¿Qué son los pastizales y por qué son clave para nuestro ecosistema?

¿Qué son los pastizales y por qué son clave para nuestro ecosistema?

Por Manuel Jaramillo – Director general de Fundación Vida Silvestre

 

A simple vista, un pastizal puede parecer apenas una extensión de pasto. Detrás de ese paisaje hay un ecosistema en el que predominan los pastos y otras plantas herbáceas, y donde conviven numerosas especies. También cumple funciones fundamentales: provee alimento y forraje, ayuda a regular el agua, conserva los suelos y almacena carbono.

 

 

Buenos Aires, viernes 25 de septiembre (PR/26) .- En Argentina, hablar de pastizales es también hablar de territorio. Estos ambientes ocupan cerca de la mitad de nuestro país y sostienen una parte importante de la producción de alimentos, especialmente a través de la ganadería. Las Pampas son el ejemplo más conocido, aunque también están presentes en regiones como Campos y Malezales, el Espinal y el Chaco Húmedo. Son paisajes diferentes, pero todos forman parte de un entramado natural que sostiene especies, actividades productivas y comunidades.

Las Pampas representan alrededor del 60% del área de pastizales de Argentina y albergan especies emblemáticas como el venado de las pampas. A lo largo de las últimas décadas, sin embargo, este paisaje cambió profundamente: alrededor del 80% de los pastizales pampeanos fue transformado para actividades agrícolas y ganaderas, mientras que solo una pequeña proporción se encuentra bajo alguna categoría de protección.

¿Por qué debería importarnos?

Porque lo que sucede en los pastizales también nos afecta directamente. En la Pampa Deprimida y los Bajos Submeridionales, por ejemplo, estos ambientes cumplen un papel importante en la regulación del agua: sus suelos y su vegetación pueden absorber excedentes y ayudar a amortiguar inundaciones. Cuando se degradan o se transforman, los territorios pueden volverse más vulnerables frente a eventos de lluvias intensas.

También son fundamentales para la producción. Los pastizales naturales forman parte de la historia de la ganadería argentina y siguen sosteniendo buena parte de esta actividad. Por eso, el desafío es compatibilizar la producción con la conservación de estos ambientes.

Desde Fundación Vida Silvestre trabajamos junto con productores, comunidades, universidades y otros actores para promover buenas prácticas ganaderas y formas de producción que cuiden los pastizales.

Un paisaje que está cambiando

En las últimas décadas, Argentina perdió más de 3 millones de hectáreas de pastizales naturales, principalmente como consecuencia de cambios en el uso del suelo, la intensificación productiva y manejos inadecuados. Y menos del 4% de los pastizales pampeanos cuenta con protección formal.

Son números difíciles de imaginar. Detrás de ellos hay algo concreto: paisajes que se transforman, especies que pierden su hábitat y procesos naturales que dejan de funcionar de la misma manera.

El venado de las pampas permite dimensionar lo que significa esa transformación. Es una especie emblemática de nuestras llanuras y sus poblaciones quedaron reducidas a determinados sectores del país. En la provincia de Buenos Aires, el Parque Nacional Campos del Tuyú protege uno de los últimos remanentes de pastizales pampeanos y constituye un refugio para esta especie.

Pero proteger al venado implica también conservar el ambiente que necesita para alimentarse, reproducirse y desplazarse. Y ese mismo ambiente sostiene a muchas otras especies y procesos que no siempre vemos.

Quizás ahí esté una de las claves para entender el valor de los pastizales: detrás de un paisaje que puede parecer simple hay un ecosistema del que dependen especies, producción y comunidades.

Una oportunidad para mirar los pastizales 

En 2026 tenemos una oportunidad para poner estos paisajes en el centro de la conversación. Las Naciones Unidas declararon este año como el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, una iniciativa coordinada por la FAO para destacar la importancia de estos territorios y de las comunidades que dependen de ellos.

Para Argentina, esta conversación tiene un significado particular. Los pastizales están profundamente ligados a nuestra producción, nuestra historia y nuestros territorios. También sostienen procesos naturales que impactan directamente en la vida de las personas.

Tal vez el primer paso sea sencillo: aprender a mirarlos.

Porque cuando dejamos de ver solamente un campo y empezamos a reconocer un ecosistema, cambia también la pregunta. Ya no se trata solamente de cuánto territorio ocupa un pastizal, sino de qué vida, qué recursos y qué futuro estamos protegiendo cuando decidimos conservarlo.

 

 

Primicias Rurales
FUente: Fundación Vida Silvestre
La revolución pastoril de Águilas Blancas: cómo la genética Kiwi Cross y un rotativo de 60 bajadas transformaron el tambo en Pozo del Molle

La revolución pastoril de Águilas Blancas: cómo la genética Kiwi Cross y un rotativo de 60 bajadas transformaron el tambo en Pozo del Molle

 

A seis años de la instalación de una moderna calesita de ordeñe, el establecimiento cordobés redujo drásticamente las horas de trabajo, adaptó con éxito a su personal y consolidó al pasto como el motor eficiente de su producción lechera.

 

 

Buenos Aires domingo 20 septiembre(PR/26)– En el corazón productivo de Pozo del Molle, Córdoba, el establecimiento Águilas Blancas marcó un antes y un después en su historia al redefinir por completo su estrategia productiva. La clave del éxito radicó en combinar una apuesta genética de vanguardia con una infraestructura adaptada al trabajo eficiente.

Hace seis años, la empresa familiar dio un salto decisivo al incorporar un rotativo de 60 bajadas, una decisión que no solo modernizó las instalaciones, sino que transformó de raíz la dinámica cotidiana del personal y el manejo operativo global del establecimiento lechero.

 

razas lecheras archivos

 

Los resultados operativos no tardaron en hacerse evidentes: el tiempo invertido en las tareas diarias de ordeñe se redujo drásticamente de 15 a solo 6 horas cada día, generando un impacto sumamente positivo en la rutina de trabajo y la calidad de vida del equipo humano.

 

Una alianza estratégica entre la tecnología y el equipo humano

 

Esta notable optimización horaria facilitó una rápida y fluida adaptación del personal, que encontró en la nueva tecnología una herramienta confiable y ágil para desempeñar sus labores diarias con mayor motivación, seguridad y confort en la rutina tambera.

En el aspecto genético, la elección del biotipo ideal resultó clave para consolidar el modelo. Actualmente, el 85% del rodeo está conformado por la raza Kiwi Cross, una cruza neocelandesa reconocida mundialmente por su adaptabilidad, rusticidad y excelente desempeño a pasto.

 

Presentamos a CRITICAL! Un toro Kiwi Cross que combina lo mejor de los dos mundos (Holstein 10 partes, Jersey 6 partes). Leche +850 kg Grasa 4.7% Proteína 3.8% Fertilidad +2.5 Longevidad +560

 

El productor lechero Fernando Cuadrado destaca con orgullo que el pastoreo directo continúa siendo la principal y más económica herramienta de producción del campo, garantizando una alta sustentabilidad y rentabilidad en el sistema.

 

Seis años de funcionamiento ininterrumpido y máxima confiabilidad

 

A seis años de su puesta en marcha, la imponente plataforma rotativa continúa trabajando en óptimas condiciones operativas. Su solidez constructiva y mantenimiento adecuado han evitado cualquier tipo de contratiempo grave en el esquema del tambo.

 

Empresa familiar: el secreto de un emprendedor para producir leche con un particular sistema - LA NACION

 

Cuadrado subrayó con entusiasmo que el sistema jamás obligó al establecimiento a detener las actividades habituales. “Las vacas se ordeñaron todos los días y nunca hubo que buscar alternativas”, enfatizó el tambero, ratificando el éxito absoluto del cambio efectuado.

 

 

 

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Fuente: TodoAgro
Récord de exportaciones lácteas: 1.835 millones de litros de leche exportados entre enero y julio

Récord de exportaciones lácteas: 1.835 millones de litros de leche exportados entre enero y julio

El período de enero a julio de 2026 registró un incremento inédito tanto en volumen como en valor de los productos lácteos argentinos en los mercados externos.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, martes 8 septiembre (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Lechería, informó oficialmente que entre enero y julio de este año las exportaciones de productos lácteos alcanzaron los 987 millones de dólares y los 1.835 millones de litros de leche, lo que bate un récord histórico tanto en valor como en volumen para el periodo analizado, según los registros oficiales.

A su vez, las cifras estadísticas marcan una suba interanual del orden del 18% en valor y del 20% en litros equivalentes. En cuanto a los 1.835 millones de litros de leche que fueron exportados, estos representaron el 29% de la producción total registrada durante el período bajo análisis.

Aumento del consumo interno y principales productos comercializados

Por otra parte, el consumo interno en el mercado doméstico marca un aumento del 4%, alcanzando un valor equivalente a 4.986 millones de litros equivalentes destinados al abastecimiento local.

Los productos destacados de este período para los mercados externos son la leche en polvo entera, el suero, la mozzarella, los quesos semiduros y la manteca, consolidando la oferta exportable nacional.

Destinos internacionales de los lácteos argentinos

Los principales destinos de los productos lácteos argentinos durante estos meses del año fueron, ordenados de acuerdo a los volúmenes exportados, Brasil, Argelia, Chile y China.

Para consultar y ver los últimos informes detallados, se puede ingresar al sitio oficial a través del siguiente enlace: https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/ss_lecheria/estadisticas/

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Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

Lácteos Verónica vende dos plantas por US,5 millones, pero falta la aprobación judicial y crece la incertidumbre por 300 trabajadores

Lácteos Verónica vende dos plantas por US$15,5 millones, pero falta la aprobación judicial y crece la incertidumbre por 300 trabajadores

La histórica láctea santafesina, en concurso preventivo y con un pasivo de $118.496 millones, intenta evitar la quiebra con la venta de sus plantas de Clason y Suardi. ATILRA cuestiona la operación y advierte por el futuro laboral.

 

Santa Fe, lunes 7 septiembre (PR/26) — Lácteos Verónica atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. La empresa se encuentra en concurso preventivo de acreedores, con un pasivo declarado de $118.496 millones, equivalente a aproximadamente US$80 millones, mientras sus principales plantas permanecen sin actividad por la falta de materia prima e insumos.

En medio de este escenario, la compañía acordó la venta de sus establecimientos industriales de Clason y Suardi, en la provincia de Santa Fe, por un total de US$15,5 millones. La operación representa una de las principales medidas adoptadas para intentar generar recursos y evitar que la crisis termine en una declaración de quiebra.

El acuerdo, sin embargo, todavía debe recibir la aprobación definitiva de la Justicia, debido a que Lácteos Verónica se encuentra atravesando el proceso concursal. Mientras tanto, más de 300 trabajadores permanecen en una situación de enorme incertidumbre.

 

La venta de Clason y Suardi por US$15,5 millones

 

 

La operación contempla la venta de la planta de Clason por US$9 millones y del establecimiento de Suardi por US$6,5 millones.

Los boletos de compraventa fueron suscriptos el 2 de julio, poco antes de que la empresa recurriera a la Justicia para formalizar su ingreso al concurso preventivo de acreedores.

La planta de Clason fue ofrecida por Lacterra S.A.S., mientras que la operación correspondiente a Suardi quedó en manos de Copalac S.A.S.. Ambas sociedades aparecen como las nuevas estructuras empresariales vinculadas con la adquisición de los establecimientos.

Uno de los aspectos que despertó mayor preocupación entre los trabajadores y representantes gremiales está relacionado con la fecha de constitución de las sociedades compradoras. Copalac fue creada el 11 de junio de 2026, mientras que Lacterra registró su inicio de operaciones el 19 de junio de 2026.

 

Trabajadores denuncian sospechas sobre la operación

 

Las fechas de creación de las empresas compradoras generaron interrogantes y sospechas entre los trabajadores y representantes sindicales, especialmente porque fueron constituidas pocas semanas antes de concretarse los acuerdos de compraventa.

El planteo sindical se produce en un contexto particularmente delicado, porque la venta de los establecimientos no solamente implica un cambio de titularidad de activos industriales, sino que también abre interrogantes sobre el futuro de los trabajadores, la continuidad productiva y las condiciones laborales.

La preocupación aumenta debido a que la actividad de las plantas ya se encontraba fuertemente deteriorada y la empresa acumulaba meses de dificultades para afrontar sus compromisos económicos y laborales.

 

 

Suardi funciona a fasón, pero con una dotación mínima

 

En Suardi, la situación adquirió una particularidad adicional. La planta comenzó a trabajar bajo un esquema a fasón, pero la reincorporación de trabajadores fue muy reducida.

De los 85 operarios que pertenecían a la nómina, solamente entre 12 y 18 trabajadores habrían reingresado a la planta.

Desde ATILRA se advirtió que esta modalidad constituye una salida coyuntural y provisoria, pero no representa una solución definitiva para el conflicto que atraviesa la compañía.

La situación genera especial preocupación porque la reapertura parcial de una planta no garantiza por sí misma la recuperación de la totalidad de los puestos de trabajo ni resuelve las obligaciones salariales acumuladas durante los meses de paralización.

 

Más de 300 trabajadores esperan una respuesta

 

El aspecto laboral constituye uno de los puntos más críticos de la crisis de Lácteos Verónica.

Los trabajadores denuncian que no cobran sus salarios desde diciembre de 2025, mientras también permanece pendiente el pago del aguinaldo y se produjo la pérdida del beneficio de la obra social.

A esto se suma la interrupción de los aportes jubilatorios, agravando una situación que ya dejó de ser exclusivamente empresarial para convertirse en un problema que afecta directamente a cientos de familias.

Más de 300 trabajadores continúan vinculados formalmente con la compañía y permanecen a la espera de una definición sobre sus salarios, sus puestos de trabajo y el futuro de la empresa.

 

Una empresa que llegó a procesar más de un millón de litros diarios

 

 

La magnitud de la crisis adquiere mayor dimensión si se observa el lugar que Lácteos Verónica llegó a ocupar dentro de la industria.

La compañía llegó a procesar más de un millón de litros de leche diarios y logró desarrollar una estructura industrial con presencia en diferentes mercados.

También llegó a exportar productos lácteos, formando parte de una cadena productiva que vinculaba a productores tamberos, trabajadores industriales, transportistas, proveedores y mercados nacionales e internacionales.

La caída de la actividad y la reducción de la disponibilidad de leche fueron disminuyendo progresivamente la utilización de la capacidad instalada, hasta desembocar en la actual paralización de las plantas.

 

Lehmann quedó fuera de la venta y permanece inactiva

 

La operación acordada con Lacterra y Copalac comprende solamente las plantas de Clason y Suardi.

El establecimiento ubicado en Lehmann no fue incluido en la venta y permanece inactivo.

Esta situación agrega otro interrogante al futuro de la empresa, porque todavía no está definido qué ocurrirá con esa unidad industrial y cuál será la estructura que conservará Lácteos Verónica una vez concretado el desprendimiento de sus dos principales establecimientos.

La incógnita central es si la compañía conservará capacidad suficiente para retomar una actividad industrial sustentable o si la venta de los activos constituye solamente una estrategia para afrontar parte de sus obligaciones dentro del concurso.

 

 

El impacto sobre la cuenca lechera santafesina

 

La crisis de Lácteos Verónica excede los límites de la empresa porque se desarrolla en una provincia con una fuerte tradición de producción lechera.

Santa Fe constituye uno de los principales núcleos de la cuenca lechera argentina, con una extensa red de productores tamberos, industrias, trabajadores, transportistas, proveedores y comercios vinculados con la actividad.

La paralización de establecimientos industriales puede generar consecuencias sobre toda esa estructura productiva, especialmente cuando se reduce la capacidad de recepción y procesamiento de leche.

Para los productores, contar con industrias próximas representa un factor fundamental para sostener la comercialización de su producción. La reducción de capacidad industrial puede generar mayores distancias de traslado, cambios en los destinos de la leche y nuevas presiones sobre los márgenes de los tambos.

Por eso, el futuro de Clason, Suardi y Lehmann adquiere importancia no solamente para los trabajadores de Lácteos Verónica, sino también para el entramado productivo de la cuenca lechera santafesina.

 

ATILRA cuestiona una solución que considera provisoria

 

La posición de ATILRA se encuentra marcada por la preocupación ante el futuro de los trabajadores.

El gremio considera que la modalidad implementada en Suardi, con una cantidad muy limitada de trabajadores reincorporados, constituye una solución transitoria, pero no una respuesta estructural frente a la crisis.

La organización sindical pone el foco en la necesidad de resolver la situación de quienes permanecen sin percibir sus salarios y en la preservación de las fuentes de trabajo.

La venta de las plantas, además, obliga a determinar cómo quedará la situación de los trabajadores frente a los nuevos titulares de los establecimientos y cuáles serán las condiciones en las que continuará la actividad.

 

El conflicto también golpea a las localidades

 

La crisis de una industria láctea de estas características tiene un efecto que va mucho más allá de sus portones.

En localidades como Clason y Suardi, la actividad de una planta industrial genera movimiento económico a través de los trabajadores, proveedores, transportistas, comercios y servicios que dependen directa o indirectamente de la fábrica.

Cuando una planta queda paralizada, ese circuito económico también se reduce.

Por eso, la eventual recuperación de la producción no representa solamente una cuestión vinculada con el balance de Lácteos Verónica, sino también con la actividad económica de las localidades y la preservación del entramado productivo regional.

 

Un concurso preventivo con una deuda de US$80 millones

 

El ingreso al concurso preventivo de acreedores formalizó judicialmente una crisis que venía profundizándose desde 2025.

El pasivo declarado de $118.496 millones, equivalente aproximadamente a US$80 millones, muestra la dimensión del problema financiero que enfrenta la compañía.

La venta de Clason y Suardi por US$15,5 millones puede aportar recursos para afrontar parte de las obligaciones, pero representa solamente una fracción del pasivo total.

Por eso, el concurso deberá determinar cómo se ordenarán las obligaciones de la empresa y si existe una alternativa capaz de garantizar su continuidad sin llegar a una quiebra.

 

La gran incógnita: ¿salida productiva o venta de activos?

 

La operación sobre las dos plantas abre un escenario decisivo para Lácteos Verónica.

Por un lado, la venta puede generar recursos y permitir avanzar dentro del proceso concursal. Por otro, el desprendimiento de dos establecimientos industriales estratégicos reduce la estructura productiva de una empresa que ya se encuentra prácticamente paralizada.

El futuro dependerá de si los nuevos propietarios logran recuperar la actividad de las plantas, de qué manera se resolverá la situación de los trabajadores y de cuál será el destino de la estructura que permanezca en manos de Lácteos Verónica.

Mientras tanto, Lehmann permanece inactiva, cientos de trabajadores esperan cobrar sus salarios y la Justicia deberá definir sobre la operación de venta.

 

Una crisis que todavía está lejos de terminar

 

Lácteos Verónica enfrenta una crisis que combina deuda, paralización productiva, conflicto laboral y venta de activos.

La operación por US$15,5 millones sobre Clason y Suardi constituye una de las principales apuestas para evitar un desenlace de quiebra, pero todavía requiere autorización judicial y no resuelve el conjunto de los problemas que enfrenta la compañía.

Para los trabajadores, la prioridad es recuperar sus ingresos y preservar sus fuentes laborales. Para la región, el desafío pasa por evitar una mayor pérdida de capacidad industrial dentro de una de las principales cuencas lecheras del país.

El caso de Lácteos Verónica queda así instalado como uno de los conflictos más importantes de la industria láctea santafesina, con una definición que tendrá consecuencias para la empresa, sus trabajadores, los productores tamberos y las localidades donde durante décadas se desarrolló su actividad.

 

 

 

 

Primicias Rurales   
Fuente: Varios
Sanidad biológica y «muuucha» higiene: las claves para potenciar los forrajes de alta calidad

Sanidad biológica y «muuucha» higiene: las claves para potenciar los forrajes de alta calidad

 

El especialista Gustavo Schüenemann demostró en Córdoba cómo la higiene ambiental, la reducción de tierra en la dieta y el control estricto de micotoxinas resultan determinantes para optimizar la producción lechera.

 

 

Buenos Aires lunes 31 agosto (PR/26)– Nada mejor que abrir un gran Congreso con una voz potente y muy esperada en los procesos de alimentación para vacas de tambo. Un auditorio que ocupó todas las sillas acompañó atento la disertación del Dr. Gustavo Schüenemann.

Para no andar con titubeos, el especialista compartió la primera placa en el Congreso Argentino de Contratistas Forrajeros en Córdoba: Agua + Consumo de Materia Seca + Ambiente y manejo.

“La calidad de los forrajes define la suerte de la actividad”, afirmó contundente el investigador. Y allí nomás espetó retóricamente: ahora bien, ¿qué es lo que define realmente a un programa de forrajes?

 

Para mejorar, a los forrajes de calidad, sumarle sanidad biológica y "muuucha" higiene

 

“Cambiaron los híbridos, mejoró la genética y con ellos aparecieron los forrajes de alta digestibilidad. Si a eso le ingresamos un mínimo contenido de tierra y baja contaminación de micotoxinas, obtenemos un programa eficiente”.

“Como verán, esto tiene que ver directamente con la higiene necesaria para mejorar los resultados productivos”, justificó. En Córdoba y otros puntos del país la calidad ha mejorado mucho, pero se deben moderar los riesgos asociados.

Entre los principales peligros a controlar se destacan la contaminación con tierra, las fallas en el guardado del forraje y, por supuesto, la presencia de hongos que deterioran la reserva.

“El ácido butírico tiene un impacto directo que hay que monitorear. Debemos pensar a los sistemas como un proceso integrado donde resulta vital cuidar cada uno de los eslabones”, subrayó el experto.

A su vez, Schüenemann recordó un concepto fundamental que todos conocemos pero que no siempre se vigila con el celo suficiente: el agua es determinante en todo este proceso nutricional.

 

El kit de control higiénico y el impacto de la tierra

 

Para garantizar la pulcritud de los alimentos, el especialista detalló un kit imprescindible para controlar la higiene. Este incluye saber tomar adecuadamente la muestra y analizar la digestión a las 7 horas.

Asimismo, se requiere un riguroso conteo de mohos y levaduras, junto al seguimiento de micotoxinas clave como DON, Zearalenona, Fumonisinas, T-2 y Aflatoxinas que atentan contra el ganado.

También es decisivo medir el Clostridium perfringens, bacteria que daña la barrera intestinal y altera el epitelio. Esto genera un entorno propicio para que prolifere secundariamente en animales de alta producción.

 

Para mejorar, a los forrajes de calidad, sumarle sanidad biológica y "muuucha" higiene

 

Finalmente, el protocolo exige el conteo de enterobacterias, microorganismos muy peligrosos capaces de producir infecciones graves en el pulmón, intestino y vías urinarias de las vacas.

¿Saben cuánta tierra puede comer una vaca en una alimentación sin cuidados?, preguntó el investigador egresado de Tandil e integrante de la Universidad de Ohio en Estados Unidos.

Sin los recaudos adecuados, un animal puede llegar a ingerir 1,5 kilos de tierra por día. Aunque es imposible reducirla a cero, lo normal y aceptable oscila entre los 250 y 300 gramos diarios.

Las cenizas totales en un maíz deben situarse en torno al 4 o 5%, mientras que en el sorgo se tolera hasta un 8%. Hay que auditar la dieta completa con extrema atención.

 

Impacto de la alimentación del las vacas lecheras en las emisiones de gases – Secretaria de Ciencia y Tecnología – Gobierno de Córdoba

 

Existen raciones TMR que alcanzan un insólito 11% de cenizas, lo que representa unos 60 kilos de tierra por tonelada. Una solución práctica es contar con mayor superficie cementada.

El especialista dedicó un párrafo aparte a los lotes en terrenos arcillosos, los cuales acrecientan este problema. En Córdoba la presencia es moderada salvo en el sur, mientras que en Santa Fe y Entre Ríos es de alta a moderada.

 

Claves operativas: picado, logística y sellado del silo

 

Por todo ello, Schüenemann enfatizó que si se logra reducir la tierra en la ración, ese sobrante se reemplaza por comida real, elevando la producción de leche de manera sustancial.

A modo de repaso, los pilares centrales consisten en eliminar la contaminación por cenizas, asegurar la estabilidad microbiana y combatir sin tregua a las micotoxinas dañinas.

 

Nuestro proceso de compactación garantiza silos de excelencia: firmes y bien conservados 💪🚜 #PlemSilaje #Picado #SilosDeCalidad #Agronorte #maiz

 

El investigador recordó que las micotoxinas elevan los niveles de cortisol e impactan fuertemente en la reproducción, generando un marco de inflamación y estrés físico permanente en el rodeo.

En cuanto a la estructura del alimento, volvió a poner el foco en evaluar con precisión la calidad de la fibra y el almidón, diseñando reglas prácticas y parámetros claros para interpretarlos.

Al abordar el momento clave del picado de silo, advirtió: “Si no se cuenta con máquinas propias hay que contratar según día y hora. Organizar la logística del silaje resulta determinante”.

Mostró una picadora con cabezal de 6 hileras y recomendó realizar cortes de 1,4 cm de largo, con una velocidad de avance que no debería superar nunca los 5 a 6 km por hora.

Aconsejó además mantener una altura de corte óptima, ya que al cortar demasiado bajo la maquinaria termina arrastrando e incluyendo una mayor cantidad de tierra en la reserva guardada.

Otro aspecto crítico es la velocidad para tapar el silo. El experto exhibió videos de tambos estadounidenses donde un ejército de operarios logra un sellado hermético y veloz de las reservas.

Como un recitado imprescindible, repasó la química del proceso: las condiciones anaeróbicas, bacterias y azúcares solubles elevan el ácido láctico y hacen descender rápidamente el valor del pH.

Si el pH se detiene en 6 habrá serios problemas. Para esterilizar el forraje y conservarlo impecable, es requisito indispensable lograr una caída profunda y veloz de dicho indicador ácido.

Precisó que el ácido butírico es un ácido graso de cadena corta que estimula la producción hepática de cuerpos cetónicos, actuando en sinergia con la cetosis para proteger la salud intestinal.

 

La auditoría como herramienta para el éxito nutricional

 

Si se reconoce que se trabaja en campos arcillosos, la preocupación por la higiene debe ser máxima. Es necesario someter a una auditoría completa a todo el proceso de alimentación.

Resulta imperioso repasar el diseño de la dieta, supervisar en qué condiciones se mezclan los insumos, cómo se realiza la distribución en mixer y qué come realmente la vaca.

“Si detectamos micotoxinas debemos incorporar secuestrantes de toxinas y suplementar minerales, evitando las graves hemorragias intestinales que provoca la contaminación”, alertó Schüenemann.

 

Impacto de las micotoxinas en la producción lechera - Veterinaria Digital - Avicultura, Porcicultura, Rumiantes y Acuicultura

 

Asimismo, brindó recomendaciones de manejo: mantener pisos de cemento y gomas de tractores limpias, regando caminos de tránsito frecuente para evitar levantar densas polvaredas sobre el pasto.

Es fundamental monitorear los equipos de confección, cuidar la presencia de microorganismos aeróbicos y controlar la temperatura para que la ración no pierda calidad en el comedero.

Evitar en la mezcla la selección de alimento por parte de la vaca es clave para que no descarte el forraje buscando solo el grano. En este esquema, los inoculantes de calidad juegan un rol central.

“Hay que medir absolutamente todo. No es una cuestión de suerte, es estar preparados. Para tener éxito hay que aprender incluso de los fallidos”, concluyó el reconocido investigador de Ohio.

 

 

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Fuente: todolecheria
De un pasatiempo familiar con una vaca a conquistar los paladares del mundo: la extraordinaria historia de Quesería Ventimiglia

De un pasatiempo familiar con una vaca a conquistar los paladares del mundo: la extraordinaria historia de Quesería Ventimiglia

 

Lo que comenzó en una pequeña chacra de Cipolletti para recuperar el sabor del dulce de leche de la infancia se transformó en un referente de la quesería artesanal de alta gama, con reconocimientos internacionales de primer nivel.

 

 

Buenos Aires domingo 29 agosto (PR/26)– El deseo profundo de recuperar el verdadero sabor del dulce de leche que disfrutaba durante su infancia se convirtió en el punto de partida definitivo para Mauricio Couly, uno de los principales creadores y responsables de la aclamada Quesería Ventimiglia.

Lo que se inició tímidamente con una sola vaca en una modesta chacra del Alto Valle de Río Negro dio paso a un proyecto gastronómico de vanguardia que hoy cosecha distinciones internacionales gracias a sus quesos con auténtica identidad patagónica.

«Empezó un poco como un hobby», relata con sencillez Couly al recordar los inicios. Junto a sus dos hermanos, la familia ya estaba apasionadamente vinculada a la cocina a través del reconocido restaurante La Toscana, espacio donde las primeras elaboraciones sirvieron como valiosas pruebas.

 

El nacimiento de un sueño en el corazón del Alto Valle

 

La aventura comenzó formalmente en una pequeña propiedad de cinco hectáreas ubicada en Cuatro Esquinas, dentro de la localidad de Cipolletti. Al no tratarse de una cuenca lechera tradicional, el primer gran obstáculo fue conseguir un animal para el ordeño.

Fue así como llegó Lourdes, la emblemática primera vaca lechera de la quesería. Con su valiosa leche comenzaron a fabricar artesanalmente dulce de leche y fresca muzzarella, dando los primeros pasos de un camino transformador.

 

 

Tiempo después incorporaron progresivamente ovejas y cabras, montaron un pequeño tambo propio y acondicionaron ingeniosamente un garaje familiar para comenzar con la maduración y elaboración formal de sus primeros quesos de autor.

 

Crecimiento, innovación y el valor del terruño patagónico

 

Con el transcurso de los años, Ventimiglia experimentó un constante crecimiento hasta consolidar su propia planta de procesamiento, la cual funciona actualmente al máximo de su capacidad y ya atraviesa una prometedora etapa de ampliación.

Entre las tareas del campo, la atención del tambo y la cuidada elaboración de los productos, el proyecto brinda empleo directo a unas 15 personas. «Fuimos dándoles una impronta y un nombre propio a los quesos que la gente descubre paulatinamente», destaca Couly.

La quesería utiliza una materia prima excepcional proveniente de vacas Jersey, ovejas frisonas y cabras de las razas Anglo-Nubian y Saanen. Su catálogo abarca desde varietales frescos y de larga maduración hasta complejos quesos azules.

 

Empezó haciendo dulce de leche en el campo de su tía y hoy sus quesos de

 

Para perfeccionar su oficio, Couly realizó minuciosos viajes de formación por Europa, donde aprendió avanzadas técnicas de afinado. Sin embargo, su norte no fue copiar fórmulas europeas, sino reflejar la esencia pura de la Patagonia.

El clima seco de la región, la pastura natural y la composición química de la leche impactan de lleno en el producto final. «Lo que come el animal en esta zona se manifiesta directamente en el terruño de la leche», aclara con convicción el maestro quesero.

 

Calidad sin prisas y la consagración en los altares mundiales

 

La leche extraída de sus vacas Jersey destaca por su elevada concentración de sólidos y grasas. Al no someterse a ningún proceso de desnatado previo, conserva de manera intacta toda su riqueza aromática y su potencia en boca.

A esa materia prima privilegiada se le suma un profundo respeto por los tiempos de maduración. Varios de sus quesos descansan durante más de un año en cavas especiales antes de salir al mercado para desarrollar una complejidad organoléptica única y superior.

El esfuerzo alcanzó su cúspide internacional con el Patagonzola, un memorable queso azul que obtuvo la codiciada máxima distinción Súper Oro en el prestigioso certamen World Cheese Awards 2024 frente a casi 4.800 competidores.

 

Eligieron los mejores quesos, dulce de leche y manteca de la región centro de la Argentina - LA NACION

 

Adicionalmente, Ventimiglia ha cosechado 10 medallas internacionales en las últimas tres ediciones del Mundial de Quesos, brillando con creaciones destacadas como el singular Toscano y el imponente queso Cuatro Esquinas de 26 kilos.

A pesar del enorme prestigio mundial alcanzado, el clásico dulce de leche conserva su trono sentimental en la familia. Hoy lo elaboran con leche combinada de vaca, oveja y cabra, e incluso han comenzado a producir exquisitos helados artesanales. 

 

 

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Fuente: Cadena 3