La tormenta perfecta: Cómo el agro argentino debe prepararse para la llegada de “El Niño”

La tormenta perfecta: Cómo el agro argentino debe prepararse para la llegada de “El Niño”

Expertos advierten sobre la volatilidad extrema del clima y recomiendan cambios estructurales en la estrategia de adaptación

 

Buenos Aires, lunes 11 mayo de 2026. Mientras que productores de la región núcleo enfrentan los desafíos de una campaña irregular, los modelos meteorológicos internacionales advierten sobre la inminencia de un fenómeno de El Niño con probabilidades de lluvias superiores al 90% desde julio.

La paradoja es inquietante: Argentina puede enfrentar precipitaciones de hasta 150 mm en pocas horas, inundaciones masivas y olas de calor prolongadas.

Es un quiebre estructural que exige repensar completamente la estrategia de adaptación del sector. Así lo advierten especialistas en biotecnología agrícola y adaptación climática que han analizado el escenario en profundidad.

Los contrastes climáticos son cada vez más marcados. Si bien los perfiles de suelo contaban con reservas de agua por lluvias anteriores, los productores han tenido que lidiar con periodos de calor extremo y precipitaciones irregulares.

Ahora, los pronósticos muestran un cambio de escenario hacia lluvias extremas: El Niño se está gestando con fuerza.

 

Imagen IA

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima un 61% de probabilidad de que ocurra, con un 25% de chances de que sea fuerte a muy fuerte. Ya hay 400 mm acumulados en el norte y casi 1 millón de hectáreas afectadas.

Para un sector que ya enfrenta retenciones del 30%, falta de financiamiento, altos precios de los fertilizantes e insumos, y una brecha de competitividad creciente con Brasil, esta volatilidad climática extrema es un desafío mayúsculo.

Pero la pregunta que se hacen productores, inversores y funcionarios es una sola: ¿cómo se adapta el agro a un clima de contrastes tan marcados?

Lo que está ocurriendo en abril de 2026 es sintomático de un problema más profundo. En las últimas semanas de abril, la región está saturada de humedad:

  • Cosecha frenada: apenas 25% de avance vs. 55% histórico.
  • Suelos empantanados que impiden ingreso de maquinaria.
  • Riesgos de plagas, hongos y deterioro de granos por humedad prolongada.

 

«Estamos viendo el fin de la era de la predictibilidad climática«, comenta Rodrigo Pontiggia, Founder & CEO de Cycle F, empresa especializada en biotecnología agrícola. «Los productores no pueden seguir basando sus decisiones en patrones climáticos históricos. El clima ya cambió, y el agro debe cambiar con él».

 

 

Especialistas en adaptación climática y biotecnología agrícola coinciden en que el sector necesita implementar cambios estructurales inmediatos. Cycle F, en su análisis de la situación, ha identificado cinco recomendaciones clave que el agro debe adoptar:

1. Transitar de la predictibilidad a la resiliencia

«El primer cambio conceptual es fundamental: dejar de pensar en ‘predecir’ el clima y empezar a pensar en ‘adaptarse’ a su volatilidad«, señala Pontiggia. «Esto significa invertir en cultivos y sistemas más resilientes, capaces de tolerar tanto sequía como exceso de agua, calor extremo y eventos meteorológicos impredecibles».

Los productores deben dejar de elegir variedades de cultivos basadas en el promedio histórico y empezar a elegir basadas en la capacidad de tolerar extremos. Del mismo modo, los sistemas de riego deben diseñarse no para el promedio, sino para la volatilidad.

  1. Proteger la planta desde adentro: Bioestimulantes como herramienta de adaptación

El productor nunca puede controlar el clima. Lo que sí puede controlar es la capacidad de su planta para tolerar el estrés abiótico. Esto significa invertir en bioestimulantes que preparen la planta desde adentro para tolerar sequía, exceso de agua, calor extremo, heladas y otros eventos impredecibles.

Los bioestimulantes no son un lujo, sino una necesidad estructural en un contexto de volatilidad climática. Los datos respaldan esta posición. Los bioestimulantes nanotecnológicos pueden generar aumentos de rendimiento de 9% a 32% en contextos donde el clima golpea fuerte, protegiendo contra sequías, heladas, granizo, exceso de agua e impacto de herbicidas.

 

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3. Regenerar el suelo como estrategia de adaptación integral

«Un suelo regenerado es un suelo resiliente», afirma Pontiggia. «Cuando devolvemos materia orgánica al suelo, mejoramos simultáneamente su capacidad de retención de agua y su capacidad de drenaje. Es una estrategia que funciona en ambos extremos«.

La recomendación es transitar hacia fertilizantes organominerales que devuelvan materia orgánica al sistema suelo-planta. Los ensayos demuestran que esto puede reducir hasta un 30% el uso de fertilizantes químicos de síntesis —un ahorro crítico en un contexto de altos precios de los fertilizantes y presión fiscal— mientras se incrementan rendimientos en 21% o más.

 

4. Adoptar la Economía Circular como modelo de negocio

La economía lineal (extraer, producir, descartar) ya no es viable en un contexto de crisis climática y presión ambiental. El agro debe transitar hacia modelos circulares donde los residuos de una industria se convierten en insumos de otra. Esto reduce costos, mejora la sustentabilidad y genera resiliencia sistémica.

Los mercados internacionales exigen cada vez más prácticas sustentables. Los productos generados bajo modelos de economía circular tienen acceso a mercados premium que valoran la sustentabilidad, mejorando márgenes en un contexto de presión de precios de insumos.

 

5. Invertir en innovación tecnológica como herramienta de competitividad

Argentina está perdiendo terreno frente a Brasil en productividad agrícola. La brecha se amplía cada año. La única forma de recuperar competitividad es mediante la innovación tecnológica. Los productores y el sector en general deben invertir en tecnologías que mejoren la eficiencia de producción.

Esto incluye bioestimulantes, fertilizantes inteligentes, sistemas de monitoreo de cultivos, y otras herramientas que permitan producir más con menos recursos.

La inminencia de El Niño sumado a los altos precios de insumos, crea una ventana de oportunidad única. Los productores no solo necesitan soluciones para los contrastes actuales, sino herramientas para adaptarse a la volatilidad climática que caracterizará el próximo período. «El Niño no es una amenaza que podamos evitar», señalan de Cycle F.

«Es una realidad que debemos enfrentar. Pero si el sector adopta las recomendaciones que estamos planteando ahora, puede transformar esta crisis en una oportunidad de competitividad».

Los productores que implementen estas estrategias de adaptación estarán mejor preparados para enfrentar la volatilidad climática.

Segundo, tendrán márgenes mejorados gracias a la reducción de costos de insumos.

Tercero, tendrán acceso a mercados premium gracias a prácticas más sustentables.

Cuarto, estarán mejor posicionados competitivamente frente a productores que no hayan adaptado sus sistemas.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Cycle F

Implementación del acuerdo UE-MERCOSUR: Implicancias y oportunidades para Argentina

Implementación del acuerdo UE-MERCOSUR: Implicancias y oportunidades para Argentina

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Todo lo que tenés que saber del acuerdo que entró en vigor el 1° de mayo: qué cambia para el agro, los derechos de exportación y las inversiones. Al final, un anexo con herramientas para sacar provecho del área de libre comercio más grande del mundo.

 

Rosario, lunes 11 mayo (PR/26) — Desde el 1ro de mayo pasado, se encuentra plenamente vigente el Acuerdo Interino de Comercio MERCOSUR-UE. Como bien destacó la Cancillería Argentina en la presentación del acuerdo, estamos ante un nuevo impulso con un socio estratégico de la Argentina.

Para el bloque sudamericano representa un hito de madurez comercial: estamos ante el acuerdo de mayor envergadura que el Mercosur logra cerrar en toda su historia, revitalizando y dándole un nuevo impulso al bloque.

La Unión Europea es el segundo destino de exportación y el principal inversor extranjero en la República Argentina. De acuerdo con el INDEC, en 2025 las exportaciones totalizaron US$ 8.486 millones, mientras las importaciones fueron de US$ 10.478 millones, concentrando el 9,7% de las exportaciones y el 13,8% de las importaciones. En el primer trimestre del 2026 la participación de la UE en las exportaciones fue del 9,3%, un mínimo en décadas de participación europea que podría empezar a revertirse de la mano de este acuerdo.

Los productos exportados al bloque europeo van desde harina de soja y biodiesel hasta minerales de plata, pasando por carne bovina y maní, entre otros productos. Los principales destinos de las exportaciones son los Países Bajos, Alemania, España, Italia e Irlanda. Sin embargo, el hecho de que Países Bajos se encuentre primero tiene que ver con el peso del Puerto de Rotterdam como puerta de entrada al bloque europeo, luego transitando a otros países.

El acuerdo Mercosur – UE beneficia a un gran número de empresas, en tanto una de cada cuatro empresas que exportan en Argentina lo hacen al mercado europeo. Esto lo convierte a la vez en la segunda región a la que más empresas argentinas exportan, sólo detrás de América Latina.

Por su parte, desde la UE se importa otro amplio abanico de productos, que abarca desde combustibles hasta medicamentos, pasando por bienes de capital hasta fertilizantes. Los principales orígenes de la UE son Alemania, Italia, España, Francia y Países Bajos, en ese orden. Alemania es por sí sola el quinto abastecedor de importaciones de Argentina, con especial protagonismo de bienes de capital.

En qué consiste

Este acuerdo crea reglas de juego claras para el comercio entre los cuatro países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y los veintisiete de la Unión Europea (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania y Suecia).

La firma de este tratado constituye el área de libre comercio más grande del mundo, eliminando la discrecionalidad potencial en política comercial. En este sentido, se liberan el 100% de los bienes industriales y el 82% de los bienes agrícolas para ingresar a la Unión Europea. Asimismo, para los bienes agrícolas que no tienen liberalización total, se establecen cuotas de acceso. Estas incluyen productos como carnes, huevos, quesos, leche en polvo, etanol, azúcar, arroz, maíz, entre otros productos. No obstante, la baja de aranceles es sin cuota para otros productos agro como hortalizas, frutas, vino, entre otros.

El 99% de las exportaciones del Mercosur ingresan al acuerdo con beneficios. Un 74% ya está libre de aranceles desde el 1ro de mayo pasado y un 18% progresivamente en diez años. Por su parte, el 7,8% entran con preferencias fijas o bajo cuotas, mientras que sólo el 0,3% del total de las exportaciones quedan fuera del acuerdo. Este acuerdo tiene a la agroindustria como protagonista: el 85% de las exportaciones argentinas a la Unión Europea consiste en productos del agro. Asimismo, como bien destacó Cancillería, el 15% de las exportaciones de alimentos al bloque europeo consiste en productos altamente diferenciados, proporción menor al 1% en otros socios como India e Indonesia y de 9% de promedio general.

Del lado del acceso europeo al Mercosur, cerca del 60% de las importaciones se desgravarán en 10 años o más, y además un 9% no estará sometido a desgravaciones o preferencias. Asimismo, de ser necesario se podrán aplicar salvaguardias bilaterales hasta los 18 años de entrada en vigor del acuerdo. Al mismo tiempo, como bien ponderó Cancillería, se aplicarán reglas de origen para asegurar la integración birregional y se podrán suspender preferencias en caso de fraude aduanero. Sólo el 14% de las importaciones de la UE se desgravaron totalmente desde la aplicación del acuerdo, y el 9% de los bienes están excluidos del acuerdo.

El acuerdo nivela las condiciones de acceso a un mercado en el que muchos competidores ya tienen un acuerdo de libre comercio, como Chile, Ecuador, Perú, Colombia, México, Canadá, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Asimismo, garantiza estabilidad en las reglas de acceso y mejora el acceso a insumos industriales, esenciales en las importaciones desde la UE. Además, y como fue bien destacado por la Cancillería Argentina, el Estado conserva herramientas de política productiva, al mantener el poder de compra para desarrollo productivo en gran parte de sus adquisiciones.

Como bien fue comentado extendidamente desde BCR, este acuerdo contiene regulaciones tanto para bienes como para disciplinas. No conforme con ello, reafirma compromisos internacionales, como los de la Organización Mundial del Comercio (OMC) relativos a defensa comercial, comercio electrónico, facilitación el comercio, entre otras modernizaciones regulatorias. En este sentido, el Mercosur logró un trato preferencial en la clasificación de riesgo y la validación de sus propios sistemas de control y datos locales ante las autoridades europeas frente a la Normativa 1115/2023 de deforestación y potenciales normativas que quieran imponerse a las exportaciones.

Más allá de la apertura comercial

La apertura de mercados con baja de aranceles y cuotas de ingreso espera impulsar el comercio entre bloques. Sin embargo, el alcance de este tratado no se queda ahí. A partir del tercer año de aplicación del acuerdo, es decir, desde el 1ro de mayo del 2029, Argentina no podrá establecer derechos de exportación a exportaciones hacia la UE, salvo algunas excepciones. Por su relevancia exportadora, una de las cuestiones más relevantes para el agro consiste en los DEX relativos al Complejo Soja.

En este sentido, con el acuerdo Argentina se compromete a un techo de derechos de exportación para el Complejo Soja del 18% al quinto año (1 de mayo de 2031), bajando al 14% para el décimo año (1 de mayo de 2036). Nada impide a las autoridades fijar derechos de exportación por debajo de esos umbrales. Además, se consolidan cronogramas de bajas de aranceles para todos los productos del complejo. De generalizarse, se estima un ingreso adicional de divisas por exportaciones agroindustriales de US$ 10.529 millones en 10 años. 

Más allá de ello, por sus disposiciones generales el acuerdo llevaría a cero en tres años a los derechos de exportación de los complejos maíz, trigo, sorgo, girasol, carnes, entre otros destacados productos que se envían al bloque europeo. Las excepciones a la baja de derechos de exportación incluyen 191 posiciones incluidas en un anexo específico y la posibilidad de reimplantarlos “ante desequilibrios fiscales graves o una depreciación brusca y repentina de la moneda local, que requiera acción inmediata”, lo cual no puede ser permanente.

Por su parte, el acuerdo Mercosur – UE espera ser también un catalizador de inversión extranjera directa. El millonario anuncio de la Embajada de Alemania en esta semana de un acuerdo para abastecer dos millones de toneladas de gas natural licuado (GNL) al país europeo a partir de 2027 es un hito en esta línea.

Además, en términos de inversiones sólo provenientes de la UE (es decir, sin incluir las inversiones del sector privado), el bloque europeo comprometió 1.800 millones de euros para el Mercosur con fondos de su actual presupuesto. La asignación de fondos dependerá del interés, proactividad y capacidad de cada país, y consiste en 400 millones de euros en subvenciones directas y para reforzar programas existentes y 1.400 millones de euros para canalizar a través de intermediarios financieros y el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

El acuerdo Mercosur-UE no es solo un acuerdo comercial. Representa la consolidación de un marco institucional que Argentina no tenía. En un contexto global donde las reglas de acceso a mercados están marcadas por la incertidumbre, contar con certeza jurídica frente al segundo destino exportador del país es un activo de largo plazo. Aprovechar la previsibilidad que el acuerdo ofrece será esencial para atraer inversiones, generar empleo y escalar exportaciones.

Anexo

La Cancillería Argentina ha puesto a disposición del público una serie de herramientas para sacar provecho de este flamante acuerdo:

•    Cancillería Argentina – Texto completo y resumen de beneficios

•    Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) – Consulta de alícuotas por posición arancelaria y cronograma de baja de aranceles

•    VUCE – Listado de cuotas arancelarias

Para conocer más y analizar los impactos puntuales y sectoriales del acuerdo Mercosur-UE, pueden consultarse los siguientes artículos del Informativo Semanal:

•   Acuerdo UE-MERCOSUR: ¿Qué impacto tiene para Argentina la rebaja pactada en derechos de exportación al 2035?

•    Se firmó el acuerdo Mercosur – Unión Europea. ¿Qué implica y cómo puede impactar en Argentina?

•    Acuerdo Mercosur – UE ¿Qué impacto tendría para el complejo soja?

•    El impacto del acuerdo Mercosur-UE en Santa Fe y en el campo argentino

•    Unión Europea- Mercosur ¿Cómo conocer el efecto del acuerdo para tu sector económico o empresa?

•    Unión Europea: Mercosur Un año clave para la carne vacuna argentina

 

 

Fuente: Informativo Semanal BCR

Primicias Rurales

Más de una vuelta a la Argentina: 850.000 camiones descargaron granos en el Gran Rosario

Más de una vuelta a la Argentina: 850.000 camiones descargaron granos en el Gran Rosario

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terre – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El ingreso de camiones al Gran Rosario marca un récord histórico en la primera semana de mayo, impulsado por el avance de la cosecha en la Región Núcleo. Mientras que el mercado local reacciona con un fuerte incremento en el volumen de contratos de soja.

 

Rosario, sábado 9 mayo (PR/26) — Aunque la cosecha de soja avanza lento a nivel país, el fuerte avance en Región Núcleo impulsa un ingreso récord de camiones en la 1ra semana de mayo. EE. UU. e Irán se acercarían a un acuerdo, presionando la cotización de los aceites vegetales a la baja.

 

1. El disponible de soja subió AR$ 10.000/t por un día y se triplicó el volumen de contratos con precio

La cosecha de soja es una de las más retrasadas en la última década a nivel país, con el 41% de avance anual en las labores a nivel nacional. La falta de piso por las persistentes lluvias ha estado retrasando las actividades en el campo, condicionando el ingreso de porotos al circuito comercial.

Este contexto se refleja en el nivel de existencias de soja al primero de mayo, con 11,8 Mt reportadas en plantas de acopio, industriales y de exportación. Si bien el salto intermensual es importante, está lejos de las 15 Mt que se reportaron el año pasado y aún más de las casi 21 Mt en la campaña 2019/20, ciclo comparable en términos de existencias totales de granos.

Más allá del ritmo récord de exportaciones para maíz, trigo y girasol, la absorción externa de granos no alcanza para compensar en la rotación teniendo en cuenta los volúmenes máximos de producción de esta campaña. Por ello, a pesar de que todavía no se generalizó la cosecha de la oleaginosa, los stocks de granos en el circuito comercial prácticamente igualan el récord histórico, con un 42% menos de soja.

 

Sin embargo, mientras las condiciones lo permitan, la puesta a punto de la cosecha será prioridad, intensificando los envíos de granos y la llegada de suministros al circuito comercial.

Esta última semana, hasta el jueves inclusive, entraron más de 73.000 camiones a los puertos y plantas industriales del Gran Rosario, récord semanal para la descarga de granos a esta altura. Teniendo en cuenta el acumulado anual, ya van 850.000 camiones que descargaron granos en la región, récord histórico y 185.000 camiones más el año pasado.

 

Como es de esperar, en un escenario de suministros récord de granos, la presión de cosecha se acentúa aún más en el mercado disponible, empujando los precios a la baja. Entre todo abril y lo que va de mayo, la pizarra de soja promedió AR$ 432.000/t, y nunca salió del rango AR$ 420.000/t – 440.000/t, un 10% menos que a fines de marzo. Valuada en dólares la historia se repite, con caídas promedio del 7% entre marzo y mayo para el precio disponible, llegando a mínimos de diez meses.

Sin embargo, bajo un contexto internacional de altísima volatilidad, con variaciones intradiarias bruscas en Chicago, esta misma semana el mercado disponible tuvo revancha alcista en precios. Luego de quince ruedas consecutivas en AR$ 430.000/t o menos, el precio spot por soja subió AR$ 10.000/t durante una sola rueda, lo que bastó para marcar la jornada con mayor cantidad de toneladas anotadas con precio hecho desde que arrancó la cosecha. El 5 de mayo se operaron 304.000 toneladas con precio en firme, triplicando el promedio diario de las últimas tres semanas. Aunque el salto comercial fue notorio estos días, en términos generales, el ritmo de comercialización de esta campaña sigue siendo de los más bajos, con el 28% de la producción comprometida a esta altura, 9 p.p. por detrás de la media.

2. El mercado internacional de soja, entre Ormuz y China

Durante esta semana tuvo lugar uno de los avances más relevantes para alcanzar la paz desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente, o por lo menos así lo descuenta el mercado. Entre ambos países contendientes se habría elaborado un “memorándum de entendimiento” que iniciaría una ventana de 30 días de intensas negociaciones para llegar a una paz definitiva. Según Reuters, en los puntos tratados se omiten renglones claves de la disputa, como el desmantelamiento del programa nuclear iraní, una de las causas principales del inicio de la guerra. Sin embargo, la noticia fue percibida por el mercado como un paso importante hacia una eventual normalización del flujo comercial sobre el Estrecho de Ormuz. El petróleo Brent, que había superado los US$ 114/bbl, cayó un 16% en tres ruedas hacia los US$ 98/bbl, mínimos de dos semanas y la primera vez desde el año pasado que el petróleo cae por tres jornadas consecutivas.

La caída del combustible arrastró al aceite de soja en Chicago, que había alcanzado los USD 1.700/t el martes, máximos desde noviembre del 2022, y en la semana se operaba cerca de los USD 1.600/t. Aun así, el nivel actual de precios por el aceite se mantiene un 40% por encima de las cotizaciones preguerra.

Al mismo tiempo, las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y China también están en el ojo de la tormenta, con el mercado altamente expectante de lo que pueda ocurrir el próximo 14 y 15 de mayo, cuando Donald Trump visite suelo asiático, principalmente en materia de revalidar o conseguir nuevos compromisos de compras de soja. Hasta ahora solo 11,8 Mt de soja se comprometieron de la campaña 2025/26 desde USA a China, el volumen más bajo desde la 2006/07, cuando los asiáticos importaban 4 veces menos que en la actualidad. Mientras tanto, Sudamérica sigue siendo el epicentro de las compras de soja asiáticas.

En lo que va de la campaña y teniendo en cuenta las programaciones para este mes, Brasil estaría exportando 52,6 Mt de soja, superando el ritmo del año pasado y rompiendo récord de exportaciones hacia mayo. Del total, el 70% tendrían como destino suelo chino. En Argentina las compras asiáticas también se hacen sentir: un line-up de más de 800.000 toneladas de soja, y 2,5 Mt registradas en DJVE, aún más que la campaña pasada a esta altura.

Bajo este escenario, con cotizaciones internacionales por aceites vegetales cerca de récords históricos y China volcado al mercado sudamericano de soja, el esquema de precios relativos para el sector exportador argentino es casi tan extremo como el del año pasado: aceite de soja entre valores máximos, con cotizaciones FOB para la harina que en términos de poroto de soja queda “barata”. La principal diferencia durante este año es que el precio de exportación del aceite de soja se revalorizó en términos relativos respecto a la cosecha pasada, mientras que el nivel de precios de la harina se mantuvo prácticamente igual, elevando así el poder teórico de compra del sector en el mercado interno.

Sin embargo, la principal amenaza para el mercado global de soja actualmente es el nivel de “ruido” que debe enfrentar el mercado y la abultada posición de los fondos especulativos en Chicago. Los fondos llegaron a mantener la posición comprada más importante de la que se tenga registros en el complejo soja hacia fines de la semana pasada. Con los avances del acuerdo de paz, las ventas diarias fueron intensas y generalizadas para todos los commodities agro, convalidando tres ruedas consecutivas en rojo para granos y aceite. Aun así, el poder de fuego de los fondos especulativos es altísimo, exponiendo al mercado a eventuales recortes de posiciones y ajustes bruscos en precios frente a cambios de expectativas. En el marco de la soja, Ormuz y China son dos variables que claramente pueden disparar reajustes.

3. El mercado de maíz también siente el rigor de los fondos

El papel de los fondos especulativos es igual de relevante en el mercado de maíz, siendo el cereal el producto agro que más buscaron los fondos especulativos desde que comenzó a descontarse en el mercado las tensiones sobre Medio Oriente. 

La ampliación de cartera fue de 350.000 contratos comprados netos en poco más de tres meses, llegando a alcanzar la posición comprada en maíz más importante desde febrero del 2025.

 

Si bien el apetito por commodities agro fue general, el maíz junta algunos fundamentals propios en este escenario que justifican la dinámica actual:

•    las frecuentes subas del precio del crudo y, en los últimos meses, su estabilización cerca de los US$ 100 el barril, lo que al maíz dado su carácter de materia prima para producir etanol (el cual tiene sustituibilidad parcial con el combustible fósil);
•    los altos costos de fertilización, dados los altos precios de la urea, lo que reduce el margen de sembrar maíz, llevando a algunos analistas a pensar que el área final sembrada sea menor de lo proyectado inicialmente por USDA;
•    la fuerte demanda externa: Estados Unidos tuvo una cosecha 2025/26 que fue récord y superó por amplio margen los volúmenes de años pasados. Aun así, los norteamericanos lograron colocar 77 millones de toneladas de maíz en los mercados de exportación al 30 de abril, de las 83,2 Mt que USDA proyectan se venderían.
•    las políticas de biocombustibles: Estados Unidos, entre otros importantes países productores agrícolas, están avanzando hacia mayores tasas de corte y políticas de uso de combustibles vegetales, que derivan en perspectivas de mayor demanda interna segura para los cultivos energéticos -entre ellos el maíz y la soja-, soportando mayores precios para estos.

En el orden de acontecimientos recientes, el rumor de que podría alcanzarse más pronto que tarde una tregua entre Estados Unidos e Irán provocando la caída del crudo, los fondos respondieron desarmando posiciones largas de maíz en CBOT. En consecuencia, el contrato más operado pasó de un máximo anual de US$ 191/t durante el lunes a terminar el jueves en 184/t y recortando.

Maíz argentino: exportaciones récord con un mercado comprador diversificado

Con un 38% de avance de cosecha de maíz, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la abultada producción que salió de los puertos en el primer bimestre de campaña (marzo y abril) totaliza 9,76 millones de toneladas, según datos de INDEC marzo y de NABSA para abril. Esta cifra representa un incremento de 45% respecto al primer bimestre del año anterior, en el que se habían embarcado 6,70 Mt.

En la imagen anterior se aprecian los destinos de exportación del maíz argentino 2025/26. El principal comprador de la producción argentina fue Vietnam, con un 17%, seguido por Egipto (16%) y Argelia (13%).

Comparando con el primer bimestre de campaña anterior, se registra una mayor participación de los países africanos, pintados de marrón oscuro. Estos acumularon cerca del 38% de las importaciones del cereal argentino, ganándole terreno al resto de regiones destino de la exportación.

 

Fuente: BCR Informativo Semanal

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CREA y Cargill Argentina sellan alianza estratégica por la sostenibilidad agroindustrial

CREA y Cargill Argentina sellan alianza estratégica por la sostenibilidad agroindustrial

Ambas entidades consolidan el programa Sistemas Productivos Sostenibles para medir y mejorar el impacto ambiental, social y económico del agro mediante el uso de datos y evidencia científica.

 

 

Buenos Aires, sábado 9 mayo (PR/26) — CREA y Cargill Argentina unieron esfuerzos para consolidar el programa Sistemas Productivos Sostenibles, el cual está enfocado en establecer criterios objetivos para medir, comprender y mejorar las tres dimensiones de sostenibilidad de los sistemas agrícolas a través de una mirada integral.

Desde 2020 la red CREA impulsa el proyecto Sistemas Productivos Sostenibles para analizar cómo las decisiones empresarias impactan a nivel productivo, económico, social y ambiental.

“El desarrollo de sistemas productivos sostenibles requiere articulación, evidencia y compromiso en el territorio. Esta alianza con CREA nos permite avanzar en ese camino, fortaleciendo la generación de información y promoviendo mejoras concretas en el sistema agroindustrial”, señaló Fernando Cozzi, Country Representative de Cargill Argentina, durante el lanzamiento de la iniciativa realizada esta semana en la sede porteña de CREA.

El proyecto integra un enfoque basado en datos, evidencia científica y trabajo en el territorio, con el objetivo de generar información confiable y comparable que contribuya a la toma de mejores decisiones en el agro argentino.

“Este proyecto refleja el valor del trabajo colaborativo y de la toma de decisiones basada en datos para generar conocimiento aplicado. Buscamos aportar herramientas concretas que ayuden a los empresarios a mejorar su desempeño y sostener la competitividad del sector en el tiempo. La clave es compartir para mejorar, integrar datos para decidir mejor y hacerlo con una mirada sistémica: entender cómo impactan las decisiones no de manera aislada, sino sobre el sistema productivo completo”, explicó Fernando de Nevares, presidente de CREA.

El proyecto se desarrollará en tres etapas complementarias. En una primera instancia, se diseñará y validará un sistema integral de indicadores de sostenibilidad y se construirán las bases de datos necesarias para establecer una línea de base robusta.

En una segunda etapa, se avanzará en el análisis e interpretación de resultados, identificando brechas y oportunidades de mejora. Finalmente, una tercera etapa llevará esos aprendizajes al territorio mediante ensayos y casos demostrativos que permitan evaluar el impacto de distintas prácticas productivas. El alcance territorial incluirá las zonas del Gran Chaco y de la región Pampeana.

Gran parte del programa se fundamentará en la plataforma DAT CREA, que contiene registros de 28 campañas —que en conjunto representan más de 27 millones de hectáreas— con más de 300 variables de manejo agrícola.

“Entre las principales metas del proyecto se incluyen el desarrollo de un sistema integral de indicadores de sostenibilidad, la generación de una línea de base del estado actual de los sistemas agrícolas, la construcción de marcos de referencia para la toma de decisiones y la implementación de casos demostrativos en campo”, resumió Joaquín Bello, responsable técnico del programa.

Durante la presentación, integrantes del equipo técnico de Cargill Argentina compartieron la visión de la empresa en lo relativo a la sostenibilidad. La última novedad en ese sentido es la promoción del cultivo de colza para diversificar las rotaciones invernales.

“En muchas localidades del Gran Chaco los avances agrícolas impulsaron no sólo desarrollo productivo y económico, sino también fundamentalmente social. La sostenibilidad, entendida como un proceso de mejora constante, implica abarcar todas las dimensiones de manera integral”, indicó Sergio Serra, directivo de la unidad de I+D de CREA.

Fuente: CREA – CARGILL

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Guerra de poderosos belgas: Jan de Nul y Deme definen la privatización de la Hidrovía

Guerra de poderosos belgas: Jan de Nul y Deme definen la privatización de la Hidrovía

Tras superar la evaluación técnica, las dos potencias europeas quedan a un paso de la adjudicación económica por el control de la vía navegable más importante de la región.  

Buenos Aires,   viernes 8 de mayo (PR/26) El proceso de privatización de la Vía Navegable Troncal (VNT) ha entrado en su recta final. La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) confirmó este jueves que las firmas belgas Jan de Nul y DEME superaron la evaluación técnica, quedando habilitadas para la apertura de las ofertas económicas, instancia que definirá el futuro logístico de Argentina.

Puntajes y evaluación técnica

El análisis de los proyectos, realizado bajo estándares internacionales validados por la UNCTAD, arrojó una ventaja inicial para Jan de Nul:

  • Jan de Nul: 66,2 puntos.

  • DEME NV: 42,14 puntos.

En esta etapa se evaluaron los planes de dragado, señalización, protocolos ambientales y ciberseguridad. Si bien Jan de Nul parte con ventaja técnica, la verdadera batalla comenzará con el Sobre N° 3, ya que la propuesta económica representa el 60% de la calificación total (120 puntos posibles).

Próximos pasos

A partir de ayer, corre un plazo de siete días para posibles impugnaciones. De no haber objeciones, la ANPYN fijará la fecha para la apertura de las ofertas económicas.

«La modernización de la VNT es clave: por aquí circula el 80% del comercio exterior argentino», señalaron fuentes oficiales, destacando la necesidad de reducir costos logísticos para el sector productivo.

Respaldo empresarial

El avance del proceso cuenta con el «visto bueno» del círculo rojo económico. Entidades de peso como la UIA, la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) han manifestado su apoyo a la licitación, viéndola como un paso fundamental para recuperar la competitividad exportadora del país.

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Fuente: NA