Promueven la vitivinicultura con variedades adaptadas al clima frío

Promueven la vitivinicultura con variedades adaptadas al clima frío

Tras dos décadas de ensayos, el INTA Trelew impulsa la vitivinicultura en el Valle Inferior del Río Chubut. Con el éxito del Cabernet Franc y una sala de elaboración propia, la producción local gana premios y proyecta un crecimiento sostenido con identidad patagónica.

 

 

Trelew, Chubut, jueves 16 abril (PR/26) —  A partir de más de dos décadas de investigación, ensayos y trabajo con productores, la Estación Experimental del INTA en Trelew consolida el desarrollo del sector vitivinícola en el Valle Inferior del Río Chubut.

La adaptación de variedades como cabernet franc y la vinificación local fortalecen una producción con identidad territorial y proyección de crecimiento.

Se trata de un vino joven y frutado, elaborado a partir de la primera tanda de plantas de esta variedad cultivadas en la experimental del INTA Chubut.

Las uvas de la variedad cabernet franc, de ciclo intermedio, tuvieron resultados sorprendentes desde su implantación en 2016 en la unidad.

El vino fue distinguido como el mejor vino de la 40° Muestra Agropecuaria del Valle Inferior del Río Chubut.

 

“Cuando empezamos a implantarla teníamos dudas sobre su expresión en estas latitudes, pero se adaptó muy bien a las condiciones del Valle Inferior del Río Chubut. Esta variedad da perfiles herbales (pimiento rojo, arveja, menta) y de frutas negras a los vinos, que marca la diferencia con otras especies que se asocian a frutas rojas”, explicó Belén Pugh, especialista del INTA Chubut, responsable de la elaboración.

Y agregó que “este reconocimiento confirma el potencial de la vitivinicultura del Valle Inferior del Río Chubut y el rol del INTA como articulador de procesos de innovación productiva, agregado de valor e identidad regional”.

El desarrollo del sector vitivinícola en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH) muestra un crecimiento sostenido en los últimos años. Las vendimias recientes reflejan una mayor participación de productores y un aumento en los volúmenes elaborados, con proyecciones que alcanzan los 15.000 litros de vino por temporada.

“La producción regional se caracteriza por vinos que expresan las condiciones particulares del territorio patagónico, donde el clima frío y los suelos del valle permiten obtener perfiles aromáticos distintivos y buena acidez natural”, explicó Pugh.

El abordaje del INTA combina experimentación, transferencia tecnológica y trabajo directo con productores. A partir de estas acciones se consolidó un grupo de vitivinicultores del VIRCH y zonas cercanas que intercambian experiencias, evalúan vinos y comparten aprendizajes productivos.

Un proceso de desarrollo territorial

El desarrollo de la vitivinicultura en el VIRCH es el resultado de un proceso de investigación y extensión que el INTA impulsa desde comienzos de los años 2000. En 2003 comenzaron los primeros ensayos de adaptación de variedades de vid en la Estación Experimental Chubut, con el objetivo de evaluar su comportamiento en las condiciones agroclimáticas del valle.

En los primeros años, las uvas producidas en la región eran enviadas al INTA Luján de Cuyo, en Mendoza, para su vinificación y evaluación enológica. Este proceso permitió analizar la calidad potencial de los vinos obtenidos y avanzar en la selección de variedades adaptadas al territorio.

Un paso clave fue la instalación de la sala de elaboración en Trelew, que comenzó a funcionar en 2011. Desde entonces, este espacio permite vinificar en la propia región y acompañar técnicamente a productores interesados en desarrollar la actividad.

Actualmente, en la sala se elaboran distintas variedades como pinot noir, malbec, cabernet franc, merlot, syrah y cabernet sauvignon, que reflejan el potencial del valle para la producción de vinos de clima frío.

“Varios productores elaboran sus vinos en la sala del INTA, mientras otros han logrado avanzar hacia proyectos propios. Este proceso colectivo permitió ampliar el conocimiento productivo, mejorar los índices de calidad y consolidar vínculos entre los actores del sector, contribuyendo al crecimiento de la vitivinicultura regional”, indicó Pugh.

Primicias Rurales

Fuente: INTA Informa

Impulsan la carne de guanaco como nueva identidad gastronómica en la Patagonia

Impulsan la carne de guanaco como nueva identidad gastronómica en la Patagonia

El Gobierno avanza en el posicionamiento de la carne de guanaco como un producto distintivo de la Patagonia, respaldado por investigaciones científicas y estrategias para su inserción en el mercado.

Río Gallegos, sábado 21 marzo (PR/26) — La ingeniera agrónoma Carla Cepeda, de la Estación Experimental del INTA Santa Cruz, explicó a la Opinión Austral que se viene desarrollando un trabajo conjunto con el frigorífico Montecarlo para estudiar el perfil nutricional de esta carne. El objetivo es incorporar una etiqueta que acompañe los cortes y brinde información clave al consumidor.

En ese marco, se realizará el próximo 10 de abril en Río Gallegos una jornada titulada “Carne de Guanaco: nueva identidad gastronómica de la Patagonia”. El evento tendrá lugar en el Galpón de la Rural de Río Gallegos y contará con la participación de un chef que cocinará en vivo, buscando acercar el producto al público.

Cepeda destacó que actualmente existen seis cortes disponibles y que, a partir de 2026, se comercializarán con una etiqueta frontal que detallará parámetros como proteínas, grasas totales, colesterol, hierro y ceniza. Además, señaló que los estudios incluyen análisis más amplios sobre minerales y perfil de ácidos grasos.

Uno de los principales desafíos es la aceptación cultural.

Según indicó, en Argentina no existe una tradición fuerte de consumo de carne silvestre, lo que genera cierta desconfianza inicial. Por eso, remarcó la importancia de acompañar la introducción del producto con información y estrategias que permitan competir con carnes tradicionales.

En cuanto a la calidad, aclaró que los animales utilizados en los estudios no provienen de la caza, sino que fueron procesados bajo normas sanitarias en frigoríficos habilitados, garantizando estándares adecuados.

Los resultados nutricionales posicionan a la carne de guanaco como una alternativa destacada: contiene alrededor de 24 gramos de proteína cada 100 gramos, superando a la carne vacuna y porcina. Además, presenta un muy bajo contenido graso, con menos de 1 gramo cada 100 gramos, muy por debajo de otras carnes de consumo habitual.

Con estas características, el producto comienza a ganar interés no sólo en el ámbito gastronómico, sino también en el nutricional, abriendo la puerta a su consolidación como una opción saludable y con identidad regional en la Patagonia.

Los ensayos incluyeron comparaciones entre animales juveniles y adultos, así como distintos cortes —como el músculo longissimus dorsi y el cuadril—, con resultados homogéneos en todos los casos.

En ese contexto, desde el INTA consideran que el desarrollo de esta cadena productiva puede aportar no solo a la diversificación gastronómica, sino también a la generación de valor en origen y al aprovechamiento sostenible de los recursos patagónicos.

Primicias Rurales

Fuentes: La Opinión Austral/Otras

Jujuy fortalece su identidad vitivinícola con una nueva Indicación Geográfica

Jujuy fortalece su identidad vitivinícola con una nueva Indicación Geográfica

Los vinos de los valles templados jujeños lograron un reconocimiento clave que busca potenciar su identidad, calidad y proyección comercial.


Buenos Aires, miércoles 18 marzo (PR/26) — El sector vitivinícola de la provincia de Jujuy dio un paso estratégico al obtener la Identificación Geográfica (IG) para los vinos de los valles templados, un reconocimiento que permite diferenciar su producción por origen y características propias, y que abre nuevas oportunidades para posicionarse en el mercado.

Según destacaron desde MAIZAR, este avance es el resultado de un trabajo articulado entre productores, bodegas y organismos técnicos, con el objetivo de visibilizar una región con identidad propia dentro del mapa vitivinícola argentino.

La Identificación Geográfica, contemplada en la legislación nacional, permite distinguir productos agroalimentarios en función de su procedencia y de las condiciones naturales y humanas que influyen en su elaboración. En este caso, reconoce a los vinos de los valles templados jujeños como una expresión singular, diferente de otras regiones del país.

El proceso para alcanzar esta distinción se apoyó en estudios técnicos impulsados por Corporación Vitivinícola Argentina y el Consejo Federal de Inversiones, que permitieron caracterizar en profundidad las condiciones edafoclimáticas de la zona. Estos análisis fueron clave para sustentar el pedido ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Desde el sector remarcaron que la IG no sólo aporta valor simbólico, sino también comercial. Al identificar el origen en la etiqueta, los vinos ganan una herramienta de diferenciación que mejora su posicionamiento en distintos mercados y refuerza su identidad territorial.

La región de valles templados, con epicentro en zonas como Perico y El Carmen, presenta condiciones particulares: un clima más cálido y húmedo que otras áreas vitivinícolas del NOA, con buena amplitud térmica y mayor nubosidad en época de maduración. Esto da lugar a vinos más frescos, frutados y de menor graduación alcohólica, con marcada acidez natural, cualidades especialmente valoradas para blancos, espumantes y líneas jóvenes.

Estas características contrastan con las de la Quebrada de Humahuaca, donde la mayor altura y radiación solar generan vinos más estructurados, intensos y con mayor concentración. Ambas regiones, sin embargo, se complementan y fortalecen la diversidad vitivinícola de la provincia.

Actualmente, los valles templados cuentan con un conjunto de emprendimientos en crecimiento, con variedades tintas como Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah, y blancas como Sauvignon Blanc, Chardonnay y Torrontés Riojano. Aunque se trata de una producción a pequeña escala en comparación con regiones tradicionales como Cuyo o Cafayate, el foco está puesto en la diferenciación y la calidad.

El desafío hacia adelante será consolidar esta identidad, garantizar el cumplimiento de los estándares asociados a la IG y profundizar la investigación sobre las variedades que mejor se adaptan a la región, con el objetivo de seguir posicionando a los vinos jujeños en el escenario nacional e internacional.

Primicias Rurales