La guía GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario destacó que las precipitaciones del fin de semana mejoraron el panorama en el área más afectada, aunque aún quedan sectores con fuerte impacto productivo.
Rosario, jueves 19 febrero (PR/26) Las lluvias del último fin de semana dejaron entre 30 y 55 milímetros en la zona más castigada por la sequía en la región núcleo, marcando un cambio de escenario para los cultivos, según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario.
“Cambia el aire”, resumieron los técnicos en las áreas donde los acumulados superaron los 40 mm. Aunque advirtieron que todavía es temprano para medir el impacto final en los rindes, coincidieron en que el aporte hídrico representa “un cambio tremendo” frente al panorama crítico que predominaba hasta mediados de febrero.
El mayor registro se dio en Rosario, con 54,6 mm, seguido por Pujato (52,2 mm), Rufino (44 mm) y Godeken (40 mm). También se destacaron General Pinto y Bigand, con 38 mm. Las precipitaciones comenzaron en la madrugada del sábado 14 y se extendieron hasta el lunes 16, alcanzando el epicentro del área más afectada por la falta de agua desde enero.
Los agrónomos venían señalando que eran necesarios al menos 50 mm para evitar pérdidas totales en soja de segunda y recuperar parte del potencial en soja de primera. Con estas lluvias, la región núcleo alcanzó un promedio de 62 mm en la primera quincena de febrero, en línea con la media histórica de 60 mm según las 36 estaciones de la red GEA/BCR.
Sin embargo, no todas las zonas corrieron la misma suerte. Persisten sectores con acumulados inferiores a 20 mm donde los cultivos continúan muy comprometidos. Entre las áreas más afectadas se destacan el corredor cercano al río Paraná, desde Fighiera hasta Baradero, y la franja que va desde Guatimozín hacia el oeste y norte, incluyendo Colonia Almada.
En esas regiones, los técnicos advierten que la soja de segunda registrará pérdidas importantes, aunque el agua caída habría evitado un daño total. En contraste, las sojas de primera y los maíces tempranos muestran mejor comportamiento frente al estrés hídrico.
El informe también subraya la importancia de los próximos pronósticos. Se esperan nuevas probabilidades de lluvias entre el 19 y 20 de febrero, luego entre sábado y domingo, y un tercer evento hacia comienzos de la semana próxima. La continuidad de las precipitaciones será clave para consolidar la recuperación productiva en pleno período crítico de llenado y fructificación.
Las lluvias erráticas de la última semana profundizaron el estrés hídrico en los cultivos. La soja de primera entra en su período crítico con un 15% del área comprometida, mientras que el maíz temprano ya muestra fuertes recortes de rinde en zonas donde el agua no llegó. Se esperan lluvias aisladas, pero antes se instalará una intensa ola de calor.
Rosario, jueves 22 enero (PR/26) — – La campaña agrícola en la región núcleo atraviesa días decisivos. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), casi 450.000 hectáreas de soja de primera se encuentran en condición regular como consecuencia del déficit hídrico y las altas temperaturas, un escenario que pone en riesgo el potencial de rinde si no se registran lluvias significativas en el corto plazo.
Durante los últimos siete días, las precipitaciones volvieron a mostrarse muy desparejas: cerca del 65% de la región quedó prácticamente al margen de las lluvias, con acumulados relevantes solo en el noreste y sur. Localidades como Carlos Pellegrini registraron 55 mm y Chacabuco 42 mm, mientras que en amplias zonas los milímetros fueron insuficientes.
Como resultado, los lotes de soja de primera en condición regular aumentaron 13 puntos porcentuales en una semana y ya representan el 15% del área sembrada. En tanto, el 40% de los cuadros se mantiene en buen estado, otro 40% en muy buen estado y apenas un 5% conserva condición excelente.
A este panorama se sumó un marcado repunte térmico, con máximas que alcanzaron los 37°C, profundizando la escasez de agua en el perfil del suelo. Actualmente, el 20% del área presenta reservas hídricas escasas, mientras que la condición regular de humedad se extiende al 65%. Solo el 15% de la región, principalmente en el norte, conserva reservas adecuadas a óptimas, considerando el consumo de los lotes sembrados a fines de octubre.
La soja entra en su período crítico
El cultivo de soja de primera comienza a transitar su período crítico de definición de rinde. Un 5% del área ya se encuentra en plena fructificación (R4), el 55% está iniciando esa etapa (R3) y el resto permanece en floración (R2). En este contexto, la continuidad de la falta de lluvias desde fines de diciembre amenaza con provocar pérdidas irreversibles.
Desde distintas zonas de la región núcleo, los técnicos alertan sobre los efectos del estrés. En Baradero señalan que “la planta se quedó en altura, está apretada por la falta de agua”, con abortos de hojas inferiores y riesgo de pérdida de flores. En Piedritas ya se observan cultivos manchoneados, pérdida de área foliar y recortes de rinde en ambientes bajos o restrictivos. En Junín y Marcos Juárez, la soja podría resistir una semana más sin lluvias, pero su evolución dependerá de las precipitaciones inmediatas.
En San Gregorio y Bigand advierten que, si no llueve en los próximos días, los lotes de menor productividad y sectores de loma no lograrán cerrar el surco, con fuertes pérdidas de potencial. En Carlos Pellegrini, una nueva lluvia sigue siendo clave para sostener el desarrollo normal del cultivo.
Ola de calor y lluvias en duda
El pronóstico de corto plazo agrega tensión. A partir del domingo 25, la región núcleo ingresará en una ola de calor, con temperaturas máximas de entre 35 y 38°C y mínimas elevadas. Recién desde el lunes 26, la llegada de un frente frío débil y estacionario podría generar lluvias aisladas e intermitentes.
“Hay grandes probabilidades de que, en el inicio de la última semana del mes, el frente frío quiebre el bloqueo y permita que las lluvias avancen sobre la zona núcleo”, explicó el consultor Elorriaga. Sin embargo, el nivel de recuperación dependerá de la cantidad y distribución de esas precipitaciones.
Maíz temprano: la heterogeneidad manda
En maíz temprano, la foto general aún resiste, aunque con señales de deterioro. El 60% de los lotes continúa entre muy buenos y excelentes, pero esa condición cayó 8 puntos en la última semana. Los cuadros regulares ya explican el 9% del área y apareció un 1% en mal estado.
Donde el agua llegó a tiempo, los rindes se mantienen firmes: en Corral de Bustos y Monte Buey aún se proyectan 120 qq/ha, en Carlos Pellegrini hasta 140 qq/ha, y en sectores de Colón y Junín las expectativas siguen siendo altas.
El panorama cambia drásticamente en la franja central de la región núcleo y, especialmente, en el sudeste cordobés, donde la falta de lluvias ya provoca recortes de rinde de entre 30 y 50%, con proyecciones que caen a 70 qq/ha o menos. En San Gregorio, los ajustes alcanzan el 25–30% en ambientes más flojos, mientras que en San Pedro y Baradero esperan rindes de 70 a 75 qq/ha. Además, en los lotes más castigados por la sequía, la cosecha podría adelantarse a comienzos de febrero, por lo que las lluvias previstas llegarían tarde para revertir la situación.
Soja de segunda, también bajo presión
La soja de segunda enfrenta un escenario aún más ajustado. En Carlos Pellegrini y Bigand necesita lluvias urgentes para evitar una mayor desaceleración del crecimiento, aunque todavía mantiene chances de alcanzar un buen rendimiento. En Bombal, el rastrojo dejado por la excelente cosecha de trigo permitió conservar mejor la humedad del suelo.
En San Gregorio, el cultivo presenta un desarrollo más adelantado que en otras campañas y puede resistir una semana más sin lluvias, pero luego requerirá aportes hídricos para no perder estructura de planta. En Colón, en cambio, ya se observan síntomas de estrés más marcados, sobre todo en suelos overos y de menor calidad.
El subdirector de Defensa Civil, Bruno Lovinson, confirmó que el helicóptero de la provincia asiste a los parajes rurales más castigados. El Gobierno evalúa obras hidráulicas clave para frenar las inundaciones recurrentes en San Luis del Palmar.
Pronostican que las lluvias volverán el jueves. | Gobernación.
Corrientes, martes 23 diciembre (PR/25) — Tras el fenomenal temporal que descargó más de 250 milímetros sobre gran parte del territorio provincial, la situación comienza a estabilizarse.
Según informó Bruno Lovinson, subdirector de Defensa Civil, la emergencia se encuentra «normalizada en un 90%», aunque el foco de mayor preocupación se desplaza ahora hacia las zonas rurales y parajes aislados de Empedrado, El Sombrero y San Luis del Palmar.
La accesibilidad es el principal obstáculo para los equipos de rescate. En el departamento de Empedrado, la Ruta Provincial N° 13 sufrió el desprendimiento de una alcantarilla, dejando a 28 familias aisladas.
En tanto, en la cuarta y quinta sección de San Luis del Palmar, otras 100 familias permanecen en una situación similar. Para llegar a ellas, la Provincia despliega un operativo que incluye tractores, embarcaciones y el uso del helicóptero oficial para puentes aéreos de asistencia.
Capital: el regreso a casa antes de Nochebuena
En la ciudad de Corrientes, el panorama mejora gradualmente. Si bien los Centros de Integración Comunitaria (CIC) ya fueron cerrados, aún persiste un centro de evacuados activo:
Escuela 275 (barrio Laguna Seca): alberga a 117 personas.
Zonas críticas: barrios como La Olla y Pirayuí continúan con trabajos de limpieza, pero se espera que las familias regresen a sus hogares en el transcurso del día.
«Entendemos que hoy estas familias podrán estar volviendo a sus hogares, considerando que mañana es una fecha muy sensible como Nochebuena«, señaló Lovinson en radio Dos, destacando la prioridad de que los afectados puedan pasar las fiestas en sus casas.
San Luis del Palmar bajo la lupa del Gobierno
La situación en San Luis del Palmar sigue siendo compleja debido a que el arroyo Riachuelo superó la marca de los 4,25 metros, lo que generó un importante número de autoevacuados. Ante la recurrencia de estos fenómenos durante todo el 2025, el gobernador Gustavo Valdés encabezó una reunión del Comité de Crisis donde se tomó una decisión estratégica.
Lovinson adelantó que el mandatario ordenó reevaluar y reflotar proyectos de infraestructura hidráulica que habían quedado relegados por falta de financiamiento nacional. El objetivo es ejecutar obras definitivas para mitigar el impacto de las lluvias en uno de los municipios más vulnerables de la provincia.
Pronóstico para las fiestas
Para alivio de los damnificados, el pronóstico extendido indica una tregua meteorológica para las próximas horas:
Martes 23: persiste la inestabilidad.
Miércoles 24 (Nochebuena): no se esperan lluvias sobre suelo correntino.
Jueves y viernes: se prevé el regreso de las precipitaciones hacia el fin de semana.
Zonas como Ramones, Pedrado Limpio, Pontón y Lomas de González continúan bajo monitoreo constante, mientras Vialidad Provincial trabaja contrarreloj para rehabilitar la transitabilidad en las rutas del interior.
Lluvias históricas y graves anegamientos en Resistencia tras un temporal extremo
En menos de medio día cayeron más de 160 milímetros de agua. El sistema de desagües colapsó, se registraron decenas de árboles caídos y continúan las tareas de asistencia en los barrios más afectados.
Precipitaciones en Chaco | Policía del Chaco
Un temporal azotó a Resistencia entre la madrugada y la mañana del lunes, dejando un escenario crítico en gran parte de la ciudad. En apenas diez horas se registraron más de 160 milímetros de lluvia, un volumen muy por encima de los parámetros habituales, lo que provocó calles anegadas, viviendas inundadas y serios inconvenientes en los servicios básicos.
El subsecretario de Sistemas Hídricos, Sergio Vich, explicó que la mayor intensidad del fenómeno se concentró durante las primeras horas del día. Detalló que el sistema de desagües urbanos está preparado para soportar lluvias moderadas, pero no un caudal tan elevado en tan corto período. “Cuando el agua cae con esta intensidad, el colapso es inevitable”, indicó.
Uno de los puntos más comprometidos fue el canal Soberanía, que llegó a desbordarse en el sector cercano a la terminal de ómnibus. Esta situación generó un efecto en cadena que impidió el escurrimiento normal del agua en barrios conectados indirectamente al sistema pluvial, agravando los anegamientos en amplias zonas de la ciudad.