El grupo Granja Tres Arroyos enfrenta un complejo panorama financiero y operativo.
Granja Tres Arroyos atraviesa un complejo escenario financiero.
Buenos Aires, miércoles 13 mayo (PR/26) — La principal avícola del país, Granja Tres Arroyos (GTA), atraviesa una creciente crisis ante el atraso del pago de salarios y el incumplimiento de compromisos financieros que derivaron en la paralización de la planta de faena Wade S.A.
La medida de fuerza en una de las instalaciones más grandes que posee el grupo GTA, heredada de Cresta Roja, fue adoptada por los trabajadores ante la demora en el cobro de sus haberes, que viene realizándose en cinco cuotas.
Llegando a mediados de mayo, la empresa aún adeuda el pago de la última cuota correspondiente a la segunda quincena de marzo y los sueldos de abril, por lo que los empleados decidieron avanzar con el cese de actividad.
El conflicto con los trabajadores es un reflejo del complejo escenario que viene arrastrando la empresa en los últimos años, con caída en la producción a niveles notoriamente bajos y con deudas en aumento producto de cheques rechazados, lo que amenaza la sostenibilidad operativa.
A nivel productivo, la reducción de la actividad rondaría el 70%, ya que el grupo llegó a faenar cerca de 700.000 pollos diarios, pero actualmente el volumen habría bajado a cerca de 200.000 aves al día, según calcula la cadena avícola.
En este sentido, la planta de Wade tiene capacidad para faenar 210.000 pollos por día, pero venía procesando hasta 170.000 hasta la semana pasada. Con el conflicto actual, la cifra descendió a 50.000 unidades diarias.
En el plano financiero, la deuda del grupo asciende a $35.000 millones, según los registros del Banco Central (BCRA). La misma se compone de 615 cheques sin fondos por un total de $6.026 millones a cargo de Wade y de 1.813 cheques rechazados por $29.333 millones pertenecientes a Granja tres Arroyos.
Un ensayo de vanguardia realizado en Agrelo demuestra que la combinación de nutrición mineral y bioestimulación foliar no solo rompe los techos de producción, sino que eleva los estándares de calidad de la uva.
Mendoza, Argentina miércoles 13de mayo (PR/26) .- La vitivinicultura de precisión está atravesando un cambio de paradigma. En un contexto donde la eficiencia es la clave de la rentabilidad, la nutrición tradicional ha dejado de ser un proceso estático para transformarse en una ciencia aplicada de alto desempeño. Recientemente, un ensayo técnico realizado en fincas de la zona alta de Mendoza —específicamente en la prestigiosa microrregión de Agrelo— ha arrojado resultados que ya generan impacto en el sector: la implementación de un sistema de nutrición de «doble acción» permitió incrementar el rinde de cosecha en un 19%.
La ciencia detrás del rinde: Floración y Cuaje
El avance, validado por la consultora estratégica Opuntia, se fundamenta en la aplicación foliar de compuestos biológicos y minerales en momentos fenológicos críticos. La clave del éxito radicó en el uso de extractos de algas (Ascophyllum nodosum), potenciados con una combinación precisa de fósforo y boro.
La utilización de la tecnología YaraAmplix FLOSTREL durante la etapa de floración demostró ser el factor determinante. Al intervenir en este momento clave, se logró:
Un mayor cuaje: Asegurando una transición exitosa de flor a fruto.
Retención de bayas: Reduciendo la caída natural y logrando racimos más pesados y compactos.
Uniformidad: Una maduración más pareja en todo el cuadro, factor vital para la cosecha mecánica y manual.
Este hallazgo resuelve uno de los desafíos históricos de la industria: potenciar el volumen de kilos por hectárea sin sacrificar la calidad. Los datos confirman que el incremento en el peso no afectó negativamente los niveles de azúcar (grados Brix) ni la maduración polifenólica, protegiendo además la salud a largo plazo del sistema productivo.
Nutrición Integrada: El suelo como activo biológico
Más allá de la aplicación foliar, la nueva campaña introduce el concepto de «nutrición integrada». Se trata de una tecnología de impregnación con ácidos húmicos y fúlvicos aplicada directamente sobre el fertilizante granulado.
Este proceso transforma al insumo tradicional en un agente de regeneración. Al utilizar soluciones como YaraMila HYDROCOMPLEX BIO, el viñedo recibe diez nutrientes esenciales de manera simultánea con compuestos orgánicos que revitalizan la estructura biológica del suelo. Esta sinergia permite que la vid cuente con una «reserva energética» superior, permitiéndole enfrentar mejor el estrés climático y definir con mayor fuerza su potencial de cosecha.
Presentación estratégica en Sitevinitech
Los resultados detallados de este hito productivo serán presentados formalmente en Sitevinitech, la feria de tecnología vitivinícola más importante de Latinoamérica.
Durante el evento, se compartirán los datos técnicos comparativos del ensayo y se brindará asesoramiento sobre cómo adaptar este modelo de alta performance a las particularidades de cada finca, considerando las variables de suelo y clima de las distintas zonas de la provincia..
En un escenario global de incertidumbre energética, el sector químico y petroquímico nacional celebra sus 77 años consolidándose como el segundo exportador de manufacturas del país. Gracias al impulso estratégico de Vaca Muerta y una integración en el 96% de los procesos productivos, la industria se posiciona como el pilar fundamental para transformar los recursos naturales en valor agregado, empleo calificado y desarrollo sostenible para las próximas décadas.
Buenos Aires, miércoles 13 de mayo A menudo pasa desapercibida, pero está en los fertilizantes que potencian el campo, en los envases que protegen los alimentos, en los insumos médicos de alta complejidad y en los materiales de construcción de nuestras casas. La industria química y petroquímica, bautizada como la «industria de industrias», cumple hoy 77 años bajo la órbita de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP®), y lo hace en un momento de relevancia histórica.
La era de la competitividad real
A diferencia de otros aniversarios, este 2026 encuentra al sector en una posición estratégica única. La clave tiene nombre y apellido: Vaca Muerta. El acceso a gas natural a costos competitivos no es solo una ventaja energética; es la materia prima esencial que permite a la Argentina dejar de ser un mero exportador de gas para convertirse en un fabricante de soluciones químicas de alto valor.
«El sector ha mostrado una gran capacidad de adaptación», destaca Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la CIQyP®. «No solo alimentamos la demanda local, sino que participamos activamente en las exportaciones, siendo la segunda industria en importancia en el envío de manufacturas al exterior».
Impacto en números: Más que simples estadísticas
Para entender el peso de este gigante silencioso, basta observar su huella en la economía real:
Aporte al PBI: Representa el 12% de toda la manufactura industrial del país.
Generador de trabajo: Sostiene más de 70.000 empleos directos y un ecosistema de 250.000 puestos indirectos.
Omnipresencia: Sus insumos son vitales para el 96% de las actividades productivas de la Argentina.
Un escudo ante las crisis globales
En un mundo donde las tensiones geopolíticas en Medio Oriente suelen disparar los precios de la energía y los derivados del petróleo, Argentina posee hoy un seguro de vida industrial. Contar con una matriz petroquímica integrada y recursos propios permite al país blindarse ante las disrupciones de la oferta global, garantizando que el agro, la salud y la energía sigan funcionando sin interrupciones.
El desafío de la «Química Verde»
Mirando hacia el futuro, la agenda de la CIQyP® no se detiene en la producción masiva. El nuevo paradigma es la sustentabilidad. La adopción de modelos de economía circular y la mejora constante en los indicadores ambientales bajo el Programa de Cuidado Responsable del Medio Ambiente® (PCRMA®) demuestran que es posible ser competitivo siendo, al mismo tiempo, responsable con el entorno.
La conclusión de este nuevo aniversario es clara: la industria química y petroquímica no es solo un sector que cumple años; es el motor estratégico que, de la mano de la tecnología y la articulación público-privada, tiene el potencial de liderar el crecimiento económico de largo plazo de la Argentina.
Primicias Rurales
Fuente: Cámara de la Industria Química y Petroquímica
Mientras la infraestructura colapsa por décadas de desidia, la política santafesina recurre al manual del fracaso: crear un fideicomiso opaco para cobrarle dos veces al mismo contribuyente por la misma ruta rota.
Buenos Aires, miércoles 13 de mayo (PR/26) .- La creatividad tributaria en Argentina parece no tener límites, especialmente cuando se trata de meterle la mano en el bolsillo al campo. La reciente creación de un fideicomiso provincial para el mantenimiento de accesos portuarios en la Región Metropolitana de Rosario no es una «herramienta de gestión»; es, lisa y llanamente, una doble imposición encubierta que castiga la logística y la competitividad.
El mito del «nuevo» recurso
El argumento oficial es seductor: «necesitamos fondos para las rutas». Lo que no dicen es que esos fondos ya existen. El sector agropecuario consume anualmente unos 2.300 millones de litros de gasoil. Solo a través del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), el campo aporta 156 millones de dólares al sistema vial nacional.
El problema es que la política ha desvirtuado el origen de estos recursos. Del total recaudado por el ICL, apenas el 28,5% se destina efectivamente a infraestructura. El resto se pierde en el agujero negro del gasto corriente y estructuras políticas millonarias.
La suma del absurdo: números que no cierran
Para el productor, este nuevo cargo de 1,50 USD por tonelada no llega en el vacío. Se suma a un combo asfixiante que ya incluye:
DEX (Retenciones): El 24% en soja, que drenará este año 5.000 millones de dólares al erario público.
Tasas Municipales: Entre $20.500 y $26.500 por camión en localidades portuarias.
Hidrovía: Un costo base proyectado de 3,80 USD/Ton.
Sumar otra tasa es ignorar que el productor ya paga 103 USD por tonelada solo en retenciones de soja, más el aporte vial implícito en el combustible. Estamos ante un sistema que utiliza al sector primario como una «caja de seguridad» sin fondo.
Una tasa que es, en realidad, un impuesto
Desde el punto de vista legal, una tasa debe contraprestar un servicio concreto y divisible. Aquí, el «servicio» es una promesa de mantenimiento sobre rutas que ya deberían estar en condiciones gracias a los impuestos vigentes. Al no haber una mejora inmediata ni proporcional, este fideicomiso actúa como una retención encubierta.
«La política sigue eligiendo el camino más fácil: en lugar de auditar qué se hizo con el dinero de las últimas décadas, crea una nueva carga sobre quienes sostienen la economía real.»
Reflexión:
La falta de planificación no puede ser la excusa para seguir encareciendo la logística. Cada dólar adicional en el costo de transporte es un dólar menos de inversión en tecnología, fertilización y desarrollo local.
Si la dirigencia no revisa esta voracidad fiscal, el mensaje es claro: no importa cuánto produzcas, el Estado siempre encontrará una forma de que el costo de su ineficiencia lo pagues vos. Servir a la patria no es recaudar más, es gastar mejor.
Argentina impulsa el consumo interno y el valor agregado de su miel, destacando su rol clave en las economías regionales y la polinización global.
Buenos Aires, martes 12 mayo (PR/26) — En el marco de la Semana de la Miel, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), junto con la Cámara Argentina de Fraccionadores de Miel (CAFRAM) y la Sociedad Argentina de Apicultores (SADA), impulsan una agenda común para destacar el rol de las abejas, fortalecer la actividad apícola y promover el consumo de miel y sus derivados.
Con producción en 22 provincias y más de 80 tipos según su origen botánico, el país se ubica entre los principales productores y exportadores mundiales de miel. Se estima una producción promedio de 80.000 toneladas anuales, de las cuales el 95%, aproximadamente, se exporta a granel.
Sin embargo, en lo que respecta al consumo interno, ronda los 200 gramos per cápita al año, muy por debajo de otros países como Alemania, donde supera el kilo por persona.
“Detrás de cada frasco de miel hay un productor que combina saberes ancestrales con innovación, y nuevas generaciones que están renovando la actividad, en estrecho vínculo con el territorio”, señala María Julia Cabello, responsable del Área de Desarrollo Rural Sostenible de la representación de la FAO en Argentina.
La diversidad de mieles disponibles permite ofrecer productos con perfiles diferenciados de sabor, color y composición, que van más allá de sus usos medicinales conocidos. Sin embargo, estas características aún tienen baja visibilidad en el mercado interno, donde gran parte del consumo no distingue origen ni tipo de miel.
La apicultura, además, cumple una función clave a través de la polinización, de la que depende en parte el 75% de los cultivos destinados a la alimentación. Así, su fortalecimiento impacta no solo en la producción de miel, sino también en la productividad agrícola y la sostenibilidad de los sistemas.
“En un contexto de mayor interés por alimentos naturales y de origen, la miel tiene potencial para posicionarse con mayor valor en el mercado local. Esto podría traducirse en mejores oportunidades para productores y en un mayor desarrollo de las economías regionales”, finaliza Cabello.
DATOS CLAVE
● Producción promedio de miel argentina: 80.000 toneladas anuales
● Aproximadamente, el 95% se exporta a granel
● Consumo interno: 200 g per cápita (vs. más de 1 kg en países como Alemania)
● Actividad apícola en 22 provincias
● Buenos Aires concentra el 44% de la producción nacional
● Más de 80 tipos de miel según su origen botánico
● Más del 75% de los cultivos alimentarios dependen en parte de la polinización
*Datos extraídos de un informe de la FAO elaborado a partir de fuentes públicas.
A través del programa ESTEPPA, la ganadería en la Patagonia argentina y chilena evoluciona hacia un modelo de gestión que prioriza la salud de los suelos, la captura de carbono y la resiliencia climática, integrando a los productores en mercados ambientales de alta integridad.
Buenos Aires, martes 12 de mayo (PR/26) .- La Patagonia enfrenta hoy una encrucijada histórica. Con más de 50 millones de hectáreas de praderas templadas, este ecosistema —uno de los más valiosos y extensos del Cono Sur— sufre las consecuencias de sequías prolongadas, incendios y una degradación de suelos que amenaza tanto la biodiversidad como el sustento rural. Ante este panorama, The Nature Conservancy (TNC) y Halkis han puesto en marcha el programa ESTEPPA (Estrategias de Producción y Pastoreo en la Estepa Patagónica).
Esta iniciativa binacional no busca simplemente sostener la actividad, sino regenerar el entorno. El modelo se basa en transformar la relación entre el ganado y el suelo, utilizando el pastoreo como una herramienta de restauración dirigida. Actualmente, el proyecto ya cuenta con compromisos formales para intervenir en 150.000 hectáreas, marcando el inicio de una transición hacia la sostenibilidad a gran escala.
Los Pilares de la Transformación
El programa se estructura sobre cinco ejes fundamentales que garantizan un impacto sistémico:
Ganadería como Aliada: Se implementan técnicas de manejo que imitan el movimiento de las manadas naturales, permitiendo periodos críticos de descanso para la vegetación nativa.
Vitalidad del Suelo: Al mejorar la cobertura vegetal, se incrementa la materia orgánica, la retención de humedad y la biodiversidad subterránea.
Créditos de Carbono: Se desarrollan proyectos bajo estándares internacionales para que los productores reciban beneficios económicos por el carbono capturado en sus campos, diversificando sus ingresos.
Ciencia y Colaboración: El diseño del programa incluye mesas de trabajo con universidades, organismos provinciales y asociaciones rurales, asegurando que el conocimiento técnico se adapte a la realidad local.
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Metas y Futuro: Hacia las 10 Millones de Hectáreas
El proceso de implementación de ESTEPPA es riguroso. Tras completar los análisis de factibilidad, el programa se prepara para establecer la línea de base de carbono en suelo en la primavera de 2026. Este dato será el punto de partida científico para medir el impacto real de las nuevas prácticas.
El objetivo inmediato es consolidar el «Cluster 1», alcanzando las 200.000 hectáreas bajo manejo regenerativo antes de finalizar este año. Sin embargo, la ambición es mayor: ESTEPPA se propone liderar la regeneración de 10 millones de hectáreas para el año 2030, demostrando que es posible producir alimentos de alta calidad mientras se sana el ecosistema más emblemático del sur argentino.