El Papa León XIV encabezó un encuentro con referentes de la cultura, el arte, la economía y el deporte en Madrid, donde llamó a construir un diálogo social centrado en la dignidad humana y el bien común.
Por Renato Martínez – Ciudad del Vaticano
Madrid, lunes 8 junio (PR/26) — La tarde de este domingo, en el “Movistar Arena” de Madrid, el Papa León XIV escuchó los testimonios de los participantes en el Encuentro “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”.
A todos ellos, el Pontífice los alentó a tejer redes entre instituciones, es decir, en un diálogo centrado en la dignidad humana.
“Los invito entonces a ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo, la educación promueva la búsqueda de la verdad con espíritu crítico, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza”.
Esta es la invitación del Papa León XIV a los participantes en el Encuentro “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”, a quienes encontró la tarde de este domingo, 7 de junio, en el “Movistar Arena”, de Madrid, España.
Un lugar que acoge emociones profundas del ser humano
Después de haber escuchado los testimonios de los representantes del mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte, el Santo Padre manifestó su alegría por este encuentro, en un espacio que acoge no solo eventos deportivos y culturales, sino emociones profundas del ser humano. Y señaló que, en este hermoso país es imposible no admirar la huella de creatividad que atraviesa su historia y da forma a su identidad.
“Una hermosura visible en sus ciudades, en sus calles y monumentos, en sus plazas y jardines, en sus universidades e iglesias, en la música, la pintura y la danza, en su gastronomía. Aquí se percibe también el alma de las generaciones que transformaron el paisaje y le dieron un rostro propio, y eso nos revela en cada trazo la inteligencia y la voluntad que residen en el alma humana”.
El Papa saluda al llegar al Movistar Arena de Madrid (@Vatican Media)
La Iglesia anhela permanecer en diálogo con el mundo
Y refiriéndose a la belleza de la ciudad y del país, creadas por las generaciones anteriores, el Pontífice se preguntó: qué herencia estamos dejando al futuro y, por ende, qué tipo de comunidad estamos construyendo? Haciendo eco a las intervenciones de los panelistas, el Papa señaló que, todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera.
“Nuestra sociedad, en efecto, posee una extraordinaria capacidad para producir, innovar y comunicar, sin embargo, parece que todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera. De lo contrario, corremos el riesgo de ser expertos en los medios y eficaces para producir, pero inciertos acerca del porqué, para qué, con quién y para quién se produce. En este contexto, la Iglesia, consciente tanto de sus aciertos como de sus errores a lo largo de la historia, anhela permanecer en diálogo con el mundo contemporáneo”.
¿Qué significa ser verdaderamente humano?
En este sentido, el Papa León recordó el magisterio de sus predecesores y señaló que, en el ADN de la humanidad está radicado el deseo de bien, de belleza y de verdad; y es a partir de esa aspiración profundamente humana y de nuestra experiencia plurisecular, que la Iglesia propone caminos para una vida digna y el bien común.
“A este propósito, san Pablo VI afirmó ante las Naciones Unidas que independientemente de la opinión que se tenga del Pontífice de Roma, es bien conocida su misión. En cuanto ‘experta en humanidad’ la Iglesia no se desentiende de nada verdaderamente humano (cf. Gaudium et spes, 1). Por esta razón la «actitud de diálogo es parte integrante de su vocación» (Magnifica humanitas, 2)”.
El arzobispo de Madrid y el Papa
Jesucristo responde a las grandes preguntas sobre la vida humana
Asimismo, el Santo Padre indicó que, la Iglesia comparte con humildad, pero también con firmeza aquello que ha descubierto en la experiencia de la fe: que Jesucristo responde a las grandes preguntas sobre la vida humana y su plenitud, ya en este mundo y hasta su culmen en la eternidad.
«Por eso, la persona humana permanece siempre como “el camino primero y fundamental de la Iglesia” y el corazón de toda auténtica vía de desarrollo humano integral. Y entonces, ella no puede desentenderse de la cultura, porque a través de ella, el hombre en cuanto hombre “es” más (cf. Compendio de la doctrina social de la Iglesia, 554)».
El arte de tejer redes implica encuentro, escucha, diálogo y respeto
Y recordando la raíz etimológica de “cultura”, el Pontífice dijo que, estamos llamados a preguntarnos qué es lo que hoy sembramos, qué es lo que florece y qué se marchita silenciosamente en nuestra sociedad; qué valores estamos preservando y cuáles estamos dejando morir. Para atender a estos interrogantes, es menester un diálogo social que podemos comparar con el arte de tejer redes, que implica encuentro, escucha, diálogo y respeto.
“En los varios sectores de la actividad humana debemos cuidar el lenguaje que se utiliza: escrito, oral y, en el entorno digital, también el de las imágenes; porque la comunicación nunca es neutral. Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir juntos algo genuinamente humano”.
Un momento especial con la presentación del artista español Antonio Banderas
Tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana
Y haciendo hincapié en el tema del Encuentro, el Papa León dijo que, tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana.
Ello comporta, por ejemplo, que la universidad no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad; que la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses; que el arte no tenga como fin sólo a las élites; que el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio; que el progreso tecnológico tome en cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz.
“Nuestra aportación al diálogo, desde una visión cristiana de la vida, sabe que el Creador ha entramado al ser humano con hilos de amor; ya que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, que es amor (1 Jn 4,8). Aquí reside el fundamento de la inalienable dignidad humana, cuyo absoluto respeto es la base del diálogo”.
Tejer redes significa crear juntos
En segundo lugar, el Pontífice indicó que, tejer redes significa crear juntos. «La fe ―afirmó el Papa Benedicto XVI― es amor y por ello crea poesía y crea música. La fe es alegría y por ello crea belleza». Todos hemos experimentado algo hermoso, tanto que nos cambió interiormente: una canción, un poema, una iglesia silenciosa, una voz, una mirada, incluso un partido de baloncesto vivido con amigos.
“No es extraño entonces que la proclamación de la Buena Nueva y la conciencia de sabernos hermanos se exprese con forma de saeta en una Semana Santa, de poesía mística, de maestría literaria en autores como Lope de Vega, santa Teresa de Jesús o san Juan de la Cruz, Calderón de la Barca, o en la prosa serena de santo Tomás de Aquino, de quien hemos heredado los hermosos himnos del Corpus Christi, que celebramos hoy. Todo ello muestra el vínculo entre lo material y lo espiritual que constituye nuestra existencia”.
El Movistar Arena de Madrid
Tejer redes significa servir de modo desinteresado
Tejer redes, en tercer lugar, precisó el Santo Padre implica servir de modo desinteresado. Una mirada objetiva revela que hombres y mujeres movidos por la fe han edificado hospitales y escuelas, dieron pie a iniciativas solidarias y hablaron con un lenguaje que dignifica a las personas.
“Por eso cabe preguntarse con honestidad si el mundo —y en particular Europa— habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado su historia. No se trata de una provocación, sino de una invitación a pensar si la eternidad, que irrumpió en el tiempo y el espacio mediante la encarnación de Jesucristo, pueda volver a reconciliarse con lo cotidiano”.
La condición de los pobres interpela nuestras vidas
En este sentido, el Papa señaló que sigue vivo el grito de sus Predecesores: ¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! Jesucristo no nos quita nada y nos da todo.
Y luego dijo que, no podemos ignorar que la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y a la Iglesia.
“En efecto, Cristo le devuelve al bien común el lugar que le corresponde en cuanto árbitro sapiente que apacigua la codicia de unos y nutre la esperanza de otros, mientras anhela salvarlos a todos. Esta Iglesia, ‘experta en humanidad’, aunque a veces camina contracorriente, insiste en que «las estructuras económicas e institucionales son justas sólo en la medida en que sirven al desarrollo integral de la persona y favorecen la participación responsable de todos» (Magnifica humanitas, 34)”.
En el deporte aprendemos el respeto por el adversario
Finalmente, el Papa León dirigió su atención al mundo del deporte. Pensemos cuántos de nosotros aprendimos el respeto por el adversario en un campo de juego más que escuchando un discurso. Cuántos deportistas nos enseñan a perder sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse después de caer.
“Sobre esto, san Juan Pablo II, como deportista y pastor, declaró: «En estos tiempos en que por desgracia diversas formas de violencia, y por lo tanto de odio, tienden a desgarrar nefastamente el tejido de la solidaridad social, vosotros [los deportistas] contribuís, por vuestra parte, a dar un testimonio luminoso de cohesión, de paz, de unión, en una palabra, de “saber estar juntos”». Estas palabras son más actuales y oportunas que cuando resonaron por primera vez”.
De ahí su invitación a ser hilos nuevos acogiendo el consejo que san Pablo nos deja en la Carta a los Romanos (Rm 12,15-18). Porque en todo ello se juega que, en el porvenir, siga resplandeciendo nuestra “magnífica humanidad”.
Un informe de la consultora Ad Hoc revela que la negatividad sobre el Presidente se consolidó durante abril, impulsada por un efecto «boomerang» en su comunicación. Milei salió al cruce de versiones sobre la salida de Adorni.
El presidente Javier Milei en el palco central de Diputados. Agencia NA (Claudio Fanchi)
Buenos Aires, miércoles 6 mayo (PR/26) – La imagen digital del presidente Javier Milei cerró el mes de abril con una profundización de su sesgo negativo, consolidando una tendencia de desgaste que afecta no sólo al mandatario sino también a figuras centrales de su entorno, como la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
De acuerdo con el último informe de la consultora Ad Hoc, especializado en conversaciones digitales, el ecosistema de redes sociales refleja un escenario de creciente hostilidad para el oficialismo. Los datos indican que la negatividad se ha estabilizado en niveles altos, superando la capacidad de las comunidades libertarias para revertir el clima de opinión, incluso en plataformas donde antes dominaban con comodidad.
Efecto «boomerang» y desgaste del entorno
El reporte destaca que la estrategia de instalar «la moral como política de Estado» terminó funcionando como un «boomerang» durante abril. El impacto de las contradicciones percibidas por los usuarios digitales, sumado a temas sensibles de la agenda económica, erosionó la imagen de los principales comunicadores del Gobierno.
En el caso de Karina Milei y Manuel Adorni, el informe señala que su alta exposición en temas polémicos -como las repercusiones por el caso LIBRA y la sospechas de enriquecimiento ilícito- ha traccionado negatividad hacia la figura presidencial.
La conversación digital ya no se concentra únicamente en la gestión, sino que se ha desplazado hacia un fuerte cuestionamiento de las formas y la coherencia del núcleo duro de la Casa Rosada.
Pérdida de control en el ecosistema libertario
Un dato relevante del análisis de Ad Hoc es la pérdida de protagonismo de los encuadres oficiales en temas que históricamente fueron el fuerte de la comunidad libertaria.
Durante abril, la narrativa gubernamental sobre hitos políticos y sociales no logró imponerse, dejando espacio para que las críticas de sectores opositores y el descontento de usuarios independientes ganaran volumen.
El informe concluye que el Gobierno enfrenta el desafío de una «crisis de confianza» digital. El malestar por la situación económica y el desgaste de los voceros oficiales han configurado un escenario donde el «veranito» de aprobación en redes parece haber llegado a su fin, marcando una etapa de mayor resistencia para la comunicación directa que caracteriza a la administración de Milei.
Los opositores
En contraste con la situación del oficialismo, el informe también analizó el posicionamiento de figuras de la oposición y otros actores con fuerte impacto en la conversación pública, destacando los casos de Axel Kicillof y Dante Gebel.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires ha logrado capitalizar parte del descontento digital, consolidándose como el principal polo de atracción para la narrativa opositora.
Según el estudio, su imagen ha mostrado una resiliencia notable, logrando que sus intervenciones en redes sociales resuenen con mayor efectividad entre los sectores críticos a la gestión nacional.
La polarización directa con el presidente Milei parece fortalecer su núcleo de apoyo, permitiéndole mantener una identidad digital clara en un contexto de alta fragmentación política.
Por otro lado, la irrupción de figuras ajenas a la política tradicional, como Gebel, ha introducido un nuevo matiz en la agenda digital de abril. El reporte señala que Gebel mantiene niveles de positividad significativamente más altos que los dirigentes políticos, apoyado en un discurso centrado en valores y liderazgo que logra perforar la burbuja de la «grieta».
Su capacidad para generar interacciones orgánicas y transversales lo posiciona como un actor relevante que, sin pertenecer al esquema partidario, influye en el clima de opinión al ofrecer una alternativa discursiva a la confrontación constante que domina el ecosistema de redes en Argentina.
Milei salió al cruce de versiones sobre la salida de Adorni
El Presidente en redes sociales desmintió que Pablo Quirno reemplace al jefe de Gabinete.
Con una situación judicial sobre presunto enriquecimiento ilícito que suma novedades semana a semana, Manuel Adorni, el jefe de Gabenete, sigue contando con el total respaldo de Javier Milei.
El Presidente, este miércoles, volvió a ratificarlo en el cargo y dar por tierra versiones de recambio en el área que coordina ministerios, con muchas críticas al periodismo.
A través de su red social predilecta, X, el jefe de Estado se hizo eco de una versión que dio cuenta que Luis “Toto” Caputo, ministro de Economía, pidió que el canciller Pablo Quirno ocupe el puesto del ministro coordinador.
Milei respondió: “Otra pelotudez atómica de las basuras inmundas (95) que se llaman periodistas”, dijo en primer término. Luego, remarcó desde la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos: “He pasado un montón de horas con TOTO y Pablo en el avión. Hablamos de todos los temas y ni de un modo tangencial se sugirió algo así.Imagino que se basaron en la estupidez que tiró algún imbécil”.
Reflexión para meditar sobre San José, obrero. Los temas propuestos son: la normalidad de la Sagrada Familia; trabajar bien y servir a los demás; el trabajo se ordena al amor.
Esta es una nota especial de Desarrollo Humano de Primicias Rurales, editada con calidez para honrar la figura del trabajador en este 1 de mayo. Foto hecha por IA
Buenos Aires, 1 mayo (PR/26) — En el día de su memoria, reflexionamos sobre la vida del artesano de Nazaret, San José, quien transformó el esfuerzo diario en una misión divina de servicio y amor.
La memoria de San José Obrero nos transporta a Nazaret, aquel momento en que Jesús regresó a su hogar tras predicar y realizar milagros. Al hablar en la sinagoga, sus vecinos reaccionaron con recelo: «¿De dónde le viene a este esa sabiduría y esos poderes? ¿No es este el hijo del artesano?». Aunque San José ya había fallecido,se calcula que cuando Jesús tenía unos 20 años.
Para los habitantes del pueblo, anclados en lo que ya conocían, fue difícil ver lo sobrenatural. Sin embargo, esa reacción confirma la normalidad de la Sagrada Familia. A los ojos de la gente eran una familia más, corriente y trabajadora, sin detalles llamativos, llevando una vida hecha de años de trabajo siempre igual.
Una existencia sencilla con dimensiones insospechadas
Al considerar a San José en su dimensión de trabajador, lo primero que resalta es su existencia sencilla. Como se preguntaba San Josemaría Escrivá: «¿Qué puede esperar de la vida un habitante de una aldea perdida, como era Nazaret? Sólo trabajo, todos los días, siempre con el mismo esfuerzo».
Pero el nombre de José significa, en hebreo, “Dios añadirá”. Dios añade dimensiones insospechadas a la vida de quienes cumplen su voluntad. Dios nos confía una misión muy grande escondida en la normalidad de nuestra vida cotidiana, añadiendo su gracia a nuestra colaboración humilde.
El taller de Nazaret: Colaboración con la Creación
Nazaret era un conjunto de casas en la ladera de un monte, una aldea de pocos centenares de personas dedicadas al campo. Nunca faltaba un artesano como José, que trabajaba la madera para vigas, puertas, instrumentos de labranza o utensilios domésticos.
José necesitaba trabajar para sacar adelante a su familia y para vivir con dignidad, con el gozo de colaborar con Dios en el desarrollo del mundo. Todo trabajo bien hecho es una forma de colaboración social y expresión del cuidado de Dios hacia cada persona. «El trabajo humano es la vocación del hombre recibida de Dios al final de la creación del universo».
El espíritu de servicio en el oficio
Ese saber realizar el propio oficio debe estar informado por el espíritu de servicio. El trabajo de José no buscaba la autoafirmación; él trabajaba pensando en Jesús, en María y en el bien de todos los habitantes de Nazaret.
Era una labor orientada a hacer agradable la vida a las demás familias, acompañada de una sonrisa o una palabra amable que devuelve la fe a quien está a punto de perderla. José santificó esa vida normal, con sus alegrías y las inevitables asperezas, como los apuros económicos o el trato con clientes difíciles.
El trabajo como manifestación del amor
Nada nos ha quedado de los enseres que fabricó San José con sus manos, pero sigue vigente el amor que puso en ellos. «El trabajo nace del amor, manifiesta el amor, se ordena al amor». Su amor a la familia lo impulsaba a trabajar con intensidad y detalle.
En este día, cabe preguntarnos: ¿Es el amor a Dios y a los demás lo que nos impulsa a trabajar bien? ¿Convertimos nuestra tarea en oración?
Nos encomendamos a la intercesión de nuestra Madre y del Santo Patriarca para que nos ayuden a que nuestro trabajo sea, cada vez más, una ocasión de servicio y encuentro con el Señor.
Dos siglos de distancia, un mismo destino de gloria: la Iglesia celebra hoy a San Anacleto y San Marcelino. Entre el martirio y la entrega absoluta, el santoral recuerda a estos dos Papas que, en tiempos de pruebas extremas, mantuvieron encendida la llama de la fe que hoy sigue iluminando a nuestras comunidades.
Buenos Aires, domingo 26 abril (PR/26) — Cada 26 de abril, la Iglesia Católica celebra a dos santos que vivieron en tiempos diferentes -con dos siglos de distancia entre ellos-, pero que comparten el haber sido Primados de la Iglesia. Ellos son los papas San Anacleto y San Marcelino.
San Anacleto fue el tercer pontífice de la Iglesia, después de San Pedro y San Lino.
Al Papa Anacleto se le conoce también como “Cleto”, “Anacleto” o “Anencleto” (variaciones de su nombre en latín y en griego, causa de algunas confusiones).
Fue el apóstol San Pedro quien lo conoció, lo bautizó y lo ordenó sacerdote en Roma. Junto a Lino, Anacleto estuvo entre los principales discípulos del primer Papa y posteriormente fueron sus sucesores.
Papa Anacleto o Cleto
De acuerdo al Liber Pontificalis o “Libro de los papas”, “Cleto” ocupó la cátedra de San Pedro durante los imperios de Vespasiano y Tito. No se tiene certeza sobre si nació en Roma o en Atenas.
Como pontífice se ocupó de los necesitados reuniendo la limosna, alentó a los cristianos en medio de la persecución y ordenó un número importante de sacerdotes.
El inicio de su pontificado se sitúa entre los años 76 y 80, mientras que el final del mismo suele determinarse entre el año 88 y el 92.
El nombre de “Cleto” aparece en el Canon Romano (Plegaria Eucarística I) de la Santa Misa, siendo este nombre el más común para referirse a este Pontífice. La tesis de que sufrió el martirio se ve fortalecida precisamente por ser parte de la selecta lista del Canon. Su cuerpo se conserva en la basílica de San Pedro en el Vaticano.
Papa Marcelino
Por otra parte, San Marcelino, elegido Papa el 30 de junio del año 296, fue cabeza de la Iglesia durante la última y quizás la más cruel de todas las persecuciones, llevada a cabo por el emperador Diocleciano.
Esta persecución -extremadamente violenta por la naturaleza de sus edictos- fue ejecutada a partir del año 303 por el augusto y coemperador Maximiano Herculio. El Papa San Marcelino murió al año siguiente (304), se cree que por causas naturales.
Sin embargo, la tradición lo cuenta entre los mártires aún cuando Marcelino no figura ni en el Martyrologium hieronymianum, ni en el Depositio episcoporum, ni en el Depositio martyrum, pero sí en el Liber Pontificalis -donde también es mencionado el Papa Cleto-. En ese documento se señala que sufrió el martirio en compañía de otros cristianos.
Su cuerpo fue sepultado en la Catacumba de Priscila en la Vía Salaria de la Ciudad Eterna.
El ruido, las preocupaciones y el activismo pueden alejarnos de lo esencial sin que lo notemos. Pequeñas actitudes cotidianas revelan cuándo la fe empieza a volverse superficial. Una invitación a mirar hacia adentro y recuperar un corazón abierto a Dios.
Buenos Aires, lunes 20 abril (PR/26) — Los cristianos de hoy solemos vivir con con demasiado ruido en nuestra cabeza. Las preocupaciones de la vida nos llevan a alejarnos de lo verdaderamente importante y muchas veces no queremos detenernos a escuchar lo que nos dicta nuestra conciencia: «Le perteneces a Dios y un día volverás a Él». Lo sabemos, pero se plantea una lucha entre el activismo y la espiritualidad o la práctica de la fe que muchas veces pueden endurecernos el corazón.
Nuestra Señora Reina de la Paz al inicio de sus apariciones (que continúan hasta el presente) en Medjugorje, Bosnia – Herzegovina, dijo que quería corazones de carne y no de piedra como hay una cita al respecto en la Biblia.
Y, como cualquier enfermedad, estos son los síntomas que deben mantenerle alerta.
Señales que invitan a revisar el corazón
A veces creemos que estamos haciendo lo correcto, pero hay pequeñas actitudes que pueden indicar que nos estamos alejando sin darnos cuenta. No se trata de juzgar, sino de mirarnos con sinceridad.
1. Estar demasiado ocupado para Dios
Todo cristiano sabe que la oración es esencial. Sin embargo, muchas veces aparecen excusas para no dedicarle ni siquiera unos minutos al día. Nos sentimos ocupados, y sin notarlo, Dios queda en último lugar.
Incluso en los momentos de calma, evitamos el silencio interior. Es como cuando alguien deja de interesarnos: evitamos el encuentro. Y sin querer, podemos hacer lo mismo con el Señor.
2. Confesarse por costumbre y no desde el corazón
La confesión es una oportunidad de encuentro y conversión verdadera, pero a veces puede vivirse de manera automática, solo por cumplir.
Cuando falta el arrepentimiento sincero y el deseo de cambiar, el gesto pierde profundidad. Más que un trámite, está llamado a ser un momento de gracia, donde el corazón realmente se abre.
3. Vivir la Eucaristía con indiferencia
Asistir a la Eucaristía es mucho más que estar presentes físicamente. Puede pasar que estemos ahí, pero con la mente en otro lado, sin participar, sin orar, sin unirnos a la comunidad.
La Misa es un encuentro vivo, y cuando se vive con distancia o distracción, su riqueza no logra llegar plenamente al alma.
4. Mirar con distancia al que necesita
En la vida cotidiana, nos cruzamos con personas que necesitan ayuda. A veces, el cansancio o los prejuicios nos llevan a mirar para otro lado o a juzgar rápidamente.
Sin embargo, cada persona merece al menos una mirada, una palabra, un gesto humano. No sólo en la calle: también cerca, en casa o en el entorno, puede haber alguien esperando atención.
5. Creer que “ser buena persona” es suficiente
Puede aparecer la idea de que, como no hacemos daño a nadie, ya estamos bien. Pero la vida cristiana es más que evitar el mal: implica amar activamente, crecer, convertirse, darse.
Cuando surge la autosuficiencia, el corazón puede cerrarse sin darse cuenta. Y entonces dejamos de escuchar, de revisar, de abrirnos a lo más profundo.
Una invitación a mirar hacia adentro
No son condenas, sino llamados de atención. Todos estamos en camino, y siempre hay posibilidad de volver a empezar.
¿Te reconocés en alguna de estas situaciones? Tal vez sea una oportunidad para reconectar, hacer silencio y volver a poner a Dios en el centro.
Mientras tengas vida hay oportunidad
Es necesario que tomemos conciencia de lo que estamos haciendo con nuestra vida interior y pidamos perdón a Dios, fomentando en nosotros lo que dice el Catecismo de la Iglesia católica:
«El corazón del hombre es torpe y endurecido. Es preciso que Dios dé al hombre un corazón nuevo (cf Ez 36,26-27). La conversión es primeramente una obra de la gracia de Dios que hace volver a Él nuestros corazones: ‘Conviértenos, Señor, y nos convertiremos’ (Lm 5,21). Dios es quien nos da la fuerza para comenzar de nuevo» (CEC 1432).
Recordemos que mientras vivamos tendremos oportunidad de convertirnos, que Dios nos bendiga.
Primicias Rurales
Fuente: basado en un artículo del sitio católico Aleteia