Persisten las demoras en la cosecha de maíz y trigo debido a la elevada humedad ambiental y falta de piso. El girasol avanza con incertidumbre climática y el sorgo finaliza su ciclo productivo.
Buenos Aires, viernes 14 agosto (PR/26) — La cosecha de maíz ritmo lento y buenos rindes alcanzó el 77 % del área apta nacional, con un rendimiento promedio de 7.860 kg/Ha. La persistencia de humedad ambiental continúa demorando el secado de los granos.
Los mayores retrasos frente al promedio histórico se concentran en el sur del área agrícola y Centro-Norte de Córdoba. En estas zonas, el avance está entre 14 y 26 puntos porcentuales por debajo.
En Córdoba, los fuertes vientos recientes provocaron vuelcos puntuales en lotes de maíz tardío. A pesar de ello, la proyección de producción nacional se mantiene firme en 64 millones de toneladas.
Trigo: avance final y expectativas productivas
La siembra de trigo llegó al 99,6 % de los 6,5 millones de hectáreas proyectadas. El avance intersemanal fue de solo 0,6 p.p. debido a las inadecuadas condiciones de piso en el sur.
Actualmente, el 53,5 % del cultivo transita desde macollaje en adelante. La condición de humedad es adecuada a óptima en el 86,5 % del área sembrada a nivel nacional.
Los lotes más adelantados, ubicados en el norte del país, inician la etapa de espigazón. Más del 80 % de los lotes presentan una condición de cultivo de buena a excelente.
Girasol: inicio de siembra con incertidumbre
La siembra de girasol cubrió el 11,5 % de las 3 millones de hectáreas proyectadas, reflejando un adelanto de 4,6 p.p. respecto al promedio de las últimas cinco campañas (U5C).
Aunque las labores se ralentizan en sectores del norte por falta de piso, ya comenzaron las siembras en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El sur enfrenta elevada humedad y pronósticos primaverales inciertos.
Sorgo: finalización de la campaña
La cosecha de sorgo granífero está próxima a concluir, alcanzando el 97,9 % del área apta nacional. El rendimiento promedio relevado hasta la fecha es de 4.080 kg/Ha.
Las tareas ya finalizaron en gran parte del país. Los últimos remanentes se concentran en el centro y sur de Buenos Aires y el sur de La Pampa, manteniendo la proyección de 2,8 millones de toneladas.

















