El último informe trimestral de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina revela que la presión fiscal se mantiene en niveles históricamente altos.
Buenos Aires, miércoles 17 junio (PR/26) — El Índice FADA de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina de junio de 2026 determinó que los tres niveles del Estado se quedan con $61,90 de cada $100 que genera una hectárea agrícola en el país.
Este indicador macroeconómico evalúa la participación de los gravámenes sobre la renta agrícola, calculada tras descontar los costos productivos.
A pesar de que la cifra actual representa una leve disminución trimestral respecto del 62,5% registrado en marzo pasado, el peso de las obligaciones fiscales continúa siendo elevado. La riqueza remanente se distribuye en un 29,7% para el alquiler de la tierra y apenas un 8,5% de ganancia neta.
Modificaciones arancelarias y el impacto por cultivo

La economista de la entidad, Antonella Semadeni, explicó que el trigo y el girasol experimentaron mejoras en sus márgenes debido a una combinación de subas de precios internacionales. En el caso del cereal, influyó positivamente la baja de retenciones del 7,5% al 5,5% implementada por el Gobierno.
La estrategia oficial contempla una reducción arancelaria para el trigo y la cebada, seguida de un esquema de rebajas escalonadas a partir de enero de 2027 para soja, maíz y girasol. Estas medidas buscan disminuir a la mitad la carga fiscal sobre los granos hacia el año 2028.
En la vereda opuesta, el maíz quedó bajo presión debido al fuerte encarecimiento de los costos de producción, los fletes internos y los insumos estratégicos para la campaña. Especialmente preocupa el valor de la urea, un fertilizante clave que acumuló un incremento del 48% en términos anuales.
Distribución de la caja y disparidades entre provincias
El análisis pormenorizado de la recaudación expone que el 56,7% corresponde a impuestos nacionales de carácter no coparticipable, sustentados principalmente por los derechos de exportación vigentes. Los tributos nacionales coparticipables representan el 32,9% del total de la torta.
Por último, los impuestos de órbita provincial explican el 9,3% de la presión, mientras que las tasas municipales cierran la composición con apenas un 1,1%. La realidad geográfica muestra fuertes asimetrías, posicionando a Entre Ríos con el índice más alto (65,5%) del territorio nacional.
Las provincias de Córdoba (60,2%) y Buenos Aires (59%) se ubicaron cerca de la media ponderada del reporte de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina. En tanto, las mediciones arrojaron un 58,9% para La Pampa, un 58,2% para San Luis y un 55,6% para Santa Fe.

















