Tensión en el Mercosur: Brasil avanza con barreras legislativas contra los lácteos argentinos

Tensión en el Mercosur: Brasil avanza con barreras legislativas contra los lácteos argentinos

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó un proyecto que prohíbe a las industrias reconstituir leche en polvo importada, una medida que funciona como traba paraarancelaria y pone en riesgo el principal destino de las exportaciones lácteas argentinas.

Buenos Aires, miércoles 15 mayo (PR/26) — El escenario comercial para la lechería argentina en Brasil enfrenta una nueva y compleja barrera. Mientras persiste la investigación por presunto dumping iniciada a fines de 2025, la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados brasileña dio luz verde a un proyecto que prohíbe expresamente la reconstitución de leche en polvo importada para el consumo humano y procesos industriales.

De convertirse en ley, las empresas brasileñas no podrán agregar agua a la leche en polvo extranjera para comercializarla como fluida ni utilizarla como insumo para fabricar yogures, quesos o leche condensada.

Esta iniciativa es vista por los especialistas como una traba de carácter paraarancelario, dado que no existen impedimentos sanitarios para este proceso técnico, sino una intención política de blindar el mercado interno.

Los puntos más críticos de la situación incluyen:

  • Fundamento legislativo: El oficialismo brasileño sostiene que la medida busca proteger una cadena que genera ingresos para miles de familias rurales frente a productos que, según denuncian, ingresan con precios subsidiados.

  • Impacto en Argentina: El mercado brasileño es vital para la industria local, ya que absorbe hasta el 50% de las exportaciones anuales de leche en polvo, con envíos que en 2025 superaron las 95.000 toneladas.

  • La postura argentina: Desde el sector productivo y el Gobierno se argumenta que los problemas de la industria láctea en Brasil son de índole interna y que la participación argentina apenas alcanza el 3% del consumo total del país vecino.

 

Esta nueva restricción se suma a la presión de la investigación antidumping vigente, lo que genera máxima alerta en el sector agroindustrial argentino, que ve amenazada una facturación que supera los 530 millones de dólares anuales.

La resolución final queda ahora en manos del Congreso del país vecino, en un clima de creciente proteccionismo regional.

Primicias Rurales

Fuente: Varias

Exportaciones agro: termina marzo y un primer trimestre récord

Exportaciones agro: termina marzo y un primer trimestre récord

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La alta competitividad de los granos argentinos en el mercado internacional está traccionando niveles de demanda históricos para esta altura del año. Las descargas en puertos también están en máximos.

 

Rosario, domingo 29 marzo (PR/26) — En anticipo de un año que hará historia para el sector agroindustrial, el primer trimestre del 2026 cierra con récord de exportaciones para los principales granos y derivados.

Teniendo en cuenta las toneladas necesarias para la elaboración de aceites y harinas vegetales y las embarcadas como grano, durante los primeros tres meses del año se enviaron al exterior el equivalente a 29 millones de toneladas (Mt) de granos.

 

La producción total de esta campaña ascendería a 160 Mt según las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (ver), un récord histórico para el campo argentino. Considerando los niveles de oferta tan elevados y dado el perfil marcadamente exportador del agro, el efecto en precios es notorio este año, especialmente en maíz y trigo donde la oferta argentina se cuenta entre las más competitivas del mundo. Este posicionamiento ha venido ayudando a traccionar la absorción externa de cereales y oleaginosas.

En los cereales el efecto es notorio, se acumulan factores positivos tales como exportaciones récord de trigo, la segunda mejor performance en los registros para el complejo cebada, el mejor arranque del año para el sorgo en una década y la segunda mejor marca exportadora para el maíz.

Sólo en los primeros tres meses del año se exportaron 8,8 Mt de trigo (11,7 Mt en la campaña), el doble que en los últimos cinco años. Los embarques de cebada alcanzan las 2,5 Mt en el año (2,8 Mt en la campaña); un 40% por encima del promedio para el último quinquenio y un 50% más que en la última década.

Para el sorgo y el maíz la campaña recién comenzó este mes de marzo, aunque solo ello bastó para que los volúmenes de embarques estén en lo más alto. Con los buques que fueron apareciendo en el Line Up para el mes, las exportaciones de maíz llegarían a las 5 Mt, profundizando el récord para marzo y marcando el segundo mejor primer trimestre de la historia, solo por detrás del año pasado. Por sorgo se embarcaron 207.000 toneladas, un 30% más que el año pasado.

En el plano de las oleaginosas, el girasol está rompiendo récord de exportación con la combinación de una excelente performance exportadora de aceites y una dinámica completamente atípica de embarques de semillas.

Entre todo el complejo girasolero, teniendo en cuenta las toneladas equivalentes, la absorción externa superaría las 2 Mt solo en el primer trimestre, 3,7 veces el promedio de la última década. La soja, en cambio, escapa a esta tendencia general y si bien la nueva campaña arranca formalmente el 1ro de abril, en este primer trimestre del año las exportaciones suman 7,3 Mt, un 2% por debajo de la media para el último quinquenio.

De la mano de un ritmo exportador extraordinario, la descarga de toneladas en puertos y plantas a nivel nacional está en máximos y solo vaticina el principio de lo que será un año marcado por la logística. Ya se entregaron más de 21 Mt entre cereales y oleaginosas según el sistema Stop, 22% más que el año pasado a la misma altura.

En plena cosecha de maíz, a nada de comenzar de forma generalizada las labores en soja, a mitad de camino en cosecha de girasol y con una campaña histórica de trigo, el cupo juega un rol fundamental que se traduce en descuentos sobre las cotizaciones para la descarga inmediata.

 

El ritmo de comercialización de granos en el mercado interno viene cortado por la misma tijera que el de exportación y descargas de granos, todo traccionado en esencia por la misma dinámica: oferta récord y demanda que convalida, traduciéndose en búsqueda de originación por parte del sector exportador e industrial. De esta forma, las compras de granos en el mercado físico superan las 52 Mt hacia fines de marzo para la campaña 2025/26; esto es, un 46% más que la campaña pasada en igual período y un 30% por encima del promedio para la última década.

2- Soja: cerrando la 2024/25

El ciclo 2024/25 estuvo marcado comercialmente por el efecto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que modificó el flujo internacional de poroto con los asiáticos pivoteando sobre la soja argentina. Las exportaciones de la campaña cerrarían en 12,4 Mt de soja: 2,7 veces más que la 2023/24, un 88% por encima del promedio para la última década y la segunda mejor marca exportadora de la historia.

La aspiradora china funcionó como un driver de demanda fundamental en el mercado interno que además se encontró altamente solicitado para el procesamiento de porotos en un contexto internacional de elevada demanda por aceites vegetales. Generalmente, la época de mayor competitividad para los porotos argentinos coincide con el inicio de la cosecha, sin embargo, el año pasado, durante los meses de agosto a diciembre del 2025 los embarques de soja superaron las 8,4 Mt, 30% por encima del récord anterior y traccionados completamente por la demanda asiática. Esta dinámica llevó que hacia fines de campaña queden cada vez menos toneladas para procesar.

La molienda total de soja durante el mes de febrero fue de 1,98 Mt según SAGyP, un 25% menos que febrero del 2025 y, sacando la sequía, es la peor performance para el mes en doce años. Sin embargo, teniendo en cuenta la molienda de la campaña hasta febrero y proyectando marzo en base a los niveles de suministros y flujos comerciales por soja, esta Bolsa de Comercio estima que el crushing de la 2024/25 ascendería a 41,6 Mt, apenas por debajo de la campaña pasada y 6% delante del promedio para la última década.

 

Entre los embarques y el procesamiento de la soja, la campaña 2024/25 cerraría con una absorción de 54,1 Mt, la segunda más alta en la historia para los dos principales drivers de demanda de soja argentina. De esta forma, las existencias que pasan para la nueva 2025/26 se estiman en 3,8 Mt. Sin tener en cuenta el 2023, año de la histórica sequía, este nivel de stock final es el más bajo en una década.

3- En línea de largada para la campaña sojera 2025/26, se disparan las importaciones de soja paraguaya

La cosecha de soja está a días de comenzar y se comprometieron 8,5 Mt de la 2025/26 hasta ahora; en línea con el volumen del año pasado pero un 24% debajo del promedio para la última década.

Sin una oferta interna generalizada hasta el momento, desde el lado de la demanda, las fábricas locales sí hacen visible su decisión por mantener un volumen operativo estable y esto se evidencia sobre todo en un elevado nivel de absorción de producción proveniente del Paraguay.

En este escenario, el papel de la materia prima importada del país vecino toma mayor relevancia. Paraguay está cerrando lo que se estima podría ser una nueva cosecha récord de más de 11,53 millones de toneladas, con lo cual se presenta bien abastecida para cubrir las necesidades de la industria argentina de crushing.

A su vez, este hecho ayuda a explicar las elevadas cifras de importación de soja que se registran hasta el momento. Se estima que para el primer trimestre del año las importaciones de poroto provenientes de nuestros vecinos paraguayos alcancen las 1,4 Mt de porotos de soja, de acuerdo con datos de SENASA.

 

Desde el lado paraguayo, nuestros hermanos limítrofes vienen manteniendo un ritmo exportador en máximos de, por lo menos, la última década. Según el USDA, desde Paraguay se exportarían 7,7 Mt esta campaña, la segunda mejor marca de su historia, y que ya habría completado 35% de su programa exportador. Es decir, el total exportado en grano es casi la cuarta parte de la producción estimada para la 2025/26. El dato revela lo abultado de los stocks disponibles para vender al exterior desde ese origen, cumpliendo también con la demanda de materia prima de las plantas de procesamiento locales. En este sentido, la competencia juega como un limitante para las subas del nivel de precios de la oleaginosa ofrecida en el mercado interno.

4- La disparada del petróleo por el conflicto armado en Medio Oriente abre una ventana a los biocombustibles

El conflicto armado en Medio Oriente ya está llegando al mes de duración, y el petróleo fue el principal commodity afectado tanto por las interrupciones en la cadena de suministros como por los ataques iraníes al complejo productivo petrolero de la región, con el WTI subiendo hasta 47%.

Frente a este escenario, mediante la Resolución 79/2026 de la Secretaría de Energía se incrementó el límite máximo de oxígeno en naftas hasta el 5,6% para facilitar las mezclas con mayor contenido de etanol. En este sentido, si bien el corte obligatorio se mantiene en 12%, las petroleras podrían voluntariamente subirlo hasta un 15% para hacer frente al contexto internacional. De efectivizarse este mayor porcentaje de mezcla, el uso doméstico de maíz para producción de etanol podría sumar otro medio millón de toneladas, si se mantuviese la proporción actual de participación respecto a la caña de azúcar, dinamizando inversiones en el sector.

Estados Unidos, por su parte, reaccionó de manera similar. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. oficializó la entrada en vigor del corte con etanol en naftas del 15% (E15) a nivel nacional. Según las últimas estimaciones del USDA, en Estados Unidos el uso de maíz en etanol explica el 42,5% del consumo interno por el cereal, siendo el segundo mayor factor de demanda para el maíz norteamericano luego del uso forrajero. En la misma sintonía se encuentra el uso de aceite de soja para la producción de biodiesel, donde las expectativas para la campaña estadounidense 2026/27 están puestas a que explique más de la mitad del consumo interno de aceite de soja. En Argentina, en tanto, el uso de maíz para la producción de bioetanol explica entre un 10% y un 14% del consumo interno, según la campaña.

Así las cosas, el aceite de soja y el maíz encontraron impulso en el mercado de referencia de Chicago. La alta vinculación de ambos cultivos con el sector energético explica el importante dinamismo de los precios en las últimas semanas.

Primicias Rurales
Fuente: Informativo Semanal BCR
La economía rebota, pero sobre una cuerda floja: los riesgos que pueden frenar la recuperación en 2026

La economía rebota, pero sobre una cuerda floja: los riesgos que pueden frenar la recuperación en 2026

El nivel de actividad encadena meses de crecimiento y abre la puerta a una nueva fase expansiva. Sin embargo, el frente cambiario, la inflación, el empleo y un contexto global atravesado por conflictos bélicos configuran un escenario todavía frágil, donde el rebote convive con amenazas latentes.

Buenos Aires, 29 de marzo (PR/26) .- El arranque de 2026 trajo señales alentadoras para la economía argentina. Con dos meses consecutivos de crecimiento en el nivel de actividad y una suba del 0,4% en enero, el escenario parece consolidar la salida de la fase más contractiva iniciada a fines de 2023.

La mejora, además, se apoya en un dato relevante: el nivel de actividad ya se ubica por encima del registrado antes del cambio de gobierno.

Sin embargo, detrás de esta recuperación emergen tensiones que obligan a poner el foco no solo en el presente, sino también en la sostenibilidad del proceso.

Uno de los principales puntos de atención es el tipo de cambio. La estabilidad reciente resulta clave para sostener la desaceleración inflacionaria, pero al mismo tiempo abre interrogantes sobre un posible atraso cambiario.

En un contexto de mayor apertura económica, un dólar relativamente bajo puede afectar la competitividad de sectores como la industria, que ya muestra un desempeño irregular. Por el contrario, cualquier corrección brusca podría trasladarse rápidamente a precios, reactivando tensiones inflacionarias.

En ese frente, la inflación continúa siendo una variable crítica. Si bien el proceso de desaceleración es una de las principales anclas del actual esquema económico, persisten riesgos asociados a ajustes pendientes —como tarifas— y a la propia inercia inflacionaria.

Un rebrote podría erosionar nuevamente el poder adquisitivo y afectar el consumo, uno de los motores recientes del crecimiento.

El mercado laboral, en tanto, aparece como el eslabón más débil del proceso. La recuperación está impulsada por sectores como la minería, el agro y las finanzas, que no se caracterizan por generar grandes volúmenes de empleo.

Al mismo tiempo, ramas intensivas en trabajo, como la industria y la construcción, todavía no logran consolidar una mejora sostenida. Este desbalance plantea el riesgo de una economía que crece sin traducirse plenamente en mejoras sociales.

A este cuadro interno se suma un factor externo cada vez más relevante: el contexto internacional. Los conflictos bélicos en distintas regiones del mundo introducen volatilidad en los mercados financieros y en los precios de la energía y los alimentos. Para Argentina, esto representa una doble cara.

Por un lado, puede beneficiarse de mejores precios de exportación en sectores clave. Por otro, enfrenta el riesgo de shocks financieros que presionen sobre el tipo de cambio y las reservas.

Así, la economía argentina transita una etapa de transición. Los datos recientes permiten hablar de una recuperación en marcha e incluso de la posibilidad de una nueva fase de crecimiento. Pero ese proceso aún se sostiene sobre bases frágiles, donde la estabilidad cambiaria, la continuidad de la desinflación, la evolución del empleo y el escenario global serán determinantes.

El desafío hacia adelante no será solo crecer, sino hacerlo de manera sostenida y equilibrada. Porque después de más de una década de estancamiento, la verdadera medida del éxito no estará únicamente en los indicadores macroeconómicos, sino en la capacidad de esa mejora para traducirse en una recuperación tangible del nivel de vida.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuentes Varias

¿Comienza una etapa de crecimiento?

¿Comienza una etapa de crecimiento?

Se conoció la información de Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente al primer mes de 2026. El indicador oficial encadenó su segundo mes de crecimiento durante el mes de enero, creciendo 0,4% respecto del mes previo.
Buenos Aires, 29 de marzo (PR/26) .-  El mes previo había experimentado un importante crecimiento, de 1,8%, y la continuidad de este incremento en la actividad resulta alentadora. En ese sentido, cobra más impulso la posibilidad que estemos iniciando una fase 4 en lo que hace al crecimiento económico durante la gestión de gobierno actual. De esta manera, el nivel de actividad se ubica 6,4% por encima del nivel de noviembre de 2023, mes previo al inicio de la presidencia de Milei, lo que refleja un desempeño destacado. En los últimos 12 meses, el crecimiento que se registra alcanza al 1,9%.

Si se examina la realidad de los principales sectores económicos, en enero gran parte de las actividades económicas tuvieron ligeras caídas, mientras que el crecimiento se asentó en minería, actividad industrial y construcción. No obstante, persiste una gran divergencia acumulada.

En lo que va desde noviembre de 2023 hasta la actualidad, los sectores con mejor desempeño incluyen a la intermediación financiera, la minería y el agro. Se suman a las actividades en terreno positivo transporte y comunicaciones y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler. Entre los segmentos más rezagados se ubican la industria manufacturera, la construcción y el segmento de turismo internacional.

El caso de la actividad industrial es interesante de analizar porque refleja los vaivenes de la competitividad cambiaria, por un lado, y también los problemas de competitividad estructurales, el impacto de la mayor apertura económica, que afectan tanto a la manufactura como a otros sectores expuestos a fuerte presión competitiva.

Es interesante señalar que la actividad industrial también manifiesta tres fases marcadas durante la era libertaria. Durante los primeros 5 meses la producción industrial cayó 11%, marcando una primera fase similar a la de la economía en su conjunto.

Luego, en una segunda fase se recuperó rápidamente durante los siguientes 7 meses hasta alcanzar el nivel de actividad de noviembre 2023. Sin embargo, la tercera fase resulta marcadamente contractiva (caída de 6% en el nivel de producción). Así, mientras la actividad económica general se encontraba en una fase de estancamiento, la industria manufacturera estaba en una fase recesiva.

Sin embargo, los últimos datos presentan repunte significativo, de 3,1% durante el mes de enero (el indicador específico de producción industrial brinda un resultado más abultado que el que reflejan las cifras del EMAE).

Si observamos en mayor profundidad los sectores que conforman la industria vemos que entre los sectores que se encuentran en mejor situación relativa se encuentran: productos de tabaco (+11,3%), la refinación de petróleo y derivados (creció 8,7% en su nivel de producción), la producción de alimentos y bebidas (+7,4%), Sustancias y productos químicos (+5,6%), muebles y colchones (3,3%).

Entre los sectores con mayores mermas en su producción se encuentran: productos textiles (-28,7%), productos de caucho y plástico (-22,2%), productos minerales no metálicos (-19,2%), vehículos automotores (-16,9%) y productos de metal (-14,3%).

¿Qué pasa con el consumo?

El debate público se ha centrado en la situación del consumo. En ese sentido una forma de interpretar la polaridad que hay en esta cuestión es la siguiente: por un lado, el consumo privado total se encuentra en niveles récord históricos, sin embargo, si se realiza la medición del consumo privado per cápita, queda en evidencia que el nivel es similar al del año 2011.

El consumo privado en el cuarto trimestre de 2025 (último dato disponible de cuentas nacionales), se ubicó 4,4% por encima del que se verificó en el mismo trimestre de 2024. Asimismo, en los primeros dos años de gobierno de Milei el consumo privado, el crecimiento acumulado fue de 8,9%. Con ese desempeño, se erige como el mejor registro de la serie histórica que inicia en 2004, cuando se recalibraron las cuentas nacionales.

Entonces, ¿el consumo de las familias está en niveles récord? Bueno, si se toma en cuenta que la población también crece, el termómetro de la situación de las familias está más relacionado con el consumo per cápita.

Ese indicador refleja un crecimiento también, tanto en 2025 como en los primeros dos años de gobierno, porque aún descontando el crecimiento poblacional el crecimiento ha sido significativo. No obstante, en la comparación histórica el consumo privado per cápita se ubica 2% por debajo del nivel de 2017 y resulta comparable al que se verificó en el año 2011.

Así las cosas, es oportuno resaltar que el buen desempeño macroeconómico que caracteriza a la economía argentina permite comenzar a recomponer el nivel de vida de los argentinos, pero también señalar que solo el crecimiento sostenido durante muchos años podrá permitir revertir la situación de estancamiento relativo acumulada durante más de una década.

Marcos Cohen Arazi – Responsable de la sección Productiva- Ieral

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Exportaciones agroindustriales: fuerte arranque de 2026 con récord en volúmenes y sólido ingreso de divisas

Exportaciones agroindustriales: fuerte arranque de 2026 con récord en volúmenes y sólido ingreso de divisas

El agro argentino comenzó el año con un desempeño destacado en los mercados internacionales: crecieron los embarques, se ampliaron los destinos y múltiples complejos productivos alcanzaron máximos en una década, según datos oficiales.

Buenos Aires, viernes 27 marzo (PR/26) — El sector agroindustrial argentino registró un inicio de 2026 con resultados destacados en materia de comercio exterior. Durante el primer bimestre, se exportaron 18,5 millones de toneladas, el mayor volumen para ese período en los últimos diez años y un 8% superior al registrado en igual tramo de 2025.

En términos de divisas, las exportaciones generaron US$ 7595 millones, ubicándose como el segundo mejor registro de la década para un primer bimestre, con un crecimiento interanual del 7%. Los productos argentinos llegaron a más de 105 países, consolidando la diversificación de mercados.

Los datos corresponden a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, elaborados en base a estadísticas del Indec. El informe destaca que el crecimiento fue amplio: 26 de los 54 complejos exportadores mostraron mejoras interanuales, mientras que 12 alcanzaron niveles récord en los últimos diez años.

Impulso de los principales complejos

El aumento de los embarques estuvo liderado por varios productos clave:

  • Trigo: +92%
  • Girasol: +249%
  • Cebada: +32%
  • Maní: +13%

Además, se registraron subas en actividades como pesca y acuicultura (+14%), forrajeras (+132%), azúcar (+43%), lácteos (+19%) y apicultura (+60%).

También se destacaron otras producciones, como las oleaginosas alternativas (lino, sésamo, jojoba y cártamo), con un crecimiento del 209%, junto con ovinos (+38%) y aromáticas y especias (+30%).

Más productos en alza y nuevos envíos

En el desglose por productos, 169 registraron incrementos interanuales. Entre los más relevantes:

  • Semillas de girasol: +6354%
  • Aceite de jojoba: +722%
  • Harina de maíz: +288%
  • Porotos de soja: +270%

También crecieron los porotos secos (+242%), el sésamo (+227%), semillas en general (+165%) y aceites como el de maní (+113%) y girasol (+99%).

El dinamismo exportador también se reflejó en la incorporación de nuevos bienes: 36 productos que no habían sido exportados en el primer bimestre de 2025 lograron ingresar a mercados internacionales. Entre ellos figuran hilados de algodón, carne caprina, frutas procesadas, malta tostada y grasas porcinas.

Productos de mayor valor

En cuanto al valor por tonelada, algunos productos mostraron precios destacados:

  • Aceite esencial de limón: US$ 29.718
  • Complementos alimenticios: US$ 19.688
  • Equinos: US$ 16.780
  • Carne bovina deshuesada: US$ 12.338

También sobresalieron huevos industrializados, crustáceos congelados y cortes de carne ovina.

Destinos y estrategia comercial

Los principales destinos de exportación fueron Vietnam, Indonesia, Bangladesh, Arabia Saudita, Brasil, Argelia, Perú, Chile, Malasia y Marruecos, que en conjunto concentraron más del 55% de los envíos.

Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación señalaron que continúan fortaleciendo herramientas de monitoreo y análisis, como mapas y tableros interactivos, para seguir la evolución de las exportaciones, la apertura de mercados y el posicionamiento internacional de los productos argentinos.

Primicias Rurales

Fuentes: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación/otras