Ago 7, 2026 | Actualidad, Agricultura, Agua, Clima, Ganadería
Con un 81% de probabilidades de alcanzar una intensidad extrema entre octubre y diciembre, el evento climático traerá reservas hídricas clave pero impondrá severos desafíos logísticos, sanitarios y operativos en la Región Pampeana.
Por Ing Agr Pedro A Lobos, director de Primicias Rurales
Buenos Aires, viernes 7 de agosto (PR/26) — Las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de organismos internacionales indican una elevada probabilidad de que el fenómeno El Niño alcance su mayor intensidad durante la campaña 2026/27.
De concretarse este escenario, la primavera y el verano podrían caracterizarse por precipitaciones superiores a lo normal en gran parte de la Región Pampeana, con beneficios para las reservas de humedad, pero también con riesgos de anegamientos, dificultades logísticas y mayor presión de enfermedades sobre los sistemas productivos.
El escenario planteado para la primavera y el verano combina una excelente reserva hídrica en profundidad con riesgos severos de anegamiento, complicaciones logísticas y presión de enfermedades. A continuación, el desglose técnico y las medidas recomendadas para minimizar pérdidas en la producción agrícola y ganadera.
Trigo y Siembra Gruesa: Entre la abundancia hídrica y la amenaza sanitaria
El trimestre octubre-diciembre coincidirá de lleno con la etapa crítica de la campaña fina y el inicio de la gruesa, marcando dos realidades productivas contrapuestas:
1. Cosecha de Trigo bajo la lupa
La concentración de tormentas intensas durante la maduración del grano representa el principal factor de riesgo.
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Falta de piso y retraso operativo: El encharcamiento de lotes y la saturación de los caminos rurales dificultarán el ingreso de las cosechadoras, aumentando las pérdidas por vuelco y desprendimiento de espigas.
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Deterioro de la calidad comercial: La humedad ambiental continuada sobre el grano maduro provoca brotado en espiga, caída del peso hectolítrico y lavado de gluten.
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Presión de Fusarium: La combinación de temperaturas templadas con alta humedad relativa dispara el riesgo de enfermedades de fin de ciclo, con especial foco en Fusarium de la espiga y manchas foliares.
2. Estrategia para la Siembra Gruesa (Maíz y Soja)
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Readecuación de fechas en Maíz: Ante la saturación temprana de los suelos en septiembre y octubre, la recomendación técnica apunta a desplazar una proporción mayor hacia maíces tardíos (noviembre/diciembre) para asegurar temperatura de suelo y transitabilidad al momento de la siembra.
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Reserva hídrica récord: En la contra cara positiva, el perfil del suelo mantendrá un «colchón» de agua útil garantizado que permitirá afrontar los períodos de definición de rendimiento (floración y llenado) con un potencial productivo elevado.
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Alerta por malezas estivales: El agua y el calor impulsarán nacimientos masivos de Yuyo Colorado (Amaranthus) y gramíneas. Planificar los barbechos químicos con anticipación será clave antes de que el barro impida el ingreso de las pulverizadoras.
Plan de contingencia ganadero: Estrategias para aliviar campos anegados
El impacto del exceso hídrico en la ganadería requiere acciones preventivas e inmediatas sobre la infraestructura y el manejo del rodeo para evitar la pérdida de condición corporal y la aparición de enfermedades.
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Reorganización por relieve: Clasificar los potreros y desplazar de manera prioritaria a las categorías más sensibles (vacas recién paridas, terneros y hacienda en terminación) hacia los sectores de loma y media loma.
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Protección del tapiz vegetal: El pisoteo del ganado sobre suelos saturados destruye la estructura física de la tierra y ahoga las especies forrajeras clave. Se aconseja despresurizar los bajos y evitar el sobrepastoreo.
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Puntos secos de alimentación: Disponer comederos o zonas de distribución de rollos y silaje en sectores consolidados o altos para mantener la oferta calórica sin contaminación por barro.
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Alerta por afecciones podales: El ablandamiento continuo de las pezuñas incrementa exponencialmente los casos de pietín. Se sugiere el paso programado por pediluvios y la aplicación anticipada de esquemas sanitarios contra Leptospirosis, Carbunclo y parásitos gastrointestinales.

Medidas preventivas prioritarias
Para minimizar los daños de un escenario de precipitaciones por encima de la media en la Región Pampeana, la planificación debe adelantarse a las lluvias:
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Mantenimiento hídrico interno: Limpieza de alcantarillas, cunetas y canales de drenaje dentro de los establecimientos antes del inicio del trimestre crítico.
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Logística de insumos: Acopiar combustible, fertilizantes y fitosanitarios en el establecimiento previo a los eventos de precipitación severa.
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Ubicación de Silos Bolsa: Instalar las bolsas de almacenaje exclusivamente en sectores altos, con pendiente adecuada para el escurrimiento y cerca de caminos consolidados.
En definitiva, el advenimiento de un evento climático extremo durante la próxima primavera y verano plantea un escenario dual para la Región Pampeana, donde la abundancia de reservas hídricas convive con amenazas logísticas y sanitarias de alto impacto.
La clave para transformar este desafío en una oportunidad residirá en la anticipación estratégica y en la ejecución rigurosa de medidas preventivas tanto en la agricultura como en la ganadería.
Lejos de paralizar la producción, la gestión inteligente de los recursos —como el ajuste en las fechas de siembra, el resguardo del ganado en lomas y el correcto mantenimiento hídrico— permitirá mitigar los riesgos de anegamiento y enfermedades. Así, el sector agropecuario podrá blindar su potencial productivo y sortear con éxito los embates de un clima desafiante.
Primicias Rurales
Fuentes: Varias
May 15, 2026 | Clima
Tras un otoño con excedentes hídricos, los modelos confirman una fase neutral transitoria antes de la llegada de un evento El Niño de fuerte intensidad en primavera. Se prevé un invierno con lluvias dentro de los promedios y heladas menos frecuentes hacia julio.
Buenos Aires, viernes 15 de mayo (PR/26) .- El escenario climático regional atraviesa un cambio de fase determinante. Tras el rápido calentamiento observado en la porción central del Océano Pacífico, se ha consolidado el fin de la Niña, entrando en una etapa de neutralidad técnica. Sin embargo, los principales centros de investigación global coinciden en que este estado es solo la antesala de un fenómeno El Niño que podría manifestarse con una intensidad de fuerte a muy fuerte a partir de la primavera.
El trimestre de invierno: Una pausa en la actividad
A diferencia de la agresividad hídrica que caracterizó al otoño en varias zonas productivas, la tendencia para el trimestre mayo-junio-julio se orienta hacia la estabilización.
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Precipitaciones: Se proyectan registros muy cercanos a las medias históricas para la región núcleo argentina. Es una fase de «merma» necesaria tras los excesos recientes, donde no se esperan impactos tempranos del calentamiento del Pacífico.
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Temperaturas y Heladas: Mayo persistirá con marcas térmicas por debajo del promedio. No obstante, junio iniciará una normalización y julio se perfila con temperaturas levemente superiores a lo normal. De cumplirse este pronóstico, la frecuencia y severidad de las heladas durante el séptimo mes del año serían menores a las habituales, favoreciendo el desarrollo de cultivos de invierno.
Panorama Internacional
El comportamiento atmosférico presenta matices significativos en otros bloques productivos:
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Uruguay: A diferencia del centro argentino, el territorio uruguayo podría experimentar lluvias levemente por debajo del promedio trimestral.
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Brasil: Se espera normalidad en el corto plazo, con un repunte de lluvias hacia julio, especialmente en los estados del sur (Rio Grande do Sul y Santa Catarina), que suelen ser los primeros en reaccionar ante señales de El Niño.
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Estados Unidos: La potencia del norte comienza a ver una luz al final del túnel de su déficit hídrico. Se prevé que el inicio del verano boreal traiga una normalización de las lluvias, vital para la definición de rendimientos de su campaña gruesa.
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Australia: Por el momento, el continente oceánico mantiene registros dentro de los promedios, sin señales de alerta por sequías extremas (típicas de El Niño en esa región) durante este trimestre de transición.
Primicias Rurales
Fuente: AZ group
Mar 30, 2026 | Actualidad, Agua
Tras un fin de semana con registros que superaron los 170 milímetros en menos de 24 horas, localidades como Azul y Olavarría enfrentan anegamientos críticos. El sector productivo, que aún no se recupera de las inundaciones del año pasado, exige obras de infraestructura urgentes y el cumplimiento de las declaraciones de emergencia.
Buenos Aires, lunes 30 marzo (PR/26) — La memoria del agua sigue fresca en el interior de la provincia de Buenos Aires, y las lluvias de los últimos días han transformado ese recuerdo en una realidad angustiante.
El pasado fin de semana, un sistema de tormentas estacionarias descargó volúmenes de agua extraordinarios sobre el centro bonaerense, dejando a vastas zonas productivas bajo un escenario de vulnerabilidad que recuerda lo peor del 2025.
Según datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y reportes de estaciones locales, Azul fue el epicentro del fenómeno con un acumulado de 171 mm entre el 28 y 29 de marzo. Esta cifra roza el récord histórico de 2022 y empuja el total mensual por encima de los 310 mm, duplicando la media normal para esta época del año.
En Olavarría, el panorama es similar: los 151 mm registrados en un solo día marcaron un hito que no se veía desde hace dos décadas.
Un golpe directo a la logística y la cosecha
El impacto no es sólo meteorológico, sino profundamente económico.
La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) advirtió que estos excesos hídricos ocurren en distritos que ya arrastraban problemas estructurales en sus caminos rurales. Localidades como Las Flores (52 mm), Dolores (50 mm) y Saladillo también reportaron complicaciones que dificultan el tránsito de maquinaria en plena precosecha.
Desde los medios regionales del centro de la provincia, se reportan campos «encharcados» y canales que trabajan al límite de su capacidad.

La preocupación de los productores radica en que muchos de estos partidos fueron declarados en Emergencia Agropecuaria en 2025 y, tras un breve respiro estival con déficit hídrico en enero y febrero, el suelo no ha tenido la capacidad de absorción necesaria para recibir semejante descarga en tan poco tiempo.
Reclamos políticos y presión gremial
La situación reactivó el malestar en las entidades rurales. Referentes del sector, como Patricia Gorza y Andrea Passerini, volvieron a poner el foco en la falta de mantenimiento de la red vial y la ausencia de obras hídricas en la Cuenca del Salado.
En el plano legislativo, la diputada provincial Silvina Vaccarezza (UCR + Cambio Federal) presentó un pedido de informes urgente al Ejecutivo bonaerense. La iniciativa exige precisiones sobre el estado de la maquinaria vial y las obras proyectadas para distritos como Arrecifes, San Antonio de Areco, Rauch, 9 de Julio y Carlos Casares, donde también se registraron acumulados de hasta 170 mm.
«La red vial ya venía muy deteriorada y este nuevo escenario profundiza una problemática que afecta directamente a productores, transportistas y familias rurales. El Estado no puede seguir corriendo de atrás», sentenció la legisladora y productora agropecuaria.
Con el pronóstico aún inestable para los próximos días, el agro bonaerense permanece en alerta máxima. El temor es que la recurrencia de estos eventos climáticos extremos termine por asfixiar la rentabilidad de una campaña que ya venía golpeada por el aumento de los costos internacionales.
Primicias Rurales
Fuente: Varias
Mar 21, 2026 | Clima
El pronóstico, que se confecciona con el promedio ponderado de las proyecciones elaboradas por los principales centros climáticos mundiales, indica que esa probabilidad varía entre el 73% y el 80% en el resto del año.

Los diferentes modelos climáticos prevén en todos los casos un progresivo calentamiento del Pacífico ecuatorial durante el verano y en la mayor parte de los casos existe coincidencia de que se trataría de una fase intensa de “El Niño”.

El fenómeno Niño-Oscilación del Sur (ENSO por sus siglas en inglés), que comprende la variación de parámetros meteorológicos del Océano Pacífico ecuatorial, influye de manera determinante en los regímenes de precipitaciones de diferentes regiones del mundo.
En el NEA y la región pampeana argentina, Uruguay, Paraguay y parte del sur de Brasil los fenómenos Niño suelen estar asociados con lluvias superiores a las normales y eventuales inundaciones en algunos sectores.
Más allá de los desastres que pueden asociarse al evento climático, a nivel regional –en Argentina, Paraguay y Uruguay– las fases ENSO suelen generar rendimientos agrícolas elevados.
Por el momento, la fase instalada es la “Neutra”, la cual tendería a diluirse en el transcurso del primer semestre del presente año para dar paso a un período caracterizado por el fenómeno “Niño”.
La cuestión es que, tal como viene ocurriendo en los últimos años, existen en muchas regiones productivas argentinas zonas inundables ante precipitaciones excesivas, las cuales están libradas a su suerte debido a la falta de obras de escurrimiento emprendidas por el Estado nacional.
Primicias Rurales
Fuente: Valor Soja
Mar 19, 2026 | Agricultura, Clima
La Perspectiva Agroclimática Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa un escenario inestable, con calor moderado, precipitaciones irregulares y un cambio térmico marcado hacia el final del período
Buenos Aires, jueves 19 marzo (PR/26) — La Perspectiva Agroclimática Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires describe un panorama climático variable para la región, caracterizado por temperaturas moderadas, lluvias de distribución desigual y un posterior descenso térmico.
El informe indica que la semana comenzará con registros algo inferiores a lo habitual, aunque el regreso de vientos cálidos impulsará un aumento de las temperaturas, especialmente en el norte del área agrícola. En el centro se mantendrían valores más estables, mientras que el sur continuaría con condiciones algo más frescas.
En simultáneo, el avance de un frente de tormenta generará precipitaciones abundantes en el norte y parte del centro, mientras que en el resto del área los aportes serán más limitados. La distribución irregular de las lluvias podría generar diferencias en la disponibilidad de humedad para los cultivos.
Hacia el cierre del período, el ingreso de aire frío provocará un descenso térmico generalizado, con temperaturas por debajo de lo normal en gran parte de la región productiva. En zonas serranas y cordilleranas, además, se mantiene el riesgo de heladas.
El informe también advierte sobre una marcada variabilidad térmica, con calor más intenso en el norte y condiciones más templadas en el centro y sur, lo que podría incidir en el desarrollo de la actividad agrícola.
En Brasil, en tanto, persistirá el calor con lluvias concentradas en áreas como la Amazonía y el sur, mientras que otras regiones recibirán precipitaciones escasas, consolidando un patrón climático heterogéneo en el conjunto regional.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires