Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

 

Buenos Aires, viernes 12 junio (PR/26) — La Iglesia universal celebra hoy, 12 de junio, la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús por pedido explícito del mismo Cristo, revelado de manera particular a Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690).

El Papa San Juan Pablo II señaló que “esta fiesta recuerda el misterio del Amor que Dios alberga por los hombres de todos los tiempos”.

Por ser fiesta de primera clase, de acuerdo a la reforma litúrgica del Papa San Juan XXIII, la celebración del Sacratísimo Corazón de Jesús posee rango de ‘Solemnidad’.

 

Santa María Margarita Alacoque 

 

La primera aparición

Era la fiesta litúrgica de San Juan Evangelista, el 27 de diciembre de 1673. Margarita rezaba especialmente recogida ante el Santísimo Sacramento cuando el Señor, haciéndola descansar sobre su pecho a semejanza del Discípulo Amado, declaró«Mi divino Corazón está tan apasionado de amor por los hombres, y por ti en particular, que no pudiendo ya contener en sí mismo las llamas de su caridad ardiente, le es preciso comunicarlas por tu medio, y manifestarse a todos para enriquecerlos con los preciosos tesoros que te descubro».

Y añadió: «Te he elegido como un abismo de indignidad y de ignorancia, a fin de que sea todo obra mía».5

Luego, tomando místicamente el corazón de su elegida, el Señor lo introdujo en el suyo, como una chispa puesta en un horno encendido, para devolverlo entonces transformado en una llama.

“Te pido que el primer viernes después de la octava del Corpus [Christi] se celebre una fiesta especial para honrar a mi Corazón, y que se comulgue dicho día para pedirle perdón y reparar los ultrajes por él recibidos durante el tiempo que ha permanecido expuesto en los altares”, dijo el Señor a Santa Margarita de Alacoque en junio de 1675 para, después, establecer una solemnísima promesa:

“También te prometo que mi Corazón se dilatará para esparcir en abundancia las influencias de su divino amor sobre quienes le hagan ese honor y procuren que se le tribute”.

Posteriormente la Compañía de Jesús tomaría la posta en la difusión de la devoción al Corazón de Jesús, tarea que hizo posible que se hiciera muy popular entre los pueblos de América Latina.

En lo que concerniente al día en que se celebra al Sagrado Corazón en la actualidad, se ha convenido por razones pastorales al viernes siguiente al domingo del Corpus Christi o Corpus Domini.

 

Intervención del papado en los últimos siglos

 

El Beato Papa Pío IX, en 1856, fue quien estableció de manera oficial la fiesta del ‘Sacratísimo Corazón de Jesús’ para toda la Iglesia. En 1899, el Papa León XIII publicó la encíclica “Annum Sacrum” [el año santo] sobre la consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús, acto que se llevaría a cabo ese mismo año.

Asimismo, Pío XI, en 1928, escribió la “Miserentissimus Redemptor” [Redentor misericordioso], encíclica que versa sobre la reparación que todos los fieles deben al Sagrado Corazón de Jesús a causa de los pecados cometidos por el género humano. Por su parte, su sucesor, el Papa Pío XII, publicó en 1956 la encíclica “Haurietis Aquas” [“Beberéis las aguas…], cuyo texto sugiere los lineamientos propios del culto al Sagrado Corazón.

San Juan Pablo II, finalmente, estableció que en el día de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se realice siempre la “Jornada Mundial de Oración por la santificación de los sacerdotes”.

 

Lo que dejó Francisco

Entre las últimas publicaciones del Papa Francisco está un bello texto dedicado al amor con el que Jesús nos ama. Se trata de la Carta Encíclica Dilexit nos [Él nos amó] sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo.

Esta fue publicada en octubre de 2024. Haciendo honor a su formación dentro de la Compañía de Jesús, Francisco nos dejó un legado espiritual a todos aquellos que practican esta devoción. A continuación un elocuente fragmento en torno al amor al Sagrado Corazón:

«La devoción al Corazón de Cristo no es el culto a un órgano separado de la persona de Jesús. Lo que contemplamos y adoramos es a Jesucristo entero, el Hijo de Dios hecho hombre, representado en una imagen suya donde está destacado su corazón. En este caso se toma al corazón de carne como imagen o signo privilegiado del centro más íntimo del Hijo encarnado y de su amor a la vez divino y humano, porque más que cualquier otro miembro de su cuerpo es “signo o símbolo natural de su inmensa caridad”» (n.48) .

 

En el corazón de la Iglesia

 

Muchos grupos, movimientos, órdenes y congregaciones religiosas, desde hace siglos, se han puesto bajo la protección del Sagrado Corazón de Jesús. En Roma se encuentra la Basílica del “Sacro Cuore” [Sagrado Corazón] cuya construcción fue encargada a San Juan Bosco por el Papa León XIII. La realización de dicho proyecto fue posible gracias a las donaciones de los devotos alrededor del mundo.

¡Feliz día del Sagrado Corazón de Jesús!

 

Ver más: «Estas son las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús a sus devotos. Primicias Rurales» https://www.ruralprimicias.com.ar/157299-2/

 

 

Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa / Heraldos del Evangelio
Hoy 8 de diciembre celebramos a La Inmaculada Concepción

Hoy 8 de diciembre celebramos a La Inmaculada Concepción

El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:

«…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…»

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

María es la «llena de gracia», del griego «kecharitomene» que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.

Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.

El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: «Dignare me laudare te: Virgo Sacrata» (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).

Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:

1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.

2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.

3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace?
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó:

Luego

1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.

2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha

3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.

 

 

La Virgen María es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que Él iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse.

Ahí se demuestra cómo Jesús es Salvador en la guarda de Dios con María y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don.

Así, María nunca se inclinó ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendió a Dios y así no perdió la enorme gracia que Él le otorgó.

La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación.

Y consagrarnos a Ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.

 

Primicias Rurales

Fuente: Aciprensa

La Biblia respalda la enseñanza católica de la Inmaculada Concepción que afirma que María fue concebida sin mancha de pecado original

La Biblia respalda la enseñanza católica de la Inmaculada Concepción que afirma que María fue concebida sin mancha de pecado original

Buenos Aires, domingo 7 diciembre (?R/25) —  La Iglesia Católica Romana celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María el 8 de diciembre. Es una fiesta que reconoce la concepción de María sin ninguna mancha de pecado original y que se celebra en todo el mundo católico mañana.

Aunque no se menciona explícitamente en la Biblia, el dogma de la Inmaculada Concepción está respaldado por varios pasajes de las Escrituras.

Llena de gracia

En el Evangelio de Lucas leemos la narración en donde el Ángel se aparece a María, quien es llamada «llena de gracia», un término que refleja su estado «inmaculado» (del latín «sin mancha»).

En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». (Lc 1, 26-28)

La confirmación de la Iglesia

El Catecismo de la Iglesia Católica explica esta conexión.

A lo largo de los siglos, la Iglesia ha tomado cada vez más conciencia de que María, «llena de gracia» por Dios, fue redimida desde el momento de su concepción. Así lo confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado por el papa Pío IX en 1854.

La Santísima Virgen María fue, desde el primer momento de su concepción, por una gracia y privilegio singulares de Dios todopoderoso y en virtud de los méritos de Jesucristo, Salvador de la raza humana, preservada inmune de toda mancha de pecado original (CEC 491).

Es privilegio ha sido reconocido por la Iglesia universal. El Catecismo añade la postura de los Padres de la tradición oriental:

Los Padres de la tradición oriental llaman a la Madre de Dios «la Toda Santa» (Panaghia), la celebran «como inmune de toda mancha de pecado y como plasmada y hecha una nueva criatura por el Espíritu Santo» (LG 56). Por la gracia de Dios, María ha permanecido pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida (CEC 493).

El único versículo de Lucas (1, 28) es la afirmación más directa de la Biblia de que María fue concebida inmaculadamente.

 

Primicias Rurales

Fuente: Aleteia