El SENASA reestructura la campaña nacional de inmunización bovina optimizando recursos sin descuidar el estatus epidemiológico. Conozca el cronograma detallado por provincias y el impacto económico para el sector ganadero.
Buenos Aires jueves 11 de junio(PR/26)–El campo argentino se prepara para un cambio estratégico fundamental en su sanidad animal.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dio luz verde al inicio de la segunda campaña anual de vacunación obligatoria contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina.
Este proceso clave se desplegará de forma sistemática en la región Centro Norte y el Cordón Fronterizo del país, consolidando un esquema de protección que cuida nuestro estatus sanitario internacional.
Optimización de Recursos y Ahorro Histórico
A diferencia de periodos anteriores, esta etapa se caracterizará por una alta eficiencia operativa. Durante un lapso estricto de 30 días, la inoculación se concentrará exclusivamente en terneros y terneras que ya recibieron su primera dosis a comienzos de 2026, bajo los lineamientos de la Resolución N.° 711/2025.
Al excluir de este esquema a categorías mayores como vaquillonas, novillos, novillitos y toritos, el sector productivo logrará un alivio financiero y logístico sin precedentes: un ahorro cercano a 14 millones de dosis.
Cronograma Federal: ¿Cuándo Vacuna Cada Provincia?
Para garantizar una cobertura ordenada, el SENASA estableció un calendario escalonado que respeta las realidades productivas de cada provincia.
Las primeras en arrancar, manteniendo su ventana de vacunación activa desde la fecha hasta el 10 de julio, son Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, La Pampa, San Luis, Chaco y Corrientes.
Posteriormente, el 22 de junio se sumarán Santiago del Estero y Misiones, seguidas por Formosa el 29 de junio. Finalmente, los planes especiales de Catamarca y Tucumán iniciarán el 6 de julio, mientras que Jujuy y Salta completarán el esquema federal partiendo el 27 de julio.
Cero Riesgo, Máxima Seguridad Sanitaria
Es fundamental resaltar que esta adecuación no implica bajo ningún concepto un riesgo epidemiológico.
La fiebre aftosa es una enfermedad totalmente ausente en Argentina, y la inmunidad de las categorías menores queda perfectamente garantizada por un año completo.
Esta modernización del estatus sanitario sitúa a nuestro país a la vanguardia de la gestión ganadera, alineándose con las políticas de competidores robustos del Cono Sur como Uruguay y Paraguay.
En paralelo, el Plan Nacional de Erradicación avanza de forma firme con la inmunización contra la brucelosis bovina, aplicando las dosis a terneras de 3 a 8 meses de edad en todo el territorio nacional, exceptuando la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, la cual mantiene su prestigiosa condición de zona libre de la enfermedad.
Concientes de los desafíos cotidianos de la actividad productiva, el organismo adelantó que frente a posibles contingencias climáticas, se contemplarán medidas excepcionales para flexibilizar y acompañar a los productores tanto en la gestión sanitaria como en los trámites documentales de sus haciendas.
Primicias Rurales
Fuente: Ministerio de economía, agricultura, ganadería y pesca- SENASA
El SENASA modificó las condiciones para el traslado de animales durante la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa. Desde ahora, los movimientos estarán sujetos a nuevas exigencias que impactarán especialmente sobre terneros y terneras.
Buenos Aires, martes 9 de junio (PR/26)– El esquema sanitario para la vacunación contra la fiebre aftosa tendrá modificaciones importantes durante la segunda campaña anual. El cambio fue oficializado por el SENASA, que ajustó la normativa vigente para adecuarla al nuevo sistema de inoculación implementado desde este año.
La actualización busca adaptar las normas sanitarias al nuevo esquema de vacunación y ordenar los tiempos operativos previstos para este año.
Hasta ahora, la normativa permitía trasladar bovinos y bubalinos sin vacunar durante los primeros 15 días de cada campaña sanitaria. Sin embargo, esa excepción dejará de existir durante la segunda campaña anual.
Qué cambia desde ahora
La modificación fue establecida mediante una disposición de la Dirección Nacional de Sanidad Animal y determina que las excepciones para trasladar animales sin vacunar quedarán habilitadas únicamente durante la primera campaña anual, que comprende la inmunización de todas las categorías bovinas y bubalinas.
El cambio responde a la nueva estrategia sanitaria implementada previamente, que definió que la segunda campaña anual estará enfocada exclusivamente en terneros y terneras, reduciendo además el período operativo a 30 días.
Esto significa que desde el inicio de la campaña de menores de 2026, prevista inicialmente para el 8 de junio en la zona centro del país, ya no podrán realizarse movimientos bajo el esquema excepcional que regía hasta ahora.
El impacto se concentra en terneros y terneras
La adecuación normativa aclara que las nuevas restricciones afectan únicamente a terneros y terneras durante el segundo ciclo sanitario. Por lo tanto, las restantes categorías —como novillitos, toritos, vaquillonas, novillos, vacas y toros— continuarán operando bajo las condiciones vigentes hasta el momento.
Además, se incorporó otro cambio relevante para el sector comercial: solo podrán ingresar a concentraciones ganaderas o remates feria aquellos terneros y terneras provenientes de establecimientos que ya hayan cumplido con la vacunación correspondiente.
El objetivo: acelerar la campaña y cumplir los plazos
Desde el organismo sanitario señalaron que la medida apunta a optimizar los tiempos operativos, simplificar la ejecución de las campañas y garantizar el cumplimiento del cronograma acordado para 2026.
Con estas modificaciones, el objetivo oficial es que las campañas sanitarias puedan desarrollarse respetando los plazos previstos y evitando retrasos en la cobertura vacunal.
Para mayor información acceder al calendario de información: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/vacunacion_aftosa_2026_-_final_1.pdf
Esta enfermedad puede causar pérdidas de hasta US$17 por cerdo en la producción, un estudio en granjas porcinas reveló que más de la mitad de los establecimientos detectó la bacteria responsable de la enfermedad mediante análisis de laboratorio. La prevención y la vacunación emergen como herramientas clave para sostener la productividad y disminuir el uso de antibióticos.
Buenos Aires, jueves 16 de marzo (PR/26) .- En la producción porcina moderna, la sanidad intestinal se volvió un factor decisivo para sostener la eficiencia productiva. Entre los desafíos que enfrentan los establecimientos, la ileítis ocupa un lugar central por su impacto silencioso en el crecimiento de los animales, la conversión alimenticia y la uniformidad de los lotes. Un problema sanitario que, muchas veces, solo se vuelve evidente cuando los números productivos empiezan a deteriorarse.
La enteropatía proliferativa porcina(EPP), conocida en el campo como ileítis, es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Lawsonia intracellularis que afecta directamente el intestino de los cerdos[1]. Su presencia en los sistemas productivos es más frecuente de lo que muchas veces se percibe. Un estudio realizado en 22 granjas de una de las principales zonas porcinas del país mostró que el 90,9 % de los establecimientos tenía animales que habían estado en contacto con la bacteria, mientras que en el 57 % se detectó su presencia activa mediante análisis de laboratorio[2]. Un dato que confirma la amplia circulación de este patógeno en los rodeos y permite dimensionar la magnitud del problema, incluso en sistemas bien manejados.
“Uno de los mayores desafíos de la ileítis es que muchas veces pasa desapercibida en el campo”, señala Eugenia Proclemer, Directora de la Unidad de Porcicultura para MSD Salud Animal en Argentina. “Si bien puede presentarse con diarrea y signos clínicos evidentes, lo más frecuente es la forma subclínica, es decir, animales que aparentemente están sanos, pero que tienen alteraciones en el intestino que afectan la absorción de nutrientes y terminan impactando en el desempeño productivo”.
El resultado se traduce en pérdidas de ganancia: menor ganancia diaria de peso, peor eficiencia de conversión alimenticia y mayor variabilidad dentro de los lotes, aún sin manifestaciones clínicas visibles[3]. Esto hace que la enfermedad pueda pasar inadvertida durante largos períodos, mientras la pérdida productiva se acumula silenciosamente.
Desde el punto de vista económico, el impacto de la ileítis va mucho más allá del costo de un tratamiento puntual. La disminución de la eficiencia productiva se traduce en más días a faena o menor peso final en sistemas a tiempo fijo, mayor consumo de alimento por kilo producido y menor uniformidad de los animales al momento de la venta. Distintas revisiones sistemáticas y análisis económicos internacionales estiman que las pérdidas asociadas a ileítis pueden ubicarse en un rango aproximado de 5,98 a 17,34 dólares por cerdo comercializado, dependiendo de la severidad de la enfermedad y del sistema productivo[4].
En establecimientos porcinos de tamaño medio o grande, este impacto puede traducirse en pérdidas económicas relevantes a lo largo del año, incluso en situaciones donde no se observan brotes clínicos claros de la enfermedad.
“En este escenario, la prevención cumple un rol clave dentro de los programas sanitarios. La evidencia muestra que las estrategias basadas en vacunación permiten reducir la presión de infección en las granjas, estabilizar la performance productiva y disminuir la necesidad de tratamientos antimicrobianos. Estudios de campo realizados con vacunas contra Lawsonia intracellularis demostraron mejoras en parámetros productivos y una reducción significativa en el uso de antibióticos, lo que confirma que prevenir no solo es una decisión sanitaria, sino también económica y estratégica para el productor”, comenta Eugenia Proclemer.
En línea con este enfoque, distintos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medicamentos y la Organización Mundial de Sanidad Animal, coinciden en la necesidad de avanzar hacia un uso más responsable de los antibióticos en la producción animal. En ese contexto, las estrategias preventivas como la vacunación adquieren un rol cada vez más relevante para mejorar la sanidad de los rodeos y contribuir a la reducción del uso de antimicrobianos[5]–[6]. La resistencia a los antibióticos es una de las 10 principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad[7].
Así, en un escenario donde la eficiencia productiva es cada vez más determinante, la sanidad intestinal se consolida como una pieza clave para sostener el desempeño de los sistemas porcinos y prevenir pérdidas que muchas veces pasan inadvertidas hasta que impactan en los resultados.
Acerca de MSD Salud Animal
A lo largo de más de un siglo, MSD, empresa biofarmacéutica líder en el mundo, ha desarrollado medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades desafiantes a nivel mundial. MSD Salud Animal, una división de Merck & Co., Inc., Kenilworth, N.J., USA, es la unidad de negocio de salud animal global de MSD. A través de su compromiso con Science of Healthier Animals® “La Ciencia de los Animales Más Sanos”, MSD Salud Animal ofrece a Médicos Veterinarios, productores, propietarios de mascotas y gobiernos una gran cantidad de soluciones y servicios relacionados con productos farmacéuticos veterinarios, vacunas y manejo de la salud. MSD Salud Animal se dedica a preservar y mejorar la salud, el bienestar y el desempeño de los animales. La empresa invierte de forma intensiva en Investigación y Desarrollo, así como en una cadena de distribución moderna y global. MSD Salud Animal tiene presencia en más de 50 países y sus productos se encuentran disponibles en alrededor de 150 mercados. Para mayor información, favor de visitar la página https://www.msd-salud-animal.com.ar/ o establecer contacto con nosotros a través de las redes LinkedIn y Instagram .
Sobre ONE HEALTH
En sintonía con nuestra misión “La Ciencia de los Animales más Sanos”, MSD Salud Animal apoya la adopción de un enfoque “One Health” para mejorar la salud y el bienestar de los animales, las personas y el medio ambiente que nos rodea. Mediante la colaboración con las partes interesadas, la compañía trabaja para desarrollar nuevas estrategias, productos innovadores y soluciones tecnológicas para los principales desafíos sanitarios que afectan tanto a los animales como a las personas, incluyendo la resistencia antimicrobiana, las enfermedades zoonóticas y las enfermedades transmitidas por vectores, con el objetivo de garantizar un suministro de alimentos seguro y sostenible. Para más información, lee nuestro posicionamiento sobre One Health que se encuentra en msd-animal-health.com. Además, visita la página www.msd-salud-animal.com.ar o ponte en contacto con nosotros a través de nuestros canales de LinkedIn e Instagram
El presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados se refirió a los cambios en la ley de semillas y la desregulación de la vacunación.
El diputado nacional, Martín Ardohain. Foto: Agencia NA
Buenos Aires, lunes 23 marzo (PR/26) – El diputado nacional y presidente de la Comisión de Agricultura, Martín Ardohain, destacó el momento que atraviesa el campo e instó al gobierno de Javier Milei a “buscar consensos” con el sector antes que imponer medidas por decreto.
En diálogo con el programa Rivadavia Agro por Radio Rivadavia al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, Ardohain analizó el presente del sector agropecuario y la relación con la gestión nacional, puntualizando en la agenda legislativa que debe motorizar como flamante presidente de la Comisión de Agricultura.
A pesar de señalar que existe una «oportunidad espectacular» en el campo y un respaldo mayoritario al rumbo económico, advirtió sobre la necesidad de dialogar con los actores del sector antes de avanzar con reformas estructurales por decreto.
En este sentido, se refirió a la Ley de Semillas, que el Ejecutivo busca emparentar con estándares internacionales, adhiriendo a los parámetros de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, conocidos como UPOV 91.
La iniciativa se encuentra con rechazos y reabre una disputa histórica entre empresas semilleras y productores, lo que Ardohaín describió como un escenario “muy atomizado” y con diferentes propuestas. Ante esto, sostuvo que se deben acercar posiciones para construir una alternativa común desde el agro.
En cuanto a la postura de la administración de Javier Milei sobre la implementación del UPOV 91 en el mercado argentino, consideró que “el Gobierno no tendría que sacarlo por decreto o adherir sin consultar” al resto de los actores involucrados y señaló que “quiero que el Gobierno pueda consensuar un solo mensaje con el sector”.
Con respecto a la desregulación en la vacunación, que también es impulsada por el Ejecutivo nacional, aseguró que «nadie quiere perder el estatus sanitario que ganamos», pero consideró necesario debatir la vigencia del sistema actual.
Al respecto, el legislador pampeano expresó que “hay que ver si después de 20 años siguen funcionando las fundaciones o si los productores pueden elegir libremente vacunar con una fundación o con un veterinario”.
Al plantear estos ejes, Ardohain destacó el cambio en el clima político del último tiempo al resaltar que “tenemos un gobierno que está escuchando, saliendo de 20 años de no escuchar a nadie y de maltratar al sector”.
Ardohain es un diputado nacional argentino por la provincia de La Pampa que pertenece al partido PRO (Propuesta Republicana). Forma parte del bloque PRO y el interbloque Fuerza del Cambio en la Cámara de Diputados de la Nación, con un mandato que termina el 9 de diciembre de 2027.
Según su visión, a pesar de los ruidos internos y el malestar en ciertos sectores, la mayoría de los argentinos y los productores siguen acompañando al oficialismo porque, en líneas generales, cumple con el pedido histórico del campo: “Que nos dejen laburar y nos saquen el pie de la cabeza”.
Asimismo, el presidente de la Comisión de Agricultura consideró que el escenario legislativo es mucho más favorable que el año pasado al afirmar que «terminó el riesgo Kuka y hoy el Gobierno tiene las herramientas para estar más tranquilo y trabajar mejor en el Congreso».
Puede transmitirse de los animales a las personas por el consumo de alimentos contaminados o por contacto directo con animales infectados.
Buenos Aires, 11 de enero (PR/26) .- La Brucelosis es una zoonosis que puede manifestarse de manera aguda o evolucionar de forma crónica si no se diagnostica y trata a tiempo. Por esto, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) brinda algunas recomendaciones para su prevención, principalmente en establecimientos pecuarios.
Es una enfermedad bacteriana que representa un riesgo para la sanidad animal y la salud pública. Afecta a animales de producción — bovinos, caprinos, ovinos, porcinos—, domésticos como los perros, fauna silvestre, mamíferos marinos e incluso puede afectar a las personas.
La transmisión de esta enfermedad ocurre principalmente a través del consumo de leche contaminada sin pasteurizar o productos crudos elaborados con la misma (como algunos quesos), por el contacto directo con secreciones de animales infectados, especialmente durante abortos ocasionados por la enfermedad o por inhalación de aerosoles en laboratorios.
La prevención es la principal herramienta para reducir la prevalencia de casos
Para disminuir riesgos en salud pública, se recomienda consumir solo productos lácteos elaborados con leche que haya pasado por el proceso de pasteurización y verificar, al momento de adquirir productos como la leche o derivados de la misma, que cuenten con el correspondiente rotulo de identificación.
En las áreas rurales y productivas, las medidas preventivas adquieren especial relevancia. Los trabajadores rurales que manejan ganado deben utilizar elementos de protección personal adecuado (guantes, gafas, botas de goma) y realizar controles serológicos periódicos, al menos dos veces al año, para garantizar la sanidad de los animales.
Para el control y erradicación de la enfermedad en bovinos, el SENASA, a través de su Resolución 67/2019 —y su modificatoria 77/2021—, implementó la Determinación Obligatoria del Estatus Sanitario (DOES) para detectar animales enfermos, efectuar el saneamiento de los establecimientos infectados y evitar la propagación de la brucelosis.
Asimismo, es fundamental extremar los cuidados en el manejo de animales infectados y los fetos producto de los abortos ocasionados por la enfermedad, así como también desinfectar las áreas que puedan haber estado contaminadas.
En las zonas donde la enfermedad es endémica, la vacunación de especies susceptibles constituye una estrategia sanitaria clave para el control de la brucelosis. En el caso de bovinos, es fundamental cumplir con la inoculación obligatoria para terneras de 3 a 8 meses de edad (con cepa 19) durante las campañas antiaftosa y antibrucélica, a fin de disminuir la infección y diseminación de la enfermedad.
Es una zoonosis prevenible y su control se basa en la adopción de medidas sanitarias adecuadas. La prevención, la detección temprana y el cumplimiento de las recomendaciones y normativas vigentes son fundamentales para proteger la salud de las personas, preservar la sanidad de los animales, ya sean domésticos o silvestres, y reducir los riesgos de transmisión.
Sobre la vacunación estratégica
La Resolución SENASA 936/2025 amplía y actualiza las opciones para el manejo y prevención de la brucelosis bovina. Indica que los establecimientos que deseen aplicar la vacunación estratégica (con cepas DELTAPGM y RB51) podrán hacerlo, siempre y cuando cuenten con algún estatus sanitario respecto a la enfermedad (libre, negativo o caso), en línea con el Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina.
Los establecimientos que quieran aplicarla deben cumplir algunos requisitos básicos, de acuerdo a su situación sanitaria. Aquellos que ya tienen controles realizados deberán contar con resultados negativos recientes, mientras que los predios sin condición sanitaria definida deberán incorporarse previamente al plan nacional y realizar la DOES.
La vacunación estratégica está destinada a vacas adultas, de dos años o más, que ya hayan sido vacunadas cuando eran terneras con cepa 19 en las campañas de vacunación antiaftosa y antibrucélica.