financiero reforzará el camino trazado por la gestión de Javier Milei.
En ese sentido, un artículo publicado hoy por el medio estadounidense The Wall Street Journal advierte por los próximos meses para la economía argentina, y hasta afirma que a los mercados no les importa demasiado la firma del acuerdo con el FMI.
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“El milagro del mercado argentino está en suspenso”, se titula la nota firmada por Craig Mellow, un reconocido periodista especializado en finanzas y en mercados emergentes.
El artículo resalta que Milei firmó un decreto que preaprueba el acuerdo con el FMI, lo que confirma que las conversaciones están en una etapa avanzada. Sin embargo, advierte el autor, “los precios de los bonos soberanos argentinos no registraron variaciones significativas».
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La nota cita a otros analistas como Mauro Roca, quien asegura que “el programa del FMI ya está descontado”, por lo que “los inversores no ven en este acuerdo un nuevo factor positivo para los mercados”.
El artículo sobre el momento económico publicado por The Wall Street Journal
El artículo de Mellow resalta también que desde la asunción de Milei en diciembre de 2023, “los eurobonos argentinos han experimentado una fuerte recuperación. El bono de referencia con vencimiento en 2038 subió de 39 a 67 centavos por dólar, reflejando la confianza de los mercados en el ajuste fiscal del gobierno, que ha logrado reducir la inflación mensual del 20% al 2% sin generar protestas masivas».
Otro de los aspectos positivos es cómo la sociedad argentina sobrellevó el ajuste aplicado por el Gobierno argentino. “Las calles no han respondido con fuerza”, señaló Kate Moreton, analista de Columbia Threadneedle Investments, quien calificó este resultado como inesperado.
Sin embargo, los bonos han comenzado a estabilizarse en niveles aún bajos, advierte Mellow. Según Bruno Binetti, investigador de Chatham House, Argentina ha atravesado escenarios similares en el pasado y romper el ciclo de crisis económicas demandará años.
La nota publicada en WSJ también afirma que “el nuevo programa con el FMI incluiría 12.000 millones de dólares, destinados en gran parte a refinanciar parte de la deuda de 40.000 millones de dólares que Argentina mantiene con el organismo desde el gobierno de Mauricio Macri. Un monto superior a 15.000 millones de dólares sería inesperado», de acuerdo al análisis de Roca.
Aún así, señala el analista, “no proporcionaría un colchón suficiente para el próximo obstáculo de la reforma: abandonar el tipo de cambio fijo del país”.
“Un peso sobrevalorado ha generado algunos de los precios del dólar más altos del mundo”, explicó Roca. No obstante, liberar la moneda antes de tiempo podría revertir los avances en el control de la inflación, advierte.
Estrategia electoral y panorama político
La nota continúa con su análisis y resalta que Milei mantiene una popularidad superior al 50%, incluso tras el escándalo del llamado “criptogate”. “En contraste, su principal rival política, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, obtiene alrededor del 30% en las encuestas».
De acuerdo a Mellow, las elecciones legislativas de octubre serán clave para la gobernabilidad de Milei, ya que se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, donde su posición es más frágil. Sin embargo, los analistas advierten que un triunfo en estos comicios no garantiza estabilidad económica a largo plazo.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y el presidente Javier Milei, conversan en la cumbre del G7 en Borgo Egnazia, Italia, en 2024. Foto: REUTERS/Louisa Gouliamaki
“A Macri le fue bien en las intermedias de 2017, pero pocos meses después hubo una corrida contra el peso y todo se desmoronó”, recordó Bruno Binetti, investigador de Chatham House.
Otro de los puntos clave que señala el artículo es la relación con Estados Unidos. Según Mellow, “a pesar de la cercanía de Milei con el expresidente de EE.UU. Donald Trump, los analistas consideran que esta relación tiene un impacto limitado en la economía argentina».
“El futuro económico de Argentina dependerá no solo del nuevo acuerdo con el FMI, sino también de la capacidad del gobierno para implementar reformas estructurales que consoliden la estabilidad fiscal y el crecimiento sostenible”, continúa el artículo.
Y concluye: “Milei ya ha conseguido lo que muchos creían imposible en materia de inflación. Puede hacerlo de nuevo. Pero para el próximo medio año, el milagro del mercado argentino parece estar en suspenso”.