«Aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré en el marco de mis funciones las libertades y los derechos de todos los colombianos sin ningún distingo, incluida la libertad de profesar cualquier religión, o de no profesar ninguna, así como la Constitución ampara mi derecho a profesar libremente la mía, y a hacerlo de manera pública y privada», expresó el presidente.

Añadió que si el acto de alabanza del 7 de agosto «pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello. Le quiero decir al pueblo colombiano que su presidente hoy más que nunca está firme por la patria y que viva Cristo Rey. Que Dios bendiga a Colombia».

De la Espriella señaló previamente que dicho momento, denominado «invocación», fue parte del orden del día elaborado por la mesa directiva del Congreso de la República para su investidura como presidente de Colombia.

La mesa directiva estuvo liderada por el presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez Pinedo, a quien la sentencia del 26 de agosto también le ordena que ofrezca disculpas «por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado» y que manifieste que ello no volverá a suceder en los actos en los que represente al Poder Legislativo.

Durante la ceremonia de investidura presidencial, realizada en Cali, estuvo presente una imagen de la Virgen de Fátima y se llevó a cabo un momento de alabanza y oración interreligiosa, con la participación de un rabino, un pastor evangélico y un sacerdote católico.

Ese día, De la Espriella pronunció su primer discurso como presidente de Colombia, durante el cual agradeció a Dios por bendecir al país y terminó sus palabras dando vivas a Cristo Rey.

 

Expresiones públicas del presidente de su fe católica

 

Desde antes de su investidura, De la Espriella ha manifestado su fe católica en varios momentos, como la peregrinación que realizó por varios santuarios católicos para pedir a Dios que proteja al país y la consagración que hizo de Colombia y su gobierno a la Virgen de Chiquinquirá el 9 de julio.

Asimismo, una semana antes de la toma de posesión, Abelardo de la Espriella vivió un retiro espiritual junto con su vicepresidente y miembros del gabinete con la convicción de que «para construir una gran Nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión”.

El viernes 28 de agosto, ya como presidente, De la Espriella coronó la imagen de la Virgen de Fátima en la plaza de Bolívar, en Bogotá, en el marco de la jornada de oración «Colombia, un solo corazón» por las víctimas del terremoto.

En un post de Instagram, Abelardo de la Espriella compartió el 29 de agosto que «cada llama encendida anoche durante la jornada de Oración por Colombia y la gran velatón por las víctimas y las familias afectadas por el terremoto fue una luz de esperanza en medio del dolor».