Estrés abiótico, el problema que pocos ven, pero todos sufren

Estrés abiótico, el problema que pocos ven, pero todos sufren

La última edición de EnBio, celebrada en Junin, dejó en claro que el problema de las brechas en Argentina tiene un culpable principal: el estrés abiótico. Técnicos de todo el país y del exterior coincidieron que se debe poner a esta problemática en un primer plano si queremos mejorar los rindes y el suelo.

 

Junín, 4 de Marzo (PR/26) . Los problemas de rindes estancados y de compactación y degradación de suelos se repiten en todos los campos del país son básicamente un problema de estrés abiótico, o sea aquellos factores climáticos y mecánicos que están afectando gravemente a las plantas de soja y maíz y que no se ven y mucho menos se miden.

La jornada comenzó con una recorrida a campo para ver ensayos de manejo de estrés en soja y maíz tratados con diferentes tecnologías e insumos. Participaron de la misma el Director Nacional de Agricultura Jorge Gambale, el Ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires Javier Rodríguez y el Intendente de Junin Juan Fiorini quienes recorrieron los ensayos como un más y coincidieron en la importancia de comenzar a hablar de estrés en los cultivos que hoy se lleva cerca del 50% de los potenciales de rinde.

“Hacemos entradas exclusivas a los lotes para el control de estreses bióticos, pero no para estreses abióticos y perdemos mucho rendimiento”, la frase le pertenece al Ing. Sebastián Zuil quien abordó el tema durante el segundo día y además agregó: “La frecuencia de estreses abióticos, ya sea en duración como en intensidad, fue mayor en los últimos 7 años en comparación con la base de datos climática histórica. Para futuras campañas, hay que seleccionar cultivares e híbridos de mejor comportamiento a estreses ambientales, con alta capacidad de compensación, alta tasa de crecimiento durante el PC y más sincrónicos en su producción de estructuras reproductivas. Debemos recordar que las adversidades bióticas no siguen los mismos patrones que los cultivos, por lo que podemos estar con estrés ambiental intenso sin saberlo. Aún nos queda mucho camino por recorrer con bioestimulantes / hormonales / antiestresantes / etc.  en cuanto a mejorar los balances hormonales (reducir dominancias) y “predecir o anticipar” la ocurrencia de estreses en cultivos agrícolas”.

Los microbios son el nuevo NPK:

Para el Asesor Wenceslao Tejerina director de Agroestrategias sostuvo que la pérdida por estrés abiótico llega al 65% de los rindes. “Los responsables son las altas temperaturas, exceso de radiación UV, exceso de Luminosidad, ozono, sequía, asfixia radicular, bajas temperaturas, heladas, viento, deficiencias de nutrientes, salinidad, déficit lumínico y hasta metales pesados en el suelo”. “Durante décadas, nos han entrenado para preguntar: «¿Cuántas bolsas de NPK necesito?» Pero en 2025, la pregunta más inteligente es: «¿Cómo puedo liberar los nutrientes que ya tengo en mi suelo?» Esta es la verdad que la mayoría de los consultores agrónomos todavía no dicen en voz alta: A tu suelo no le faltan nutrientes, le falta vida”, dispara.

A su turno el Ing Rodolfo Rossi, Presidente de Acsoja, explicó que la revista Nature, estima que, a mediados de siglo, los dramáticos efectos del cambio climático a nivel mundial podrán causar daños valorados en US$38 Mil Millones por año, lo que subraya la magnitud del problema y la urgencia de encontrar soluciones efectivas y justas desde el punto de vista económico. “Se viene un aumento de las temperaturas que provocará una gran caída en la producción” sostuvo. Llego la hora de apoyar prácticas agrícolas basadas en cultivos tolerantes al calor y la sequía entre otras variables”, sostuvo.

Entre las visitas destacadas se presentó el Dr. Prometeo Sánchez García es Profesor e investigador del Colegio Post graduados de México, quien no sólo deslumbró a los presentes con sus tecnologías para diagnosticar a campo, sino que dejó en claro que el estrés abiótico es el responsable de los problemas de brechas que hay en Argentina. Durante la visita a campo Sanchez García explicó y midió como una planta “linda a la vista” está estresada y perdiendo rindes en el mismo momento en que la están monitoreando. “No hay que quedarse con la profundidad de las raíces ni con que hay agua en el perfil. Puede la planta tener buenas raíces pero su tiene estomas cerrados la planta no toma agua, los estomas son las bocas de la planta y hoy existen una gran cantidad de equipos para medir cómo están. Un estrés por radiación puede estar afectando seriamente un cultivo que se ve bien a la vista. Una planta que durante 8 horas del día sufre estrés no puede rendir al máximo”, disparó.

Compactación de suelos y estrés:

Durante la segunda jornada el Dr Sánchez García se refirió al problema de suelos compactados y degradados que vio en los campos que le tocó visitar y explicó que la compactación de suelos que puede ser de origen químico, de origen físico o de origen biológico. “La compactación física tiene que ver con el tipo de suelo y con el uso de este sobre todo con lo generado por el tránsito reiterado de las maquinarias. La compactación química tiene que ver con una amplia concentración de calcio en algunos suelos y eso genera que, cuando se fertiliza campaña tras campaña, se forma un sarro y un tipo de yeso que comienza a generar taponamiento de los poros del suelo y eso comienza a generar un problema de mala infiltración y disminución de las raíces. El uso de fertilizantes a base de azufres o fósforo como los fosfatos eso empieza a generar esa formación de sarro” sostuvo.

Y lo que es más impactante, el agua de lluvia compacta. Parece que no pero el agua genera una compactación natural, para lo cual la recomendación es simple: aplicar ácidos orgánicos al suelo y luego micronutrientes para mejorar la microbiología, en ese orden, porque los micronutrientes no crecen en suelo compactado, necesitan un mejor sustrato.

Lic. Pablo Formaggini / Agroagencia.com

Cel 341 3992477
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Financiación ganadera: Crecimiento del crédito en moneda extranjera y oportunidades de inversión

Financiación ganadera: Crecimiento del crédito en moneda extranjera y oportunidades de inversión

Los préstamos contraídos por empresas ganaderas evidencian una expansión significativa del financiamiento, particularmente en moneda extranjera.

 

 

Rosario, martes 3 marzo (PR/26) — Según la estadística oficial, al 31 de diciembre de 2025 los préstamos bancarios otorgados a empresas del sector —específicamente aquellas dedicadas a la cría de ganado bovino, excluidas las cabañas— registraron un pasivo total de aproximadamente USD 1.133 millones.

Este constituye el segundo mayor nivel de endeudamiento del sector ganadero en las últimas dos décadas, solo superado por el máximo alcanzado en 2017, cuando los saldos totalizaron USD 1.406 millones.

Dentro de este total se observa un marcado incremento en los saldos correspondientes a operaciones contraídas en moneda extranjera, junto con una disminución relativa de aquellos originados en moneda nacional.

Al cierre de 2025, el 42% de estos pasivos correspondía a obligaciones en moneda extranjera (USD 474 millones), mientras que los USD 659 millones restantes se encontraban denominados en moneda local.

Un año antes, la participación de la deuda en moneda extranjera representaba apenas el 22% del total, y dos años atrás (diciembre de 2023), solo el 9%.

 

 

Según la estadística oficial, al 31 de diciembre de 2025 los préstamos bancarios otorgados a empresas del sector —específicamente aquellas dedicadas a la cría de ganado bovino, excluidas las cabañas— registraron un pasivo total de aproximadamente USD 1.133 millones.

Este constituye el segundo mayor nivel de endeudamiento del sector ganadero en las últimas dos décadas, solo superado por el máximo alcanzado en 2017, cuando los saldos totalizaron USD 1.406 millones.

Dentro de este total se observa un marcado incremento en los saldos correspondientes a operaciones contraídas en moneda extranjera, junto con una disminución relativa de aquellos originados en moneda nacional.

Al cierre de 2025, el 42% de estos pasivos correspondía a obligaciones en moneda extranjera (USD 474 millones), mientras que los USD 659 millones restantes se encontraban denominados en moneda local.

Un año antes, la participación de la deuda en moneda extranjera representaba apenas el 22% del total, y dos años atrás (diciembre de 2023), solo el 9%.

Este comportamiento refleja un mayor acceso a líneas de financiamiento en dólares, una modalidad históricamente poco frecuente en el sector ganadero, aunque habitual en esquemas de financiación de inversiones de largo plazo.

Precisamente, son estas líneas de crédito de largo plazo orientadas a la inversión las que el sector ganadero requiere para consolidar la etapa de retención de hacienda, largamente esperada.

En informes previos en los que también abordamos el tema del financiamiento bancario para la ganadería, presentábamos la relación entre el nivel de endeudamiento vigente y la cantidad de animales en stock.

Este indicador ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos tres años, alcanzando en diciembre de 2025 un nivel cercano a USD 22 por animal en stock, sobre la base de un rodeo levemente inferior al de diciembre de 2024.

Sin embargo, más allá del incremento observado en los últimos años, al analizar los montos financiados en relación con el valor del capital, el nivel de apalancamiento que el sector recibe por parte de las entidades financieras continúa siendo bajo, en especial al compararlo con el que registran otras actividades agropecuarias.

Realizando una valuación general de las distintas categorías que integran el stock ganadero al cierre de cada ciclo, se estima que a diciembre de 2025 el valor total de la hacienda en stock rondaba los USD 53.500 millones.

Por su parte, de acuerdo con los reportes del BCRA, los saldos de préstamos adeudados por empresas ganaderas a entidades bancarias ascendían a USD 1.133 millones, lo que equivale a un nivel de apalancamiento del 2,1%.

Para el mismo período, un cálculo aproximado del financiamiento sobre el valor de la producción agrícola (soja, trigo, maíz, cebada, sorgo y girasol) arroja niveles superiores al 10%, evidenciando una brecha significativa en el acceso al crédito entre ambos sectores.

Asimismo, aun considerando un stock ganadero en ligero retroceso durante el último año (51,4 frente a 51,6 millones de animales), el incremento registrado en el valor de la hacienda en dólares durante el último año, habría generado un aumento estimado del capital del 38% interanual, frente a una expansión de los saldos adeudados del 33% en el mismo período.

Esta brecha, observable no solo en el actual contexto de precios en alza sino, fundamentalmente, en comparación con el nivel de financiamiento de otras actividades agropecuarias, pone de manifiesto la significativa oportunidad de expansión que tendría el sector ganadero local si contara con instrumentos de financiamiento adecuados para fomentar la inversión en producción.

 

Fuente: ROSGAN Mercado Ganadero

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Exportaciones argentinas a China en 2025: el 50 % de las transacciones

Exportaciones argentinas a China en 2025: el 50 % de las transacciones

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

El 2025 cerró con un elevado comercio bilateral entre ambos países. En 10 posiciones arancelarias, China representa más de la mitad de las exportaciones argentinas, con el nodo Up River como protagonista.

 

Rosario, lunes 2 marzo (PR/26) — China es el mayor exportador e importador de bienes. En 2025, China efectivizó exportaciones por US$ 3.770 billones e importaciones por US$ 2.580 billones, resultando en una balanza comercial superavitaria cercana a los US$ 1.200 billones, un máximo histórico.

En bienes agroindustriales, en tanto, sus exportaciones por US$ 88.000 millones no alcanzan a compensar las importaciones por US$ 197.000 millones, arrojando un resultado deficitario en este rubro específico. En total, el agro representa alrededor del 2% de las exportaciones totales de China y del 8% de sus importaciones.

En poco más de medio siglo de relaciones diplomáticas entre la República Popular China y la República Argentina, este país se constituyó como segundo socio comercial de nuestro país, sólo por detrás de Brasil.

En 2025, China fue destino del 11% de las exportaciones nacionales, por un nivel superior a los US$ 9.700 millones, entre las cuales la agroindustria tiene un rol preponderante. Este nivel exportador fue un máximo histórico, junto con el intercambio en conjunto realizado con la República Popular China.

El 88% de las exportaciones a China en 2025 consistió en productos agroindustriales, participación que escala al 93% si tomamos el promedio del período 2020 – 2025.

Con relación al comercio con Argentina, el resultado de la balanza comercial con China ha sido sostenidamente deficitario para nuestro país.

 Lo anterior no menoscaba, sin embargo, la relevancia del mercado asiático para las exportaciones argentinas, con especial énfasis en la agroindustria y minería. En efecto, China fue en 2025 el principal destino de los embarques de granos, aceites y harinas argentinos. Representa más de la mitad de las exportaciones totales en 10 destacados productos del comercio exterior argentino: carne bovina deshuesada y sin deshuesar congelada, cueros y pieles, poroto de soja, sorgo, carbonato de litio, lana, pescado congelado, aceite de maní, y harina y pellet de carne.

 

 

En carne bovina congelada sin deshuesar China representó el 96% de los embarques, proporción que sube al 93% de cueros y pieles y en poroto de soja. Además, a China se exportó el 91% del sorgo enviado al exterior, el 77% de carbonato de litio, el 74% de lana esquirlada, 69% de carne congelada deshuesada, 56% en el caso de pescado congelado, 55% para aceite de maní y 50% en harina de carne.

 

En dólares, entre los complejos soja, carne y cueros bovinos, y litio se explica el 85% de las exportaciones argentinas a este destino en 2025. Además de los complejos de oleaginosas, cereales, carne y minerales, el pesquero, el avícola, los lácteos, el complejo frutihortícola, el tabacalero y el forestal, entre otros, también encuentran en China un mercado estratégico de colocación de la oferta exportable.

A nivel regional, China es el principal destino de las exportaciones originadas en Jujuy, Chaco, Santiago del Estero, Catamarca y La Pampa. Más aún, es el segundo socio comercial de las tres provincias más exportadoras de la Argentina: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

Compras argentinas a China: tecnología e industria automotriz a la cabeza

China fue el segundo origen de importaciones argentinas en 2025, apenas un 3% por debajo de las importaciones originadas en Brasil. Entre ambos orígenes concentran el 48% de las importaciones del país del año pasado. Se destacan las computadoras portátiles, celulares y sus partes, automóviles, motocicletas, y componentes y repuestos para equipos electrónicos como radios, televisores y monitores entre los principales bienes importados.

En el caso específico de la agroindustria, China cumple un rol en la provisión de fertilizantes, con importaciones por más de US$ 380 millones el año pasado. Los fosfatados (MAP y DAP) se destacan como principales productos dentro de este grupo de insumos esencial para el agro.

El nivel de importaciones lleva a nuestro país a tener déficit comercial con China desde el año 2008. Sólo en 2025 las importaciones superaron a las exportaciones por más de US$ 8.000 millones.

La apertura de mercados y los progresivos embarques de trigo, maíz y harina de soja son importantes para el intercambio argentino-chino en 2025, colaborando en este récord de exportaciones al gigante asiático.

La rehabilitación del comercio de carne aviar, con expectativas para volver a impulsar las exportaciones del complejo, es una parte relevante para ampliar la oferta exportable del país. Asimismo, la habilitación de la exportación de más productos cárnicos y el seguimiento de la reciente cuota de ingreso fijada por la República Popular China es otro tema de agenda en el comercio entre naciones.

Finalmente, otro de los ejes para mejorar las exportaciones nacionales se vincula con la apertura de mercados y la firma de protocolos sanitarios para otros destacados productos, como afrechillo de trigo y legumbres.

 

 

 

Fuente: BCR Informativo Semanal

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Superávits gemelos por segundo año consecutivo

Superávits gemelos por segundo año consecutivo

Por Belén Maldonado – Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
En 2025, Argentina volvió a alcanzar un resultado financiero positivo junto con un superávit en la balanza comercial. Es la primera vez desde 2007-2008 que se encadenan dos años con ambos saldos positivos.

Foto: iProfesional

Rosario, domingo 1 marzo (PR/26) — Similar a lo observado el año previo, durante 2025 el programa económico en Argentina continuó apoyándose en el equilibrio fiscal, con el principal objetivo de combatir la inflación y corregir los desequilibrios monetarios. Sumado a ello, muchas medidas, como la reducción de derechos de exportación, apuntaron a fomentar las ventas externas y fortalecer el ingreso de divisas.

En este contexto, utilizando como referencia datos de la Oficina Nacional del Presupuesto del Ministerio de Economía y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), recopilados por el Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), se advierte que en 2025 Argentina registró superávits gemelos por segundo año consecutivo.

Históricamente, hay que remontarse a 2007 y 2008 para encontrar dos años seguidos de un resultado financiero positivo junto con una balanza comercial superavitaria.

  1. Resultado fiscal

Con un ingreso total de $ 135,4 billones y egresos por $ 123 billones, Argentina logró en 2025 registrar un superávit fiscal por $ 12,4 billones, medido en pesos constantes de 2025.

Si al resultado primario se le descuenta el pago de los intereses de la deuda pública por $ 10,5 billones, el resultado financiero arroja un superávit de $ 1,9 billones para 2025. El valor permaneció positivo por segundo año consecutivo.

Centrando la atención en los meses de 2025, la información mensual de las cuentas públicas muestra que el resultado financiero fue superavitario en diez de los doce meses del año, situación similar a la registrada en 2024. Únicamente en julio y en diciembre se advirtieron números en negativo.

Por un lado, el mes de julio marcó un déficit financiero de $ 167.400 millones, a pesar de lograr un superávit primario por $ 1,7 billones. Este resultado negativo responde a un elevado pago de intereses, en un mes donde los gastos corrientes son estacionalmente altos por el concepto de pago de salarios. A pesar de ello, se trata del segundo mejor resultado desde 2011 para el séptimo mes del año.

En el mes de diciembre, por su parte, tanto el resultado fiscal como el financiero se ubicaron en terreno negativo por $ 2,5 billones y $ 2,9 billones, respectivamente. En este caso, el resultado primario también es consecuencia de un aumento estacional en el gasto público relacionado fundamentalmente al concepto de prestaciones sociales y pago de salarios. A ello se le suma el pago mensual de intereses netos, aunque el mismo fue relativamente bajo respecto al resto del año. Aun así, es el segundo mejor resultado desde 2010 para un mes de diciembre.

Analizando los números consolidados del último año en detalle, se advierte una contracción en el valor de los ingresos. En comparación interanual, los ingresos totales marcaron una caída real del 2,6% explicada por una menor recaudación tributaria, responsable de más del 90% de los mismos. Desglosando por tributo, se advierte una menor recaudación en las partidas de impuesto a las ganancias, impuesto a los bienes personales, derechos de exportación (debido a una reducción en las alícuotas) y en la partida “resto tributarios”, principalmente por la eliminación del impuesto PAIS. Por el contrario, registraron incrementos el Impuesto al Valor Agregado (IVA), los aportes y contribuciones a la seguridad social, el impuesto a débitos y créditos, y los derechos de importación.

Respecto a los gastos, los mismos evidenciaron un leve incremento interanual real del 0,4% durante 2025, impulsados por un crecimiento del 0,6% en los gastos corrientes ante el mayor egreso por prestaciones sociales. Sin embargo, los gastos de capital marcaron una contracción, en este caso del 6,8% real interanual. El gasto corriente representó el 98% del gasto primario total.

  1. Balanza comercial.

 

En lo que respecta al sector externo, se evidencia que en 2025 Argentina registró una balanza comercial superavitaria por U$S 11.239 millones, medida en dólares constantes de 2025. En otras palabras, el intercambio comercial de bienes con el resto del mundo dejó como resultado un saldo a favor, con exportaciones que superaron el valor de las importaciones por segundo año consecutivo.

 

 

En cuanto a la evolución mensual de la balanza comercial, se evidencia que las ventas externas superaron a las compras en todos los meses del año. El mayor superávit se alcanzó en noviembre por un valor de U$S 2.500 millones, pese a que no suele ser un mes de elevada estacionalidad de exportaciones. En este sentido, cabe recordar que gran parte de las ventas al exterior anotadas a finales de septiembre debido a la eliminación temporal de retenciones se materializó en el penúltimo mes del año, en un contexto internacional de guerra comercial entre Estados Unidos y China que potenció la demanda de productos agrícolas argentinos. De hecho, en aquel mes, las exportaciones de productos primarios se posicionaron 83% por encima del mismo mes del año anterior, en tanto fue un gran mes para la exportación de combustibles y energía, que se ubicó 50,4% por encima de noviembre de 2024.

 

 

Por el lado de las exportaciones, las mismas totalizaron U$S 87.027 millones en 2025, marcando un incremento interanual real del 6,3%. Dividiendo el análisis por grandes rubros, se evidencia que más de la mitad del crecimiento (64%) es explicado por mayores exportaciones de productos primarios, que registraron un aumento del 17,8% respecto a 2024. Las exportaciones de combustible y energía, por su parte, anotaron un incremento efectivo del 11,1% en términos interanuales, siendo responsables del 21% del crecimiento de las ventas externas. Finalmente, el incremento restante es explicado por mayores exportaciones de manufactura de origen industrial (MOI) y de origen agropecuario (MOA), con aumentos interanuales reales del 3,2% y del 0,02%, respectivamente.

 

Por su parte, las importaciones de bienes ascendieron a U$S 75.788 millones, marcando un crecimiento real del 21,5% interanual. Analizando los datos por uso económico, se destaca el crecimiento en las compras externas de bienes de capital, que registraron un aumento del 47,4% en comparación a 2024. Adicionalmente, los bienes de consumo experimentaron un incremento interanual del 50%, en tanto se importó un 92,6% más de vehículos automotores de pasajeros. Por el contrario, se registró una caída interanual real del 20,1% en las importaciones de combustibles y lubricantes.

 

Resulta importante destacar que el superávit de comercio exterior de bienes es esencial, entre otras cosas, para compensar el sistemático déficit de servicios del país. Si bien la Argentina es un muy competitivo exportador de servicios basados en conocimiento, la balanza de servicios es deficitaria hace más de dos décadas. Al 3er trimestre del 2025, las exportaciones de servicios totalizaban más de US$ 13.300 millones, marcando una suba interanual del 7%. No obstante, la suba del 38% de las importaciones, que acumulan US$ 22.884 millones hasta septiembre del año pasado, da por consecuencia un mayor déficit de servicios que es compensado por el marcado superávit exportador en bienes.

 

 

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Fuente: BCR

 

 

Se lanza la campaña gruesa 2025/26 en Argentina

Se lanza la campaña gruesa 2025/26 en Argentina

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La comercialización anticipada de maíz duplica la de la campaña anterior. Suben los precios de la soja. Entre política de biocombustibles y expectativas de compras chinas, la soja toca máximos de noviembre del año pasado en Chicago. El trigo, desde junio.

Rosario, sábado 28 febrero (PR/26) — Faltan días para que comience formalmente la campaña comercial de maíz 2025/26 y, con ello, inaugurar la cosecha gruesa en Argentina.

1- Comercialización de granos anticipados en la antesala de la campaña gruesa: la tercer mejor marca para maíz y la segunda peor para soja en la última década.

 

El ritmo de comercialización anticipado por el maíz es el tercero más importante en los registros y prácticamente duplica la cantidad de toneladas comprometidas a esta altura el ciclo anterior.  Son 17,4 Mt las que se comprometieron antes de que comience el mes de marzo; ello es, el 28% de la producción esperada, 10 p.p. más que en la anterior campaña la 2024/25 y por encima del promedio de la última década.

 

 

 

En una dirección completamente opuesta a la del maíz, la comercialización de soja nueva es la segunda más baja en los últimos doce años luego del año de la sequía. Con apenas 5,6 Mt comprometidas el 12% de la producción esperada tiene contrato, 7 p.p. debajo de la media para la década. Es la primera vez que la soja nueva tiene tan poca participación en el total de toneladas comprometidas de forma anticipada de la campaña gruesa, por lo menos en los últimos doce años.

 

Si bien el efecto volumen esperado explica en parte esta dinámica entre patrones de comercialización de soja y maíz, no es el único factor determinante. El efecto precio tiene mucho que decir en este sentido.

 

Por un lado, el nivel de precios del maíz temprano argentino en el mercado internacional es altamente competitivo. Con un FOB promedio de US$ 206 /t, le alcanza para posicionarse como el más atractivo en varios países de África y Asia, ganándole la pulseada a los otros dos orígenes principales en esta época del año, Estados Unidos y Ucrania. Este nivel de competitividad le permite encontrar una salida al maíz en el mercado global, traccionando las compras anticipadas por el sector exportador en el mercado interno.

 

Por el otro lado, la evolución del precio del maíz ha sido favorable en términos relativos desde la siembra hasta la antesala de la cosecha, por lo menos en los planteos tempranos. Durante los meses de septiembre y octubre del año 2025, la cotización del maíz ABR’26 en el mercado de futuros de A3 promediaba los US$ 176/t, cuando actualmente alcanza los US$ 184/t, un aumento del 5% del precio promedio de venta. Al mismo tiempo, los precios por soja mostraron una tendencia bajista desde noviembre que solo se revirtió con las fuertes subas de las últimas tres jornadas, dejando la variación entre puntas prácticamente en cero. Esta dinámica volvió más atractiva la opción de venta del cereal antes que la del poroto.

 

 

 

La cosecha de soja avanza con relativo atraso en Brasil. Siguiendo datos de AgRural, ya se levantó la producción correspondiente al el 30% del área cultivada. Este registro está por detrás del 39% registrado el año pasado a esta altura. En este sentido, el índice de cosecha de la soja brasilera es el más bajo desde la campaña 2021/22, según indica esta fuente. Se expresa que las razones incluyen la siembra tardía, ciclos de cultivo más largos y lluvias durante la cosecha, según el estado o región.

 

Siguiendo a AgRural, en Rio Grande do Sul las lluvias se hicieron presentes la semana pasada y fueron beneficiosas para los cultivos. Sin embargo, la disparidad de su distribución dejó algunas zonas con baja humedad del suelo. Trasnscurriendo una etapa donde algunos cultivos todavía están en desarrollo, esto implica un riesgo para el resultado final de la cosecha, que descansa en que nuevas precipitaciones acoten las pérdidas.

 

Si se mantiene el rezago en la cosecha de soja, la siembra de la safrinha —que se realiza inmediatamente después— también podría demorarse. Si bien los productores aún tienen margen para normalizar el ritmo, los riesgos son concretos.

 

En términos comerciales, un atraso reduciría la ventana de mayor competitividad del maíz brasilero en el mercado internacional. Esto representaría una oportunidad para el maíz tardío argentino, que dispondría de más tiempo con menor presión competitiva, antes del ingreso del maíz estadounidense en octubre.

Desde el punto de vista productivo, una implantación tardía podría trasladar etapas clave del desarrollo a un período climático menos favorable, elevando la exposición a riesgos y potenciales pérdidas de rendimiento.

 

2- El aceite de soja llegó a máximos de septiembre del 2023 en Chicago

 

En Chicago el precio del aceite de soja no ha parado de subir desde diciembre del año pasado y superó los US$ 1.330/t esta misma semana. Esta marca iguala los valores máximos de septiembre del 2023, cuando el mercado de aceites vegetales comenzaba a corregir la inédita escalada que se dio en aceites con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania.

 

El precio de exportación del aceite de soja argentino ha venido copiando la misma tendencia que los contratos de futuros, aunque no con igual intensidad, profundizando las primas negativas a cosecha con respecto al mercado de Chicago. Es que, más allá de la estacional presión de oferta argentina y lógica disparidad entre la plaza norteamericana y los puertos locales, uno de los factores claves que explican el rally es particular de los Estados Unidos.

 

 

 

El consumo de aceite de soja en Estados Unidos está en niveles máximos, traccionando el crushing en las plantas norteamericanas, que en lo que va de la campaña, marcaron récord de procesamiento para cada mes. En el acumulado, ya se procesaron 29,6 Mt de soja, 3 Mt más que el año pasado a esta altura. En su estimación más reciente, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) espera que se procesen 70 Mt de soja en toda la campaña, direccionados por una demanda de biodiesel en máximos y que se espera absorba 6,7 Mt de aceite de soja en la 2025/26, el 49% del total de la producción proyectada. Este dinamismo de la industria aceitera norteamericana le otorga una salida clave a los porotos en el mercado interno, limitando el efecto de pérdida de demanda externa por la guerra arancelaria y sus consecuencias.

 

 

 

La absorción de porotos vía industria de biodiesel en Estados Unidos es una tendencia que lleva varios años, pero que en los últimos dos se ha estado intensificando y las expectativas se mantienen en máximos hacia delante. Esta misma semana la Agencia de Protección Ambiental en Estados Unidos elevó la propuesta de mezcla de biomasa a las autoridades en la Casa Blanca, por lo que se espera que para fines de marzo ya estén autorizados los nuevos niveles.

 

La demanda actual y futura de biodiesel está traccionando los precios del aceite en Chicago, que se enmarca en un escenario global de oferta limitada por óleos vegetales. Para ponerlo en perspectiva, las proyecciones preliminares del USDA Outlook para la campaña 2026/27 son de un aumento en el uso de aceite de soja para biodiesel del 17%, lo que implica la necesidad de procesar 6 Mt más de soja que esta campaña en curso solo para abastecer la demanda de energía.

 

2.1- Trump, aranceles y sube el precio de la soja en Chicago

 

El viernes de la semana pasada, un fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos resolvió anular el esquema de aranceles recíprocos llevado a cabo por el presidente Donald Trump bajo el uso de la IEEPA (Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional). Así, el esqueleto que le funcionó como herramienta de negociación para acuerdos comerciales, incluido aquel con China, dejó de tener validez.

 

En una respuesta inmediata, primero el mismo viernes y luego el sábado, el presidente norteamericano se apalancó en instrumentos de política comercial para imponer aranceles generales del 10% que luego subieron al 15%. Estos podrán ser válidos por tiempo limitado y necesitarán la aprobación del congreso para prorrogarse.

Lejos de caer, el precio de la soja continuó con su tendencia alcista, en una apuesta del mercado por que China cumpla con su promesa de extender las compras de porotos de Estados Unidos.

 

Los fondos especulativos en Chicago vienen incrementando su exposición a contratos de soja y derivados, en parte por una migración de cartera generalizada hacia commodities dado la escalada de incertidumbre global y en parte apostando hacia la absorción de soja norteamericana. En las últimas cuatro semanas los fondos extendieron su posición comprada en soja en 150.000 contratos (que equivalen a unos 20 millones de toneladas), en tanto que se posicionaron netamente comprados en aceites por 41.000 contratos y redujeron significativamente su posición vendida en harina de soja.

 

En este escenario, la soja y la harina de soja en Chicago llegaron a máximos desde noviembre del año pasado. En el mercado FOB, las primas por harina, a diferencia de las de aceite, se revalorizaron achicando la diferencia negativa. Como consecuencia, el precio para embarques desde el Up-River a nueva cosecha subió USD 10/t en un solo día alcanzando máximos para la serie en US$ 345/t, aumentando el poder de compra industrial en el mercado interno y explicando las subas en el término.

 

3- El trigo acompaña el rally de Chicago

 

El precio del trigo en Chicago sostuvo una tendencia alcista que se mantuvo desde mediados de enero. Este rally se agudizó la semana pasada, llegando a tocar los US$ 213/t, un máximo desde junio de 2025. Una serie de fundamentos actuaron en conjunto para dar sustento a precios mayores, destacando el cimbronazo recibido desde el WTI. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán escalaron y empujaron al crudo a su nivel más alto desde agosto de 2025. De este modo, los mercados de commodities descuentan en precios la incertidumbre geopolítica en forma de una prima adicional sobre la cotización.

 

La suba del crudo ejerce influencia sobre el precio del trigo a través de varios canales. Un canal habitual es el ‘financiero’, mediante el cual los fondos incrementan sus tenencias en carteras de commodities, dentro de las que está incluida el cereal.

 

Otro factor que ayudó a sustentar mayores precios es la agresiva toma de coberturas cortas por parte de los fondos especulativos en Chicago, cuya consecuencia es mayores compras de futuros de trigo, añadiendo fortaleza adicional a la presión alcista. La posición neta vendida de los fondos alcanzó un pico de 110.700 contratos en la semana que terminó el 20 de enero, momento a partir del cual comenzó un continuo proceso de recortes a las posiciones cortas, hasta aterrizar en 68.037 contratos -un 38% menos-.

 

 

 

Por último, en un orden más estructural que coyuntural, le dio soporte a la suba la expectativa de balances de oferta más ajustados hacia adelante. En su primera proyección para el ciclo 2026/27, el USDA anticipó la semana pasada una reducción en la oferta total de trigo estadounidense, explicada ante todo por una caída de la producción proyectada en 6,3%.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario – Informativo Semanal

 

Soja, maíz y trigo: China, el clima y los stocks redefinen el mapa del mercado global

Soja, maíz y trigo: China, el clima y los stocks redefinen el mapa del mercado global

Las negociaciones entre China y Estados Unidos, el regreso de las lluvias en Argentina y la transición de campañas en trigo están reconfigurando el escenario de los granos. Suben los precios en Chicago por rumores, pero en el mercado local domina la presión bajista por expectativas de mayor producción y competencia internacional.

Rosario, Santa Fe, jueves 19 febrero de 2026 – Las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos podrían extender la tregua hasta abril y ya generan impactos concretos en el mercado de granos. La posibilidad de que China compre 8 millones de toneladas adicionales de soja a EE.UU. podría desplazar el flujo habitual de la cosecha brasileña, que normalmente cubre esa demanda en esta época del año.

Desde que este rumor comenzó a circular, los precios de la soja en Chicago subieron, aunque sin trasladarse a los valores locales. Esto se explica porque la mayor demanda en Estados Unidos se compensa con una menor salida desde Sudamérica. En ese contexto, los fondos especulativos compraron 10 millones de toneladas de soja en Chicago solo la semana pasada, impulsados por expectativas más que por cambios estructurales de la demanda.

“Lo que estamos viendo es un reordenamiento de orígenes. La suba en Chicago responde a un posible cambio en el flujo comercial, pero no implica una mayor demanda global de soja”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Mientras tanto, Brasil confirma una producción elevada de soja, con proyecciones incluso crecientes. Sin embargo, el exceso de lluvias está demorando la trilla y generando problemas de calidad, lo que introduce incertidumbre sobre el volumen efectivamente disponible en el corto plazo.

 

Panorama local: vuelve el agua, mejora la producción, bajan los precios

 

En Argentina, las lluvias regresaron y se espera que continúen, normalizando parcialmente la situación hídrica, aunque todavía persisten zonas secas en el centro y este de Buenos Aires. A pesar de los reportes previos que advertían deterioro por la sequía en floración, la Bolsa de Rosario elevó su estimación de producción esperada de soja tras las precipitaciones.

“Ahora que las lluvias volvieron habrá que ver la reacción final de los cultivos, pero el panorama productivo es más optimista. Eso, paradójicamente, presiona a la baja los precios locales”, señala Romano.

En maíz, el regreso de las lluvias también permitió estabilizar la producción argentina, mientras que en Brasil la CONAB redujo su estimación de producción de maíz safrinha, lo que podría limitar la oferta regional en los próximos meses.

 

Maíz: EE.UU. exporta más y China mira al mercado

 

Estados Unidos proyecta mayores exportaciones de maíz, lo que reduce sus elevados stocks finales, una tendencia que se sigue confirmando con las ventas semanales. En Asia, China enfrenta problemas de calidad en su maíz por exceso de lluvias y comenzó a importar forrajeras menores.

“Si China decide aumentar en serio sus compras de maíz, el esquema de mercado podría cambiar rápidamente y generar un movimiento alcista en los precios”, advierte Romano.

 

Trigo: transición de campañas y competencia internacional

 

El mercado de trigo atraviesa una etapa de transición entre el ciclo viejo 2025/26 y el nuevo 2026/27. La elevada producción del ciclo anterior provocó una fuerte caída de precios, que se estabilizó recientemente por el ingreso de compradores.

Rusia proyecta un aumento de su cosecha 2026/27, mientras que Francia reporta la mejor condición de cultivos en años, anticipando una competencia fuerte en el mercado internacional. En este escenario, Argentina aprovecha sus precios competitivos para ganar mercados externos.

“Estamos en un período de espera. Recién hacia abril vamos a tener información más certera sobre el nuevo ciclo de trigo, pero por ahora Argentina está bien posicionada en términos de precios relativos”, indica Romano.

El mercado cambió de aire y hoy hay tres factores que están marcando el pulso: la relación China–EE.UU., el clima en Sudamérica y el movimiento de stocks.

“Con el regreso de las lluvias, la producción está más asegurada, pero eso se traduce en presión a la baja para los precios locales. Hay que tener cuidado con los espejismos: la compra de 10 millones de toneladas de soja en Chicago fue puramente especulativa y no una señal de mayor demanda real”, concluye Romano.

Además, subraya que los problemas de calidad en Brasil y China pueden abrir oportunidades para la mercadería argentina, siempre que logre buenos estándares: “La estrategia es clara: aprovechar cualquier rebote de precios para fijar valor, porque el contexto productivo es bueno, pero el escenario de precios sigue siendo frágil”.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral