Exportaciones agro: termina marzo y un primer trimestre récord

Exportaciones agro: termina marzo y un primer trimestre récord

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La alta competitividad de los granos argentinos en el mercado internacional está traccionando niveles de demanda históricos para esta altura del año. Las descargas en puertos también están en máximos.

 

Rosario, domingo 29 marzo (PR/26) — En anticipo de un año que hará historia para el sector agroindustrial, el primer trimestre del 2026 cierra con récord de exportaciones para los principales granos y derivados.

Teniendo en cuenta las toneladas necesarias para la elaboración de aceites y harinas vegetales y las embarcadas como grano, durante los primeros tres meses del año se enviaron al exterior el equivalente a 29 millones de toneladas (Mt) de granos.

 

La producción total de esta campaña ascendería a 160 Mt según las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (ver), un récord histórico para el campo argentino. Considerando los niveles de oferta tan elevados y dado el perfil marcadamente exportador del agro, el efecto en precios es notorio este año, especialmente en maíz y trigo donde la oferta argentina se cuenta entre las más competitivas del mundo. Este posicionamiento ha venido ayudando a traccionar la absorción externa de cereales y oleaginosas.

En los cereales el efecto es notorio, se acumulan factores positivos tales como exportaciones récord de trigo, la segunda mejor performance en los registros para el complejo cebada, el mejor arranque del año para el sorgo en una década y la segunda mejor marca exportadora para el maíz.

Sólo en los primeros tres meses del año se exportaron 8,8 Mt de trigo (11,7 Mt en la campaña), el doble que en los últimos cinco años. Los embarques de cebada alcanzan las 2,5 Mt en el año (2,8 Mt en la campaña); un 40% por encima del promedio para el último quinquenio y un 50% más que en la última década.

Para el sorgo y el maíz la campaña recién comenzó este mes de marzo, aunque solo ello bastó para que los volúmenes de embarques estén en lo más alto. Con los buques que fueron apareciendo en el Line Up para el mes, las exportaciones de maíz llegarían a las 5 Mt, profundizando el récord para marzo y marcando el segundo mejor primer trimestre de la historia, solo por detrás del año pasado. Por sorgo se embarcaron 207.000 toneladas, un 30% más que el año pasado.

En el plano de las oleaginosas, el girasol está rompiendo récord de exportación con la combinación de una excelente performance exportadora de aceites y una dinámica completamente atípica de embarques de semillas.

Entre todo el complejo girasolero, teniendo en cuenta las toneladas equivalentes, la absorción externa superaría las 2 Mt solo en el primer trimestre, 3,7 veces el promedio de la última década. La soja, en cambio, escapa a esta tendencia general y si bien la nueva campaña arranca formalmente el 1ro de abril, en este primer trimestre del año las exportaciones suman 7,3 Mt, un 2% por debajo de la media para el último quinquenio.

De la mano de un ritmo exportador extraordinario, la descarga de toneladas en puertos y plantas a nivel nacional está en máximos y solo vaticina el principio de lo que será un año marcado por la logística. Ya se entregaron más de 21 Mt entre cereales y oleaginosas según el sistema Stop, 22% más que el año pasado a la misma altura.

En plena cosecha de maíz, a nada de comenzar de forma generalizada las labores en soja, a mitad de camino en cosecha de girasol y con una campaña histórica de trigo, el cupo juega un rol fundamental que se traduce en descuentos sobre las cotizaciones para la descarga inmediata.

 

El ritmo de comercialización de granos en el mercado interno viene cortado por la misma tijera que el de exportación y descargas de granos, todo traccionado en esencia por la misma dinámica: oferta récord y demanda que convalida, traduciéndose en búsqueda de originación por parte del sector exportador e industrial. De esta forma, las compras de granos en el mercado físico superan las 52 Mt hacia fines de marzo para la campaña 2025/26; esto es, un 46% más que la campaña pasada en igual período y un 30% por encima del promedio para la última década.

2- Soja: cerrando la 2024/25

El ciclo 2024/25 estuvo marcado comercialmente por el efecto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que modificó el flujo internacional de poroto con los asiáticos pivoteando sobre la soja argentina. Las exportaciones de la campaña cerrarían en 12,4 Mt de soja: 2,7 veces más que la 2023/24, un 88% por encima del promedio para la última década y la segunda mejor marca exportadora de la historia.

La aspiradora china funcionó como un driver de demanda fundamental en el mercado interno que además se encontró altamente solicitado para el procesamiento de porotos en un contexto internacional de elevada demanda por aceites vegetales. Generalmente, la época de mayor competitividad para los porotos argentinos coincide con el inicio de la cosecha, sin embargo, el año pasado, durante los meses de agosto a diciembre del 2025 los embarques de soja superaron las 8,4 Mt, 30% por encima del récord anterior y traccionados completamente por la demanda asiática. Esta dinámica llevó que hacia fines de campaña queden cada vez menos toneladas para procesar.

La molienda total de soja durante el mes de febrero fue de 1,98 Mt según SAGyP, un 25% menos que febrero del 2025 y, sacando la sequía, es la peor performance para el mes en doce años. Sin embargo, teniendo en cuenta la molienda de la campaña hasta febrero y proyectando marzo en base a los niveles de suministros y flujos comerciales por soja, esta Bolsa de Comercio estima que el crushing de la 2024/25 ascendería a 41,6 Mt, apenas por debajo de la campaña pasada y 6% delante del promedio para la última década.

 

Entre los embarques y el procesamiento de la soja, la campaña 2024/25 cerraría con una absorción de 54,1 Mt, la segunda más alta en la historia para los dos principales drivers de demanda de soja argentina. De esta forma, las existencias que pasan para la nueva 2025/26 se estiman en 3,8 Mt. Sin tener en cuenta el 2023, año de la histórica sequía, este nivel de stock final es el más bajo en una década.

3- En línea de largada para la campaña sojera 2025/26, se disparan las importaciones de soja paraguaya

La cosecha de soja está a días de comenzar y se comprometieron 8,5 Mt de la 2025/26 hasta ahora; en línea con el volumen del año pasado pero un 24% debajo del promedio para la última década.

Sin una oferta interna generalizada hasta el momento, desde el lado de la demanda, las fábricas locales sí hacen visible su decisión por mantener un volumen operativo estable y esto se evidencia sobre todo en un elevado nivel de absorción de producción proveniente del Paraguay.

En este escenario, el papel de la materia prima importada del país vecino toma mayor relevancia. Paraguay está cerrando lo que se estima podría ser una nueva cosecha récord de más de 11,53 millones de toneladas, con lo cual se presenta bien abastecida para cubrir las necesidades de la industria argentina de crushing.

A su vez, este hecho ayuda a explicar las elevadas cifras de importación de soja que se registran hasta el momento. Se estima que para el primer trimestre del año las importaciones de poroto provenientes de nuestros vecinos paraguayos alcancen las 1,4 Mt de porotos de soja, de acuerdo con datos de SENASA.

 

Desde el lado paraguayo, nuestros hermanos limítrofes vienen manteniendo un ritmo exportador en máximos de, por lo menos, la última década. Según el USDA, desde Paraguay se exportarían 7,7 Mt esta campaña, la segunda mejor marca de su historia, y que ya habría completado 35% de su programa exportador. Es decir, el total exportado en grano es casi la cuarta parte de la producción estimada para la 2025/26. El dato revela lo abultado de los stocks disponibles para vender al exterior desde ese origen, cumpliendo también con la demanda de materia prima de las plantas de procesamiento locales. En este sentido, la competencia juega como un limitante para las subas del nivel de precios de la oleaginosa ofrecida en el mercado interno.

4- La disparada del petróleo por el conflicto armado en Medio Oriente abre una ventana a los biocombustibles

El conflicto armado en Medio Oriente ya está llegando al mes de duración, y el petróleo fue el principal commodity afectado tanto por las interrupciones en la cadena de suministros como por los ataques iraníes al complejo productivo petrolero de la región, con el WTI subiendo hasta 47%.

Frente a este escenario, mediante la Resolución 79/2026 de la Secretaría de Energía se incrementó el límite máximo de oxígeno en naftas hasta el 5,6% para facilitar las mezclas con mayor contenido de etanol. En este sentido, si bien el corte obligatorio se mantiene en 12%, las petroleras podrían voluntariamente subirlo hasta un 15% para hacer frente al contexto internacional. De efectivizarse este mayor porcentaje de mezcla, el uso doméstico de maíz para producción de etanol podría sumar otro medio millón de toneladas, si se mantuviese la proporción actual de participación respecto a la caña de azúcar, dinamizando inversiones en el sector.

Estados Unidos, por su parte, reaccionó de manera similar. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. oficializó la entrada en vigor del corte con etanol en naftas del 15% (E15) a nivel nacional. Según las últimas estimaciones del USDA, en Estados Unidos el uso de maíz en etanol explica el 42,5% del consumo interno por el cereal, siendo el segundo mayor factor de demanda para el maíz norteamericano luego del uso forrajero. En la misma sintonía se encuentra el uso de aceite de soja para la producción de biodiesel, donde las expectativas para la campaña estadounidense 2026/27 están puestas a que explique más de la mitad del consumo interno de aceite de soja. En Argentina, en tanto, el uso de maíz para la producción de bioetanol explica entre un 10% y un 14% del consumo interno, según la campaña.

Así las cosas, el aceite de soja y el maíz encontraron impulso en el mercado de referencia de Chicago. La alta vinculación de ambos cultivos con el sector energético explica el importante dinamismo de los precios en las últimas semanas.

Primicias Rurales
Fuente: Informativo Semanal BCR
¿Comienza una etapa de crecimiento?

¿Comienza una etapa de crecimiento?

Se conoció la información de Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente al primer mes de 2026. El indicador oficial encadenó su segundo mes de crecimiento durante el mes de enero, creciendo 0,4% respecto del mes previo.
Buenos Aires, 29 de marzo (PR/26) .-  El mes previo había experimentado un importante crecimiento, de 1,8%, y la continuidad de este incremento en la actividad resulta alentadora. En ese sentido, cobra más impulso la posibilidad que estemos iniciando una fase 4 en lo que hace al crecimiento económico durante la gestión de gobierno actual. De esta manera, el nivel de actividad se ubica 6,4% por encima del nivel de noviembre de 2023, mes previo al inicio de la presidencia de Milei, lo que refleja un desempeño destacado. En los últimos 12 meses, el crecimiento que se registra alcanza al 1,9%.

Si se examina la realidad de los principales sectores económicos, en enero gran parte de las actividades económicas tuvieron ligeras caídas, mientras que el crecimiento se asentó en minería, actividad industrial y construcción. No obstante, persiste una gran divergencia acumulada.

En lo que va desde noviembre de 2023 hasta la actualidad, los sectores con mejor desempeño incluyen a la intermediación financiera, la minería y el agro. Se suman a las actividades en terreno positivo transporte y comunicaciones y actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler. Entre los segmentos más rezagados se ubican la industria manufacturera, la construcción y el segmento de turismo internacional.

El caso de la actividad industrial es interesante de analizar porque refleja los vaivenes de la competitividad cambiaria, por un lado, y también los problemas de competitividad estructurales, el impacto de la mayor apertura económica, que afectan tanto a la manufactura como a otros sectores expuestos a fuerte presión competitiva.

Es interesante señalar que la actividad industrial también manifiesta tres fases marcadas durante la era libertaria. Durante los primeros 5 meses la producción industrial cayó 11%, marcando una primera fase similar a la de la economía en su conjunto.

Luego, en una segunda fase se recuperó rápidamente durante los siguientes 7 meses hasta alcanzar el nivel de actividad de noviembre 2023. Sin embargo, la tercera fase resulta marcadamente contractiva (caída de 6% en el nivel de producción). Así, mientras la actividad económica general se encontraba en una fase de estancamiento, la industria manufacturera estaba en una fase recesiva.

Sin embargo, los últimos datos presentan repunte significativo, de 3,1% durante el mes de enero (el indicador específico de producción industrial brinda un resultado más abultado que el que reflejan las cifras del EMAE).

Si observamos en mayor profundidad los sectores que conforman la industria vemos que entre los sectores que se encuentran en mejor situación relativa se encuentran: productos de tabaco (+11,3%), la refinación de petróleo y derivados (creció 8,7% en su nivel de producción), la producción de alimentos y bebidas (+7,4%), Sustancias y productos químicos (+5,6%), muebles y colchones (3,3%).

Entre los sectores con mayores mermas en su producción se encuentran: productos textiles (-28,7%), productos de caucho y plástico (-22,2%), productos minerales no metálicos (-19,2%), vehículos automotores (-16,9%) y productos de metal (-14,3%).

¿Qué pasa con el consumo?

El debate público se ha centrado en la situación del consumo. En ese sentido una forma de interpretar la polaridad que hay en esta cuestión es la siguiente: por un lado, el consumo privado total se encuentra en niveles récord históricos, sin embargo, si se realiza la medición del consumo privado per cápita, queda en evidencia que el nivel es similar al del año 2011.

El consumo privado en el cuarto trimestre de 2025 (último dato disponible de cuentas nacionales), se ubicó 4,4% por encima del que se verificó en el mismo trimestre de 2024. Asimismo, en los primeros dos años de gobierno de Milei el consumo privado, el crecimiento acumulado fue de 8,9%. Con ese desempeño, se erige como el mejor registro de la serie histórica que inicia en 2004, cuando se recalibraron las cuentas nacionales.

Entonces, ¿el consumo de las familias está en niveles récord? Bueno, si se toma en cuenta que la población también crece, el termómetro de la situación de las familias está más relacionado con el consumo per cápita.

Ese indicador refleja un crecimiento también, tanto en 2025 como en los primeros dos años de gobierno, porque aún descontando el crecimiento poblacional el crecimiento ha sido significativo. No obstante, en la comparación histórica el consumo privado per cápita se ubica 2% por debajo del nivel de 2017 y resulta comparable al que se verificó en el año 2011.

Así las cosas, es oportuno resaltar que el buen desempeño macroeconómico que caracteriza a la economía argentina permite comenzar a recomponer el nivel de vida de los argentinos, pero también señalar que solo el crecimiento sostenido durante muchos años podrá permitir revertir la situación de estancamiento relativo acumulada durante más de una década.

Marcos Cohen Arazi – Responsable de la sección Productiva- Ieral

Primicias Rurales

Se lanza el Simposio Regional FERTILIDAD 2026

Se lanza el Simposio Regional FERTILIDAD 2026

Se trata de una jornada técnica para optimizar la nutrición de cultivos y pasturas en ambientes semiáridos y subhúmedos, con foco en el uso eficiente del agua y la innovación productiva.

Buenos Aires, jueves 26 de marzo (PR/26) -. El próximo 20 de mayo de 2026, se realizará en el Hotel Mercure en Santa Rosa, La Pampa, el Simposio Regional FERTILIDAD 2026, un encuentro técnico clave que abordará la nutrición de cultivos y pasturas en zonas semiáridas y subhúmedas, bajo el lema “Innovación y tecnologías para que el agua rinda al máximo”.

La jornada, de modalidad presencial y con cupos limitados, está dirigida a asesores, productores agropecuarios, estudiantes de agronomía y profesionales vinculados al sector. El evento es organizado por el Equipo de Trabajo “Grupo Producir en Semiárida” de la Facultad de Agronomía de la UNLPam y FERTILIZAR Asociación Civil, con la coordinación académica de Martín Díaz Zorita y Esteban Ciarlo.

En un contexto donde la eficiencia en el uso del agua es determinante para la producción, el Simposio reunirá a destacados especialistas para analizar estrategias de manejo de la fertilidad en ambientes con restricciones hídricas, incorporando innovación, nuevas tecnologías y enfoques integrados.

El programa contará con la participación de reconocidos referentes del ámbito académico y técnico, entre ellos Nahuel Reussi Calvo (UNMdP–CONICET), Esteban Ciarlo (FA UBA–Fertilizar AC), Diego H. Rotili (FA UNLPam – América Agroinnova – AACREA), Cristian O. Alvarez (INTA – FA UNLPam), Gabriel Espósito (UNRC), Mirian Barraco (INTA) y Martín Díaz Zorita (FA UNLPam – CONICET), quienes abordarán distintas dimensiones de la nutrición de cultivos en ambientes con limitaciones hídricas.

Asimismo, el Panel de “Integración Aplicada” sumará la mirada de actores del territorio, con la participación de profesionales de la Dirección de Agricultura del Ministerio de la Producción de La Pampa, asesores agronómicos de la región y productores agropecuarios del centro de la zona semiárida pampeana, quienes compartirán experiencias concretas sobre decisiones agronómicas, económicas y de riesgo.

El programa incluirá conferencias magistrales, paneles técnicos y espacios de intercambio, con foco en el agregado de valor al agua, el estado de fertilidad de los suelos y el diseño de estrategias específicas para distintos sistemas productivos.

Entre los contenidos destacados, se abordarán estrategias de fertilización en cereales de invierno y verano, pasturas perennes, soja y girasol, integrando diagnóstico, manejo por ambientes y herramientas de decisión frente a distintos escenarios productivos y climáticos.

El cierre del encuentro estará a cargo del Dr. Martín Díaz Zorita, quien presentará una mirada integradora sobre el manejo de la nutrición en sistemas con limitaciones hídricas, sintetizando los principales aportes de la jornada.

“Estamos muy orgullosos de organizar, junto a la Facultad de Agronomía de La Pampa, la primera edición del Simposio Regional Fertilidad, que se posiciona como un espacio estratégico para actualizar conocimientos, intercambiar experiencias y fortalecer la toma de decisiones en sistemas productivos condicionados por la disponibilidad de agua”, dijo María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar AC.

Más información:

www.fertilizar.org.ar
X: @FertilizarAC

 

 

 

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Fuente: Paula Vázquez

Precios de la carne: Mercados externo e interno en la misma sintonía de escasez

Precios de la carne: Mercados externo e interno en la misma sintonía de escasez

Los precios de la carne vacuna a nivel global continúan mostrando una dinámica claramente diferenciada respecto de las otras dos proteínas animales más consumidas en el mundo: la carne aviar y la porcina.

Rosario, miércoles 25 marzo (PR/26) — El sostenido aumento del precio de la carne vacuna — reflejado en el Índice de Precios de la FAO— es, en definitiva, la expresión de una tensión persistente entre oferta y demanda. Desde 2020 se observa un marcado acercamiento entre la producción y el consumo mundial, configurando un mercado cada vez más ajustado.

El punto de inflexión puede situarse en 2019, cuando China se consolida como el principal importador mundial de carne vacuna, desplazando a Estados Unidos, que hasta entonces ocupaba ese lugar. Desde entonces, el mercado internacional de carne ingresó en una fase de mayor tensión estructural, despertando el interés de los principales países productores por posicionarse como proveedores estratégicos de esta demanda en expansión.

Del lado de la oferta, a partir de 2020 —y con mayor intensidad durante 2021 y 2022— la producción australiana registró una fuerte caída como consecuencia de la severa sequía atravesada en los años previos.

La recuperación iniciada en 2023 coincidió, sin embargo, con una de las mayores contracciones productivas en Estados Unidos, también afectado por una prolongada sequía que redujo su stock ganadero al nivel más bajo de los últimos 75 años.

En paralelo, el firme consumo interno norteamericano profundizó el desequilibrio en su balance comercial. En este contexto, Estados Unidos pasó a importar más del doble de la carne vacuna que exporta al mundo, ampliando de manera significativa su déficit comercial en este rubro.

Para 2026, las últimas proyecciones del USDA difundidas a fines del año pasado anticipan un escenario aún más ajustado. Según el organismo, el consumo mundial apenas compensaría cerca de dos tercios de la caída prevista en la producción global, cercana a 1 millón de toneladas.

En el plano interno, la dinámica muestra rasgos similares. La oferta de carne vacuna se mantiene relativamente limitada frente a un mercado doméstico que, pese al aumento de precios, continúa mostrando firmeza, y a una demanda externa que mantiene un marcado interés por el producto argentino.

Desde comienzos de 2025, el precio de la carne vacuna en Argentina ha liderado los aumentos dentro del conjunto de las carnes, superando tanto la evolución del pollo como la del cerdo. No obstante, es a partir del segundo semestre cuando se observa el mayor salto en los valores.

En términos interanuales, los últimos datos publicados por el IPCVA a enero de 2026 muestran que el precio promedio de los cortes de carne vacuna registró un incremento del 73%. En comparación, el pollo fresco aumentó 31% y la carne de cerdo (pechito) un 23%. En ese mismo período, la inflación interanual se ubicaba en 32,4%, mientras que los últimos datos difundidos por el INDEC a febrero de 2026 la sitúan en 33,1%.

Este comportamiento llevó a un cambio significativo en la relación de precios frente a las carnes sustitutas. Mientras que a comienzos de 2025 por cada kilo de asado podían comprarse aproximadamente tres kilos de pollo fresco, actualmente esa relación se ha ampliado a cerca de cuatro kilos. Algo similar ocurre con el cerdo. Un año atrás, por cada kilo de asado se podía adquirir menos de 1,5 kilos de pechito de cerdo; hoy esa relación prácticamente se ha duplicado, permitiendo comprar cerca de dos kilos de cerdo por cada kilo de carne vacuna.

En este contexto, el nivel de salarios medios en Argentina se mantuvo relativamente alineado con la inflación. A diferencia de otros períodos en los que se observaban rezagos importantes en el poder de compra, durante 2025 —medido contra la canasta de bienes y servicios que componen el IPC— el índice de salarios registró incluso una leve recomposición. Según los datos oficiales, a diciembre mostró un incremento interanual del 38,2%, frente a una inflación del 31,5% en ese mismo período.

Con el mes de marzo ya iniciado —un período clave para testear la dinámica del consumo— los mostradores comienzan a evidenciar cierta resistencia frente a las subas de precios. De hecho, durante la última semana se registró un retroceso significativo en los valores de la hacienda gorda destinada a faena, particularmente en las categorías de novillitos y vaquillonas de kilaje intermedio orientadas al consumo interno. En estos casos, las bajas promediaron los $200 por kilo, alejándose de los más de $5.000 que pagados a comienzos del mes. En contraposición, los novillos —en particular los renglones más pesados destinados principalmente a exportación— se mantuvieron firmes e incluso registraron ligeras subas respecto de los valores observados una semana antes.

En síntesis, a nivel local el precio de la carne vacuna parecería estar acercándose a su límite de suba en términos reales. En un contexto de inflación más moderada, no deberían esperarse grandes saltos adicionales en los precios al consumidor, aunque sí, un mercado con precios sostenidos durante todo el año.

En paralelo, el nivel de faena continúa contrayéndose. Durante los primeros dos meses del año, la cantidad de animales faenados se redujo un 11% en relación con igual período del año pasado, mientras que en lo que va de marzo el ritmo de remisiones de hacienda hacia plantas frigoríficas parece agudizar esta tendencia. Si bien esta brecha contra el año pasado resulta elevada —en gran medida como consecuencia de la retención que se observa dentro de los circuitos de invernada y engorde—, a partir del segundo semestre debería comenzar a moderarse.

De todos modos, las proyecciones de faena para el conjunto del año continúan ubicándose por debajo de los 13 millones de cabezas, lo que implicaría un recorte de más de 600 mil cabezas respecto del año pasado.

En este contexto, la productividad obtenida por cada res faenada será determinante para sostener el nivel final de oferta. Aun considerando una mejora en los pesos de faena, la producción total de carne difícilmente supere los 3 millones de toneladas.

De ese volumen, cerca de 875 mil toneladas podrían destinarse a exportación, quedando para el abastecimiento del mercado interno entre 2,1 y 2,2 millones de toneladas, aproximadamente un 7% menos que lo volcado al consumo local el año pasado.

En definitiva, la disponibilidad efectiva de carne que logre volcarse al mercado será el factor clave en los próximos meses.

El mercado interno mantiene una fuerte orientación al consumo de carne vacuna, pero comienza a evidenciar límites frente a los niveles actuales de precios. Al mismo tiempo, el sector exportador —aun con un importante potencial de crecimiento— opera al límite en su capacidad de compra ante  el valor de la hacienda, situación que en muchos casos afecta directamente su nivel de actividad.

 

 

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Rosgan

La importación de fertilizantes marcó su segundo mayor volumen en 2025

La importación de fertilizantes marcó su segundo mayor volumen en 2025

Por Franco Pennino – Guido D’Angelo – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Las importaciones de fertilizantes en Argentina alcanzaron en 2025 su segundo mayor nivel histórico, impulsadas por una fuerte demanda agrícola y una menor producción local, en un contexto internacional tensionado por el conflicto en Medio Oriente.
Rosario, martes 24 marzo (PR/26) — Creció la participación del componente importado sobre el consumo. El conflicto en Medio Oriente impacta en la cadena de suministros. El 39% de los fertilizantes nitrogenados importados provienen de esa región. Los precios de la urea más altos desde 2022.

En 2025 la importación de fertilizantes en Argentina alcanzó su segundo nivel más alto del siglo, sólo por detrás del récord registrado en 2021. Según datos del INDEC, el país importó 4,1 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 28% frente a 2024, cuando se habían importado 3,2 Mt.

Si se desagrega por tipo de producto, los fertilizantes nitrogenados —entre los que se destaca la urea— fueron los más importados, con 2,10 millones de toneladas, equivalentes al 52% del total. Les siguieron los fosfatados —siendo MAP y DAP los principales—, con 1,87 millones de toneladas (46%), mientras que los potásicos sumaron 85.000 toneladas (2%).

En comparación con el año anterior, las importaciones crecieron 24% en los nitrogenados, 33% en los fosfatados y cayeron 1% en los potásicos.

Una superficie récord de trigo y el segundo máximo de hectáreas sembradas de maíz funcionaron como drivers del impulso a la demanda de fertilizantes. Los récords productivos para el trigo y la proyección del mismo estatus para el maíz 2025/26 dan cuenta de este crecimiento de la demanda, en un contexto climático favorable para gran parte de las regiones del país.

Otra fuente adicional de demanda de importación durante el año pasado fue que la planta de Profertil —principal productora nacional de urea granulada— atravesó dos paradas en su actividad. La empresa debió suspender operaciones primero por el temporal que afectó a Bahía Blanca en marzo, frenando las operaciones por una semana, y luego por una parada técnica de varias semanas (tal como ya había sucedido en 2021). Como resultado, la producción local se vio parcialmente resentida, contribuyendo a una mayor necesidad de importaciones.

Siguiendo datos preliminares de Fertilizar y CIAFA, el 2025 registraría el tercer mayor consumo doméstico de fertilizantes del que se tenga registro. El dato estimado por las entidades arroja que el sector consumió 5,1 millones de toneladas de fertilizantes, lo que representa un 3% más que en 2024. A la vez, esto marcó un tercer año consecutivo de recuperación del consumo. Sin embargo, a pesar de un crecimiento en el consumo, la intensidad de la aplicación no le siguió el ritmo. En este sentido, desde Fertilizar destacan que la cosecha récord de trigo se produjo en paralelo a una caída en las dosis aplicadas por hectárea. 

Por último, retomando el eje comercial, resulta clave indagar en el origen de las cifras de importación para 2025. Por el lado de los nitrogenados, Nigeria, Rusia y Argelia encabezan el podio, con 15%, 13% y 13% de participación, respectivamente. Les siguen Omán, Turkmenistán y Qatar, no muy lejanos. Para el otro conjunto mayoritario de fertilizantes —los del tipo fosfatado—, China, Marruecos y Rusia proveen el 28, 23 y 14% de las importaciones, respectivamente.

En lo referido a la diversificación relativa de los orígenes de las importaciones, se observa una marcada disparidad entre ambos tipos de fertilizantes. En general, existe una mayor concentración relativa del lado de los proveedores para los fosfatados, en comparación a los del tipo nitrogenado. En este sentido, la tríada de mayores proveedores de fosfatados acumula un 65%, mientras que en el caso de los nitrogenados éstos totalizan un 41%.

Por último, tendiendo un puente con el análisis coyuntural del sector, cabe mencionarse que el 39,3% de los fertilizantes nitrogenados que importa Argentina provienen de Medio Oriente, según datos de INDEC. Considerando los fertlizantes como un todo, el 18,3% tiene origen en esa zona.

Conflicto en Medio Oriente y el mercado de fertilizantes en alerta

La coyuntura en Medio Oriente tuvo impactos directos sobre el mercado de fertilizantes. Tras el estallido del conflicto en Irán, la paralización del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz pasó a tener el protagonismo en la dinámica del mercado de fertilizantes. Por este estrecho fluye un tercio de las exportaciones mundiales de fertilizantes. Tras la restricción a la movilidad del canal, se vieron comprometidas las entregas de los insumos a sus destinos.

La cadena de suministros de la urea fue sensiblemente afectada por la escalada del conflicto y sus repercusiones. Tras un ataque iraní a las instalaciones de Qatar Energy – el principal exportador de GNL del mundo –, la empresa estatal qatarí suspendió su actividad, y con ello sus exportaciones. Es decir, con o sin reapertura del estrecho de Ormuz, parte de la infraestructura energética del Golfo Pérsico ya sufre disrupciones que están afectando las cadenas de suministro.

A su vez, las exportaciones de gas de este país se concentraban en un 80% en Asia, sobre todo en India y China. Dos grandes productores -y a la vez demandantes- de urea ven condicionado su abastecimiento interno de gas natural, insumo clave a la hora de producir el fertilizante y abastecer sus necesidades internas, además de afrontar mayores precios del insumo. El impacto a través de la estructura de costos se evidencia en el hecho de que el gas representa más de la mitad de la estructura de costos de la urea, dependiendo del país importador.

Entre las consecuencias inmediatas en la producción de urea encontramos, por un lado, el cierre de tres grandes plantas productoras de urea en la India, que ya no podían contar con el abastecimiento del GNL qatarí, y por otro, la decisión de China de liberar sus reservas comerciales nacionales de fertilizantes.

El impacto sobre el vector de precios también fue visible: el precio FOB de la urea en orígenes con significativa participación en las exportaciones registró un incremento de hasta 42%. Apenas una semana después de iniciado el conflicto, el FOB del fertilizante nitrogenado en Medio Oriente había trepado desde US$ 483/t hasta US$ 685/t. Debemos remontarnos a fines de 2022 para encontrar niveles de precios similares. A tres semanas de iniciado el conflicto y sin vistas de una conclusión cercana, las cotizaciones se mantienen estables en esos valores superiores.

El salto en los precios FOB ya comenzó a trasladarse a los valores de importación en Sudamérica. Esta coyuntura obliga a seguir de cerca los acontecimientos en Medio Oriente. Dado el componente importado en el consumo nacional de fertilizantes, una continuidad del conflicto, con sus consiguientes efectos adversos sobre los fertilizantes y sus precios, impactaría negativamente en el agro argentino.

Las brechas del agro del Brasil y Argentina

Las brechas del agro del Brasil y Argentina

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Políticas divergentes ampliaron la brecha productiva entre Argentina y Brasil en las últimas décadas. El fin de muchas de estas distorsiones renueva la expectativa de crecimiento para aprovechar el gran potencial del país.

 

Rosario, lunes 23 marzo (PR/26) — Las últimas tres décadas han marcado una trayectoria con sus similitudes y diferencias entre los sectores agroindustriales de Brasil y Argentina. Si bien las producciones de la agricultura y la ganadería han crecido con énfasis en ambos países, en el Brasil este crecimiento ha sido muy superior.

En este sentido, si promediamos la producción de soja, maíz y trigo de Brasil y Argentina en la década del ’90, nos encontraremos con que la producción brasilera era un 53% mayor a la Argentina.

De la mano de la maduración de tecnologías y mejoras en el manejo, con protagonismo de paquetes tecnológicos y siembra directa, para el promedio de la década del ‘2000 la brecha se había achicado, y Brasil producía un 45% más que Argentina en promedio.

Sin embargo, esa década también trajo el regreso de los derechos de exportación, en un marco de políticas que comenzaron a desincentivar el apoyo a las cadenas agrícolas. En medio de ese proceso, Brasil no dejó de apoyar a su producción a través de iniciativas como el Plan Safra.

Creciendo por encima de la Argentina en superficie y rindes agrícolas, para la década del ‘2010 la producción del Brasil ya era un 82% mayor que la Argentina.

Más cerca del presente, la brecha siguió ampliándose y para las primeras cinco campañas de la década del ‘2020 la producción brasilera fue un 155% superior a la Argentina. Las perspectivas de la campaña 2025/26 para soja, maíz y trigo de GEA y Conab auguran una brecha del 147% en la cosecha.

La divergencia fue aún más marcada en las brechas de producción de carne vacuna. Para el promedio de la década de los ‘90, Brasil producía un 119% más de carne vacuna que la Argentina. Para el promedio de la década siguiente, los ‘2000 dejaron una brecha donde Brasil producía un 167% más.

Ya entrada la década del ‘2010, Brasil producía más de tres veces la producción argentina de carnes, superándola en un 249%.

Para lo que va de esta década, la distancia se promedia en un Brasil que produce un 235% más de carne que la Argentina. Y las previsiones del USDA para la campaña 2025/26 auguran un Brasil superando a la Argentina en un 284%, cerca de cuadruplicar la producción.

En el escenario exportador las brechas son todavía más grandes. Mientras en el promedio de la década del ‘90 Argentina exportaba un 24% más de carne por año que Brasil, para esta campaña Brasil aspira a despachar al exterior más de cinco veces el volumen de la Argentina. Si bien en estas más de tres décadas la Argentina casi duplicó sus exportaciones de carne, Brasil las multiplicó por más de 13.

Parte de esta brecha de desempeño sectorial se explica también en el mayor financiamiento del agro brasilero.

A principios de este milenio, Argentina y Brasil mostraban niveles de crédito interno al sector privado relativamente cercanos, con una proporción sobre el PBI del 24% y 31%, respectivamente.

Tras dos décadas y media, las trayectorias de ambos países divergieron notablemente.

Mientras que en Argentina el indicador nunca retomó los valores previos a la crisis de 2001 y se ubicó en el 15% en 2024, en Brasil experimentó un crecimiento sostenido hasta abarcar casi el 76% del PBI.

En consecuencia, la diferencia de 7 puntos entre ambos países hace 25 años se ha ampliado hasta superar los 60 puntos porcentuales en la actualidad en lo que hace al financiamiento al sector privado con relación al tamaño de las economías.

 

Las bajas de retenciones y el fin de las brechas cambiarias son decisiones que colaboran para apuntalar la producción agrícola y ganadera del país. La campaña actual espera batir récords en producción de granos, mientras el crédito bancario al sector ganadero marcó su segundo mayor registro de la historia argentina.

Con más apoyo al productor no caben dudas que la Argentina puede seguir creciendo en su producción y exportaciones, como bien destaca el modelo AGMEMOD.

AGMEMOD (Agricultural Member State Modelling) es un modelo econométrico dinámico de simulación, adaptado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) para Argentina, que proyecta el comportamiento del sistema agroindustrial a mediano y largo plazo (hasta 2035).

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal