En 2025, Argentina se convirtió en el principal abastecedor de aceites vegetales de la India

En 2025, Argentina se convirtió en el principal abastecedor de aceites vegetales de la India

Por Bruno Ferrari – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
En 2025, India importó 3,56 Mt de aceites vegetales desde Argentina y se convirtió en el principal abastecedor del país. India crece en demanda de aceite de soja y girasol, productos en los cuales Argentina tiene grandes oportunidades hacia adelante.

Rosario, domingo 18 enero (PR/26) — Cuando se mira el mercado de aceite vegetales a nivel mundial, se presenta una predominancia muy importante de India no solo como un gran consumidor de aceites para uso humano, sino que también como el principal importador de este tipo de productos.

Es importante remarcar que India es un gran productor agrícola a nivel mundial, pero la especialización productiva está muy centrada en legumbres y cereales. A modo de ejemplo, en el caso de los cereales, en trigo es el segundo productor mundial con 117 Mt y en arroz es el líder global en materia productiva con 152 Mt según estimaciones del USDA para la campaña 2025/26.

No obstante, la producción de oleaginosas para industrializar y obtener aceites es relativamente baja en términos de las necesidades de consumo que registran a nivel país, por lo que surge como necesidad la importación de estos derivados.

Por el lado de Argentina, India es nuestro principal socio comercial en el mercado de aceites, ya que representa alrededor del 53% de las exportaciones argentinas de aceite de soja y el 35% en el caso del aceite de girasol.

Por su parte, cuando se analiza a los abastecedores de India en materia de aceites vegetales, en 2025 el país registró un nivel de importaciones en torno a 15,7 millones de toneladas (Mt) y Argentina se convirtió por primera vez en su principal abastecedor mundial de dichos derivados, al menos desde el año 2002 en adelante.

Tal como se observa en el siguiente gráfico, Argentina viene creciendo desde el piso de 2023 y en 2025 se estiman importaciones de India desde Argentina por 3,53 Mt de aceites vegetales, también un récord de compras a nivel individual desde el país sudamericano.

En el caso de Argentina, la especialización productiva de aceites se concentra en el derivado de soja y girasol, siendo los dos productos en los cuales concentra India su demanda desde nuestro país. Considerando que este gran volumen de envíos a India es factible por una producción conjunta de estos dos aceites que se estima en 10,48 Mt para la campaña 2024/25, un récord desde al menos el ciclo 2004/05. En este sentido, este récord confirma la capacidad de Argentina para consolidarse como abastecedor confiable capaz de sostener flujos crecientes de exportación hacia socios estratégicos.

Por el lado de Indonesia, es el abastecedor clave del país asiático en aceite de palma, pero las importaciones vienen cayendo fuertemente desde este origen y alcanzando en 2025 un mínimo desde el año 2007 en términos de volumen.

Respecto a este país, se destaca que está registrando un crecimiento moderado en la producción de aceite de palma, al tiempo que el consumo doméstico se duplicó en los últimos 7 años ante el mayor uso del producto para la producción de biocombustibles, por lo que las exportaciones anuales están cayendo.

Respecto a Malasia, que también está enfocado en aceite de palma, registra importaciones relativamente estables si se observa los últimos años, pero tampoco crece en oferta total anual para incrementar sus exportaciones de forma significativa.

En contraposición, se destaca un crecimiento paulatino en la demanda de India desde Rusia por aceite de girasol, Brasil por aceite de soja y Tailandia con foco en aceite de palma. Al tiempo que, cae Ucrania en su relevancia como proveedor por los menores envíos de aceite de girasol desde el pico de 2018, cuando exportó 2,3 Mt de ese producto, y de 2025, cuando alcanzó solo 1,1 Mt.

– Evolución de las importaciones de aceites vegetales de la India y oportunidades en productos claves para Argentina

Por último, es interesante mostrar cómo evoluciona la demanda de importaciones de los principales aceites vegetales de India en perspectiva histórica y las oportunidades para Argentina.

A comienzos de los 2000, las importaciones de la India rondaban entre 4 y 5,5 Mt y estaban muy enfocadas en el aceite de palma. Mientras que, desde 2008 en adelante se comienza a vislumbrar un crecimiento muy importante de la demanda hasta llegar a ubicarse entre 13,7 y 16,6 Mt en la última década. A nivel global, en 2024 se alcanza el récord de importaciones con 16,6 Mt y en 2025 habrían caído, según SEA, hasta 15,7 Mt si se observan los principales aceites.

Sin embargo, hay un punto importante y es que, en este contexto de fuerte crecimiento de las importaciones de aceites, el derivado de la soja y el girasol comenzó a ganar terreno. Desde 2014 en adelante esto se profundiza de forma más estructural, hasta alcanzar un máximo de participación de estos dos productos en 2025 con el 53,1% del total importado, siguiendo estimaciones preliminares de SEA para el último año. Esto es un dato de gran relevancia para Argentina, ya que las importaciones de India en aceite de soja y girasol alcanzaron un récord en 2025 con 8,35 Mt, esto es casi un 50% más que el promedio importado en la última década.

A su vez, esto es un espejo del mismo cambio estructural en la participación de ambos aceites en el consumo interno de la India, lo que está relacionado con el crecimiento económico y la expansión relativa de la clase media india, con mayor poder adquisitivo, en la última década, que le permite sustituir el más barato aceite de palma por los aceites de mayor valor.

Por lo tanto, a primera vista puede pensarse que el contexto actual de la demanda de aceites vegetales de India tiende a concentrarse cada vez más en productos en los cuales Argentina produce y que si los indicadores económicos de ese país se consolidan, existe una gran oportunidad para que Argentina responda a un mercado gigante incrementando la producción e industrialización.

Respecto a los excedentes de harina, también es una oportunidad para profundizar la presencia de Argentina en el mundo y agregar valor en cadenas cárnicas locales para luego salir al mercado externo con productos de mayor nivel de valor agregado en términos generales.

 

Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario
Riesgo y cobertura en el agro: tendencias en un análisis estructural del mercado asegurador argentino

Riesgo y cobertura en el agro: tendencias en un análisis estructural del mercado asegurador argentino

Por Giuliana Dellamaggiore – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, lunes 12 enero (PR/25) — Entre 2003 y 2024, la superficie agrícola asegurada se duplicó y alcanzó máximos históricos, con cambios relevantes en la composición de cultivos cubiertos y una marcada concentración en coberturas de granizo simple.

Resumen ejecutivo

  • La superficie agrícola asegurada tuvo un importante incremento: más que duplicó en las últimas dos décadas, alcanzando en 2024 un máximo histórico.
  • A partir de 2020 se observa un cambio en la estructura de la cobertura para los cultivos. Los cereales desplazaron a las oleaginosas como principal grupo asegurado.
  • El costo de cobertura por hectárea para los cultivos anuales promedió $32.000 en los últimos cinco años, una cifra que contrasta con los cultivos perennes, cuya prima por hectárea es 14 veces mayor.
  • El tipo de cobertura de granizo simple se sitúa como la cobertura más difundida, mientras que las coberturas más complejas —multirriesgo y paramétricas— mantienen una participación acotada y decreciente a lo largo de los últimos años.
  • A pesar de la creciente participación en los últimos años, los seguros agropecuarios y forestales aún representan una porción reducida del mercado asegurador. Esta baja participación refleja desafíos estructurales del sector —mayor exposición climática, creciente variabilidad productiva y necesidad de instrumentos más modernos— y pone de manifiesto el amplio margen existente para avanzar hacia esquemas de gestión de riesgos más complejos, diversificados y acordes a las condiciones del agro.

Nota completa

La actividad agropecuaria enfrenta una amplia gama de riesgos exógenos que generan una marcada incertidumbre sobre los resultados, motivo por el cual los productores combinan diversas estrategias de gestión para mitigarlos. En este marco, el seguro agropecuario se consolida como una herramienta central para mitigar los riesgos a nivel producción y capital invertido ante eventos climáticos severos.

El presente informe analiza la evolución de los seguros agropecuarios y forestales en Argentina entre 2003 y 2024, utilizando la información proveniente de la Encuesta sobre Seguros en los Sectores Agropecuario y Forestal de la Superintendencia de Seguros de la Nación, con datos correspondientes a ejercicios julio-junio de cada año y expresados en valores constantes de 2025.

Evolución de la superficie asegurada y cambios estructurales en la composición de cultivos

La superficie agrícola asegurada con algún tipo de cobertura más que duplicó su extensión desde los 11 millones de hectáreas observados en 2003 hasta alcanzar 23,5 millones de hectáreas en 2024.

En términos de composición, hasta el año 2020 las oleaginosas concentraron el mayor porcentaje de superficie cubierta por algún tipo de seguro. No obstante, a partir de dicho año se produjo un cambio estructural en la configuración de la demanda de coberturas, ubicándose los cereales como el grupo de cultivos con mayor proporción de superficie asegurada.

Analizando la evolución de la superficie agrícola asegurada con algún tipo de cobertura durante el período bajo análisis, ésta muestra un primer período de relativo estancamiento hasta el 2007 para, a partir de allí, expandirse con fuerza hasta el año 2013 cuando alcanzó un máximo relativo de 23,5 millones de hectáreas. En 2014, sin embargo, se registró una contracción del 24,5% que inició un estancamiento hasta 2018 para, a partir de allí, comenzar a recuperarse gradualmente. Más allá del efecto de la sequía en 2023, para el año 2024 la superficie asegurada logró recuperar la marca del 2013 e incluso superarla levemente, con 23,6 millones de hectáreas .

Del total de superficie asegurada, alrededor del 99% corresponde a cultivos anuales, mientras que los cultivos perennes mantienen una participación reducida. Hasta 2020, las oleaginosas dominaron la estructura del seguro agrícola, con una proporción promedio del 62% frente al 37% de los cereales.

Sin embargo, a partir de 2020 se produjo un cambio estructural: los cereales pasaron a ocupar el primer lugar y entre 2020 y 2022 alcanzaron una participación promedio del 51%, por encima del 48% correspondiente a oleaginosas.

En 2023 la proporción cereales/oleaginosas llegó a prácticamente un equilibrio (49%/50%). En 2024, la tendencia volvió a invertirse, con una recuperación marcada de los cereales que ampliaron su participación hasta el 59%, mientras que las oleaginosas descendieron al 40%.

Si bien en los últimos diez años la mayor cantidad absoluta de hectáreas aseguradas correspondió a la soja, el cultivo que históricamente mostró la mayor proporción de superficie sembrada cubierta por seguros fue el trigo, con un promedio del 57%, por su exposición a eventos de granizo en noviembre y diciembre.

El caso del maíz resulta particularmente relevante: hasta 2019, la proporción de superficie sembrada asegurada se mantuvo estable en torno al 33%. Sin embargo, entre 2020 y 2023, la cobertura promedio se incrementó en 20 puntos porcentuales y alcanzó un 53% del área sembrada. Esta mayor propensión se intensificó en 2024, donde la superficie asegurada trepó al 92%, el valor más elevado de toda la serie.

Históricamente, los cultivos perennes o plurianuales han presentado primas por hectárea1 más altas que los cultivos anuales: en la última década promediaron 316,8 mil pesos por hectárea, frente a 25,4 mil pesos en los cultivos anuales. Entre estos últimos, durante el período 2014 y 2019 el maíz fue el más costoso de asegurar, seguido por la soja y el trigo.

Sin embargo, desde 2020 se produjo un cambio en la estructura relativa de costos para los cultivos anuales, y la soja pasó a liderar con un promedio cercano a 40 mil pesos por hectárea, seguida por el trigo con 28 mil pesos por hectárea y el maíz con 24 mil pesos de prima por hectárea en promedio.

La ratio siniestros/prima muestra dinámicas distintas entre cultivos: el trigo es el cultivo más volátil, con picos muy elevados en 2016, 2019, 2023 y 2024, señal de una posible mayor exposición a eventos climáticos severos. En cambio, la soja y el maíz exhiben trayectorias más estables y moderadas. La soja es la más estable del conjunto, mientras que el maíz mantiene niveles similares, pero registra un aumento entre 2022 y 2024.

Hasta 2021, el maíz fue el cultivo con mayor capital asegurado por hectárea, seguido por la soja y el trigo. Desde 2022, la soja pasó a liderar ese indicador, desplazando al maíz al segundo lugar y manteniendo al trigo en tercero. En 2023 y 2024 la jerarquía volvió a modificarse: la soja se mantuvo en primer lugar con 1,3 millones de pesos por hectárea, mientras que el trigo ascendió al segundo puesto con 898 mil pesos, y el maíz quedó tercero con 781 mil pesos de capital asegurado por hectárea.

Granizo como cobertura líder y el retorno gradual de las pólizas con adicionales

La contratación de seguros es una práctica extendida en el sector agrícola nacional, siendo actualmente la cobertura que indemniza por daños provocados por el granizo la más difundida.

Entre 2003 y 2014, la cobertura por granizo concentró cerca de la mitad de las pólizas emitidas y, entre 2015 y 2022, su participación se expandió hasta el 87%, consolidándose como la opción predominante. No obstante, desde 2023 comenzó a perder participación, descendiendo al 67% en 2024. En contraste, la cobertura de granizo con adicionales promedió el 49% entre 2003 y 2014, pero se redujo significativamente a un 13% en 2015-2022, reflejando un cambio estructural del mercado. Aun así, esta cobertura mostró señales de recuperación y alcanzó una proporción cercana al 19% de pólizas emitidas en 2024.

Los seguros multirriesgo mantuvieron una presencia marginal, representando apenas el 0,01% de las pólizas emitidas.  Los seguros paramétricos registraron una mayor visibilidad entre 2020 y 2023, con un promedio anual de 98 pólizas emitidas. En 2024 sólo tres de las 35 entidades del ramo ofrecieron seguros multirriesgo y no se identificaron compañías con oferta de seguros paramétricos. Sin embargo, el caso del seguro público-privado de la Provincia de Córdoba organizado por ADIRA (Asociación de Aseguradoras del interior de la República Argentina) atado a la incorporación de buenas prácticas agrícolas se erige como un seguro modelo en este segmento.

En efecto, se trata de una herramienta diseñada para brindar cobertura integral frente a sequía, heladas, granizo, inundaciones, exceso de lluvias, viento, falta de piso e incendio. La cobertura alcanzaría a más de 500.000 hectáreas de soja y maíz, con monitoreo satelital continuo, modelos paramétricos, respaldo internacional y aseguradoras líderes del país. Al formar parte de una prueba piloto provincial, la inscripción y la cobertura no tienen costo para el productor.

Esta importante iniciativa contó con la participación del Ministerio de Bioagroindustria de la provincia de Córdoba junto a representantes de IDECOR, Asecor, ADIRA y de las compañías La Segunda Coop. Ltda. de Seguros Generales, San Cristóbal Sociedad Mutual de Seguros Generales, Sancor Cooperativa de Seguros Limitada y Compañía de Seguros El Norte S.A. junto a representantes de la Mesa de Enlace provincial.

En otro orden y siguiendo con el análisis, el costo promedio unitario que el productor paga por cada contrato de seguro se resume en la relación prima/póliza. Este indicador se ve directamente afectado por la escala de la superficie cubierta por póliza, y también por el costo de la prima por hectárea.

Analizando la evolución de este indicador, se observa que el mismo exhibió una tendencia decreciente entre 2003 y 2017 para la cobertura de granizo simple (con un promedio de 3 millones de pesos constantes por póliza). Sin embargo, a partir del ejercicio 2018, se impulsó el costo promedio de la prima por póliza al alza, con un incremento máximo del 39% en 2021.

El comportamiento ascendente se replicó en el indicador prima/hectárea, impulsado por la necesidad de las aseguradoras de compensar un aumento de la siniestralidad.

La relación prima/póliza para la cobertura de granizo con adicionales mostró una evolución similar a la observada para la cobertura simple. En cuanto al indicador de primas/hectáreas, éste registró una tendencia descendente hasta 2017 y se mantuvo sistemáticamente por encima del costo de la cobertura de granizo simple, con excepción de los años 2012, 2016 y 2017. Sin embargo, a partir de 2020 se produjo un cambio significativo en la estructura relativa de precios: la prima por hectárea de granizo con adicionales pasó a ubicarse por debajo de la de granizo simple.

La ratio prima/póliza de los seguros multirriesgo exhibe una marcada volatilidad a lo largo del período analizado. Si bien en 2022 se registró una fuerte reducción del costo de la prima por póliza, el indicador volvió a incrementarse de manera sostenida a partir de 2023, alcanzando en 2024 un valor promedio cercano a los 417 millones de pesos de prima por póliza emitida.

La relación prima/hectárea para este tipo de cobertura se ha mantenido en un promedio de $29.000 en los últimos cinco años. Dado los hectareajes asegurados (283.000 Ha) y el número de pólizas emitidas (48) para los datos promedio de los últimos cinco años, se infiere que quienes contratan este tipo de seguros son productores relativamente grandes. Es decir, productores que en promedio aseguran 5.900 Ha por póliza.

En términos de superficie cubierta, el seguro contra granizo mantuvo el liderazgo a lo largo de todo el período analizado —con la excepción de 2007—, alcanzando en los últimos diez años un promedio de 14 millones de hectáreas aseguradas.

La cobertura de granizo con adicionales promedió 4,9 millones de hectáreas en el mismo período, aunque mostró una dinámica más expansiva en los años recientes, particularmente entre 2022 y 2024, cuando registró un incremento sostenido en la superficie asegurada.

La transformación del seguro agrícola argentino 

En términos generales, aunque el monto total de primas emitidas en el mercado asegurador mostró una trayectoria creciente, la participación de los seguros agropecuarios y forestales dentro de ese total presentó una tendencia a la baja entre 2010 y 2015, situándose en un promedio de 2,18%.

Entre 2015 y 2018, su participación se estabilizó en torno al 1,33%, luego de la caída abrupta registrada en 2014. A partir de 2018, el segmento retomó una senda de crecimiento que sólo se vio interrumpida en 2023, para luego recuperar e incluso ampliar su participación, alcanzando un máximo histórico de participación en el ejercicio 2024.

 

El capital asegurado mostró una fuerte expansión entre 2006 y 2008, seguida por una etapa de estabilidad desde 2009 hasta 2017, cuando las variaciones interanuales compensaron subas y bajas.

A partir de 2018 comenzó un ciclo de crecimiento sostenido que alcanzó máximos históricos en 2021 y 2022 (28,7 y 29,8 billones de pesos). En 2023 se produjo una contracción del 35% y, aunque en 2024 hubo recuperación, el capital asegurado (24,7 billones) se mantuvo por debajo de los picos previos. Solo el 0,5% del capital corresponde a riesgos pecuarios, mientras que el resto pertenece a seguros agrícolas.

La cantidad de pólizas emitidas se mantuvo estable, con un promedio anual de 141.000, salvo incrementos significativos en 2007, 2010 y 2024, año que registró el máximo histórico (188.584 pólizas).

Las primas emitidas crecieron en torno al 7% en el período analizado: tras las caídas de 2009, 2012 y 2015, la recuperación iniciada en 2019 —con un aumento del 46%— derivó en un máximo histórico de 957,7 mil millones en 2024. En cuanto a siniestros, la cantidad de eventos pagados se mantuvo estable, con picos en 2013, 2019 y 2024, mientras que el monto total abonado por siniestros creció en promedio 16% y alcanzó niveles récord en 2023 y 2024 (506,51 y 880,12 millones de pesos).

Por último, el índice de siniestralidad2 registró un aumento promedio de 0,7 puntos porcentuales entre 2010 y 2024. Sus máximos históricos se observaron en 2013 y 2023, cuando alcanzó valores de 105,4 y 103,2, respectivamente, evidenciando que en esos años la recaudación por primas resultó insuficiente para cubrir los montos pagados por siniestros.

Los seguros agropecuarios como un instrumento de transferencia de riesgos

La producción agrícola es, en esencia, una fábrica a cielo abierto: opera bajo una exposición permanente a fenómenos climáticos que escapan por completo al control del productor.

Conscientes de esta vulnerabilidad, los agricultores desarrollan estrategias de mitigación que abarcan desde la elección de cultivos y prácticas de manejo hasta la definición del canal comercial, buscando amortiguar el impacto de eventos adversos sobre sus resultados.

La gestión del riesgo, sin embargo, requiere combinar estas decisiones privadas con instrumentos que aporten mayor certidumbre a una actividad caracterizada por una elevada variabilidad entre rendimientos esperados y efectivamente obtenidos.

Entre estos instrumentos, los seguros agropecuarios cumplen un rol central al permitir transferir a entidades especializadas los riesgos derivados de eventos climáticos de gran magnitud.

En un contexto donde el cambio climático intensifica la frecuencia y severidad de los daños, se vuelve necesaria una actitud proactiva por parte del sector público, los productores y la industria aseguradora. Lo que está en juego trasciende el patrimonio individual de cada agricultor: se trata de resguardar la continuidad de una cadena productiva que explica cerca del 20% del PBI y del empleo privado del país. Fortalecer los mecanismos de gestión del riesgo no es solo una necesidad técnica, sino una condición para la sostenibilidad del sistema agroindustrial argentino.

 

1Las cifras monetarias se encuentran expresadas a valores constantes de 2025.
2 Índice de Siniestralidad=((Siniestros Netos Devengados)/(Primas Netas Devengadas))

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Lluvias sobre el NEA recargan los perfiles al inicio de la siembra de gruesa

Lluvias sobre el NEA recargan los perfiles al inicio de la siembra de gruesa

Las recientes precipitaciones mejoraron las reservas hídricas en el noreste del país y acompañan el avance de la siembra de soja y maíz, mientras continúan las cosechas de trigo, cebada y girasol con rindes superiores al promedio, según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

 

Buenos Aires, viernes 26 diciembre (PR/25) — Las lluvias registradas en los últimos días sobre el Noreste Argentino (NEA) mejoraron de manera significativa las reservas hídricas y acompañan el avance de la campaña de granos gruesos.

Así lo señala el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que destaca un escenario favorable para la implantación y el desarrollo de los principales cultivos.

En el caso de la soja, tras un progreso intersemanal de 8 puntos porcentuales, la siembra a nivel nacional alcanza el 75,5 % de las 17,6 millones de hectáreas proyectadas para la campaña. El 95,2 % del área implantada presenta una condición de cultivo Normal/Buena, mientras que el 96 % exhibe una condición hídrica Adecuada/Óptima.

La soja de primera transita su recta final de implantación, restando avanzar sobre el norte del área agrícola, donde se registraron importantes acumulados de lluvias en el NEA. Además, el 10 % del área sembrada ya ingresó en estadios reproductivos, con buenas reservas hídricas, especialmente en ambos núcleos productivos. En cuanto a la soja de segunda, ya se avanzó sobre el 57,9 % de la intención de siembra, con mayores progresos también en las zonas núcleo.

Por su parte, la siembra de maíz con destino a grano comercial continúa avanzando y alcanza el 77,7 % del área prevista a nivel nacional. Las condiciones hídricas favorables acompañan el correcto establecimiento de los lotes recientemente implantados.

En paralelo, el maíz temprano continúa su desarrollo fenológico, con un 26 % del área transitando el período crítico (VT–R1). El cultivo presenta un 87 % del área en condición Buena/Excelente, con niveles de humedad Adecuado/Óptimo en el 96 % de la superficie relevada.

En cuanto al girasol, a pesar de las lluvias recientes, el PAS da por iniciada la cosecha, con un avance del 5 % del área apta, concentrado en la región NEA, donde el progreso zonal alcanza el 28,3 %. Los rindes obtenidos hasta el momento promedian 22,8 qq/Ha, lo que representa un 40,1 % por encima del promedio de las últimas cinco campañas.

Este desempeño refleja el buen estado hídrico que acompañó al cultivo durante todo su ciclo y permite sostener la proyección de producción en 5,8 millones de toneladas (MTn). Respecto al área aún en pie, el 85,1 % presenta una condición hídrica Adecuada/Óptima, acompañando la demanda del cultivo, que en el 72,7 % de los casos transita desde botón floral en adelante.

Por otro lado, la cosecha de trigo avanzó sobre el 84,3 % del área apta, tras un progreso intersemanal de 11 puntos porcentuales, mostrando un adelanto de 6,2 p.p. respecto al promedio de las últimas cinco campañas.

A pesar de las precipitaciones, se logró finalizar la cosecha en el sur de Córdoba, con un rinde promedio de 38,7 qq/Ha, superando en 58,5 % el promedio de los últimos 10 años. En el sur del área agrícola, los rindes oscilan entre 34 y 53 qq/Ha, llevando el rinde promedio nacional a 42,9 qq/Ha, lo que permite sostener la proyección de producción en 27,1 MTn.

Finalmente, la cosecha de cebada, luego de un progreso interquincenal de 43 puntos porcentuales, alcanza el 60,9 % de la superficie apta, aunque aún presenta una demora interanual de -9 p.p. El rinde promedio nacional se ubica en 45,9 qq/Ha, un 4,3 % superior al informe previo y 6,9 qq/Ha por encima del ciclo 2024/25. En el Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires, se registran rindes promedio de 47,2 qq/Ha, mientras que en el Centro de Buenos Aires el promedio alcanza 38,5 qq/Ha.

En los núcleos cebaderos del sur, los lotes no afectados mantienen rendimientos elevados, con promedios de 42,1 qq/Ha en el sur de La Pampa–sudoeste bonaerense y 50,7 qq/Ha en el sudeste de Buenos Aires, sosteniéndose la proyección de producción en 5,3 MTn.

Primicias Rurales

Fuente: PAS de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

La actividad agropecuaria alcanzó un récord histórico en noviembre

La actividad agropecuaria alcanzó un récord histórico en noviembre

La actividad de la cadena agropecuaria argentina alcanzó en noviembre su máximo nivel histórico, impulsada principalmente por una cosecha récord de trigo y un fuerte dinamismo de las exportaciones, según el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario.

Buenos Aires, 24 de diciembre (PR/25) .- El índice general se ubicó 3,5% por encima de octubre y casi 10% por encima de noviembre del año pasado, reflejando un desempeño excepcional del sector. El avance de las labores agrícolas, en especial la recolección de trigo y cebada, junto con una mayor superficie sembrada, fueron factores clave. La cosecha de trigo se perfila como la más alta de la historia, estimada en 27,7 millones de toneladas.

En el plano agroindustrial, la actividad se mantuvo estable en niveles históricamente elevados, pese a una leve caída mensual. Se destacaron los aumentos en la producción de biocombustibles, especialmente biodiesel y bioetanol, aunque este segmento aún opera por debajo de su capacidad potencial. En contraste, la molienda de soja retrocedió debido a una mayor exportación del grano sin procesar, favorecida por la fuerte demanda internacional, especialmente desde China.

Las exportaciones agroindustriales volvieron a crecer y encadenaron seis meses consecutivos al alza. Los complejos soja y trigo lideraron las ventas externas, alcanzando volúmenes récord para un mes de noviembre, impulsados por precios competitivos y una mayor disponibilidad de mercadería.

Conclusiones y tendencias

  • 📈 Máximo histórico de actividad agropecuaria, con fuerte tracción del sector exportador.

  • 🌾 Trigo como principal motor, gracias a una cosecha récord y alta competitividad externa.

  • 🚢 Creciente orientación exportadora, especialmente en soja sin procesar.

  • ⚙️ Agroindustria estable, con margen para crecer, en particular en biocombustibles.

  • 🔮 Perspectiva positiva a corto plazo, sostenida por la demanda externa y buenos niveles de producción.

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR

Chicago y su microclima

Chicago y su microclima

Por Sergio Juve | Líder de Agrocanjes y Nuevos Negocios – Docente de AgroEducación

El cierre de año no da descanso y las noticias tanto internacionales como nacionales no para de mover los precios…. bueno no tanto.

Buenos Aires, martes 16 diciembre (PR/25) — Vamos a comenzar por lado internacional, centrados en una guerra comercial que lejos está de un acuerdo claro como lo plantea Mr. Trump y sembrando dudas del lado opuesto, la meta de compras era 12M de toneladas por parte de china, pero la cuenta nunca fue clara.

De parte de Trump al principio eran adicionales, luego se diluyó en compras que eran parciales e inclusive se fueron corriendo de la mano de Bessent que ahora anuncio el plan de compras para febrero.

SI vemos el promedio de compras de China en los últimos 5 años está por arriba de las compras estipuladas en este último acuerdo, con lo cual las compras no eran relevantes en base de números.

Como condimentos, la baja de tasa en USA hizo de alguna manera correr los fondos de sus posiciones, pero la noticia como era anticipada, no dio impacto alcista.

¿El mercado de Cbot está dentro de una burbuja?

Es muy posible, si vamos a fundamentals, no hay nada que pueda hacer que el mercado suba más de lo que está hoy.

Los puntos son las ventas de Usa al mundo vienen lentas.

Los programas de ayuda a Farmers muy activos. Dos programas aprobados por el congreso

Producción en niveles altos

Stocks informados por USDA, en promedios normales o lineales.

Producción alta tanto en Brasil como en Argentina

Producción en Brasil aparentemente con el mercado climático descontado

Y ahora vamos al mercado nacional

Desde el año pasado a hoy la soja sufrió una volatilidad de 80 dólares sumando los picos de subas y bajas de las campañas.

Tenemos mercado sostenido, en los mercados spot, sea por embarques o por necesidad de coberturas por parte de la exportación. Al mismo tiempo un mercado que sufrió las declaraciones anticipadas cuando tuvimos dex 0.

Ahora donde está el refugio y donde no perder con semejante volatilidad, vamos grano por grano

Comencemos con el trigo que fue el mercado más sufrido este año, más allá de la cantidad sorpresiva de trigo local, el pulso del mercado venía hace 6 meses dándose por el clima y las condiciones en Europa. Ahora en el ámbito local una proyección de trigo gigante, con record de cosecha.

Donde tuvimos el problema ( y acá hay que aprender), llegar a cosecha sin tomar posiciones es un problema.

Tuvimos trigo cercano a los 220 dolares y luego en cosecha nos encontramos con dos problemas gigantes. La calidad de recibo y el problema de la logística.

Esto hizo que los precios sufran la presión de cosecha dándonos un trigo disponible de 165 dólares por tonelada.

Las posiciones futuras también están sufriendo y los pases tanto marzo en adelante no tienen la tasa correcta para seguir la guarda del trigo.

Ahora donde buscar refugio en la volatilidad de la soja, se puede enriquecer trigo en caso de necesitar realizar ventas.

Ahora también tuvimos respiro en el último anuncio de retenciones, tanto el trigo como el maíz fueron los dos granos que tuvieron una mejorar mas visible, luego el mercado con la oferta puso las cosas en su lugar.

Con respecto a la soja el mercado de las posiciones futuras se mantiene en valores aceptables por costo de producción, es momento de lanzar ventas obviamente con coberturas, toda venta tiene que ser acompañada de una cobertura al menos en una parte.

Qué tenemos para adelante

Revisión de los nuevos informes del USDA, seguramente corregirán producción, tanto en soja como en maíz.

Punto importante la gran cosecha local de maíz y de soja, esto va a generar una gran presión de cosecha.

Tanto los mercados como la producción no conocen de fechas festivas ni de cierres de año, a estar atentos en estos mercados, y como siempre a estar muy informado, a seguir capacitándose y siempre recordarles que el conocimiento siempre es lo más ricos de un negocio.

¡Que tengan un excelente cierre de año y un excelente 2026!

 

 

Primicias Rurales

Fuente: AGROEDUCACIÓN