Las importaciones de soja de China fueron récord en 2025, al igual que la participación de Sudamérica como socio comercial

Las importaciones de soja de China fueron récord en 2025, al igual que la participación de Sudamérica como socio comercial

China cerró 2025 con importaciones récord de soja por 112 millones de toneladas y una participación histórica de Sudamérica como proveedor, en un año marcado por la guerra comercial con Estados Unidos.
Por Matías Contardi – Bruno Ferrari – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, miércoles 18 febrero (PR/26) — China terminó el 2025 con importaciones de soja por 112 millones de toneladas (Mt), un récord histórico. En medio del conflicto comercial con Estados Unidos, Sudamérica representó el 83% de dichas importaciones, también un máximo histórico de participación de la región.

Con más de 1.400 millones de habitantes, China es el segundo país más poblado del plantea luego de la India, aunque su PIB per cápita es cinco veces más grande que este último. Además, con 9,6 millones de km2 es el tercer país más extenso, sólo detrás de Rusia y Canadá. Esta combinación de escala poblacional, territorio, peso económico y rol clave en el comercio internacional de bienes y servicios, vuelven al gigante asiático una de las potencias más importantes del globo. Pero también, una nación con grandes necesidades de consumo alimenticio, en virtud de su población y poder adquisitivo.

China cuenta con la industria porcina más grande del mundo y durante la última década explicó el 55% de las existencias globales de cabezas de cerdo. Además produce más carne aviar que la Unión Europea y Brasil, aunque un 20% menos que Estados Unidos. Por todo esto y más, existe una amplia demanda de insumos para alimentación forrajera en el gigante asiático, siendo la harina de soja la principal harina proteica utilizada en las dietas de feed lot.

Según el último reporte del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), durante la última campaña 2024/25 en China se utilizaron 76 Mt de harina de soja, explicando el 74% del uso total de harinas para alimentación animal. Para obtener dichos volúmenes de harina, se procesaron 103 Mt de soja. Sin embargo, en China solo se cosecharon 20 Mt en el marco de una especialización productiva agrícola en otros productos, una sexta parte del consumo total de soja en toda la campaña. El déficit se cubre necesariamente con importaciones del resto del mundo, de ahí que sean los principales importadores mundiales de soja.

Durante el año 2025, China importó 112 Mt de soja, récord histórico. Con la particularidad de que nunca antes los porotos sudamericanos habían tenido tanta relevancia en el total. Desde el 2013 Brasil es el principal abastecedor de soja en el mercado asiático y el año anterior le exportó 82 Mt, cinco veces más que Estados Unidos. Desde Argentina se embarcaron casi 8 Mt y 3,1 Mt desde Uruguay, por lo que el 83% de las importaciones de soja en China durante el 2025 tuvo origen en Sudamérica.

Tanto la intensidad de importaciones, como la concentración de orígenes sudamericanos no fue casual, sino que estuvieron directamente condicionadas por las tensiones arancelarias entre China y Estados Unidos.

Con la fijación de aranceles de diversa índole, a principios de 2025 Estados Unidos llegó a fijar un nivel tarifario del 145% a todos los bienes que lleguen desde China, mientras que China estableció un nivel de alícuotas de 125%, haciendo prácticamente imposible el comercio bilateral. Luego, a partir de mayo le siguió un interregno de treguas arancelarias, con baja de tarifas, pero supeditado al éxito de las negociaciones entre pares. En la práctica, fue un congelamiento del comercio entre ambos países en diferentes tipos de productos, donde la soja, por estrategia y relevancia, fue uno de los más golpeados.

En consecuencia, la estacionalidad de compras chinas de soja en el mercado internacional se rompió. En parte por las barreras arancelarias y, por otro lado, debido a las especulaciones mismas sobre la duración del conflicto. Los asiáticos “adelantaron” su volumen habitual de compras, importando 26% más de soja durante el semestre abril – septiembre, cuando los porotos sudamericanos son más atractivos en precio debido a la cercanía de la cosecha. En términos gráficos, el volumen importado para cada mes, desde mayo a septiembre inclusive, estuvo muy por encima de lo registrado en los últimos años para dichos meses. Al mismo tiempo que restringieron sus compras a principio y fin de año, cuando Estados Unidos suele ser el origen más atractivo en términos de cotizaciones.

En once de las últimas doce campañas, la cosecha norteamericana superó las 100 Mt de soja. Estados Unidos suele exportar poco menos de la mitad de su cosecha, 46% en promedio durante la última década, y su principal mercado es justamente China, explicando 56% de esas exportaciones de poroto. Estos embarques están concentrados entre octubre y febrero de cada año, coincidiendo con la época de mayor competitividad de los porotos estadounidenses y antes de que ingresen las toneladas brasileras al mercado. Durante 2025, Estados Unidos embarcó solo 17 Mt de soja a China, 38% menos que el promedio de los últimos cinco años. Los embarques pasaron a ser nulos a partir de septiembre.

Los orígenes que compensaron la merma norteamericana fueron Brasil con exportaciones récord, Argentina con el mayor volumen exportado a China en seis años y Uruguay también con exportaciones récord. Para estos orígenes, también cambió su estacionalidad de venta, siendo que la absorción de porotos de soja por parte del gigante asiático se mantuvo durante todo el segundo semestre del año, cuando ya queda lejos la cosecha y los precios no suelen ser tan competitivos.

Esta dinámica fue especialmente notable en Argentina, donde los embarques de porotos no son usuales en el último cuatrimestre del año; sin embargo, para el 2025 septiembre y noviembre fueron récord, mientras que octubre fue superado por 2022 en el contexto del primer “dólar soja” y diciembre por el año 2018 cuando también hubo un conflicto comercial entre Estados Unidos y China.

 

Por último, es importante remarcar que China y Estados Unidos llegaron a un acuerdo a fines de octubre, donde el país asiático se comprometió a comprar 12 Mt de soja estadounidense hasta finales de febrero. Finalmente, ese volumen se concretó y ya se comenzó a embarcar la soja para cubrir las necesidades de China de los primeros meses de 2026. Esto, en el contexto de que se avecina una cosecha récord de Brasil con 178 Mt y que ya se comenzó a cosechar, sumado que Argentina se perfila a tener una producción estable en torno a las 47 Mt. En este sentido, será clave analizar cómo avanza el conflicto comercial y el empalme con la cosecha sudamericana, factores que podrían tener impacto en los precios de la soja en los próximos meses.

Fuerte caída de la faena en enero, pero crece la participación del Consorcio ABC

Fuerte caída de la faena en enero, pero crece la participación del Consorcio ABC

La faena bovina de enero cayó más de 10% interanual y mensual, con menor ritmo diario de actividad, aunque el Consorcio ABC elevó su participación al 38,2% del total procesado.

Buenos Aires, miércoles 18 de febrero (PR/26) — La faena bovina del primer mes del año mostró una marcada retracción tanto en términos mensuales como interanuales, en un contexto de menor disponibilidad de hacienda. Sin embargo, las empresas exportadoras nucleadas en el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC incrementaron su participación dentro del total procesado.

En enero de 2026 se procesaron aproximadamente 1,014 millones de cabezas, lo que implica una caída del (-10,4%) respecto de diciembre de 2025, equivalente a unas 118,1 mil cabezas menos. En la comparación interanual, la merma fue aún mayor: (-11,8%), es decir, cerca de 136,2 mil animales menos que en enero de 2025.

Ajustando por días hábiles —21 en enero contra 20 en diciembre— la caída mensual fue más pronunciada, del (-14,7%). La faena diaria se ubicó en 48,3 mil cabezas, por debajo de las 56,6 mil diarias promedio de diciembre y también inferior a las 52,3 mil de enero del año pasado (-7,6%).

Producción y peso de faena

La producción de carne bovina alcanzó en enero unas 239,1 mil toneladas equivalente res con hueso, reflejando una caída del (-8,1%) frente a diciembre y del (-10,0%) en relación con enero de 2025.

“El volumen producido en enero se ubicó en torno a las 239 mil toneladas, con retrocesos tanto en la comparación mensual como interanual”, sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC.

En contrapartida, el peso promedio de las carcasas mostró una mejora. En enero alcanzó los 235,7 kilogramos, un (+2,6%) superior a diciembre (229,6 kg) y un (+2,1%) por encima de enero de 2025 (230,9 kg), lo que atenuó parcialmente la caída en el volumen total producido.

Hembras y disponibilidad de hacienda

La participación de hembras en la faena total fue del 47,3%, levemente superior al 46,3% registrado en enero del año anterior. No obstante, en términos absolutos se enviaron a faena cerca de 52,4 mil hembras menos que en el mismo período de 2025.

El recorte en la disponibilidad alcanzó a todas las categorías de hacienda, con excepción de las vacas, que mostraron una leve variación positiva respecto del mes previo.

Mayor protagonismo exportador

En este escenario de contracción general, las empresas asociadas al Consorcio ABC procesaron 387,7 mil cabezas, lo que representó el 38,2% de la faena total. La participación creció de manera significativa frente al 31,6% de diciembre de 2025 y también respecto del 34,9% de enero del año pasado.

Mientras la faena total se redujo en 118,1 mil cabezas respecto del mes anterior, la actividad de las empresas del consorcio creció en 30,2 mil cabezas (+8,5%), consolidando su peso relativo dentro del sector.

Así, enero dejó un balance de fuerte ajuste en el volumen procesado, menor ritmo diario de actividad y mayor concentración exportadora, en un inicio de año que refleja tensiones en la oferta ganadera.

Primicias Rurales

Fuente: Consorcio ABC

Récord exportador del Complejo Girasol en 2025

Récord exportador del Complejo Girasol en 2025

Por Francisco Cuello Rosso – Guido D’Angelo – Patricia Bergero de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 

Con una suba del 57% en valor, el complejo girasol consolidó un gran desempeño. Una expansión sin precedentes en las exportaciones de aceite (+65%) y harina (+43%) marca un punto de inflexión en la eficiencia exportadora del nodo portuario del Up River.

Rosario, martes 17 febrero (PR/26) — La producción de girasol alcanzó su máxima expresión en este siglo en la cosecha 2024/25. De la mano de elevados volúmenes y precios alineados, el Complejo Girasol argentino consolidó un 2025 con un desempeño exportador récord.

Con subas del 65% en las exportaciones de aceite, del 6% en pellets y más que duplicándose en semilla, el complejo cerró el 2025 con un crecimiento interanual del 57% en términos de valor. De esta manera, totalizó exportaciones por casi US$ 2.300 millones y se ubicó un 20% por encima del récord anterior del año 2008, en términos nominales.

Los volúmenes enviados al mundo por parte del Complejo Girasol también marcaron hitos. En 2025 se exportaron más de 1,5 Mt de aceite de girasol, una suba del 27% interanual y un récord histórico. Otro máximo se encontró en las más de 1,3 Mt de harina y pellets de girasol, que marcaron además un alza del 43%. Por su parte, el volumen exportado de semilla de girasol se triplicó y marcó un máximo de nueve años. En términos agregados, el Complejo Girasol exportó más de 3 millones de toneladas en 2025, un 39% más que en 2024.

¿Qué países son nuestros clientes?

En términos de destinos, Argentina exporta con su Complejo Girasol a los cinco continentes del mundo, con 89 países entre sus destinos de exportación sólo en 2025. Sin embargo, el destino de mayor relevancia es la India. Con exportaciones por US$ 848 millones de dólares, el gigante asiático representa más del 37% del total exportado por el Complejo Girasol, exportándose fundamentalmente aceite de girasol en bruto. Esto es muy relevante, en tanto en 2025 Argentina se convirtió en el principal abastecedor de aceites vegetales de la India.

Un destino que escala al segundo lugar es Irak, país que comenzó a importar aceite de girasol en bruto argentino hace apenas dos años, debido a los problemas logísticos para que Ucrania, su principal abastecedor histórico, lo abastezca con normalidad. El podio lo cierra Países Bajos, con importaciones mayoritariamente de harina y pellets de girasol. Si tuviéramos que presentar el podio de importadores de aceite de girasol, el tercer destino de mayor peso sería Egipto. Si bien la India concentra más de la mitad de las exportaciones de aceite de girasol, este producto se exporta a más de treinta destinos. La relevancia de las exportaciones de aceites de girasol radica en que explican alrededor del 82% del valor total exportado por el Complejo Girasol.

De este total, el 71% de las exportaciones del complejo consisten en aceite en bruto, mientras que el 11% restante se compone de aceites refinados. Dentro de productos refinados, se destacan las exportaciones en envases de 5 litros o menos, que totalizaron cerca de US$ 100 millones. En este segmento, Chile se posiciona como el principal destino, concentrando cerca del 43% de valor exportado, seguido por Paraguay, Colombia y Brasil, que completa el grupo de principales compradores. La predominancia de países limítrofes y regionales refleja la importancia del mercado sudamericano y sus condiciones de acceso para este tipo de producto.

¿Cuáles son los nodos portuarios relevantes para estos productos?

En lo que hace a los puertos de exportación, podemos ver que las exportaciones de girasol tienen gran parte de su despacho desde el nodo Gran Rosario. La aduana de San Lorenzo explica alrededor de un 45% del valor exportado. Sin embargo, entre Necochea y Bahía Blanca, los puertos del sur bonaerense suman más del 40% del valor total exportado. Esta distribución confirma el rol central del corredor industrial del Up-River como principal vía de salida de los aceites argentinos hacia el mercado internacional, sin dejar de destacar las aduanas del sur de Buenos Aires.

En este sentido, en lo que hace a las vías de transporte, se observa un claro predominio del buque como medio de exportación, concentrando más del 84% del valor total. En segundo lugar, ubicamos al camión, con alrededor del 15% el valor total, y una pequeña porción restante se exporta por vía aérea.

Los puertos del Up River también lidera en términos de volumen neto despachado, concentrando más de 1,5 millones de toneladas. Esto evidencia la elevada capacidad operativa y logística del complejo agroindustrial localizado en la región. Al focalizar el análisis únicamente en las exportaciones hacia India, hay una fuerte concentración geográfica; San Lorenzo explica más de la mitad del valor FOB exportado hacia ese país, seguido por Necochea y Bahía Blanca; lo que confirma que el vínculo comercial del núcleo portuario del gran Rosario con el principal importador de aceites vegetales del mundo.

La logística por producto

En lo que respecta a aceite de girasol en bruto (71,2% del total exportado), el camión es el medio de transporte de únicamente el 5% del valor enviado al exterior. Mendoza tiene relevancia como paso fundamental para el cruce de la producción hacia Chile.

Teniendo en cuenta aceite de girasol refinado en envases de cinco litros o menos (4,3% del total), a diferencia del aceite en bruto aquí el transporte vía camión se lleva más del 95% del valor total exportado, con U$S 95 millones. Chile, Paraguay y Brasil destacan aquí como destinos de peso, con las aduanas de San Lorenzo, Rosario y General Deheza como principales originadoras.

Con énfasis en la capacidad instalada en el interior del país, resulta esencial destacar que el aceite de girasol tiene elevados grados de consumo interno en la República Argentina, además de su gran competitividad exportadora. Con más de 10 litros de consumo por habitante por año, el aceite de girasol está en muchísimas casas argentinas. No conforme con ello, productos como las galletitas, mayonesas, aderezos, margarinas, entre otros productos de consumo masivo, demandan aceite de girasol para producirse.

Por su parte, en lo que es aceite de girasol y sus fracciones (casi 7%), el camión protagoniza más del 65% del valor total exportado con protagonismo de Chile como destino. En harinas y pellets de semillas de girasol (11,5%), el valor exportado en camión es tan solo el 3%, siendo el subproducto girasolero que menos camión utiliza como medio exportación, concentrando el 97% de sus envíos al exterior por la vía marítima.

En lo que respecta a semillas de girasol (5,3%) alrededor del 31% se despachó por camión. Aquí estamos ante el producto del complejo girasol con mayor diversificación en términos de destinos, con más de 70 países. San Pedro y Venado Tuerto originan más de la mitad de las semillas de girasol para la siembra (0,5%) del país, con más del 92% de su valor total exportado mediante camiones

 

 

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Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

La industria aceitera argentina registró en 2025 un volumen récord de procesamiento de oleaginosas

La industria aceitera argentina registró en 2025 un volumen récord de procesamiento de oleaginosas

Por Bruno Ferrari – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario
La agroindustria argentina cerró el 2025 con un hito histórico en materia de industrialización, al procesar oleaginosas por un récord de 47,6 millones de toneladas (Mt). Fue clave el buen nivel de oferta de soja y girasol. La capacidad ociosa fue la más baja desde 2011.

Rosario, domingo 15 febrero (PR/25) — La industria aceitera es un sector fundamental de la economía argentina y un pilar clave para el agregado valor de la cadena agroindustrial.

En perspectiva histórica, hacia la década de 1960/70 el nivel de procesamiento anual rondaba las 2 millones de toneladas Mt anuales y era una industria más bien ligada al crush de girasol.

Con la introducción de la soja, hacia finales de la década de 1970 el cultivo comienza a ganar protagonismo y ya en 1984 la soja comienza a tomar el liderazgo en materia de volumen de industrialización y a ser el motor de la inversión en infraestructura industrial a gran escala para crecer en capacidad de procesamiento de oleaginosas en el país.

Tal como se puede observar en el siguiente gráfico, el procesamiento anual de oleaginosas muestra un crecimiento exponencial entre mediados de la década de 1970 hasta 2011. Si bien se parte de un nivel bajo, en la década de 1980 el crush se incrementa un 222% hasta alcanzar las 10,8 Mt en 1990, guarismo que se duplica (↑109%) en los siguientes 10 años al alcanzar un procesamiento de 22,36 Mt hacia el año 2000.

En la década del 2000, a su vez, se logra un crecimiento de 78% hasta 39,89 Mt, para alcanzar en 2011 un total de 41,25 Mt.

A partir de entonces, se comienzan a percibir dificultades para sostener el crecimiento observado en los más de 40 años anteriores, ya que entre el año 2010 y 2020 la molienda cae entre puntas un 2%.

Más allá de este estancamiento de mediano plazo y la variabilidad del total procesado, el máximo de procesamiento de oleaginosas se alcanza en 2016 con 47,55 Mt, barrera que recién se logra romper este último año 2025 con un récord de 47,64 Mt.

El total industrializado en 2025 se compone de 42,63 Mt procesadas de soja, 4,63 Mt de girasol y 0,38 Mt del resto de oleaginosas.

En el caso de la soja, dicho total es el segundo más alto de la historia solo por detrás de los 44,48 Mt de 2016. La particularidad del 2025 es que se obtuvo un buen nivel de procesamiento de soja, acompañado de un gran salto en la molienda de girasol, ya que el volumen industrializado de este último fue el más alto desde el año 2000, y 68% superior a 2016.

La industrialización del resto de las oleaginosas, por su parte, marcó un volumen relativamente bajo, aunque aún 47% por encima del año pasado y 27% arriba del promedio de los últimos 5 años, gracias principalmente al buen desempeño del maní.

 

 

En línea con lo comentado anteriormente, este nuevo máximo histórico en la molienda en 2025 es posible gracias al buen nivel de oferta total de las principales oleaginosas producidas en Argentina.

Siguiendo datos uniformes del USDA, la oferta total de las principales oleaginosas alcanza 73,69 Mt en la campaña 2024/25, el tercer total más alto de la historia.

Si a dicho volumen de oferta se le resta las exportaciones estimadas sin procesar se arriba a un total neto de 59,64 Mt, que está en línea con el promedio de la última década de 60,32 Mt.

Sin embargo, se viene de la campaña 2023/24 que fue récord histórico en materia de oferta neta disponible para industrializar, siendo un factor importante al momento de analizar el fundamento de oferta que permitió alcanzar el récord de procesamiento de 2025.

Por otro lado, es importante remarcar que el estancamiento en la molienda de la última década se encuentra en línea con las limitaciones para seguir creciendo en la oferta total de oleaginosas de forma sostenida.

Más aún, la oferta se logra sostener relativamente estable por el crecimiento en las importaciones temporarias de soja desde países vecinos. Hacia el año 2010, las importaciones de soja eran prácticamente nulas y en los últimos años se arriba a un total de entre 4 y 10 Mt, con un promedio de 6,7 Mt en el último lustro.

En este sentido, para poder observar nuevos saltos significativos en los niveles de molienda es clave retomar el sendero de crecimiento en la producción de oleaginosas con foco en la productividad.

 

Por último, es factible comparar el nivel de procesamiento con la estimación de capacidad instalada activa. En el siguiente gráfico se puede observar que, con una molienda de 47,64 Mt de oleaginosas en 2025, se arriba a una capacidad ociosa de la industria estimada en torno al 28,2%, lo cual sería un mínimo desde el año 2011.

Desde una mirada estructural de la industria, el gráfico también muestra cómo la capacidad de procesamiento de oleaginosas en Argentina crece fuertemente entre las décadas de 1980 y los 2000, estando en sintonía con el crecimiento de la oferta total de oleaginosas.

No obstante, este crecimiento de infraestructura industrial a nivel agregado se frena – en parte – por las limitaciones observadas por el lado de la oferta de materias primas oleaginosas, aunque aún así todavía hay potencial de seguir creciendo en procesamiento con la estructura industrial actual si crece la oferta, tanto sea doméstica como importando materias primas de países vecinos y reexportar productos de mayor valor agregado.

Esto, teniendo en consideración que el tamaño medio de las plantas de Argentina es muy superior al de países competidores, lo cual resulta un factor de competitividad por escala muy importante al pensar las posibilidades de colocar dichos productos procesados en los países demandantes.

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
Se fortalece la competitividad del trigo argentino, que alcanza un récord de exportación

Se fortalece la competitividad del trigo argentino, que alcanza un récord de exportación

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, sábado 14 febrero (PR/26) — Tres países del sudeste asiático son los principales compradores del trigo argentino. El índice de competitividad FOB más alto en los últimos seis años. En soja, se revalorizan los productos agroindustriales de cara a la cosecha argentina. Brasil avanza con las labores.

 

1- Las exportaciones de trigo en lo que va de la campaña se estiman en 9,4 Mt 

Enmarcados en una campaña que quedará para la historia, con un nivel productivo que superó hasta las proyecciones más optimistas, el trigo argentino es el más competitivo en el mercado global.

Esta misma semana, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en su clásico informe de oferta y demanda global elevó la producción estimada para nuestro país hasta las 27,8 Mt, prácticamente el mismo nivel de estimaciones que el de esta Bolsa de Comercio. Contando los stocks iniciales estimados para este ciclo, la oferta total de la 2025/26 se estima en 31,1 Mt un 50% por encima del promedio para la última década. En su carácter de espectacular e inesperada, el volumen sin precedentes de suministros de trigo funcionó como ancla para los precios internacionales, que ya se manejaban en un contexto global de oferta abultada incluso antes de la cosecha argentina.

En este escenario, el precio de exportación argentino por trigo se ha mantenido como el más competitivo del mercado FOB desde fines del 2025 hasta ahora. Además, fruto de la estacionalidad, Argentina es el último de los grandes exportadores en levantar su cosecha, por lo que el resto de los orígenes ya está avanzado en su programa exportador, contando con menos suministros y precios relativamente más altos. Este año, ese proceso de mercado se exacerbó y la diferencia en precio con orígenes competidores escaló a máximos para los últimos seis.

La mencionada dinámica de precio se plasma en la cantidad de destinos donde el trigo argentino es la opción más conveniente dado su precio FOB y el costo de traslado marítimo. El mapa de competitividad del trigo está en su mayoría pintado de celeste, con una imponente presencia en mercados que no son tan habituales y disputando otros que por cercanía tienen a Francia, Rusia, Australia o Estados Unidos como principal referencia.

Vietnam, Indonesia y Bangladesh, tres países del sudeste asiático representan el 54% de las exportaciones de trigo durante los tres primeros meses de campaña 2025/26; hacia donde se embarcaron (contando la programación del resto de febrero) más de 5 Mt de trigo. Brasil, el clásico mercado para el trigo argentino, figura cuarto en el top de destinos con poco menos de 1 Mt. China, un mercado en cuál Argentina ha enviado toneladas de forma intermitente y no más de un buque por año en las últimas dos décadas, ya cuenta con embarques por 381.000 toneladas. Destinos como Argelia, Tailandia y marruecos también acumulan entre 300.000 y 420.000 toneladas despachadas a cada uno. Ecuador, Chile, Perú, mercados regionales hacia donde fueron más de 100.000 toneladas. Y la lista se extiende a países diversos, de África, Asia y América.

El gran abanico de mercados y la proporción que se despachó hacia cada uno es el reflejo de la dinámica de precios en lo que va de esta campaña. Nivel de competitividad que llevó a que las exportaciones acumulen hasta ahora 9,4 Mt entre diciembre y febrero, de acuerdo con datos de NABSA para los últimos dos meses. La métrica es 4,6 Mt mayor que el año pasado a esta altura y un 87% por encima de la media del último lustro. De esta forma, el primer trimestre de la histórica 2025/26 rompe todas las marcas con volúmenes extraordinarios.

Como es lógico, el acelerado ritmo de embarques de trigo implica un constante fluir de los volúmenes desde el mercado interno. Ya están comprometidas 15,3 millones de toneladas de la campaña 2025/26 y semana a semana el trigo sigue acaparando los buques con destinos extranjeros. Si bien el volumen operado es de los más altos de la historia, en términos de la extraordinaria oferta disponible aún queda tela por cortar. A esta semana, las toneladas comprometidas de la 2025/26 representan un 55% del total de la cosecha, restando un nada despreciable 45% hacia adelante. Este poder de fuego se demuestra suficiente para seguir abasteciendo los mercados de exportación a precios competitivos.

De esta forma, con grandes restos por vender sigue funcionando un círculo virtuoso impulsado por la conjunción entre suministros récord y demanda externa. La abultada oferta funciona como ancla para el nivel de precios del trigo, poniéndole un techo a las subas, manteniendo la competitividad respecto a otros orígenes e incentivando la absorción externa, que se traduce en récord de exportación. La dinámica continúa debido a los extraordinarios suministros que aún restan por vender, planchando las cotizaciones en niveles atractivos, todo esto aprovechando la ventana de ausencia de cosecha de los grandes exportadores del hemisferio norte.

2- El mercado sudamericano de soja: en Argentina se revaloriza el FOB industrial, en Brasil la presión de cosecha y la dinámica geopolítica lo vuelven el origen más barato

Desde que comenzó el año, el precio de exportación FOB del aceite de soja para embarcar a partir de la nueva cosecha aumentó US$ 100/t. En un escenario global con menor producción de aceites vegetales por un lado y promoción de la industria de biocombustibles por el otro, las cotizaciones fueron tomando cada vez mayor fuerza en Chicago y en el mercado de exportación. Esta dinámica se combinó con las recientes subas de la harina en la plaza norteamericana, que se trasladan como mayores precios de exportación para el FOB argentino a cosecha.

De esta forma, la revalorización en el mercado de los dos principales productos agroindustriales vuelve más atractivo la exportación de derivados de caras al inicio de la nueva campaña de soja. El precio promedio de exportación industrial de la soja para la 2025/26, pasó de US$ 440/t a US$ 457/t en lo que va del año y es un 6% más alto que en 2025. Como consecuencia, el poder de compra interno aumenta al incrementarse el precio de venta. Con un FAS teórico un 10% más alto que el del año pasado a esta altura, el precio que se negocia a cosecha en el mercado de futuros A3 es 6,5% mayor que la campaña pasada.

Una tendencia alcista reciente que contrasta con la dinámica de precios en Brasil, donde el poroto es el principal producto de exportación y está sujeto a una fuerte presión en las cotizaciones.

La cosecha de soja brasilera avanza y acumula un 17,4% del volumen proyectado, de acuerdo con datos de CONAB. Una gran noticia para el gigante amazónico fue que el USDA elevó su proyección para la cosecha a 180 Mt, profundizando hito de marca histórica. En una ventana temporal en la que la oleaginosa brasilera es la más competitiva entre todos los orígenes, nuestro vecino encuentra sin embargo preocupaciones que no son usuales y surgen de la coyuntura geopolítica.

La promesa de Trump sobre más compras porotos estadounidenses por parte de China, que sumaría volúmenes adicionales por 8 Mt a la 2025/26, cuando ya se habían comprometido 12 Mt, fue una noticia incómoda para Brasil. El gigante amazónico está cosechando volúmenes récord y descontaba que China viraría a Sudamérica para abastecerse de soja en la primera mitad del año. Conocida esta noticia, las reacciones de los precios FOB de exportación fueron dispares en Paranaguá y el Golfo de México.

Mientras en Brasil se lamentan, en Estados Unidos la noticia es más que bienvenida. Desde el anuncio del presidente, el precio FOB del Golfo de México subió un 4,1% desde U$S 438/t a 455/t dos días después del anuncio. Por su lado, en Paranaguá el FOB subió inicialmente U$S 13/t (+3,2%), pero al día siguiente cayó a U$S 418/t, estabilizándose 1,3% arriba. Antes de la noticia, la brecha entre los precios FOB de ambos países era de 5,8%, escalando a 8,7% tres días después. En resumen, tras el anuncio la soja brasilera ensanchó su posición como el origen más competitivo.

Sin embargo, esta historia debe seguirse de cerca hacia adelante. En Chicago persiste la duda de si se cumplirá con esta promesa, pues si la soja brasilera era la más barata del mercado, ahora lo es aún más. La cautela respecto a la efectivización de estas compras funciona como un tope a las subas de los futuros de soja en la plaza norteamericana.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Forestoindustria argentina: señales de recuperación y el gran desafío de escalar del mercado interno al mundo

Forestoindustria argentina: señales de recuperación y el gran desafío de escalar del mercado interno al mundo

Tras años de caída, la forestoindustria argentina muestra una leve recuperación en 2025, pero enfrenta el desafío de reconvertirse, ganar competitividad y fortalecer su perfil exportador en un contexto de cambios tecnológicos, costos internos elevados y debilidad del mercado de la construcción.

Por Gerardo Alonso Schwarz
Economista Jefe del IERAL NEA –  Fundación Mediterránea

Buenos Aires, miércoles 11 febrero (PR/26)  — El sector forestoindustrial argentino, reconocido por su potencial de crecimiento y por contar con una superficie forestada cercana a 1,3 millones de hectáreas —con fuerte concentración en la región Mesopotámica— atraviesa un momento bisagra. Tras varios años de retroceso, aparecen señales de recuperación en 2025, aunque persisten desafíos estructurales que condicionan su capacidad para recuperar empleo, modernizarse y dar el salto hacia una inserción internacional más sólida.

La forestoindustria integra una cadena productiva diversa: desde la silvicultura hasta la industrialización de madera sólida, la producción de pasta celulósica y papel, y la generación de energía a partir de biomasa. Es un complejo con fuerte arraigo territorial, impacto regional y una relevancia estratégica tanto por su capacidad de generar valor agregado como por su contribución a la transición energética y a la economía circular.

Empleo: una década de estancamiento

El sector llegó a superar los 100 mil puestos de trabajo registrados en 2011 y 2012. Sin embargo, desde entonces se observa un proceso de estancamiento que hoy lo ubica en torno a los 90 mil empleos formales.

En los últimos tres años la caída fue generalizada en casi todos los subsectores —silvicultura, aserrado, productos de madera y papel— con retrocesos acumulados de entre 5% y 7%. La excepción fue la industria del mueble, donde el empleo cayó en 2024 pero mostró una rápida recuperación en 2025.

Cuando se compara con el desempeño del conjunto de la economía, la diferencia es clara. Entre 2010 y 2023 el empleo registrado total en Argentina creció 14%, mientras que en la forestoindustria cayó 4%. En los dos años más recientes, la economía en su conjunto sufrió una baja en 2024 y una leve recuperación en 2025 (+0,3%), pero el sector forestoindustrial volvió a contraerse: -3,1% en 2024 y -1,3% en 2025.

Este desempeño abre un interrogante central: ¿por qué un sector con ventajas naturales tan claras no logra sostener su nivel de actividad y empleo?

La dualidad del entramado productivo

Un rasgo estructural del complejo maderero es su fuerte heterogeneidad. Conviven empresas grandes y medianas, con alto nivel tecnológico y orientación exportadora, junto a una extensa red de PyMEs fuertemente dependientes del mercado interno, en especial de la construcción.

Sólo en la industria del aserrado y remanufactura de madera existen más de 750 empresas en la provincia de Buenos Aires, más de 400 en Misiones y más de 200 en Corrientes. Muchas de ellas producen tableros, molduras, madera estructural, pisos y otros insumos directamente vinculados al ciclo de la construcción.

Esta dependencia explica buena parte de la dinámica reciente.

Construcción en caída y exportaciones volátiles

El Índice de Producción Industrial de Madera (IPI Madera) registró en 2023 una caída del 6%, explicada tanto por la baja de la demanda de la construcción (-4%) como por un fuerte retroceso de las exportaciones (-19%).

En 2024 la contracción fue aún más severa: -14% en el índice sectorial. El desplome del 27% en la actividad de la construcción fue determinante, y el crecimiento exportador del 18% no logró compensar la caída del mercado interno.

Recién en 2025 aparece un rebote del 12% en la actividad industrial maderera, apoyado en un mejor desempeño exportador y una leve recuperación de la construcción. También se observa un aumento interanual del 7% en la superficie autorizada a construir, indicador que suele anticipar la demanda futura de materiales.

Sin embargo, el nivel de actividad todavía se encuentra por debajo de los registros previos a la crisis, por lo que la recuperación es incipiente y frágil.

Importaciones y transformaciones del sector

El aumento de importaciones de madera y derivados, concentrado en tableros de fibras y de partículas, creció 114% en el último año, aunque su magnitud sigue siendo relativamente baja (13 millones de dólares en 2025). Por el momento no constituye el principal factor de presión.

Más relevantes resultan los cambios tecnológicos en la construcción: mayor uso de perfilería metálica, sistemas industrializados y viviendas prefabricadas —en algunos casos importadas— que reducen la participación de insumos madereros tradicionales.

Exportar más, pero con reconversión

En este contexto, la expansión exportadora y la apertura comercial, junto con acuerdos con la Unión Europea y Estados Unidos, aparecen como una oportunidad clave para el sector. Argentina posee ventajas comparativas claras en la producción primaria forestal, pero el desafío es trasladar esa fortaleza a la industria, con mayor valor agregado y estándares internacionales.

Para muchas PyMEs orientadas históricamente al mercado local, este proceso de reconversión no es sencillo. Desde el sector se identifican varias líneas prioritarias:

  • Financiamiento para capital de trabajo e innovación tecnológica.

  • Créditos hipotecarios que impulsen la construcción.

  • Reducción de costos logísticos internos hacia puertos como Zárate y Buenos Aires.

  • Menores costos de energía eléctrica.

  • Acceso a certificaciones ambientales exigidas en mercados internacionales, como FSC.

 

RIMI y el rol del Estado

En el plano legislativo, el Régimen de Incentivos a las Inversiones Medianas (RIMI) surge como una herramienta para reducir la brecha con los grandes proyectos alcanzados por el RIGI. Permite amortización acelerada de inversiones y devolución de créditos fiscales, con umbrales más accesibles para PyMEs, desde 150 mil dólares en el caso de microempresas.

Se trata de un instrumento valorado positivamente, pero insuficiente por sí solo frente a la magnitud del proceso de reconversión que requiere el sector.

Aquí también aparece el rol clave de provincias y municipios: reducción de impuestos distorsivos, incentivos fiscales a la modernización, inversiones en infraestructura, modernización del transporte fluvial y esquemas de tarifas energéticas diferenciadas para industrias en transición.

Un sector en redefinición

La forestoindustria argentina atraviesa una etapa de redefinición estratégica. Con exportaciones en crecimiento y un mercado interno aún débil, el sector se ve obligado a mejorar eficiencia, tecnología y sostenibilidad.

El potencial es grande, pero convertir las ventajas naturales en competitividad industrial sostenida dependerá de una articulación efectiva entre empresas y políticas públicas.

La recuperación de 2025 es una señal alentadora, aunque todavía insuficiente para revertir una década de estancamiento.

El verdadero desafío es lograr que el rebote coyuntural se transforme en un proceso de crecimiento estructural, con más empleo, mayor valor agregado y presencia estable en los mercados globales.

Primicias Rurales/IA

Fuente: Fundación Mediterránea