Colombia, sábado 12 septiembre (PR/26) — Es necesario que dentro de los ambientes eclesiales se hable de los problemas de salud mental para que las personas que los padecen encuentren espacios de acogida y acompañamiento, siguiendo el ejemplo del buen samaritano, señaló el P. Duberley Sánchez, quien lidera la pastoral de salud mental en Colombia.
El sacerdote hizo este llamado durante una entrevista con EWTN Noticias, en ocasión de la conmemoración de ayer, 10 de septiembre. del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
Esta realidad también ha golpeado a miembros del clero, con casos ocurridos en Italia, Estados Unidos y Brasil, donde un estudio publicado en 2023 reveló que 40 sacerdotes se habían quitado la vida en el lapso de siete años.
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El P. Duberley Sánchez, que dirige la Clínica del Alma, señaló que la realidad del suicidio «nos interpela y nos deja profundamente consternados, porque sabemos o entendemos que detrás de cada cifra hay una persona concreta, una historia, una herida profunda».
«Es empezar a hablar de salud mental en nuestros ambientes eclesiales, en nuestras comunidades. De esta manera vamos a combatir los mitos, vamos a reducir el estigma y vamos a pasar del silencio y la incomprensión a la apertura, a la acogida y al apoyo», afirmó.
Ser como el buen samaritano
El sacerdote dijo que la parábola del buen samaritano da herramientas pastorales para acompañar a las personas que pasan por padecimientos mentales, pues es Cristo quien se presenta como médico y terapeuta ante la humanidad herida.
Primero, «hay que aprender a estar atentos al sufrimiento psíquico que es invisible y silencioso», explicó el P. Sánchez, para luego interiorizar el dolor del otro y traducir la compasión en acciones concretas como lo hizo el buen samaritano.
Además, señaló, es importante saber hasta dónde llega la capacidad de uno. El buen samaritano «utiliza sus propias capacidades para atender y esa es una imagen de la Iglesia que sabe acoger», pero también «sabe derivar» y lleva al herido donde el posadero, sin abandonarlo porque posteriormente regresará «y eso es expresión de una Iglesia caritativa, misericordiosa».
En ese sentido, dijo que «la Iglesia debe caminar hacia la construcción de comunidades seguras», acogedoras, compasivas, responsables y conectadas hacia estas personas.
Crédito: Clínica del Alma.
«La Iglesia, que sabe cuidar con solicitud pastoral, es una comunidad formada y responsable, y la Iglesia que sabe regresar nuevamente es una Iglesia caritativa, misericordiosa», reafirmó.
Por ello, a las personas que padecen tendencias suicidas, el sacerdote los animó a acercarse a Cristo, porque «cuando todas las puertas se cierran, cuando no vemos que nada pasa en el horizonte, Jesús aparece allí. Es una puerta que debemos tocar. Es una puerta a la que hay que insistir».
Construir una pastoral que vele por la salud mental
Esta inquietud por construir una pastoral de la salud mental fue tomando cuerpo después del Congreso Nacional de Fe, Ciencia y Salud Mental que se llevó a cabo en marzo en Manizales (Colombia).
«Como uno de los frutos de este Congreso se creó el Consejo Nacional Interdisciplinario de Asesores en Pastoral de la Salud Mental», integrado por psiquiatras, pediatras, médicos generales, psicólogos, trabajadores sociales, abogados, teólogos, pastoralistas, indicó el P. Duberley Sánchez.
El sacerdote señaló que este equipo interdisciplinario está trabajando «en la elaboración de un modelo de pastoral de la salud mental», fundamentado «bíblica, teológica, antropológica, clínica y pastoralmente».
Crédito: Clínica del Alma.
El fin es brindar «un método pastoral propio para abordar el sufrimiento psíquico en ambientes eclesiales», con guías y protocolos de intervención para momentos específicos».
«Este Consejo Nacional se reúne periódicamente y nuestra preocupación mayor es avanzar hacia ese desarrollo de esta propuesta pastoral de salud mental, que queremos entregarle a los obispos y a delegados de pastoral de la salud para que ellos la sometan a un discernimiento pastoral y luego, posiblemente, si la consideran pertinente y benéfica, puedan adoptarla», expresó.

















