Rosario, jueves 6 febrero (PR/25) — Las lluvias de las últimas horas en la región núcleo fueron más abundantes de lo esperado y presentaron una distribución mucho más pareja que en eventos anteriores. Según datos recopilados hasta las 8 de la mañana por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), se registraron acumulados que superaron los 70 y 80 milímetros en localidades del norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, como Baradero (80 mm), Laboulaye (70 mm) y Pergamino (66 mm).
Uno de los factores clave que explican la intensidad de estas precipitaciones fue la combinación de temperaturas extremadamente altas en días previos—con registros de hasta 41°C en buena parte de las estaciones—y el ingreso de un frente frío que provocó un descenso abrupto de más de 20°C en pocas horas. Este choque térmico generó tormentas intensas que lograron cubrir una porción importante del área agrícola con lluvias superiores a lo previsto.
Si bien la mayor parte del norte de Buenos Aires, el centro-sur de Santa Fe y el sur de Córdoba recibieron acumulados importantes, el cuadrante noroeste de la región núcleo quedó con registros mucho más bajos.
El jefe de Estimaciones Agrícolas de la BCR Cristian Russo destacó que estas lluvias llegan en un momento crítico para la soja. “La combinación de la ola de calor y la falta de humedad había generado pérdidas significativas, especialmente en lotes de soja de segunda”, detalló. Este alivio hídrico permitirá sostener buena parte de los cultivos, aunque la incertidumbre persiste: para consolidar la recuperación y evitar mayores pérdidas, será clave que las lluvias continúen en la próxima semana.
El impacto positivo de estas precipitaciones también se refleja en un ingreso de humedad extra al sistema, lo que podría favorecer nuevas lluvias en el corto plazo. Sin embargo, desde la BCR advirtieron que todavía se necesita un mayor caudal hídrico, y que las lluvias de la próxima semana seguirán siendo fundamentales para estabilizar la situación de los cultivos.
Principales acumulados
-Baradero: 80 mm
-Laboulaye: 70 mm
-Pergamino: 66 mm
-Bigand: 60 mm
-Chovet: 54 mm
-Maggiolo: 52 mm
-Rojas: 38 mm
-Rufino: 38 mm
Información completa de la Red de Estaciones Meteorológicas de la BCR https://bit.ly/3M161dB
Ante un escenario de cambio climático que amplifica y agrava las consecuencias del mal manejo del fuego, la Patagonia argentina atraviesa una situación crítica. Desde Fundación Vida Silvestre remarcan la necesidad de implementar estrategias integrales que prioricen la prevención y respuesta temprana, cómo también la restauración de las áreas incendiadas.
Buenos Aires, 4 de febrero de 2025.- Lamentablemente, cada año los incendios se vuelven una noticia más frecuente en Argentina, especialmente en épocas de altas temperaturas. El comienzo de 2025 no fue la excepción, con focos activos que amenazan ecosistemas, hogares y economías locales.
En nuestro país, la temporada de incendios varía según la región geográfica, incrementándose generalmente durante el verano, cuando las condiciones extremas suelen generar fuegos de gran amplitud e intensidad. De esta manera, los efectos del calentamiento global y el cambio climático hacen más recurrentes los eventos extremos de altas temperaturas, baja humedad relativa y fuertes vientos, generando una situación de alto riesgo que puede devenir en incendios de gran escala y difíciles de controlar.
En los meses de verano las provincias del sur tienen un elevado riesgo de incendios forestales, pero también, las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Buenos Aires deben tener las precauciones correspondientes ya que el mayor riesgo de incendio en estas provincias se concentra de octubre hasta marzo.
El impacto de los incendios en Chubut y Río Negro
En la provincia de Chubut, entre el foco activo del Río Pico y Epuyén, se reportan 6.830 hectáreas afectadas, incluyendo bosques, matorrales y pastizales, según el Servicio Provincial de Manejo del Fuego de la provincia. En Río Negro, el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales informa que en el foco “confluencia” los incendios ya afectaron más de 2.800 hectáreas. Dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, se informan 10.764 hectáreas afectadas en el sector Los Manzanos y en el sector El Manso y en el Parque Nacional Lanín, zona centro en el Valle Magdalena, se estiman que fueron afectadas 4.100 hectáreas.
En algunas de estas localidades de la región patagónica, el reemplazo del bosque nativo por especies exóticas, como diversas variedades de pinos, formó parte de una política forestal impulsada desde los años 60 con el objetivo de fomentar el desarrollo.
Sin embargo, en muchos casos, estas plantaciones no recibieron el manejo adecuado, con falta de podas, raleos y cosecha en los tiempos oportunos. Además, su capacidad de expansión no fue controlada, lo que ha generado impactos en el paisaje y un aumento en la disponibilidad de material combustible. Esto contribuye a la propagación de los incendios forestales, incrementando el riesgo en la región.
«En lo que va del año los seis focos activos más importantes de la región arrasaron casi 25 mil hectáreas, una superficie equivalente a más de un tercio de la Ciudad de Buenos Aires o más de 35.000 canchas de fútbol. La magnitud de la destrucción pone en evidencia la urgencia de implementar medidas de prevención y respuesta más efectivas para frenar esta crisis recurrente» señaló Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.
Agregó “No podemos seguir reaccionando únicamente cuando el fuego ya está fuera de control. La crisis climática exige un cambio de enfoque: necesitamos estrategias integrales que prioricen la prevención, la respuesta temprana, cómo también la restauración de las áreas incendiadas, además del combate activo de los incendios”.
Los incendios, que se encuentran entre los principales problemas ambientales que preocupan a la sociedad argentina*, no solo destruyen ecosistemas, sino que también afectan cultivos y viviendas, comprometiendo la seguridad alimentaria y los medios de vida de miles de personas. Es fundamental que quienes resulten afectados, reciban el apoyo necesario para su recuperación.
También está el hecho que en varios casos los incendios son intencionales.
Marco legal en Argentina
En 2013 se creó por Ley de presupuestos mínimos ambientales el Sistema Federal de Manejo del Fuego, que integra al Servicio Nacional de Manejo del Fuego, autoridades nacionales, las provincias, la Administración de Parques Nacionales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La ley establece que se deben elaborar los Planes de Manejo del Fuego, tanto a nivel provincial, como regional y nacional, a los fines de planificar la prevención y supresión del fuego y la coordinación entre jurisdicciones, así como la elaboración del Sistema Nacional de Alerta Temprana y Evaluación de Peligro de Incendio. Asimismo, el Servicio, presta asistencia cuando las jurisdicciones provinciales lo solicitan, brindando personal capacitado, recursos logísticos y operativos, y medios aéreos para combatir los incendios. Por otro lado, la Ley de Manejo del Fuego y la Ley de Bosques Nativos exigen la restauración de los ambientes incendiados.
Recientemente, la administración del Sistema Nacional de Manejo del Fuego pasó de la órbita ambiental al Ministerio de Seguridad. Sin embargo, la falta de un Plan Nacional de Manejo del Fuego, a pesar de estar establecido por ley, representa una grave falencia en la planificación para la prevención y supresión de incendios. Actualmente, existen únicamente pautas y metas anuales que incluyen necesidades operativas, equipamiento, capacitaciones y servicios de medios aéreos, pero sin un Plan Nacional integral.
«Es urgente e importante que exista coordinación entre Nación y las provincias, así como entre los diferentes estamentos involucrados, para lograr una rápida respuesta ante el inicio de cualquier foco ígneo. También es clave consolidar y mejorar el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, que no solo necesita recursos aéreos y terrestres, sino también personal con la seguridad laboral necesaria para estar a la altura del enorme desafío que implica prevenir y controlar incendios forestales o los llamados de interfase, que impactan en áreas rurales y urbanas de manera simultánea», enfatizó Jaramillo.
Incendios y cambio climático: una combinación que se necesita evitar
El informe de WWF «Incendios, bosques y el futuro: una crisis fuera de control» señala que a nivel global el 75% de los incendios son causados por la actividad humana, ya sea de manera intencional o por negligencias. En este contexto, el cambio climático amplifica y agrava los incendios debido a la falta de regulaciones, previsión y prevención.
Además, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, 2024 fue el año más cálido de la historia a nivel global. El planeta superó la temperatura de 1.5°C respecto de los niveles preindustriales, lo que genera eventos extremos como olas de calor, sequías prolongadas, intensas precipitaciones e inundaciones.
“La historia se repite, cada vez con mayor intensidad, afectando a la naturaleza, a las personas, a sus propiedades y a sus medios de vida. Bellos paisajes, hábitat de gran cantidad de biodiversidad, esfuerzo y sueños de ciudadanos y emprendedores se hacen literalmente humo y cenizas. Quienes inician intencionalmente el fuego son responsables, los funcionarios públicos nacionales y provinciales que no aseguran los medios para la prevención y control de estas anunciadas tragedias, también lo son” concluyó Manuel Jaramillo.
*Nota: El dato se desprende de una investigación de opinión pública realizada de manera online por Ágora Consultores durante septiembre de 2024 a nivel nacional, con 6.241 casos totales.
Acerca de Vida Silvestre
La Fundación Vida Silvestre Argentina es una organización no gubernamental, de bien público y sin fines de lucro, creada en 1977. Su misión es proponer e implementar soluciones para conservar la naturaleza, promover el uso sustentable de los recursos naturales y una conducta responsable en un contexto de cambio climático. Desde 1988 está asociada y representa en la Argentina a WWF, una de las organizaciones independientes de conservación más grande del mundo, presente en 100 países. Para más información: www.vidasilvestre.org.ar
Buenos Aires, jueves 30 enero (PR/25) — La perspectiva agroclimática semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, prevé para los próximos siete días prolongado calor acompañado por lluvias de variada intensidad. Las precipitaciones llevarán oportunos aportes a gran parte del área agrícola, aunque dejarán algunas zonas sin alivio, para finalizar con un leve descenso de la temperatura.
Al inicio del ciclo, continuarán soplando los vientos del Trópico, que hicieron su entrada en los días
previos, manteniendo temperaturas máximas sobre lo normal en la mayor parte del área agrícola, con
amplios focos de calor extremo, mientras sólo las zonas serranas del oeste, una franja en diagonal en el
centro de La Argentina y el Litoral Atlántico observarán registros menos intensos.
Hacia el final de la etapa, se producirá el paso de un frente de tormenta, causando precipitaciones de muy variada intensidad, destacándose una franja en diagonal con aportes muy abundantes que se extenderá desde el NOA, pasando por el nordeste de Cuyo, Córdoba y el norte de Buenos, y un amplio foco con registros abundantes sobre la Región Oriental del Paraguay, el este de la Región del Chaco y el norte de la Mesopotamia, mientras amplias extensiones quedarán sin aportes adecuados.
Junto con el frente, arribarán los vientos polares, causando temperaturas mínimas bajo lo normal en la mayor parte del área agrícola, pero sin lograr penetrar hacia el centro y el norte de su extensión..
Primicias Rurales
Fuente: Perspectiva agroclimática semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
La crisis climática que estamos atravesando a nivel mundial no es simplemente un problema ambiental. La Organización Mundial de la Salud identifica el cambio climático como uno de los mayores desafíos para la salud que se enfrenta en el siglo XXI, ya que afecta el aire, el agua potable, los alimentos y el hogar de la humanidad.
Buenos Aires, 29 de enero (PR/25) .- Esto se ve agravado por los eventos climáticos extremos del último tiempo que, además de los destrozos que dejan a su paso en las localidades, causan lesiones, facilitan la propagación de infecciones y enfermedades, y muchas personas pierden la vida. Las prácticas agrícolas juegan un papel clave en este escenario: los métodos convencionales han provocado la degradación del suelo y redujeron la calidad nutricional de los cultivos. Esto afecta de manera directa la salud y nutrición de las personas.
En este sentido, la trazabilidad y verificación a lo largo de las cadenas de valor agroalimentarias son los pilares para fomentar mejores prácticas agrícolas que impacten de manera positiva en los cultivos, alimentos y, en consecuencia, en la salud y en el ambiente. Estas tecnologías, además de registrar el proceso productivo, permiten medir indicadores ambientales, saludables, nutricional es y llevar adelante acciones que impulsen un cambio significativo.
Tanto productores como empresas y consumidores pueden acceder a la información que se releva y asumen la responsabilidad de hacer cumplir las normativas vigentes. «La trazabilidad asegura transiciones sólidas hacia sistemas productivos y alimentarios más saludables y conscientes, al mismo tiempo que reduce los riesgos de aumento del calentamiento global, desertificación, greenwashing y la posibilidad de manipular la información obtenida», señaló Diego Hoter, CEO y Co-Founder de ucrop.it.
Sin estos sistemas se da lugar al escenario opuesto: prácticas no registradas ni verificadas que llevan a afirmaciones ambientales falsas; productos “saludables” que no son seguros y el aumento de los riesgos asociados con el calentamiento global, la desertificación, pérdida de biodiversidad y el greenwashing. Como resultado, se genera desconfianza y se retrasa la acción colectiva que se necesita para asegurar la supervivencia y prosperidad de la humanidad.
Los sistemas de trazabilidad fomentan métodos agrícolas sostenibles, saludables para el planeta y las especies, que mejoran las condiciones de los cultivos y producen un ciclo positivo: los suelos nutritivos ricos en microorganismos impulsan el crecimiento y la resistencia de las plantas; y se producen alimentos que contribuyen con el bienestar de las personas y la sostenibilidad del planeta. Además, «estas prácticas llevan a la producción de biocombustibles renovables y respaldan otras cadenas de valor como textil, reducen la dependencia de los combustibles fósiles, promueven el uso responsable de los recursos, mueven a las personas a ser más conscientes con los productos que consumen y más exigentes con el cumplimiento de normativas ambientales y saludables», resaltó Hoter.
Otro de los efectos de la degradación de los ecosistemas a través de la deforestación y la agricultura intensiva son paisajes áridos, donde se disminuye la capacidad de la tierra para sostener la vida. Nada vive en un desierto, marte es una prueba de ello.
Revertir esta tendencia no se trata solo de ser ecológico; se trata de preservar la vida humana. De todos depende la restauración del ecosistema y que el planeta siga siendo habitable para las generaciones futuras. Cabe recordar entonces, que tan importante como los esfuerzos de transición a una agricultura naturalmente positiva a escala global, es también probarlo en forma verificada.
Con máximas que superan los 34 °C, el AMBA y otras regiones enfrentan jornadas peligrosas para grupos de riesgo. En el norte del país se esperan lluvias durante todo el fin de semana
El AMBA registra temperaturas superiores a los 34 °C, según el informe del Servicio Meteorológico Nacional (Imagen Ilustrativa Infobae)
Buenos Aires, viernes 24 enero (PR/25) — El calor no da tregua en buena parte del territorio argentino. Este jueves, la segunda ola de calor del año se intensificó, con temperaturas que superan los 34 °C en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, mientras cinco provincias permanecen bajo alerta amarilla por calor extremo, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Esta situación representa un desafío particular para los grupos de riesgo, como niños, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la jornada del jueves arrancó con 30 °C a las 10 de la mañana, escalando hasta alcanzar máximas previstas de 36 °C durante la tarde. Esta condición de calor sofocante se suma a una sensación térmica aún más elevada debido a los altos niveles de humedad. Mientras tanto, otras regiones del país enfrentan fenómenos climáticos variados, desde tormentas intensas hasta fuertes vientos, lo que pone de manifiesto la diversidad de eventos meteorológicos que pueden ocurrir simultáneamente en Argentina.
El panorama no es exclusivo de Buenos Aires. Provincias como Córdoba, Entre Ríos, Formosa y San Luis, entre otras, también están afectadas por temperaturas extremas y tormentas, con alertas que advierten de posibles riesgos para la salud y la seguridad. En este contexto, el SMN recomienda tomar precauciones para minimizar los efectos de estas condiciones adversas, incluyendo evitar la exposición al sol en las horas de mayor calor y mantenerse hidratado.
Altas temperaturas y el impacto de la ola de calor
Córdoba, Entre Ríos, y San Luis están bajo alerta amarilla por calor excepcional (EFE/EPA/FILIP SINGER)
La alerta amarilla por calor extremo sigue vigente en varias regiones del país, con particular énfasis en el AMBA, donde las temperaturas oscilan entre mínimas de 23 °C y máximas superiores a los 34 °C. Según el SMN, estos valores térmicos pueden ser peligrosos para la salud, especialmente en personas más vulnerables.
“Los valores térmicos pueden ser peligrosos, sobre todo para los grupos de riesgo como niños, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas”, destacó el Servicio Meteorológico Nacional. Esta advertencia se extiende a otras áreas como el noreste de San Luis, el sudeste de Formosa, el noreste de Chaco y el noreste de Corrientes, donde el calor también será intenso.
Pronóstico extendido para los próximos días
El SMN detalló el pronóstico del clima para los días siguientes en el AMBA, anticipando cambios graduales en las temperaturas:
Viernes: Se espera una mínima de 24 °C y una máxima de 32 °C. Por la tarde, podrían desarrollarse tormentas aisladas que traerán cierta inestabilidad climática.
Sábado: Las condiciones mejorarán, con un leve descenso de las temperaturas a valores entre 21 °C y 30 °C, y sin probabilidades de lluvia. El cielo estará mayormente despejado.
Domingo: Continuará el descenso en las temperaturas, con una mínima de 20 °C y una máxima de 29 °C. Se anticipa un clima estable y un cielo despejado.
Alertas por tormentas y vientos en otras provincias
Se esperan lluvias y granizo en provincias como Salta, Jujuy y Formosa (Télam)
Mientras el AMBA enfrenta el calor extremo, otras zonas del país están bajo alertas meteorológicas por tormentas y vientos fuertes. Según el SMN, las provincias afectadas incluyen Salta, Jujuy, Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Tucumán.
En estas regiones, se prevén fenómenos como caída de granizo, actividad eléctrica intensa, lluvias abundantes y ráfagas de viento que podrían superar los 60 km/h. Además, en sectores específicos se esperan acumulaciones de precipitaciones que podrían alcanzar o incluso superar los 40 milímetros, lo que aumenta el riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.
En paralelo, la costa atlántica que abarca desde Río Negro hasta Santa Cruz también se encuentra en alerta por vientos de hasta 85 km/h, lo que afecta localidades como San Antonio, Viedma y Rawson.
Recomendaciones
El SMN recomienda evitar la exposición al sol y mantenerse hidratado ante el calor (Jaime Olivos)
Frente a estas condiciones extremas, el SMN emitió una serie de recomendaciones para proteger la salud y garantizar la seguridad de las personas. Entre ellas, se destaca:
Evitar la exposición prolongada al sol en las horas pico (entre las 10 y las 16 horas).
Mantenerse hidratado, priorizando el consumo de agua.
Usar ropa ligera, de colores claros y protegerse con sombreros o gorras.
Evitar actividades al aire libre durante las tormentas y no refugiarse bajo árboles o postes de electricidad.
Preparar una mochila de emergencia en caso de tormentas severas, incluyendo linternas, agua y documentos importantes.
El SMN también subraya la importancia de estar atentos a las actualizaciones del pronóstico del clima y seguir las indicaciones de las autoridades locales.
El planeta superó la temperatura de 1.5°C respecto de los niveles preindustriales
Buenos Aires, jueves 23 enero (PR/25) — 2024 fue confirmado como el año más cálido registrado a nivel global, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus (CS3) de la Unión Europea.
Por primera vez, la temperatura promedio del planeta superó los 1,5°C respecto a niveles preindustriales. Aunque fenómenos naturales como El Niño contribuyeron, el récord está vinculado directamente con el cambio climático causado por la actividad humana.
La noticia contrasta con los compromisos asumidos por los países, incluyendo a la Argentina, en el Acuerdo de París, donde se estableció como objetivo limitar el aumento de la temperatura global a 1.5°C para evitar consecuencias catastróficas para el clima. Sin embargo, los datos recopilados por C3S así como otras instituciones internacionales revelan temperaturas sin precedentes en la atmósfera y los océanos. Es importante subrayar que estos rebasamientos temporales no significan que el objetivo de 1,5 °C del Acuerdo de París se haya perdido de forma permanente, ya que éste se refiere a un calentamiento a largo plazo durante décadas.
La temperatura promedio global alcanzó los 15.10°C, superando en 0.72°C el promedio comprendido entre 1991 y 2020, y marcando un aumento de 0.12°C respecto al récord anterior de 2023. Además, 11 de los 12 meses del año superaron los 1.5°C sobre niveles preindustriales. El impacto fue notable en los océanos, donde la temperatura superficial anual alcanzó un máximo histórico que promedió los 20.87°C. En los polos, el hielo marino alcanzó mínimos históricos en varias épocas del año.
Este aumento extremo de temperaturas también incrementó el estrés térmico, afectando al 44% del planeta en su punto máximo en julio. A su vez, regiones como Europa registraron su año más cálido, con 10.69°C, donde las primaveras y veranos se sintieron más calientes que nunca, con consecuencias visibles en eventos climáticos extremos como olas de calor e intensas lluvias.
Carlos Tanides, coordinador del programa Ciudades, Clima y Energía de Fundación Vida Silvestre Argentina, explicó:“aunque no se lograron grandes avances, en los últimos meses presenciamos un creciente rechazo a reconocer la actividad humana como la principal causa del cambio climático, lo que representa un grave retroceso. Esta negación oculta las acciones necesarias para abordar la crisis, como reducir el uso de combustibles fósiles, detener la deforestación y corregir la urbanización descontrolada. Hoy, más que nunca, este compromiso se encuentra en serio peligro, y con él, nuestras posibilidades de cambiar el rumbo antes de que sea demasiado tarde.”
“Debemos unirnos para responder de manera contundente y adecuada. Es urgente que, desde cada rincón del planeta, actuemos localmente para cambiar la trayectoria de las emisiones. Lo que decidamos hacer ahora es más crucial que nunca, y las soluciones están a nuestro alcance, también en Argentina. La acción inmediata debe enfocarse en medidas como impulsar las energías renovables, eliminar gradualmente los combustibles fósiles, optimizar los sistemas de transporte, promover la eficiencia energética en hogares y edificios, implementar los principios de la economía circular e invertir en tecnologías verdes que transformen la industria y los sistemas alimentarios.” agregó Tanides.
El mensaje del planeta es claro: si bien 2024 marca un alarmante hito, aún estamos a tiempo de tomar medidas decisivas y basadas en evidencia para mitigar los efectos del cambio climático, y todos los sectores de la comunidad global deben contribuir para ello.
Acerca de Vida Silvestre La Fundación Vida Silvestre Argentina es una organización no gubernamental, de bien público y sin fines de lucro, creada en 1977. Su misión es proponer e implementar soluciones para conservar la naturaleza, promover el uso sustentable de los recursos naturales y una conducta responsable en un contexto de cambio climático. Desde 1988 está asociada y representa en la Argentina a WWF, una de las organizaciones independientes de conservación más grande del mundo, presente en 100 países. Para más información: www.vidasilvestre.org.ar