Los embarques de granos, subproductos y aceites crecieron un 60% en 2024

Los embarques de granos, subproductos y aceites crecieron un 60% en 2024

Por Belén Maldonado – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Rosario, lunes 3 febrero (PR/25) —  Entre enero y diciembre del 2024 se despacharon 89,3 millones de toneladas (Mt) de productos agroindustriales desde los puertos argentinos. La región del Up-River (Rosario) fue responsable del 76% de los envíos, y más de la mitad de la mercadería tuvo como destino el continente asiático.

1.    En el año 2024, se embarcaron desde Argentina 89,3 Mt de granos, subproductos y aceites

Luego de la histórica sequía registrada en 2023, que dejó una producción de granos para el olvido, Argentina logró recomponerse y expandir su cosecha agrícola un 60% entre campañas, alcanzando un total de 132 Mt en 2023/24, según estimaciones propias. Como resultado, dado que la mayor parte de la producción agroindustrial del país se destina a la exportación, se registró un crecimiento interanual del 60% en los embarques agroindustriales desde puertos argentinos en 2024.

En este sentido, durante el último año, se despacharon desde los puertos de nuestro país un total de 89,3 Mt de granos, subproductos y aceites vegetales, lo que representa un aumento de 33,3 Mt en comparación con 2023. Este volumen se encuentra incluso levemente por encima (+1%) del promedio registrado en los últimos cinco años, aunque 11 Mt por debajo del récord alcanzado en 2019, cuando se despacharon 100,5 Mt de productos agroindustriales.

Desagregando el análisis por tipo de producto, el total de granos despachados en 2024 ascendió a 52,5 Mt, anotando un incremento del 62% respecto del año previo, aunque 3% por detrás del promedio de los últimos cinco años. En términos absolutos, el crecimiento se explica principalmente por un aumento en los envíos de maíz (+12,3 Mt), seguido por un incremento en los despachos de trigo (+4,8 Mt) y de soja (+2,1 Mt). Estos tres cultivos dan cuenta del 96% de la recuperación en los despachos de granos, impulsados por una importante recuperación de la cosecha en términos interanuales.

En cuanto a los subproductos, los embarques sumaron 29,5 Mt, creciendo asimismo un 56% con respecto a 2023, y ubicándose 5% por encima del promedio. En términos absolutos, prácticamente la totalidad de ese incremento se explica por el mayor volumen despachado de pellets de soja (+10,4 Mt), en tanto también se registró un notable crecimiento interanual de los embarques de pellets de girasol (+151.300 toneladas) y pellets de trigo (+55.500 toneladas).

Finalmente, los aceites vegetales registraron despachos al exterior por 7,2 Mt, 60% por encima de los embarques efectuados en 2023, e incluso 21% por encima del promedio. Nuevamente, casi la totalidad de este crecimiento, en términos absolutos, se explica por el aumento en los despachos de aceite de soja (+2,4 Mt), mientras que también se advierte un importante crecimiento en los envíos de aceite de girasol (+259.600 toneladas).

2.    Puertos de origen de los embarques

Considerando los embarques de granos, subproductos y aceites, las terminales portuarias del Gran Rosario despacharon 67,7 Mt en 2024, esto es, 60% más que en 2023. Así, se advierte que casi el 76% de los productos agroindustriales embarcados desde Argentina en el último año partieron desde las terminales portuarias ubicadas entre Timbúes, al norte, hasta Arroyo Seco, al sur, zona portuaria conocida como Up-River, demostrando su papel de liderazgo en exportaciones agroalimentarias, factor relacionado principalmente con la cercanía a las tierras productivas y la concentración de la capacidad de crushing de oleaginosas. Desglosando por región, la zona de los puertos de San Lorenzo (que incluye las localidades de Timbúes, Puerto General San Martin y San Lorenzo) representó el 58% del total despachado desde los puertos del país, mientras que la zona de Rosario (que comprende a las terminales de Arroyo Seco, General Lagos, Alvear, Rosario y Villa Gobernador Gálvez) dio cuenta del 18%.

Cabe mencionar, no obstante, que la proporción de embarques desde los puertos del Gran Rosario se ubicó por debajo del promedio del 78% registrado en los últimos diez años, y muy por detrás del máximo del 82% alcanzado en el año 2009. Esta menor participación tiene sentido considerando la aguda bajante del Río Paraná durante la segunda mitad de 2024, tal como se explicó en esta nota, así como también el impacto de la chicharrita y las condiciones ambientales que golpearon con más fuerza a la producción del centro y norte del país.

Por su parte, en relación con las terminales marítimas de la provincia de Buenos Aires, los puertos de Bahía Blanca despacharon 10,8 Mt de granos y derivados en 2024, lo cual representó el 12% del total de embarques nacionales, en tanto las terminales de Necochea/Quequén embarcaron 7,6 Mt de estos productos, dando cuenta del 9% del total de despachos. Finalmente, los puertos de Zárate, Ramallo, San Pedro y Villa Constitución embarcaron, en conjunto, 3,1 Mt de productos agroindustriales, siendo responsables del despacho del 3% restante de la mercadería.

Desagregando por tipo de producto, se aprecia que los puertos del Up-River fueron responsables del despacho de 30,9 Mt de granos en 2024, esto es, del 62% del total, por detrás del 63% registrado en 2023 y del 64% observado en el promedio de los últimos cinco años. En cuanto a los despachos de subproductos, las terminales del Gran Rosario alcanzaron una participación relativa del 96% del total, con 28,3 Mt despachadas, 2 p.p. por encima de la participación del año previo y en línea con el promedio de los últimos cinco años. Por su parte, el 93% de los embarques de aceites se originó en las terminales del polo agroexportador del Up-River, 2 p.p. por encima del 2023, y en línea con el promedio de cinco años, con un total de 6,7 Mt embarcadas.

Finalmente, en cuanto a cuáles son las terminales que mayor volumen embarcaron en el último año, se destaca el puerto de ADM en Arroyo Seco con 4,3 Mt de granos despachados, consolidándose por tercer año consecutivo como el principal origen de los granos argentinos. En cuanto a los subproductos, la planta Renova en Timbúes despachó una suma de 6,6 Mt durante el último año, ubicando el primer puesto en el embarque de subproductos por segundo año al hilo. Respecto de los aceites, nuevamente Renova fue la que mayor volumen de aceites despachó desde Timbúes, con 1,7 Mt, ocupando el mismo puesto que en 2022 y 2023. De esta manera, sumando todos los productos, la planta Renova en Timbúes se erige como la terminal que mayor volumen de productos agroindustriales embarcó en el 2024, con un total de 10,5 Mt.

3.    Destino de los embarques

Tomando en cuenta los embarques de granos, subproductos y aceites, se advierte que más la mitad de estos (53%) tuvieron como destino el continente asiático durante 2024. Le siguen, en orden decreciente en importancia, América (21%), Europa (14%), África (11%), y, por último, Oceanía (1%).

Desagregando los datos por país, Vietnam se destaca como el mayor receptor de todos los envíos agroindustriales que se realizaron desde puertos argentinos durante 2024, manteniendo el primer puesto obtenido durante el año previo. En total, se despacharon 11,1 Mt de productos hasta las costas vietnamitas, más del doble (109%) que el año anterior, e incluso 36% más que en el promedio de los últimos tres años. El segundo destino hacia donde se dirigieron la mayor cantidad de embarques fue China. El gigante asiático recibió envíos por 7,1 Mt de granos, subproductos y aceites durante el último año, un 56% más que en el año anterior, y en línea con el promedio. El tercer puesto del podio lo ocupó Perú, donde se despacharon 5,8 Mt de productos agroindustriales, un 45% más que en 2023 y 37% por encima del promedio de los últimos tres años.

Observando el interior de cada una de las categorías, Vietnam se destaca como el principal receptor de embarques argentinos de granos. Durante 2024, los volúmenes despachados al país asiático totalizaron 7 Mt de granos (+126% i.a.), representando el 14% del volumen total. Le siguen China y Brasil, los cuales recibieron 6,7 Mt (+54% i.a.) y 4,7 Mt (+73% i.a.) de granos, respectivamente, durante el año ya finalizado.

El mayor volumen de subproductos que partió desde puertos argentinos también tuvo como destino a Vietnam, alcanzando 4 Mt (+82% i.a.) y representando el 14% de los envíos totales de subproductos. Por detrás del país asiático, aparece Polonia, que recibió en el 2024 un total 1,6 Mt (+209% i.a.) de subproductos agrícolas, mientras que en el tercer lugar del podio se ubica Arabia Saudita, recibiendo 1,6 Mt (+203% i.a.).

Mientras tanto, India se ubicó como el principal destino de los aceites vegetales de nuestro país, con una recepción total de 3,2 Mt (+89% i.a.) durante el año 2024, lo cual representa el 45% del volumen total de aceites despachado desde puertos argentinos. En segundo lugar, se ubicó Bangladesh, que recibió casi 606.500 toneladas (+61% i.a.), seguido por Perú con 436.500 toneladas (+13% i.a.).

Cabe destacar que, de las tres categorías, los aceites vegetales son los que muestran mayor concentración de los destinos. Mientras que los tres principales países destino acapararon el 36% de los despachos de granos y el 24% de los embarques de subproductos durante el 2024, esta proporción subió hasta el 60% para el caso de los aceites. Esto se explica íntegramente por la preponderancia de India como destino de nuestros aceites (45% del total embarcado), situación que no se replica en las demás categorías.

Primicias Rurales

Fuente: BCR

En 2024, las exportaciones de las economías regionales crecieron 23,8% en dólares y 25,7% en toneladas

En 2024, las exportaciones de las economías regionales crecieron 23,8% en dólares y 25,7% en toneladas

Buenos Aires, lunes 3 febrero (PR/25) — De acuerdo con el Monitor de Exportaciones de las Economías Regionales (MEER) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), diciembre terminó con un incremento en las exportaciones de las economías regionales del 23,8% en dólares y 25,7% en toneladas, lo que representa una suba interanual de USD 1.684,3 millones en el total exportado y de 1,5 millones de toneladas en el volumen comercializado. El precio promedio de exportación de las economías regionales argentinas se ubicó en USD 1.191 por tonelada, observándose una baja del 1,5% con respecto al año 2023, fruto de la caída de los precios internacionales.  

El sector demuestra así un gran poder de recuperación, tras haber sufrido tres sequías seguidas y heladas tempranas que afectaron los niveles de producción.  

Durante el período analizado se presentó una alta volatilidad de los precios internacionales, como así también aperturas de nuevos mercados para colocar los diversos productos y subproductos de las economías regionales.

Cabe destacar el cambio de escenario con respecto al último semestre de 2023, en el que el empresariado exportador padecía una alta exposición a la inflación acompañada de incertidumbre política, por lo que no había “ambiente de negocio”. En el segundo semestre de 2024 la situación cambió, fruto de la baja de la inflación y una mayor certidumbre por acomodamiento de la macro.

 

Gráfico 1: Variación acumulada interanual de las exportaciones regionales. Acumulado últimos 12 meses

 

Con este incremento, las exportaciones regionales alcanzaron los USD 8.749 millones exportados en el período enero 2024 – diciembre 2024, habiendo importado USD 2.004 millones, lo que arroja un superávit comercial de USD 6.745 millones.

 

Análisis por complejo en USD

Complejo azucarero: durante el período enero 2024 – diciembre 2024, el complejo azucarero registró un crecimiento del 840,5%, alcanzando los USD 368,7 millones exportados. Los principales destinos de exportación de este complejo fueron Estados Unidos (USD 206,5 millones), Chile (USD 105,5 millones) y Canadá (USD 21,1 millones); es decir, estos 3 países concentraron el 90,3% de las operaciones del complejo.

Complejo algodonero: el segundo complejo con mayor crecimiento fue el algodonero, alcanzando los USD 199,7 millones y un aumento del 144,4%. Los principales destinos de este complejo fueron Pakistán (USD 86,9 millones), Vietnam (USD 46,4 millones) y Turquía (USD 20,5 millones), concentrando el 68,3% de las operaciones.

 

Análisis por complejo en toneladas

Complejo azucarero: el complejo con mayor crecimiento en volumen es el azucarero, habiendo alcanzado las 549.893 toneladas exportadas y representando un 587,4% más que en el período previo comparado (enero 2023 –diciembre 2023).

La relación precio/tonelada aumentó 36,8%, estableciendo un precio promedio de USD 670,5.

A diferencia de lo sucedido en el período anterior, el aumento tanto en dólares como en toneladas se debe al buen año climático, que se tradujo en mayor oferta, debiéndose exportar los excedentes. 

Complejo algodonero: el segundo complejo con mayor crecimiento en volumen es el algodonero, que exportó un total de 164.862 toneladas durante el período enero 2024 a diciembre 2024, lo que representa un incremento del 115,1% en comparación con el mismo período del año anterior. El precio promedio por tonelada de este complejo fue de USD 1.211,4, presentando un aumento en el precio de exportación del 13,6%.

El crecimiento tanto en dólares como en toneladas no es real en sí mismo, considerando que en el período previo comparado se retuvo mucha mercadería, exportándose prácticamente nada a la espera de un tipo de cambio más favorable, entre otras cuestiones.

 

Análisis regional

En este apartado se realiza un estudio de los datos obtenidos regionalizado. Cabe destacar que para ello se tomó el domicilio fiscal como parámetro para determinar la ubicación del productor/empresa/industria que realizó la exportación.

Buenos Aires + CABA: es la principal región exportadora del país, representando un 50,9% del total exportado en dólares por las economías regionales. En el período analizado, Buenos Aires y CABA tuvieron ingresos por exportación de USD 4.461,7 millones, lo que representa un aumento interanual del 28,8% en dólares exportados.

El complejo más representativo en sus exportaciones fue el ganadero, habiendo comercializado USD 425,5 millones; es decir, un 9,5% del total exportado por la región.

Centro: la región comprendida por las provincias de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, exportó USD 1.782,5 millones, el 20,4% de las ventas al exterior del país. Córdoba, con USD 870,5 millones, fue la provincia que más exportó. Comparado con el mismo período del año anterior, el comercio internacional de la región marcó un aumento del 39,7%, el mayor de todas las regiones analizadas.

El complejo manisero fue el más representativo, habiendo comercializado por un total de USD 1.086,8 millones, lo que significó el 60,9% del total exportado por la región.

Análisis por destino

A continuación, se analizan los destinos de las exportaciones de las economías regionales. Es importante aclarar que en los datos analizados solo figuran los puertos de destino y, por cuestiones logísticas, una exportación se realiza hacia un determinado puerto, pero no necesariamente es el país donde se venderá o consumirá el producto.

Esto sucede por diversas razones (tamaño del puerto, calado, peso de la mercadería, capacidad de logística, etc.). Como ejemplo se observa que en Europa figura Países Bajos como principal destino en el continente europeo, lo que no significa que este destino tenga más cantidad de importadores que el resto, sino que es hacia donde, logísticamente, conviene enviar la mercadería, ya que el puerto de Róterdam es el más grande de la UE.

Europa: en primer lugar, habiendo sido el destino del 32,1% de las ventas regionales al exterior, se ubica el continente europeo, al cual se exportó por un total de USD 2.810,6 millones. Respecto al período anterior, este número representa un aumento del 14,8% en los dólares exportados.

El principal socio comercial en este continente fue Países Bajos, con un total exportado de USD 675,3 millones.

En las exportaciones regionales a Europa predominaron las ventas del complejo manisero que, habiendo comercializado por USD 1.122,9 millones, representó el 40% de las ventas al continente.

Por último, cabe destacar que el MEER es un indicador que mide las exportaciones de 31 complejos agrobioindustriales argentinos detallados en forma taxativa en el Anexo 1 de la metodología.

Para acceder al Monitor de Exportaciones de las Economías Regionales (MEER), haga clic aquí.

Para acceder al informe técnico completo, haga clic aquí.

Primicias Rurales

Fuente: CAME

El anuncio de la baja temporal de las retenciones revolucionó el mercado de granos

El anuncio de la baja temporal de las retenciones revolucionó el mercado de granos

Por Matías Contardi – Bruno Ferrari – Blas Rozadilla – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, domingo 2 febrero (PR/25) — Desde el anuncio, en el mercado casi no se ha hablado de nada más que no sea del impacto de la medida en precios y comercialización. Sin embargo, no hay que perder de vista la urgente necesidad de milímetros de agua y el silencioso avance de la chicharrita.

 

1. Con menos retenciones, aumenta el precio recibido por el productor

El mercado se ha revolucionado desde la semana pasada, todos los reflectores han apuntado a la reducción temporaria de derechos de exportación (DEX) anunciada por el gobierno el jueves 23 de enero y sus potenciales efectos en la comercialización de granos. Aún resulta demasiado prematuro para poder apreciar el impacto en la operatoria, cuando inclusive los operadores siguen digiriendo la letra chica del decreto y el pricing de toneladas no termina de arrancar.

En la primera reacción del mercado durante la semana, la pizarra por soja llegó hasta los $ 310.000/t, el valor más alto desde fines de noviembre teniendo en cuenta el efecto de la inflación. Por maíz, se llegó a pagar en torno a los $ 215.000/t convalidando el gran momento por la cotización del cereal, que llega a máximos de junio del año pasado, en términos reales. En trigo, la abultada oferta limitó el efecto de la reducción de DEX, pagándose $ 6.000/t más que durante la semana pasada, tocando de todos modos los valores más altos desde noviembre.

Más allá de la respuesta en las cotizaciones, aún la operatoria no muestra grandes sobresaltos, aunque a medida que transcurren los días el volumen operado va in crescendo hasta volver a reactivarse. Por lo pronto, desde que se hizo efectiva la reducción de las DEX, se han operado entre contratos y fijaciones 208.000 toneladas de soja, 300.500 de maíz y 143.000 de trigo.

2. El potencial efecto comercial

La reducción temporaria de los derechos de exportación esconde dos puntos claves. Por un lado, viene a devolver parte del valor agregado nuevamente hacia la cadena comercial de granos, impactando positivamente sobre los pesos por tonelada que recibe el productor. Por el otro, la letra chica del decreto obliga a los exportadores que quieran acceder a alícuotas más bajas, a liquidar los dólares de las ventas externas quince días después de haber registrado la DJVE, factor de crucial importancia para la dinámica de los mercados cambiarios.

Esta medida llega al tiempo que el cuadro comercial por los granos en el mercado local se encuentra en línea para los compromisos de la campaña 2023/24 que está pronta a finalizar, pero aún muestra un importante retraso en las toneladas anotadas para la 2024/25 teniendo en cuenta el actual nivel de oferta estimada y proyectada.

Por el lado de los granos gruesos, la incertidumbre productiva fruto de las escasas lluvias y el creciente déficit hídrico ha moderado los negocios anticipados por grano, en tanto que en trigo la exportación en cosecha fue mucho más moderada que años anteriores.

Para ponerlo en términos gráficos, de haberse mantenido en el nivel promedio de los últimos 8 años, entre trigo, maíz y soja se podrían haber vendido 11 millones más de las que se comercializaron a la fecha, para la campaña 2024/25.

De aquí en adelante, el efecto final sobre el ritmo de compromisos dependerá de múltiples variables como ser el precio, los márgenes, las expectativas comerciales y de producción en base a las lluvias, entre otras. Por lo pronto, pueden plantearse escenarios posibles para cuantificar el efecto potencial en volumen de toneladas comprometidas durante la ventana de tiempo prevista por la reglamentación.

Así, en un escenario positivo, donde la medida logre incentivar a que el ritmo de compromisos vuelva hacia niveles promedio de la última década, entre el 27/1 y el 30/6 se podrían llegar a vender en torno a 54 Mt entre trigo, maíz y soja teniendo en cuenta la oferta estimada y proyectada para este año.

Si el efecto resulta ser aún más optimista, y la dinámica comercial de este año se asemeja a los patrones más elevados de la última década, el volumen de toneladas comprometidas podría llegar a superar las 64 Mt. Si, en caso contrario, el efecto no es el esperado, y la dinámica comercial tiende a parecerse a la de años con mayor reserva comercial, entonces el rango de compromisos podría estar rondando las 44 Mt de granos hasta el 30 de junio, siempre que la producción deje de caer y alcance las proyecciones al 15 de enero.

3. El clima no da tregua, mientras la Chicharrita del maíz sigue acechando

Los milímetros que cayeron desde fines del año pasado no fueron suficientes para mantener una condición aceptable de humedad en los campos, consolidándose así el déficit hídrico durante los últimos sesenta días. Los pronósticos de aquí en adelante tampoco son demasiado alentadores ya que, aunque se esperan algunos focos de tormenta, éstos no serían generalizados para toda el área agrícola e importantes regiones quedarían en rojo para soportar el período clave del desarrollo de los cultivos, principalmente de los maíces y la soja que se sembraron durante octubre.

Sumado a ello, de la mano de las mayores temperaturas la chicharrita del maíz va ganando terreno y según el último reporte de la “Red nacional de monitoreo” sobre la región Litoral aumentó la cantidad de avistamientos significativamente, reportándose una presencia de la plaga en el 67% de las localidades relevadas, y aumentando también la cantidad de localidades que ingresan en las categorías de hasta más de 21 adultos por trampa.

No con la misma intensidad, pero sí de forma incremental entre quincenas, sobre la región Centro Norte ya pueden encontrarse varias capturas de más de cinco adultos por trampa, cuando durante los informes previos los avistamientos eran prácticamente nulos.

Así, entre la amenaza del avance de la plaga y el déficit hídrico que se hace presente sobre los campos, las proyecciones de cosecha se posicionan entre las 48 Mt según GEA- BCR, en tanto que las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos se ubican en 52 Mt.

4. A la espera de definiciones sobre la política comercial de Trump, la reducción de los DEX en Argentina no pasó desapercibida en Chicago

La última semana ha mostrado una gran volatilidad en el mercado de Chicago, con la incertidumbre acerca de las decisiones que podría tomar el presidente estadounidense sobre la política comercial, luego de las amenazas de aplicación de aranceles a diversos socios claves en el comercio agrícola tanto antes como después de la campaña electoral.

Los principales operadores del mercado ajustaron sus posiciones ante la cercanía al 1ro de febrero, la fecha mencionada como plazo para imponer aranceles comerciales del 25% a México y Canadá. Estos países son clave entre los destinos de los productos agrícolas estadounidenses y los analistas han advertido que esta acción podría dar lugar a represalias y guerras comerciales.

En este contexto, el abordaje que ha mostrado la recién llegada administración del ejecutivo de Estados Unidos respecto a las relaciones internacionales y la política comercial incrementa la incertidumbre en el mercado y hace crecer la volatilidad. El domingo pasado, Trump amenazó con imponer aranceles de emergencia del 25% a todos los productos colombianos después de que el país rechazara dos vuelos de deportación. Colombia, un gran comprador de maíz y etanol estadounidense, amenazó con un arancel de represalia del 25%. Este ejemplo de utilización de aranceles como instrumento de presión en las negociaciones bilaterales inquieta a los participantes del mercado.

Otro de los factores que influenciaron las cotizaciones en la semana fue la noticia de la reducción de los derechos de exportación en Argentina. Esta novedad generó expectativas de una mayor competencia para los granos y subproductos estadounidenses por parte de los suministros de nuestro país. Algunos analistas internacionales prevén que esta reducción temporaria sea sostenida y que pueda generar un aumento en las intenciones de siembra del trigo a partir del invierno. El mercado del cereal fue el más impactado por esta noticia, ya que el cereal argentino ya se posicionaba como el más competitivo internacionalmente en un contexto de baja dinámica comercial y una demanda débil por parte de los principales importadores mundiales.

Sin embargo, en los últimos días la demanda internacional del trigo se reactivó, a lo que se sumaron nuevos fundamentos que revirtieron la tendencia y llevaron el resultado semanal a terreno positivo. La consultora rusa SovEcon redujo en cerca de un millón de toneladas sus estimaciones para las exportaciones de esa nación en la temporada 204/25 hasta 42,8 Mt, cayendo cerca de 10 Mt respecto de la campaña pasada. Otras entidades que representan a la exportación también han recortado sus estimaciones e inclusive prevén que Rusia podría perder su papel de principal exportador. Un bajo ritmo de despachos en un contexto de aumentos en los derechos de exportación locales y márgenes negativos para las empresas exportadoras influyen en estas predicciones.

Los granos gruesos, por su parte, recibieron soporte de las preocupaciones por las perspectivas productivas en Sudamérica. La sequía en Argentina ya se ve reflejada en estimaciones de producción, mientras que las lluvias en Brasil continúan aumentando el rezago en el avance de la siembra de la safrinha.

En este marco, el precio del contrato de mayor volumen operado de trigo cerró en USD 208,2/t en el día de ayer, mostrando un aumento del 2,3% respecto del jueves pasado. En el caso de los granos gruesos, el maíz subió apenas un 0,1% en la semana, cerrando el día de ayer en USD 193,0/t, mientras que la soja finalizó en USD 383,6/t, acumulando una caída del 2% en la semana.

Matías Contardi – Bruno Ferrari – Blas Rozadilla – Emilce Terré
Desde el anuncio, en el mercado casi no se ha hablado de nada más que no sea del impacto de la medida en precios y comercialización. Sin embargo, no hay que perder de vista la urgente necesidad de milímetros de agua y el silencioso avance de la chicharrita

 

1. Con menos retenciones, aumenta el precio recibido por el productor

El mercado se ha revolucionado desde la semana pasada, todos los reflectores han apuntado a la reducción temporaria de derechos de exportación (DEX) anunciada por el gobierno el jueves 23 de enero y sus potenciales efectos en la comercialización de granos. Aún resulta demasiado prematuro para poder apreciar el impacto en la operatoria, cuando inclusive los operadores siguen digiriendo la letra chica del decreto y el pricing de toneladas no termina de arrancar.

En la primera reacción del mercado durante la semana, la pizarra por soja llegó hasta los $ 310.000/t, el valor más alto desde fines de noviembre teniendo en cuenta el efecto de la inflación. Por maíz, se llegó a pagar en torno a los $ 215.000/t convalidando el gran momento por la cotización del cereal, que llega a máximos de junio del año pasado, en términos reales. En trigo, la abultada oferta limitó el efecto de la reducción de DEX, pagándose $ 6.000/t más que durante la semana pasada, tocando de todos modos los valores más altos desde noviembre.

Más allá de la respuesta en las cotizaciones, aún la operatoria no muestra grandes sobresaltos, aunque a medida que transcurren los días el volumen operado va in crescendo hasta volver a reactivarse. Por lo pronto, desde que se hizo efectiva la reducción de las DEX, se han operado entre contratos y fijaciones 208.000 toneladas de soja, 300.500 de maíz y 143.000 de trigo.

2. El potencial efecto comercial

La reducción temporaria de los derechos de exportación esconde dos puntos claves. Por un lado, viene a devolver parte del valor agregado nuevamente hacia la cadena comercial de granos, impactando positivamente sobre los pesos por tonelada que recibe el productor. Por el otro, la letra chica del decreto obliga a los exportadores que quieran acceder a alícuotas más bajas, a liquidar los dólares de las ventas externas quince días después de haber registrado la DJVE, factor de crucial importancia para la dinámica de los mercados cambiarios.

Esta medida llega al tiempo que el cuadro comercial por los granos en el mercado local se encuentra en línea para los compromisos de la campaña 2023/24 que está pronta a finalizar, pero aún muestra un importante retraso en las toneladas anotadas para la 2024/25 teniendo en cuenta el actual nivel de oferta estimada y proyectada.

Por el lado de los granos gruesos, la incertidumbre productiva fruto de las escasas lluvias y el creciente déficit hídrico ha moderado los negocios anticipados por grano, en tanto que en trigo la exportación en cosecha fue mucho más moderada que años anteriores.

Para ponerlo en términos gráficos, de haberse mantenido en el nivel promedio de los últimos 8 años, entre trigo, maíz y soja se podrían haber vendido 11 millones más de las que se comercializaron a la fecha, para la campaña 2024/25.

De aquí en adelante, el efecto final sobre el ritmo de compromisos dependerá de múltiples variables como ser el precio, los márgenes, las expectativas comerciales y de producción en base a las lluvias, entre otras. Por lo pronto, pueden plantearse escenarios posibles para cuantificar el efecto potencial en volumen de toneladas comprometidas durante la ventana de tiempo prevista por la reglamentación.

Así, en un escenario positivo, donde la medida logre incentivar a que el ritmo de compromisos vuelva hacia niveles promedio de la última década, entre el 27/1 y el 30/6 se podrían llegar a vender en torno a 54 Mt entre trigo, maíz y soja teniendo en cuenta la oferta estimada y proyectada para este año.

Si el efecto resulta ser aún más optimista, y la dinámica comercial de este año se asemeja a los patrones más elevados de la última década, el volumen de toneladas comprometidas podría llegar a superar las 64 Mt. Si, en caso contrario, el efecto no es el esperado, y la dinámica comercial tiende a parecerse a la de años con mayor reserva comercial, entonces el rango de compromisos podría estar rondando las 44 Mt de granos hasta el 30 de junio, siempre que la producción deje de caer y alcance las proyecciones al 15 de enero.

3. El clima no da tregua, mientras la Chicharrita del maíz sigue acechando

Los milímetros que cayeron desde fines del año pasado no fueron suficientes para mantener una condición aceptable de humedad en los campos, consolidándose así el déficit hídrico durante los últimos sesenta días. Los pronósticos de aquí en adelante tampoco son demasiado alentadores ya que, aunque se esperan algunos focos de tormenta, éstos no serían generalizados para toda el área agrícola e importantes regiones quedarían en rojo para soportar el período clave del desarrollo de los cultivos, principalmente de los maíces y la soja que se sembraron durante octubre.

Sumado a ello, de la mano de las mayores temperaturas la chicharrita del maíz va ganando terreno y según el último reporte de la “Red nacional de monitoreo” sobre la región Litoral aumentó la cantidad de avistamientos significativamente, reportándose una presencia de la plaga en el 67% de las localidades relevadas, y aumentando también la cantidad de localidades que ingresan en las categorías de hasta más de 21 adultos por trampa.

No con la misma intensidad, pero sí de forma incremental entre quincenas, sobre la región Centro Norte ya pueden encontrarse varias capturas de más de cinco adultos por trampa, cuando durante los informes previos los avistamientos eran prácticamente nulos.

Así, entre la amenaza del avance de la plaga y el déficit hídrico que se hace presente sobre los campos, las proyecciones de cosecha se posicionan entre las 48 Mt según GEA- BCR, en tanto que las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos se ubican en 52 Mt.

4. A la espera de definiciones sobre la política comercial de Trump, la reducción de los DEX en Argentina no pasó desapercibida en Chicago

La última semana ha mostrado una gran volatilidad en el mercado de Chicago, con la incertidumbre acerca de las decisiones que podría tomar el presidente estadounidense sobre la política comercial, luego de las amenazas de aplicación de aranceles a diversos socios claves en el comercio agrícola tanto antes como después de la campaña electoral.

Los principales operadores del mercado ajustaron sus posiciones ante la cercanía al 1ro de febrero, la fecha mencionada como plazo para imponer aranceles comerciales del 25% a México y Canadá. Estos países son clave entre los destinos de los productos agrícolas estadounidenses y los analistas han advertido que esta acción podría dar lugar a represalias y guerras comerciales.

En este contexto, el abordaje que ha mostrado la recién llegada administración del ejecutivo de Estados Unidos respecto a las relaciones internacionales y la política comercial incrementa la incertidumbre en el mercado y hace crecer la volatilidad. El domingo pasado, Trump amenazó con imponer aranceles de emergencia del 25% a todos los productos colombianos después de que el país rechazara dos vuelos de deportación. Colombia, un gran comprador de maíz y etanol estadounidense, amenazó con un arancel de represalia del 25%. Este ejemplo de utilización de aranceles como instrumento de presión en las negociaciones bilaterales inquieta a los participantes del mercado.

Otro de los factores que influenciaron las cotizaciones en la semana fue la noticia de la reducción de los derechos de exportación en Argentina. Esta novedad generó expectativas de una mayor competencia para los granos y subproductos estadounidenses por parte de los suministros de nuestro país. Algunos analistas internacionales prevén que esta reducción temporaria sea sostenida y que pueda generar un aumento en las intenciones de siembra del trigo a partir del invierno. El mercado del cereal fue el más impactado por esta noticia, ya que el cereal argentino ya se posicionaba como el más competitivo internacionalmente en un contexto de baja dinámica comercial y una demanda débil por parte de los principales importadores mundiales.

Sin embargo, en los últimos días la demanda internacional del trigo se reactivó, a lo que se sumaron nuevos fundamentos que revirtieron la tendencia y llevaron el resultado semanal a terreno positivo. La consultora rusa SovEcon redujo en cerca de un millón de toneladas sus estimaciones para las exportaciones de esa nación en la temporada 204/25 hasta 42,8 Mt, cayendo cerca de 10 Mt respecto de la campaña pasada. Otras entidades que representan a la exportación también han recortado sus estimaciones e inclusive prevén que Rusia podría perder su papel de principal exportador. Un bajo ritmo de despachos en un contexto de aumentos en los derechos de exportación locales y márgenes negativos para las empresas exportadoras influyen en estas predicciones.

Los granos gruesos, por su parte, recibieron soporte de las preocupaciones por las perspectivas productivas en Sudamérica. La sequía en Argentina ya se ve reflejada en estimaciones de producción, mientras que las lluvias en Brasil continúan aumentando el rezago en el avance de la siembra de la safrinha.

En este marco, el precio del contrato de mayor volumen operado de trigo cerró en USD 208,2/t en el día de ayer, mostrando un aumento del 2,3% respecto del jueves pasado. En el caso de los granos gruesos, el maíz subió apenas un 0,1% en la semana, cerrando el día de ayer en USD 193,0/t, mientras que la soja finalizó en USD 383,6/t, acumulando una caída del 2% en la semana.

Primicias Rurales

Fuente: BCR

 

Cinco dudas frecuentes sobre la exportación de granos en Argentina

Cinco dudas frecuentes sobre la exportación de granos en Argentina

Por Bruno Ferrari – Natalia Marín – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Rosario, sábado 1 febrero (PR/25) — La exportación de granos, harinas y aceites es muy relevante para la macroeconomía nacional. Sin embargo, desconocer algunas características intrínsecas de la actividad puede conducir a errores de diagnóstico.

1-    El productor agropecuario no liquida dólares por las exportaciones de granos, siempre cobra en pesos

Aunque es común ver publicados en dólares los precios futuros de los granos que venden habitualmente los productores, en la práctica, cuando llega el momento de cobrar la operación, todos los valores se convierten a pesos. Es decir, puede haber contratos de compraventa de los granos expresados en dólares, pero el pago al productor siempre se realiza en moneda nacional.

Además, el pago no siempre ocurre en el mismo momento que se realiza la operación de venta, existen distintas formas de comercialización de granos, cada una con su propio esquema de entrega y de pago.

En definitiva, aunque los contratos pueden expresarse en dólares y existen distintas formas de comercialización, el cobro final siempre se hace en pesos y el momento de pago varía según la operación acordada.

2-    El productor agropecuario no paga las retenciones, aunque sí absorbe su costo

El productor agropecuario no es el responsable directo de pagar las retenciones a la exportación, pero sí termina asumiendo su costo.

En el pago de retenciones, nombre con el que popularmente se conoce a los derechos de exportación, debe distinguirse el contribuyente de iure (quien en la práctica realiza el pago del tributo) del contribuyente de facto (quien se hace cargo del costo que generan). Quien debe efectivizar el pago del derecho de exportación es, de hecho, el exportador (no el productor). Este tributo aduanero se calcula como una alícuota porcentual sobre el precio FOB oficial/1 (el que publica diariamente la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, SAGyP), independientemente del precio al cual efectivamente se vende el grano al exterior (también conocido como FOB de mercado).

Sin embargo, dado que los productos agroindustriales son commodities y su precio está determinado por el mercado global, el exportador no puede trasladar el costo de las retenciones a sus compradores aumentando el precio, ya que perdería competitividad frente a otros países y no se concretarían exportaciones. En cambio, el impacto de impuesto a la exportación se traslada indefectiblemente hacia la producción, resultando en precios de mercado interno inferiores a los precios internacionales.

En otras palabras, aunque las retenciones están diseñadas como un impuesto a la exportación, en la práctica terminan funcionando como un tributo sobre la producción, afectando directamente el precio que recibe el productor agropecuario argentino y, por ende, sus decisiones de inversión.

3-    Registrar una venta de granos al exterior no es lo mismo que exportar

En los principales complejos agroindustriales de Argentina (soja, trigo, maíz, sorgo, cebada y girasol, entre otros), los exportadores están obligados a presentar, dentro de las 24 horas de concretada una venta internacional, una declaración jurada de ventas al exterior (DJVE) al Gobierno Nacional. Sin embargo, esto no significa que el grano sea exportado en ese instante.

Por ejemplo, un exportador puede cerrar hoy una venta de trigo con entrega prevista para diciembre de 2025, cuando se coseche la próxima campaña. Esto significa que el grano ya está comprometido para la venta, pero aún no ha sido siquiera sembrado. La exportación, en términos técnicos, tiene lugar cuando el grano se embarca para su despacho al país de destino. Es decir, la venta al exterior (y la presentación de la DJVE) ocurre cuando el exportador compromete la entrega del grano o subproducto, en tanto que la exportación se perfecciona cuando el grano o los subproductos están efectivamente cargados arriba de un buque, con toda la documentación necesaria entregada al capitán del buque.

Puede deducirse de lo anterior, que el volumen de granos, aceites y/o subproductos vendidos al exterior en una campaña cualquiera puede ser igual o mayor a lo exportado, pero nunca al revés. Las estadísticas de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) pueden verse en la página oficial de SAGyP, en tanto que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) es el encargado de publicar mensualmente el volumen y valor de productos exportados, una vez despachados los mismos.

Finalmente, vale aclarar que existen dos tipos de DJVE, las que permiten embarcar el grano y/o subproductos en un plazo máximo de 30 días de presentada la declaración jurada y que permiten abonar los derechos de exportación al momento de exportar el grano (DJVE-30), y las que establecen un plazo de embarque de hasta 360 días, pero obligan a abonar el 90% de los derechos de exportación dentro de los cinco días hábiles siguientes a la registración de la operación de venta al exterior. Es decir, el ingreso fiscal a las arcas del Estado Nacional se adelanta a la exportación de una mercadería.

4-    Exportar no es lo mismo que liquidar dólares

El proceso de liquidación de dólares resultante de la exportación de granos y subproductos no es a libre elección de las partes, sino que se realiza siguiendo toda la normativa legal que establece el Gobierno Nacional. Ahora bien, dentro de este marco, en la práctica el cambio de dólares por pesos en el mercado de cambio está vinculado a las necesidades del exportador de dinero líquido para hacer frente a pagos en moneda local que al despacho físico de los granos al exterior en sí.

Entonces, ¿cuándo sucede esta liquidación de dólares en el mercado de cambios/2? En términos generales, el exportador ingresa dólares del exterior para cambiarlos por pesos argentinos para: a) pagar la compra del grano al productor; b) pagar al Gobierno Nacional los derechos de exportación, o retenciones; c) liquidar el remanente de dólares por la venta de exportación al exterior; d) atender gastos de funcionamiento y otros.

En este sentido, un exportador puede cerrar una venta de un cargamento de maíz al exterior y en ese momento tendrá cinco días hábiles para pagar las retenciones, debiendo para ello contar con fondos líquidos en pesos al equivalente al tipo de cambio oficial. Una vez que llega el momento de pagarle el grano al productor, que también se realiza en pesos, también deberá contar con fondos suficientes en moneda nacional. Finalmente, el remanente entre el precio de la materia prima y lo pagado por derecho de exportación deberá ser liquidado en el plazo que fije la ley, que ha sido variable a lo largo del tiempo, pero actualmente está establecido en 30 días para productos como trigo, maíz, soja, cebada, sorgo o petróleo; 60 días para, por ejemplo, minerales o piedras preciosas y hasta 180 días para otros productos fuera del complejo cerealero oleaginoso. Sin perjuicio de ello, también existe una restricción de días máximos que permite el BCRA para liquidar las divisas que ingresan al exterior por ventas agroindustriales. No debe exceder los 5 días, luego de ese tiempo automáticamente se convierten a pesos al tipo de cambio oficial.

 


Dato clave: la baja temporal de retenciones establecida por el Decreto 38/2025 establece que el exportador debe liquidar los dólares de la venta al exterior en los siguientes 15 días de registrada una declaración jurada de venta al exterior, incluso aunque el embarque pueda realizarse hasta 360 días después, obligando de este modo a un esfuerzo financiero del exportador, que no tiene contrapartida en el corto plazo con una cobranza de exportación.


5-    El rol de la prefinanciación de exportaciones

¿Cómo financia el exportador la compra del grano al productor, si el importador aún no le pagó? En la mayoría de los casos, los exportadores liquidan divisas y compran la mercadería de los productores a medida que van despachando los granos y subproductos. Así, la entrada de dólares al país suele estar alineada con los embarques. Sin embargo, hay momentos en los que los productores venden más grano del que los exportadores van despachando. En estos casos, ¿cómo financia el exportador la compra del grano al productor, si el importador aún no le pagó y lo hará recién cuando le despache el producto?

En estos casos, los exportadores cuentan con tres mecanismos de financiamiento:

I.    Cobros anticipados de exportación: el importador en el país de destino de los granos paga el total o una parte de la compra antes que el grano sea embarcado.

II.    Prefinanciación de exportaciones: el exportador toma un crédito (puede ser local o en el exterior) para comprar el grano a los productores y lo cancela una vez que cobra la venta.

III.    Préstamos de las propias casas matrices de los exportadores locales (anticipos).

Estos mecanismos pueden hacer que, en ciertos meses, la liquidación de divisas, tal como se publica en el Balance Cambiario del Banco Central, supere la exportación efectiva que informa el INDEC. Sin embargo, este desfasaje se compensa en los meses siguientes, cuando se concreta la exportación de los granos previamente vendidos.


Nota: el Decreto 38/2025 sólo permite obtener el beneficio de la baja de retenciones cuando el exportador ingresa prefinanciaciones y/o adelantos, y excluye a cobranzas de embarques a ingresar.


 

1/ El precio FOB (Free On Board) equivale al precio al cual vende el grano, harina o aceite el exportador. En el comercio internacional, representa el valor del producto ya cargado arriba del buque, amarrado en puerto de origen.
2/ Para simplificar hablamos de la liquidación en el mercado de cambios en general, aunque según la normativa vigente a la fecha de publicación del presente, el exportador de granos debe liquidar el 80% de los dólares al tipo de cambio oficial en el Mercado Libre de Cambios (MLC), en tanto que el 20% restante puede ingresarlos a través del segmento Contado con Liquidación (CCL). 

Primicias Rurales

Fuente: BCR

Recuperación de los ingresos: el desafío por delante

Recuperación de los ingresos: el desafío por delante

Buenos Aires, jueves 30 enero (PR/25) — La administración de Milei asumió en un contexto de extrema fragilidad social, con más del 50% de la población bajo la línea de pobreza, resultado de años de alta inflación y un mercado laboral debilitado.

Este escenario inicial definió el tono de las políticas económicas del gobierno, caracterizado por un fuerte énfasis en la estabilización macroeconómica, la austeridad fiscal y la flexibilización económica. Estas medidas buscaron controlar la inflación y reducir el déficit fiscal, aunque con impactos desiguales en los distintos sectores sociales y económicos.

El balance del primer año deja un panorama desigual en materia de ingresos reales. Algunos sectores lograron avances: la AUH aumentó un 100% y la jubilación media creció un 3%. Los trabajadores registrados del sector privado, lograron mantener su poder adquisitivo, aunque con algunas fluctuaciones a lo largo del año. En contraste, otros sectores enfrentaron caídas significativas, como el programa Volver al Trabajo (ex Potenciar Trabajo), que experimentó un desplome real del 60%, y la Tarjeta Alimentar, cuyo poder adquisitivo cayó un 11%.

En paralelo, la falta de acuerdos en instancias de negociación, como el Consejo del Salario Mínimo y la Paritaria Nacional Docente, contribuyó a una menor actualización de los salarios en relación con la inflación, agravando las tensiones en los sectores dependientes del Estado. El haber mínimo, con bonos, también se vio afectado por la reducción del gasto público, lo que resultó en una pérdida de poder adquisitivo en términos reales del 3%. 

Resulta insuficiente analizar únicamente la foto de variación interanual sin considerar la película completa durante el primer año de la administración de Milei. Los ingresos que experimentaron un deterioro no lo hicieron de manera uniforme; sus fluctuaciones estuvieron influenciadas por la inflación, el ajuste del gasto público y las negociaciones colectivas.

En los primeros meses del nuevo gobierno, el deterioro fue generalizado tras una devaluación de más del 50%. Sin embargo, luego del anuncio en enero de la duplicación de la AUH y la tarjeta alimentar, se vio una rápida recuperación de estos programas, aunque en el caso de la Tarjeta Alimentar, esta mejora no logró sostenerse en el tiempo.

Otros ingresos comenzaron a mostrar signos de recuperación meses después, impulsados por la desaceleración inflacionaria y la implementación del nuevo esquema de movilidad jubilatoria, que ajusta los haberes según el IPC con un rezago de dos meses. Esto permitió que los haberes jubilatorios superiores al mínimo comenzaran a recuperarse en términos reales a partir de marzo de 2024. En contraste, los haberes mínimos tardaron más en recomponerse debido al congelamiento del bono y aún se encuentran por debajo de los niveles iniciales.

En el caso de los salarios, los docentes fueron los más afectados, alcanzando su nivel más bajo en febrero y sin lograr una recuperación significativa hacia noviembre. Este deterioro no fue exclusivo del nivel nacional, ya que el ajuste también se reflejó en el consolidado de las provincias, particularmente a través de las remuneraciones del personal docente. Por su parte, las remuneraciones laborales del sector público en general tuvieron una recuperación más lenta que las del sector privado, sin lograr alcanzar los niveles iniciales.

El salario informal, según el último registro, muestra una caída del poder de compra del 13% respecto de fines de 2023. Aunque podría haberse registrado una leve mejora en el último trimestre del año, esto deberá confirmarse con la publicación de nuevos datos.

A medida que se avanza hacia 2025, el gobierno debe lograr armonizar las políticas fiscales, sociales y laborales de manera coherente y efectiva, para asegurar la sostenibilidad de los ingresos y reducir las desigualdades estructurales que aún persisten en el país.

En 2025, las reformas laboral y previsional deben ser ejes centrales de las políticas estructurales del gobierno. La reforma laboral debe orientarse a flexibilizar el mercado de trabajo, favoreciendo la formalización del empleo y reduciendo la dualidad existente, sin comprometer los derechos laborales ni la competitividad.

De manera paralela, la reforma previsional debe ser sostenible y justa, adaptándose a las nuevas realidades demográficas y económicas, sin recurrir a ajustes que afecten a los sectores más vulnerables. Ambas reformas deben ir acompañadas de políticas que incentiven la creación de empleo formal, promuevan la inclusión social y la estabilidad económica a largo plazo.

Laura Caullo

Investigadora responsable Área de Empleo y Política Social de la Fundación Mediterránea

Primicias Rurales

China está cambiando su política de importación en el sector lácteo

China está cambiando su política de importación en el sector lácteo

Los precios pasaron de 59,78 dólares por 100 kg en octubre a 48,48 dólares en diciembre. Sin embargo, en el período más largo que abarca todo 2024, las importaciones de China se desaceleraron (-10%).

Incluso en un contexto difícil, que marca una contracción, la situación de las exportaciones de quesos italianos es positiva. De hecho, durante 2024, las importaciones chinas de quesos italianos crecieron un 34% respecto a 2023, lo que confirma que los consumidores asiáticos están empezando a apreciar los productos europeos. Los resultados de los quesos frescos fueron aún mejores (+43,2%), habiendo Italia conquistado el 12% del volumen del mercado. También aumentaron las compras de quesos italianos rallados o en polvo (+15,7%).

China está cambiando su política de importación en el sector lácteo. Más crema y manteca, cuyo crecimiento de las importaciones está ligado a un mejor poder adquisitivo de un segmento de los consumidores chinos. Por el contrario, las compras de polvos (LPE y LPD) en el extranjero están disminuyendo, ya que la producción nacional ha aumentado, mientras que hoy en día el bajo precio de la leche al productor en China está provocando una desaceleración en las tendencias de producción.

Fuente: Todolechería

Traducido por el OCLA a partir del articulo de CLAL.it

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