Neuquén multiplicó por más de 30 su participación en las exportaciones nacionales.La provincia pasó de representar el 0,25% de las exportaciones nacionales en 2015 al 8,7% en el primer semestre de 2026. Impulsada por Vaca Muerta, sus ventas externas crecieron 84,5% interanual y Patagonia más que duplicó su peso en las exportaciones del país.
Rosario, martes 1 septiembre (PR/26) — El mapa exportador argentino está experimentando una transformación profunda gracias al protagonismo de la energía y la minería. La región de la Patagonia pasó de representar el 14,8% de las ventas externas en 2025 al 17,8% en el primer semestre de 2026, traccionada principalmente por el sector energético.
El caso más significativo es el de Neuquén, que alcanzó los US$4.283 millones en exportaciones, registró un crecimiento interanual del 84,5% y escaló hasta convertirse en la tercera provincia exportadora de la República Argentina, ubicándose inmediatamente detrás de las provincias de Buenos Aires y de Santa Fe.
Estos datos determinantes surgen de un informe elaborado por el Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones (CIG) perteneciente a la Universidad Austral. El estudio demuestra de manera categórica que este cambio territorial forma parte de una evolución estructural más amplia donde el país no reemplaza su matriz tradicional, sino que incorpora nuevos motores de crecimiento.
Comportamiento sectorial y diversificación
Si bien la agroindustria continúa liderando holgadamente las ventas externas del país abarcando el 32% del total, otros sectores económicos avanzan con un dinamismo notablemente superior. Las Manufacturas de Origen Industrial registraron un incremento del 27,5%, mientras que el rubro de Combustibles y Energía experimentó una expansión del 42,5%.
En sintonía con este panorama de crecimiento federal y multisectorial, las exportaciones vinculadas a los minerales metalíferos y el litio experimentaron un salto extraordinario del 111,1%. De esta manera, la minería se consolida firmemente como una de las áreas de mayor vigor dentro del comercio exterior argentino.
Esta expansión regional forma parte de una transformación profunda de toda la matriz exportadora nacional. Paralelamente al liderazgo sostenido de la agroindustria, el segmento de combustibles creció un 42,5% interanual y las exportaciones de petróleo crudo aumentaron un 47,7%, reconfigurando por completo el perfil productivo del país.
El impacto estratégico de Vaca Muerta

La energía se posiciona indiscutiblemente como uno de los motores fundamentales de esta modificación geográfica y económica. Las exportaciones específicas de petróleo crudo treparon hasta alcanzar los US$4.693 millones con un incremento del 47,7%, al tiempo que las ventas externas de carburantes experimentaron una suba del 53,5%.
Simultáneamente, el incremento sostenido de la producción energética nacional está generando una baja sustancial en la dependencia de insumos extranjeros. El índice de cantidades importadas de combustibles y lubricantes sufrió una caída drástica del 62,1% si se comparan los registros del año 2022 con el primer semestre de 2026.
Esta evolución tan favorable se encuentra directamente vinculada por el informe con el desarrollo exponencial de los recursos hidrocarburíferos. Además, la transformación geoeconómica también se refleja en los mercados de destino, destacándose los incrementos interanuales hacia China (59,1%), Estados Unidos (42,1%) y el bloque ASEAN (59,8%).
Desafíos futuros para el desarrollo productivo
Para los especialistas del Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones (CIG), el gran desafío que se avecina consiste en lograr que este fenomenal crecimiento exportador se traduzca de manera directa en un desarrollo productivo genuino para toda la nación.
El informe enfatiza la necesidad de potenciar a los proveedores nacionales y regionales, fomentar mayores niveles de inversión, incorporar tecnología avanzada, fortalecer las capacidades de ingeniería y generar una demanda sostenida de empleo calificado en las diferentes regiones productivas.
En conclusión, la expansión sostenida de Vaca Muerta, la minería tecnificada y los nuevos rubros exportadores tienen el potencial estratégico de constituirse como una sólida plataforma destinada a construir capacidades productivas duraderas que permanezcan arraigadas de manera permanente en los territorios.

















