Las brechas del agro del Brasil y Argentina

Las brechas del agro del Brasil y Argentina

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Políticas divergentes ampliaron la brecha productiva entre Argentina y Brasil en las últimas décadas. El fin de muchas de estas distorsiones renueva la expectativa de crecimiento para aprovechar el gran potencial del país.

 

Rosario, lunes 23 marzo (PR/26) — Las últimas tres décadas han marcado una trayectoria con sus similitudes y diferencias entre los sectores agroindustriales de Brasil y Argentina. Si bien las producciones de la agricultura y la ganadería han crecido con énfasis en ambos países, en el Brasil este crecimiento ha sido muy superior.

En este sentido, si promediamos la producción de soja, maíz y trigo de Brasil y Argentina en la década del ’90, nos encontraremos con que la producción brasilera era un 53% mayor a la Argentina.

De la mano de la maduración de tecnologías y mejoras en el manejo, con protagonismo de paquetes tecnológicos y siembra directa, para el promedio de la década del ‘2000 la brecha se había achicado, y Brasil producía un 45% más que Argentina en promedio.

Sin embargo, esa década también trajo el regreso de los derechos de exportación, en un marco de políticas que comenzaron a desincentivar el apoyo a las cadenas agrícolas. En medio de ese proceso, Brasil no dejó de apoyar a su producción a través de iniciativas como el Plan Safra.

Creciendo por encima de la Argentina en superficie y rindes agrícolas, para la década del ‘2010 la producción del Brasil ya era un 82% mayor que la Argentina.

Más cerca del presente, la brecha siguió ampliándose y para las primeras cinco campañas de la década del ‘2020 la producción brasilera fue un 155% superior a la Argentina. Las perspectivas de la campaña 2025/26 para soja, maíz y trigo de GEA y Conab auguran una brecha del 147% en la cosecha.

La divergencia fue aún más marcada en las brechas de producción de carne vacuna. Para el promedio de la década de los ‘90, Brasil producía un 119% más de carne vacuna que la Argentina. Para el promedio de la década siguiente, los ‘2000 dejaron una brecha donde Brasil producía un 167% más.

Ya entrada la década del ‘2010, Brasil producía más de tres veces la producción argentina de carnes, superándola en un 249%.

Para lo que va de esta década, la distancia se promedia en un Brasil que produce un 235% más de carne que la Argentina. Y las previsiones del USDA para la campaña 2025/26 auguran un Brasil superando a la Argentina en un 284%, cerca de cuadruplicar la producción.

En el escenario exportador las brechas son todavía más grandes. Mientras en el promedio de la década del ‘90 Argentina exportaba un 24% más de carne por año que Brasil, para esta campaña Brasil aspira a despachar al exterior más de cinco veces el volumen de la Argentina. Si bien en estas más de tres décadas la Argentina casi duplicó sus exportaciones de carne, Brasil las multiplicó por más de 13.

Parte de esta brecha de desempeño sectorial se explica también en el mayor financiamiento del agro brasilero.

A principios de este milenio, Argentina y Brasil mostraban niveles de crédito interno al sector privado relativamente cercanos, con una proporción sobre el PBI del 24% y 31%, respectivamente.

Tras dos décadas y media, las trayectorias de ambos países divergieron notablemente.

Mientras que en Argentina el indicador nunca retomó los valores previos a la crisis de 2001 y se ubicó en el 15% en 2024, en Brasil experimentó un crecimiento sostenido hasta abarcar casi el 76% del PBI.

En consecuencia, la diferencia de 7 puntos entre ambos países hace 25 años se ha ampliado hasta superar los 60 puntos porcentuales en la actualidad en lo que hace al financiamiento al sector privado con relación al tamaño de las economías.

 

Las bajas de retenciones y el fin de las brechas cambiarias son decisiones que colaboran para apuntalar la producción agrícola y ganadera del país. La campaña actual espera batir récords en producción de granos, mientras el crédito bancario al sector ganadero marcó su segundo mayor registro de la historia argentina.

Con más apoyo al productor no caben dudas que la Argentina puede seguir creciendo en su producción y exportaciones, como bien destaca el modelo AGMEMOD.

AGMEMOD (Agricultural Member State Modelling) es un modelo econométrico dinámico de simulación, adaptado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) para Argentina, que proyecta el comportamiento del sistema agroindustrial a mediano y largo plazo (hasta 2035).

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Carinata, camelina y colza: su rol en la intensificación de los sistemas agrícolas

Carinata, camelina y colza: su rol en la intensificación de los sistemas agrícolas

Por Giuliana Dellamaggiore – Bruno Ferrari – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Carinata, camelina y colza ganan protagonismo como oleaginosas invernales integradas a rotaciones agrícolas, con creciente inserción a mercados de bioenergía y sistemas agrícolas más sustentables.

 

Rosario, domingo 22 marzo (PR/26) — La colza, la camelina y la carinata integran un conjunto de oleaginosas con creciente inserción en mercados vinculados a la bioenergía —especialmente en el caso de la camelina y la carinata—, bajo esquemas productivos y comerciales diferenciados del complejo oleaginoso tradicional.

El objetivo de este informe es analizar las características productivas y el panorama actual de estos cultivos en la Argentina. El abordaje se presenta en dos entregas: esta primera nota se enfoca en las características generales, el contexto productivo y de mercado, y las principales ventajas de estas oleaginosas; en una segunda publicación se profundizará en su dinámica de comercialización y en los mecanismos de formación de precios.

El avance de estas oleaginosas responde, en parte, a la convergencia entre la necesidad de intensificar los sistemas productivos, los aportes ambientales y agronómicos de estos cultivos y la expansión de los mercados energéticos sustentables. A continuación, se analizan estos factores.

Intensificación agrícola y aprovechamiento del barbecho invernal

La intensificación de los sistemas agrícolas, orientada a mejorar la eficiencia productiva, encuentra en estos cultivos una alternativa para sumar etapas productivas a las rotaciones, generar una renta adicional y reemplazar el barbecho por períodos activos de fotosíntesis y fijación de carbono. Según el caso específico, actúan como “cultivos de servicio con renta” o puentes verdes, al ocupar ventanas productivas asociadas a períodos de descanso del suelo.

Dado que en Argentina existen amplias superficies en barbecho invernal —especialmente en regiones alejadas de la influencia marítima—, estas especies encuentran su nicho productivo: la colza1 y la carinata se adaptan preferentemente a barbechos más largos, mientras que la camelina, por su ciclo más corto, se ajusta mejor a ventanas productivas más acotadas.

Ventajas productivas y ambientales 

De acuerdo con investigaciones de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), el desarrollo de raíces profundas y pivotantes en este grupo de cultivos favorece la descompactación biológica, mejora la aireación del suelo y aumenta la infiltración de agua, contribuyendo a un funcionamiento más eficiente del perfil edáfico.

Asimismo, estos cultivos presentan una elevada producción de biomasa, con un aporte significativo al balance de carbono del sistema, ya que parte de esa biomasa se incorpora al suelo y promueve el incremento del carbono orgánico y la disponibilidad de nutrientes.

A ello se suma el efecto alelopático de estos cultivos —especialmente en la camelina—, que contribuye al control de malezas y permite entregar el lote en mejores condiciones para el cultivo siguiente. Este atributo resulta clave en zonas con presencia de malezas resistentes, donde los barbechos prolongados son costosos, y refuerza el valor de la diversificación de rotaciones como herramienta central del manejo integrado de malezas, en línea con los enfoques promovidos por la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid2.

Demanda específica y destino energético

El desarrollo de estas oleaginosas invernales está impulsado por la creciente demanda de la industria energética de aceites certificados con baja huella ambiental, destinados tanto a biodiésel convencional como a biocombustibles avanzados, como el Aceite Vegetal Hidrotratado (HVO) y el Combustible Sostenible de Aviación (SAF).

Dentro de estos mercados, el SAF se posiciona como una de las principales alternativas para la descarbonización del transporte aéreo, permitiendo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 80% respecto de los combustibles fósiles tradicionales.

Actualmente existen más de 300 proyectos de desarrollo de SAF en 40 países  con Estados Unidos concentrando aproximadamente el 35% de la capacidad proyectada. En ese marco, en agosto de 2025, YPF y Essential Energy firmaron un acuerdo para la creación de Santa Fe Bio, una biorrefinería destinada a la producción de HVO y SAF en Argentina.

No obstante, el fuerte impulso que cobró la demanda de SAF en base a los últimos compromisos regulatorios y objetivos de descarbonización, incluidos mandatos de mezcla y metas de reducción de emisiones, en Europa, Estados Unidos y economías de Asia hacen prever una necesidad estructural de ampliar la capacidad instalada en el mediano plazo.  Este escenario abre nuevas oportunidades para cultivos oleaginosos alternativos capaces de abastecer materias primas sostenibles para la industria energética.

Localización, superficie implantada y rindes

En términos generales, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la colza presenta mayor concentración en Tucumán, Chaco y Santiago del Estero, con presencia adicional en Santa Fe y Córdoba.

En la provincia de Buenos Aires conviven la colza y la camelina en las zonas centro, norte y sudeste, mientras que en el sudoeste bonaerense la camelina adquiere mayor relevancia. Entre Ríos es la provincia con mayor superficie implantada con oleaginosas invernales del país: según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, alcanzó 31.200 ha y una producción total de 48.620 t la campaña 2025/26.

Según comentó el experto Jorge Bassi en el podcast “Levantando la perdiz” de AAPRESID del 3 de junio de 20253, la superficie total implantada con oleaginosas invernales en Argentina se ubicó en torno a las 170.000 ha en 2025, lo que representa un crecimiento significativo respecto de tres años atrás, cuando las estimaciones rondaban las 30.000 ha.

 

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), para la campaña 2024/25, la colza alcanzó una superficie sembrada de 35.147 ha y una producción de 58.379 t. Los rendimientos promedio de la colza son cercanos a 2 t/ha, con marcadas diferencias regionales: desde 1,6 t/ha en Córdoba hasta valores próximos a 3,5 t/ha en el sudeste bonaerense.

En el caso de la camelina y la carinata, si bien no existen aún estadísticas oficiales consolidadas, estimaciones basadas en información de empresas y acopios indican superficies superiores a las 35.000 ha en cada cultivo para la campaña 2025/26. Los rendimientos actuales se ubican entre 0,6 y 1,2 t/ha en camelina y en torno a 1,4 t/ha en carinata.

Desafíos y oportunidades

El principal desafío de la cadena a nivel global es desarrollar nuevas fuentes de energía renovable que atiendan el incremento exponencial de la demanda proyectada. A nivel local, voces del sector coinciden en que el desafío central consiste en traducir los beneficios ambientales de estos cultivos en valor económico concreto para el productor, lo que exige avanzar en esquemas de certificación que vinculen la producción primaria con las cadenas industriales de aceites y biocombustibles.

Esto implica, a su vez, generar las bases para un crecimiento orgánico: seleccionar los mejores materiales de semilla, garantizar el acompañamiento técnico durante el cultivo y desarrollar la infraestructura industrial para ofrecer soluciones logísticas adecuadas a los productores.

En materia de mejoramiento genético, persiste el reto de acompañar la expansión territorial de estas oleaginosas mediante una mayor adaptación genética a la diversidad de ambientes productivos del país.

Según INASE, más del 50% de los cultivares disponibles de estos tres cultivos se inscribió en los últimos dos años y, en colza, más de un tercio de los registros de la última década corresponde a 2025, lo que evidencia una fase de aceleración en el desarrollo genético.

En los últimos diez años, las inscripciones de cultivares combinan participación pública y privada, aunque con predominio empresarial. En camelina, la mayoría de los registros desde 2016 fueron solicitados4 por firmas extranjeras con representación local.

En carinata, el 75% de los cultivares fue inscripto por una empresa nacional radicada en Santa Fe, la cual cuenta con un programa de investigación de carinata radicado en Venado Tuerto con ensayos a campo en todo el territorio agrícola.

En colza, de los 54 cultivares registrados, 46 corresponden a empresas extranjeras, 6 a una firma nacional y 2 fueron solicitados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. En términos territoriales, la representación se concentra principalmente en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

 

Desde la perspectiva agronómica, los principales desafíos se concentran en el manejo, especialmente en la etapa de implantación; en tanto que el desarrollo comercial de estos cultivos enfrenta, además, desafíos vinculados a la escala y continuidad de la oferta, la articulación entre los distintos eslabones de la cadena y el cumplimiento de certificaciones y estándares de sostenibilidad exigidos por los mercados de bioenergía.

Al respecto, el especialista Rubén Dicún5 subraya que la carinata se desarrolla bajo un esquema de producción trazado y certificado, y que su valor no debe medirse únicamente por el margen directo: integrada como alternativa invernal en la rotación, mejora las condiciones del suelo y contribuye al desempeño del cultivo siguiente, por lo que su verdadero rendimiento solo se comprende al analizarlo dentro del sistema productivo.

En este contexto, diversos expertos coinciden en que Argentina cuenta con una ventaja comparativa real: la disponibilidad de superficie libre en invierno y las buenas prácticas de labranza de sus productores la posicionan como un actor estratégico en el desarrollo de biocombustibles y en la inserción de su complejo agroindustrial en la transición energética global.

Desarrollo e investigación

La consolidación de estos cultivos en Argentina se sustenta en un trabajo sostenido de investigación orientado a su adecuada inserción en las rotaciones agrícolas. La FAUBA desarrolla en ese sentido líneas de estudio centradas en la caracterización genética y la zonificación ambiental, con una trayectoria consolidada en colza y carinata a la que se suma, más recientemente, investigación específica sobre camelina.

La combinación de herramientas de modelización y ensayos a campo, articulada con inversiones privadas en investigación y desarrollo y con el apoyo de organismos públicos, permite acelerar la transferencia de resultados.

Este esquema de cooperación público-privada constituye un ejemplo a seguir para acortar la curva de adopción de estos cultivos y consolidar su inserción en el sistema agrícola argentino.

 

 

Los autores agradecen la colaboración de Jorge Bassi, Rubén Dicún y Luciana Huergo por su revisión del documento y sus aportes durante la elaboración de esta nota.

La colza presenta cultivares de hábito invernal y primaveral, cuya adecuada adaptación al ambiente y a la fecha de siembra resulta clave para optimizar los rendimientos.
2 Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID). (2017, 25 de septiembre). Rotación de cultivos: primera herramienta para luchar contra las “malezas resistentes”.
3 Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=91iwc5WUPfQ&list=PLMiwxgAFUG9eDnVJww_zVlj3eUjFVtunO&index=25 
4 El solicitante es quien presenta formalmente el cultivar para su inscripción en INASE, ya sea quien desarrolló genéticamente el material, o el titular de los derechos comerciales en el país. El representante es quien actúa en nombre del solicitante, generalmente cuando el desarrollador es extranjero.
5 Licenciado en Administración de Empresas (UBA), Country Head Argentina de Nufarm Argentina (ex Nuseed), empresa multinacional de semillas especializada en tecnología para cultivos agrícolas.

Fuente: BCR Informativo Semanal

Primicias Rurales

Crece la volatilidad en el mercado de granos en medio del conflicto en Medio Oriente

Crece la volatilidad en el mercado de granos en medio del conflicto en Medio Oriente

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
La exportación de girasol hace historia. La competitividad del maíz argentino se agudiza por la presión de oferta y fletes más caros. Los fondos especulativos extreman su posición comprada en futuros agro, impulsando los precios.

Rosario, sábado 21 marzo (PR/26) — No es novedad que esta campaña los números productivos son auspiciosos, con récord en trigo, maíz y la mejor cosecha del siglo para el girasol.

La gran noticia que se le suma al ciclo 2025/26 es la salida externa que están teniendo los granos argentinos, permitiendo encontrarle un destino a los abultados suministros que está dejando el avance de la cosecha hasta ahora. Con precios altamente competitivos, la exportación de trigo, de girasol y ahora de maíz están rompiendo techos, dinamizando la demanda del sector exportador en el mercado interno y, con ello, la comercialización y flujo de descarga.

1– Las exportaciones de girasol están volando

Las exportaciones del complejo girasol rompen todo registro y están en máximos históricos. Con 391.000 toneladas de aceite embarcadas en lo que va del primer trimestre, es el mejor arranque aceitero de campaña desde 2005. Sin embargo, más allá de la extraordinaria performance exportadora de la industria, la exportación de semilla de girasol está marcando números nunca vistos: en lo que va del trimestre, se embarcaron 421.136 tn; 12 veces la cifra del año pasado (31.688 tn) y casi 17 veces el promedio de los últimos cinco años (25.000 tn) a esta altura. En el siguiente gráfico se dimensiona visualmente el registro.

 

Al homogeneizar las exportaciones de aceites, pellets y harinas de girasol en semillas procesadas equivalentes, advertimos que en lo que va del año se utilizaron 1,12 Mt de semillas para producir los derivados industriales que se exportaron en lo que va de la campaña. Este registro es más del doble que el promedio de los últimos cinco años y 1,7 veces la cifra del año pasado a esta altura.

Dentro de esta dinámica comercial tan ágil para la abultada campaña de girasol, la producción argentina incluso llegó a irrumpir en mercados que no son habituales compradores. En un hecho sin precedentes, incluso uno de los mayores exportadores mundiales de semillas y aceite de girasol llegó a comprar cargamentos de girasol argentino. Bulgaria apareció por primera vez en años dentro de los destinos de las exportaciones de este cultivo. El país europeo explicó el 37% de las compras de semillas en bruto.

Por supuesto, el enorme tonelaje descargado en los puertos de exportación tuvo su correlato directo en el mercado interno. El apetito por la producción argentina se expresó puertas adentro en la forma de compras de totales que llegaron a 3,1 millones de toneladas a esta altura del año. De esta forma, la 2025/26 de girasol anota su segundo registro más alto del siglo, a la par de la 2007/8. Asimismo, y en una comparativa entre campañas, el ritmo comercial es 62% superior al registro de la campaña anterior a esta altura y 111% más que el promedio del último lustro.

2- El primer mes de campaña de maíz se perfila para romper récord de exportación

La cosecha de maíz avanza al 14% a nivel nacional y en lo que va de marzo ya se descargaron 3 Mt en los puertos del Gran Rosario, 1,4 Mt más que el año pasado a esta altura. La comercialización interna avanza a paso firme, habiendo comprometido hasta ahora el 30% de las toneladas esperadas para esta campaña, 10 p.p. por encima del ciclo pasado.

Teniendo en cuenta las toneladas embarcadas y las que restan por hacerlo durante el mes de marzo, el programa exportador para el primer mes de la campaña de maíz indica que será récord, superando las 4 Mt exportadas del cereal.

A pesar de las subas de los costos globales de fletes marítimos, el maíz argentino sigue siendo el más competitivo del mundo, aprovechando la ventana típica de competitividad global hasta que ingresen al mercado las toneladas brasileras a partir de junio/julio.

 

 

En Chicago, los futuros por maíz se apalancaron gracias al conflicto en Medio Oriente y el aumento de exposición por parte de los fondos a commodities agro.

Desde que el escenario internacional comenzó a tensionarse, el contrato de referencia por maíz subió un 6%. Al mismo tiempo, las primas FOB que se negocian para el maíz argentino se debilitaron, en parte por la presión de oferta y en parte por el aumento de los costos de los fletes marítimos.

Sin embargo, las subas en Chicago sirvieron para que el precio de exportación a cosecha se revalorizara US$ 15/t desde enero hasta ahora. La dinámica de los precios de exportación ayudó a sostener los precios en el mercado de futuros local, que promedian entre US$ 182/t y US$ 186/t.

3- Radiografía del comercio mundial de granos. Volatilidad en medio de la guerra

El Estrecho de Ormuz sigue virtualmente cerrado, con una caída del 94% en el tráfico de buques. Las hostilidades continúan en Medio Oriente y, lejos de apaciguarse, se profundiza la destrucción de infraestructura y el bloqueo al comercio internacional. En un escenario global complejo, con noticias en constante desarrollo y un desenlace que no cuenta con un consenso común, la volatilidad y el juego de los fondos especulativos está teniendo un rol clave en la dinámica de los precios del agro.

Durante el lunes de esta semana, el futuro más operado por soja en Chicago sufrió la caída diaria más importante desde julio del 2024, perdiendo US$ 20/t en una sola rueda y activando el límite automático del CME para ponerle un piso al derrotero.

La noticia de que el presidente Donald Trump aplazaría su viaje a China dominó los titulares de ese día. La promesa de que los asiáticos sumarían 8 Mt de soja a sus compras de 12 Mt de esta campaña estaba completamente descontada en precios por el mercado, que sigue muy de cerca la evolución de las relaciones bilaterales.

La prórroga del viaje del presidente norteamericano se lee como un fundamento bajista al no darle el sustento necesario a la promesa de compras de esos porotos adicionales por parte de China.

En términos económicos, los industriales chinos obtienen importantes márgenes operativos al comprar soja brasilera, mientras que están en rojo si importan porotos norteamericanos. En plena contra estación, no hay otro sentido más que político para que importadores asiáticos absorban más toneladas estadounidenses.

Sin embargo, lo relevante de esta semana más allá de las especulaciones frente a la demanda, es la evidencia del nuevo nivel de volatilidad que se apoderó de Chicago. La soja había alcanzado máximos en veintiún meses el viernes pasado y cayó como un piano frente a un solo titular, siendo que le quedan fundamentos alcistas internos y externos (biocombustibles y precio del petróleo).

La volatilidad anualizada en las últimas diez ruedas escaló a máximos desde julio del 2023 y los fondos especulativos tienen un papel protagonista en esta dinámica.

 

Desde fines de enero que puede verse un claro cambio de tendencia en las apuestas por los mercados de futuros agro. La circulación de noticias en torno a Estados Unidos y el incremento de las tensiones con Irán anticipaban un escenario futuro complejo que poco a poco fue materializándose hasta el concreto estallido de las hostilidades militares.

Antes que comience la vorágine compradora de futuros agro, la soja cotizaba por debajo de los US$ 390/t en Chicago. El viernes pasado, llegó a operarse en US$ 451/t, es decir, un 16% más en siete semanas. Esta dinámica impulsó una fuerte y generalizada toma de ganancias el lunes pasado al circular una noticia con un tinte bajista para la soja.

Más allá del recorte en posiciones largas a principios de semanas, los fondos siguen comprados y muy fuerte en commodities agro. La posición neta es comprada en más de 600.000 contratos entre granos y derivados, un aumento del 337% entre fines de enero y la actualidad. Este contexto le otorga un importante poder de fuego a los fondos y explica el nivel de volatilidad al que están expuestos las cotizaciones agro.

En una misma rueda, el reordenamiento de cartera ya sea por toma de ganancias, por cambios en expectativas o por alguna noticia que dispare las anteriores pueden tener un impacto violento en el visor de precios.

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
¿Qué esperar para la demanda de agro argentino de África en la próxima década?

¿Qué esperar para la demanda de agro argentino de África en la próxima década?

Matías Contardi – Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario
Que se proyecta para la demanda de estos países en granos, aceites, harinas, carnes y lácteos. Una de las regiones que promete mayor crecimiento de población en un contexto global de caídas de tasas de natalidad.

 

Rosario, miércoles 18 marzo (PR/26) — África espera sostenerse como un continente protagonista del crecimiento económico reciente y por venir. Junto con Asia, estas dos regiones concentran naciones que en muchos casos vienen creciendo a tasas por encima de países desarrollados. Esto les da un atractivo cada vez más elevado como mercados agroindustriales.

Por su expansión, su heterogeneidad y sus más de cincuenta estados, África en sí no podría considerarse un mercado único. Es mejor entenderla como una región que engloba múltiples mercados de las más diversas características. Sus países son varían en escala económica, ingreso por habitante, esquemas de comercio internacional y hasta en sus capacidades para garantizar la propia integridad territorial.

Como primera y más amplia división, podemos partir África en dos regiones: África del norte y África Subsahariana. La primera está compuesta por Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos, todas naciones con sus territorios mayoritariamente al norte del desierto del Sahara. El resto de los países africanos componen África subsahariana.

Esta última espera ser la región del mundo que más crezca en población en la década que viene, con un crecimiento del 2,3% anual, mientras África del norte espera ser la segunda región que más crezca en cantidad de habitantes, estimándose un 1,6%, según estimaciones de OCDE y FAO.

De este modo, África Subsahariana y África del norte proyectan acumular el 17,5% y el 6,3%, respectivamente, de la población global hacia 2034. Si bien el continente africano engloba países con perspectivas de crecimiento muy recortadas y severos problemas pendientes para la próxima década, no deja de ser un espectro de mercados con grandes oportunidades para el comercio exterior argentino.

En este sentido, Argentina tiene dos acuerdos específicos con África: un acuerdo de libre comercio con Egipto en vigencia desde septiembre de 2017 y un acuerdo de comercio preferencial con la Unión Aduanera del África Austral (SACU: Sudáfrica, Botsuana, Lesoto, Namibia y Suazilandia) desde abril del 2016.

Más del 90% de las exportaciones argentinas a África consisten en productos agroindustriales, con los complejos soja, maíz y trigo como protagonistas y destacadas participaciones de las cadenas lácteas y cárnicas.

África subsahariana espera contribuir 14% adicionalmente a la demanda mundial de commodities en la próxima década. Si bien el crecimiento económico de esta subregión se ubicará por debajo de la media global, el elevado crecimiento poblacional en términos absolutos, y de población urbana especialmente, impulsarán la demanda de alimentos.

No conforme con ello, hay altas expectativas por crecimientos de dos dígitos para la demanda de carnes en la próxima década, de acuerdo con las previsiones del reporte de OCDE-FAO. De hecho, las importaciones totales de commodities agro en África esperan escalar un 55% hacia 2034, de acuerdo con ambos organismos.

En este contexto, se prevé que África aumente sus importaciones de commodities agro ya que su demanda crecería por encima de la producción doméstica. Trigo, arroz, azúcar y sus productos derivados, entre otros, serían los protagonistas.

Comparando los datos del 2025 con las proyecciones hacia el 2034 de OCDE-FAO, África espera demandar 12 millones de toneladas adicionales de trigo, 6 millones de toneladas más de maíz y 7 millones de toneladas de arroz por encima de los niveles del año que acaba de terminar.

De esta manera, la demanda de importaciones de trigo crecería un 22%, guarismo que espera ser del 28% para el maíz y del 38% para el arroz. 

Además, en la próxima década las importaciones de aceites vegetales esperan subir un 24%, pasando de 11,8 a 14,6 Mt de aceites. Por otro lado, las importaciones de harinas y pellets vegetales crecerían un 28%. De esta manera, pasarían de importar 4,2 Mt a 5,4 Mt hacia 2034.

Con una población africana que pasaría de 1.500 millones de habitantes en 2025 a más de 1.800 millones en 2034, este crecimiento poblacional apuntalado por la mejora del ingreso impulsaría el consumo total de carne del continente en un 33% hacia 2034, de acuerdo con OCDE-FAO.

Como parte de este crecimiento no podrá ser abastecido con producción doméstica, se espera en la próxima década un crecimiento del volumen importado de carnes del 42%. De esta manera, dentro de diez años África demandará cerca de 1,5 millones de toneladas adicionales de carne, totalizando importaciones por cerca de 5 Mt al año.

Este crecimiento espera estar compuesto por casi un millón de toneladas de carne aviar y más de 200.000 toneladas adicionales tanto de carne vacuna como de carne porcina. Esto representaría crecimientos de importaciones del 42% para carne aviar, del 24% para la carne bovina y del 121% para la carne de cerdo.

Para tomar dimensión de estos crecimientos para la carne bovina, la cuota Hilton hacia la UE de la que dispone Argentina es de 29.389 toneladas al año, por lo que el crecimiento de la demanda importadora en África espera ser siete veces superior a esta cuota en volumen. Naturalmente, la demanda de cortes no es la misma en dos regiones tan distintas en términos culturales y de ingreso, con diferentes potenciales en ambos mercados.

No conforme con ello, África espera crecer también en sus consumos de lácteos, con una producción limitada, lo que podría impulsar aún más sus importaciones, especialmente en el norte de África. Las importaciones de leche en polvo aumentarían más del 20% en la próxima década, en tanto las de manteca crecerían un 48% y las de quesos un 78%, siempre según las proyecciones de OCDE-FAO.

Asimismo, África es hace más de una década el principal continente consumidor de legumbres del mundo en términos de consumo de legumbres por habitante, con expectativas de un consumo superior a los 12 kilos por persona por año hacia 2034 desde niveles superiores a los 10 kilos actualmente. Ninguna región supera este nivel de consumo por habitante.

Para finalizar, merece la pena destacar que de los más de cincuenta estados que componen África, seis países concentran más del 60% de la economía regional: Nigeria (18% del PIB de África), Sudáfrica (15%), Egipto (13%), Argelia (7%), Angola (5%) y Marruecos (5%).

En línea con su relevancia económica, estos destinos concentran a la vez más del 60% de las exportaciones argentinas al continente africano. En una edición venidera del Informativo Semanal caracterizaremos a en específico a estos países y su potencial para el comercio exterior argentino.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal 

Fuerte dinamismo en las exportaciones de Santa Fe en 2025, con la agroindustria como motor

Fuerte dinamismo en las exportaciones de Santa Fe en 2025, con la agroindustria como motor

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Durante el último año, los envíos al exterior con origen en la provincia de Santa Fe totalizaron U$S 16.182 millones, marcando un incremento interanual de más del 5%. Los complejos agroindustriales explicaron 9 de cada 10 dólares generados.

Rosario, lunes 16 marzo (PR/26) — Santa Fe es una provincia clave en la economía nacional, ya que forma parte del núcleo más productivo de la Región Pampeana, siendo el sector agroindustrial un pilar fundamental de su desempeño. Como consecuencia, la provincia posee un rol preponderante en la elaboración de productos de exportación.

Según datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), en 2025 las exportaciones con origen en la provincia de Santa Fe totalizaron 32,6 millones de toneladas (Mt), lo que representa un incremento del 10,1% en comparación al año anterior, y un sólido aumento del 20,9% respecto al promedio de los últimos cinco años. Incluso, analizando los datos en términos históricos, este volumen resulta el segundo más elevado desde el inicio de la serie en 2017, únicamente por detrás del año 2019.

Sin embargo, la disminución de los precios FOB impidió que este aumento en los volúmenes se trasladara en su totalidad al ingreso de divisas.

De esta manera, el valor de las exportaciones provinciales en 2025 ascendió a U$S 16.182 millones, marcando un incremento del 5,2% respecto a 2024 y posicionándose 7,4% por encima del promedio. 

Al realizar un análisis por grandes rubros, queda de manifiesto que el sector agroindustrial fue el mayor responsable del incremento en las exportaciones provinciales, en el marco de una gran campaña agrícola y de diversos incentivos fiscales a lo largo del año que impulsaron las ventas externas del sector.

En este sentido, se advierte que los volúmenes exportados de manufacturas de origen agropecuario (MOA) crecieron un 4% interanual en 2025 y se situaron 21% por encima de la media. Al igual que en los años anteriores, este sector fue el que más contribuyó al valor total de las exportaciones, dando cuenta del 74% de las ventas externas por un monto de U$S 11.916 millones.

Por su parte, las exportaciones de productos primarios (PP) crecieron un 30% frente a 2024 y un 28% en relación con el promedio. Este rubro concentró el 16% del valor de las exportaciones con origen en la provincia de Santa Fe, por un total de U$S 2.631 millones.

De esta manera, la agroindustria se destacó nuevamente como el principal rubro que aporta divisas en nuestra provincia, siendo responsable del 90% del valor de las exportaciones de Santa Fe durante 2025 y marcando una participación máxima desde, al menos, 2017.

En cuanto a las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI), las mismas marcaron un descenso del 10% interanual y se ubicaron 28% por debajo del promedio, siendo el único rubro que registró caídas en comparación con años anteriores.

En términos de valor, las ventas externas de MOI totalizaron U$S 1.500 millones, aportando el 9% del ingreso de divisas por exportaciones de la provincia. Finalmente, los envíos al exterior de combustibles y energía (CyE) mostraron un aumento interanual del 9% y un sólido avance del 33% respecto a la media de los cinco años previos. Como resultado, el valor de estas totalizó U$S 136 millones, aunque siendo responsables de apenas el 1% del valor total exportado de la provincia.

Se destaca que en 2025 las exportaciones de bienes santafesinos llegaron a 135 países del mundo; ello es, el 70% de las naciones reconocidas por la ONU. Del total exportado, casi la mitad (48%) tuvo como destino el continente asiático, en tanto le siguen, en orden decreciente, los embarques destinados a América (27%), Europa (15%) y África (9%), y un envío casi insignificante a los países de Oceanía.

Diferenciando específicamente por país, India emerge como el principal receptor de los envíos con origen en Santa Fe, recibiendo el 15% del valor exportado en el año, lo que equivale a exportaciones por un valor de U$S 2.411 millones.

Casi la totalidad de estas exportaciones con destino al país asiático (99,3%) corresponde al segmento “grasas y aceites”, dentro del rubro MOA, destacándose específicamente los envíos de aceite de soja. Este dato guarda sentido, puesto que India es uno de los países con mayor consumo de aceites vegetales en el mundo y siendo que Santa Fe concentra cerca del 80% de la capacidad de crushing de oleaginosas en nuestro país.

El segundo mayor destino de las exportaciones de nuestra provincia fue China, donde se envió el 11% de los bienes exportados en 2025, por un total de U$S 1.730 millones. En este caso, el 60% de las exportaciones corresponden al segmento “semillas y frutos oleaginosos”, perteneciente al rubro PP, explicado por las ventas de porotos de soja sin procesar. En segundo lugar, se destacan los envíos de carnes, dentro del rubro MOA, responsables del 28% de las exportaciones al gigante asiático.

Finalmente, Brasil completa el podio de los principales países de destino, recibiendo el 8% de las exportaciones de bienes de Santa Fe por un total de U$S 1.336 millones. En este caso, los productos que se enviaron fueron más diversos, destacándose material de transporte terrestre (23%) perteneciente a las MOI, productos lácteos (19%) pertenecientes a las MOA, y cereales (18%) que forman parte del rubro PP.

Por último, se destaca que, a nivel nacional, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) indican que en 2025 Argentina logró exportaciones de bienes por U$S 87.111 millones, marcando un incremento interanual del 9,3% y ubicándose 18,3% por encima de la media.

Un dato sobresaliente es que 9 de cada 10 dólares que genera la provincia de Santa Fe por exportaciones de bienes corresponden al sector agroindustrial, de manera que lo que ocurra con las cotizaciones FOB de estos productos impacta de manera directa en la generación de divisas de nuestra provincia.

Así, si bien los volúmenes exportados de productos agroindustriales (MOA + PP) se incrementaron un 11% interanual en 2025, la caída en los precios de exportación impidió que la totalidad del incremento se trasladara al ingreso de divisas.

Por otra parte, los precios FOB de los bienes del rubro MOI registraron un importante incremento interanual, pero el menor desempeño del sector en Santa Fe durante el año, que registró una caída del 10% en el volumen de exportaciones, no logró tomar ventaja de esta situación.

En este contexto, los resultados del año ponen de manifiesto tanto la fortaleza del marcado perfil exportador santafesino como su dependencia de la evolución de precios de los commodities en los mercados internacionales.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Precios internacionales de carne vacuna en alza, con el impulso de fundamentos propios

Precios internacionales de carne vacuna en alza, con el impulso de fundamentos propios

En un contexto internacional en el que se anticipa una posible presión alcista sobre los precios de los alimentos el mercado de las carnes, y particularmente el de la carne vacuna, parece adelantarse a estos movimientos impulsado por fundamentos propios.

Rosario, domingo 15 marzo (PR/26) — Si se analiza la evolución del Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), basado en una canasta de productos alimenticios comercializados internacionalmente, observamos que en febrero registró un promedio de 125,3 puntos.

A pesar de la mejora registrada en el último mes, el índice todavía se ubica 22% por debajo de los máximos alcanzados en marzo de 2022 (160,2 puntos), tras el inicio de la guerra en Ucrania, nivel que podría considerarse una referencia potencial hacia la cual podrían volver a escalar los precios en un escenario de suba sostenida de la energía.

 

 

Desde entonces, los precios de los lácteos registran bajas promedio del 20%, los cereales del 36%, los aceites del 31% y el azúcar del 27%.

En contraste, el Índice de Precios de las Carnes —que incluye carne vacuna, aviar, porcina y ovina— es el único que muestra un aumento durante ese mismo período, acumulando un aumento cercano al 8%.

Dentro del complejo cárnico, la carne vacuna y la carne ovina son las que registran los mayores incrementos, 12,5% y 33,5%, respectivamente. En el caso de la carne ovina, si bien el aumento es más pronunciado, su impacto sobre el consumo global es considerablemente menor en comparación con la carne vacuna.

De acuerdo con el último informe de la FAO, la firmeza en las cotizaciones internacionales de la carne vacuna responde principalmente al sólido nivel de demanda proveniente de China y Estados Unidos.

Esta dinámica sostiene los precios de exportación de los principales proveedores mundiales, especialmente Australia y Brasil, cuyas cotizaciones tienen una incidencia directa en la conformación del índice global de carnes.

 

 

Según las últimas proyecciones publicadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de carne vacuna se reduciría en cerca de 1 millón de toneladas durante 2026, reflejando principalmente el proceso de recomposición de stocks ganaderos en varios países productores.

Al mismo tiempo, la demanda internacional continuará expandiéndose, con un comercio global que superaría las 12 millones de toneladas, consolidando el crecimiento del mercado internacional.

Estados Unidos continuará desempeñando un rol clave en este escenario, ampliando su déficit comercial de carne vacuna. Recientes proyecciones del USDA indican que las importaciones estadounidenses podrían superar los 2,5 millones de toneladas en 2026, lo que representaría un incremento del 3,4% respecto de 2025.

No obstante, el ritmo de compras observado en el inicio del año muestra un crecimiento aún mayor, con datos acumulados para el primer bimestre que exceden en un 10% los registros del año pasado, dato que supera ampliamente el crecimiento proyectado para todo el año.

En el caso de China, si bien el esquema de cuotas de importación aplicado desde este año intenta moderar el ritmo de compras observado en los últimos años, hasta el momento los valores ofrecidos por los importadores continúan en ascenso, reflejando la firmeza de su demanda.

Aún sin datos oficiales de la Administración General de Aduanas sobre el volumen efectivamente ingresado en lo que va del año, las referencias de precios FOB para los principales cortes que China compra a Argentina —según datos de APEA— muestran subas cercanas al 40% interanual.

Una dinámica similar se observa en el mercado europeo. Si bien los volúmenes comercializados se mantienen relativamente estables, los precios continúan consolidando una tendencia alcista.

Actualmente, cortes de alto valor comercial como el Ramp & Loin o el bife ancho se negocian desde Argentina a valores FOB de entre USD 21.000 y USD 22.000 por tonelada, lo que implica subas superiores al 30% respecto de los valores registrados a igual fecha del año pasado.

En este escenario, una eventual suba en los precios del gas y del petróleo podría agregar presión adicional al mercado, principalmente a través del aumento de los costos logísticos y de transporte internacional.

No obstante, el impacto sobre el comercio de carne vacuna sería relativamente limitado desde el punto de vista de los flujos comerciales, dado el bajo peso que tienen los países involucrados en el conflicto dentro del mercado global.

 

Según estimaciones del USDA, en 2025 los países de Medio Oriente —entre ellos Israel, Irán, Irak, Siria, Egipto, Turquía, Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes— representaron menos del 5% de la demanda mundial de carne vacuna. A nivel global, esta participación resulta relativamente baja como para generar una disrupción significativa en el mercado internacional.

No obstante, para Argentina la región presenta una mayor relevancia. Destinos como Israel, Qatar y Emiratos Árabes Unidos concentran más del 7% de los embarques totales y cerca del 11% de las divisas generadas por exportaciones de carne vacuna.

 

 

Según datos del SENASA, en los dos primeros meses de 2026 los certificados de exportación de carne vacuna hacia Israel y otros países de Medio Oriente totalizaron unas 11.400 toneladas, equivalentes al 12,5% del total certificado.

En lo que va de marzo —ya con una escalada del conflicto en la región— la participación de estos mercados en las certificaciones se mantiene prácticamente sin cambios, lo que hasta el momento no evidencia señales de disrupción en el comercio.

Aun así, ante un eventual debilitamiento de la demanda proveniente de Medio Oriente, Argentina mantiene una posición sólida en tres de los principales destinos del comercio internacional de carne vacuna: China, Estados Unidos y la Unión Europea.

Estos mercados concentran más del 55% del comercio global y constituyen actualmente el eje central de la demanda internacional de carnes, lo que otorga a Argentina una base comercial sólida y equilibrada dentro del actual contexto geopolítico global.

Primicias Rurales

Fuente:  Rosgan