Navidad vuelve a llenar las iglesias en el Reino Unido
Uno de cada dos británicos planea asistir a un servicio religioso, incluso entre quienes no se identifican como cristianos.
Londres, lunes 22 de diciembre (PR/25) — En un contexto marcado por la secularización y el descenso sostenido de la práctica religiosa, la Navidad emerge una vez más como una excepción significativa en el Reino Unido. Un nuevo estudio nacional revela que las iglesias británicas recibirán este diciembre a un número creciente de personas, muchas de ellas alejadas del culto durante el resto del año.
Según una encuesta realizada por la consultora Savanta a más de 2.000 adultos, por encargo de la organización cristiana de ayuda y desarrollo Tearfund, el 45 % de los británicos afirma que planea asistir a un servicio o evento religioso vinculado con la Navidad. La cifra representa un aumento respecto de 2024, cuando la intención alcanzaba al 40 %, y cuestiona la idea de un declive uniforme e irreversible de la asistencia a la iglesia.
Tradición, memoria y búsqueda interior
Las razones que explican este renovado interés son diversas y, en muchos casos, no responden a una adhesión doctrinal. Casi cuatro de cada diez encuestados señalaron que ir a la iglesia en Navidad forma parte de una tradición familiar o cultural, profundamente arraigada en la memoria colectiva.
Otros mencionaron el atractivo del clima festivo: los villancicos, las celebraciones a la luz de las velas y la atmósfera de recogimiento propia de estas fechas. Más de una cuarta parte de los consultados afirmó, además, que la Navidad despierta una necesidad de reflexión espiritual, incluso entre quienes no participan habitualmente de la vida religiosa.
Un impacto emocional inesperado
Uno de los datos más llamativos del estudio es que el impacto emocional de la asistencia a la iglesia en Navidad resulta más intenso entre quienes no se consideran cristianos. Este grupo fue el más propenso a afirmar que salió de los servicios religiosos con sentimientos de ánimo, serenidad y esperanza.
El dato sugiere que, aun en una sociedad mayoritariamente secular, las iglesias continúan siendo espacios donde muchas personas encuentran consuelo, belleza y sentido, sin que ello implique necesariamente una adhesión de fe previa.
La otra cara de la Navidad: apoyo concreto y cercano
Más allá de la dimensión espiritual, la encuesta pone de relieve un aspecto central del rol de las iglesias en Navidad: el acompañamiento social y la ayuda práctica. Dos de cada cinco adultos afirmaron haber recibido algún tipo de apoyo por parte de una iglesia o de personas vinculadas a ella durante el período navideño.
Este respaldo incluye desde bancos de alimentos y comidas gratuitas hasta la habilitación de espacios cálidos para afrontar el invierno, una necesidad cada vez más acuciante en medio de las persistentes dificultades económicas.
Iglesias como red de contención social
Las cifras muestran la magnitud de este trabajo silencioso. Aproximadamente uno de cada diez encuestados declaró haber recurrido a un banco de alimentos, recibido comidas gratuitas o utilizado espacios calefaccionados gestionados por iglesias. Casi una cuarta parte aseguró haberse beneficiado de una comida navideña gratuita organizada por comunidades cristianas.
Lejos de ser iniciativas aisladas, estas acciones forman parte de una red local de contención que muchas comunidades consideran hoy indispensable.
Un fenómeno que se repite a escala global
Para Tearfund, los resultados del Reino Unido reflejan una realidad que la organización observa también en otros países. Stuart Lee, director de Recaudación de Fondos y Comunicaciones Globales, sostiene que los datos confirman que las iglesias siguen siendo, especialmente en Navidad, centros de atención espiritual y práctica.
Esta dinámica se vuelve aún más visible en contextos frágiles. En países como la República Centroafricana, la asistencia a las celebraciones navideñas puede duplicarse o triplicarse en regiones que emergen de conflictos armados. Allí, las iglesias organizan comidas comunitarias y celebraciones que ofrecen unidad, alivio y esperanza tras largos períodos de inestabilidad.
Una historia más compleja que el declive
En conjunto, el estudio sugiere que la Navidad continúa atravesando la indiferencia religiosa de una manera que otros momentos del año no logran. Si bien las iglesias ya no ocupan el lugar central que tuvieron en la vida pública británica, siguen siendo puntos de encuentro donde confluyen tradición, compasión y búsqueda de sentido.
Al menos por unos días, los bancos de las iglesias cuentan una historia distinta: no la de una fe desaparecida, sino la de comunidades que permanecen silenciosamente entrelazadas con el tejido social y emocional de la nación.
Por Eugenia Concina Haín, directora de programas del Área de Prosperidad de Fundación Alimentaris
Buenos Aires, domingo 7 diciembre (PR/25) — En un contexto donde los desafíos sociales y ambientales se profundizan, las inversiones de impacto surgen como una alternativa concreta para movilizar capital hacia un desarrollo justo y sostenible.
Argentina capta el 14% de este tipo de inversión en América Latina, según el “Mapeo de Inversiones con impacto 2023/2024”, que realizamos desde Fundación Alimentaris junto a la Universidad Austral.
Sin embargo, durante el último período se registró una baja en ese mercado, con consecuencias directas en la reducción de proyectos con beneficios ambientales y sociales en distintas regiones del país.
¿Hay información suficiente para entender la magnitud y las oportunidades de este tipo de inversiones? Ese fue uno de los principales motores del mapeo. Este estudio busca ofrecer una base rigurosa para orientar decisiones y promover un ecosistema financiero más consciente.
Según las Cuentas Nacionales del INDEC, la inversión total en Argentina fue de US$120.430 millones en 2023 y US$101.472 millones en 2024.
En ese marco, las inversiones de impacto representan una porción todavía incipiente, pero con un gran potencial: más de la mitad de las personas encuestadas perciben que estas inversiones están en crecimiento.
El sistema bancario otorgó más de 121 mil créditos reportados como financiamiento sostenible, por US$3.204 millones.
Por fuera del mercado de capitales y el sistema bancario tradicional, se relevaron 214 operaciones por US$41,6 millones impulsadas por 22 inversores hacia 89 organizaciones receptoras.
El sistema financiero refleja, en buena medida, las tensiones y oportunidades del contexto económico y social.
Se observa que en 2024 se emitieron 22 Bonos SVS y hasta junio de 2025 sólo 3, eso equivale a una reducción del 77%. Si lo analizamos respecto de los montos, el año pasado significó US$293 millones de dólares y a junio de este año, casi US$53 millones.
A nivel global, la inversión de impacto experimentó un crecimiento impulsado por una mayor conciencia sobre los desafíos sociales y ambientales que enfrentamos como humanidad; y el rol protagónico que tienen el sistema financiero y el sector productivo en atender dichos desafíos. En 2023, significó a nivel global aproximadamente US$1.571 trillones y casi 4 mil inversores a nivel global.
Este tipo de datos en Argentina aún es escaso, lo que dificulta dimensionar su tamaño, tomar decisiones y dar seguimiento al mercado. Producir relevamientos rigurosos cambia esa realidad y abre la puerta a construir nuevas herramientas.
Actualizar y sistematizar esta información resulta clave para fortalecer el mercado y atraer nuevos actores. Contar con datos confiables no solo permite dimensionar el tamaño y las tendencias del sector, sino también identificar desafíos y oportunidades donde el capital puede generar mayor valor social y ambiental. Como también, desarrollar un directorio de organizaciones relevantes del ecosistema local que se actualice anualmente.
Contar con información precisa es el primer paso para multiplicar estas inversiones, verdaderos catalizadores de la transición hacia un futuro inclusivo y regenerativo. Pero el verdadero desafío es transformar esos datos en decisiones de inversión que restauren la naturaleza e impacten positivamente en la sociedad.
Acerca de Fundación Alimentaris
Somos una fundación independiente creada en 2012 que trabaja en Argentina para potenciar el impacto de iniciativas sociales, económicas y ambientales mediante el desarrollo y la promoción de enfoques y metodologías basadas en evidencia. Creemos que un mundo más justo, próspero y sostenible es posible. Por eso, desde una lógica de filantropía estratégica, actuamos como catalizadores del cambio necesario para lograrlo: buscamos generar un impacto transformador que permita expandir oportunidades, potenciar recursos y generar soluciones sostenibles.
Es necesario ayudar y guiar a las nuevas generaciones en su relación con las nuevas tecnologías y pidió una amplia participación en estos esfuerzos.
El papa León XIV con los participantes en la Conferencia ?Inteligencia Artificial y Cuidado de Nuestra Casa Común? (VaticanMedia)IA)
Ciudad del Vaticano, sábado 6 diciembre (PR/25) — «La inteligencia artificial ya está teniendo un impacto real en la vida de millones de personas. Debemos enseñar a los jóvenes a usarla con su propia inteligencia y mantener la confianza en la capacidad de la humanidad para guiar el desarrollo tecnológico», afirmó León XIV en una audiencia, el 5 de diciembre, con científicos que estudian la inteligencia artificial y su impacto en el mundo moderno.
En su discurso a los participantes de la Conferencia «Inteligencia Artificial y Cuidado de la Casa Común», organizada por la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice y la Alianza Estratégica de Universidades Católicas de Investigación, señaló que «la inteligencia artificial ya está provocando profundos cambios en la sociedad, afectando dimensiones esenciales de la persona humana, como el pensamiento crítico, el discernimiento, el aprendizaje y las relaciones interpersonales».
Por el bien común, no sólo de unos pocos
El Papa enfatizó que, en tal situación, la tarea urgente es asegurar que el desarrollo de la inteligencia artificial sirva al bien común, y no solo a la acumulación de riqueza y poder en manos de unos pocos. Esto exige plantearse una pregunta fundamental: ¿qué significa ser humano en este momento histórico?
León XIV recordó que la humanidad debe participar en la obra de la creación y no puede ser un mero consumidor pasivo del contenido generado por la tecnología.
El ser humano es algo más, hay que protegerlo
«Nuestra dignidad», dijo el Santo Padre, «radica en la capacidad de reflexión, la libre elección, el amor incondicional y el establecimiento de relaciones auténticas con los demás. La inteligencia artificial ha abierto, sin duda, nuevos horizontes a la creatividad, pero también plantea serias preocupaciones sobre su posible impacto en la apertura humana a la verdad y la belleza, y en la capacidad de asombro y contemplación. Reconocer y proteger lo que caracteriza a la persona humana y garantiza su desarrollo sostenible es fundamental para establecer un marco adecuado para gestionar las consecuencias de la inteligencia artificial».
Nuestra prioridad son los jóvenes y su desarrollo
El Santo Padre señaló que se debe prestar especial atención a los jóvenes, para fomentar su libertad y vida interior, su madurez y responsabilidad, y para considerar el impacto de la tecnología en su desarrollo intelectual y neurológico. El bienestar de la sociedad depende de su capacidad para desarrollar sus talentos y responder a las exigencias de nuestro tiempo.
El acceso a los datos no significa valorarlos
Asimismo, enfatizó que el acceso a grandes cantidades de datos e información no debe confundirse con la capacidad de evaluarlos y extraer conclusiones de ellos.
Esto requiere la capacidad de afrontar el misterio y las preguntas fundamentales sobre la humanidad misma, incluso si estas habilidades son marginadas o incluso ridiculizadas por los modelos culturales y económicos dominantes.
Utilice la IA con su propia inteligencia
«Por lo tanto, dijo, será esencial enseñar a los jóvenes a usar estas herramientas con inteligencia propia, asegurándose de que se abran a la búsqueda de la verdad, a la vida espiritual y fraterna, y a ampliar sus sueños y horizontes de decisión» y subrayó que también es necesario «restaurar y fortalecer su confianza en la capacidad humana para guiar el desarrollo de estas tecnologías. Esta confianza se ve cada vez más socavada por la idea paralizante de que este desarrollo sigue un camino inevitable»
La compañía lanzó una nueva edición de su rendición de cuentas que reúne los indicadores de gestión en torno a su estrategia ambiental, social y de gobierno.
Argentina, 5 de diciembre (PR/25) . — Grupo San Cristóbal anunció la publicación de su Reporte de Sustentabilidad para el ejercicio 2024/2025, un documento que reúne los principales avances de la compañía en la integración de criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) dentro de su estrategia de negocio. La nueva edición sintetiza un año marcado por inversiones responsables, mejoras en eficiencia operativa, programas de impacto social y acciones concretas frente a los desafíos climáticos y económicos del país. Además, este año la organización dio un paso clave integrando la gestión de Argentina y Uruguay bajo una misma mirada regional. Con ello refuerza su cultura compartida y amplía su rendición de cuentas a todo el Grupo.
Al respecto, Diego Guaita, CEO de Grupo San Cristóbal, expresó: “Somos una compañía con 86 años de trayectoria y nuestro compromiso con la sustentabilidad no es una declaración, sino una forma de gestionar, de tomar decisiones y de vincularnos con las personas.Este reporte refleja lo que hemos logrado, pero sobre todo el rumbo que elegimos: ser una organización que innova con integridad y convicción, que fortalece las relaciones humanas y que deja una huella positiva en la sociedad y en el planeta. El desafío que tenemos por delante es tan grande como inspirador: seguir construyendo, desde las personas y para las personas, un futuro más próspero, inclusivo y sostenible”.
La publicación destaca avances vinculados a inversiones con enfoque sostenible, entre ellos: una cartera donde el 71% de los fondos se encuentran invertidos en empresas que reportan su huella de carbono, una reducción del 18% en la exposición a energía fósil y más de $21.408 millones destinados a instrumentos con criterios de sostenibilidad. T
ambién incorpora información actualizada sobre riesgos climáticos, gestión ética, prevención del fraude —con más de $6.680 millones en pérdidas evitadas— y el fortalecimiento de procesos de cumplimiento y transparencia.
En materia ambiental, la compañía profundizó su estrategia de mitigación y regeneración, con iniciativas como el Bosque San Cristóbal, que ya suma más de 750 árboles nativos plantados en Misiones, junto a campañas de concientización sobre biodiversidad y cambio climático que ampliaron el alcance de esta agenda hacia nuevos públicos.
La actualización también refleja avances en inclusión, diversidad y accesibilidad. Entre ellos, la consolidación del Comité de Diversidad e Inclusión, la adecuación de procesos para asegurar experiencias accesibles y el impulso de programas como Desarrollá Tu Futuro, orientado a promover la empleabilidad de personas con discapacidad mediante becas, formación y mentorías vinculadas a tecnología.
En cuanto al compromiso con las comunidades, el documento incorpora los resultados del programa Hacedores por la Comunidad y del lanzamiento de la primera edición del Premio Grupo San Cristóbal al Impacto Social, que convocó a más de 200 proyectos y otorgó $30 millones a diversas iniciativas.
En cuanto al compromiso con las comunidades, el reporte reafirma la identidad mutualista del Grupo. Que se traduce en cuidar el bienestar y el patrimonio de sus asociados y clientes, anticipando riesgos, fortaleciendo la resiliencia y contribuyendo al desarrollo de las comunidades en las que está presente. Este diferencial se refleja en indicadores concretos como su programa Inversión Social Privada que, como novedad significativa, presenta el lanzamiento del Premio Grupo San Cristóbal al Impacto Social.
La estrategia de sustentabilidad del Grupo San Cristóbal se fundamenta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, los Principios del Pacto Global de Naciones Unidas, los Principios WEPs de ONU Mujeres, las tendencias globales en la industria, los estándares GRI y SASB y las expectativas de sus grupos de interés.
Con esta edición, Grupo San Cristóbal refuerza su posición como referente en sustentabilidad dentro del sector asegurador y reafirma su compromiso de largo plazo: construir una organización sólida, transparente e innovadora, preparada para los desafíos futuros y orientada a desarrollar soluciones que cuiden lo que importa.
Más información en https://www.gruposancristobal.com.ar/sustentabilidad/reporte8
Acerca de Grupo San Cristóbal Somos un equipo de personas que trabajamos para hacer que nuestros clientes estén seguros, cuidando su bienestar y patrimonio. Nos esmeramos por entender sus necesidades y los ayudamos a tener éxito, superando sus expectativas.
A través de nuestras marcas (San Cristóbal Seguros, Asociart ART, iúnigo, San Cristóbal Retiro, San Cristóbal Servicios Financieros, Asociart Servicios y San Cristóbal Caja Mutual) brindamos soluciones de seguros y servicios financieros para individuos, empresas y el agro. Junto a los Productores Asesores tenemos presencia en Argentina y Uruguay.
Trazamos y ejecutamos políticas activas para promover una gestión responsable, contribuir al desarrollo sostenible y construir una organización conectada con las personas, íntegra, empática con sus comunidades, comprensiva de la realidad, diversa e inclusiva. Conocé más en www.gruposancristobal.com.ar
Un documental realizado recientemente pone en duda que la minería de Europa pueda ser sostenible y da ejemplos claros de como esta actividad ha afectado a pueblos enteros, desde España hasta Suecia, provocando graves problemas de contaminación.
Buenos Aires, 4 de diciembre (PR/25) .- La minería sostenible es uno de los elementos que la Unión Europea valora a la hora de luchar contra el cambio climático, pero las evidencias dicen que esto en realidad no ayudará a la transición justa, porque la misma necesita de ciertas materias primas que Europa es capaz de proveer, pero que promovería la reactivación de minas o la apertura de otras nuevas que son altamente polucionantes.
Para poder paliar la crisis climática actual, Europa debería ser capaz de absorber la misma cantidad de CO2 que emite, que es en lo que consiste la meta de cero emisiones que se han impuesto para 2050 desde la UE, pero para ello se debería apostar por las renovables y desterrar los combustibles fósiles.
Una transición verde que choca con la reapertura de minas en Europa
Ante la crisis climática presente, Europa impulsó los mecanismos necesarios para poner en marcha la transición tecnológica verde que asegurara un futuro más limpio. Pero, llevarla a cabo, precisa de gran cantidad de materias primas fundamentales que, además, existen en Europa.
Asumiendo los riesgos de provocar graves impactos sociales y medioambientales, la Unión ha reactivado la minería dentro de sus fronteras. “Cicatrices del crecimiento”, la investigación que Documentos TV emite esta noche, cuestiona la credibilidad de la llamada minería sostenible en la lucha contra el cambio climático.
El Pacto Verde exige eliminar fósiles pero intensificar materias primas
Los efectos del cambio climático cada vez son más visibles: lluvias intensas, catastróficas inundaciones, sequías prolongadas, temperaturas extremas, etc. La Unión Europea pretende alcanzar la neutralidad de CO2 en los próximos 15 años. Esto implica que, antes de 2050, el continente ha de ser capaz de absorber tantas emisiones de dióxido de carbono como produce.
Es el objetivo del Pacto Verde Europeo, la hoja de ruta medioambiental que exige la eliminación progresiva de los combustibles fósiles y la puesta en marcha de una transición ecológica que nos lleve a alcanzar la huella cero de carbono.
Pero, esto que, a simple vista, parece sencillo, no lo es tanto. El éxito de nuestra transición hacia una economía sostenible y digital “requiere de muchas materias primas fundamentales”, explica Thierry Breton, el que fuera comisario europeo de Mercado Interior hasta el pasado año.
Se trata de minerales como el cobalto, níquel, litio, las tierras raras, la bauxita, el germanio o el bismuto, entre muchos más. Sin ellos, no serían posibles los vehículos eléctricos, los paneles solares o las turbinas eólicas. La transformación verde los necesita y Europa dispone de ellos.
A fin de asegurarse el suministro y reducir la dependencia de las importaciones a China, la Unión ha reactivado la apertura y explotación de minas en el continente, todo ello, eso sí, en nombre de la transición verde. Las compañías mineras no han perdido el tiempo y están creando la imagen de que sin ellas no hay transición energética.
Vecinos de Alconchel se oponen a la extracción de cobre en sus tierras
Héctor Rodríguez es uno de los ganaderos de Alconchel, un municipio situado al suroeste de la provincia de Badajoz, España, muy próximo al Parque Natural de Cornalvo.
El paraje se caracteriza por su rica biodiversidad con grandes extensiones de bosques, ríos cristalinos, así como humedales que conforman el hábitat de diversas especies de aves.
Pero debajo de todos estos ecosistemas, se encuentran enterrados valiosos recursos minerales que son el objeto de deseo de varias compañías mineras.
“Quieren arrasar con toda la sierra, estamos en Red Natura, espacio protegido, todo esto quedaría lleno de lodos, como en Riotinto“
Es el caso de Atalaya Mining, una empresa con sede en Sevilla, que quiere extraer cobre en los terrenos de Héctor. “Quieren arrasar con toda la sierra, estamos en Red Natura, espacio protegido, todo esto quedaría lleno de lodos, como en Riotinto”, denuncia el activista Ángel Vicente que, junto a Héctor y a la mayoría de los vecinos de Alconchel, ha creado una Plataforma ciudadana contra la mina.
“No va a haber un proyecto, va a haber muchos proyectos, de tal forma que todo el sur de esta provincia, si esto se cumple, nos vamos a quedar sin agua”, pronostica Héctor.
Europa cuestiona la credibilidad de la llamada minería sostenible
A muchos kilómetros de Alconchel, al norte del círculo polar ártico, se encuentra Kiruna, la ciudad más septentrional de Suecia y tierra de los sami, los nativos de Laponia.
Aquí, desde hace más de 130 años, se han explotado las minas de hierro, pero, en la actualidad, lo que interesa es el yacimiento de Per Geijer, el mayor depósito de tierras raras de la Unión.
“Han perforado esta zona como si fuera un queso suizo”, asegura Matti Blind Berg, presidente de la Asociación Sueca de Criadores de Renos. “Fíjate cómo el suelo se está hundiendo en dirección a la ciudad”, prosigue.
La compañía minera estatal LKAB, ha comenzado a abrir galerías para el estudio y posterior explotación de este recurso fundamental para la transición verde europea. “Estamos hablando de minerales críticos, indispensables para las tecnologías de energías renovables“
“Estamos hablando de minerales críticos, indispensables para las tecnologías de energías renovables”, argumenta la eurodiputada alemana, Hildegard Bentele. “Es la colonización verde de tierras indígenas”, reconoce con amargura Karin Kvarfordt, portavoz de la Comunidad de Renos de Gabna. “La UE acaba de sacrificar a sus pueblos indígenas para complacer a las grandes empresas“
Matti, el ganadero sami, profundamente decepcionado con sus políticos, denuncia que “la UE acaba de sacrificar a sus pueblos indígenas para complacer a las grandes empresas”.
Impactos sociales y ambientales vuelven a tensar el modelo verde
En mayo de 2024, la Unión Europea se dotó del marco regulatorio para poder cumplir los objetivos del Pacto Verde Europeo: la Ley de Materias Primas Fundamentales. La normativa abre la puerta de par en par a la reactivación de la minería de recursos críticos en territorio europeo.
De hecho, establece que el 10% de la demanda de materias primas de la UE, debe cubrirse con sus propias minas. Al mismo tiempo, impulsa la agilización de los procedimientos de autorizaciones y permite la minería, en casos de interés público superior, en zonas naturales protegidas.
“Estamos haciendo posible que la minería sostenible siga siendo viable en Europa”, defiende la eurodiputada alemana desde Bruselas. Economistas medioambientales como Timothée Parrique opina que “estamos obsesionados con el crecimiento económico; habría que reducir la dependencia de los recursos naturales”.
“Estamos obsesionados con el crecimiento económico; habría que reducir la dependencia de los recursos naturales“
Diego Marín, responsable de políticas sobre materias primas de la Oficina Europea de Medioambiente, asegura que “la cantidad de proyectos mineros que irán surgiendo aumentará el impacto ambiental global”. Y denuncia que “muchos políticos consideran que el extractivismo es la solución para la energía verde”.
Por lo pronto, este año, la UE ha seleccionado 60 proyectos estratégicos de materias primas, incluido el yacimiento de tierras raras de LKAB. ¿Puede lograrse este crecimiento “verde” sin dejar profundas cicatrices en comunidades y ecosistemas?
La Ley de Materias Primas Fundamentales de la UE es la que está dando paso a un alud de nuevos emprendimientos orientados a la obtención de minerales necesarios para llevar a cabo la transición energética, pero dadas las evidencias, esta no será ni justa ni sostenible.
No hay ninguna duda de que abandonar los combustibles fósiles es imprescindible para alcanzar las metas de la UE, pero la apuesta por las energías renovables, que a su vez impulsa una minería que según las evidencias no será sostenible, podría ser nefasto para la naturaleza, los ecosistemas y el medio ambiente.