El analista político Claudio Fantini advirtió que el conflicto en Medio Oriente golpea la “yugular del petróleo” y genera una incertidumbre mundial inédita.
Buenos Aires, domingo 1 de marzo (PR/26) – El analista político Claudio Fantiniadvirtió que la muerte de Alí Jameneí y la instauración de un triunvirato transicional en Irán abrieron un escenario de incertidumbre global con impacto directo en los mercados energéticos, en medio de un conflicto que se desarrolla en el Golfo Pérsico, eje estratégico del suministro mundial de crudo.
Fantini sostuvo que el primer efecto de la crisis se verá en los mercados. “Primero que nada, a través de los mercados. En una economía globalizada, la posibilidad cierta de que haya una escalada en los precios internacionales del crudo es el primer impacto”, explicó, al señalar que el conflicto tiene por centro “la yugular del petróleo”.
En diálogo con Radio Rivadavia, el analista alertó que el comportamiento del precio del barril dependerá de las señales que emita el nuevo esquema de poder iraní. “Habrá que ver cómo se llega al lunes, qué señal emite este conflicto. Si son señales que calman los mercados, incluso puede presuponerse una baja en el precio del petróleo al mediano plazo. Pero si Irán muestra una capacidad de ataque que no se tuvo en cuenta, la situación puede ser exactamente inversa”, afirmó.
“Aplastaremos por la fuerza las bases del enemigo”: la dura advertencia del presidente de Irán
Fantini remarcó que el fallecimiento de Jamenei constituye un hecho sin precedentes desde la Revolución Islámica de 1979, cuando el ayatolá Ruhollah Jomeini derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi y fundó la República Islámica. “Lo que ha ocurrido nunca había pasado desde 1979. La sucesión de 1989 fue ordenada y natural, por la muerte de Jamenei. Ahora estamos ante una situación absolutamente inédita, producto de un ataque externo”, señaló.
Según describió, el poder quedó provisionalmente en manos de un triunvirato integrado por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial y el titular del Consejo de los Guardianes. “Es un triunvirato que va a conducir la transición hacia lo que se supone será el regreso al régimen de los ayatolás, es decir, la elección de una figura religiosa única. Pero todavía no está claro quién será el ungido”, indicó.
Fantini explicó que la Guardia Revolucionaria continúa siendo un actor central. “Es un organismo militar poderosísimo, casi tanto o más que el ejército regular, y depende directamente de la máxima autoridad, que hasta ayer era el ayatolá Jamenei. Ahora, teóricamente, responde al triunvirato transicional”, detalló.
En ese contexto, planteó que la incógnita es si Estados Unidos e Israel podrán imponerse sin escalar el conflicto a una guerra terrestre. “Si esta guerra no la ganan desde el aire y desde el mar, puede complicarse mucho. Irán es territorialmente muy grande, con 90 millones de habitantes. Entrar por tierra sería como ingresar al laberinto del Minotauro”, graficó.
El Consejo de Cooperación del Golfo busca una respuesta unificada ante la ofensiva iraní
El analista, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, también diferenció los objetivos estratégicos de Washington y Tel Aviv. “A Trump podría conformarle que el régimen se vuelva dócil en términos económicos y petroleros. Pero para Israel no es lo mismo que continúe una teocracia chiita que ha proclamado históricamente la no existencia del Estado israelí”, explicó.
En relación con el riesgo nuclear, relativizó la posibilidad de un uso inmediato de armamento atómico. “El que tira la bomba atómica pierde frente a la humanidad. Sabe que queda condenado. Por eso Putin no la usó en Ucrania”, sostuvo, en referencia al presidente ruso Vladimir Putin.
Respecto del impacto económico sobre China, consideró que el efecto sería principalmente en los precios. “China no se va a quedar sin petróleo, pero probablemente deje de comprarlo a precio de ganga y tenga que pagarlo a valores de mercado”, afirmó.__IP__
Finalmente, contextualizó la crisis en la larga tensión entre modernización y autoritarismo en la región. “La región arrastra una historia donde el poder político, el petróleo y la religión están entrelazados. Lo que ocurra ahora dependerá de si los actores logran imponerse con superioridad aérea o si se ven arrastrados a una guerra terrestre compleja”, concluyó.
Un estudio privado revela que seis de cada diez argentinos consideran urgente profundizar la reforma laboral impulsada por Javier Milei y reclaman cambios estructurales, baja de impuestos y mayor competitividad, en un escenario de apertura económica y presión sobre el empleo formal.
El bloque de la LLA festeja la aprobación de la reforma laboral en el Senado. Foto: Agencia NA/Redes.
Buenos Aires, domingo 1 marzo (PR/26) — La reforma laboral impulsada por Javier Milei y transformada en ley, cayó de manera mayoritariamente positiva entre los argentinos y es percibida como una transformación de carácter urgente.
Así lo confirma un relevamiento de la consultora dirigida por Aníbal Urios, que detectó un cambio cultural profundo: seis de cada diez encuestados consideran imprescindible avanzar con modificaciones estructurales, incluso cuando implican revisar condiciones históricas del mercado de trabajo.
“El 62% dijo ‘sí, claro’ cuando preguntamos si es urgente la reforma laboral”, detalló Urios por Splendid AM 990.
Según explicó, el estudio se apartó de las preguntas tradicionales sobre imagen o intención de voto para indagar en el rumbo que la sociedad pretende para el país. “Nos corrimos de la lógica de preguntar problemas e intención de voto y nos pusimos a tratar de entender cuál es el camino que quiere la gente para la Argentina”, sostuvo.
De acuerdo con el consultor, el punto de inflexión se produjo en 2023, cuando el electorado optó por un cambio que, a su entender, difiere de experiencias previas.
“La sociedad está con otra idea. Quiere una Argentina totalmente distinta a lo que fue en los últimos 40 o 50 años. Todo lo que venga con una receta totalmente opuesta te cae bien”, afirmó. Sin embargo, aclaró que no se trata de un viraje “alocadamente opuesto”, sino de un giro con dirección definida: “Es un 60-40. Hay un componente contrario a lo anterior, pero no es ‘lo opuesto y que sea lo que Dios quiera’”.
Aníbal Urios
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el relevamiento muestra que el respaldo no se limita a la urgencia del debate. Ante la consulta sobre el contenido concreto de la reforma, un 30% respondió que la considera adecuada en su forma actual, mientras que otro 30% sostuvo que resulta “muy light” y demandó cambios más profundos. “Eso me llamó muchísimo la atención”, reconoció Urios, al señalar que incluso entre trabajadores alcanzados por la flexibilización se observa apoyo.
Entre los puntos discutidos figuran la posibilidad de fraccionar vacaciones en períodos más breves, la modificación del cálculo indemnizatorio -que excluye algunos ítems- y la revisión de licencias. En este último aspecto, el 62% se manifestó a favor de analizar el régimen por enfermedad. “Entiende que hay abusos”, indicó el consultor, aunque subrayó que la ciudadanía distingue entre lo que debe modificarse y lo que funciona correctamente. “La sociedad dice: ‘Lo que funciona déjenlo y lo que está mal modifíquenlo’”, resumió.
Fuerte advertencia de Dal Poggetto: “Hay destrucción de empleo formal y presión sobre las empresas”
El estudio también registra una demanda creciente hacia la dirigencia. “Hoy la sociedad está diez pasos adelante de la política y le está marcando el rumbo”, afirmó Urios. En esa línea, describió 2026 como “el año de las expectativas”, en el que la población aguardará que las reformas se traduzcan en mejoras concretas. “Todo lo que pasó en los dos años anteriores tiene que bajar a la realidad diaria”, advirtió.
En paralelo, la apertura comercial y la competencia con productos importados generan un debate sobre sus efectos. Casos como el de Fate, que anunció el cierre de operaciones ante la imposibilidad de competir con neumáticos asiáticos, o las advertencias de Techint sobre importaciones de tubos con insumos de origen chino, reflejan tensiones en el sector productivo.
El oficialismo convirtió en ley la reforma laboral y el Gobierno de Milei celebra un nuevo hito en su gestión
Frente a ese escenario, la opinión pública combina respaldo a la apertura con reclamos de equidad. “Para la sociedad hay un problema en la competencia: los impuestos”, explicó Urios. Según el sondeo, los gravámenes provinciales son los que más impactan en la vida cotidiana, por lo que una reducción impositiva aparece como condición necesaria para equilibrar reglas de juego. “Es justo que el Estado acompañe en este nuevo proceso con la reducción impositiva”, sostuvo.__IP__
El éxito de la reforma, concluyó Urios, “no se medirá sólo por su aprobación legislativa sino por su capacidad de trasladarse a la economía diaria. En ese terreno, la sociedad, que reclama transformaciones profundas y sostenidas, evaluará si el nuevo rumbo logra consolidarse más allá del plano discursivo”.
Las Bolsas de Cereales y de Comercio celebraron la ratificación del acuerdo Mercosur–Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral con el RIMI, al considerar que ambas medidas fortalecen la competitividad, promueven la inversión y el empleo formal, y consolidan una inserción internacional más dinámica para la Argentina.
Buenos Aires, domingo 1 marzo (PR/26) — Las Bolsas de Cereales y de Comercio que firman al pie expresan su beneplácito ante la ratificación del Acuerdo de Asociación Mercosur-Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral, que incorpora el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI). Y expresan:
La convergencia de estas medidas marca un punto de inflexión para la competitividad de la Argentina, al consolidar reglas claras, previsibilidad e incentivos concretos para la inversión y el empleo formal, tales como la disminución de las cargas sociales.
La modernización laboral fortalece la seguridad jurídica y promueve la formalización, reduciendo distorsiones que afectan la productividad.
El RIMI por su parte, impulsa la inversión en bienes de capital y actualización tecnológica, dinamizando las cadenas de valor.
En paralelo, el acuerdo con la Unión Europea amplía el acceso a mercados exigentes y mejora la inserción internacional, potenciando las exportaciones con mayor valor agregado.
Estas decisiones son fundamentales para definir el modelo económico y productivo de nuestro país y permiten avanzar de una manera competitiva, federal y orientada al crecimiento sostenible, eliminando sesgos anti-productivos y promoviendo la generación de empleo genuino.
Argentina se proyecta al mundo con mayor previsibilidad, inversión y trabajo formal
La posibilidad de mayores compras de China a EE.UU., tensiones geopolíticas y un clima que empieza a recomponer reservas en Argentina reconfiguran el tablero de los granos. Mientras la soja mantiene una prima de USD 20 en Chicago y el trigo supera los USD 200 por tonelada, el maíz avanza con una cosecha lenta y rindes heterogéneos. El análisis de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Rosario, Santa Fe; viernes 27 febrero (PR/26) – El mercado internacional de granos atraviesa una semana marcada por tensiones comerciales, factores geopolíticos y cambios climáticos que impactan tanto en los precios como en las perspectivas productivas.
En soja, el mercado de Chicago sostiene una prima cercana a USD 20 por tonelada impulsada por la posibilidad de que China se comprometa a comprar 8 millones de toneladas adicionales a Estados Unidos en el marco de las negociaciones para extender la tregua comercial. A esto se suma la fuerte participación de los fondos, que en apenas dos semanas compraron más de 15 millones de toneladas en futuros.
Además, el mercado reaccionó al fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que invalidó el sustento legal de los aranceles globales impulsados por Donald Trump. Aunque la administración estadounidense ya anticipó que apelará la decisión y buscará sostener la guerra comercial mediante otros mecanismos, la medida introduce un nuevo factor de incertidumbre.
En paralelo, Brasil avanza con la cosecha de soja, aunque con demoras en el norte por las lluvias, problemas de calidad y dificultades logísticas. Aun así, se proyecta una producción superior a 180 millones de toneladas, un volumen que podría ejercer presión bajista en los precios, especialmente si se confirma una menor intención de compra por parte de China.
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, explica que “el mercado de soja en Chicago mantiene un premio cercano a los 20 dólares por tonelada por la expectativa de mayores compras chinas, pero al mismo tiempo hay factores bajistas como la gran cosecha de Brasil y una menor intención de compra por parte de ese país”.
El especialista agrega que “los fondos compraron en apenas dos semanas más de 15 millones de toneladas en futuros, lo que muestra el fuerte posicionamiento especulativo que hoy sostiene los precios”.
A esto se suma la perspectiva de mayor superficie de soja en Estados Unidos para la campaña 2026/27. Las primeras estimaciones del USDA indican un incremento de 1,5 millones de hectáreas, aunque los stocks finales no variarían demasiado debido a una mayor molienda interna y a la normalización de las exportaciones hacia China. Parte de esta mayor molienda dependerá de la política de biocombustibles de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA), que podría moderar ligeramente la propuesta inicial de consum
Clima en Argentina: mejora en el centro y norte, pero persisten focos de sequía
En Argentina, el clima comenzó a dar señales positivas para los cultivos de verano. Las lluvias registradas en el centro y norte del país mejoraron las reservas de agua en los suelos, aunque también se registraron daños por granizo en unas 400.000 hectáreas en Santa Fe y Córdoba.
Las mejores condiciones de humedad se concentran en el norte argentino (NOA y NEA), donde los perfiles están relativamente bien abastecidos, aunque las altas temperaturas habituales de la región hacen necesario algún aporte adicional de agua para asegurar un buen piso productivo.
En el centro del país, las lluvias recientes recompusieron reservas y mejoraron el estado de los cultivos. Los pronósticos anticipan ahora un período más seco y un nuevo episodio de precipitaciones en los primeros días de marzo, lo que podría estabilizar la producción de soja de primera y recuperar parte del potencial de rinde de la soja de segunda.
Sin embargo, persisten focos de preocupación. El este del país (especialmente el centro-este y sudeste de Buenos Aires) continúa muy seco y sin lluvias relevantes en el corto plazo.
“Las lluvias en el centro y norte del país mejoraron la condición de los cultivos y permitieron recomponer reservas de humedad en el suelo, lo que estabiliza las perspectivas productivas, aunque preocupa que el centro-este y sudeste de Buenos Aires continúan muy secos”, señala Romano.
El estado de los cultivos muestra una evolución similar a la del año pasado en cuanto a los momentos de deterioro y recuperación, aunque siempre en niveles superiores. Esto es consistente con estimaciones de producción que se ubican entre 47 y 48 millones de toneladas de soja para la campaña.
A pesar de esta mejora climática, las ventas anticipadas de soja por parte de los productores vienen retrasadas. La combinación de lluvias que mejoraron las expectativas productivas y un leve retroceso de los precios desde los máximos recientes está llevando a los productores a postergar decisiones comerciales.
Maíz: cosecha lenta y rindes dispares
En maíz, el mercado internacional muestra menos novedades, aunque se mantienen exportaciones muy activas desde Estados Unidos, en línea con las mejoras proyectadas por el USDA en su informe WASDE.
El primer reporte de oferta y demanda para la campaña estadounidense resultó constructivo para el mercado: se estiman 2 millones de hectáreas menos de producción, incluso por debajo de lo que esperaba el mercado, con una reducción en los stocks finales, aunque todavía en niveles considerados elevados.
En Argentina, la cosecha comenzó oficialmente pero no alcanza aún el 4% del área, con rindes muy heterogéneos según la región. Las lluvias recientes mejoraron la condición de los cultivos, aunque retrasarán las tareas de cosecha al menos 10 días.
“Las lluvias mejoraron el estado de los cultivos de maíz, pero al mismo tiempo retrasarán la cosecha, aunque por ahora el pronóstico de una ventana sin precipitaciones debería evitar mayores complicaciones”, explica Romano.
Las ventas por parte de los productores se mantienen más activas que en soja, aunque dentro de niveles cercanos al promedio histórico. La estrategia predominante parece ser vender maíz y esperar mejores oportunidades para comercializar la soja.
Trigo: suba internacional y precios firmes
El mercado de trigo fue uno de los más firmes de la semana. Las tensiones geopolíticas, con la posibilidad de ataques de Estados Unidos a Irán y el recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania, impulsaron las cotizaciones.
Además, el clima genera dudas productivas en varias regiones clave: condiciones secas en Estados Unidos, exceso de lluvias en Rusia y un clima errático en la región del Mar Negro.
Los ataques rusos a los puertos de Odesa redujeron la capacidad exportadora de Ucrania hasta en 30%, lo que encarece los fletes logísticos y afecta principalmente a girasol, trigo y maíz.
En este contexto, el Consejo Internacional de Granos anticipa menor producción global y una demanda más firme, mientras que el informe Outlook del USDA proyecta una leve caída del área sembrada en Estados Unidos y un ajuste mayor en la producción, aunque con stocks finales relativamente estables por menores exportaciones.
En Argentina, la comercialización avanza con buen ritmo, con una cantidad importante de buques programados para carga, aunque el volumen comienza a descender.
“La suba internacional del trigo se trasladó al mercado local, aunque con menor intensidad por la gran producción que tuvo Argentina este año”, señala Romano.
Para la nueva campaña, el trigo con entrega diciembre ya superó los USD 200 por tonelada, y si la tendencia alcista en Chicago continúa, el mercado podría convalidar valores cercanos a USD 210 por tonelada en los próximos meses.
Las principales entidades empresarias respaldaron el debate de la Ley de Modernización Laboral en Diputados y reclamaron consensos para impulsar el empleo formal y la competitividad.
Buenos Aires, jueves 19 febrero (PR/26) — En el marco del debate en la Cámara de Diputados sobre la Ley de Modernización Laboral, el denominado G-6 —que nuclea a las principales entidades empresarias del país— manifestó su respaldo a una reforma que, según señalaron, promueva la creación de empleo formal, brinde previsibilidad y fortalezca la competitividad del sector productivo.
A través de un comunicado conjunto, las entidades remarcaron que el tratamiento parlamentario debe desarrollarse “con responsabilidad”, escuchando a todos los sectores involucrados y priorizando el crecimiento económico, la generación de trabajo y el acceso al financiamiento.
El posicionamiento se conoció en paralelo al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), en rechazo a la iniciativa oficial. Si bien el G-6 sostuvo que respeta el derecho constitucional a la protesta, advirtió que el país “necesita consensos y no medidas que profundicen la incertidumbre”.
Las entidades empresarias vienen planteando desde hace años la necesidad de actualizar el marco laboral con el objetivo de reducir la litigiosidad, bajar los costos asociados al empleo formal y combatir la informalidad, que según estimaciones privadas y oficiales ronda el 35% del mercado de trabajo.
En ese sentido, convocaron a la dirigencia política y sindical a construir acuerdos que permitan superar la alta informalidad y generar condiciones estables para el desarrollo productivo.
El G-6 está integrado por la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA).
El comunicado se suma a una etapa de fuerte debate entre el sector empresario y el sindicalismo en torno al rumbo de la política laboral y el impacto que las reformas podrían tener sobre el empleo, la inversión y la actividad económica.
Un DNU que modifica el Código Aduanero incorpora el dictamen anticipado y promete mayor previsibilidad para las operaciones de importación en Argentina.
Por Joaquín «Woker» Méndez, empresario especialista en importaciones.
Buenos Aires, jueves 19 febrero (PR/26) — Durante décadas, importar en Argentina fue sinónimo de incertidumbre. No se trataba únicamente de costos elevados o demoras logísticas: el verdadero obstáculo residía en la imprevisibilidad normativa.
La falta de criterios claros convertía cada operación en una apuesta. Cada contenedor podía transformarse en una sorpresa. Cada planificación, en una conjetura. El reciente DNU que modifica el Código Aduanero introduce un cambio silencioso pero profundamente estructural: la posibilidad de solicitar un dictamen anticipado antes de concretar una importación. A primera vista podría parecer un ajuste técnico.
En realidad, representa una transformación conceptual en la relación entre el Estado y quienes operan en el comercio exterior.
Por primera vez, el importador puede conocer de antemano tres variables críticas: la clasificación arancelaria del producto, la valoración económica según la Aduana y el cumplimiento de reglas de origen.
Este trípode determina la viabilidad de cualquier operación internacional. Hasta ahora, esas definiciones solían aparecer cuando la mercadería ya estaba en tránsito —o peor aún, detenida en puerto— generando sobrecostos, conflictos administrativos y decisiones forzadas. La reforma introduce un principio elemental en economías abiertas: previsibilidad.
La Aduana —o la Secretaría de Industria— dispone de treinta días para emitir respuesta. Si el plazo se agota sin resolución, el operador puede avanzar utilizando sus propios criterios, respaldado por una garantía. Este detalle, aparentemente técnico, altera la lógica histórica del sistema: el silencio deja de ser bloqueo y pasa a convertirse en habilitación.