Escapada de fin de semana: la laguna bonaerense ideal para hacer kayak a solo 100 km de CABA

Escapada de fin de semana: la laguna bonaerense ideal para hacer kayak a solo 100 km de CABA

Es uno de los destinos turísticos y de descanso más populares de la provincia de Buenos Aires, ideal para escapadas de fin de semana: cómo llegar y cuáles son sus principales atractivos.

 

Escapada de fin de semana: la laguna bonaerense ideal para hacer kayak a solo 100 km de CABA.
Agustina Fontirroig

Agustina Fontirroig

 

Buenos Aires, martes 12 mayo (PR/26) — Pocos espejos de agua en la provincia de Buenos Aires resultan tan cautivantes como la laguna que se vuelve protagonista indiscutido del turismo en San Miguel del Monte, localidad ubicada a poco más de 100 km de la capital porteña.

A poco más de una hora de la ciudad de Buenos Aires, San Miguel del Monte se consolida como uno de los destinos más completos y gratificantes para desenchufarse de la rutina de la gran ciudad sin tener que viajar largas distancias.

La oferta de actividades en el lugar incluye experiencias náuticas como kayak, windsurf o paseos en bote, además de propuestas más relajadas a su alrededor como picnics, caminatas y observación de aves.

 

Qué hacer en la laguna de San Miguel del Monte

Unas imponentes 686 hectáreas de agua forman parte de un sistema de lagunas encadenadas y, gracias a su cercanía con el centro urbano, la convierten en un espacio fácil de recorrer y disfrutar.

Laguna de San Miguel del Monte

Laguna de San Miguel del Monte

La laguna es el epicentro de la vida social y turística de la ciudad. A diferencia de otras localidades bonaerenses -como Chascomús, Lobos o Bragado en donde las lagunas se encuentran retiradas de la ciudad misma-, en San Miguel del Monte la laguna se encuentra inmersa en el entramado urbano local, haciendo de su acceso y permanencia una experiencia estratégica, cómoda y sobre todo funcional.

  • Deportes náuticos: sus aguas tranquilas son ideales para realizar kayak, windsurf, canotaje, navegación a vela, esquí acuático y moto de agua.
  • Pesca deportiva: la laguna se ha posicionado como un pesquero muy buscado por los aficionados. Dependiendo de la época del año, se pueden obtener piezas de pejerrey, carpas, tarariras, bagres y dientudos.
  • Caminata y actividades a lo largo de la Costanera: está completamente pavimentada e iluminada. Es perfecta para caminar, andar en bicicleta, correr o simplemente sentarse a tomar mates con vista al agua. Los atardeceres sobre la laguna son uno de sus mayores espectáculos visuales.

En cuanto a infraestructura, alrededor de la laguna se encuentran los campings, recreos, alquiler de botes, kayaks, caballos y bicicletas. También hay una variada oferta gastronómica que incluye desde restaurantes gourmet hasta tradicionales puestos de comida, así como hoteles, cabañas y casas de alquiler.

 

Otros atractivos de San Miguel del Monte: historia, sabores y tradición

Una escapada a San Miguel del Monte tiene como imán indiscutido a su famosa laguna. A su alrededor se concentra gran parte de la energía y encanto turístico del lugar: desde deportes náuticos y caminatas al atardecer hasta paseos de artesanos, emprendedores y una variada oferta gastronómica.

 

Rancho de Juan Manuel de Rosas
Rancho de Juan Manuel de Rosas 

Sin embargo, una visita a Monte habilita también la posibilidad de conocer su importante pasado federal y colonial. Como uno de los pueblos más antiguos de la provincia de Buenos Aires, descubrirlo es como hacer un viaje en el tiempo mientras se camina por sus calles.

Entre sus principales atractivos históricos, culturales y tradicionales para conocer, en especial cuando el frío encrudece el estar al aire libre, se destacan:

  • Rancho de Juan Manuel de Rosas: declarado reliquia histórica nacional, se trata de una propiedad que fue construida originalmente en la estancia Los Cerrillos y trasladada en su totalidad a bordo de un enorme carretón hasta su ubicación actual. Conserva su techo de paja original tejido por aborígenes de las pampas.
  • Museo Municipal Guardia del Monte: este museo expone una gran colección de objetos y reliquias donadas por familias de la zona que narran la historia de las fronteras bonaerenses y la época de los caudillos.
  • Parroquia San Miguel Arcángel: es el principal templo religioso de la ciudad, ubicado frente a la plaza principal del pueblo. Una joya construida a mediados del siglo XIX que destaca por su reloj inglés a cuerda de cuatro caras y por albergar en su interior una inesperada pinacoteca con obras de célebres artistas argentinos como Raúl Soldi, Héctor Basaldúa y Horacio Butler.
  • Gastronomía con sabor a campo: la oferta culinaria en Monte va más allá de los restaurantes frente a la laguna. En el casco histórico y en las afueras (incluso hasta Abbott) es posible encontrar almacenes de ramos generales y pulperías, sitios que conservan la mística gaucha donde se pueden probar picadas con quesos y embutidos de la zona; y otros restaurantes de campo al mejor estilo asador criollo, donde el costillar al asador, el vacío y las achuras son los protagonistas indiscutidos, acompañados de empanadas fritas cortadas a cuchillo.

 

Cómo llegar a San Miguel del Monte

 

San Miguel del Monte es un destino que combina y equilibra a la perfección la calma de la naturaleza, la adrenalina de los deportes náuticos y el encanto de la historia de la provincia.

Para llegar desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el viaje tiene una distancia de aproximadamente 115 kilómetros y el tiempo estimado es de 1 hora y 50 minutos, dependiendo siempre del tránsito.

El trayecto recomendado consiste en salir de Buenos Aires tomando la Autopista Ricchieri hacia el sur, continuar por la Autopista Ezeiza – Cañuelas hasta el final, y desde allí empalmar directamente con la Ruta Nacional 3 (RN3), la cual lleva directo hasta el acceso a San Miguel del Monte.

 

Primicias Rurales

Fuente: Meteored

De polvo, praderas y pantallas: el cine rural estadounidense como espejo de una nación

De polvo, praderas y pantallas: el cine rural estadounidense como espejo de una nación

Un recorrido por la evolución del cine rural norteamericano, desde la construcción de mitos fundacionales hasta las miradas críticas de directores contemporáneos. La pantalla se convierte en un espejo que refleja las crisis, la resiliencia y la identidad de la «América profunda».

 

Por Gonzalo Fierro

Especial para Primicias Rurales. El autor es especialista en cine y médico.

Buenos Aires, viernes 8  mayo (PR/26) — El cine rural norteamericano ha sido desde sus orígenes una forma poderosa de contar la historia de Estados Unidos: sus mitos (el Oeste), sus fracturas sociales y las vidas cotidianas en el campo.

Es el país de las gasolineras solitarias, de los silos oxidados, de los pueblos con una sola calle principal y un cine que, cuando todavía existe, proyecta películas con tres semanas de retraso. Ese país la llamada América profunda que lleva más de un siglo siendo materia prima del séptimo arte. Y conviene detenerse a mirarlo, porque en sus imágenes se juega algo más grande que una estética: se juega el relato que una nación se cuenta a sí misma.

Para el público general, estas películas ofrecen tanto épica y aventura como retratos íntimos de pobreza, familia, trabajo y paisaje.

Los orígenes: cuando el cine descubrió el polvo

El cine estadounidense nació urbano, la primera proyección pública fue en Nueva York, en 1896, con el proyector de Thomas Alva Edison, pero se hizo adulto al salir al campo. En 1903, Edwin S. Porter dirigió El gran atraco al tren, apenas doce minutos que fundaron un imaginario.

 

 

Allí estaban ya, los caballos, los rieles perdiéndose en el horizonte, el forajido y el sheriff, los arquetipos de una ruralidad mítica que Hollywood explotaría durante décadas.

No es casualidad que la industria se asentara en el sur de California. Su clima templado y la variedad de sus paisajes, desiertos, sierras, llanuras, bosques; permitían rodar al aire libre durante todo el año. La geografía, literalmente, modeló la narrativa: el wéstern no existiría sin ese sol inclemente ni esos horizontes abiertos.

 

El nacimiento de una nación (D W Griffith, 1915)

Poco después, D. W. Griffith, discípulo de Porter, llevó el lenguaje cinematográfico a otro nivel con El nacimiento de una nación (1915), ambientada en el sur rural de la Guerra de Secesión. La película, técnicamente revolucionaria y moralmente indefendible por su visión racista, inauguró una tensión que acompañará al cine rural para siempre: la del paisaje idílico que esconde heridas profundas.

 

El wéstern, el melodrama y la fábrica de mitos

Durante la primera mitad del siglo XX, dos géneros construyeron el canon del cine rural: el wéstern y el melodrama. El primero mitificó la frontera se territorio donde, según el relato oficial, se forjaba el carácter americano; el segundo exploró la intimidad de las familias granjeras, los pueblos pequeños, los valores de religión, trabajo y patria.

El cine rural clásico funcionó, en palabras de los estudios culturales, como un vehículo ideológico: no solo entretenía, sino que enseñaba a los espectadores qué significaba ser estadounidense. Individualismo, autosuficiencia, desconfianza hacia el gobierno federal, comunidad basada en la iglesia y la familia: todos esos valores viajaron desde las pantallas rurales hasta el imaginario colectivo.

El reverso crítico, cuando el campo dejó de ser postal,

A partir de los años sesenta, una nueva generación de cineastas empezó a mirar la ruralidad estadounidense con ojos menos complacientes. El racismo estructural, la xenofobia, la pobreza y los conflictos de clase dejaron de ser paisaje de fondo para volverse tema central. Filmes como,

Viñas de Ira, (John Ford, 1940), filmada en el contexto de la etapa final de la gran depresión en EE.UU. No se puede dejar de mencionar este filme al hablar de cine rural de estadounidense. Reúne todas las características de esta clase de películas, ambientación rural que comienza en Oklahoma, en plena crisis agrícola del dust bowl, un desastre ecológico y social que ocurrió en Estados Unidos durante la década de 1930.

Viñas de ira (John Ford, 1940)

 

Consistió en una serie de tormentas de polvo masivas que afectaron principalmente las grandes llanuras.

Muestra granjeros expulsados de sus tierras y obligados a migrar. La familia protagonista representa al estadounidense promedio golpeado por la crisis. Aborda temas referido a valores y tensiones trabajo, dignidad, familia, pero también injusticia social y desigualdad.

 

 

Matar a un ruiseñor (Robert Mulligan,1962)                                       Misisipi en llamas (Alan Parker, 1988)

Matar a un ruiseñor (Robert Mulligan, 1962)

– En el calor de la noche (Norman Jewison, 1967)

– Mississippi en llamas (Alan Parker, 1988)

– El sendero de la traición (Costa-Gavras, 1988)

 

El infiltrado dl KKKlan (Spike Lee, 2018)

 

Y más recientemente Déjame salir (Jordan Peele, 2017) o El infiltrado en el KKKlan (Spike Lee, 2018), convirtieron los pueblos y condados rurales en escenarios donde se libra la batalla por los derechos civiles. El sur dejó de ser sólo magnolias y verandas: se mostró también como el lugar donde la promesa de igualdad sigue sin cumplirse.

Esta tradición crítica se ha reactivado con cada coyuntura política: las presidencias de Nixon o Trump, los debates sobre inmigración y el auge de los nacionalismos han reavivado un cine que interroga, más que celebra, a la América profunda.

 

El nuevo paisaje: Chloé Zhao y el cine de los márgenes

Si hay una cineasta que ha redefinido el cine rural estadounidense en el siglo XXI, esa es Chloé Zhao. Nacida en Pekín y formada en la NYU, Zhao construyó, casi por necesidad, cuando el financiamiento tradicional falló, un método propio: mezclar actores profesionales con no actores, filmar en locaciones reales, dejar que el paisaje sea un personaje más.

Su trilogía informal del medio oeste,

Songs My Brothers Taught Me (2015), en la reserva lakota de Pine Ridge,

– The Rider (2017), entre los jinetes de rodeo de Dakota del Sur,

– Nomadland (2020), con Frances McDormand recorriendo el Oeste en una furgoneta,

Nomadland, ofrece un retrato inédito del país, el de quienes quedaron fuera del sueño. Basada en el libro homónimo de Jessica Bruder, sigue a Fern, una viuda sexagenaria que, tras el cierre de la planta de yeso de Empire, Nevada, en 2011, se lanza a la carretera y sobrevive con trabajos temporales. La película fue multipremiada en importantes competencias y convirtió a Zhao en la segunda mujer y, primera mujer asiática, en llevarse OscarTM a la dirección.

 

La constelación contemporánea, Reichardt, Granik y Nichols

Otros tres cineastas han construido, película a película, un mapa alternativo de la América rural que merece un análisis detenido. Cada uno aporta una mirada distinta sobre el mismo territorio.

Certain women (Kelly Reichardt, 2016)
Kelly Reichardt, el minimalismo como ética

Si existe una heredera directa del neorrealismo italiano en el cine estadounidense contemporáneo, esa es Kelly Reichardt. Afincada en Oregón, ha construido una filmografía donde menos siempre, es más: menos diálogo, menos música, menos explicación. Y, paradójicamente, más verdad.

Sus películas prescinden de banda sonora invasiva, de giros dramáticos convencionales, de resoluciones catárticas. El espectador debe habitar el silencio.

En Meek’s Cutoff (2010) y First Cow (2019) usa el antiguo formato «Academy», un encuadre casi cuadrado que comprime el paisaje y transmite claustrofobia incluso en espacios abiertos.

Filmografía

Old Joy 2006 Bosques de Oregón Amistad masculina y distanciamiento

Wendy and Lucy 2008 Pueblo de Oregón Precariedad económica, vínculo con un animal

Meek’s Cutoff 2010 Desierto de Oregón, 1845 wéstern revisionista desde la mirada femenina

Night Moves 2013 Oregón rural Ecoterrorismo y consecuencias morales

Certain Women 2016 Montana Aislamiento femenino en pueblos pequeños

First Cow 2019 Oregón, década de 1820 Orígenes del capitalismo americano

 

Lo que aporta al cine rural:

Reichardt desmonta el mito de la frontera sin estridencias. No hay épica ni denuncia explícita: hay cuerpos cansados, caminatas largas, decisiones pequeñas con consecuencias enormes. Su cine demuestra que se puede hacer política con un plano fijo

Debra Granik, la dignidad de los Ozarks(son una región montañosa y de meseta ubicada principalmente en el estado de Missouri)

Si Reichardt mira al Noroeste, Debra Granik fija su cámara en otro territorio mítico y olvidado: los Ozarks de Missouri y los bosques del Pacífico. Formada en ciencias políticas en Brandeis y en cine en la NYU, Granik combina rigor investigativo con sensibilidad documental. Su método se parece más al de una periodista de largo aliento que al de una directora convencional.

Su método:

-Inmersión comunitaria: antes de rodar, Granik y su productora Anne Rosellini pasan años investigando las comunidades que retratan. Se consideran a sí mismas «periodistas de investigación» tanto como cineastas.

– Estética naturalista: luz natural, equipos mínimos, «huella pequeña» (impacto logístico reducido en el set). Es decir: menos equipo, menos gente, menos ocupación de espacio y menor complejidad para filmar en las locaciones. El paisaje no se embellece ni se dramatiza: simplemente se habita.

Filmografía esencial:

Down to the Bone 2004 Nueva York rural

Winter’s Bone 2010 Ozarks, Missouri | Pobreza, clanes, supervivencia adolescente. lanzó a Jennifer Lawrence al estrellato

Stray Dog (doc.) 2014 Missouri rural, veteranos, subcultura motera

Leave No Trace 2018 Bosques de Oregón/Washington Vida fuera del sistema, paternidad y trauma

 

Jeff Nichols, el gótico sureño del siglo XXI

Si Reichardt es el neorrealismo y Granik el periodismo narrativo, Jeff Nichols es la literatura sureña hecha cine. Su obra dialoga explícitamente con Faulkner, Flannery O’Connor y Cormac McCarthy: paisajes cargados de presagios, familias rotas por herencias de violencia, hombres comunes enfrentados a fuerzas que no comprenden.

Método y estilo:

– Sus películas construyen tensión con paciencia, acumulando detalles cotidianos hasta que la presión estalla en momentos de intensidad controlada.

– Mezcla drama familiar con thriller, ciencia ficción, wéstern o cine de juicios, sin que ningún género domine sobre el otro.

– Masculinidad bajo presión, sus protagonistas son padres, hermanos, esposos que cargan con responsabilidades que los superan. El heroísmo, en Nichols, no es épico sino doméstico: proteger a un hijo, mantener una casa, resistir la tentación de la violencia.

 

   Mud (Jeff Nichols, 2011)

 

Filmografía esencial:

Shotgun Stories 2007 Arkansas rural, Feudo fraternal, herencia de violencia

Take Shelter 2011 Ohio rural, visiones apocalípticas

Mud 2012 Río Arkansas historias del sur, mitología masculina

Midnight Special 2016 Sur profundo, carreteras, paternidad, lo sobrenatural, persecución

Loving 2016 Virginia rural, derechos civiles, matrimonio interracial

The Bikeriders 2023 Medio Oeste, Subculturas masculinas, transformación social.

Nichols devuelve al cine rural estadounidense su dimensión mítica y literaria sin caer en la nostalgia. Sus películas demuestran que el Sur y el Medio Oeste siguen produciendo historias con la densidad de una novela de Faulkner, pero ancladas en la precariedad económica y emocional del siglo XXI.

 

Un mapa común: lo que comparten estos cuatro cineastas

 

Wendy y Lucy (Kelly Reichardt, 2008)                        Nomadland (Chloé Zhao, 2020)

 

Pese a sus diferencias, el minimalismo de Reichardt, el periodismo de Granik, el goticismo de Nichols, el lirismo de Zhao, estos cuatro directores comparten un territorio ético y estético:

-Presupuestos modestos, ritmos lentos, finales abiertos, paisaje como personaje,

-Gente nómada, adolescentes pobres, inmigrantes, no actores, locaciones reales, investigación de campo. Derribar mitos como el sueño americano, la autosuficiencia, la familia nuclear. Y por último ambigüedad moral sin villanos claros, sin resoluciones fáciles.

Juntos, conforman lo que podríamos llamar un nuevo ruralismo cinematográfico, un cine que insiste en que las historias locales que precisamente por su especificidad, son universales.

El cine rural estadounidense de los años 2020 ha dejado atrás tanto la épica del wéstern clásico como el melodrama nostálgico. En su lugar emerge un realismo poscrisis.

Entonces:

El cine rural estadounidense nunca ha sido sólo cine rural. Ha sido y sigue siendo un campo de disputa sobre qué significa ser americano. Desde Porter hasta Zhao, desde el forajido a caballo hasta la viuda en una furgoneta, las pantallas han ido dibujando un país que se niega a caber en una sola imagen.

Quizá ésa sea la lección más honesta de este siglo largo de películas: que detrás de cada plano general de una llanura dorada hay una historia de trabajo, de pérdida y, a veces, de resistencia. Y que mirar esas historias de verdad, sin condescendencia ni mitología sigue siendo una de las formas más urgentes de hacer periodismo con una cámara.

The bikeriders (Jeff Nichols, 2023)                                   Winter´s bone (Debra Granik, 2010)

 

Por Gonzalo Fierro 

gfierro02@gmail.com
Especial para Primicias Rurales. El autor es especialista en cine y médico.

 

 

 

Tras las huellas de las Escrituras: El viaje espiritual por Jordania que se hizo podcast

Tras las huellas de las Escrituras: El viaje espiritual por Jordania que se hizo podcast

Una travesía de fe y arqueología por el Antiguo y Nuevo Testamento en nueve episodios. Peregrinos recorren sitios bíblicos clave junto a expertos para revivir la historia sagrada.

 

Ciudad del Vaticano, miércoles 6 mayo (PR) — Esta es la historia de un grupo de unas treinta personas que emprendieron un viaje con profundizaciones bíblicas, arqueológicas y catequéticas por el país de Oriente Medio. Les guió el padre Francesco Giosuè Voltaggio, profesor de Sagrada Escritura, quien colaboró en la realización de los nueve episodios del proyecto sonoro de Radio Vaticana-Vatican News, escrito y editado por Debora Donnini.

Una experiencia heterogénea y profunda

La peregrinación, realizada en la primavera de 2025, integró a personas de entre 9 y 84 años. Bajo el título «Tras las huellas de las Escrituras: diario de viaje por Jordania entre el Antiguo y el Nuevo Testamento», el podcast narra el itinerario del sur al norte del país. El hilo conductor es la iniciación cristiana, inspirada en las etapas del pueblo de Israel en el desierto, entendiendo la vida cristiana como un itinerario pascual.

El desierto de Wadi Rum y el encuentro con el silencio

 

 

El punto de partida es el desierto de Wadi Rum, con sus formaciones rocosas y tonos rojizos que generan un asombro indescriptible. Este territorio, que el pueblo de Israel atravesó antes de cruzar el Jordán, invita a la meditación. Es el lugar de la aridez pero también del silencio donde Dios habla al corazón, permitiendo reflexionar sobre la relación con los demás a través de la historia de Esaú y Jacob en el territorio de Edom.

Monte Nebo: La mirada hacia la Tierra Prometida

 

En la zona de Moab, la expedición alcanzó el Monte Nebo, sitio donde Moisés divisó la Tierra Prometida antes de morir.

El podcast recoge el testimonio de fray Bernard Thilagarajah, quien detalla los inicios de las excavaciones en este punto panorámico. La narrativa avanza hacia el norte hasta el torrente Yaboc, escenario de la lucha de Jacob con Dios y su posterior reconciliación fraternal.

Amán y el compromiso con la Iglesia universal

En la capital, Amán, los peregrinos se encontraron con el nuncio apostólico, monseñor Giovanni Pietro Dal Toso, quien destaca cómo estas visitas ayudan a los cristianos locales a sentirse conectados con la Iglesia universal.

También se incluye el testimonio del padre Mario Cornioli, quien trabaja en la integración laboral de refugiados iraquíes que huyeron del ISIS.

El Jordán y los hallazgos arqueológicos

Los episodios centrales abordan el lugar del Bautismo de Jesús, considerado uno de los mayores descubrimientos arqueológicos recientes. En Betania al otro lado del Jordán, se han sacado a la luz iglesias bizantinas que coinciden con los relatos de los primeros peregrinos. Es el mismo sitio donde Josué cruzó el río y el profeta Elías fue arrebatado al cielo.

De la fortaleza de Maqueronte a la ciudad de los mosaicos

 

El recorrido incluyó la Iglesia del Bautismo de Jesús, consagrada a inicios de 2025, con el relato del padre Sergio Pérez. La ruta continuó por Madaba, famosa por sus mosaicos, y Maqueronte, la fortaleza donde fue decapitado San Juan Bautista, sumergiendo a los oyentes en la realidad viva de las Escrituras.

Evangelización y el legado de la Decápolis

 

 

Finalmente, el grupo visitó Gadara y Gerasa, antiguas ciudades romanas de la Decápolis. El padre Voltaggio explica cómo el cristianismo se expandió pacíficamente a través de las calzadas romanas, recorridas por apóstoles como Pablo

. El podcast representa así una oportunidad de profundización espiritual, siguiendo la renovación del Concilio Vaticano II a través del anuncio del kerygma.

Tras las huellas de las Escrituras:

Un podcast escrito y editado por Debora Donnini, realizado con la colaboración del padre Francesco Giosuè Vol. Un podcast es una serie de contenidos de audio (o video) digital, estructurados en episodios y disponibles en internet bajo demanda, lo que permite escucharlos en cualquier momento y lugar.

 

Primicias Rurales

Fuente: Vatican News

China: Un viaje fascinante entre la historia milenaria y la vanguardia urbana

China: Un viaje fascinante entre la historia milenaria y la vanguardia urbana

Desde la majestuosidad imperial de Pekín hasta el pulso futurista de Shanghái y el legado eterno de Xi’an, China ofrece una experiencia única. Un recorrido por las tres ciudades que definen el alma y el horizonte de este gigante asiático.

Pekín: El corazón histórico y monumental

En Pekín, el verano se experimenta a través de sus grandes monumentos y amplios espacios urbanos. La Ciudad Prohibida, el Templo del Cielo y sus extensos parques ofrecen recorridos donde historia y vida contemporánea conviven con naturalidad.

Al caer la noche, las avenidas y zonas culturales se llenan de luz y actividad, permitiendo al visitante descubrir una faceta vibrante de la capital.

Shanghái: Energía y rascacielos junto al río

 

 

Shanghái destaca por su energía urbana y su paisaje arquitectónico junto al río Huangpu. Los jardines y las calles se iluminan al anochecer, creando recorridos nocturnos entre edificios históricos y rascacielos como la Torre de la Perla Oriental.

La vida social se traslada al exterior, con mercados, terrazas y eventos culturales que intensifican la actividad de la ciudad más cosmopolita de China.

Xi’an: El legado de la antigua capital

 

Desde Pekín o Shanghái conviene trasladarse a Xi’an, en busca de su herencia milenaria de murallas antiguas, torres históricas y el impresionante Ejército de Terracota, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del mundo.

El centro histórico de la antigua capital china se ilumina con farolillos y mercados nocturnos que reflejan fielmente la vida local y sus tradiciones.

Primicias Rurales

Fuente: Blog Grand Voyage

San Luis, el destino para vivir todo el año: naturaleza, cultura y aventura en estado puro

San Luis, el destino para vivir todo el año: naturaleza, cultura y aventura en estado puro

La provincia se consolida como un destino versátil gracias a su microclima privilegiado, paisajes serranos y una oferta que une gastronomía con historia. Desde el Dique Potrero de Funes hasta las imponentes formaciones de Sierra de las Quijadas, San Luis invita a una experiencia de bienestar única.

 

 

San Luis, martes 28 abril (PR/26) — La provincia de San Luis es un destino turístico activo durante todo el año. Su privilegiado microclima, sumado a una geografía diversa y cautivante, convierte a la provincia en un escenario ideal en el que la naturaleza, la cultura y la gastronomía se fusionan en una experiencia única.

Como una obra de arte que refleja sierras, ríos y horizontes amplios, San Luis invita a descubrir paisajes que cambian con cada estación pero que conservan intacta su esencia.

A pocos kilómetros de la capital sanluiseña, el emblemático Dique Potrero de Funes se presenta como una postal ineludible. Se trata de uno de los embalses más antiguos de la provincia, cuya belleza y variedad de actividades seduce. Ofrece deportes náuticos, mountain bike, rappel y cabalgatas hacia rincones pintorescos como el Salto de la Moneda. En verano, es uno de los puntos más elegidos; en otoño e invierno, un refugio de tranquilidad y paisajes serenos.

Turismo aventura, descanso, gastronomía regional, descubrimiento cultural e infinita belleza es lo que ofrece San Luis.

Más al norte, recostada sobre la sierra de Los Comechingones, aparece Villa de Merlo, reconocida a nivel nacional por su microclima excepcional. Con aire puro y una atmósfera que favorece el bienestar, Villa de Merlo combina naturaleza con una creciente oferta cultural y gastronómica.

Sus circuitos turísticos incluyen desde la tradicional Capilla Nuestra Señora del Rosario hasta parajes como Rincón del Este, Pasos Malos o el Valle del Conlara. Aquí, la experiencia se completa con sabores regionales: dulces artesanales, cocina serrana y propuestas gourmet que revalorizan los productos locales.

Dique Potrero de Funes.

 

Para quienes buscan aventura y asombro, el imponente Parque Nacional Sierra de las Quijadas ofrece un viaje en el tiempo. Sus formaciones geológicas rojizas, moldeadas durante millones de años, son similares al cañón del Colorado. Este parque compone un atractivo paisajístico que posee un enorme valor científico, donde se han hallado fósiles de reptiles prehistóricos. Trekking, avistaje de fauna y fotografía son algunas de las actividades que lo convierten en un destino ideal para el turismo activo.

La propuesta se completa con lugares como El Trapiche, una villa turística atravesada por ríos cristalinos y rodeados de vegetación. Muy elegida por quienes buscan desconectar, ofrece cabalgatas entre cerros, pesca, senderismo y la posibilidad de disfrutar de la vida al aire libre en estado puro.

Su infraestructura turística permite recibir visitantes durante todo el año, consolidándose como uno de los destinos más versátiles de la provincia.

Parque Nacional Sierra de las Quijadas.

 

La dimensión cultural tiene su lugar en San Francisco del Monte de Oro, la historia late en cada rincón. Allí, una antigua escuela fundada por Domingo Faustino Sarmiento, hoy Monumento Histórico Nacional, recuerda los inicios de la educación pública en el país. Este legado, sumado a la identidad local, convierte a la localidad en un punto de interés para quienes buscan un turismo con contenido histórico y cultural.

Con todas estas opciones y muchas más, San Luis es una invitación permanente.

Su diversidad de paisajes, su riqueza cultural y su oferta gastronómica hacen posible que cada visitante encuentre su propia forma de recorrerla.

Ya sea a través del turismo aventura, el descanso, la gastronomía, su infinita belleza o el descubrimiento cultural, la provincia demuestra que se puede disfrutar en cualquier época del año, con la misma intensidad y encanto.

 

Fuente: ANSL

Primicias Rurales