El líder de nadie y un peronismo que prefiere ser nada

El líder de nadie y un peronismo que prefiere ser nada

Milei viajó a Brasil a insultar a Lula, se peleó con nuestro principal socio comercial por una elección ajena y volvió a confundir estridencia con conducción. Mientras tanto, en casa, la carrera de 2027 arranca con una novedad: Cristina quiere ser candidata a presidente.

 

Por Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.
Ex Titular de la Catedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Autor de varios libros y Publicaciones.
Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

 

 

 

 

Buenos Aires, martes 4 agosto (PR/26) — Volvió a sorprendernos un espectáculo al que el Presidente Milei ya nos tiene acostumbrados. Sin medir consecuencias ni resultados, se subió a un avión rumbo a San Pablo con la excusa de apoyar la candidatura de Flávio Bolsonaro y terminó incendiando la relación con nuestro principal socio comercial, en su propio país, casi despreciando la diplomacia internacional como quien tira una servilleta usada.

El episodio podría quedar en lo pintoresco, en la anécdota de un presidente que no puede quedarse quieto. Pero tiene un trasfondo que merece que nos detengamos. ¿A qué fue Milei a Brasil, y qué pretende representar cuando cruza la frontera?

El papelón diplomático

 

 

 

 

Empecemos por los hechos. En una convención del Partido Liberal, de cara a las elecciones brasileñas del 4 de octubre, Milei se subió al escenario y durante veinticinco minutos convirtió un acto proselitista ajeno en un ring. Llamó a Lula da Silva “ladrón”, “expresidiario” y “basura socialista”.

Al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, lo bautizó “basura calva” por no dejarlo visitar a Jair Bolsonaro. Y como si eso fuera poco, al día siguiente redobló la acusación, sin una sola prueba, de que el gobierno de Brasil financiaba una “campaña anti Argentina” en su contra.

La respuesta no se hizo esperar y fue del tamaño del agravio. Brasil llamó a consulta a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli —la señal diplomática más severa desde que Milei llegó a la Casa Rosada— y convocó a nuestro embajador, Guillermo Raimondi, a Itamaraty a dar explicaciones.

Preguntémonos, con honestidad, qué logró. Si la intención era dar vuelta el voto brasileño, mi primera aproximación es que salió mal. ¿Qué votante de Brasil cambiaría su elección por los insultos de un presidente extranjero?

Si Milei apuntaba a los fanáticos de la derecha bolsonarista, esos ya estaban convencidos antes de que él abriera la boca. Y si buscaba seducir al votante de centro o independiente, lo único que consiguió es que salieran corriendo despavoridos. La injerencia, cuando es torpe, no suma votos: los espanta.

Pero lo verdaderamente grave no es la política interna brasileña, que no es asunto nuestro. Lo grave es lo que Milei puso en riesgo de este lado de la frontera.

Brasil es, desde 1991 y sin interrupciones, nuestro principal socio comercial: solo en el primer semestre de 2026 el intercambio de bienes rozó los 13.800 millones de dólares, muy por encima de China o Estados Unidos.

Es el destino principal de nuestro complejo automotriz y triguero, y allí va cerca del 38 por ciento de las manufacturas industriales que exportamos. Detrás de esos números hay miles de pymes y de puestos de trabajo industriales.

Milei fue a Brasil a buscar aplausos ajenos y dejó en la mesa de apuestas el empleo de su propia gente.

Líder afuera, inquilino adentro

 

Ahora bien, si en lugar de medir el papelón lo pensamos desde la pretensión de liderazgo regional que Milei se atribuye, la reflexión es todavía más profunda. Y también más triste. Porque para conducir un continente, primero hay que conducir la propia casa. Y ahí es donde los números lo dejan desnudo.

Milei conserva en la Argentina el mismo 30,7 por ciento de aprobación con el que llegó: un núcleo fiel, de fierro, que ninguna corrida le arranca. Pero también un techo que ningún gesto le levanta.

Enfrente, su desaprobación trepó, según la consultora, a entre 54,5 y 58,2 por ciento, el nivel más alto desde que asumió. Su imagen personal es mayoritariamente negativa: 38 por ciento de positiva contra un rango de 52 a 61 de negativa. Dicho en criollo: por cada argentino que lo aplaude, hay casi dos que le dan la espalda.

Ese dato, por sí solo, encierra una conclusión dura de digerir. Milei ni siquiera es un líder nacional pleno: apenas cuenta con el apoyo firme de un tercio de los argentinos.

Algo y la nada

 

Miremos entonces el liderazgo puertas adentro. Nadie discute que la macro muestra señales: las exportaciones mejoran, la balanza comercial mejora, la desinflación sostiene su tendencia. Y sin embargo, la inversión —que es la que mide el futuro— se derrumba.

La formación bruta de capital fijo cayó 11,6 por ciento interanual en el primer trimestre y en mayo tocó apenas el 16,5 por ciento del PBI, el nivel más bajo desde la devaluación de diciembre de 2023. Curioso, ¿no?

El dato es revelador: la inversión mide cuánto estamos apostando hoy porque creemos en el mañana. Y pareciera que los argentinos, todavía, no creemos lo suficiente.

Abajo, en la góndola, la película es peor.

El salario privado registrado perdió 2,9 por ciento real en el último año y el público nacional, 7,3 por ciento. El consumo masivo acumula una caída del 2,9 por ciento en 2026. La macro aplaude en la tribuna mientras la heladera, en la cocina, sigue vacía. Y ningún país gana una elección solamente con estabilidad.

Esta semana, con el papelón brasileño de telón de fondo, se abrió formalmente la carrera presidencial. Falta mucho, pero las primeras encuestas serias ya no le permiten a Milei ganar en primera vuelta. La consultora Proyección lo mide en 33,7 por ciento contra 32,1 de Axel Kicillof: empate técnico. En un eventual balotaje, empate exacto, 39,9 por ciento cada uno. E

s cierto que el promedio de trece consultoras todavía le da ventaja individual —33,1 contra 25,7—, porque la oposición sigue dispersa y sin candidato único.

Es absolutamente cierto que algo le vence a la nada, donde Milei es ese algo y la oposición es, todavía, absolutamente nada. Pero las mismas encuestas empiezan a medir otra cosa que debería quitarle el sueño al oficialismo: el 63 por ciento de los argentinos pide cambios en el plan económico, y de ese total un 40,8 por ciento cree que habría que cambiarlo por completo.

Por primera vez en meses, el miedo a que el ingreso no alcance superó a la inflación como principal preocupación. Dicho de otro modo, la demanda de cambio ya existe. Lo que falta es quién la encarne.

El verdadero problema de fondo

 

 

 

Durante años Argentina osciló entre gobiernos que gastaban sin límites y gobiernos que prometían disciplina fiscal, pero no lograban convencer de que durarían lo suficiente para consolidar un ciclo económico estable.

Ese sigue siendo el dilema. No alcanza con ordenar las cuentas. Hace falta construir confianza política dado que el capital no invierte en presidentes, sino que invierte en expectativas.

En definitiva, el error de Milei no consiste en haber insultado a Lula, el error consiste en creer que el liderazgo se construye insultando. Los fanáticos aplauden. Los moderados se alejan. Los inversores dudan. Los socios comerciales toman nota. Y la Argentina pierde algo mucho más valioso que un intercambio de agravios: pierde credibilidad.

Peronistas, no cómplices

 

 

La semana nos dejó otra novedad no menos importante. Cristina Fernández de Kirchner decidió que la próxima instancia de su defensa no sería un tribunal argentino sino el Comité de Derechos Humanos de la ONU, al que presentó un reclamo contra la sentencia que la condenó a seis años de prisión y la inhabilitó para ejercer cargos públicos por irregularidades en la concesión de obra pública.

Para los que no recuerdan, el caso es la causa Vialidad. Irregularidades en la adjudicación de cincuenta y una obras viales en Santa Cruz a firmas del empresario Lázaro Báez, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y de la propia Cristina Fernández. Tres jueces del tribunal oral dictaron la condena, otros tres de Casación la confirmaron, y los tres integrantes de la Corte Suprema rechazaron por unanimidad el último recurso.

Está claro que el rechazo no fue político: la Corte sostuvo que la defensa no realizó una crítica concreta y razonada de los argumentos de la sentencia impugnada.

El dos de julio, la Corte dejó firme un decomiso de 684.990 millones de pesos contra Kirchner, Báez y los demás condenados. Frente a esa cifra, la respuesta no fue pagar ni discutir el monto en sede argentina, sino poner en marcha una costosa estrategia jurídica y comunicacional internacional para presentar la condena como persecución política, proscripción y machismo.

La nueva defensa, integrada por el brasileño Rafael Valim, que defendió a Lula en el caso Lava Jato, y el español Javier Borrego, ex juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pidió tres cosas concretas: suspender la inhabilitación electoral, calificada como proscripción; recomponer la Corte Suprema, por considerar que su actual conformación vulnera gravísimamente a la ciudadanía; y revisar las condiciones de la prisión domiciliaria. No se pide revisar un fallo. Se pide cambiar al árbitro después de perder el partido.

Y ahí aparece la segunda víctima de esta historia, que no es la institucionalidad sino Axel Kicillof.

La decisión de Cristina de no respaldarlo como candidato presidencial golpeó de lleno sus pretensiones, y en su entorno admiten que ese silencio pesa más que los embates públicos de Máximo Kirchner.

Máximo, por su parte, no disimula: reclamó que Cristina sea la candidata en 2027 porque La Cámpora interpreta que el avance de Kicillof amenaza con desplazarlos de la centralidad que ocuparon dentro del PJ. No se discute quién gobierna mejor. Se discute quién retiene el aparato, mientras hasta en los propios actos de Kicillof estallan cánticos de “Axel presidente” frente al reclamo de liberar a Cristina.

Por todo esto, esta columna se dirige a los peronistas de a pie, a los que todavía creen en la doctrina social, en la mesa que no falta y en la dignidad del trabajo, no en el fuero de nadie.

No se dejen engañar con estas patrañas. Ni la condena es machismo, ni Ginebra es una instancia superior a la Corte Suprema argentina, ni el reclamo por Cristina puede seguir siendo la excusa para no discutir quién representa mejor al movimiento en 2027.

La lealtad que Perón pedía era con el pueblo, no con una causa judicial. No permitan que setecientos mil millones de pesos sin devolver se disfracen de bandera. El Peronismo merece un candidato, no un rehén.

La cuenta que queda

 

Volvamos al principio, a ese avión que despegó rumbo a Brasil. Un presidente que gobierna con el respaldo firme de un tercio del país eligió cruzar la frontera para insultar al Jefe de Estado de nuestro principal socio comercial, en defensa de una causa que no es la nuestra, arriesgando empleos que sí lo son. No es audacia. Es irresponsabilidad. Y la irresponsabilidad, cuando se convierte en método, deja de ser un rasgo de carácter para transformarse en un problema de gobierno.

Sabemos que el 63 por ciento quiere cambiar.

Sabemos que Milei ya no alcanza y que la oposición todavía no aparece. Sabemos que la energía del cambio está suelta, dando vueltas, buscando dónde meterse. La Argentina, una vez más, quedó atrapada entre los que no convencen de que van a durar y los que gastan sin equilibrio.

Y la pregunta de siempre, la que duele, sigue sin respuesta: entre esos dos males, ¿cuál es peor?

Mi duda existencial es si, cuando esa energía de cambio finalmente encuentre un nombre, va a ser el de alguien que nos saque adelante… o el del próximo que nos venga a vender, otra vez, que él es distinto.

Primicias Rurales
Por Sergio Marcelo Mammarelli

Victoria Villarruel no descartó una candidatura presidencial

Victoria Villarruel no descartó una candidatura presidencial

“Hoy por hoy no lo pienso; pienso en cumplir con mi deber en un momento histórico importante”, dijo la vicepresidenta en Tucumán, pero admitió que le gustaría ser la persona decente que sirva al país.

 

Victoria Villarruel

 

 

 

Buenos Aires, sábado 11 julio (PR/26) — Tras permanecer en Tucumán luego de la vigilia por el Día de la Independencia, la vicepresidenta Victoria Villarruel no descartó una posible candidatura presidencial en 2027.

Hoy por hoy no lo pienso; pienso en cumplir con mi deber en un momento histórico importante”, respondió al ser consultada sobre una hipótetica postulación a la presidencia.

Al tomar contacto con la prensa, Villarruel dijo que «el discurso que tenemos que dar es el de una unidad ante momentos difíciles de todos los argentinos».

En ese sentido, expresó que su compromiso es «servir a la Argentina desde donde me encuentre».

«Hoy por hoy, simplemente pienso en cumplir con mi deber, que es el de vicepresidente de la Nación, en un momento histórico importante», señaló.

No obstante sobre una posible candidatura presidencial abrió una ventana. Al respecto, dijo que le «gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, con honestidad y con un profundo patriotismo».

Villarruel estuvo en Tucumán en un abierto desafío al aislamiento a la que la sometió el presidente Javier Milei desde que asumió el poder en la Casa Rosada.

Allí participó del Tedeum, de un desfile cívico militar y recorrió el complejo industrial azucarero La Florida.

“Sin familia no hay trabajo. Sin trabajo no hay producción. Sin producción no hay patria”, dijo al retirarse de la catedral de San Miguel de Tucumán.

Otra definición que dejó que «la Argentina no es la ciudad de Buenos Aires, es todo el país”.

Durante su participación, la vicepresidenta se saludó con los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero; de Corrientes, Juan Pablo Valdés; de Jujuy, Carlos Sadir; y de Neuquén, Rolando Figueroa. 

 

 

 

Fuente: Agencia NA
Primicias Rurales
Milei confirmó la unión del Ministerio del Interior y la Jefatura de Gabinete y calificó de “extraordinario” el trabajo de Santilli

Milei confirmó la unión del Ministerio del Interior y la Jefatura de Gabinete y calificó de “extraordinario” el trabajo de Santilli

El presidente de la Nación aseguró que, para esta nueva etapa, tenían que volver a la idea de un funcionario con “músculo político”.

Buenos Aires, lunes 29 junio (NA) — El presidente de la Nación Javier Milei sostuvo que el trabajo que hizo Diego Santilli, desde que ingresó como funcionario del Gobierno es «extraordinario» y, paralelamente, confirmó la unión entre el Ministerio del Interior y la Jefatura de Gabinete.

En declaraciones televisivas, manifestó que, luego de la salida de Manuel Adorni, tenían que volver a la idea de un funcionario con “músculo político”, como es el caso de Santilli que ofició de nexo entre el Gobierno Nacional y los mandatarios provinciales, previo a los debates de las leyes que impulsó el oficialismo en el Parlamento.

 

Diego Santilli: “Asumo el desafío más importante de mi vida”

«Teníamos claro que, para esta situación, requeríamos vovler a tomar el formato que tuvimos en un momento que era unir el Ministerio del Interior con la Jefatura de Gabinete,porque es un área que tiene que desarrollar mucho músculo político y, la verdad, que en ese sentido, el trabajo que estuvo haciendo Diego desde el Ministerio del Interior fue extraordinario«, aseguró en LN+

Para finalizar, remarcó que el ejercicio que tiene el nuevo jefe de Gabinete, debido a la experiencia política de décadas, «facilita todo lo que tiene que ver con negociar en el Congreso«: «Es una persona acostumbrada a esa dinámica, lleva años trabajando en política«, concluyó, Milei.

 

 

Primicias Rurales   
Fuente: Agencia Noticias Argentinas
El Gobierno Nacional oficializó a Santilli como nuevo jefe de Gabinete

El Gobierno Nacional oficializó a Santilli como nuevo jefe de Gabinete

El exministro del Interior asume en lugar de Adorni, luego de que este renunciara en medio de la investigación que atraviesa por presunto enriquecimiento ilícito.

 

El Gobierno Nacional oficializó a Santilli como nuevo jefe de Gabinete

Foto: Agencia NA / RRSS JM

 

 

 

Buenos Aires, 28 junio (NA) — El Gobierno Nacional oficializó a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, luego de que Manuel Adorni presentara su renuncia en medio de la investigación que atraviesa por presunto enriquecimiento ilícito.

El presidente de la NaciónJavier Milei, lo confirmó desde sus redes sociales, e ilustró la noticia con una foto donde se encuentra él, el flamante funcionario libertario y su hermana, la secretaria de presidencia Karina Milei.

«Aquí junto al nuevo Jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli y la Secretaria Gral. de la Presidencia Karina Milei delineando los fundamentos para una transición ordenada del cargo. La jura será el día martes a las 16:00 hs.», aseguró.

Santilli, un dirigente de reconocida muñeca política que sigue ganando terreno en la gestión libertaria

Este anuncio se llevó a cabo luego de la reunión que Milei pautó en la Quinta de Olivos, este mismo domingo, junto a la secretaria de Presidencia y Santilli para últimar detalles de la asunción y afianzar la gestión.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, con el ingreso de Santilli en esta función, el oficialismo retomaría la agenda y las negociaciones políticas como sucedió en la gestión del primer jefe de Gabinete de La Libertad Avanza (LLA), Guillermo Francos. 

Paralelamnte, Karina Milei, convocó a diputados y senadores de LLA para el próximo miércoles a las 9.30 a una reunión en la Casa de Gobierno, para ordenar cómo avanzará la agenda del oficialismo en el Congreso.

El encuentro tendría por escenario el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada y apuntará a reordenar las prioridades en el Congreso, donde los proyectos prioritarios para el Gobierno se vieron frenados debido a la situación del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que renunció a su cargo ayer.

Según se informó, no participaría el presidente Javier Milei, quien viajará a Paraguay para la habitual reunión del Mercosur.

 

Diego Santilli: “Asumo el desafío más importante de mi vida”

El flamante jefe de Gabinete le agradeció al presidente Javier Milei y a su hermana, la secretaria de Presidencia, Karina Milei, “la confianza” para esta etapa.

Diego Santilli, el flamante jefe de Gabinete, le agradeció al presidente Javier Milei y a su hermana, la secretaria de Presidencia Karina Milei, la «confianza» para comenzar esta nueva etapa.

 

«Asumo el desafío más importante de mi vida con el compromiso de seguir trabajando para que este Gobierno siga haciendo historia. Creo en los proyectos colectivos, no en los individuales», sostuvo el funcionario desde sus redes sociales.

Asimismo, indicó que trabajará «en equipo«, junto a un «gran gabinete» encabezado por el Presidente que lleva adelante una gestión «con una visión clara«, además de tener «la determinación necesaria» para sacar «definitivamente» a la Argentina «del pozo en el que la dejaron«.

«Voy a dejar todo para que este Gobierno siga avanzando en las reformas estructurales que la Argentina necesitaba hace décadas. Gracias al Presidente y a la secretaria general por la confianza«, concluyó el ex ministro del Interior.

Fuente: AgenciaNA
Primicias Rurales
Renunció Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete en medio de la investigación de su patrimonio

Renunció Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete en medio de la investigación de su patrimonio

El presidente Javier Milei le aceptó y se espera la designación de su sucesor.

 

Manuel Adorni dejó de ser el jefe de Gabinete.

Buenos Aires, sábado 27 junio (NA) — Manuel Adorni presentó la renuncia como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, luego de tres meses bajo sospechas y acusaciones de supuesto enriquecimiento ilícito.

A las 18.38 de este sábado, Adorni publicó una extensa carta en su cuenta de X, en la que afirmó: «Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor. Fin».

«Lamento que el hostigamiento, la mentira y el constante intento de los medios de arruinar mi honorabilidad nos hayan querido hacer tanto daño, pero no puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática», enfatizó.

El ahora ex funcionario nacional había asumido como vocero presidencial tras la llegada de Milei al gobierno nacional en 2023. Luego a finales de octubre de 2025, se convirtió en jefe de Gabinete en reemplazo de Guillermo Francos.

En marzo pasado, tras un viaje a Nueva York junto a su esposa, Betina Angeletti, comenzaron a sumarse denuncias en su contra y aparecieron indicios de una suba ilícita de su patrimonio.

En su carta de despedida pública, Adorni volvió a negar las acusaciones y rechazó las «mentiras que se han dicho», como «mansiones, autos lujosos, granjas cripto operadas en complicidad con la Custodia Presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pen drive lleno de dólares».

“Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia”, destacó Adorni, que puso como destinatario de su misiva al presidente Milei.

Señaló que «las operaciones mediáticas han ido al extremo» y que no sólo fueron en su contra sino contra  su esposa, hijo, amigos y vecinos.

“Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”, aseguró Adorni. “Llegaron a decir que mi permanencia en el cargo responda a que los tenía extorsionados a usted y a la Secretaria General de la Presidencia. También atacaron mi vida personal: se metieron con mis hijos, con mi mujer, con mi familia, con mis amigos y con cada uno de mis afectos. Confundieron lo público con lo privado e íntimo”, agregó en el mensaje.

La respuesta de Karina Milei

 

 

A los pocos minutos, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, respaldó públicamente a Adorni y sostuvo que el Gobierno conoce el “difícil e inmerecido momento” que atravesó el ex funcionario junto a su familia durante los últimos meses.

Luego de que Adorni explicara que dejaba el cargo para proteger a sus seres queridos tras denunciar una campaña de hostigamiento y operaciones mediáticas en su contra, la hermana del Presidente publicó un mensaje de apoyo en el que reivindicó su trabajo dentro del Gobierno y lamentó las circunstancias que derivaron en su salida.

“Querido Manuel, gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo y por defender las ideas de la libertad con una pasión y un compromiso que pocas veces se ven”, expresó Karina Milei.

 

Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas