Descenso térmico inicial y lluvias abundantes: mejora el escenario climático para los cultivos de verano

Descenso térmico inicial y lluvias abundantes: mejora el escenario climático para los cultivos de verano

Por Redacción – con aportes de BCBA y BCR

Buenos Aires, jueves 8 de enero de 2026 (PR/26).– La Perspectiva Agroclimática Semanal anticipa una semana de marcada variabilidad en las condiciones meteorológicas sobre el área agrícola argentina.

Según el informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), entre el 8 y el 14 de enero se espera un descenso térmico temporario, seguido por un nuevo ascenso de las temperaturas y la llegada de lluvias abundantes a muy abundantes en gran parte de la región productiva, con excepción de los extremos norte y sudoeste del país.

De acuerdo con la síntesis de la BCBA, el inicio del período estará marcado por el paso rápido de un frente de tormenta, que provocará precipitaciones dispersas y el ingreso de una masa de aire frío impulsada por vientos del sur.

Este fenómeno generará temperaturas mínimas por debajo de los valores normales en amplias zonas del área agrícola, salvo en su porción centro-norte.

Sin embargo, el alivio térmico será de corta duración. El informe advierte que los vientos del trópico retornarán con rapidez y vigor, impulsando nuevamente temperaturas elevadas sobre la mayor parte de las regiones productivas.

Hacia el final de la perspectiva semanal, un nuevo frente de tormenta avanzará sobre el centro del país, dejando precipitaciones abundantes, con focos de tormentas intensas y registros puntualmente muy elevados.

Las lluvias previstas resultan clave para la evolución de los cultivos estivales, especialmente para el maíz temprano, que atraviesa etapas críticas de definición de rendimiento en amplias zonas de la región pampeana.

La Niña pierde fuerza y deja de condicionar las lluvias

En paralelo, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de su área de Guía Estratégica para el Agro (GEA), destacó que el actual escenario climático ya no está condicionado por el fenómeno de “La Niña”, lo que mejora las perspectivas para el resto del verano.

Según explicó el consultor de la BCR, Alfredo Elorriaga, “La Niña ya tocó su valor mínimo hace un mes atrás y hay una clara tendencia hacia la neutralidad. Es muy difícil que el enfriamiento del Pacífico se vuelva a intensificar y que condicione las lluvias en lo que resta del verano”.

Los datos de la temperatura superficial del mar (SST) en el Pacífico Ecuatorial muestran que la anomalía mensual pasó de un mínimo de -0,68 a -0,61, y que en la primera semana de enero ya se registró un valor de -0,5, considerado el umbral de neutralidad por la NOAA.

Si bien aún es necesario que las próximas semanas consoliden ese valor para declarar oficialmente la fase Neutral, desde la BCR remarcan que no hay señales de un nuevo enfriamiento significativo que pueda alterar el régimen de lluvias. “Como quedó claro desde octubre, las precipitaciones no estuvieron condicionadas por el Pacífico, y eso no va a cambiar en enero y febrero”, subrayó Elorriaga.

Optimismo moderado para la región central

Otro punto destacado por la GEA es la evolución de los fenómenos regionales de corta escala, que están mostrando señales favorables. En las últimas horas, el desplazamiento del centro de alta presión que venía limitando las lluvias en la región central aumentó la probabilidad de recibir precipitaciones más generalizadas en los próximos días.

“Hay que seguir esta situación con cautela, porque la volatilidad es muy alta y reduce la confiabilidad de los pronósticos. Pero hay más motivos para ser optimistas respecto a las lluvias previstas para mañana y el fin de semana en la región central”, indicó el consultor de la BCR.

Un escenario más favorable para el verano agrícola

En conjunto, los informes de la BCBA y la BCR-Geo delinean un escenario climático más alentador para la producción agrícola, con lluvias que podrían recomponer perfiles hídricos en amplias zonas del país y una menor influencia de forzantes oceánicos negativos.

Si bien persisten áreas con riesgos de déficit hídrico, especialmente en los extremos norte y sudoeste del área agrícola, el comportamiento atmosférico de las próximas semanas será determinante para consolidar el potencial productivo del maíz, la soja y el girasol en esta campaña.

Primicias Rurales

Novonesis y SpeedAgro anuncian una alianza estratégica

Novonesis y SpeedAgro anuncian una alianza estratégica

 

El acuerdo apunta a fortalecer la bioestimulación y la mitigación del estrés en los principales cultivos de Argentina.

Buenos Aires, 07 de enero (PR/26) . — Tras más de una década de trabajo conjunto, Novonesis y SpeedAgro oficializan una alianza estratégica orientada a fortalecer la bioestimulación y la mitigación del estrés en los cultivos. Este acuerdo se concreta en el desarrollo de SpeedGrow Intenzia, una formulación compleja y altamente concentrada desarrollada a partir de la plataforma de formulación NEXORA, y la incorporación de la tecnología LCO (lipoquitooligosacáridos). Este desarrollo ha demostrado mejoras consistentes tanto en el rendimiento como en el estado general de los cultivos.

La colaboración entre ambas compañías comenzó en 2012 con el objetivo de integrar innovación biotecnológica y formulaciones avanzadas que optimicen el desempeño fisiológico de los cultivos. Luego de más de diez años de investigación y desarrollo, los ensayos confirmaron que la combinación de la tecnología LCO con la plataforma NEXORA, activa mecanismos claves de respuesta, mejora la tolerancia al estrés y contribuye a mayores niveles de productividad en sistemas extensivos.

NEXORA es un desarrollo que permite ajustar la afinidad del producto tanto con el agua como con los tejidos vegetales, favoreciendo una aplicación más eficiente y una llegada más efectiva del activo al cultivo. Su diseño se basa en el uso de ingredientes biodegradables, tensioactivos de bajo impacto ambiental y principios de diseño ecológico, lo que mejora la asimilación foliar, controla la estabilidad de las mezclas, incrementa la adherencia sobre el tejido vegetal y protege el activo desde la aplicación hasta su absorción, reduciendo al mismo tiempo la huella ambiental.Descenso térmico inicial y lluvias abundantes: mejora el escenario climático para los cultivos de verano

Como resultado de esta sinergia, SpeedGrow Intenzia combina la experiencia biotecnológica de Novonesis con la capacidad de SpeedAgro en el desarrollo de formulaciones complejas, concentradas y eficientes. Gracias a este trabajo conjunto, el producto se posicionará con una de las dosis de uso más bajas del mercado, manteniendo elevados niveles de eficacia y un claro enfoque en la sustentabilidad.

Su lanzamiento comercial está previsto para la campaña agrícola de este año y es un ejemplo exitoso de como la investigación y desarrollo de ambas compañías se materializa en una herramienta para el manejo de los cultivos. Con esta alianza, ambas empresas refuerzan su compromiso de aportar soluciones innovadoras y sostenibles que acompañan la evolución tecnológica del agro.

 

Primicias Rurales

Fuente: Novonesis

Renovado optimismo para la cosecha 2025/26: podría alcanzar los 145,8 millones de toneladas

Renovado optimismo para la cosecha 2025/26: podría alcanzar los 145,8 millones de toneladas

Por Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, viernes 2 enero (PR/25) — Después de una sucesión de sequías, heladas a destiempo e intensas olas de calor, el invierno más lluvioso en décadas plantea un escenario auspicioso. Sin sorpresas en el camino, la nueva campaña podría alcanzar 154,8 millones de toneladas (Mt), un récord histórico.

 

1-    Producción: trigo, girasol y maíz apuntalan la 2025/26 a un récord histórico

La campaña 2025/26 apunta a marcar un hito para el país. Luego de una sucesión de años en los que las condiciones climáticas distaron de acercarse a las óptimas producto de primaveras secas y frías, tres “Niñas” consecutivas que llegaron a secar las napas, heladas tardías, y un largo etcétera, la nueva campaña se perfila para romper la racha y permitirle al sector finalmente romper el récord productivo marcado hace ya ocho años.

Partiendo en orden cronológico, los cultivos de invierno arrancaron su ciclo con muy buenas perspectivas: con precipitaciones abundantes durante el otoño y el comienzo del invierno, las siembras se desarrollaron con buena humedad en los perfiles, marcando un inicio auspicioso. Pero las lluvias continuaron durante el invierno y la primavera. En algunas zonas incluso se generaron excesos de agua y anegaciones de lotes, pero que en el agregado nacional la cosecha fina alcanzó una marca histórica: la producción triguera se estima en 27,7 Mt y la producción de cebada en 5,6 Mt, en ambos casos un récord para el país.

El récord productivo anterior para el trigo se había marcado en la campaña 2021/22 con 23 Mt pero, a diferencia de lo ocurrido entonces, cuando a la fina le fue muy bien pero el verano dejó déficit de lluvias y la gruesa se vio afectada, el comienzo de este verano trajo continuidad en las precipitaciones en prácticamente todo el territorio productivo nacional, haciendo prever una buena cosecha gruesa 2025/26. Además, cabe recalcar que las siembras se desarrollaron con buena humedad en los perfiles gracias a las lluvias de primavera, lo que también da impulso a las expectativas.

Aún resta para que los cultivos terminen de definir sus rindes, pero partiendo de la superficie sembrada de los principales granos y rindes tendenciales, la producción maicera apunta, preliminarmente, a alcanzar 61 Mt (+22% i.a.), un récord histórico. Este incremento responde a un rebote en el área sembrada luego de la caída observada en el año anterior por el efecto chicharrita. Además, a diferencia de la tendencia de los últimos años, la decisión fue decantarse particularmente por variedades tempranas, con un potencial de rinde más alto.

La contracara del aumento en la superficie de maíz fue una caída en el área destinada a soja. Se estima que la superficie destinada a la oleaginosa esta campaña se reduzca en 1,4 Mhas hasta los 16,4 millones de hectáreasMhas, lo que deja al cultivo con un horizonte productivo proyectado en 47 Mt para el nuevo ciclo, un 5% menos que en la campaña actual.

La otra oleaginosa fuerte, el girasol, marca una tendencia inversa a la de la soja. El área sembrada se estima creciendo 13% hasta los 2,7 Mhas, el nivel más alto del siglo. Este número de superficie deja al girasol con una estimación de producción que supera los 5,5 Mt.

Otro de los cultivos que cede área ante el avance del maíz y girasol es el sorgo, que se estima en 0,9 Mha para la nueva campaña, un retroceso del 13% o 100.000 has, llevando el guarismo de producción proyectada para la gramínea a 2,4 Mt. Finalmente, entre el resto de los cultivos se destaca un retroceso en el área de maní a 450.000 has y una producción esperada de 1,6 Mt.

De esta manera, la producción total de granos en la 2025/26 podría alcanzar 154,8 Mt, un 12% más que el volumen total obtenido en la campaña previa y quedando como la de mayor producción de la historia, superando los 141,5 Mt del ciclo 2018/19.

No debe soslayarse que, respecto de la cosecha gruesa, los números de producción son tentativos, y lo que ocurra efectivamente con las condiciones del tiempo será fundamental para determinar cuál será la producción efectiva del nuevo ciclo.

2-    Exportaciones: posiblemente 110 Mt en el ciclo, el volumen más alto en los registros

Los números de producción proyectados para la nueva campaña permite que el agro consolide su rol como aportante de divisas genuinas para la economía del país. Se proyecta que en la campaña 2025/26 el agro realice exportaciones de granos, harinas, aceites y biocombustibles por 110 Mt; ello es, 7,5 Mt más que el total estimado a exportar en el ciclo que corre y podría llegar a convertirse en la mayor marca histórica para el país.

Para el ciclo comercial 2025/26 se proyectan envíos al exterior de granos cereales y oleaginosos por un total de 69,2 Mt, con el maíz posicionándose como el principal grano de exportación (40 Mt) pero también el trigo aportando despachos récord de 17 Mt. Contrariamente, se prevé que las exportaciones de soja caigan a 5,5 Mt desde las 12,2 Mt estimadas para esta campaña. Aquí cabe realizar la salvedad de que el conflicto comercial entre EE. UU. y China propició una oportunidad para que Argentina se posiciones como un proveedor de poroto al gigante asiático y ello estará condicionado, en el futuro, a cómo continúen las negociaciones entre los principales mandatarios de ambas economías.

En cuanto al envío al exterior de subproductos y aceites, para la 2025/26 se espera un incremento marginal en ambos casos (+ 400.000 tn de harinas y pellets vegetales y +100.000 tn de aceites), fundamentalmente apuntalados por un mayor crush proyectado de girasol, que alcanzaría 5 Mt y significaría un máximo en el siglo.

De esta manera, de acuerdo con los precios de exportación proyectados para el próximo ciclo, el aporte del sector en términos valor de exportaciones ascendería a US$ 36.800 millones, US$ 600 millones por encima del valor exportado en la campaña actual. En efecto, la caída de precios internacionales de los commodities agrícolas se lleva la mayor parte del efecto volumen, y el aumento interanual en el valor de las exportaciones es de apenas 600 millones de dólares, el más alto de los últimos tres años, pero aún por detrás de las marcas de la 2020/21 y 2021/22. Vale aclarar que en el caso de los aceites vegetales, se estiman precios FOB similares a los niveles actuales para el próximo ciclo, en tanto que se proyecta un incremento del precio promedio de exportación de pellets y harinas.

Entre los principales complejos, el sojero se quedaría nuevamente con el podio como principal exportador, con más de US$ 19.500 millones generados por los despachos de granos y derivados, pero también se destaca la fuerte recuperación del maíz, con un aporte de US$ 8.200 millones. El complejo triguero, en tanto, generaría envíos por US$ 3.750 millones. Una mención para el complejo girasol, que apunta a generar exportaciones por US$ 2.500 millones, lo que lo dejaría por encima de la marca de la 2021/22, año del récord de los últimos años apuntalado por el boom de precios internacionales.

3-    La oferta de divisas en el MLC 

A pesar del aumento en el valor de las exportaciones proyectado para la campaña, la oferta de dólares del agro en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para el 2026 se proyecta con una leve caída respecto del año finalizado, producto del adelantamiento en las declaraciones que significó la eliminación temporal de derechos de exportación en 2025.

Comenzando por un comentario acerca de cómo apunta a cerrar el 2025, según estadísticas del BCRA, la oferta total de dólares en el MLC del sector Oleaginosos y Cerealeros suma hasta noviembre US$ 33.397 millones. Se estima, además, que en los primeros tres meses y medio del año, período en que estuvo vigente el llamado “dólar blend”, el agro aportó otros US$ 1.550 millones en el mercado del dólar CCL. Finalmente, para el mes de diciembre se proyecta una liquidación de US$ 1.600 millones. Todo eso deja un total para el 2025 de US$ 36.500 millones de oferta de dólares del agro, el tercer mayor monto detrás de los años récord de precios 2021 y 2022.

No obstante, la proyección para 2026 se ubica un 8% por debajo, con un total estimado de US$ 33.600 para el año. La principal explicación de esta caída obedece al adelanto en la liquidación de divisas que significó la eliminación temporaria de retenciones aplicada a fines de septiembre.

Este programa significó un elevado volumen liquidado en ese mes (más de US$ 8.000 millones, segundo valor mensual más elevado de los que haya registros), pero la contracara fue una menor liquidación en meses subsiguientes (el acumulado octubre-noviembre es el más bajo desde 2005, según los datos del BCRA).

Se proyecta que esta situación se sostenga hacia los primeros meses del nuevo año, aunque no tan marcada como en el bimestre octubre-noviembre 2025, pero sí impactando en el aporte total anual para 2026.

Vale aclarar que la eventual corrección de las cifras proyectadas para la producción y exportación de productos agro, así como también la evolución de los precios internacionales y la política comercial en el 2026 podrían eventualmente corregir la previsión actual de liquidación de divisas.

4-    El aporte del agro por DEX en 2026

Finalmente, en base a estos números de producción, exportaciones y precios, presentamos la estimación de recaudación por Derechos de Exportación de los principales complejos de granos: soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada. Se proyecta que el aporte por DEX de las 6 cadenas alcance US$ 4.830 millones en 2026, 4% más de lo estimado para 2025.

A pesar de la reciente reducción en las alícuotas para los principales productos, el 2025 tuvo en el medio la mencionada eliminación temporaria, por lo que una parte importante del total del volumen exportado no fue gravado con aranceles de exportación, reduciendo el monto en el año recientemente finalizado. No obstante, la proyección para el año nuevo se realiza sobre la base de que las alícuotas anunciadas a comienzos de diciembre se mantendrán vigentes durante todo el año próximo.

El complejo soja aportaría US$ 3.670 millones, prácticamente idéntico al año 2025 (+1,4% i.a.). En segundo lugar, se erige el complejo maíz, con US$ 725 millones (+32% i.a.). El trigo se proyecta aporte US$ 248 millones (+0,8% i.a.). Destaca el aumento en el aporte del complejo girasol producto del mayor volumen proyectado a exportar, con un estimado de US$ 95 millones (+18% i.a.).

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
El humus: el alma del suelo y la base silenciosa de la salud del sistema productivo

El humus: el alma del suelo y la base silenciosa de la salud del sistema productivo

Durante décadas, la agricultura puso el foco casi exclusivamente en los rindes y en los insumos. Sin embargo, las investigaciones más recientes en ciencia del suelo coinciden en un punto clave: no hay productividad sostenida sin humus, y no hay humus sin una mirada integral del manejo del suelo. Hoy, hablar de suelo sano es hablar de vida, equilibrio y resiliencia, y en ese entramado el humus ocupa un lugar central.

 

 

Por Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos, Director Ejecutivo de Primicias Rurales

Buenos Aires, miércoles 14 de enero (PR/26) .- El humus es la fracción más estable y valiosa de la materia orgánica del suelo. No es simplemente “resto vegetal”, sino el resultado de un proceso biológico complejo donde microorganismos transforman residuos de plantas y raíces en compuestos orgánicos estables, ricos en carbono.

La ciencia actual lo define como el corazón funcional del suelo, porque cumple múltiples roles al mismo tiempo:

  • Mejora la estructura del suelo, favoreciendo la agregación y reduciendo la compactación.

  • Incrementa la retención de agua, clave frente a sequías y lluvias extremas.

  • Actúa como una esponja de nutrientes, evitando pérdidas y mejorando la eficiencia del fertilizante.

  • Alimenta la biología del suelo, sosteniendo bacterias, hongos y micorrizas.

  • Contribuye a la captura de carbono, ayudando a mitigar el cambio climático.

Un suelo con humus no depende de respuestas rápidas y frágiles: funciona como un sistema amortiguado, estable y autorregulado.

Humus, microbiología y plantas sanas

Las últimas investigaciones confirman que el humus no es un reservorio pasivo. Es un medio activo de intercambio biológico. Allí se alojan microorganismos que:

  • liberan nutrientes de forma gradual,

  • protegen a las raíces frente a patógenos,

  • estimulan el crecimiento vegetal,

  • y mejoran la absorción de microelementos.

Plantas que crecen en suelos con buen contenido de humus suelen mostrar:

  • sistemas radiculares más profundos,

  • mejor balance nutricional,

  • mayor tolerancia al estrés hídrico y térmico,

  • y menor incidencia de enfermedades.

Esto se traduce en cultivos más equilibrados, con menor necesidad de correcciones externas.

 Del suelo al alimento: una cadena de salud

El impacto del humus no termina en la planta. Forrajes producidos en suelos ricos en materia orgánica suelen tener mejor calidad nutricional, lo que repercute directamente en la salud animal. Y, a su vez, alimentos provenientes de sistemas con suelos sanos tienden a presentar menores desequilibrios nutricionales.

Cada vez más estudios vinculan suelos degradados con:

  • deficiencias de microelementos,

  • menor densidad nutricional de los alimentos,

  • mayor dependencia de suplementos y correctivos.

En cambio, un suelo con humus es un suelo que nutre, no solo que produce.

 ¿Cómo se construye humus en la agricultura moderna?

El humus no se compra: se construye con tiempo y manejo. Las prácticas que hoy demuestran mayor impacto positivo incluyen:

  • Mantener el suelo siempre cubierto, con rastrojos o cultivos de cobertura.

  • Diversificar rotaciones, incluyendo gramíneas y leguminosas.

  • Reducir el disturbio, minimizando el laboreo y protegiendo la estructura.

  • Aportar carbono, no solo nutrientes: raíces vivas, residuos, abonos orgánicos.

  • Favorecer la biología, evitando prácticas que destruyan la vida del suelo.

El objetivo ya no es sólo “nutrir al cultivo”, sino alimentar al suelo para que el suelo alimente al cultivo.

 Un nuevo indicador de éxito productivo

Hoy, los sistemas más resilientes no se miden sólo en quintales, sino también en:

  • contenido de materia orgánica,

  • estabilidad estructural,

  • actividad biológica,

  • capacidad de respuesta frente a eventos extremos.

En ese sentido, el aumento del humus se consolida como un objetivo estratégico, tan importante como el rinde anual.

 Conclusión

El humus es mucho más que un componente del suelo: es su alma. Allí se integran la biología, la química y la física que permiten producir de manera sostenida, con menos insumos, menos enfermedades y mayor equilibrio.

Cuidar y aumentar el humus no es una moda ni una vuelta al pasado. Es, según la mejor ciencia disponible, la base de una agricultura verdaderamente sana, capaz de producir plantas sanas, animales sanos y alimentos que contribuyan a la salud de las personas.

No es casual que la palabra humildad comparta su raíz con humus. Ambas remiten a lo mismo: a lo que está abajo, a la base, a aquello que sostiene la vida sin hacerse visible. El humus trabaja en silencio, sin protagonismo, transformando residuos en fertilidad, caos en equilibrio, muerte en nueva vida.

Así también la humildad reconoce que nada crece solo, que todo depende de un entramado mayor.

La agricultura moderna, muchas veces tentada por el control absoluto, vuelve a descubrir que la verdadera productividad nace del respeto por los procesos naturales, del diálogo con el suelo y no de su imposición. Un suelo vivo nos recuerda que no somos dueños de la tierra, sino custodios temporales.

Cuidar el humus es un acto técnico, pero también ético. Es aceptar que la vida se construye desde abajo hacia arriba, desde lo pequeño hacia lo grande, desde lo invisible hacia lo visible. Allí donde hay humus, hay paciencia; donde hay humildad, hay futuro.

Tal vez el mayor aprendizaje que el suelo nos ofrece hoy no sea solo agronómico, sino espiritual: para producir vida, primero hay que aprender a servirla. Y en ese gesto silencioso, el suelo, el productor y la humanidad vuelven a encontrar su equilibrio.

Primicias Rurales – Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos

(Fuentes. Varias)

Revolucionario: sembraron maíz en Santa Cruz y hay fuerte expectativa por una ventaja única

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Expertos del INTA evalúan en cinco localidades once híbridos en una región con suelos áridos; la gran cantidad de horas de luz durante el verano es un punto a favor del cereal
En Entre Ríos gana superficie la soja de segunda

En Entre Ríos gana superficie la soja de segunda

Paraná, viernes 26 diciembre (PR/25) — En Entre Ríos, el área destinada a la siembra de soja para el ciclo 2025/26 se estima en 1.150.000 hectáreas (ha), de las cuales el 35 % (400.000 ha) correspondería a soja de primera y el 65 % restante (750.000 ha) a soja de segunda.

De la intención total prevista para el presente ciclo, según reporta el Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), ya se ha implantado el 100 % de la superficie de soja de primera.

En cuanto a la soja de segunda, el avance a nivel provincial se sitúa actualmente en el 80 %. Si se considera el área total proyectada, el progreso de siembra alcanza el 87 %, equivalente a aproximadamente 1.000.000 ha, por lo que restarían por implantar alrededor de 150.000 ha.

El informe destaca que, la distribución de las precipitaciones registradas en las últimas semanas se ha concentrado principalmente en el centro y norte del territorio provincial, con acumulados superiores a los 100 mm.

Esta situación ha generado un significativo retraso en la implantación de la soja de segunda. En contraste, hacia el extremo sureste los montos pluviométricos han sido considerablemente menores, lo que permitió el normal desarrollo de las labores de siembra.

En los sectores norte y este de la provincia, el avance de la soja de segunda es inferior al 70 % y, debido a las cuantiosas precipitaciones, será necesaria la resiembra de un porcentaje relevante de los lotes, como consecuencia de problemas de encharcamiento y de la aparición de enfermedades fúngicas, tales como damping off.

En la Figura 1 se presenta el grado de avance de la soja de primera, de segunda y el total implantado, discriminado por sectores dentro de la provincia.

Figura 1: Avance de soja de primera, segunda y total por zonas en la provincia de Entre Ríos.

Finalmente, los colaboradores del SIBER señalan que, a raíz de los elevados registros de precipitaciones en el norte del territorio, es muy probable que una parte de la superficie destinada a soja de segunda no llegue a implantarse.

Esto se debe a que la ventana de siembra se encuentra próxima a cerrarse y a que no sería posible el ingreso de maquinaria durante, al menos, un período estimado de 7 a 10 días.

Primicias Rurales

Fuente: Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER)