Una movilización masiva acompaña a la Selección en el Mundial 2026. Los fanáticos concentraron su presencia en Estados Unidos, que combina a viajeros del país con la numerosa comunidad de residentes.Logró un impulso financiero clave, inyectando miles de millones de dólares en las sedes estadounidenses mientras el equipo nacional pelea hacia la gran final.
Buenos Aires, sábado 11 julio (PR/26) — Las proyecciones del sector turístico confirman que entre 70.000 y 100.000 hinchas viajaron directamente desde Argentina para vivir la Copa del Mundo.
Este flujo triplicó el tráfico habitual hacia Norteamérica en esta época, demostrando un compromiso incondicional con el equipo nacional.
A este grupo se sumó una gran masa de argentinos residentes en Estados Unidos, con una fuerte presencia de los 81.000 compatriotas radicados solo en el estado de Florida.
La estrategia de los seguidores fue clara: enfocar su presencia exclusivamente en las sedes estadounidenses, dejando de lado los estadios en México y Canadá tras la fase inicial.
El perfil del seguidor y su inversión
Argentina se consolidó como uno de los diez países que más tickets solicitó a través de la plataforma oficial de la FIFA, sumando entusiastas desde Europa, Sudamérica y Australia.
El esfuerzo financiero de cada hincha fue significativo, con un gasto promedio estimado de USD 30.000 a USD 35.000 por persona durante toda la competencia.
Este presupuesto, que equivale a cerca de 10 salarios promedio, se dividió principalmente en entradas, alojamiento y gastos diarios de comida e hidratación.
El costo para una permanencia estándar durante el torneo implicó entre USD 1.500 y más de USD 4.000, dependiendo del tipo de habitación, la ciudad sede y si se compartió con otros viajeros.
Comida y gastos diarios: Durante un día de partido, los hinchas tuvieron que calcular entre USD 60 y USD 150 por persona debido a los elevados precios de la sede estadounidense y el costo de la hidratación.
Los tickets para seguir a la «Scaloneta» oscilaron entre los USD 700 para instancias iniciales y superaron los USD 2.500 en categorías principales o reventa.
Concentración y pasión en las tribunas
La «marea» argentina se hizo sentir en banderazos masivos realizados en ciudades estratégicas como Atlanta y Kansas City, puntos clave de la hoja de ruta del seleccionado.
Mientras México y Canadá cerraron su participación en el torneo tras los dieciseisavos, el volumen masivo de hinchas se concentró íntegramente en suelo estadounidense.
La pasión de los residentes en ciudades como Nueva York y California terminó de completar un escenario vibrante que transformó cada estadio en una verdadera localía.
El impacto económico en Estados Unidos
Nueva York y Nueva Jersey se posicionan como el epicentro económico indiscutido del torneo, concentrando más de 3.300 millones de dólares en derrama turística.
Al albergar la gran final en el MetLife Stadium, la región capitaliza el mayor volumen de negocios, impulsando significativamente el PIB estadounidense con un impacto nacional proyectado de 17.000 millones de dólares.
A pesar de estas cifras históricas, el impacto real varía según la capacidad de cada sede. Texas, a través de Dallas y Houston, proyecta un beneficio de hasta 2.000 millones de dólares debido a la masiva afluencia de visitantes y la celebración de partidos de fases finales clave.
Florida, con Miami como eje, consolida un aumento marcado en la ocupación hotelera y el gasto turístico tras la asignación de cuartos de final. Por su parte, California observa un volumen alto de transacciones en sus ciudades, aunque limitado por la saturación turística habitual del estado.
En el Medio Oeste, la ciudad de Kansas City destaca por registrar los mayores saltos interanuales en el consumo. Este fenómeno demuestra un crecimiento sólido en el comercio minorista y ocio, logrando traccionar la economía local más allá de los grandes polos turísticos tradicionales.
Camino al título: Cronograma de la Selección
Para aquéllos que siguen de cerca a la «Albiceleste», este es el cronograma confirmado y las instancias potenciales en el resto del torneo:
Instancia
Partido
Fecha
Hora (ARG)
Sede
Cuartos de final
Argentina vs. Suiza
Sábado 11/07
22:00
Kansas City
Semifinal
Ganador ARG/SUI vs. Ing/Nor
Miércoles 15/07
16:00
Atlanta
Tercer Puesto
Por definir
Sábado 18/07
18:00
Miami
Final
Por definir
Domingo 19/07
16:00
Nueva Jersey
Nota: Los partidos podrán seguirse en vivo a través de TyC Sports, Telefe, TV Pública y DSports, además de las plataformas de streaming TyC Sports Play, Paramount+, Disney+ Premium y Flow.
Los hinchas que quieran acompañar al equipo de Lionel Messi en Estados Unidos deberán afrontar un gasto elevado: los pasajes aéreos rondan los 4.200 dólares y las entradas más económicas en la reventa parten desde los 1.500 dólares.
Foto IA, Cadena 3
Buenos Aires, jueves 9 julio (PR/26) — La clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 volvió a despertar el entusiasmo de los hinchas que buscan viajar a Estados Unidos para alentar al equipo de Lionel Messi.
Sin embargo, asistir al encuentro que se disputará este sábado en Kansas implica una inversión muy importante, según un relevamiento de precios realizados por la Agencia Noticias Argentinas.
El principal gasto pasa por el traslado. Los pasajes aéreos ida y vuelta desde Argentina tienen hoy un valor mínimo cercano a los 4.200 dólares, aunque las tarifas pueden aumentar de acuerdo con la disponibilidad y la cercanía de la fecha del partido.
Cuánto cuestan las entradas para Argentina en Kansas
A ese desembolso hay que sumarle el valor de las entradas. Si bien los tickets oficiales están prácticamente agotados, todavía hay una importante oferta en las plataformas de reventa.
Actualmente, las localidades más económicas se consiguen desde los 1.500 dólares, mientras que existe una amplia disponibilidad de entradas en el rango de 1.500 a 2.000 dólares, dependiendo de la ubicación dentro del estadio.
El costo total para seguir a la Scaloneta
Solo entre el pasaje aéreo y la entrada, un hincha necesita desembolsar al menos unos 5.700 dólares para vivir el partido desde las tribunas, sin contar otros gastos como alojamiento, traslados internos, comidas, seguros o eventuales compras durante la estadía.
Con estos valores, seguir a la Selección en la instancia decisiva del Mundial se convirtió en una experiencia reservada para unos pocos, aunque la expectativa por ver al conjunto de Lionel Scaloni y a Messi en busca de un nuevo paso hacia el título mantiene una fuerte demanda de vuelos y localidades.
Noruega hizo historia al eliminar a Brasil y meterse por primera vez en cuartos de final del Mundial. Pero el verdadero relato no está solo en la cancha: está en una nación pagana que, hace mil años, se convirtió al cristianismo y hoy lo lleva, orgullosa, sobre el pecho.
Buenos Aires miércoles 8 julio(PR/26)–Noruega venía de 28 años sin pisar un Mundial. El domingo, en Nueva York, se sacó esa mochila de encima eliminando a Brasil por 2 a 1, con un doblete de su goleador estrella. Fue la primera vez en la historia del país que la selección alcanza unos cuartos de final.
Apenas terminó el partido, jugadores e hinchas se sentaron en el campo y repitieron una escena que ya recorrió el mundo: la «remada vikinga». Al ritmo de un tambor, todos mueven los brazos hacia atrás, como si remaran juntos un mismo barco.
El gesto, nacido entre los propios hinchas, se volvió una postal del torneo: se replicó en estaciones de tren, plazas y hasta en el Parlamento noruego. Un país entero remando al compás del mismo tambor.
El goleador estrella (en la foto) de la selección de Noruega se llama Erling Haaland. El delantero del Manchester City atribuyó su extraordinaria eficacia frente al arco y su olfato goleador a «un don de Dios» (como Lionel Messi) tras anotar un doblete histórico que eliminó a Brasil en el Mundial de 2026.
El atacante noruego, también conocido como «El Androide» por su potencia física, reconoció la influencia divina en sus goles durante el torneo. Tras convertir en momentos decisivos, Haaland destacó que su capacidad para que el balón entre perfectamente pegado al poste es un regalo divino.
Sus actuaciones recientes han llevado a Noruega a instancias sin precedentes en la Copa del Mundo, consolidándolo como una de las máximas figuras del torneo.
Vikingos, pero cristianos
Y acá aparece lo más interesante de esta historia, algo que pocos recuerdan: los vikingos no desaparecieron. Fueron evangelizados.
Entre los siglos X y XI, Noruega vivió una conversión masiva al cristianismo que transformó de raíz una cultura pagana en una nación profundamente cristiana. No fue un borrón: fue un punto de encuentro.
Esa memoria, lejos de perderse, sigue viva. Y esta vez apareció donde menos se la esperaba: en la camiseta de la selección que juega este Mundial.
Una cruz tejida con siglos de historia
La nueva casaca, diseñada por Nike, no es solo un lindo diseño. Sobre el fondo rojo tradicional se despliega una gran cruz azul que reproduce exactamente la de la bandera noruega.
Pero el detalle está adentro: la cruz está rellena con un patrón tejido, no estampado, inspirado en la iglesia de madera de Urnes, construida hacia 1130 y hoy Patrimonio de la Humanidad.
Urnes es, justamente, uno de los símbolos más fuertes de aquel encuentro: una iglesia cristiana construida con las mismas manos y la misma estética que antes tallaban dragones en los barcos vikingos.
Identidad que no se esconde
Mientras muchos países prefieren borrar sus raíces para no incomodar a nadie, Noruega eligió lo contrario: llevarlas orgullosamente sobre el pecho, tejidas en cada camiseta.
La historia de este país recuerda algo que suele olvidarse: el cristianismo no destruyó la identidad de los pueblos. La elevó y la transformó. Los vikingos siguen ahí, remando al ritmo del mismo tambor de siempre, sólo que ahora también rezan.