Jul 27, 2026 | Actualidad, Especial
Durante veinte años trabajó junto a su familia en la fruticultura del Alto Valle, hasta que una crisis lo llevó a empezar de nuevo. Hoy, al frente de Frutas Cadi, en Allen, cuenta por qué la flexibilidad, la renovación varietal y el cambio generacional son la clave para sobrevivir en un negocio que ya no admite recetas viejas.
Buenos Aires, lunes 27 julio (PR/26)– El galpón de empaque de Frutas Cadi, en la zona de chacras de Allen, nunca para. Las líneas de trabajo avanzan con sus engranajes sincronizados, y en medio de ese ritmo se mueve Alejandro Cantera, que lleva más de veinte años metido de lleno en la actividad.
Fue productor, empacador y exportador junto a su empresa familiar. Cuando esa firma se disolvió, decidió volver a empezar, esta vez con una estructura más chica, más flexible y más adaptada a un escenario que cambia casi todos los meses.

Su historia arranca prácticamente adentro de una chacra. Su padre es ingeniero agrónomo y durante dos décadas compartieron una empresa dedicada a la producción y al empaque, que llegó a exportar fruta a Rusia con marca propia.
Después de una pausa obligada por un problema de salud, hace poco más de un año arrancó una nueva etapa junto a su esposa Carolina, con la creación de Cadi Export, en sociedad operativa con Frutas Andresito.
«Trabajé muchos años para las grandes exportadoras. No me fundía, pero tampoco ganaba. El productor siempre terminaba cobrando último. Un día entendí que podía hacer ese trabajo por mi cuenta», cuenta a Río Negro Rural.
Esa decisión le cambió la manera de entender el negocio. Hoy la empresa produce, empaca fruta propia, presta servicios a terceros y comercializa tanto en el mercado interno como en la exportación.
Una empresa chica puede reaccionar más rápido
Cantera no reniega de las grandes compañías: las conoce desde adentro y valora su rol en la exportación argentina. Pero está convencido de que el productor mediano tiene una ventaja que hoy vale oro: la capacidad de cambiar de rumbo casi de inmediato.

«Hay días en que conviene exportar y otros en que el mejor negocio está en el mercado interno. Nosotros podemos decidir rápido. El dólar cambia, cambian los mercados, cambian los precios y uno tiene que estar preparado para reaccionar», explica.
La firma concentra su actividad en manzanas y peras tradicionales, abastece a unos treinta clientes en el país y exporta principalmente a Brasil y Perú. No busca grandes volúmenes, sino negocios sostenibles.
La sombra de Chile
Un tema vuelve una y otra vez en la charla: la comparación con Chile. Para Cantera, el país vecino lleva años de ventaja en planificación, genética y desarrollo varietal.
Mientras en Argentina todavía predominan montes plantados hace décadas, Chile viene incorporando de manera constante nuevos clones y variedades con mayor aceptación comercial. «Nosotros recién estamos plantando materiales que ellos ya dejaron atrás hace años», reflexiona.

El problema, dice, no es solo genético: en Chile existe una planificación productiva que orienta qué plantar según la demanda futura de los mercados. En Argentina, en cambio, cada productor decide por su cuenta.«No digo que el Estado tenga que hacer todo, pero sí debería existir algún organismo que ayude a orientar. Saber qué está pidiendo el mercado y hacia dónde conviene ir», señala.
El consumidor compra con los ojos
La competencia chilena también dejó a la vista un cambio profundo en el consumo: muchas veces la apariencia pesa más que el sabor.

Las manzanas chilenas llegan con un color parejo que seduce al comprador, aunque muchas variedades argentinas tengan mejores condiciones organolépticas. «Hoy la fruta entra por los ojos. Una manzana bien coloreada vende más aunque otra tenga mejor sabor», dice.
Pensar a quince años
Para Cantera, el mayor problema de la fruticultura argentina no es solo financiero: es estratégico. Cada plantación nueva tarda años en producir, y las decisiones de hoy tendrán efecto recién dentro de una década.

Por eso mira con preocupación la creciente reconversión de perales hacia manzanos. «Hoy todos plantan manzana porque es el negocio que mejor funciona. Pero dentro de quince años podemos encontrarnos con una enorme sobreoferta de manzanas y muy poca pera. Eso pasa cuando nadie planifica», subraya.
Una nueva generación
Otro concepto atraviesa toda la charla: el cambio generacional. Según Cantera, los productores jóvenes tienen otra formación, usan tecnología, viajan, participan de ferias internacionales y comparten información sin los recelos de antes.

«Antes nadie quería contar qué hacía en la chacra. Hoy los productores jóvenes comparten experiencias porque entienden que si toda la región mejora, todos terminan creciendo», apunta.
Internet, las redes sociales y el acceso inmediato a la información también cambiaron la forma de producir y de vender: lo que antes podía ocultarse durante meses, hoy queda expuesto en una foto de WhatsApp apenas llega el camión a destino.
Invertir para seguir en carrera
Frutas Cadi trabaja hoy sobre unas treinta hectáreas de peras y manzanas y sigue incorporando mejoras: mallas antigranizo, nuevas variedades y sistemas de conducción forman parte de una inversión permanente.
Cantera reconoce que no todos pueden hacerlo, sobre todo quienes viven solo de la renta anual de su chacra. Aun así, cree que la modernización ya dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad.

«La malla, el riego, las nuevas variedades… todo eso cuesta mucho dinero, pero también es lo que permite seguir siendo competitivo», sostiene convencido.Hola Este productor no habla de subsidios ni de soluciones mágicas. Habla de gestión, información y capacidad para cambiar.
«Se puede vivir de la fruticultura. Lo importante es entender que el negocio cambió. El que siga haciendo las cosas como hace veinte años, va a quedar afuera», finaliza.
Primicias Rurales
Fuente: Río Negro Rural / Miguel Vergara
Jul 26, 2026 | Actualidad, Ferias, Exposiciones y Cursos, Ganadería
En su segunda participación, una familia correntina volvió a subirse al podio en la Expo Rural y ratificó el potencial de su proyecto.
Buenos Aires, domingo 26 de julio (PR/26) .- En San Jaime de la Frontera, localidad ubicada casi al límite entre Entre Ríos y Corrientes, la familia Schiro decidió hace 2 años abrir su propia cabaña. Es la segunda vez que se presentan con su genética en Palermo, y en ambas ocasiones fueron premiados.
“Cabaña de La Frontera” es un proyecto iniciado por Rodolfo junto a sus hijos Tomás, de 24 años, y Manuela, de 22. Es la tercera generación familiar dedicada a la ganadería que optó por impulsar la inversión en genética y fue reconocida en las pistas de la Expo Rural de Palermo.
El año pasado, en co-propiedad con Cabaña Santa Cecilia, hicieron su primera participación con “Potra” y obtuvieron el tercer premio en la categoría Vaquillona Menor. Este año, “Potra” fue elegida Reservada Campeón Vaca Joven y la cabaña compitió además con terneros macho y hembra Shorthorn Plus, ambos Campeones de la raza.
“Empezar como cabaña directamente en Palermo fue como debutar jugando un Mundial”, ilustró Tomás, quien tuvo sus primeras experiencias en la Exposición y destaca la importancia de competir para “darle un plus” a su genética.
Además de trabajar con Shorthorn, raza con mucha tradición en su familia, y Shorthorn Plus, la cruza con ejemplares británicos, su cabaña se aboca también a los Hereford y, a futuro, planea incluir Angus.
“Queríamos probar otra alternativa más al negocio y buscar nuevos horizontes. Con una cabaña uno mejora su propia genética pero también abastece a otros planteos, y eso es lo interesante”, observó Rodolfo, quien destacó también los resultados obtenidos en otras competencias de su provincia y el trabajo diario que hacen con sus equipos de especialistas.
Los premios son un reconocimiento a todo ello, pero los Schiro aseguran tener algo mucho más valioso y difícil de conseguir: una pasión compartida.
“Lo que más disfruto de esto es pasar tanto tiempo juntos en familia. Mi abuelo criaba Shorthorn y nosotros ahora dimos un paso más”, expresó Tomás, que disfruta junto a su hermana y sus padres de una actividad que no entiende de horarios pero sí de dedicación.
“Para nosotros, que somos del interior del interior, es una forma de generar arraigo e incitar a los jóvenes a quedarse. Es una industria activa y muy próspera”, agregó Rodolfo, quien se considera un afortunado de ver crecer a sus hijos y hacer juntos lo que aman.
Primicias Rurales
Jul 24, 2026 | Actualidad, Ferias, Exposiciones y Cursos, Ganadería
Una familia con seis generaciones de criadores, un largo recorrido en las pistas de la Expo Rural y una continua apuesta por la innovación.
Hace 147 años, Carlos Francisco Guerrero Cueto ingresó desde Escocia los primeros ejemplares Aberdeen Angus a Argentina. Se trataba de dos vaquillonas y un toro que marcaron el inicio de la raza en el país, pero también de una extensa historia familiar signada por la innovación.
Quien hoy escribe sus páginas es Carlos José Pestalardo Guerrero, tataranieto de aquel pionero y un habitué de la Exposición Rural de Palermo con su cabaña “Charles de Guerrero”, oriunda de San Antonio de Areco.
“Siempre me preguntan si la historia pesa. Yo considero que es un respaldo y una marca para seguir superando. Lo más lindo es ver que con 147 años la cabaña sigue a la vanguardia, compite en Palermo, gana premios y tiene genética usada masivamente en todo el país”, expresó el ingeniero en producción agropecuaria.
Con un rodeo de 200 vacas de pedigree, 300 puras controladas y casi 2000 madres, y una fuerte apuesta por la genética, la familia Guerrero afirma tener el mismo afán que aquel criador que sentó las bases de la ganadería argentina. Y es lo que transmite a otros establecimientos de todo el interior productivo.
“Nos enorgullece mucho que nuestra genética sea demandada por otras cabañas para hacer sus propios reproductores y en los sistemas comerciales para producir carne”, destacó Carlos José, quien señaló que su programa de mejoramiento se centra en la eficiencia de conversión, la facilidad de parto, el buen peso al destete y la calidad de carcasa.
Naturalmente, “Charles de Guerrero” es habitué en las exposiciones de Palermo, donde fueron muchos los miembros de la familia que recorrieron sus pistas y marcaron historia.
“Es muy lindo estar acá. Porque llegar es fácil, pero lo difícil es mantenerse, y eso venimos a demostrar año a año, a un lugar que es una vidriera, pero también un punto de encuentro con clientes y amigos. Nos llena de orgullo”, afirmó el ingeniero, quien recuerda muy nítidamente la primera vez que se subió a la manga junto a su abuelo y aquel día que, con solo 25 años, asumió la conducción de la empresa familiar.
En el trabajo diario, y en cada visita a la Expo Rural, lo acompañan sus primos y tías, los “guerreros” -como él los define- que comparten una historia de larga data en la ganadería argentina y una pasión diaria. “A esto lo llevo muy adentro. Es un trabajo que disfruto mucho y, afortunadamente, soy consciente de eso”, concluyó el criador.
AGENDA – Expo Rural 2026 viernes 24 de julio
PISTA CENTRAL
9:00 hs.
10:00 hs.
14:00 hs.
14:30 hs.
18:00 hs.
- Práctica Regimiento Granaderos a Caballo
PABELLÓN OCRE
10:00 hs.
11:00 hs.
13:30 hs.
AUDITORIO PRINCIPAL
9:00 hs.
SALÓN AUDITORIO – SEDE SRA
18:00 hs.
- Cierre Congreso Mundial Hampshire Down
SALA NOGAL
18:00 hs.
- Cultivar talento: proyectos sustentables que transforman el agro – Sostenibilidad SRA
PLAZOLETA DEL BICENTENARIO
13:00 hs.
17:00 hs.
Actividades en vivo
exporuralvirtual.com.ar
Visitas guiadas (lunes a viernes)
Con inscripción previa:
visitasguiadas@gmail.com
Primicias Rurales
Fuente: ExpoRural 2026
Jul 24, 2026 | Actualidad, Ferias, Exposiciones y Cursos
Importantes referentes del sector empresario disertaron en el encuentro anual de la cámara. El cierre estuvo a cargo del Canciller Pablo Quirno.
Buenos Aires, viernes 24 julio (PR/26) — El J6, el espacio que integra la juventud empresarial de los principales sectores económicos, celebra sus 10 años de historia.
El aniversario tiñó el encuentro anual celebrado en el marco de la Expo Rural 26, que reunió a importantes figuras del sector empresario, político, tecnológico y social bajo el lema “Una Década de Diálogo para el Desarrollo”.
La entidad está compuesta por las divisiones jóvenes del G6, que integran la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Unión Industrial Argentina (UIA), la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA). Y, análogamente, impulsa el intercambio de ideas entre la dirigencia del futuro
.
El espacio J6 es una red de jóvenes dirigentes y líderes empresariales de Argentina que nuclea a las nuevas generaciones de las seis entidades que integran el Grupo de los Seis (G6).
Entidades que lo integran:
- UIA Joven (Unión Industrial Argentina)
- Ateneo SRA (Sociedad Rural Argentina)
- BCBA Joven (Bolsa de Comercio de Buenos Aires)
- CAC Joven (Cámara Argentina de Comercio y Servicios)
- CAMARCO Joven (Cámara Argentina de la Construcción)
- AdeBA Joven (Asociación de Bancos Argentinos)
- Diálogo y liderazgo: Fomenta el intercambio de ideas y la formación de dirigentes sub-40 para el sector privado. [1, 2]
- Consensos sectoriales: Busca articular posturas comunes entre la industria, el campo, el comercio, la construcción, la banca y el mercado de capitales.
- Encuentros anuales: Organiza eventos de debate público con referentes de la política, la economía y la tecnología sobre el desarrollo del país. [
“Los jóvenes que formamos parte de estas cámaras siempre estamos pensando en el país, y siempre logramos debatir y generar consensos”, señaló, durante la apertura del evento,el presidente del Ateneo SRA y vicepresidente del Ateneo J6, Lucas Vidal Podestá.
En la misma línea, María Furtado, presidente UIA Joven, destacó la importancia de reunir a las 6 principales entidades empresariales para formar equipos y crecer. “Cuando empezamos a armar esto hace 10 años no dimensionábamos lo que estábamos haciendo. Fue el primero de muchos trabajos colaborativos entre cámaras y el puntapié para trabajar en conjunto”, expresó. De la apertura también participó el presidente del J6, Ernesto Allaria (h), quien participa en representación de BCBA.
El primero de los paneles reunió a Eduardo “Coco” Oderigo, cofundador de Fundación Espartanos; Guillermo Dietrich, empresario y exministro de Transporte de la Nación Argentina; y Eduardo Bastitta, fundador de Plaza Logística y +Colonia. Tres figuras que abordaron los desafíos de superar la frustración, emprender en escenarios inciertos y reinventarse.
“J6 es inmejorable para lo que necesita Argentina, porque sus principales desafíos son profundos e intersectoriales. La oportunidad es muy grande y es muy importante trabajar desde entidades como ésta”, destacó Bastitta.
Por su parte, Dietrich repasó su experiencia profesional en el ámbito público-privado, destacó la necesidad de tender puentes desde el aprendizaje continuo y dejó un mensaje a la juventud. “Es un mundo incierto, y eso lo hace apasionante. El desafío es que la ansiedad no nos quite la oportunidad de disfrutar el presente”, expresó.
“Crean en sus sueños, y den el 100%. No hay que guardarse nada, si lo logran o no luego es anecdótico”, agregó Oderigo, quien recordó cómo la creación de su propia fundación, destinada a la inclusión social a través del rugby, le implicó sobreponerse a la frustración una y otra vez.
“Fracasamos durante cuatro años, pero lo logramos porque había un motor que me motivaba a ganar pequeñas batallas diarias. Se trata de eso, de hacer un poco más de lo que nos corresponde”, concluyó el referente.
La agenda del encuentro continuó luego con un panel dedicado a las nuevas tecnologías, en el que el especialista y divulgador Santiago Siri abordó cómo se estructuran hoy las empresas con base en la inteligencia artificial. Seguidamente, Milagros Hadad, directora de Infobae Studio y fundadora de La Fórmula Podcast, y Guillermo «Tita» Pino, presidente de Spiritum Entertainment, se refirieron a los desafíos en el mundo comunicacional.
El cierre de la jornada aniversario, de la que participaron decenas de jóvenes dirigentes empresariales, estuvo a cargo del ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, quien destacó “la fuerza de la juventud”.
Expo Rural 2026 – Agenda del jueves 24 de julio
| Hora |
Actividad |
Lugar |
| 9:00 |
Criollos – Hampshire Down |
Pista Central |
| 9:00 |
Ateneo J6 |
Auditorio Principal |
| 10:00 |
Angus – Limousin |
Pista Central |
| 10:00 |
Charollais |
Pabellón Ocre |
| 11:00 |
Polled Merino |
Pabellón Ocre |
| 13:00 |
Banda del RA1 |
Plazoleta del Bicentenario |
| 13:30 |
Texel |
Pabellón Ocre |
| 14:00 |
Angus – Hampshire Down |
Pista Central |
| 14:30 |
Limousin |
Pista Central |
| 17:00 |
Banda del RA1 |
Plazoleta del Bicentenario |
| 18:00 |
Práctica del Regimiento de Granaderos a Caballo |
Pista Central |
| 18:00 |
Cierre del Congreso Mundial Hampshire Down |
Salón Auditorio – Sede SRA |
| 18:00 |
Cultivar talento: proyectos sustentables que transforman el agro – Sostenibilidad SRA |
Sala Nogal |
Actividades en vivo
exporuralvirtual.com.ar
Visitas guiadas
Lunes a viernes, con inscripción previa en:
visitasguiadas@gmail.com
👉 TODA LA INFO en:
www.sra.ar/exposiciones/exposicion-rural
www.exporuralvirtual.com.ar
www.exposicionrural.com.ar
Jul 24, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
Aunque la manufactura representa apenas el 7% del PIB australiano, frente al 16% de Argentina, Australia casi quintuplica el ingreso por habitante. En un nuevo trabajo, Horacio Augusto Pereira, investigador sénior del Centro de Investigaciones en Gobierno de la Universidad Austral, sostiene que el desarrollo no depende del peso de la industria manufacturera sobre el PBI, sino de aumentar la productividad y transformar los recursos naturales en nuevas capacidades productivas.
Buenos Aires, sábado 24 de julio (PR/26) — Cada vez que Argentina discute su estrategia de desarrollo aparece una objeción recurrente: Australia no puede ser un modelo para nuestro país porque tiene una superficie mucho mayor, una población sustancialmente menor y, por lo tanto, una dotación de recursos naturales por habitante muy superior.
El investigador sénior del Centro de Investigaciones en Gobierno de la Universidad Austral, Horacio Augusto Pereira, coincide en que esa diferencia existe, pero sostiene que la conclusión suele ser equivocada. «Argentina no es Australia y no debería intentar copiar mecánicamente su estructura productiva. Pero de allí no se desprende que la experiencia australiana tenga poco para enseñarnos», afirma en el trabajo. Más allá del peso relativo de la industria: ¿Qué puede aprender Argentina de Australia?
Para Pereira, Australia no constituye un modelo para copiar, sino un caso para estudiar. Su investigación cuestiona una de las ideas más arraigadas del debate económico argentino: que una disminución del peso de la industria manufacturera sobre el PIB implica necesariamente un proceso de desindustrialización o una pérdida de capacidades productivas.
«La discusión debería ser bastante más sofisticada que cuánto representa la industria sobre el PIB. Deberíamos preguntarnos cuánto valor genera cada sector por habitante, cuánto exporta y qué productividad alcanza», sostiene el investigador.
La comparación internacional permite entender por qué

Los datos muestran que Argentina tiene casi el doble de población que Australia y, sin embargo, la industria manufacturera australiana genera más valor agregado por habitante. Al mismo tiempo, aunque la manufactura representa alrededor del 7% del PIB australiano —frente al 16% de Argentina—, el ingreso por habitante es varias veces superior.
Según explica Pereira, los porcentajes relativos describen la estructura de una economía, pero no necesariamente su capacidad para generar riqueza. «Una industria que representa el 20% de una economía no necesariamente genera más riqueza que una industria que representa el 7% de una economía mucho más productiva», resume.
Esa diferencia cobra especial importancia para Argentina. Si durante los próximos años el agro, la minería, el petróleo y el gas crecen más rápido que el resto de la economía, la participación de la industria manufacturera podría disminuir sin que eso implique una caída de la producción industrial.
«Una economía puede cambiar su estructura y, al mismo tiempo, volverse más rica», sostiene el investigador. Incluso, agrega, la industria puede perder participación relativa en el PIB mientras aumenta su valor agregado por habitante.
La experiencia australiana
El trabajo analiza cómo Australia transformó sus recursos naturales en una plataforma para desarrollar capacidades industriales, tecnológicas y de servicios de alta productividad.
Lejos de limitarse a la extracción de minerales, la actividad minera australiana impulsa un amplio entramado de ingeniería, maquinaria, mantenimiento, automatización, software, transporte, logística, infraestructura y servicios ambientales.
«Una mina no es solamente una mina. También es una demanda de bienes y servicios especializados«, afirma Pereira.
Según datos citados en el estudio, la minería emplea directamente a unas 240.000 personas. Sin embargo, el ecosistema de proveedores y servicios vinculados al sector —conocido como Mining Equipment, Technology and Services (METS)— sostiene alrededor de 1,1 millones de puestos de trabajo en todo el país.
Para el investigador, esa diferencia muestra que el verdadero impacto de los recursos naturales no termina en el empleo directo de las empresas extractivas, sino en las capacidades productivas que logran desarrollarse a su alrededor.
Qué puede aprender Argentina
Pereira aclara que las diferencias entre ambos países son importantes y que Argentina necesita construir su propio camino de desarrollo. Sin embargo, considera que la experiencia australiana ofrece enseñanzas valiosas.
«La cuestión no es replicar la estructura productiva australiana, sino comprender cómo Australia convirtió sus recursos naturales en una plataforma para desarrollar capacidades industriales, tecnológicas y de servicios de alta productividad», sostiene.
En ese sentido, afirma que la minería puede impulsar proveedores de bienes de capital, ingeniería y servicios tecnológicos; Vaca Muerta puede generar infraestructura, conocimiento y empresas especializadas; el agro puede profundizar la incorporación de maquinaria, biotecnología, software y servicios profesionales; y una mayor disponibilidad de energía puede atraer inversiones industriales que hoy no resultan viables.
«El desafío no consiste en elegir entre recursos naturales e industria. Se trata de utilizar los recursos naturales para desarrollar industria, tecnología y servicios de mayor productividad», resume.
El trabajo concluye que no existe un porcentaje «ideal» de industria que determine el desarrollo de un país. La pregunta relevante, sostiene Pereira, es otra: cuánto valor genera cada sector, qué productividad alcanza y de qué manera las ventajas naturales pueden transformarse en nuevas capacidades productivas.
«Australia no demuestra que Argentina deba copiar a Australia. Demuestra algo mucho más importante: que los recursos naturales pueden ser una plataforma de desarrollo y no una condena a la primarización», concluye.
Sobre el autor: Horacio Augusto Pereira es magíster en Políticas Públicas por la Universidad Austral y licenciado en Comercio Internacional por la Universidad Nacional de Quilmes. Es investigador sénior del Centro de Investigaciones en Gobierno de la Universidad Austral y especialista en recursos naturales, desarrollo productivo y competitividad internacional.
Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral