Mar 4, 2026 | Clima
La Bolsa de Cereales advirtió que del 5 al 11 de marzo se registrarán lluvias irregulares y una marcada oscilación térmica, con impacto dispar sobre las principales zonas agrícolas.
Buenos Aires, miércoles 4 marzo (PR/26) — La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su Perspectiva Agroclimática correspondiente del 5 al 11 de marzo de 2026, en la que anticipa un escenario de precipitaciones irregulares y una marcada oscilación térmica que impactará sobre gran parte del área agrícola nacional.
Según el informe, el período comenzará con temperaturas superiores a lo normal en el centro y norte del país, impulsadas por el ingreso de vientos del trópico registrados en los días previos.
En contraste, el sur del área agrícola empezará a recibir aire frío debido a la proximidad de un frente de tormenta, generando un gradiente térmico significativo entre regiones.
Con escaso intervalo, se prevé el avance de un frente que provocará lluvias muy desparejas. Los mayores acumulados se concentrarían en el centro del NOA, el oeste de la Región del Chaco, sectores de Paraguay y una franja diagonal que abarcaría el norte de Córdoba, el centro y sur de Santa Fe, el sur de Entre Ríos, el extremo nordeste de Buenos Aires y el extremo sudoeste de Uruguay.
En el resto del área agrícola, en cambio, los aportes serían moderados a escasos, profundizando la heterogeneidad hídrica que se viene observando durante la campaña.
El ingreso del sistema frontal estará acompañado por una masa de aire fresco que provocará temperaturas por debajo de lo normal en la mayor parte del área agrícola, con excepción del extremo norte, donde los registros se mantendrían dentro de los parámetros habituales para la época.
Este patrón climático se produce en una etapa clave para los cultivos de soja y maíz tardío, que atraviesan fases críticas de llenado de grano en amplias zonas productivas.
La distribución irregular de las lluvias podría generar contrastes en los rindes esperados, especialmente en regiones que vienen arrastrando reservas hídricas ajustadas.
En términos generales, marzo suele ser un mes determinante para consolidar el potencial productivo de la gruesa.
Por ello, la combinación de precipitaciones desparejas y una fuerte variabilidad térmica agrega incertidumbre a la evolución de la campaña 2025/26, en momentos en que el mercado sigue de cerca cada variable climática ante su impacto directo en la oferta de granos.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Mar 4, 2026 | Agricultura, Clima, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
La última edición de EnBio, celebrada en Junin, dejó en claro que el problema de las brechas en Argentina tiene un culpable principal: el estrés abiótico. Técnicos de todo el país y del exterior coincidieron que se debe poner a esta problemática en un primer plano si queremos mejorar los rindes y el suelo.
Junín, 4 de Marzo (PR/26) . Los problemas de rindes estancados y de compactación y degradación de suelos se repiten en todos los campos del país son básicamente un problema de estrés abiótico, o sea aquellos factores climáticos y mecánicos que están afectando gravemente a las plantas de soja y maíz y que no se ven y mucho menos se miden.
La jornada comenzó con una recorrida a campo para ver ensayos de manejo de estrés en soja y maíz tratados con diferentes tecnologías e insumos. Participaron de la misma el Director Nacional de Agricultura Jorge Gambale, el Ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires Javier Rodríguez y el Intendente de Junin Juan Fiorini quienes recorrieron los ensayos como un más y coincidieron en la importancia de comenzar a hablar de estrés en los cultivos que hoy se lleva cerca del 50% de los potenciales de rinde.
“Hacemos entradas exclusivas a los lotes para el control de estreses bióticos, pero no para estreses abióticos y perdemos mucho rendimiento”, la frase le pertenece al Ing. Sebastián Zuil quien abordó el tema durante el segundo día y además agregó: “La frecuencia de estreses abióticos, ya sea en duración como en intensidad, fue mayor en los últimos 7 años en comparación con la base de datos climática histórica. Para futuras campañas, hay que seleccionar cultivares e híbridos de mejor comportamiento a estreses ambientales, con alta capacidad de compensación, alta tasa de crecimiento durante el PC y más sincrónicos en su producción de estructuras reproductivas. Debemos recordar que las adversidades bióticas no siguen los mismos patrones que los cultivos, por lo que podemos estar con estrés ambiental intenso sin saberlo. Aún nos queda mucho camino por recorrer con bioestimulantes / hormonales / antiestresantes / etc. en cuanto a mejorar los balances hormonales (reducir dominancias) y “predecir o anticipar” la ocurrencia de estreses en cultivos agrícolas”.
Los microbios son el nuevo NPK:
Para el Asesor Wenceslao Tejerina director de Agroestrategias sostuvo que la pérdida por estrés abiótico llega al 65% de los rindes. “Los responsables son las altas temperaturas, exceso de radiación UV, exceso de Luminosidad, ozono, sequía, asfixia radicular, bajas temperaturas, heladas, viento, deficiencias de nutrientes, salinidad, déficit lumínico y hasta metales pesados en el suelo”. “Durante décadas, nos han entrenado para preguntar: «¿Cuántas bolsas de NPK necesito?» Pero en 2025, la pregunta más inteligente es: «¿Cómo puedo liberar los nutrientes que ya tengo en mi suelo?» Esta es la verdad que la mayoría de los consultores agrónomos todavía no dicen en voz alta: A tu suelo no le faltan nutrientes, le falta vida”, dispara.
A su turno el Ing Rodolfo Rossi, Presidente de Acsoja, explicó que la revista Nature, estima que, a mediados de siglo, los dramáticos efectos del cambio climático a nivel mundial podrán causar daños valorados en US$38 Mil Millones por año, lo que subraya la magnitud del problema y la urgencia de encontrar soluciones efectivas y justas desde el punto de vista económico. “Se viene un aumento de las temperaturas que provocará una gran caída en la producción” sostuvo. Llego la hora de apoyar prácticas agrícolas basadas en cultivos tolerantes al calor y la sequía entre otras variables”, sostuvo.
Entre las visitas destacadas se presentó el Dr. Prometeo Sánchez García es Profesor e investigador del Colegio Post graduados de México, quien no sólo deslumbró a los presentes con sus tecnologías para diagnosticar a campo, sino que dejó en claro que el estrés abiótico es el responsable de los problemas de brechas que hay en Argentina. Durante la visita a campo Sanchez García explicó y midió como una planta “linda a la vista” está estresada y perdiendo rindes en el mismo momento en que la están monitoreando. “No hay que quedarse con la profundidad de las raíces ni con que hay agua en el perfil. Puede la planta tener buenas raíces pero su tiene estomas cerrados la planta no toma agua, los estomas son las bocas de la planta y hoy existen una gran cantidad de equipos para medir cómo están. Un estrés por radiación puede estar afectando seriamente un cultivo que se ve bien a la vista. Una planta que durante 8 horas del día sufre estrés no puede rendir al máximo”, disparó.
Compactación de suelos y estrés:
Durante la segunda jornada el Dr Sánchez García se refirió al problema de suelos compactados y degradados que vio en los campos que le tocó visitar y explicó que la compactación de suelos que puede ser de origen químico, de origen físico o de origen biológico. “La compactación física tiene que ver con el tipo de suelo y con el uso de este sobre todo con lo generado por el tránsito reiterado de las maquinarias. La compactación química tiene que ver con una amplia concentración de calcio en algunos suelos y eso genera que, cuando se fertiliza campaña tras campaña, se forma un sarro y un tipo de yeso que comienza a generar taponamiento de los poros del suelo y eso comienza a generar un problema de mala infiltración y disminución de las raíces. El uso de fertilizantes a base de azufres o fósforo como los fosfatos eso empieza a generar esa formación de sarro” sostuvo.
Y lo que es más impactante, el agua de lluvia compacta. Parece que no pero el agua genera una compactación natural, para lo cual la recomendación es simple: aplicar ácidos orgánicos al suelo y luego micronutrientes para mejorar la microbiología, en ese orden, porque los micronutrientes no crecen en suelo compactado, necesitan un mejor sustrato.
Lic. Pablo Formaggini / Agroagencia.com
Cel 341 3992477
Primicias Rurales
Feb 27, 2026 | Agricultura, Clima, Columnas
La agricultura del futuro no sólo está en las manos de los agricultores, sino en los diminutos habitantes invisibles del suelo.
Por Ing Agr Pedro A Lobos 
Buenos Aires, martes 17 de diciembre (PR/25) — El microbioma, una red compleja de bacterias, hongos y virus, ha emergido como el verdadero motor detrás de una revolución silenciosa que está redefiniendo la forma en que cultivamos nuestros alimentos.
En este nuevo paradigma agrícola, los microbios no sólo son aliados, sino protagonistas clave en la creación de cultivos más saludables y resilientes.
1. Bioestimulantes y Biofertilizantes: El Poder de los Microorganismos
A diferencia de los fertilizantes químicos tradicionales, los bioestimulantes y biofertilizantes se basan en microorganismos vivos para optimizar la absorción de nutrientes y mejorar la salud de las plantas.
Entre ellos, las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPR) destacan por su capacidad para fijar nitrógeno del aire y solubilizar el fósforo en el suelo. Esta acción reduce la dependencia de fertilizantes sintéticos, favoreciendo una agricultura más sostenible y menos contaminante.
Empresas como Bioceres Crop Solutions están a la vanguardia de este cambio, ofreciendo soluciones innovadoras que aprovechan el poder de la microbiología para mejorar los cultivos.
2. Biocontrol: Los Microbios como Guardianes Naturales
Los microbios no sólo alimentan a las plantas, también las defienden. En un mundo cada vez más preocupado por los efectos nocivos de los pesticidas químicos, hongos como Trichoderma y bacterias como Bacillus thuringiensis se están posicionando como los “guardaespaldas” naturales de los cultivos. Estos organismos actúan de manera selectiva para combatir patógenos y plagas, evitando la toxicidad de los pesticidas convencionales y, de paso, protegiendo a los polinizadores esenciales para la biodiversidad.
3. Resistencia al Cambio Climático: Microbios que Salvan Cultivos

Con el cambio climático intensificando fenómenos como sequías y olas de calor, la investigación científica de 2025 está centrada en descubrir microbios que ayuden a las plantas a resistir estos extremos.
Ciertas comunidades microbianas tienen la capacidad de inducir tolerancia al estrés hídrico y térmico, permitiendo que los cultivos mantengan su productividad incluso bajo condiciones climáticas adversas. Esta innovación no solo promete incrementar la seguridad alimentaria, sino también hacer la agricultura más resiliente frente a un futuro incierto.
4. Salud del Suelo y Secuestro de Carbono: Microbios Contra el Calentamiento Global
El suelo no solo es la base de la agricultura; también juega un papel crucial en la lucha contra el cambio climático. Un suelo microbiológicamente activo no solo es más fértil, sino que actúa como un sumidero de carbono eficiente, atrapando dióxido de carbono y ayudando a mitigar el calentamiento global.
Las simbiosis entre las raíces de las plantas y los hongos micorrícicos, por ejemplo, expanden el sistema radicular, mejorando la estructura del suelo y aumentando su capacidad para almacenar carbono. De esta manera, los microbios no solo impulsan la productividad agrícola, sino que también ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En este escenario de innovación y sostenibilidad, los microbios se presentan como los verdaderos héroes invisibles de la agricultura moderna.
Para los interesados en profundizar en los avances científicos y las investigaciones más recientes, los recursos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ofrecen un panorama detallado de estos desarrollos que están cambiando el rumbo de la agricultura a nivel global.
Especial por Ing. Agr. Pedro A. Lobos, director de Primicias Rurales
Feb 19, 2026 | Actualidad, Clima
La guía GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario destacó que las precipitaciones del fin de semana mejoraron el panorama en el área más afectada, aunque aún quedan sectores con fuerte impacto productivo.
Rosario, jueves 19 febrero (PR/26) Las lluvias del último fin de semana dejaron entre 30 y 55 milímetros en la zona más castigada por la sequía en la región núcleo, marcando un cambio de escenario para los cultivos, según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario.
“Cambia el aire”, resumieron los técnicos en las áreas donde los acumulados superaron los 40 mm. Aunque advirtieron que todavía es temprano para medir el impacto final en los rindes, coincidieron en que el aporte hídrico representa “un cambio tremendo” frente al panorama crítico que predominaba hasta mediados de febrero.
El mayor registro se dio en Rosario, con 54,6 mm, seguido por Pujato (52,2 mm), Rufino (44 mm) y Godeken (40 mm). También se destacaron General Pinto y Bigand, con 38 mm. Las precipitaciones comenzaron en la madrugada del sábado 14 y se extendieron hasta el lunes 16, alcanzando el epicentro del área más afectada por la falta de agua desde enero.
Los agrónomos venían señalando que eran necesarios al menos 50 mm para evitar pérdidas totales en soja de segunda y recuperar parte del potencial en soja de primera. Con estas lluvias, la región núcleo alcanzó un promedio de 62 mm en la primera quincena de febrero, en línea con la media histórica de 60 mm según las 36 estaciones de la red GEA/BCR.
Sin embargo, no todas las zonas corrieron la misma suerte. Persisten sectores con acumulados inferiores a 20 mm donde los cultivos continúan muy comprometidos. Entre las áreas más afectadas se destacan el corredor cercano al río Paraná, desde Fighiera hasta Baradero, y la franja que va desde Guatimozín hacia el oeste y norte, incluyendo Colonia Almada.
En esas regiones, los técnicos advierten que la soja de segunda registrará pérdidas importantes, aunque el agua caída habría evitado un daño total. En contraste, las sojas de primera y los maíces tempranos muestran mejor comportamiento frente al estrés hídrico.
El informe también subraya la importancia de los próximos pronósticos. Se esperan nuevas probabilidades de lluvias entre el 19 y 20 de febrero, luego entre sábado y domingo, y un tercer evento hacia comienzos de la semana próxima. La continuidad de las precipitaciones será clave para consolidar la recuperación productiva en pleno período crítico de llenado y fructificación.
Primicias Rurales
Fuente: GEA _ BCR
Feb 19, 2026 | Clima
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtió que del 19 al 25 de febrero habrá lluvias focalizadas en el norte y centro-oeste del área agrícola, con aportes modestos en gran parte de la Región Pampeana y una marcada oscilación térmica hacia el cierre del período.
Buenos Aires, jueves 19 febrero (PR/26) — La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su Perspectiva Agroclimática Semanal del 19 al 25 de febrero de 2026, con un escenario marcado por lluvias focalizadas en el norte y centro-oeste del área agrícola y una fuerte oscilación térmica hacia el cierre del período.
El informe señala que al inicio del período terminará de desplazarse un frente de tormenta que ingresó en los días previos, dejando precipitaciones muy irregulares.
Los mayores acumulados se concentrarán en:
En estas zonas podrían registrarse tormentas localmente intensas, con eventos puntuales de fuerte actividad eléctrica y ráfagas.
En contraste, la mayor parte del área agrícola —incluyendo amplios sectores de la Región Pampeana— recibirá aportes moderados a escasos, lo que limita la recuperación de perfiles en zonas que vienen con reservas ajustadas.
Impacto sobre los cultivos
El escenario llega en un momento clave para:
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Soja de primera, transitando etapas de llenado de grano.
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Soja de segunda, más dependiente de nuevas recargas hídricas.
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Maíz tardío, en floración y comienzo de definición de rendimiento.
Las lluvias focalizadas benefician al norte agrícola, pero la distribución irregular mantiene la heterogeneidad productiva, especialmente en sectores del oeste bonaerense, La Pampa y Córdoba donde los perfiles presentan dispar comportamiento.
Ingreso de aire fresco
Junto con el frente avanzará una masa de aire más fresca, provocando:
Este descenso térmico podría aliviar temporalmente el estrés sobre cultivos en zonas con humedad limitada.
Retorno del calor hacia el cierre
Hacia el final de la perspectiva, volverán con intensidad los vientos del trópico, impulsando un nuevo ascenso térmico:
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Temperaturas sobre lo normal en la mayor parte del área agrícola.
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Excepción en el Litoral Atlántico, donde los vientos marinos moderarán los registros.
Esta oscilación térmica —descenso inicial y posterior repunte— podría incrementar la evapotranspiración, especialmente si el retorno del calor coincide con baja oferta hídrica en superficie.
Panorama regional ampliado
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NOA y NEA: mejores perspectivas relativas por mayores acumulados, aunque con riesgo de excesos localizados.
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Región Pampeana central: lluvias variables, con sectores que seguirán dependiendo de nuevos eventos en los próximos 10 a 15 días.
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Cuyo y oeste agrícola: aportes puntuales, pero insuficientes para revertir déficits estructurales.
Conclusión
El período estará dominado por precipitaciones concentradas en el norte y centro-oeste, mientras amplias áreas agrícolas recibirán aportes modestos. La posterior fuerte oscilación térmica, con descenso inicial y rápido retorno del calor, mantendrá la atención puesta en la evolución de las reservas hídricas y el impacto sobre los cultivos en plena definición de rendimiento.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires