Hay demoras en maíz y avances en trigo, girasol y sorgo en el área agrícola

Hay demoras en maíz y avances en trigo, girasol y sorgo en el área agrícola

Persisten las demoras en la cosecha de maíz y trigo debido a la elevada humedad ambiental y falta de piso. El girasol avanza con incertidumbre climática y el sorgo finaliza su ciclo productivo.

Buenos Aires, viernes 14 agosto (PR/26) — La cosecha de maíz ritmo lento y buenos rindes alcanzó el 77 % del área apta nacional, con un rendimiento promedio de 7.860 kg/Ha. La persistencia de humedad ambiental continúa demorando el secado de los granos.

Los mayores retrasos frente al promedio histórico se concentran en el sur del área agrícola y Centro-Norte de Córdoba. En estas zonas, el avance está entre 14 y 26 puntos porcentuales por debajo.

En Córdoba, los fuertes vientos recientes provocaron vuelcos puntuales en lotes de maíz tardío. A pesar de ello, la proyección de producción nacional se mantiene firme en 64 millones de toneladas.

Trigo: avance final y expectativas productivas

 

La siembra de trigo llegó al 99,6 % de los 6,5 millones de hectáreas proyectadas. El avance intersemanal fue de solo 0,6 p.p. debido a las inadecuadas condiciones de piso en el sur.

Actualmente, el 53,5 % del cultivo transita desde macollaje en adelante. La condición de humedad es adecuada a óptima en el 86,5 % del área sembrada a nivel nacional.

Los lotes más adelantados, ubicados en el norte del país, inician la etapa de espigazón. Más del 80 % de los lotes presentan una condición de cultivo de buena a excelente.

Girasol: inicio de siembra con incertidumbre

 

La siembra de girasol cubrió el 11,5 % de las 3 millones de hectáreas proyectadas, reflejando un adelanto de 4,6 p.p. respecto al promedio de las últimas cinco campañas (U5C).

Aunque las labores se ralentizan en sectores del norte por falta de piso, ya comenzaron las siembras en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El sur enfrenta elevada humedad y pronósticos primaverales inciertos.

Sorgo: finalización de la campaña

 

La cosecha de sorgo granífero está próxima a concluir, alcanzando el 97,9 % del área apta nacional. El rendimiento promedio relevado hasta la fecha es de 4.080 kg/Ha.

Las tareas ya finalizaron en gran parte del país. Los últimos remanentes se concentran en el centro y sur de Buenos Aires y el sur de La Pampa, manteniendo la proyección de 2,8 millones de toneladas.

Primicias Rurales
Fuente: Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Todavía resta comprometer el 30% de la cosecha de trigo

Todavía resta comprometer el 30% de la cosecha de trigo

Por A. Rubicondi – F. Pennino – M. Contardi – E. Terre – J. Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Aún resta comprometer el 30% de la cosecha de trigo argentino, impulsado por precios firmes y la tensión en el Mar Negro, mientras el complejo soja y el maíz enfrentan mayor volatilidad y ajustes a la baja en Chicago.

Rosario, sábado 8 agosto (PR/26) — La tensión en el Mar Negro sostiene los precios y las fijaciones de trigo nuevo. Repunte el line up del complejo soja. En Chicago la oleaginosa y el maíz acumulan pérdidas del 5 y 6% desde el pico de julio y el clima suma volatilidad.

 

1. Trigo: la región del Mar Negro en el ojo de la tormenta

Con el 95% del área de trigo nuevo ya sembrada en Argentina, sigue pendiente de comercialización un remanente considerable de la campaña actual. De la mano de un fuerte salto en el volumen cosechado, a la fecha se comercializó el 70% de la campaña 2025/26, por debajo del 86% que promedian las últimas cinco campañas a esta altura del año.

En volumen, sin embargo, las 19 millones de toneladas (Mt) de trigo ya vendidas se encuentran en línea con el máximo histórico que anotaron en 2022. Si se excluye la previsión de uso de trigo para semilla, el remanente para comercializar en lo que resta de la campaña es de 7,2 Mt, mientras que las toneladas que todavía no tienen precio hecho se acercan a 9 Mt.

 

Aun así, el ritmo de comercialización se mantiene firme semana a semana y el dato saliente de julio estuvo en las fijaciones, particularmente del trigo nuevo. Entre la semana del 8-jul y la del 29-jul, el volumen de trigo 2026/27 con precio hecho creció en 573.000 t; ello es, 4,5 veces el registro de la campaña nueva anterior (2025/26) para ese período y más que duplicando el promedio de los últimos cinco años.

El que no acompañó con el mismo ímpetu fue el trigo de la campaña en curso, que sumó 1,19 Mt en el mismo período, un 14% por encima del año pasado, cuando la producción era casi un 50% menor a la de esta campaña.

Detrás de esta dinámica está la mejora de las cotizaciones. El precio pizarra para el trigo ganó 9,7 USD/t desde principios de julio hasta alcanzar los US$ 209/t al 4 de agosto (+5%), mientras que la nueva cosecha, medida por el futuro a diciembre, llegó a US$ 218,9/t a mediados de esta semana, casi 20 US$/t más que a comienzos de mes (+9%).

El resultado es una brecha creciente entre disponible y diferido: el pase hacia las posiciones de diciembre y enero rindió para estos últimos días entre 13% y 20% TNA, máximos de cinco años para esta altura del año, un incentivo concreto para retener mercadería y capturar el carry. Ese premio al diferido tuvo su correlato en una actividad inusual en el mercado a término A3: el volumen operado en diciembre y enero superó, medido en toneladas de trigo, las 1,68 Mt en julio, el triple de lo habitual para esta altura del año y el mayor registro mensual conjunto para estos contratos en los últimos cinco años.

El sostén de fondo sigue viniendo del Mar Negro. Rusia restringió el mes pasado el transporte marítimo a través del Mar de Azov luego de un ataque de drones ucranianos sobre varios buques rusos, lo que generó desde ese entonces una fuerte volatilidad en el valor del trigo.

Esto ocurre dado que el conflicto golpea de lleno al cereal, uno de los principales productos de exportación de la región, donde ambos países concentran cerca del 30% de las exportaciones totales del cereal a nivel global según datos del USDA.

Según fuentes de Reuters, los costos de seguro de guerra para los fletes que salen del Mar Negro han aumentado hasta el 2% del valor de un barco, desde alrededor del 1% hace 2 semanas. Esto provocaría que muchos compradores se muestran reticentes a tomar cargas desde puertos de la zona.

Como consecuencia de las dificultades para colocar granos en el mercado externo, la creciente prima de riesgo y la presión de cosecha, los precios ucranianos y rusos respondieron de forma distinta a la tendencia alcista global: los valores FOB de ambos orígenes vienen corrigiendo a la baja para no perder competitividad, con caídas de hasta el 2% desde el inicio de la guerra, suceso que estaría volviendo a Argentina uno de los orígenes menos competitivos al haber acompañado el cereal argentino la suba de precio generalizada del cultivo en hasta 5,3%.

 

 

En este sentido, Argentina quedó entre los orígenes menos competitivos en el mercado FOB. Aunque este hecho suele ser común para esta altura del año, donde el hemisferio norte se encuentra en plena cosecha, este año resultaría ser atípico por la oferta remanente argentina.

Incluso el C&F del trigo ruso para Brasil se ubica en valores apenas superiores al argentino, en un año donde la baja proteína del trigo disminuyó la demanda de nuestro vecino para el cereal.

Esto se refleja en los niveles de line-up, que al 4 de agosto rondan las 339.350 t, un nivel promedio a los demás años, cuando hoy queda mucha más oferta restante para colocar. 

 

2. Repunta el line up del complejo soja, pero la comercialización no le sigue el pulso

El line up del complejo soja no para de subir y ya está en el segundo nivel más alto del último lustro a esta altura del año. El producto que más apuntaló los programas de embarques fue la harina de soja, aunque en general aceite y porotos también vienen elevando la programación. Sin embargo, la comercialización de porotos no mostró un dinamismo proporcional en las últimas semanas.

 

Las exportaciones totales del complejo soja hasta julio inclusive se estiman en 16,48 Mt (medido en porotos equivalentes), mientras en el mercado local se comprometieron 23,73 Mt.

Esta diferencia lleva a entender que la exportación está bien abastecida de materia prima para industrializar y exportar, sin necesidad de buscar concretar negocios en el mercado interno en lo inmediato.

Con ello además se explica que, aunque el line up se haya visto dinamizado, la comercialización de porotos no haya respondido en la misma magnitud durante las últimas semanas.

Desde el lado de la oferta, aunque la escalada de precios de las dos semanas anteriores en Chicago (y en el mercado local) coincidió con mayores volúmenes comercializados, estos no se alejaron demasiado de la media.

La principal reacción se observó en las fijaciones, que en esas dos semanas acumularon 1,89 Mt, cuando en las quincenas anteriores las fijaciones fueron de 1,36 Mt en promedio.

Dando vuelta la página, en lo que refiere a maíz, previo al desplome de precios en Chicago, el disponible había llegado a ofrecerse hasta en $280.000 (US$ 190/t).

En aquel momento, la comercialización se apuntaló de inmediato y se enlazaron tres semanas de altos volúmenes: 3,7 Mt, contra las 1,78 Mt de las semanas anteriores.

También las fijaciones se vieron fuertemente movilizadas, siendo la semana del 22 de julio la de mayor volumen con precio asignado en lo que va de la campaña, coincidente con la escalada de precios.

Sin embargo, el traspié de los precios en Chicago dejó de dar soporte a los precios locales de maíz, con la pizarra cayendo a los últimos días a $275.000/t (US $185) y tanto las fijaciones como la comercialización se vieron resentidas: los compromisos cayeron a 0,69 Mt (promedio de últimas cinco semanas de 1,0 Mt), mientras las fijaciones fueron de 0,49 Mt (vs 1,0 Mt promedio de cinco semanas).

En materia de cotizaciones de soja, la aguda caída de precios en Chicago siguió profundizándose durante esta semana, aunque todavía no se trasladó del todo a las cotizaciones locales.

La soja sigue por encima de los $500.000/t y el panorama comercial se mantuvo firme, pactándose 0,75 Mt esta última semana , aunque en materia de fijaciones la semana fue la más magra desde abril.

 

3. Los futuros de soja y el maíz retroceden entre 5 y 6% en Chicago

Luego de alcanzar máximos de dos años para soja y desde mayo para el maíz, las cotizaciones de los granos gruesos en Chicago siguen reajustando a la baja, acumulando pérdidas de 5 y 6% desde el pico del 24 de julio. Los granos copiaron la misma tendencia que el petróleo, que vuelve a negociarse entre 80 y 84 USD/bbl.

La creciente expectativa por un nuevo intento de desescalada militar entre EE. UU. e Irán arrastró a los energéticos hacia abajo y con ello continuó el desarme de posiciones largas por parte de los fondos especulativos.

Más allá de los reajustes recientes, las cotizaciones se están negociando en un escalón más elevado que a principios de año: 11% más para soja y 5,3% más para el maíz.

Entre los sucesivos conflictos geopolíticos, su impacto en energía, insumos claves y las expectativas de oferta, más el creciente impulso a la industria de biocombustibles, resultaron en un mix de factores alcistas en la plaza norteamericana.

Sin embargo, ya adentrados en agosto, ventana crítica para la definición de rindes de soja y maíz en Estados Unidos, el pronóstico climático juega un papel clave más que en cualquier otra época del año.

Más del 50% de la soja y el maíz se encuentran atravesando condiciones de sequía actualmente, el segundo registro más alto en los últimos quince años para esta época. En su último informe, el USDA ajustó a la baja en dos puntos la superficie de maíz en condiciones buenas a excelentes (61%, 12 p.p. menos que el año pasado) y mantuvo la calificación para la soja (63%, 6 p.p. menos que el año anterior).

 

Las lluvias recientes moderaron las alertas en Chicago, aunque eso no se haya visto reflejado en los informes de condiciones de cultivos. Hacia delante, el pronóstico marca precipitaciones apenas por encima de lo normal para la región del Medio Oeste estadounidense.

En un escenario donde los milímetros son tan esperados por el mercado y donde los fondos aún mantienen una cartera profundamente comprada tanto en soja como maíz, la confirmación de lluvias funciona como luz verde para continuar con el desarme de posiciones en futuros, presionando sobre las cotizaciones.

A la inversa, en un contexto donde no sobra humedad, la eventual ausencia de los milímetros direccionaría los precios en el sentido contrario. Dado el punto de partida inicial, el mercado de granos promete creciente volatilidad para todo el mes de agosto.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
El clima adverso frena trabajos de siembra y cosecha

El clima adverso frena trabajos de siembra y cosecha

El último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires detalla que los excesos hídricos y la alta humedad retrasan la implantación de trigo y girasol en el sur agrícolo, al tiempo que condicionan el ritmo de la cosecha de maíz pese a sostener buenos rindes generales.

 

 

 

Buenos Aires, sábado 8 agosto (PR/26) — El Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtió que los excesos hídricos y la alta humedad complican las labores de siembra de girasol y trigo en el sur del área agrícola, mientras la cosecha de maíz alcanza el 73%.

Avance del girasol en el NEA

 

La implantación de girasol cubrió el 9,8% de las 3 millones de hectáreas estimadas a nivel nacional, marcando un progreso semanal del 5,4%.

Este avance se concentra exclusivamente en el NEA, registrando un adelanto superior al 30% frente al promedio histórico.

En contraste, el centro y sur del país sufren reducciones de superficie y demoras severas debido al impacto de «El Niño» y los anegamientos.

Demoras en la siembra de trigo

 

 

 

La siembra de trigo registra un avance mínimo del 0,5%, alcanzando el 99% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas.

Los excesos hídricos comprometen especialmente los ciclos cortos en el sur, aunque agosto sigue siendo el margen de extensión.

Por el contrario, el centro-oeste y norte muestran buenas condiciones hídricas, permitiendo tareas de refertilización y control de roya.

Estado de la cebada

 

La implantación de cebada cubre el 94,7% del área nacional, impulsada por un repunte quincenal del 8,3%.

No obstante, persiste una demora interanual del 5,3% por la falta de piso en los núcleos cebaderos del sur.

El 70% del cultivo presenta una condición entre buena y excelente, con un fuerte protagonismo de las fertilizaciones nitrogenadas.

Cosecha de maíz

 

 

 

La recolección de maíz comercial llegó al 73,7% del área apta, con un rendimiento promedio de 79,1 quintales por hectárea.

La elevada humedad ambiente frena el secado natural y limita el ingreso de las cosechadoras a los lotes.

A pesar de una demora interanual del 15,6%, los rindes cumplen las expectativas y sostienen la proyección en 64 millones de toneladas.

Primicias Rurales

Fuente: PAS

Alerta agropecuaria por un «Súper Niño»: cómo impactará en la cosecha de trigo, la siembra gruesa y el manejo ganadero

Alerta agropecuaria por un «Súper Niño»: cómo impactará en la cosecha de trigo, la siembra gruesa y el manejo ganadero

Con un 81% de probabilidades de alcanzar una intensidad extrema entre octubre y diciembre, el evento climático traerá reservas hídricas clave pero impondrá severos desafíos logísticos, sanitarios y operativos en la Región Pampeana.

 

     Por Ing Agr Pedro A Lobos, director de Primicias Rurales

 

Buenos Aires, viernes 7 de agosto (PR/26) —  Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de organismos internacionales indican una elevada probabilidad de que el fenómeno El Niño alcance su mayor intensidad durante la campaña 2026/27.

De concretarse este escenario, la primavera y el verano podrían caracterizarse por precipitaciones superiores a lo normal en gran parte de la Región Pampeana, con beneficios para las reservas de humedad, pero también con riesgos de anegamientos, dificultades logísticas y mayor presión de enfermedades sobre los sistemas productivos.

El escenario planteado para la primavera y el verano combina una excelente reserva hídrica en profundidad con riesgos severos de anegamiento, complicaciones logísticas y presión de enfermedades. A continuación, el desglose técnico y las medidas recomendadas para minimizar pérdidas en la producción agrícola y ganadera.

Trigo y Siembra Gruesa: Entre la abundancia hídrica y la amenaza sanitaria

 

El trimestre octubre-diciembre coincidirá de lleno con la etapa crítica de la campaña fina y el inicio de la gruesa, marcando dos realidades productivas contrapuestas:

1. Cosecha de Trigo bajo la lupa

La concentración de tormentas intensas durante la maduración del grano representa el principal factor de riesgo.

  • Falta de piso y retraso operativo: El encharcamiento de lotes y la saturación de los caminos rurales dificultarán el ingreso de las cosechadoras, aumentando las pérdidas por vuelco y desprendimiento de espigas.

  • Deterioro de la calidad comercial: La humedad ambiental continuada sobre el grano maduro provoca brotado en espiga, caída del peso hectolítrico y lavado de gluten.

  • Presión de Fusarium: La combinación de temperaturas templadas con alta humedad relativa dispara el riesgo de enfermedades de fin de ciclo, con especial foco en Fusarium de la espiga y manchas foliares.

 

2. Estrategia para la Siembra Gruesa (Maíz y Soja)

 

  • Readecuación de fechas en Maíz: Ante la saturación temprana de los suelos en septiembre y octubre, la recomendación técnica apunta a desplazar una proporción mayor hacia maíces tardíos (noviembre/diciembre) para asegurar temperatura de suelo y transitabilidad al momento de la siembra.

  • Reserva hídrica récord: En la contra cara positiva, el perfil del suelo mantendrá un «colchón» de agua útil garantizado que permitirá afrontar los períodos de definición de rendimiento (floración y llenado) con un potencial productivo elevado.

  • Alerta por malezas estivales: El agua y el calor impulsarán nacimientos masivos de Yuyo Colorado (Amaranthus) y gramíneas. Planificar los barbechos químicos con anticipación será clave antes de que el barro impida el ingreso de las pulverizadoras.

 

Plan de contingencia ganadero: Estrategias para aliviar campos anegados

El impacto del exceso hídrico en la ganadería requiere acciones preventivas e inmediatas sobre la infraestructura y el manejo del rodeo para evitar la pérdida de condición corporal y la aparición de enfermedades.

       ACCIONES CLAVE EN EL CAMPO GANADERO
       
  [ Relieve ]     --> Mover hacienda vulnerable (vacas paridas/terneros) a lomas.
  [ Pastoreo ]    --> Evitar sobrepastoreo en bajos para no destruir el tapiz.
  [ Nutrición ]   --> Establecer puntos secos para suplementación con rollos o silo.
  [ Sanidad ]     --> Aplicar pediluvios y reforzar vacunas (Leptospirosis/Carbunclo).
  1. Reorganización por relieve: Clasificar los potreros y desplazar de manera prioritaria a las categorías más sensibles (vacas recién paridas, terneros y hacienda en terminación) hacia los sectores de loma y media loma.

  2. Protección del tapiz vegetal: El pisoteo del ganado sobre suelos saturados destruye la estructura física de la tierra y ahoga las especies forrajeras clave. Se aconseja despresurizar los bajos y evitar el sobrepastoreo.

  3. Puntos secos de alimentación: Disponer comederos o zonas de distribución de rollos y silaje en sectores consolidados o altos para mantener la oferta calórica sin contaminación por barro.

  4. Alerta por afecciones podales: El ablandamiento continuo de las pezuñas incrementa exponencialmente los casos de pietín. Se sugiere el paso programado por pediluvios y la aplicación anticipada de esquemas sanitarios contra Leptospirosis, Carbunclo y parásitos gastrointestinales.

 

 

 

Medidas preventivas prioritarias

 

Para minimizar los daños de un escenario de precipitaciones por encima de la media en la Región Pampeana, la planificación debe adelantarse a las lluvias:

  • Mantenimiento hídrico interno: Limpieza de alcantarillas, cunetas y canales de drenaje dentro de los establecimientos antes del inicio del trimestre crítico.

  • Logística de insumos: Acopiar combustible, fertilizantes y fitosanitarios en el establecimiento previo a los eventos de precipitación severa.

  • Ubicación de Silos Bolsa: Instalar las bolsas de almacenaje exclusivamente en sectores altos, con pendiente adecuada para el escurrimiento y cerca de caminos consolidados.

En definitiva, el advenimiento de un evento climático extremo durante la próxima primavera y verano plantea un escenario dual para la Región Pampeana, donde la abundancia de reservas hídricas convive con amenazas logísticas y sanitarias de alto impacto.

La clave para transformar este desafío en una oportunidad residirá en la anticipación estratégica y en la ejecución rigurosa de medidas preventivas tanto en la agricultura como en la ganadería.

Lejos de paralizar la producción, la gestión inteligente de los recursos —como el ajuste en las fechas de siembra, el resguardo del ganado en lomas y el correcto mantenimiento hídrico— permitirá mitigar los riesgos de anegamiento y enfermedades. Así, el sector agropecuario podrá blindar su potencial productivo y sortear con éxito los embates de un clima desafiante.

 

Primicias Rurales
Fuentes:  Varias
El 65% de la producción agrícola se localiza a menos de 300 Km de los principales nodos portuarios

El 65% de la producción agrícola se localiza a menos de 300 Km de los principales nodos portuarios

Por Franco Ramseyer – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 

Dos de cada tres toneladas de soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol se producen en un radio de 300 km alrededor del Gran Rosario, Quequén y Bahía Blanca. El nodo del sur santafesino concentra por sí solo casi la mitad de la producción nacional.

 

 

 

Rosario, sábado 25 julio (PR/26) — El presente informe se propone cuantificar qué proporción de la producción de los principales granos se encuentra dentro de un radio de 300 km alrededor de los tres nodos portuarios más importantes del país, desde donde se despacha la mayor parte de las exportaciones argentinas de granos, harinas y aceites: Gran Rosario, Bahía Blanca y Quequén.

Para ello, se utilizó información oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP) correspondiente a la campaña 2024/2025, el último ciclo productivo completo con datos desagregados a nivel departamental.

A continuación, se presentan los principales resultados del análisis:

1)    El 47% de la producción de los seis cultivos principales de Argentina (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo) se ubica a 300 km del Gran Rosario, y el 65% se encuentra a igual distancia de alguno de los tres nodos portuarios principales del país: Gran Rosario, Quequén y Bahía Blanca.

Al sumar la producción de los seis cultivos principales de Argentina —soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo—, se observa que el 47% del total nacional se localiza a 300 km del Gran Rosario, un 13% a igual distancia de Bahía Blanca y un 12% de Quequén. Estos dos últimos nodos comparten un 7% de la producción dentro de sus áreas de influencia. En conjunto, los tres nodos concentran el 65% de la producción nacional de estos seis cultivos.

2)    El 56% de la producción de soja de Argentina se ubica a 300 km del Gran Rosario, y el 66% se encuentra a igual distancia de alguno de los tres nodos portuarios principales del país.  

La soja, el cultivo de mayor superficie sembrada a nivel nacional, concentra el 56% de su producción a 300 km de los puertos del Gran Rosario, mientras que Bahía Blanca y Quequén aportan cada uno un 7% adicional. Sumando los tres nodos, y evitando contabilizar dos veces la soja que se produce en la intersección de los círculos que rodean a Bahía Blanca y Quequén (4%), se observa que el 66% de la producción nacional de esta oleaginosa se encuentra dentro del radio de influencia portuario.

3)    El 40% de la producción de maíz se ubica a 300 km del Gran Rosario, y el 55% se encuentra a igual distancia de alguno de los tres nodos portuarios principales del país.  

En el caso del maíz, el 40% de la producción nacional se localiza a 300 km del Gran Rosario, en tanto que Bahía Blanca y Quequén concentran el 11% y el 9%, respectivamente. Entre los tres nodos suman el 55% de la producción nacional del cereal (descontando el 5% que se superpone entre Bahía Blanca y Quequén). De todos los cultivos analizados, este es el que menor concentración presenta en torno a la región portuaria, dado que gran parte se produce en la región del NOA, y en zonas que quedan por fuera del área considerada, tales como el norte de Santa Fe, oeste de Córdoba, provincias de San Luis, Santiago del Estero, región del NEA, etc.

4)    El 56% de la producción nacional de trigo se ubica a 300 km del Gran Rosario, y el 82% se encuentra a igual distancia de alguno de los tres nodos portuarios principales del país. 

En comparación con los cultivos de verano, el trigo presenta una proporción más elevada de la producción nacional en la Región Sur del país, lo que explica que una parte relevante de la cosecha se despache por los puertos del Atlántico. El 20% de la producción nacional se ubica a 300 km de Bahía Blanca y el 17% a igual distancia de Quequén, con un 11% compartido entre ambas áreas de influencia. El Gran Rosario, por su parte, concentra el 56% de la producción nacional de trigo dentro de su radio de 300 km.

5)    El 93% de la producción de cebada se ubica a 300 km de alguno de los tres nodos portuarios principales de Argentina.  

La cebada, el otro gran cultivo de invierno, acentúa el patrón del trigo con un fuerte predominio en la Región Sur del país, fundamentalmente en La Pampa y Sur de Buenos Aires. En la campaña 2024/25, el 66% de la producción se concentró dentro de un radio de 300 km de Bahía Blanca, el 62% en el entorno de Quequén, y un 44% en la intersección de ambas áreas de influencia; en términos netos, esto equivale a un 85% de la cebada producida a 300 km de los dos puertos del sur. El Gran Rosario, en cambio, participa apenas con el 8%. En conjunto, el 93% de la cebada de la campaña 2024/25 se produjo a 300 km de alguno de los tres nodos portuarios.

6)    El 61% de la producción de girasol se ubica a 300 km de alguno de los tres nodos portuarios principales de Argentina.  

El girasol es otro cultivo con importante participación en la Región Sur del país. El 61% de la producción nacional se ubica a una distancia igual o menor a 300 km de los tres nodos portuarios: 19% en el área de influencia de Rosario, 26% en torno a Quequén, 31% alrededor de Bahía Blanca y 15% en la intersección de estas dos últimas zonas. El 39% restante se reparte entre regiones productoras como el oeste de Córdoba y de Buenos Aires, San Luis, el norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco y Formosa, entre otras.

7)    El 56% de la producción de sorgo de Argentina se ubica a 300 km del Gran Rosario, y el 58% se encuentra a igual distancia de alguno de los tres nodos portuarios principales del país.  

Por último, la producción de sorgo se distribuye principalmente entre las Regiones Centro y Norte del país, quedando hacia el Sur una producción marginal. El 56% de la producción nacional se encuentra dentro del radio de influencia de los puertos del Gran Rosario. En tanto, solo un 2% y un 1% de la misma se ubica a 300km de Bahía Blanca y de Quequén, respectivamente, con un 1% ubicado en la intersección entre ambos nodos.

 

 

En conjunto, estos resultados confirman una ventaja logística estructural de la agroindustria argentina: más de la mitad de la producción de sus principales cultivos se concentra a 300 km de los tres nodos portuarios más importantes del país, con el Gran Rosario como el más relevante de los tres en cuatro de los seis cultivos principales: soja, maíz, trigo y sorgo; mientras que en los casos de la cebada y del girasol ganan participación relativa los nodos portuarios del Sur.

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal