La competitividad del principal producto de exportación argentino está en jaque

La competitividad del principal producto de exportación argentino está en jaque

Por Ana Rubicondi – Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terre de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El tradicional liderazgo de la agroindustria argentina sufre una fuerte amenaza ante el avance histórico del volumen de molienda y exportación de harina de soja en Brasil. La Bolsa de Comercio de Rosario advierte además que, tras el acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán que reabrió el estrecho de Ormuz, la fuerte baja del petróleo arrastró los valores en Chicago.

 

Rosario, sábado 20 junio (PR/26) — Brasil le pisa los talones a Argentina en exportación de harina de soja. Acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán. La participación del aceite en el ingreso industrial alcanza máximos históricos en Chicago y la más alta en Argentina durante la última década.

 

1. Mercado de soja: Brasil alcanza un ritmo exportador de harina récord

 

Brasil acorta distancias frente al tradicional liderazgo argentino en el mercado de subproductos del complejo soja. Las proyecciones para este primer semestre del año ya ubican las exportaciones brasileñas de harina de soja por encima de 12,3 millones de toneladas, muy cerca de 13,3 millones estimados para Argentina.

Este escenario es el resultado directo de la fuerte expansión de crushing de nuestro vecino país, que cerró 2025 con un volumen récord de 58,7 millones de toneladas procesadas, un 22,8% más que en 2021.

 

Históricamente, Argentina ha sostenido una posición de liderazgo en el mercado de exportación de harina de soja. Sin embargo, mientras que la molienda en Argentina registra un sendero virtualmente estancado, la industria del procesamiento en Brasil mantiene un crecimiento sostenido año tras año.

Se proyecta que, para el acumulado a junio de 2026, Argentina termine exportando “solo” 8% más que Brasil. Esta brecha se achica significativamente respecto del 86% registrado en 2021 y del 23% observado durante el primer semestre de 2025.

Uno de los factores que impulsa este fenómeno es la promoción a la industria de biodiesel del país vecino, que ubica a la demanda de aceite de soja en máximos históricos. Como contrapartida, se produce una mayor oferta de harina de soja, lo que lleva a Brasil a niveles de competitividad cada vez mayores.

Esto afecta de forma directa el principal producto exportador de Argentina y el principal determinante del precio de la soja en el mercado interno.

Lo que Ormuz dejó: a pesar del desplome en Chicago, la participación del aceite de soja en el ingreso industrial alcanzó máximos históricos.

Durante la semana, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo marco que sienta las bases para abrir una nueva ronda de negociaciones por 60 días.

Con una extensión de 14 puntos claves se plantea, entre varias otras cosas, la finalización inmediata y permanente de las operaciones militares, incluyendo en el Líbano; la reapertura del estrecho de Ormuz, velando por el paso seguro de los buques comerciales sin cargo durante el lapso que dure la nueva “tregua” y la posibilidad de extender la misma si ambas partes están de acuerdo en ello.

No es la primera vez que se afirma haber alcanzado la paz entre ambas naciones, pero si es la primera oportunidad donde ambas emiten un comunicado con tantos puntos en común y la primera vez que ambos principales mandatarios firman un acuerdo desde la fundación de la República Islámica en 1979.

Luego de haber sobrepasado US$ 110/barril durante mayo, el petróleo Brent se desplomó a niveles preguerra perforando el piso de US$ 80/barril, como consecuencia del proceso de encontrar un nuevo nivel de precios bajo el renovado escenario global. Esta tendencia bajista en el crudo también viene presionando sobre las cotizaciones del aceite de soja, sobre todo en Chicago.

A lo largo de estas últimas ruedas el aceite volvió al terreno de US$ 1.500/t luego de 35 ruedas ininterrumpidas de cotizar por encima de US$ 1.600/t y de haber sobrepasado US$ 1.700/t hace solo unas semanas atrás.

Sin embargo, a pesar del derrotero reciente, el combo entre la promoción de biocombustibles en Estados Unidos y un nuevo escalón de precios para la energía a escala global le imprimieron un nivel de relevancia al aceite de soja nunca visto.

Con la cotización de la harina de soja en mínimos desde febrero, en Chicago el aceite explica 55% del ingreso industrial, máximo histórico para el «oil share”; es decir, la proporción del margen de la industria que es explicado por la contribución del aceite de soja. Este valor se ubica, además, 17 p.p. por encima del promedio histórico. 

La dinámica descripta impacta de lleno en el mercado argentino. Si bien el nivel de precios no es el mismo que en Chicago, la cotización del aceite de soja argentino en el mercado FOB se mantuvo por encima de US$ 1.100/t durante los últimos tres meses a pesar de los vaivenes en los futuros, siendo actualmente la segunda cotización más alta a esta altura del año, solo por detrás de los récords del 2022 cuando se desató la guerra entre Rusia y Ucrania.

Al mismo tiempo, las cotizaciones FOB por la harina de soja cayó 10% desde su pico en mayo, debilitada por la oferta global y la oleada de ventas de futuros en la plaza de Chicago. Como consecuencia, prácticamente el 50% del poder de compra industrial en el mercado argentino está explicado hoy por el precio del aceite.

 

Bajo este escenario, el poder de compra del sector industrial ajustó negativamente un 4,5% en las últimas cuatro semanas, lo que le pone un techo al precio disponible por la soja en el mercado local.

La pizarra sigue promediando AR$ 465.000/t, 2% por delante del promedio de mayo, aunque cotizando a la par si se descuenta el efecto de la inflación.

2. Se calma el panorama internacional y el maíz vuelve a precios pre-Ormuz

La cosecha del maíz tardío y de segunda ya está en marcha en Córdoba, mientras en Buenos Aires los planteos esperan a ser trillados. A nivel nacional y considerando toda la campaña maicera, la cosecha progresa un 58%, en línea con el promedio del último lustro, según informa SAGyP.

El progreso de la trilla del maíz de segunda se concentró principalmente en la Zona Núcleo. Sin embargo, el avance fue limitado debido a un clima húmedo que representa un desafío para llevar adelante las labores, al dificultar la entrada de las maquinarias a los campos e incentivando a postergar la trilla, en busca de levantar granos más secos.

En materia de condiciones, a nivel nacional predomina el estado “bueno”, con el centro de Santa Fe y norte de Buenos Aires mostrando un estado “muy bueno” y regular en unos pocos distritos alejados de la zona más fértil, con excepción del centro-sur de Santa Fe.

La trilla de maíz se desarrolla, asimismo, en un contexto de precios más debilitados que al inicio de la campaña. El nivel de precios futuro de maíz, descontado en su respectiva curva de contratos diferidos en A3, muestra una tendencia bajista tras haber alcanzado un pico relativo a mediados de mayo, y ya está en niveles pre-Ormuz. 

 

La curva de precios futuros brinda un resumen de expectativas para la relación entre oferta y demanda – una curva de futuros en precios mínimos expresa la expectativa de disponibilidades más holgadas en relación con la demanda de lo que se esperaba hace un mes, momento en que la curva de precios futuros de maíz había llegado a máximos en el año.

Desde aquel momento, se descontó en menores precios -una curva más baja- el pronóstico de una oferta que no sería tan decepcionante como se visualizaba en el punto cúlmine de la guerra, cuando el sector enfrentaba precios prohibitivos para los fertilizantes, combustibles caros y un horizonte que auguraba menor oferta de cereales.

Varios fueron los factores que pesaron sobre las cotizaciones y provocaron que la curva ajustara cerca de US$ 10/t en cada posición. En primer lugar, la entrada al mercado de la cosecha tardía de una oferta sudamericana sin precedentes y que gana cada vez más participación en los mercados internacionales. En segunda instancia, un maíz norteamericano que fue sembrado en su totalidad y sorprendió mostrando condiciones mucho mejores que el año pasado, según informó USDA. Por último, el desarme de posiciones de los fondos en Chicago, que recortaron su posición larga en maíz un 95% en solo seis semanas, el equivalente a 44 Mt.

Sin embargo, dos drivers ponen cierto límite a la caída los precios. Por un lado, el área sembrada con maíz sufrió un recorte entre campañas. En la 2026/27 se sembraron 38,57 millones de hectáreas, 3,6% menos que el año pasado, mientras la soja ganó participación en las intenciones de siembra al sumar 4,3% en hectareaje, según cifras de USDA.

Puertas afuera del mercado local, Brasil ya está levantando su safrinha, que es la cosecha con mayor volumen dentro de su campaña de maíz. Allí, la trilla del cereal tardío recién comienza y acumula un avance del 6,7%, mientras la del temprano lleva un 90,4%, cerca de concluir.

Los rindes de la campaña, en lo que al tardío respecta, se presentan dispares según la región: Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Pará muestran productividades elevadas, mientras otros estados exhiben pérdidas por falta o excesos de lluvias.

Siguiendo la tónica de los cereales, el trigo acumula un avance de siembra del 44% a nivel nacional, manteniendo un ritmo relativo elevado y sobrepasando todo registro anterior. En Buenos Aires, las labores se desarrollan con pausa entre semanas debido al clima húmedo y a cierta incertidumbre económica que lleva a los productores a actuar con cautela, afirma la Secretaría de Agricultura.

El predominio de un perfil hídrico adecuado en los suelos juega positivamente para el crecimiento del cereal.

 

 

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Fuente: BCR Informativo Semanal

Rompiendo techos: el maíz que duplicó la media nacional en el sur santafesino

Rompiendo techos: el maíz que duplicó la media nacional en el sur santafesino

En Elortondo, el híbrido NS 7765 VIPTERA3 de Nidera alcanzó los 185 qq/ha en un lote que desafió la sequía de enero y reescribió los planes de la campaña.

Buenos Aires, 19 de mayo (PR/26) .- En el corazón de la zona núcleo argentina, donde los rendimientos elevados no son la excepción sino la regla, todavía hay lugar para la sorpresa. Eso fue lo que vivió Fernando Llobet, un productor con más de 30 campañas sobre la espalda, cuando decidió probar un nuevo material en su campo de Elortondo, en el sur de Santa Fe.

En un lote de 50 hectáreas, Llobet optó por la prudencia: apostó apenas 10 hectáreas al NS 7765 VIPTERA3 y dejó el resto en manos del AX 7761 VT3P, un viejo conocido que campaña tras campaña le venía asegurando resultados consistentes. La lógica era clara: experimentar sin arriesgar el grueso de la producción.

Sin embargo, a la hora de entrar con la cosechadora, el planteo cambió por completo. “El 7765 le ganó por unos 8 quintales”, resume el productor. Los rindes finales en esas 10 hectáreas oscilaron entre los 178 y los 185 quintales por hectárea (qq/ha), cerrando un promedio cercano a los 182 qq/ha.

El valor de los números: ¿Qué significa este rinde?

Para tomar dimensión del logro, vale mirar el contexto:

  • El contraste nacional: Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, el rendimiento promedio nacional de maíz para la campaña 2025/26 se ubica entre los 76 y 79 qq/ha. Esto significa que el lote de Llobet prácticamente duplicó la media del país.

  • La equivalencia en kilos: En la jerga agrícola, un quintal equivale a 100 kilos. Hablar de 182 qq/ha implica una productividad de 18.200 kilos de grano por hectárea, una cifra descomunal incluso para las tierras más fértiles de la región pampeana.

 

El partido se ganó en un enero sin agua

Lo más disruptivo de este récord es que se consiguió en una campaña marcada por la irregularidad climática. El mes de enero, una ventana crítica para la definición del rendimiento del maíz, fue sumamente duro en el sur santafesino: apenas cayeron 15 milímetros en todo el mes, configurando un escenario de estrés hídrico que en condiciones normales habría desplomado las proyecciones.

¿Cómo hizo el cultivo para sostenerse y quebrar el techo productivo? Según Llobet, la clave combinó genética de punta, el «tanque lleno» del suelo y un manejo agronómico milimétrico:

  1. La reserva profunda del suelo: Las copiosas lluvias acumuladas entre agosto y octubre del año anterior dejaron las napas y el perfil del suelo cargados de humedad. Cuando el cielo se cerró en enero, las raíces del maíz encontraron el agua que necesitaban en el subsuelo.

  2. Tecnología contra las plagas: El híbrido de Nidera cuenta con la tecnología Viptera 3, reconocida en el mercado por brindar la máxima protección contra orugas devoradoras (como el gusano cogollero), evitando pérdidas foliares y asegurando que la planta concentre toda su energía en el llenado de la espiga.

  3. Manejo de precisión: El lote, ubicado de manera estratégica sobre la Ruta 33, cuenta con una larga historia de rotación sostenida (trigo, maíz y soja). Además, se realizó un escarificado previo —una labranza vertical profunda que rompe las capas compactadas del suelo sin dar vuelta la tierra—, lo que permitió una mejor oxigenación y facilitó que las raíces exploren el suelo en profundidad. A esto se sumó una fertilización ajustada y un control de malezas eficaz desde el arranque.

“Fue una suma de cosas que se hicieron bien en un ambiente de alta calidad y sin limitantes”, explica el productor santafesino. 

Dos «goleadores» para la próxima temporada

Con tres décadas de experiencia, Llobet sabe perfectamente que en el campo no existen las recetas mágicas ni los resultados asegurados, ya que cada campaña dibuja un tablero diferente. Por eso, su estrategia para el próximo ciclo combina el entusiasmo del nuevo descubrimiento con la cautela de la experiencia.

“Este año voy a aumentar la superficie con NS 7765 VIPTERA3”, anticipa de cara a la nueva campaña. De todos modos, aclara que no abandonará el material que lo acompañó siempre: el AX 7761 VT3P sigue siendo, en sus palabras, “un híbrido muy difícil de reemplazar” debido a su enorme estabilidad frente a climas adversos.

Para la próxima siembra, la táctica ya está definida: Llobet pondrá a jugar a sus dos mejores goleadores en la cancha grande, buscando el equilibrio justo entre la estabilidad defensiva y el máximo potencial de rendimiento.

Acerca de Nidera Semillas

Nidera es una marca referente en el desarrollo de semillas de maíz, trigo, girasol y soja, integrada al grupo Syngenta. La compañía acompaña a los productores locales combinando genética de vanguardia, herramientas de analítica digital y un equipo técnico especializado para resolver los desafíos específicos de cada lote.

 

Primicias Rurales

Fuente: Niderasemillas.com.ar

Alerta en la zona núcleo: el costo de los fertilizantes «borra» 300.000 hectáreas de trigo

Alerta en la zona núcleo: el costo de los fertilizantes «borra» 300.000 hectáreas de trigo

La intención de siembra para la campaña 2026/27 cae un 17% interanual debido a una relación insumo-producto asfixiante. Pese a las excelentes reservas de agua en los suelos, el número en campo alquilado arroja pérdidas de 128 US$/ha. En tanto, la cosecha de soja enfrenta un atraso histórico del 43% por los excesos hídricos.

Rosario, sábado 25 de abril (PR/26) .- La Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) lanzó un informe contundente: la nueva campaña fina arranca con el pie izquierdo en términos financieros. Aunque el trigo cumple una década como protagonista de la rotación y el perfil de suelo está cargado de humedad, los costos mandan. Se estima una caída de 300.000 hectáreas en la región núcleo, motorizada por un insumo clave que hoy es un lujo: la urea.

El «muro» de los fertilizantes

El deseo de los productores por mantener el área choca de frente con la realidad del mercado. La relación urea/trigo pasó de 2,6 a 4,1 en apenas un año. Hoy, la urea cotiza cerca de los US$ 890 por tonelada, frente a los US$ 540 de abril de 2025.

Esta suba de costos dispara el rinde de indiferencia en campo alquilado hasta los 46 qq/ha, una cifra extremadamente alta que sube a más de 50 qq/ha en zonas alejadas de los puertos, como General Pinto, donde el flete termina de sentenciar el margen. Bajo régimen de arrendamiento (70% de los casos), la campaña inicia con una pérdida proyectada de 128 US$/ha.

Radiografía del recorte por zonas

 

El ajuste no es uniforme, pero es generalizado:

  • Pergamino y Marcos Juárez: Lideran la caída con un 30% menos de área.

  • Aldao: Proyecta bajas de entre el 20 y 30%.

  • Rojas y General Pinto: Estiman un recorte del 20%.

  • Carlos Pellegrini y San Gregorio: La caída sería más moderada, en torno al 10%.

 

Soja: Cosecha trabada y calidad en caída libre

La recolección de soja atraviesa el mayor atraso de los últimos 10 años, con solo un 43% de avance frente al 80% habitual para esta fecha. Las tres semanas consecutivas de «ciclogénesis» dejaron un promedio de 121 mm de lluvia, casi el doble de lo normal para abril.

El panorama en los lotes es crítico: hay reportes de granos brotados, presencia de hongos y hasta un 50% de daño en la calidad en zonas como Acebal. Los camiones llegan a las plantas con humedades de entre el 15 y 17%, lo que obliga a incurrir en gastos extras de secado y fuertes descuentos comerciales.

Clima: ¿Llega la tregua?

Para la última semana de abril, el consultor Elorriaga anticipa un cambio de escenario radical. Se espera el ingreso de una masa de aire frío y seco que frenará las lluvias, permitiendo retomar las tareas de cosecha. Sin embargo, este alivio vendrá acompañado de las primeras heladas del otoño, previstas para el lunes 27, principalmente en el sudoeste de la región.

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Fuente: BCR 

Soja en la zona núcleo: entre la urgencia cosechando y rindes que sorprenden

Soja en la zona núcleo: entre la urgencia cosechando y rindes que sorprenden

La cosecha de soja se puso en marcha en la zona núcleo en medio de un escenario cambiante: mientras los primeros rindes sorprenden y, en muchos casos, superan lo esperado tras un verano complejo, el exceso de lluvias y la alta humedad obligan a acelerar las labores para evitar pérdidas y sostener la calidad del grano.

Rosario, domingo 5 abril (PR/26) —  La cosecha de soja ya está en marcha en la zona núcleo y lo hace con una mezcla de optimismo por los rindes iniciales y preocupación por el clima, en un escenario donde cada día cuenta.

Los primeros datos relevados por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario muestran un panorama heterogéneo, pero con una constante: en muchas áreas, los resultados están igualando o superando las expectativas previas.

La campaña 2025/26 comienza así con mejores perspectivas de las que se temían tras el golpe que significó la falta de agua durante enero y parte de febrero. Sin embargo, el clima volvió a cambiar el guion: las lluvias recientes obligan a acelerar la cosecha para evitar pérdidas, especialmente en la calidad del grano.

Rindes que entusiasman, pero con fuerte variabilidad

Los primeros lotes recolectados reflejan una marcada disparidad regional, directamente asociada a cómo impactaron los déficits hídricos del verano y el posterior regreso de las precipitaciones.

En el sudeste cordobés, por ejemplo, Marcos Juárez pasó de una expectativa de 40 quintales por hectárea a registros que hoy se ubican entre 45 y 50 qq/ha, con picos que alcanzan los 60. En el centro-oeste santafesino, Carlos Pellegrini muestra un comportamiento similar: lo que se proyectaba como un promedio de 50 quintales ya aparece como piso, con lotes que lo superan con holgura.

Más irregular es la situación en María Susana, donde los rindes son muy dispares y aparecen complicaciones como la retención foliar, que obligó a intervenir con defoliantes para poder avanzar con la trilla. En tanto, en Los Quirquinchos, incluso los lotes más castigados logran sostener rendimientos de entre 35 y 40 qq/ha, lo que genera cierto alivio.

Distinto es el caso de Cañada de Gómez, donde los primeros resultados se ubican entre 26 y 40 quintales, con los lotes tempranos mostrando valores por debajo de lo esperado. Más al norte, en zonas como Aldao, la cosecha aún no comenzó, pero hay expectativas de que los rindes puedan dar alguna sorpresa positiva.

El clima, otra vez protagonista

Si durante el verano la preocupación era la falta de agua, ahora el problema es el opuesto. Marzo dejó suelos saturados y el inicio de abril mantiene altos niveles de humedad, con pronósticos que anticipan nuevas lluvias.

En este contexto, el ritmo de cosecha está condicionado por una urgencia que se repite en los testimonios técnicos: “hay que levantar lo que se pueda, lo antes posible”. La prioridad no es solo evitar pérdidas de rendimiento, sino también preservar la calidad del grano, que puede deteriorarse rápidamente bajo condiciones de exceso hídrico.

Las complicaciones no terminan ahí. La combinación de humedad elevada y temperaturas en ascenso genera un ambiente propicio para enfermedades de fin de ciclo, mientras que la inestabilidad climática mantiene latente el riesgo de tormentas severas, granizo o incluso eventos extremos.

Además, la falta de “piso” en los lotes dificulta el ingreso de las máquinas, lo que obliga a detener tareas en momentos críticos. En varias zonas, lluvias recientes de alrededor de 50 milímetros ya provocaron interrupciones en la recolección.

Entre el alivio y la incertidumbre

A pesar de las dificultades actuales, el balance inicial deja una señal positiva: las lluvias de febrero y marzo permitieron recuperar gran parte del potencial productivo que se había puesto en duda durante el verano.

Sin embargo, esa misma recuperación hoy genera un nuevo desafío. El exceso de agua, en plena cosecha, puede transformarse en un factor de riesgo si las precipitaciones continúan con frecuencia y volumen.

En paralelo, a nivel nacional, los relevamientos mantienen la proyección de producción en torno a 48,5 millones de toneladas, lo que indica que, más allá de los contratiempos logísticos, el cultivo logró sostener su potencial.

Una campaña que se define día a día

La soja en la zona núcleo entra en una etapa decisiva, donde cada ventana de buen clima es aprovechada al máximo. Los productores enfrentan un escenario dinámico, en el que conviven rindes alentadores, condiciones desafiantes y decisiones urgentes.

La campaña, lejos de estar definida, se juega ahora en el tramo final: entre máquinas que avanzan contra el reloj y un cielo que, una vez más, tiene la última palabra.

Primicias Rurales

Fuentes: GEA/BCR

Ajustes en la cosecha: el clima y el área sembrada redefinen las proyecciones de la campaña

Ajustes en la cosecha: el clima y el área sembrada redefinen las proyecciones de la campaña

Mientras la soja y el maíz consolidan proyecciones de 48,5 y 57 millones de toneladas (MTn) respectivamente gracias a las lluvias, el girasol expande su superficie alcanzando las 6,4 MTn. En contraste, el sorgo sufre un recorte en su área estimada, ajustando su producción final a 2,9 MTn en un escenario de rindes heterogéneos.

Buenos Aires, sábado 28 marzo (PR/26) — El Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires dice que la agricultura atraviesa una etapa de definiciones marcada por la recuperación hídrica y ajustes técnicos en las superficies de siembra.

Las recientes precipitaciones han sido determinantes para sostener el potencial de los cultivos de verano, aunque han impuesto un ritmo dispar en las labores de recolección.

Soja y Maíz: Consolidación hídrica

La soja presenta un escenario optimista: el 85 % del área nacional cuenta con una condición hídrica adecuada u óptima. Con el 81 % del cultivo en estado Normal/Excelente y la soja de primera iniciando su madurez fisiológica, se mantiene firme la proyección de 48,5 MTn. Los primeros lotes en el núcleo productivo arrojan rindes de hasta 50 qq/Ha en Justiniano Posse y 45 qq/Ha en Marcos Juárez.

Por su parte, la cosecha de maíz alcanza el 15,2 % del área apta. Con un rinde promedio nacional de 84,8 qq/Ha (destacándose el Núcleo Norte con 98,5 qq/Ha), las lluvias recientes han favorecido especialmente al maíz tardío, permitiendo sostener una proyección de producción de 57 MTn.

Girasol: Más hectáreas y mejores rindes

El girasol es uno de los protagonistas de la semana. Tras un ajuste al alza de 150.000 hectáreas en el área sembrada, la proyección de producción ascendió a 6,4 MTn.

  • Avance: La cosecha cubre el 61,1 % del área, aunque registra una demora de 10,2 puntos respecto al promedio histórico por las lluvias y lotes tardíos.

  • Rendimientos: En la mayoría de las zonas los resultados superan al ciclo previo y se mantienen por encima del promedio del último quinquenio, pese al impacto del déficit hídrico estival en el centro y sudeste bonaerense.

Sorgo: Recorte en la superficie

En la otra cara de la moneda, el sorgo granífero sufrió un ajuste negativo de 150.000 hectáreas en su área estimada. Esta reducción técnica lleva la proyección de producción hacia la baja, situándose en 2,9 MTn.

Actualmente, la cosecha alcanza el 9,8 % a nivel nacional con un rinde promedio de 44,4 qq/Ha. En el norte del país se observa una gran variabilidad en los estadios de desarrollo debido a las diferentes fechas de siembra, mientras que en el centro y sur los lotes transitan entre floración y madurez fisiológica en condiciones normales.

Primicias Rurales

Fuente: PAS