Abr 2, 2026 | Actualidad, Opiniones
Tras la sanción de la Ley de Modernización Laboral, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) advierte que las suspensiones judiciales frenan la inversión y afectan la credibilidad institucional necesaria para el crecimiento exportador.
Buenos Aires, jueves 2 abril (PR/26) — La Ley N.º 27.802 de Modernización Laboral representa un cambio estructural en el marco normativo de Argentina. Sin embargo, su implementación enfrenta hoy un escenario de incertidumbre judicial que ha puesto en alerta al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA).
Según la entidad, la plena vigencia de esta norma es un requisito indispensable para garantizar la estabilidad jurídica y fomentar un clima de negocios que permita la innovación federal.
Los pilares del reclamo agroindustrial
El sector sostiene que la ley fue el resultado de un extenso debate legislativo y cuenta con el respaldo de mayorías en ambas Cámaras. La interrupción de su aplicación mediante medidas judiciales no solo afecta el funcionamiento económico cotidiano, sino que impacta en la visión exportadora del país.
-
Seguridad Jurídica: El CAA enfatiza que sin un marco claro, se detiene la creación de empleo genuino.
-
Institucionalidad: Se reclama el respeto por los procedimientos formales ya cumplidos en el Congreso.
-
Desarrollo Federal: La reforma busca adaptar las leyes a las necesidades de los sectores productivos de todo el país.
Para los representantes del agro, la modernización de las relaciones del trabajo es la herramienta clave para que la Argentina recupere competitividad en los mercados internacionales y asegure una senda de crecimiento sostenible.
¿Qué es el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA)?
Es el espacio que nuclea a más de 60 cámaras del sector agroindustrial de todo el país, representando la principal fuerza exportadora y generadora de empleo de la Argentina.
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) es una coalición de entidades que agrupa a los principales eslabones de la cadena de valor agropecuaria y forestal. Su objetivo principal es trabajar en conjunto con el Estado y otros sectores para promover políticas públicas que fomenten las exportaciones, la inversión y el empleo federal.
Pilares del CAA:
-
Representatividad: Incluye desde productores primarios hasta industrias procesadoras y cámaras de servicios.
-
Visión Exportadora: Busca posicionar a la Argentina como un proveedor confiable de alimentos, fibras y energía a nivel global.
-
Desarrollo Federal: Promueve que el crecimiento económico llegue a todas las economías regionales del país.
El reclamo por la Reforma Laboral
En su reciente comunicado, el CAA reafirmó que la Ley de Modernización Laboral es una pieza clave dentro de su estrategia para aumentar la competitividad del sector. La entidad sostiene que la seguridad jurídica es el insumo básico para que las empresas agroindustriales puedan planificar inversiones a largo plazo.
«El CAA representa el motor exportador de la Argentina y, como tal, exige un marco normativo moderno y estable que acompañe el crecimiento productivo», señalaron fuentes del consejo.
Primicias Rurales
Fuente: CAA/Otras
Mar 31, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
En una jornada de fuertes contrastes, los activos argentinos se desacoplaron de la caída de Wall Street y subieron con fuerza impulsados por el sector energético. Pese a la tensión en Medio Oriente y el crudo rozando los USD 115, el Merval avanzó casi un 3% tras el alivio judicial por el caso YPF.

Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
Buenos Aires, martes 31 marzo (PR/26) — La última semana de marzo arrancó con un escenario dual. Mientras Wall Street lucha por sostener un rebote que se desvanece ante la retórica bélica de Washington, los activos argentinos operan con brillo propio, impulsados por la victoria judicial en Nueva York y la fortaleza del sector energético.
El Petróleo Brent toca los USD 115
Tras un fin de semana de escalada, el crudo retomó su presión alcista, ignorando los intentos diplomáticos.
Amenaza sobre Kharg: El Brent llegó a tocar los USD 115 (aunque luego moderó a USD 113,83) tras una advertencia directa del presidente Trump: si Irán no abre el Estrecho de Hormuz, EE. UU. «obliterará» sus plantas eléctricas y la isla de Kharg, principal nodo exportador iraní.
Nuevo frente con los Hutíes: El ingreso del grupo yemení al conflicto, lanzando misiles contra Israel y amenazando rutas en el Mar Rojo, amplifica el temor a una crisis logística global que podría llevar el barril a los USD 200 si la guerra se extiende.
Wall Street: El rebote «sin vapor» y la cautela de Powell
Los índices de Nueva York abrieron el lunes con optimismo pero terminaron cediendo ante la realidad geopolítica. El Nasdaq bajó un 0,73% y el S&P 500 un 0,39%, confirmando que el mercado sigue en zona de corrección.
Powell pide paciencia: El presidente de la Fed afirmó en Harvard que la inflación a largo plazo está «anclada» y que el banco central esperará a ver los efectos reales del shock petrolero antes de mover tasas. No obstante, el mercado ya no descuenta bajas para este año.
Hardware bajo presión: Continúa el desplome en las empresas de memoria; Micron (MU) se hundió un 9,8% y SanDisk (SNDK) un 7%, extendiendo el pesimismo por el impacto de los nuevos algoritmos de compresión de Google.
Argentina: Los ADRs festejan y el Merval se refugia en la energía
A contramano de la «Niebla de Guerra», la plaza local vivió una jornada de fuerte repunte, acoplándose a la lectura positiva del fallo judicial por la expropiación de YPF.
Festejo en el Merval: El índice líder subió un 2,9% en pesos (2,3% en dólares), entre las acciones más destacadas del día se encontraron Aluar (+8,7%) y Sociedad Comercial del Plata (7,18%), Loma Negra (4,3%) y Pampa Energía (+4,15%).
Bonos y Riesgo País: A diferencia de las acciones, los bonos soberanos operaron mixtos, con caídas en el Global 2046.
El Riesgo País se mantuvo en 621 puntos, reflejando que, aunque el fallo de YPF es un alivio, el costo del capital para emergentes sigue siendo alto por el contexto bélico.
Licitación: El Gobierno captó ayer USD 131 millones adicionales a través de los Bonares 2027 y 2028 para cubrir vencimientos de julio. Sin embargo, por primera vez no se alcanzó el máximo
previsto.
El Bonar 2027 (AO27), que vence dentro del mandato actual, tuvo una fuerte demanda con una tasa del 5,12%. En contraste, el Bonar 2028 (AO28), que extiende el horizonte hacia una nueva administración, debió convalidar una tasa mucho más alta, del 8,86%, reflejando la cautela de los inversores institucionales ante el mediano plazo.
Primicias Rurales
Fuente: IOL Inversiones
Mar 29, 2026 | Economía / Economía del Agro, Opiniones
El nivel de actividad encadena meses de crecimiento y abre la puerta a una nueva fase expansiva. Sin embargo, el frente cambiario, la inflación, el empleo y un contexto global atravesado por conflictos bélicos configuran un escenario todavía frágil, donde el rebote convive con amenazas latentes.
Buenos Aires, 29 de marzo (PR/26) .- El arranque de 2026 trajo señales alentadoras para la economía argentina. Con dos meses consecutivos de crecimiento en el nivel de actividad y una suba del 0,4% en enero, el escenario parece consolidar la salida de la fase más contractiva iniciada a fines de 2023.
La mejora, además, se apoya en un dato relevante: el nivel de actividad ya se ubica por encima del registrado antes del cambio de gobierno.
Sin embargo, detrás de esta recuperación emergen tensiones que obligan a poner el foco no solo en el presente, sino también en la sostenibilidad del proceso.
Uno de los principales puntos de atención es el tipo de cambio. La estabilidad reciente resulta clave para sostener la desaceleración inflacionaria, pero al mismo tiempo abre interrogantes sobre un posible atraso cambiario.
En un contexto de mayor apertura económica, un dólar relativamente bajo puede afectar la competitividad de sectores como la industria, que ya muestra un desempeño irregular. Por el contrario, cualquier corrección brusca podría trasladarse rápidamente a precios, reactivando tensiones inflacionarias.
En ese frente, la inflación continúa siendo una variable crítica. Si bien el proceso de desaceleración es una de las principales anclas del actual esquema económico, persisten riesgos asociados a ajustes pendientes —como tarifas— y a la propia inercia inflacionaria.
Un rebrote podría erosionar nuevamente el poder adquisitivo y afectar el consumo, uno de los motores recientes del crecimiento.
El mercado laboral, en tanto, aparece como el eslabón más débil del proceso. La recuperación está impulsada por sectores como la minería, el agro y las finanzas, que no se caracterizan por generar grandes volúmenes de empleo.
Al mismo tiempo, ramas intensivas en trabajo, como la industria y la construcción, todavía no logran consolidar una mejora sostenida. Este desbalance plantea el riesgo de una economía que crece sin traducirse plenamente en mejoras sociales.
A este cuadro interno se suma un factor externo cada vez más relevante: el contexto internacional. Los conflictos bélicos en distintas regiones del mundo introducen volatilidad en los mercados financieros y en los precios de la energía y los alimentos. Para Argentina, esto representa una doble cara.
Por un lado, puede beneficiarse de mejores precios de exportación en sectores clave. Por otro, enfrenta el riesgo de shocks financieros que presionen sobre el tipo de cambio y las reservas.
Así, la economía argentina transita una etapa de transición. Los datos recientes permiten hablar de una recuperación en marcha e incluso de la posibilidad de una nueva fase de crecimiento. Pero ese proceso aún se sostiene sobre bases frágiles, donde la estabilidad cambiaria, la continuidad de la desinflación, la evolución del empleo y el escenario global serán determinantes.
El desafío hacia adelante no será solo crecer, sino hacerlo de manera sostenida y equilibrada. Porque después de más de una década de estancamiento, la verdadera medida del éxito no estará únicamente en los indicadores macroeconómicos, sino en la capacidad de esa mejora para traducirse en una recuperación tangible del nivel de vida.
Primicias Rurales
Fuentes Varias
Mar 27, 2026 | Clima, Especial, Ganadería, Opiniones
La deforestación volvió al centro del debate global, y con razón. Los datos más recientes confirman una tendencia persistente: la expansión agropecuaria, y especialmente la ganadería bovina, sigue siendo el principal motor de pérdida de bosques tropicales. En ese mapa, Brasil ocupa un lugar protagónico, con la Amazonía como epicentro de una tensión que ya no es solo ambiental, sino también económica y geopolítica.
Buenos Aires, viernes 27 de marzo (PR/26) .- La discusión sobre la deforestación volvió al centro del debate global con datos cada vez más contundentes: la expansión agropecuaria —y en particular la ganadería bovina— sigue siendo el principal motor de pérdida de bosques tropicales.
En ese escenario, Brasil ocupa un lugar central, no solo por la magnitud del fenómeno sino porque refleja, en escala, un dilema que atraviesa a toda América del Sur.
Los números son difíciles de relativizar. La ganadería explica cerca del 80% de la deforestación en la Amazonía en los últimos años, y la carne vacuna aparece como el producto individual más asociado al cambio de uso del suelo a nivel global. No se trata de un fenómeno marginal ni reciente: es la consecuencia acumulada de décadas de expansión sobre territorios forestales.
Sin embargo, reducir el problema a una condena simplista sobre Brasil —o sobre el sector agropecuario— no solo es injusto, sino también ineficaz.
Una demanda que no es local
La expansión de la frontera agropecuaria no ocurre en el vacío. Responde a una demanda global sostenida:
- crecimiento poblacional
- aumento del consumo de proteínas
- mercados internacionales cada vez más integrados
Buena parte de la carne y la soja que se producen en Brasil terminan en países como China o en bloques como la Unión Europea. Es decir, la deforestación no puede entenderse sin considerar el rol de los consumidores globales.
América del Sur produce, en gran medida, para el mundo.
El modelo ganadero bajo presión
El problema no es la ganadería en sí, sino su forma de expansión.
En regiones como la Amazonía, el patrón dominante ha sido históricamente extensivo:
- baja productividad por hectárea
- alta demanda de tierra
- avance sobre bosque nativo
Esto convierte a la carne vacuna en un producto con una huella territorial particularmente alta. Pero también abre una puerta: es uno de los sectores con mayor margen de mejora.
Países como Argentina —aunque con realidades distintas y menor presión sobre bosques tropicales— enfrentan un debate similar: cómo aumentar la producción sin expandir la frontera agropecuaria.
Avances recientes, pero insuficientes
En los últimos años, Brasil mostró señales de mejora, con caídas en la deforestación en algunos períodos recientes. Pero los niveles siguen siendo elevados y, sobre todo, volátiles.
El problema de fondo persiste:
- incentivos económicos para desmontar
- debilidades en el control territorial
- cadenas productivas con trazabilidad incompleta
A esto se suma un factor crítico: la degradación forestal y los incendios, que amplifican el daño más allá de la deforestación directa.
El riesgo de un debate mal planteado

Plantear la discusión en términos de “producción vs. ambiente” es una trampa.
Demonizar al agro:
- desconoce su rol en la seguridad alimentaria global
- simplifica un problema estructural
- dificulta la construcción de soluciones reales
Pero negar el impacto ambiental:
- posterga decisiones urgentes
- agrava los costos futuros
- compromete la sostenibilidad del propio sistema productivo
La clave está en salir de esa falsa dicotomía.
Productividad, trazabilidad y reglas claras
Las soluciones no son desconocidas, pero requieren escala y consistencia:
- Intensificación productiva: más carne por hectárea, menos presión sobre bosques
- Trazabilidad completa: garantizar cadenas libres de deforestación
- Ordenamiento territorial efectivo
- Incentivos económicos alineados con la conservación
- Compromisos internacionales realistas
En este punto, regulaciones impulsadas por actores como la Unión Europea pueden jugar un papel relevante, aunque también generan tensiones comerciales.
Una responsabilidad compartida
La Amazonía no es sólo un problema brasileño. Es un sistema clave para el equilibrio climático global.
Por eso, la responsabilidad también es global:
- productores que deben mejorar prácticas
- gobiernos que deben hacer cumplir reglas
- mercados que deben exigir estándares
- consumidores que deben entender el impacto de sus decisiones
Conclusión
La relación entre ganadería y deforestación en Brasil expone una verdad incómoda: el mundo demanda más alimentos, pero el planeta tiene límites.
América del Sur está en el centro de esa tensión. Y lo que ocurra en la Amazonía en los próximos años no solo definirá el futuro ambiental de la región, sino también la viabilidad de su modelo productivo.
La pregunta ya no es si producir o conservar.
La única pregunta relevante es cómo hacer ambas cosas al mismo tiempo.
Primicias Rurales
Fuentes: Varias
Mar 27, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
La volatilidad global volvió a dominar los mercados tras diluirse el optimismo por un posible plan de paz de EE. UU.. Con el petróleo en alza, Wall Street en corrección y tensiones geopolíticas persistentes, los inversores adoptan una postura cautelosa que también impacta en Argentina.
Buenos Aires, viernes 27 marzo (PR/26) — La volatilidad regresó con fuerza este jueves. El optimismo generado por el plan de paz de EE. UU. se desvaneció ante la falta de claridad en las negociaciones, provocando que los índices de Nueva York borraran sus ganancias previas mientras el petróleo vuelve a presionar la barrera de los tres dígitos.
El Petróleo vuelve a subir entre amenazas y «regalos» diplomáticos
Tras el respiro del miércoles, el crudo retomó su senda alcista debido a la fragilidad de las conversaciones. El Brent escaló un 4,5% para situarse en USD 102,00, mientras que el WTI subió un 4,6% hasta los USD 94,50.
El «regalo» de Teherán: En un giro extraño, el presidente Trump afirmó que Irán permitió el paso de 10 buques petroleros por el Estrecho de Ormuz como un gesto de buena fe. Sin embargo, el mercado tomó esto con cautela, ya que el paso sigue técnicamente cerrado para el grueso del tráfico comercial.
Presión máxima: Pese a los gestos, Trump advirtió que Irán está «rogando» por un trato y amenazó con «desatar el infierno» si no se llega a un acuerdo definitivo pronto. Esta retórica de «todo o nada» mantiene la prima de riesgo energética en niveles máximos.
Wall Street: El Nasdaq entra en zona de corrección y el «Shock Tech» se profundiza-
Las bolsas de Nueva York sufrieron una jornada de fuertes ventas. El S&P 500 cayó un 1,59% y el Nasdaq un 2,19%, acumulando una caída superior al 10% desde sus máximos, lo que confirma técnicamente una corrección.
Golpe a las Big Tech: Meta (-8,2%) se desplomó tras fallos judiciales adversos en EE. UU., mientras que Microsoft (-1,3%) anunció el congelamiento de contrataciones en áreas clave para cuidar márgenes ante la incertidumbre económica.
Hardware bajo fuego: Las empresas de memoria extendieron el desplome iniciado por el algoritmo «TurboQuant» de Google. Micron (MU) cayó un 6,9% y SanDisk (SNDK) un 10,2%, ante el temor de que la eficiencia de software destruya la demanda de chips físicos.
El Oro vuelve a caer: El metal precioso bajó un 2,6% (USD 4.475/oz). Las señales mixtas sobre la paz y un dólar fuerte (DXY en 99,75) empujan a los inversores de vuelta al efectivo, dejando de lado los activos que no pagan tasa.
Argentina: El Riesgo País refleja la «Niebla de Guerra» global
En el plano local, la apatía regresó tras el breve entusiasmo del miércoles. La falta de definiciones claras en el conflicto internacional pesó sobre los activos soberanos.
Riesgo País en tensión: Tras el leve retroceso de ayer, el índice de JPMorgan volvió a mostrarse presionado, reflejando el sentimiento global de «esperar y ver». Los inversores temen que un conflicto prolongado mantenga el costo del capital alto para los mercados emergentes.
Merval apático: Luego de la suba del 1% del miércoles, el mercado local operó con más cautela. Aunque las energéticas siguen siendo el refugio, el panel líder sintió el impacto de un Wall Street que no encuentra piso y registró una caída en torno a 1% en dólares.
BCRA y el Peso: La única nota de estabilidad sigue siendo la sorpresiva firmeza del peso argentino. Sin embargo, el mercado empieza a preguntarse si el encarecimiento global del dólar no terminará forzando una mayor volatilidad local.
Fuente: IOL Inversiones
Primicias Rurales
Mar 23, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Con fuerte ingreso de camiones al Gran Rosario, los productores aceleran ventas directas mientras la exportación muestra cautela y márgenes positivos.
Buenos Aires, lunes 23 marzo (PR/26) — En pleno avance de la cosecha de maíz, cada eslabón de la cadena comercial ajusta su estrategia en función del contexto de precios, logística y expectativas. El analista Pablo Adreani dijo a La Nación que una gran cantidad de camiones comenzó a llegar a los puertos cerealeros del Gran Rosario.
Llegan principalmente a Timbúes, Villa la Ribera y Puerto San Martín—, lo que derivó en importantes congestionamientos y colas de hasta dos kilómetros en los accesos.

Como precisó Adreani, este fuerte ingreso de mercadería durante marzo confirma una tendencia clara: los productores están optando por vender el maíz disponible directamente desde el campo al puerto, evitando demoras y capturando valores del mercado físico.
Esta dinámica se ve favorecida por las buenas condiciones climáticas, que permiten avanzar con la cosecha, aunque todavía con cierto retraso en términos relativos.
De acuerdo con datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, al 11 de marzo la trilla alcanzaba apenas el 10% del área, aunque con rindes que se ubican dentro de parámetros satisfactorios.
En el centro-norte de Santa Fe y la zona núcleo norte, los rendimientos del maíz promedian entre 72 y 97 quintales por hectárea, mientras que en el centro-este de Entre Ríos y el centro-norte de Córdoba se ubican entre 66 y 70 quintales. Con este escenario productivo, la entidad mantiene su proyección de alcanzar 57 millones de toneladas.
El consultor señaló que las ventas semanales de los productores evidencian un ritmo sostenido, aunque en leve desaceleración: 1,1 millones de toneladas en la primera semana de marzo, 900.000 en la segunda y unas 800.000 estimadas para la tercera.
En total, las operaciones acumuladas ascienden a 18 millones de toneladas, según datos oficiales al 11 de marzo.

Como explicó Adreani, de ese volumen total, 10,5 millones de toneladas corresponden a ventas con precio ya fijado, mientras que 7,5 millones fueron comercializadas a fijar. Dentro de este último grupo, solo una pequeña porción —unas 630.000 toneladas— ya tiene precio definido, quedando aún un volumen significativo pendiente de fijación, lo que introduce un elemento de incertidumbre hacia adelante.
En este contexto, detalló el consultor, la exportación muestra una posición neta comprada de 4,7 millones de toneladas —resultado de compras por encima de las ventas externas declaradas—, situación que contribuye a descomprimir tensiones en el mercado. A esto se suma un carry-over estimado en 1,5 millones de toneladas de la campaña anterior, que también influye en la disponibilidad total.
Sin embargo, Adreani advirtió que resulta llamativa la concentración de embarques en los meses inmediatos: marzo acumula 4,6 millones de toneladas declaradas y abril 1,3 millones, mientras que en los meses siguientes los volúmenes caen drásticamente. Para el consultor, esta falta de nuevas ventas externas podría estar vinculada a expectativas del sector exportador, incluso ante la posibilidad de cambios en el esquema de retenciones.
En términos de precios, Adreani consideró que el mercado muestra una situación favorable para los exportadores. Con un valor FOB de US$ 210 por tonelada, el FAS teórico se ubica en torno a los US$ 182, mientras que el mercado disponible cotiza entre US$ 183 y US$ 185.
Esta diferencia, junto con ventajas logísticas y el denominado “pick-up financiero”, permite mejorar los márgenes del negocio exportador.
De acuerdo con el especialista, estos márgenes positivos funcionan como un factor de sostén para los precios, amortiguando eventuales presiones bajistas. No obstante, el comportamiento del mercado futuro refleja cierta cautela: las posiciones abril y julio se mantienen prácticamente en el mismo nivel, lo que indica ausencia de señales claras de suba.
En este escenario, como concluyó el consultor, la evolución de las ventas externas y el ritmo de fijación de precios por parte de los productores serán claves para determinar la tendencia del mercado en las próximas semanas.
El analista es presidente de Pablo Adreani & Asociados
Primicias Rurales
Fuente: La Nación / Otras