Ensayos del INTA en Tucumán demostraron que combinar biofertilizantes con la nutrición tradicional incrementa hasta 7 toneladas por hectárea el rinde de la papa. Una innovación clave para la rentabilidad y el cuidado del suelo.
Tucumán, miércoles 20 mayo (PR/26) — Ensayos realizados por especialistas del INTA en Tucumán demostraron que la incorporación de un biofertilizante formulado con Azospirillum sp., como complemento de la fertilización convencional, incrementó hasta 7 toneladas por hectárea el rendimiento del cultivo de papa.
Se trata de una tecnología que mejora la absorción de nutrientes y optimiza el uso de insumos.
En Tucumán, la producción de papa temprana ocupa un lugar estratégico dentro de las economías regionales.
Por lo tanto, sostener los rendimientos y preservar la calidad de los suelos el manejo de la fertilización se convirtió en uno de los principales desafíos.
En este contexto, especialistas del INTA evaluaron durante tres campañas el comportamiento de biofertilizantes aplicados en combinación con esquemas tradicionales de nutrición en lotes comerciales de la variedad Spunta, cultivada en la zona del pedemonte tucumano.
Los ensayos permitieron analizar el aporte de microorganismos promotores del crecimiento vegetal —a base de Azospirillum sp.— incorporados al momento de la plantación, en un sistema productivo caracterizado por altas dosis de fertilizantes químicos y condiciones de manejo intensivo propias del cultivo de primicia.
“En una provincia como Tucumán, donde el cultivo de papa ocupa miles de hectáreas y tiene fuerte impacto económico, este tipo de innovaciones representan una oportunidad concreta para avanzar hacia modelos productivos más eficientes y rentables”, destacó Rolando Quiroga, especialista del INTA Aguilares.
Las evaluaciones, desarrolladas durante tres campañas en Los Sarmientos, registraron incrementos productivos de hasta 6,9 toneladas por hectárea. Resultados preliminares consolidan el potencial de los insumos biológicos como estrategia de intensificación sostenible.
Estos insumos biológicos favorecen la absorción de nutrientes y reducen pérdidas por lixiviación o volatilización, lo que contribuye a una mayor eficiencia en el uso de insumos.
En un contexto donde el uso intensivo de fertilizantes de síntesis química puede afectar la calidad del suelo y su microbiología, los biofertilizantes emergen como una herramienta estratégica. “Este tipo de tecnologías se enmarca en los enfoques de intensificación sostenible, orientados a producir más, pero con menor impacto”, señaló Quiroga.
Más rendimiento con biofertilizantes
El ensayo se realizó en la localidad de Los Sarmientos —departamento Río Chico—, y los datos obtenidos muestran que, en las tres campañas evaluadas, los lotes tratados con biofertilizantes registraron rendimientos superiores respecto al testigo.
En términos generales, la incorporación de esta tecnología permitió incrementos de entre 4,8 y 6,9 toneladas por hectárea, lo que representa un impacto económico relevante para los productores.
Quiroga remarcó que “los resultados obtenidos confirman que la aplicación de biofertilizantes no solo mejora los rendimientos del cultivo de papa, sino que también contribuye a optimizar el uso de nutrientes y a preservar la salud del suelo”.
El trabajo se realizó por especialistas de la Agencia de Extensión Rural Aguilares junto con investigadores de la Estación Experimental Agropecuaria Famaillá. Este abordaje permitió validar la tecnología en condiciones reales de producción.
El último informe del USDA sorprendió con datos alcistas para trigo y soja, mientras el anuncio de Estados Unidos sobre futuras compras agroindustriales de China volvió a impulsar expectativas en los mercados. En Argentina, la cosecha de soja avanzó con fuerza, el maíz perdió dinamismo comercial y el trigo comienza a mostrar señales de una campaña con menor área, pero precios más firmes.
Rosario, Santa Fe, martes 19 mayo (PR/26) – La última semana dejó una combinación de factores internacionales y locales que volvieron a mover al mercado de granos. Por un lado, el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mostró recortes de stocks globales y señales alcistas especialmente para trigo y soja.
Por otro, la cumbre entre Estados Unidos y China generó inicialmente decepción por la falta de anuncios concretos, aunque luego Washington sorprendió al comunicar que el país asiático compraría productos agroindustriales estadounidenses por unos 17.000 millones de dólares anuales, además de las 25 millones de toneladas de soja ya comprometidas.
Según explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral “el mercado espera anuncios concretos de negocios agrícolas tras el encuentro entre Trump y Xi Jinping, pero eso no ocurre en un primer momento y los granos reaccionan a la baja. Sin embargo, el anuncio posterior de compras agroindustriales por parte de China vuelve a darle sostén a los precios”.
En paralelo, el conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa sin resolución y mantiene cerrado el tránsito comercial en el Estrecho de Ormuz, situación que sigue presionando al alza los costos energéticos y logísticos a nivel mundial.
Soja: menos stocks en EE.UU. y fuerte avance de cosecha en Argentina
El USDA elevó la producción estadounidense de soja para la campaña 2026/27 a 120,7 millones de toneladas, 4,7 millones más que en el ciclo previo. Sin embargo, el dato que sorprendió al mercado fue la baja de stocks finales, que quedaron en 8,44 millones de toneladas, 1,5 millones menos de lo esperado por los analistas.
“El ajuste de stocks responde principalmente a una mayor molienda y a mejores exportaciones previstas para Estados Unidos. La suba de molienda tiene lógica por el mayor corte de biodiésel, aunque genera dudas el crecimiento proyectado de exportaciones en un contexto donde China incluso habla de reducir sus importaciones”, señala Romano.
En ese sentido, China proyecta compras de soja por 95,5 millones de toneladas debido a una caída en su rodeo porcino, muy por debajo de las 114 millones que estima el USDA.
Mientras tanto, Brasil continúa consolidando una oferta récord. La CONAB elevó la producción brasileña a 181,6 millones de toneladas y el USDA proyecta 186 millones para la próxima campaña. Para Argentina, el organismo estadounidense prevé una producción de 50 millones de toneladas.
En el plano local, la cosecha argentina avanzó con fuerza y alcanzó el 58%, tras sumar 24 puntos porcentuales en apenas una semana. Con pronósticos climáticos secos, el grueso de la trilla podría completarse rápidamente.
Además, las ventas de productores comenzaron a acelerarse y superaron por primera vez el milón de toneladas semanales. “La comercialización viene muy lenta, pero empieza a activarse. Aun así, la originación sigue por debajo de los niveles históricos”, indica Romano.
Otro dato relevante es que la industria aceitera argentina comenzó a implementar sistemas de geolocalización para separar soja HB4 y evitar rechazos de compradores europeos.
Maíz: caída de producción global y menor dinamismo comercial local
En maíz, el USDA redujo en 26 millones de toneladas la producción estadounidense esperada para la campaña 2026/27, aunque el ajuste resultó menor al que esperaba el mercado. Los stocks finales de Estados Unidos quedaron en 49,7 millones de toneladas, todavía elevados en términos históricos.
A nivel global, el dato fue más contundente: los stocks mundiales caerían 17 millones de toneladas hasta 277,5 millones, ubicando la relación stock/consumo en 21,1%, cerca del promedio histórico y marcando el segundo año consecutivo de reducción.
“El mercado ya descuenta un escenario de menor oferta global de maíz, especialmente por problemas climáticos en Brasil, pero la falta de anuncios concretos con China termina arrastrando los precios junto con la soja”, explica Romano.
En Brasil, la consultora Agroconsult redujo la estimación de maíz de invierno a 112,1 millones de toneladas, muy por debajo de las 123,9 millones del ciclo pasado, debido a la falta de lluvias.
Para Argentina, el USDA proyecta una producción de 55 millones de toneladas, cinco millones menos que el ciclo previo por reducción de área sembrada.
En el mercado local, la cosecha avanzó lentamente y alcanzó apenas el 32%, en parte porque los productores priorizaron la recolección de soja. La caída de Chicago impactó directamente sobre los precios locales y desalentó ventas.
“Los productores están mucho más vendedores de soja que de maíz. En maíz la baja internacional sí se traslada al mercado doméstico porque los precios locales venían muy por encima de la capacidad de pago”, sostiene Romano.
Trigo: fuerte impulso alcista por recortes globales y deterioro climático
El trigo fue el cultivo que mostró las señales más firmes en el informe del USDA. El organismo redujo en ocho millones de toneladas los stocks finales mundiales y aplicó fuertes recortes productivos entre los principales exportadores.
Estados Unidos ajustó su producción a 42,48 millones de toneladas, el menor volumen desde 1972. También hubo bajas importantes en la Unión Europea, Australia, Canadá y Argentina.
Además, la situación climática en Estados Unidos genera preocupación creciente. La condición del trigo de invierno cayó al 28% entre bueno y excelente, contra 54% del año pasado. El crop tour en Kansas mostró rindes promedio de apenas 26 qq/ha frente a los 30 qq/ha históricos, mientras que en Oklahoma comenzaron a cosechar un mes antes de lo habitual por la sequía y el exceso de calor.
“Hoy el trigo es el mercado con fundamentos más sólidos. Los recortes productivos globales y los problemas climáticos en Estados Unidos están generando un escenario claramente alcista”, afirma Romano.
En Argentina, las proyecciones privadas apuntan a una reducción de área sembrada. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima una caída de 3%, mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un recorte de hasta 7%.
Aun así, la producción seguiría siendo relevante, con estimaciones que van de 18 a 21 millones de toneladas.
Los precios firmes ya comenzaron a incentivar negocios anticipados de la campaña 2026/27. Actualmente las ventas a precio representan casi el 6% de la producción esperada, frente al promedio histórico del 4% para esta época del año.
El sector apícola argentino consolida su crecimiento internacional tras duplicar sus ingresos por ventas al exterior en el primer trimestre.
Buenos Aires, martes 19 mayo (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación consignó que el crecimiento de las exportaciones de miel en los primeros tres meses de 2026, alcanzó el récord de los últimos 20 años tanto en valor como en volumen, con un aumento interanual del 93,3% en el valor absoluto exportable y el 83,9% en volumen, en base a datos de INDEC.
La apicultura es uno de los principales complejos que exhibe con un crecimiento notable en cuanto al desempeño en mercados externos, respecto al mismo período de 2025, pasando de 38,3 millones de dólares a 74 millones de dólares y de 16.249,6 a 29.887,1 toneladas. A su vez, su precio promedio se incrementó 5,1%.
En lo que respecta al Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, Argentina emitió certificados por un total de 2.423 toneladas para la Cuota de Miel completando el cupo trimestral.
En 2025, nuestro país logró colocar más de 27 mil toneladas en los países de la Unión Europea, un mercado de altísima segmentación, demostrando que la miel argentina reúne los mayores estándares de calidad del mundo.
Al respecto, la Secretaría manifestó que la diferenciación por calidad es un componente estratégico para el desarrollo competitivo de las producciones alimenticias y el ingreso a nuevos mercados.
Argentina es uno de los mayores exportadores mundiales de miel. De cara a ser más competitivos frente a los requerimientos de los mercados externos y la diferenciación de calidad, se oficializó, a través de la Resolución 61/2026, la actualización del «Protocolo de calidad para la miel fraccionada argentina«. Un Protocolo de estas características resulta ser un patrón o medida para todos los productores que deseen diferenciar su producto como estrategia competitiva.
El principal destino de las exportaciones del sector apícola es Estados Unidos (66% del total del valor, manteniendo el predominio en los últimos años), seguido por la UE (con alrededor del 30%).
Luego de las nevadas y heladas del fin de semana, el frío se asienta con fuerza. Seguirá tiempo muy frío con cielos despejados y temperaturas bastante por debajo de lo normal en gran parte del país.
Saldivar Mauricio
Buenos Aires, martes 19 de mayo (PR/26) .- La tercera irrupción notoria de aire frío, dejó heladas y nevadas en gran parte de Argentina
La irrupción de aire polar que barrió el país este fin de semana, no dejó lugar a dudas: el invierno llegó antes de hora.
Este sábado y domingo, ´hubo nieve en lugares que no la veían desde hacía tiempo —sierras de Córdoba, San Luis y zonas bajas de Mendoza— y terminó de sellar un otoño 2026 que ya acumula tres episodios fríos importantes, todos con una característica común: enfriamiento generalizado que alcanzó tanto a la región Pampeana como al norte argentino.
Cuando comience la semana laboral, el frente habrá cruzado hacia el norte. Pero lo que viene detrás no es alivio: ingresa una masa de aire más seca y fría que impulsará valores térmicos muy por debajo de los parámetros normales para esta época del año.
El otoño 2026 ya acumula tres episodios fríos muy importantes
Este es el patrón clásico de los eventos otoñales tardíos. El frente agita las cosas durante su paso —lluvias, nieve en altura, inestabilidad— y después cede el escenario a un bloque anticiclónico que seca el aire, estabiliza el cielo y favorece la pérdida de calor nocturna.
Semana para salir bien abrigados… ¡y cuidar las plantas!
El modelo ECMWF ubica el núcleo más intenso del aire frío sobre la porción central del país, con anomalías térmicas negativas significativas respecto de los promedios climáticos de mayo.
A partir de ayer lunes y durante buena parte de la semana, el escenario en la franja central —Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires— tendrá el mismo denominador: heladas entre moderadas y fuertes sobre amplios sectores productivos.
La semana laboral comenzó con temperaturas mínimas muy frías en casi todo el territorio nacional, con heladas afectando especialmente la zona central.
El modelo de referencia de Meteored, el ECMWF, mantiene el núcleo más intenso del aire frío sobre la porción central del país, con anomalías térmicas negativas significativas respecto de los promedios climáticos de mayo.
Las zonas rurales del norte bonaerense y la Pampa húmeda acumularán varias noches consecutivas con marcas bajo cero.
Para las plantas sensibles de interior y la actividad agropecuaria, las heladas reiteradas podrían generar impactos sobre árboles, plantas y cultivos sensibles, en especial en áreas suburbanas y regiones con lotes tardíos o actividades hortícolas expuestas.
Más al norte, el contraste va a llamar la atención
El impacto del frío se hará sentir también en Cuyo y el NOA, con heladas intensas localizadas y temperaturas bajo cero grados. La persistencia es la parte que más preocupa: las bajas temperaturas podrían mantenerse durante buena parte de la semana, con tardes algo más templadas pero sin capacidad de revertir el frío de fondo. El NEA será la región con temperaturas más «confortables» en este final de otoño.
El modelo de referencia, el ECMWF, marcó las zonas con acumulación de nieve hasta la madrugada del lunes que pasó.
Hacia el jueves y el viernes la situación se mantiene estable, con un leve incremento en las temperaturas a partir del fin de semana. Los modelos sugieren que hacia el lunes 25 de mayo, podrían asomar algunas lluvias en sectores del litoral. Vale la pena seguirlo.
La semana que arranca va a requerir abrigo, mucho abrigo. La amplitud térmica entre la madrugada y el mediodía puede superar los 15 °C en varias regiones, lo que obliga a pensar dos veces antes de salir.
En Elortondo, el híbrido NS 7765 VIPTERA3 de Nidera alcanzó los 185 qq/ha en un lote que desafió la sequía de enero y reescribió los planes de la campaña.
Buenos Aires, 19 de mayo (PR/26) .- En el corazón de la zona núcleo argentina, donde los rendimientos elevados no son la excepción sino la regla, todavía hay lugar para la sorpresa. Eso fue lo que vivió Fernando Llobet, un productor con más de 30 campañas sobre la espalda, cuando decidió probar un nuevo material en su campo de Elortondo, en el sur de Santa Fe.
En un lote de 50 hectáreas, Llobet optó por la prudencia: apostó apenas 10 hectáreas al NS 7765 VIPTERA3 y dejó el resto en manos del AX 7761 VT3P, un viejo conocido que campaña tras campaña le venía asegurando resultados consistentes. La lógica era clara: experimentar sin arriesgar el grueso de la producción.
Sin embargo, a la hora de entrar con la cosechadora, el planteo cambió por completo. “El 7765 le ganó por unos 8 quintales”, resume el productor. Los rindes finales en esas 10 hectáreas oscilaron entre los 178 y los 185 quintales por hectárea (qq/ha), cerrando un promedio cercano a los 182 qq/ha.
El valor de los números: ¿Qué significa este rinde?
Para tomar dimensión del logro, vale mirar el contexto:
El contraste nacional: Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, el rendimiento promedio nacional de maíz para la campaña 2025/26 se ubica entre los 76 y 79 qq/ha. Esto significa que el lote de Llobet prácticamente duplicó la media del país.
La equivalencia en kilos: En la jerga agrícola, un quintal equivale a 100 kilos. Hablar de 182 qq/ha implica una productividad de 18.200 kilos de grano por hectárea, una cifra descomunal incluso para las tierras más fértiles de la región pampeana.
El partido se ganó en un enero sin agua
Lo más disruptivo de este récord es que se consiguió en una campaña marcada por la irregularidad climática. El mes de enero, una ventana crítica para la definición del rendimiento del maíz, fue sumamente duro en el sur santafesino: apenas cayeron 15 milímetros en todo el mes, configurando un escenario de estrés hídrico que en condiciones normales habría desplomado las proyecciones.
¿Cómo hizo el cultivo para sostenerse y quebrar el techo productivo? Según Llobet, la clave combinó genética de punta, el «tanque lleno» del suelo y un manejo agronómico milimétrico:
La reserva profunda del suelo: Las copiosas lluvias acumuladas entre agosto y octubre del año anterior dejaron las napas y el perfil del suelo cargados de humedad. Cuando el cielo se cerró en enero, las raíces del maíz encontraron el agua que necesitaban en el subsuelo.
Tecnología contra las plagas: El híbrido de Nidera cuenta con la tecnología Viptera 3, reconocida en el mercado por brindar la máxima protección contra orugas devoradoras (como el gusano cogollero), evitando pérdidas foliares y asegurando que la planta concentre toda su energía en el llenado de la espiga.
Manejo de precisión: El lote, ubicado de manera estratégica sobre la Ruta 33, cuenta con una larga historia de rotación sostenida (trigo, maíz y soja). Además, se realizó un escarificado previo —una labranza vertical profunda que rompe las capas compactadas del suelo sin dar vuelta la tierra—, lo que permitió una mejor oxigenación y facilitó que las raíces exploren el suelo en profundidad. A esto se sumó una fertilización ajustada y un control de malezas eficaz desde el arranque.
“Fue una suma de cosas que se hicieron bien en un ambiente de alta calidad y sin limitantes”, explica el productor santafesino.
Dos «goleadores» para la próxima temporada
Con tres décadas de experiencia, Llobet sabe perfectamente que en el campo no existen las recetas mágicas ni los resultados asegurados, ya que cada campaña dibuja un tablero diferente. Por eso, su estrategia para el próximo ciclo combina el entusiasmo del nuevo descubrimiento con la cautela de la experiencia.
“Este año voy a aumentar la superficie con NS 7765 VIPTERA3”, anticipa de cara a la nueva campaña. De todos modos, aclara que no abandonará el material que lo acompañó siempre: el AX 7761 VT3P sigue siendo, en sus palabras, “un híbrido muy difícil de reemplazar” debido a su enorme estabilidad frente a climas adversos.
Para la próxima siembra, la táctica ya está definida: Llobet pondrá a jugar a sus dos mejores goleadores en la cancha grande, buscando el equilibrio justo entre la estabilidad defensiva y el máximo potencial de rendimiento.
Acerca de Nidera Semillas
Nidera es una marca referente en el desarrollo de semillas de maíz, trigo, girasol y soja, integrada al grupo Syngenta. La compañía acompaña a los productores locales combinando genética de vanguardia, herramientas de analítica digital y un equipo técnico especializado para resolver los desafíos específicos de cada lote.