Derrumbe del Riesgo País: las 3 razones detrás del nuevo mínimo histórico de la gestión Milei

Derrumbe del Riesgo País: las 3 razones detrás del nuevo mínimo histórico de la gestión Milei

El impacto en los mercados internacionales.

Las 3 razones detrás del nuevo mínimo histórico de la gestión Milei.

Buenos Aires, domingo 12 julio (PR/26) – El escenario financiero argentino consolidó un cierre de semana excepcional. En una jornada marcada por el feriado cambiario local, el Riesgo País anotó un nuevo mínimo absoluto bajo la presidencia de Javier Milei al cerrar en 402 puntos básicos, quedando al borde de perforar la barrera psicológica de las 400 unidades.

Para encontrar un indicador en niveles similares hay que remontarse a marzo de 2018, durante el mandato de Mauricio Macri.

Con un retroceso diario del 0,5%, la caída del indicador que elabora el JP Morgan ya acumula una merma del 5,6% en lo que va de julio y un impresionante desplome del 29,6% en el transcurso de 2026.

A continuación, analizamos las tres razones clave que explican este optimismo del mercado, el rally de los bonos soberanos y el festejo de las acciones argentinas en Wall Street.

 

1. El impacto del Programa Financiero 2026–2027

 

El principal motor de la compresión del Riesgo País (que cayó más de 80 puntos básicos en el último mes) fue la recepción de la City a la hoja de ruta oficial. La presentación del Programa Financiero 2026–2027 por parte del equipo económico trajo previsibilidad a los inversores de mediano y largo plazo.

La certeza sobre cómo el Gobierno afrontará los vencimientos disipó los fantasmas de un cortocircuito financiero y disparó un rally de compras que los analistas tildan de «difícil de imaginar apenas un mes atrás».

 

2. Cumplimiento regulatorio: el pago masivo a los bonistas

 

Lejos de los discursos, el mercado validó las acciones concretas. El Gobierno inició el pago de vencimientos de deuda por USD 4.300 millones a los bonistas privados, correspondientes a los títulos reestructurados en 2020.

A pesar de la interrupción por el feriado del Día de la Independencia, el pago se liquidó de manera coordinada en dos tramos y terminará de acreditarse de forma definitiva el próximo lunes 13 de julio. Cumplir con este compromiso con reservas y recursos genuinos sepultó las dudas sobre la capacidad de pago del Banco Central.

 

3. Explosión de los bonos soberanos y los ADRs bancarios

 

La baja del indicador es la consecuencia directa de la suba de precio de los bonos públicos argentinos (a mayor precio, menor rendimiento y menor riesgo). Los títulos en dólares avanzaron en todas sus especies, liderados por el AL29D (1,2%) y el GD30D (0,8%).

Paralelamente, las acciones de empresas argentinas en Wall Street (ADRs) vivieron una fiesta financiera encabezada por el sector bancario, el termómetro directo de la economía local:

  • BBVA: +9,1%
  • Grupo Financiero Galicia: +8,8%
  • Banco Supervielle: +6,4%

En la plaza local, el índice Merval acompañó la tendencia con un alza del 2,4%, impulsado también por las casas matrices de los bancos locales (BBVA +7,6% y Galicia +6%).

 

La paradoja del día no laborable y qué esperar ahora

 

El hito financiero se dio en un contexto atípico. Al ser un día no laborable en Argentina, no hubo clearing bancario ni operaciones de contado inmediato o cauciones, limitando la actividad bursátil a transacciones de títulos privados y públicos a plazo de 24 horas. Tampoco operó el mercado de cambios oficial ($1460 / $1510), quedando únicamente activa la plaza informal del dólar blue, que se mantuvo planchada en $1490 para la compra y $1510 para la venta.

 

¿Qué significa esto para la economía general? De consolidarse esta tendencia y romper el piso de los 400 puntos, los analistas de mercado coinciden en que la Argentina encontrará una ventana de oportunidad óptima para regresar a los mercados internacionales de crédito.

Esto le permitirá al Gobierno refinanciar deudas a tasas mucho más bajas, ampliando el financiamiento disponible y otorgando una enorme flexibilidad para el programa económico de los próximos años.

 

 

Fuente: Agencia NA
Primicias Rurales
Silvana Tenreyro, nueva economista jefe del FMI: un orgullo argentino en la cúpula financiera global

Silvana Tenreyro, nueva economista jefe del FMI: un orgullo argentino en la cúpula financiera global

La economista tucumana Silvana Tenreyro fue designada Consejera Económica y Directora de Estudios del FMI. Su llegada a la cúpula del organismo, confirmada por Kristalina Georgieva, marca un hito histórico para el talento argentino en la macroeconomía mundial.

Buenos Aires, martes 7 julio (PR/26) — La destacada economista Silvana Tenreyro asumirá como Consejera Económica y Directora del Departamento de Estudios del FMI a partir del próximo 10 de agosto, consolidando un hito fundamental para la presencia argentina en la economía internacional.

La designación fue confirmada oficialmente por la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, quien destacó la brillante trayectoria académica y la vasta experiencia en políticas públicas de la profesional tucumana, cuya labor será central para el rumbo del organismo de crédito.

Tenreyro, quien se formó en la Universidad Nacional de Tucumán y obtuvo su doctorado en la Universidad de Harvard, posee un perfil técnico impecable tras haber sido directora externa del Banco de Inglaterra entre 2017 y 2023.

Su gestión será clave en un escenario mundial marcado por la incertidumbre financiera y los profundos cambios en la economía global, donde aportará su probada capacidad en liderazgo y supervisión multilateral para asesorar a los países miembros.

La futura economista jefe del Fondo Monetario Internacional es una referente académica en la London School of Economics. Su carrera ha sido reconocida internacionalmente con premios como el Yrjö Jahnsson y el Bernhard Harms, consolidando su prestigio en la academia económica.

Georgieva resaltó especialmente la capacidad de la argentina para fomentar el debate riguroso, el consenso constructivo y la comunicación clara de temas complejos, cualidades que serán determinantes para liderar el Departamento de Estudios ante los desafíos actuales.

Además de su formación en Tucumán y Harvard, Tenreyro cuenta con una visión global al poseer ciudadanía argentina, británica e italiana. Su vasta experiencia incluye roles en la Reserva Federal de Boston y en el Banco de Mauricio, garantizando una mirada técnica y estratégica sobre los mercados financieros.

Condecorada

Recibió la distinción de Comandante de la Orden del Imperio Británico.

Cabe destacar que la economista tiene un doctorado en Harvard y también recibió el importante premio Yrjo Jahnson de la Asociación Europea de Economía.

Es experta en macroeconomía, crecimiento, política monetaria y economía internacional. Fue profesora de la London School of Economics. Tenreyro es reconocida como una de las economistas argentinas más influyentes a nivel global y forma parte del Comité de Política Monetaria del Banco Central de Inglaterra desde 2017.

En una publicación, el diario online Infobae explica que “la Corona Británica –antes la Reina Isabel II, ahora Carlos III– otorga dos veces por año los “honours” o títulos honorarios; suelen ser grados de alguna orden y la más conocida y por la cual se entregan más títulos, es la Excelentísima Orden del Imperio Británico (the Most Excellent Order of the British Empire).

 

 

Primicias Rurales
El dólar frenó las subas luego de cinco jornadas consecutivas

El dólar frenó las subas luego de cinco jornadas consecutivas

A nivel minorista, en el Banco Nación se sostuvo a $1.510 para la venta.

 

Buenos Aires, jueves 2 julio (PR/26) — El dólar oficial retrocedió por primera vez en cinco jornadas, se mantuvo cerca de máximos anuales y amplió la brecha con el dólar contado con liquidación (CCL) al 5,5%.

En el segmento mayorista, el tipo de cambio descendió $1 (0,1%) a $1.488 para la venta. A nivel minorista, en el Banco Nación (BNA) se sostuvo a $1.510 para la venta. 

De esta manera, el dólar tarjeta se ubicó a $1.963. En tanto, de acuerdo al relevo de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), el tipo de cambio oficial marcó un promedio ponderado en los $1.512,55 para la venta.

La distancia con el techo de la banda cambiaria ($1.809,35) se ubicó a 21,3%.

El monto operado en el segmento de contado fue de casi US$ 558 millones.

Junio registró la mayor suba mensual del año para el dólar oficial, de un 5,3%.

El riesgo país argentino cae a 418 puntos, impulsado por otra suba de bonos

Este escenario, reabrió el debate sobre cuál será la dinámica cambiaria durante el segundo semestre.

Por su parte, los contratos de futuros marcaron mayoría de avances por hasta 0,1% en los tramos de 2026.

El mercado estima que el tipo de cambio mayorista se ubicará a $1.508 para fines de julio y en torno a $1.651 para el cierre de diciembre.

En total, se operaron unos US$ 1.382 millones en la jornada.

Especialistas estiman que el segundo semestre podría arrancar con oferta de divisas si el tipo de cambio motiva a liquidar nuevos granos.

Entre los paralelos, el MEP opera a $1.522,16, mientras que el CCL lo hace a $1.569,95.

En tanto, el dólar blue continúa a $1.525 para la venta.

En el mercado, sin embargo, la expectativa sigue siendo la de un ajuste gradual antes que un salto discreto.

Los contratos de dólar futuro continúan reflejando esa visión: descuentan un tipo de cambio mayorista cercano a los $1.655 hacia diciembre, muy por debajo del techo de la banda cambiaria vigente.

El fortalecimiento del dólar a nivel global, impulsado por un tono más restrictivo de la Reserva Federal (Fed) de EEUU, volvió a presionar sobre las monedas emergentes, incluida la argentina.

A nivel local también influyó el reacomodamiento de la liquidez en pesos luego de las operaciones de absorción realizadas por el BCRA durante junio, lo que modificó parcialmente la dinámica del mercado cambiario.

 

 

Fuente: Agencia NA
Primicias Rurales
El campo argentino sigue siendo rehén: por qué el modelo que deja sin dólares a los exportadores es tan peligroso como las retenciones

El campo argentino sigue siendo rehén: por qué el modelo que deja sin dólares a los exportadores es tan peligroso como las retenciones

A pesar del orden macroeconómico que muestra el gobierno de Milei, el agro sigue atado de manos: retenciones, liquidación obligatoria de divisas y un tipo de cambio que miente. Un análisis sin eufemismos de las distorsiones que frenan al sector más competitivo del país.

 

 

 

}

 

 

 

Por Ezequiel Tamborini   

Buenos Aires lunes 29 junio (PR/26)–Hay una frase que suena fuerte pero que los números respaldan sin rodeos: en la Argentina todavía opera un esquema económico con rasgos soviéticos. No en todo, claro.

El ordenamiento macroeconómico de los últimos dos años es real y nadie serio lo niega. Pero cuando uno mira en detalle cómo funciona el sector agropecuario —el principal generador de divisas del país— la comparación no parece tan exagerada.

Los derechos de exportación (retenciones) son, en esencia, una confiscación parcial del capital de trabajo de las empresas del campo.

No es una metáfora: el Estado se queda con una parte de lo que el productor genera antes de que ese dinero llegue a sus manos. Y como el agro es quien provee la mayor parte de las divisas que necesita la economía para funcionar, el daño se traslada al conjunto.

 

 

 

 

 

El propio ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, lo reconoció más de una vez: no puede eliminar las retenciones porque las necesita para sostener la recaudación y mantener la gobernabilidad. Es una trampa clásica: el Estado se volvió tan dependiente de ese ingreso que desarmar el esquema implica un costo político que ningún gobierno quiere pagar.

 

 

El problema del que nadie habla: los dólares del campo no son del campo

 

Pero hay otro mecanismo igual de dañino —y mucho menos visible— que merece estar en el centro del debate. Se trata de la liquidación obligatoria de divisas: la norma que desde 2002 obliga a los exportadores a cambiar sus dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios, entregándolos al Banco Central a cambio de pesos.

Dicho de otro modo: el productor o el exportador trabaja, vende al mundo y el Estado le confisca las divisas generadas, devolviéndole pesos. Los dólares genuinos quedan en manos del BCRA. En cualquier economía normal, los dólares que genera un exportador le pertenecen a ese exportador. Pero la Argentina no es una economía normal.

 

 

 

 

¿Qué países aplican esta misma política? Pakistán, Libia, Turkmenistán, Argelia, Madagascar y República Centroafricana. La lista no requiere más comentarios.

 

 

Lo que el RIGI reconoce, y el campo todavía no tiene

 

 

Hay una paradoja que vale la pena subrayar. El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) —la gran apuesta del gobierno para atraer inversiones en minería e hidrocarburos— permite que los proyectos comprendidos dispongan progresivamente de sus propias divisas: 20% al primer año, 40% al segundo, 100% al tercero.

 

 

El RIGI, una solución real para la crisis de crecimiento en la Argentina

 

Eso no es un privilegio ni un beneficio especial. Es, simplemente, lo que debería ser la norma general: que quien genera divisas pueda disponer de ellas.

El hecho de que en el RIGI parezca una concesión extraordinaria dice mucho sobre cuán distorsionado está el punto de partida del resto de la economía.

 

 

El tipo de cambio que miente y lo que el FMI no se calla

 

 

Toda esta arquitectura de controles tiene una consecuencia directa: el tipo de cambio no refleja el valor real de las divisas, sino un precio artificialmente sostenido por regulaciones.

Eso desordena los precios relativos de toda la economía, encarece artificialmente algunos sectores y abarata otros, generando las condiciones para la próxima crisis cambiaria.

 

 

Qué dice el nuevo acuerdo que firmó la Argentina con el FMI - LA NACION

 

 

 

Y hay más. El propio Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el superávit primario que muestra el gobierno argentino en realidad encubre un déficit si se suman los intereses de los títulos que emite el Estado para intervenir el tipo de cambio. Un maquillaje contable que, mientras las distorsiones persistan, seguirá siendo necesario.

 

 

 

 

Lo que hay que pedir y lo que la región ya dejó atrás

 

 

El reclamo del sector agroindustrial no puede quedarse solo en el debate sobre las retenciones, que aunque justo y legítimo, se repite tanto que ya no sorprende a nadie. Hay que ampliar la agenda e incorporar la liquidación obligatoria como una aberración equivalente.

Y sumar la exigencia de libre giro de utilidades y dividendos al exterior —hoy restringido solo a los ejercicios iniciados desde enero de 2025.

 

 

Se termina el blanqueo, mientras el Gobierno prepara nuevas medidas para usar los dólares fuera del sistema - LA NACION

 

Con esas medidas, el tipo de cambio podría encontrar su nivel de equilibrio real. Y la Argentina podría dejar de ser la excepción en una región que, hace décadas, abandonó estas distorsiones institucionales y construyó economías más previsibles y competitivas.

Las anomalías no desaparecen porque no se las nombre. Persisten, se acumulan y terminan explotando en la próxima crisis. Señalarlas, una y otra vez, es la única forma de que algún día —ojalá pronto— alguien las desmantele de verdad.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Bichos de Campo

 

 

 

 

 

 

 

 

Primicias Rurales

 

Fuente: bichosdecampo

 

 

 

Equilibrio fiscal bajo presión: entre el ajuste del gasto y el desafío de la recaudación

Equilibrio fiscal bajo presión: entre el ajuste del gasto y el desafío de la recaudación

El gobierno argentino logró dos años consecutivos de superávit primario, pero en 2026 el ajuste del gasto llega a sus límites y la recaudación se convierte en el nuevo talón de Aquiles del equilibrio fiscal.

 

 

 

 

 

 

Del ajuste del gasto al desafío de la recaudación

 

Buenos Aires viernes 5 de junio (PR/26)–Los planes de estabilización económica suelen apoyarse en la moderación fiscal como uno de sus pilares centrales. El objetivo es evitar que el déficit —ya sea financiado con emisión o deuda— inyecte volatilidad a la economía y erosione la confianza en la moneda. Bajo esta premisa, el gobierno convirtió el equilibrio de las cuentas públicas en una de sus principales prioridades de gestión.

Al inicio del mandato, las dificultades se vinculaban directamente con el alto nivel de gasto heredado. Tras un fuerte ajuste inicial, la dinámica cambió: hoy el equilibrio fiscal depende en mayor medida de los ingresos y la recaudación tributaria.

 

 

El ajuste del gasto: de la cirugía mayor al retoque fino

 

Al comienzo de la gestión, el oficialismo recortó y «licuó» el gasto público del 19,6% al 15% del PBI, con reducciones en casi todas las partidas: gastos en infraestructura (-1,2% del PBI), jubilaciones (-0,6% del PBI), programas sociales (-0,6% del PBI), subsidios (-0,6% del PBI), salarios públicos (-0,6% del PBI, con una reducción del 19% en la planta de empleados) y transferencias a provincias (-0,6% del PBI). Esto permitió consolidar un superávit primario del 1,8% del PBI en 2024.

En 2025, con el grueso del recorte ya realizado, la reducción del gasto continuó pero con menor intensidad (-0,44% del PBI). Las prestaciones sociales se recuperaron levemente (+0,21% del PBI, con jubilaciones subiendo +0,6% del PBI), mientras que los subsidios energéticos retrocedieron (-0,5% del PBI). Así, el resultado fiscal primario se mantuvo superavitario por segundo año consecutivo, alcanzando el 1,39% del PBI.

Ya en 2026, la posibilidad de seguir reduciendo el gasto se vuelve más compleja. Algunas partidas se encuentran en mínimos históricos, como los gastos en infraestructura y las transferencias a las provincias. Otras, como las jubilaciones, requerirían una reforma avalada por el Congreso —con las dificultades políticas y sociales que eso implica— para afrontar una nueva reducción.

Por el lado de los subsidios, el encarecimiento del petróleo a raíz de la guerra entre EE.UU. e Irán impacta sobre el costo de la energía y modera parte de la actualización de tarifas promovida por el gobierno durante la primera parte del año. A su vez, el Fondo Monetario Internacional exige un monto mínimo de gasto en programas sociales —AUH y Tarjeta Alimentar deben cubrir el 95% de la canasta básica— que el gobierno no cumplió en la última revisión.

 

 

 

En este contexto, si bien el gasto público todavía se ubica un 2% del PBI por encima del promedio previo a 2007 —momento en que comenzó a expandirse aceleradamente—, las restricciones actuales lo mantuvieron prácticamente estable en lo que va del año (-0,3% del PBI).

 

La recaudación: el nuevo foco del equilibrio

 

Ante los límites del ajuste del gasto, el sostenimiento del superávit primario pasa a depender cada vez más de la recaudación. El año pasado, la eliminación del impuesto PAIS (equivalente al 1,1% del PBI) combinada con la caída de los ingresos tributarios (-0,8% del PBI) impidió que el resultado superavitario fuera mayor.

Este año, si bien el crecimiento económico proyectado (+3%) podría mejorar la recaudación, sectores clave como la industria y el comercio acumulan caídas del 2% interanual y tienen un peso significativo en la recaudación del IVA —el impuesto más importante, con el 34% del total recaudado—: la industria representa el 29% y el comercio el 24% del IVA bruto. Además, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la reforma laboral tendría un costo anualizado de 0,47% del PBI.

 

 

Como resultado, la recaudación acumulada en los primeros cinco meses del año se ubica 0,6% del PBI por debajo del mismo período del año anterior. Una vez distribuidos los ingresos coparticipados (Ganancias e IVA), en el primer cuatrimestre de 2026, los ingresos tributarios quedan 0,45% del PBI por debajo de los niveles de 2025.

 

Retenciones agropecuarias: baja anunciada, oportunidad perdida

 

 

En este marco, el gobierno anunció una nueva reducción en los derechos de exportación. El gravamen sobre trigo y cebada pasará del 7,5% al 5,5% a partir de junio de 2026. Si bien toda reducción de un impuesto distorsivo es positiva, se perdió la oportunidad de eliminarlos completamente para estos cultivos, a un costo fiscal prácticamente despreciable: apenas 0,04% del PBI, sin contar la compensación por otros tributos y el aumento de producción esperado.

Para la soja y sus subproductos, a partir de enero de 2027 el gravamen se reducirá en 0,25% mensual, mientras que el maíz y el sorgo lo harán en 0,25% trimestral. Así, la alícuota del poroto de soja finalizaría el año en 21%, los niveles más bajos desde abril de 2002. El costo fiscal total de las reducciones sería del 0,005% del PBI para 2026 y del 0,05% para 2027.

Si bien el gobierno ha mostrado constancia en la reducción de los derechos de exportación, el recorte anunciado fue de los más bajos hasta la fecha. Resulta especialmente llamativa la decisión de no eliminar las retenciones al trigo en un contexto donde la guerra encareció los fertilizantes un 42% —insumo que representa alrededor del 40% del costo de producción del cereal—, privando a los productores del acceso a su precio pleno de mercado.

 

Un equilibrio que se defiende y debe profundizarse

 

El gobierno condiciona la baja de impuestos al agro al sostenimiento del equilibrio fiscal y sus metas, pero resulta evidente que otros sectores —como el minero y el petrolero a través del RIGI— reciben un tratamiento más prioritario. El superávit acumulado al momento es del 0,5% del PBI, con un objetivo anual del 1,5% del PBI según el Presupuesto 2026, aunque el FMI fue menos exigente con una meta del 1,4% del PBI.

La organización financiera internacional propone avanzar en una reforma impositiva integral: mayor cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto a las ganancias, unificación de alícuotas del IVA y alineamiento entre la recaudación por monotributo y por trabajo formal.

El gobierno debe arbitrar entre tres tensiones simultáneas: la continuidad de la reducción del gasto, el mantenimiento de la recaudación y el deseo de disminuir la presión impositiva. En paralelo, enfrenta la tarea de fortalecer las reservas del Banco Central.

Más allá de las complejidades, el superávit fiscal ha sido una variable fundamental en la estabilidad alcanzada. Vale la pena defender ese logro y seguir avanzando en él.

 

 

 

 

Primicias Rurales

 

Fuente: Movimiento CREA