Puerto Iguazú celebró 400 años de evangelización en esas tierras. El obispo, Mons. Nicolás Baisi, presidió la misa de acción de gracias en la catedral Virgen del Carmen, donde recordó aquella epopeya jesuítica difícilmente igualable.
Puerto Iguazú, martes 12 mayo (PR/26) — La diócesis de Puerto Iguazú, Misiones, celebró el 10 de mayo los 400 años de la llegada de la primera comunidad jesuítica a la región y los 40 años de creación de la diócesis.
San Roque González de Santa Cruz fue el primer misionero jesuita que recorrió la zona del río Iguazú, cercana a las cataratas, y señaló la necesidad de fundar una reducción en el lugar. Así, el 10 de mayo de 1626, los sacerdotes Diego de Boroa y Claudio Ruyer, establecieron la Reducción de Santa María del Iguazú.
Durante la jornada festiva, en la que se previa la realización de la tradicional Peregrinación Náutica, que finalmente no pudo hacerse debido al bajo caudal del río para las embarcaciones (será el 14 de junio), el obispo diocesano, monseñor Nicolás Baisi, celebró la misa de acción de gracias en la catedral Virgen del Carmen por los 400 años de la llegada de aquellos evangelizadores.
La Eucaristía fue concelebrada por numerosos sacerdotes del clero diocesano y participaron diáconos, seminaristas y numerosos feligreses.
Durante la celebración, se recordó que «así como en los inicios de la Iglesia el ardor del Espíritu de la Verdad impulsó al diácono Felipe a evangelizar, del mismo modo los sacerdotes jesuitas evangelizaron a los guaraníes en nuestras tierras cercanas a las imponentes cataratas».
En un extracto de prólogo redactado por monseñor Baisi en el libro «La reducción de Santa María del Iguazú, cuya autora es María Angélica Amable, se relata que las misiones jesuíticas en Paraguay, Argentina y Brasil del sur «fueron una epopeya religiosa, cultural y social difícilmente igualable. Durante más de 150 años, centenares de jesuitas, venidos de Europa o nacidos en América, entregaron su vida para la evangelización de los guaraníes».
Una espiritualidad marcada por la centralidad de Cristo
«La espiritualidad jesuítica -señala el prelado- marcada por la centralidad de Cristo, único Salvador de los hombres, preocupada por la dimensión social de esta salvación, y la búsqueda de la ‘tierra sin mal’ propia de los guaraníes, confluyeron de modo admirable para la formación de estos pueblos jesuíticos guaraníes. Treinta pueblos fueron finalmente fundados en el sur de la provincia de Misiones, el Paraguay y Brasil. Más de noventa mil guaraníes vivían en ellos cuando los jesuitas fueron expulsados del reino de España y, por tanto, también de las misiones».
«Durante casi dos siglos se realizó esta inmensa y sumamente beneficiosa obra de evangelización. Muchas generaciones de guaraníes nacieron, crecieron, formaron sus familias y vivieron la fe cristiana en estos pueblos que fueron creciendo y consolidándose a lo largo del tiempo», destacó.
Además, aseguró que muchas de esas generaciones «nacieron por la confianza que los jesuitas supieron suscitar en los caciques guaraníes, que vieron en estas misiones un modo de mejorar la vida de sus tribus. El peligro de los bandeirantes portugueses y brasileños, que buscaban nativos para venderlos como esclavos, también ayudó a que los guaraníes quisieran vivir en los pueblos jesuítico-guaraníes que se estaban formando».
En otro de los fragmentos del prólogo, el pastor diocesano recordó que el «espíritu jesuítico, con su organización y orden, con su búsqueda de ‘la mayor Gloria de Dios’ ayudó en gran medida. Gracias a ellos, los jesuitas, la gracia de Dios llegó a estos pueblos y a esta tierra».
Recordó que la historia de Santa María del Iguazú «es particularmente importante» para esa diócesis, que celebra 40 años, ya que «fue el comienzo de la evangelización de nuestras tierras, la llegada de Cristo a nuestra fecunda tierra colorada. Fecunda para la vegetación, fecunda para la fe», manifestó.
Y continuó: «Su historia está marcada por momentos de alegría y esperanza, como también de dolor y oscuridad. Historia de heroicos sacrificios, de grandes hombres que la planificaron y grandes hombres que le dieron vida. Tuvo que ser trasladada a la actual ubicación cerca del río Uruguay en el departamento de Concepción por la persecución de los bandeirantes. Su historia nos permite conocer más el desarrollo de esta gran epopeya evangelizadora de los jesuitas en nuestra tierra».
Con una programación centrada en la memoria y la censura, se consolidó como uno de los eventos editoriales más importantes del mundo hispanohablante.
Más de 1.340.000 visitantes pasaron por la Feria del Libro 2026.
Buenos Aires, lunes 11 mayo (PR/26) – La 50.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires concluyó tras casi tres semanas de intensa actividad cultural en La Rural, consolidándose una vez más como uno de los encuentros editoriales más importantes del mundo hispanohablante.Más de 1.340.000 visitantes recorrieron los 50.000 m² de exposición durante los 19 días de duración.
La edición aniversario, que se desarrolló entre el 23 de abril y el 11 de mayo, estuvo marcada por una programación especial dedicada a la memoria, la censura y el futuro de la lectura.
Por primera vez en la historia del evento hubo un País Invitado de Honor: Perú, que desplegó un amplio programa literario y artístico bajo el lema “Caminos que unen”. La participación incluyó escritores, actividades culturales, música y propuestas vinculadas a las lenguas originarias y la diversidad cultural peruana.
En el marco de los 50 años del golpe cívico-militar de 1976, la Feria dedicó buena parte de su agenda a reflexionar sobre la censura, los libros prohibidos y el papel de la cultura en la construcción de la memoria colectiva. Entre las actividades destacadas hubo ciclos de debates, maratones de lectura y espacios especialmente dedicados al “Nunca Más”.
Además de la programación literaria, la edición 2026 incluyó congresos, jornadas profesionales y rondas de negocios internacionales que reunieron a referentes del ecosistema editorial de distintos países.
La Feria también volvió a mostrar su capacidad de convocatoria masiva. Según distintos balances y repercusiones entre visitantes y organizadores, los pasillos de La Rural se mantuvieron colmados durante gran parte del evento, especialmente en los fines de semana y jornadas de firmas.__IP__
Una de lasa grandes novedades fue que, por primera vez, la apertura contó con la presencia de tres grandes voces representativas de la narrativa argentina actual: las escritoras Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada formaron parte del diálogo inaugural.
Con medio siglo de historia cumplido, la Feria del Libro reafirmó en esta edición su lugar como una de las grandes celebraciones culturales de América Latina, combinando industria editorial, debate público y encuentro entre generaciones de lectores.
El Sumo Pontífice reivindicó la necesidad de una ciencia rigurosa frente a la negación de la verdad objetiva, destacando la labor del Observatorio Vaticano en la protección de la Creación. Durante la audiencia, subrayó que la astronomía es un don universal que permite contemplar la inmensidad de Dios y nos invita a proteger a los más necesitados.
Ciudad del Vaticano, lunes 11 may (PR/26) — El Papa León XIV recibió esta mañana, 11 de mayo, en audiencia a los miembros de la Vatican Observatory Foundation, organización sin ánimo de lucro con sede en Tucson, Arizona (EE. UU.), que apoya financieramente y promueve las actividades científicas y educativas del Observatorio Vaticano, una institución valiosa del Estado de la Ciudad del Vaticano al servicio de la Santa Sede, y de la Iglesia universal.
En un mundo en el que el planeta, y los más vulnerables, se ven amenazados por la explotación descontrolada, tanto de las personas como de los recursos, la ciencia y la fe están llamadas a asumir una responsabilidad compartida, la de proteger la Creación, y a quienes la habitan.
Al mismo tiempo, ambas deben hacer frente a la insidiosa amenaza de la negación de la existencia misma de la verdad objetiva. Precisamente por eso, la adhesión de la Iglesia a una ciencia rigurosa y honesta, no solo es valiosa, sino esencial enfatizó el Vatican News
Nuevas y más insidiosas amenazas
En su discurso en inglés, el Papa se mostró profundamente agradecido por el fiel y generoso apoyo de la Fundación al Observatorio Astronómico Vaticano, el cual, hace 135 años, el Papa León XIII quiso refundar para que todos pudieran ver claramente que la Iglesia, y sus pastores, no se oponen a la ciencia verdadera y sólida, ya sea humana o divina, sino que la acogen, la alientan, y la promueven con la máxima dedicación.
Era, de hecho, una época en la que la ciencia era presentada cada vez más como una fuente de verdad rival de la religión, por lo tanto, la Iglesia sintió la urgente necesidad de contrarrestar la percepción de que la fe y la ciencia eran enemigas. Hoy, en cambio, la ciencia y la religión deben hacer frente a una amenaza diferente, y quizás más insidiosa, aquellos que niegan la existencia misma de la verdad objetiva.
Demasiadas personas en nuestro mundo, se niegan a reconocer lo que tanto la ciencia como la Iglesia enseñan claramente, que tenemos una solemne responsabilidad en el cuidado de nuestro planeta, y en el bienestar de quienes lo habitan, especialmente de los más vulnerables, cuyas vidas se ven amenazadas por la explotación desconsiderada, tanto de las personas como del mundo natural.
La astronomía como fuente de alegría universal
Por lo tanto, la adhesión de la Iglesia a una ciencia rigurosa y honesta, es esencial. La astronomía ocupa un lugar especial en esta misión, porque la capacidad de contemplar con asombro el sol, la luna, y las estrellas, es un don concedido a todo ser humano, independientemente de su condición social. Despierta en nosotros tanto un sentido de asombro, como un sentido salvífico de las proporciones.
Observatorio del Vaticano
Contemplar los cielos nos invita a ver nuestros miedos, y nuestras carencias, a la luz de la inmensidad de Dios. El cielo nocturno es un tesoro de belleza accesible a todos, ricos y pobres, y, en un mundo tan dolorosamente dividido, sigue siendo una de las últimas fuentes de alegría verdaderamente universales.
Trágicamente, también este don se ve ahora amenazado. Parafraseando al Papa Benedicto, el Pontífice señaló que hemos llenado nuestros cielos de luz artificial, que nos ciega ante la luz que Dios ha puesto en ellos, una imagen apropiada del pecado mismo.
Compartir la maravilla y la visión teológica
El compromiso de la Fundación permite a los científicos del Vaticano interactuar con el gran público, y con la comunidad científica global. Su generosidad hace posible que el Observatorio Vaticano comparta la maravilla de la astronomía con estudiantes de todo el mundo, y ofrezca talleres y cursos de verano a quienes trabajan en escuelas y parroquias católicas.
Es su dedicación la que permite que los telescopios y laboratorios sigan siendo lugares en los que la gloria de la creación de Dios es acogida con reverencia, profundidad, y alegría. No se debe perder de vista la visión teológica, ya que la nuestra es una religión de la Encarnación.
Las Escrituras enseñan que, desde el principio, Dios se ha revelado a través de las cosas que ha creado, y que ha amado tanto a esta creación, que envió a su propio Hijo para entrar en ella y redimirla.
No es de extrañar que las personas de fe profunda, se sientan atraídas por la exploración de los orígenes, y los mecanismos del Universo. La sed de comprender más profundamente la creación, es el reflejo de ese inquieto deseo de Dios, que reside en el corazón de toda alma.
Fuente: Vatican News / IA.El texto está tomado del discurso en inglés que pronunció hoy el Pontífice
En apenas seis años, la transición del arado a la siembra directa biológica demuestra que la degradación del suelo no es una sentencia de muerte, sino un estado reversible cuando el agricultor deja de ser un operario de maquinaria para convertirse en un aliado de la biología.
Buenos Aires, lunes 11 de mayo (PR/26) .- Como alguien que ha pasado décadas observando la microbiota a través del microscopio y sintiendo el olor de la tierra sana, la historia de esta granja —adquirida en 2020 con un historial de maltrato industrial, no es solo un caso de éxito; es un manifiesto de esperanza.
Cuando recibimos suelos con menos del 1% de materia orgánica, técnicamente estamos gestionando un cadáver geológico. Es un suelo compacto, asfixiado, donde el agua no penetra y la vida no late. Sin embargo, pasar del 1% al 3% en seis años no es solo una estadística: es una revolución biológica bajo nuestros pies.
El milagro de «dejar de hacer»
A menudo, en la agroecología, el éxito no reside en lo que aplicamos, sino en lo que dejamos de destruir. Al eliminar la labranza y los agroquímicos nocivos, el agricultor de esta historia rompió el ciclo de violencia contra el ecosistema.
La clave de esta transformación radical se resume en tres pilares:
Labranza Cero: Permitir que las redes de micelios de micorrizas (hongos) y las galerías de las lombrices permanezcan intactas.
Cobertura Permanente: La naturaleza aborrece el vacío. Los cultivos de cobertura y el retorno masivo de residuos actúan como una «piel» que protege al suelo del sol y alimenta a sus habitantes.
Confianza en la Biología: La aparición masiva de lombrices en solo seis meses es el primer indicador de que el «departamento de mantenimiento» de la naturaleza ha vuelto al trabajo.
La sensación de caminar sobre una esponja
Hay un detalle en este relato que todo productor experimentado reconoce: la prueba del paso. Pasar de un suelo duro como el pavimento a sentir una «esponja» bajo las botas es la confirmación táctil de la porosidad. Un suelo poroso retiene agua, respira y permite que las raíces exploren sin resistencia.
«He visto lo rápido que puede recuperarse la tierra cuando empiezas a trabajar con la naturaleza en lugar de contra ella».
Esta frase debería estar grabada en cada escuela agraria. Existe el mito derrotista de que los suelos están «demasiado rotos». Mi experiencia coincide con la de este productor: la resiliencia de la tierra es asombrosa si le damos las herramientas adecuadas.
Un llamado a la responsabilidad compartida
No podemos permitir que estos éxitos queden aislados tras las cercas de una granja. La salud del suelo está directamente ligada a la calidad nutricional de los alimentos que llegan a nuestras mesas. Un suelo rico en materia orgánica no solo produce más; produce mejor, capturando carbono y combatiendo el cambio climático en el proceso.
Es nuestra responsabilidad, como productores que vemos el progreso año tras año, alzar la voz. Compartir estos aprendizajes no es alardear; es elevar el estándar de salud para comunidades enteras. La agricultura del futuro no se encuentra en un laboratorio de síntesis química, sino en el respeto profundo por los procesos que llevan millones de años perfeccionándose bajo nuestros pies.
La tierra no es una herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos. Y hoy, gracias a testimonios como este, sabemos que podemos devolvérselas mucho mejor de lo que la encontramos.
Marta Vila Moret y Horacio Lavalle compartieron su historia de vida y trabajo en General Belgrano. La clave del éxito ganadero reside en la precisión de los datos y el cuidado del equipo humano.
Buenos Aires, lunes 11 mayo (PR/26) — La ganadería argentina es, ante todo, una historia de convicción y perseverancia. Así quedó demostrado en la reciente charla que mantuvieron Marta Vila Moret y Horacio Lavalle, titulares de la prestigiosa Cabaña Las Tranqueras, ubicada en General Belgrano, provincia de Buenos Aires.
Durante el encuentro, los criadores de Hereford y Angus repasaron un camino que comenzó con entusiasmo y pequeñas parcelas, y que hoy es un referente de la cría de alta genética.
Marta, quien se define como una apasionada de la reproducción y el campo desde su infancia, fue quien «contagió» a Horacio para volcarse de lleno a la actividad. Lo que empezó como un proyecto familiar se transformó en una búsqueda constante de la excelencia a través del ganado de pedigrí.
La precisión del pedigrí
«En el pedigree tenés el detalle de cada animal, vas viendo cómo producen cada madre y cada padre; son cosas muy exactas», explicó Marta, subrayando que la competencia sana en las exposiciones ha sido el motor para progresar y mejorar año tras año.
La tecnología al servicio de la producción
Por su parte, Horacio Lavalle hizo hincapié en la enorme evolución que ha tenido el sector en las últimas cuatro décadas. El manejo sanitario, reproductivo y nutricional —con herramientas fundamentales como el silo de maíz para enfrentar climas adversos como la sequía o las inundaciones— ha dado un salto cualitativo.
«Hoy hay datos que antes no había», señaló Lavalle, destacando que la información precisa sobre el peso al nacer y la facilidad de parto permite tomar decisiones seguras. Además, valoró la conectividad actual y el uso de caravanas electrónicas como herramientas que simplifican la vida diaria del productor y el veterinario.
Primero la gente, después la hacienda
Uno de los momentos más emotivos y profundos de la charla fue cuando se abordó el rol del trabajador rural. Para los dueños de Las Tranqueras, la responsabilidad de conducir un establecimiento implica, prioritariamente, el manejo y la formación de la gente.
«Sin gente no hay hacienda posible», sentenció Horacio, enfatizando que la convivencia y el apoyo en salud y educación para los empleados son pilares que sostienen la producción. Marta cerró con una reflexión sobre la importancia de escuchar y potenciar al otro: «Cuando empezás a enseñarle al otro y a ver las potencialidades que tiene, es lo mejor que te puede pasar».
«En el pedigree tenés el detalle de cada animal, vas viendo cómo producen cada madre y cada padre; son cosas muy exactas», explicó Marta, subrayando que la competencia sana en las exposiciones ha sido el motor para progresar y mejorar año tras año.
Desde Frecuencia Agropecuaria , celebramos estos testimonios que reafirman que el campo argentino no solo es el motor económico del país, sino un espacio donde la técnica y la humanidad trabajan a la par para producir lo mejor de nuestra tierra.
La inteligencia artificial se ha convertido en el aliado estratégico para superar límites operativos y potenciar las ventas, siempre que se evite la improvisación y se ordene el proceso comercial.
Buenos Aires, lunes 11 de mayo(PR/26) .- En un escenario donde la demora en una respuesta por WhatsApp puede significar la pérdida de un cliente, las pequeñas y medianas empresas encuentran en la inteligencia artificial (IA) una solución a sus restricciones de tiempo y equipo. Sin embargo, el salto tecnológico suele estar acompañado de conceptos erróneos. Martín Pilossof, cofundador de Prometheo —un CRM impulsado por IA que ya cuenta con más de 1.000 clientes en Latinoamérica—, advierte que la herramienta por sí sola no es mágica: «La mejora llega cuando la tecnología rompe restricciones operativas y permite atender más consultas».
Los 4 errores más comunes en la adopción tecnológica
Para que la implementación sea exitosa, es fundamental identificar los fallos que suelen cometer las organizaciones al intentar modernizarse:
Creer que la IA ordena un negocio caótico: La tecnología escala procesos existentes. Si no hay un método de venta claro, la IA solo potenciará el desorden. Lo ideal es mapear el recorrido del cliente antes de automatizar.
Usarla solo para recortar gastos: El verdadero valor no está en el ahorro de personal, sino en el crecimiento. La IA permite que los vendedores humanos se enfoquen en los contactos con mayor intención de compra, delegando la clasificación de consultas al sistema.
Esperar el «momento perfecto»: La barrera de entrada ha bajado drásticamente. Hoy existen modelos de suscripción mensuales accesibles que permiten a una PyME gestionar miles de conversaciones sin grandes inversiones iniciales.
Pensar que es exclusiva para grandes corporaciones: Gracias a la agilidad de sus estructuras, las PyMEs suelen adaptarse más rápido que las grandes empresas, logrando una ventaja competitiva inmediata en sectores como el real estate o el retail.
Hoja de ruta para el éxito
Para las PyMEs que buscan profesionalizar sus procesos, los especialistas sugieren un camino progresivo: detectar dónde se pierden ventas, medir los tiempos de respuesta actuales y comenzar con automatizaciones puntuales (como la atención fuera de horario).
La evolución hacia lo que Pilossof denomina el «CRM invisible» permite que la IA aprenda de la información de stock, precios y agendas de la empresa, respondiendo en tiempo real y cerrando brechas que antes quedaban abiertas por falta de manos. En un mercado que no espera, la inmediatez ya no es un lujo, sino el estándar de supervivencia.