¡Rugieron los motores en el interior! El campo encendió su máxima fiesta en Agroactiva

¡Rugieron los motores en el interior! El campo encendió su máxima fiesta en Agroactiva

Agroactiva 2026 abrió sus puertas rindiendo homenaje al esfuerzo del contratista rural y distinguiendo a Andrea Sarnari (FAA) con el prestigioso premio «Valor Criollo».

 

 

Armostrong, Santa Fe, jueves 4 junio (PR/26) — La apertura de Agroactiva 2026 reunió la pasión de los contratistas rurales junto al emotivo reconocimiento del premio «Valor Criollo» a Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina. La muestra consolidó el arraigo familiar y la apuesta tecnológica como motores del interior productivo del país.

AgroActiva se realiza desde este miércoles en la localidad de Armstrong, provincia de Santa Fe (en el cruce de la Ruta Nacional 178 y la autopista Rosario-Córdoba). La megamuestra abrió sus puertas y se desarrollará hasta el sábado 6 de junio.

Cuando los primeros rayos de sol asomaron sobre el predio, las puertas de Agroactiva se abrieron formalmente para dar inicio a una nueva edición de la muestra más esperada por el sector agropecuario.

Entre los miles de asistentes que ingresaron al campo ubicado en el cruce de la ruta nacional N178 y la autopista Rosario-Córdoba, se destacó la figura de un contratista rural oriundo de Venado Tuerto, Santa Fe, como el primer «agroactivista» de la jornada, lo que fue el reflejo fiel del espíritu que moviliza a todo el interior productivo. Su identidad permaneció en un humilde anonimato.

Acompañado por su familia, este contratista especializado en servicios de siembra y cosecha encarna la esencia del eslabón fundamental de la cadena agrícola: es, entre otros actores, el que tecnifica y dinamiza la producción en el campo. «Venimos todos los años y hoy nos tocó estar firmes desde el primer día», comentó con entusiasmo mientras recorría las imponentes calles del predio, donde las principales marcas de maquinaria ya exhiben sus últimas novedades de ingeniería.

El valor de la evolución técnica

 

Para quienes basan su sustento diario en el rendimiento de los fierros, la exposición no es sólo un paseo, sino una parada obligatoria para el aprendizaje continuo. «Siempre venimos a interesarnos por algún fierro nuevo que se ve o algo por el estilo. Siempre hay algo para aprender y ver alguna novedad nueva. Hace falta actualizarse porque el campo te lo exige constantemente», explicó el contratista venadense.

La presencia de las nuevas generaciones en los puestos de mando del sector no es un dato menor en el testimonio recogido. El traspaso generacional y el arraigo familiar constituyen el pilar invisible sobre el cual se sostiene la actividad frente a los vaivenes macroeconómicos de la Argentina actual. «El campo es todo para uno. Me crié y nací prácticamente en el campo, y fui contratista rural toda la vida. Empezamos desde abajo, y hoy trabajo junto a mis hijos», remarcó con orgullo.

Perspectivas y optimismo sectorial

 

Al ser consultado sobre el complejo escenario económico del país, el productor santafesino optó por una mirada prudente pero cargada de la templanza característica del hombre de campo: «Hay que tener un poco de paciencia. Se está trabajando y afortunadamente los rindes de esta campaña fueron buenos. Todo va evolucionando de a poco, pero va andando. Sabemos que no está fácil, pero las cosas se están dando sus frutos gracias al esfuerzo diario».

Este optimismo moderado coincide con la visión de los analistas del sector, quienes ven en esta campaña un punto de inflexión para reactivar la inversión en bienes de capital, impulsada por la necesidad de incorporar tecnologías de precisión como la telemetría, motores eléctricos de siembra y la aplicación dirigida.

Andrea Sarnari, presidenta de Federación Agraria, es el Valor Criollo de Agroactiva «edición Banco Nación» Prensa 3 de junio de 2026.

Reconocimiento histórico en la muestra

La entrega del premio al Valor Criollo es uno de los momentos más emotivos de cada edición de Agroactiva. En esta oportunidad, para la «edición 2026 Banco Nación» se definió que la merecedora de este reconocimiento sea Andrea Sarnari, presidenta actual de Federación Agraria Argentina (FAA).

Desde 2009, el Premio al Valor Criollo distingue a quienes, con su trabajo, su compromiso y su manera de pararse en la vida, ayudan a construir el país que queremos ser: un país con producción, con trabajo, con arraigo y con un profundo sentido federal.

El galardón recayó en personas y entidades de las más diversas, pero todos reúnen las cualidades que se busca destacar en el premio.

Entre estos se recuerda a Luis Landriscina (el primero), Soledad Pastorutti, el INTA, la Bolsa de Comercio de Rosario, Agricultores Federados Argentinos, el Banco de Alimentos de Rosario, la Red de Mujeres Rurales Argentinas, Cadena 3, hasta una pequeña escuela rural del norte santafesino. Distintos entre sí, pero unidos por lo mismo: una forma de ser y de construir país.

Una mujer que hizo historia en el gremialismo

Para este año, el reconocimiento lleva el nombre de una mujer que hizo historia. Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina.

Andrea es productora agropecuaria y abogada especializada en derecho agrario. Es oriunda de Bolívar, en la provincia de Buenos Aires. Y su historia con el campo no empezó en un escritorio ni en una asamblea: empezó a los 13 años, en el Centro Juvenil Agrario. Una nena que ya entendía que la tierra no se defiende sola, que las instituciones se construyen desde abajo, y que el lugar de las mujeres del campo también estaba ahí, en la primera fila.

Esa nena recorrió todo el camino. Y en 2024 hizo algo que en más de cien años nadie había hecho: se convirtió en la primera mujer en presidir la Federación Agraria Argentina desde su fundación, en 1912. Más de un siglo de historia gremial, y por primera vez, una mujer al frente.

Liderazgo, diálogo y territorio

Eso no es un dato. Es un antes y un después. Es una puerta que se abre para todas las que vienen detrás.

Desde Agroactiva se la distinguió por representar, con convicción, conocimiento, sensibilidad y coraje, los valores más hondos de la producción argentina. Por un liderazgo pegado al territorio, al esfuerzo de todos los días, a la defensa de quienes producen, invierten y sostienen la vida de nuestros pueblos del interior.

Además, otra de las cualidades destacadas que los organizadores ponderaron es «la capacidad de construir diálogo sin perder identidad. En una época donde sobra la confrontación, la voz de Andrea aporta firmeza sin estridencia, compromiso sin oportunismo, y una mirada federal que entiende que el campo argentino no es apenas un sector de la economía.

Es una comunidad humana, cultural y productiva. Es parte de quiénes somos.

Porque el Valor Criollo no premia solamente trayectorias. Premia formas de estar. Formas de representar. Formas de construir país.

El agradecimiento de la comunidad productiva

 

«Andrea Sarnari representa, con autenticidad y con coraje, una manera profundamente argentina de defender el trabajo, la producción y el futuro. Andrea: en nombre de Agroactiva, de toda esta muestra que es una expresión viva de la Argentina que produce, gracias. Gracias por la historia que escribís, y por la que abrís para otras», concluyó el presentador.

Sarnari: «Este premio es para Federación Agraria»

 

 

«La verdad que para mí es un honor y un mimo también reconocer una actividad como la nuestra, que de la conducción gremial a veces no es la más satisfactoria, porque muchas veces tiene sinsabores, son momentos difíciles, porque siempre estamos adelante los problemas o tratando de llevar adelante soluciones a esos inconvenientes».

Que una empresa como Agroactiva reconozca a una dirigente es, para Sarnari, «una señal de que el camino es por acá, el de la construcción con institucionalidad, es con diálogo, es con acuerdos, y también con reclamos. Agroactiva es parte de esa historia familiar del interior productivo, y lo que hoy han logrado es producto del esfuerzo, del trabajo y de las conversaciones familiares, que eso para nosotros es muy importante en la Federación Agraria».

Primicias Rurales
Fuente: Agroactiva
Dejar de ser el “granero del mundo”: la nueva revolución que reconfigura a la Argentina

Dejar de ser el “granero del mundo”: la nueva revolución que reconfigura a la Argentina

 

 

Argentina atraviesa una transformación productiva que busca dejar atrás el modelo de exportador de materias primas para convertirse en una potencia bioeconómica basada en innovación, agregado de valor y desarrollo territorial.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, sábado 30 de mayo (PR/26)–De la vieja grieta campo-ciudad a la bioeconomía: expertos plantean un nuevo mapa productivo para el país ¿Y si la Argentina dejara definitivamente de pensarse como “el granero del mundo” para convertirse en una potencia bioeconómica global? Esa fue una de las preguntas que atravesó el panel sobre agregado de valor y desarrollo territorial realizado durante el Congreso Maizar 2026.

La discusión reunió a referentes políticos, economistas, especialistas en bioeconomía y dirigentes territoriales para debatir un fenómeno que ya comenzó: la transformación productiva está cambiando el mapa económico, social y territorial argentino.

 

 

 

Fernando Vilella abrió el debate planteando un cambio de paradigma: dejar atrás la idea de oposición entre ciudad y campo para pensar en complementariedades productivas capaces de insertar al país en una nueva economía global.

No somos solo exportadores de commodities

Uno de los mensajes más contundentes llegó de Manuel Otero, quien regresó al país tras casi cuatro décadas trabajando en el exterior.

 

 

 

“Nos pusieron ciertos apodos: exportador de commodities, granero del mundo. Tenemos que decidir cómo queremos ser vistos”, planteó.

Para Otero, la agricultura actual ya no puede pensarse aislada: alimentación, energía, ambiente, nutrición y tecnología forman parte de una misma conversación llamada bioeconomía.

“Tenemos que proyectarnos internacionalmente como la plataforma bioeconómica del mundo”, sostuvo.

El especialista también afirmó que Argentina posee un activo diferencial enorme:

“Aquí se prueba a escala real el conocimiento agronómico más avanzado del planeta”.

Sin embargo, advirtió que esto requiere demostrar sostenibilidad mediante certificaciones, trazabilidad y una diplomacia técnica mucho más agresiva.

El mapa argentino está cambiando (otra vez)

Fabio Quetglas llevó la discusión hacia otra dimensión: la transformación territorial.

“Seguimos utilizando categorías del siglo XX”, afirmó.

Para el ex diputado, el territorio no es una fotografía estática: cambia constantemente.

Recordó que en 1810 dos tercios de la población vivían al norte de Córdoba y explicó que la integración global modificó completamente la geografía económica argentina.

Ahora, sostiene, está ocurriendo una nueva reconfiguración de similar magnitud.

“La Argentina atlántica que conocimos está pegando la vuelta. Existe una Argentina andina funcionando a otra velocidad”, explicó.

Pero lanzó una advertencia:

“¿Vamos a repetir los problemas de concentración urbana y conurbanización que generó el modelo anterior?”

 

 

 

Córdoba: de la soja al maíz, y del maíz a la industrialización

 

Según explicó Gonzalo Agusto, la provincia produce 20 millones de toneladas de maíz y ya industrializa cerca del 24% de ese volumen.

Hace apenas dos décadas, la relación era completamente distinta:

“Teníamos cuatro hectáreas de soja por cada hectárea de maíz; hoy prácticamente estamos uno a uno.”

 

 

 

Venado Tuerto: cómo planificar una ciudad bioeconómica

 

Leonel Chiarella explicó que el secreto fue abandonar la improvisación.

“El desarrollo territorial no se hace desde un escritorio. Se hace con método, evidencia y participación.”

El resultado:

1.280 personas lograron insertarse laboralmente.

La pregunta de fondo: ¿qué Argentina quiere ser Argentina?

La discusión ya no pasa solamente por producir más, sino por cómo producir, dónde producir y quiénes participan del proceso

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: MAIZAR, Asociación Maíz y Sorgo Argentino 

 

El dólar ya no alcanza: la otra crisis que golpea al interior productivo

El dólar ya no alcanza: la otra crisis que golpea al interior productivo

Mientras la discusión económica se concentra en la inflación y el tipo de cambio, miles de productores regionales enfrentan una pelea más silenciosa: producir cada vez cuesta más y vender al mundo deja menos margen.

Buenos Aires, jueves 21 de mayo (PR/26) .- Durante años, gran parte de la economía argentina vivió pendiente del dólar. Si subía, parecía que exportar volvía a ser negocio. Si bajaba, aparecían las quejas por pérdida de competitividad. Pero hoy la realidad muestra algo más profundo: para muchas economías regionales, el problema ya no pasa solamente por el tipo de cambio.

El productor de peras en Río Negro, el viñatero mendocino, el citricultor del NEA o quien trabaja la aceituna y el ajo en Cuyo enfrentan un escenario mucho más complejo. Los costos de transporte aumentan, los impuestos pesan, el crédito casi no existe y competir en el exterior exige inversiones constantes en tecnología, calidad y presentación.

Mientras tanto, los precios internacionales ya no acompañan como antes. El mundo compra, pero compra barato y exige mucho. Y ahí aparece una diferencia clave con el agro pampeano: no es lo mismo exportar soja a gran escala que producir frutas, vino o alimentos regionales que requieren más mano de obra, más logística y más cuidado.

La discusión económica argentina suele simplificarse demasiado. Se instala la idea de que todo se resuelve con un dólar más alto. Pero en muchas actividades eso ya no alcanza. Si producir sigue siendo caro, transportar cuesta una fortuna y no hay infraestructura ni financiamiento, la competitividad desaparece igual.

Por eso el desafío es otro: invertir, modernizarse y ganar productividad. Parece fácil decirlo, pero implica riego eficiente, maquinaria, rutas, energía, acceso a mercados y estabilidad para planificar a largo plazo. Sin eso, muchas economías regionales quedan atrapadas entre costos argentinos y precios internacionales que no perdonan.

El riesgo no es solamente económico. Detrás de cada producción regional hay pueblos enteros que viven de esa actividad. Cuando una economía regional cae, no cierra sólo una empresa: se enfría una ciudad, se pierden empleos y se debilita el interior productivo.

Argentina necesita entender que no todo el campo es igual y que el verdadero desarrollo no se construye únicamente desde los grandes complejos exportadores. También depende de sostener vivas esas actividades que generan trabajo, arraigo y valor agregado en cada rincón del país.

Porque al final, la competitividad no se declama. Se construye todos los días.

 

Primicias Rurales

Fuente: Fundación Mediterránea – IERAL Jorge Day