2026: el año en que el crédito puede definir ganadores y perdedores en el agro

2026: el año en que el crédito puede definir ganadores y perdedores en el agro

Por Equipo de AgroEducacion
En una clase del Postgrado en Agronegocios de AgroEducación, el especialista Diego Palomeque advirtió que en 2026 el acceso al crédito será el factor clave que definirá ganadores y perdedores en el agro, más que la discusión cambiaria o climática.

 

Buenos Aires, lunes 16 febrero (PR/26) — En una clase abierta del Postgrado en Agronegocios de AgroEducación, el especialista Diego Palomeque advirtió que el principal desafío para el año no será la discusión peso vs. dólar, sino el acceso al financiamiento.

Con una cosecha que, por ahora, se proyecta en torno a promedios, el foco se corre hacia la salud de las carteras de crédito, la mora creciente y la necesidad de gestionar caja como seguro de vida empresarial.

Del clima al balance: cosecha promedio, problema financiero

Palomeque abrió con una lectura climática breve: enero dejó zonas clave con lluvias por debajo del promedio, pero los pronósticos para febrero sugerían un escenario mejor. Con esa base, el expositor remarcó que no se ve una mala sorpresa grande en kilos si el agua acompaña.

“No tanto la discusión peso-dólar… sino por qué en 2026 conseguir el financiamiento para producir va a ser la actividad más desafiante.”

También buscó despegar un reflejo típico del productor -falta agua, suben precios- y ubicó el mercado en clave global, con Brasil como actor dominante en la formación de precios de la soja.

Agua y palanca: la definición financiera del agro

Para ordenar la conversación, sintetizó el negocio en dos factores: oferta hídrica y crédito. La producción, sostuvo, requiere capital de terceros en forma estructural: bancos, mercado de capitales, SGR, proveedores, acopios, exportadores y crédito comercial.

“Para mí la agricultura es agua y palanca. Palanca es crédito, leverage.”

En esa lógica, el riesgo del año no es solo el costo financiero, sino la disponibilidad: cuando el sistema se vuelve selectivo, no hay crédito para todos y los más apalancados quedan fuera de juego.

No caen por resultados, caen por caja

Uno de los mensajes más contundentes fue la diferencia entre rentabilidad contable y supervivencia financiera. Según Palomeque, una empresa puede sostener períodos malos si cuida el flujo de fondos, pero el quiebre aparece cuando se corta la cadena de pagos.

“Una empresa cuando cae nunca es por el estado de resultados, siempre es por el flujo de fondos.”

“El día que te rebotan la cámara de cheques, tu stock de crédito se transforma rápidamente en cero.”


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No hay crisis de liquidez; hay crisis de crédito

El expositor separó dos fenómenos: que falte dinero en el sistema (liquidez) versus que los financiadores no quieran prestar (crédito). Su diagnóstico fue que la mora y los defaults acumulados durante 2025 endurecieron políticas de riesgo, acortaron plazos y elevaron la selectividad.

“No hay un problema de liquidez. Hay una gran crisis de crédito: el que tiene que financiar está asustado.”

Reestructurar para ganar tiempo: San Miguel y Rizobacter

En este contexto, describió el cierre del mercado de capitales para emisores del agro y explicó por qué algunas compañías buscan canjes o refinanciaciones para estirar vencimientos y evitar que el pago hoy vacíe la caja.

Como ejemplos, mencionó la reestructuración de vencimientos encarada por San Miguel y el proceso iniciado por Rizobacter, como estrategias para corregir el perfil de deuda en un entorno sin ‘new money’.

“Las deudas no se pagan: se rolean. El problema aparece cuando el stock de crédito se achica y no podés refinanciar.”

Rotar capital: el nuevo manual del productor

Palomeque insistió en que, con tasas reales positivas y menor crédito, conviene evitar sostener inventario financiado. Planteó revisar spreads y momentos de presión de cosecha, porque vender tarde puede implicar castigo de precio, logística y tasa.

“Hay que amigarse a gestionar caja: más caja y menos stock.”

En términos prácticos, propuso ‘andar livianito’: rotar capital de trabajo, vender cuando hay margen, construir tasa hasta que el flujo vuelva a pedir liquidez, y evitar decisiones basadas en manuales de licuación de pasivos que ya no aplican.

Tres conclusiones operativas para 2026

• El crédito es escaso antes que caro: la selectividad manda.

• Gestión, gestión, gestión: caja, capital de trabajo y stress test del flujo.

• Andar livianito: rotar inventarios, evitar contramargen financiados con deuda y priorizar la liquidez de la compañía.

Cierre: “La liquidez es el seguro de vida de las empresas. El centro hoy es gestionar la liquidez”, sintetizó Palomeque al final de la clase.

Por Equipo de AgroEducacion

Oposición: el desafío de reimaginar la Argentina

Oposición: el desafío de reimaginar la Argentina

Hay muchos que dicen estar mal, pero creen que con el sacrificio estarán bien.

Foto: Apoyo. Algunos se sienten identificados con Milei y su rechazo al pasado y un futuro incierto. 

 

Buenos Aires, sábado 14 febrero (PR/26) —  La frase “es la economía estúpido” quedó grabada en muchos como una verdad incontrovertible. Y se leyó como que los votantes decidían según un cálculo racional de ganancias y pérdidas.

Sin embargo, para el lingüista George Lakoff, la gente no vota necesariamente por sus intereses, sino por su identidad, sus valores y por quien se identifican. Para Lakoff nos manejamos a través de marcos mentales, y si un político logra que acepten su lenguaje indica que aceptaron su lógica.

En el mismo sentido, en la revista Harpers, J. Blakely nos dice que la ciencia política tradicional acostumbrada a pensar el mundo desde una visión racionalista no puede entender el fenómeno Trump. Pone como ejemplo la cobertura que realizó la CNN buscando verificar datos y declaraciones asumiendo que los votantes estaban motivados por el deseo de información precisa cuando muchos se sentían atraídos porque validaba su visión de las cosas.

Con Milei estamos viviendo un fenómeno similar.
Un sector de la sociedad se siente identificado con quien expresa el rechazo al pasado y alienta una forma diferente, pero incierta de futuro. No es casual que Milei haya puesto tanto énfasis en su “batalla cultural”. Ha logrado imponer términos como “la casta” o “socialismo empobrecedor”, que funcionan como marcos morales.
El “yo soy alguien que se sacrifica por un futuro mejor” parece estarle ganando al “no llego a fin de mes”.
En su lógica si el Estado protege, te hace débil; en cambio, si las cosas cuestan y hay sufrimiento, hay conversión a lo digno.
La pobreza actual sería honesta, mientras que el consumo anterior sería una mentira financiada con deuda e inflación. Entre sus votantes la esperanza se mantiene, porque el dolor se entiende como una inversión a futuro. Por eso muchos dicen estar mal, pero creen que con el sacrificio estará bien.

Su estética como rockstar le da el envoltorio perfecto, transforma un mensaje de austeridad en un acto de insurrección. Todo cierra mientras los problemas de hoy puedan ser culpados a las gestiones pasadas.

La oposición quiere enfrentarlo cuestionando su modelo económico aperturista, el que los salarios suban menos que la inflación, el parate de obra pública, el cierre de empresas, la recesión, el que cante en un teatro mientras se incendia la Patagonia. Intentan enfrentar un fenómeno marcado por las emociones y el rechazo al pasado con datos que no interpelan a su electorado. Enfrentan un problema serio.

Critican desde un discurso del pasado y un cálculo racional de pérdidas. Un pasado que también está comenzando a ser cuestionado por su propia base social. Es lo que sucede cuando el encantamiento del líder desaparece.

Le pasó a Menem. Le está pasando a Cristina. También a Macri. ¿Llegará la desilusión por Milei? Muy probablemente en el momento en que un sector de quienes lo apoyan comience a percibir que el sacrificio actual está siendo desperdiciado, que no hay mejor futuro y que el Presidente es alguien que disfruta con el dolor ajeno.

Pero para que esto se produzca por acción y no por decantación del tiempo se necesita una voz capaz de sacudir emociones. Y una propuesta de generar un nuevo orden que no signifique la vuelta al pasado.

Un ejemplo de la impotencia actual es que en la discusión sobre la reforma laboral la oposición no propuso una alternativa superadora. Entonces, o encuentra un nuevo liderazgo, ya sea individual o colectivo, que encarne la posibilidad de lo nuevo, o deberá esperar el cansancio social.

Tiene a su favor que prevalece una mayoría en la opinión pública que cree que este rumbo termina en empobrecimiento, pero ese sector carece de representación política homogénea. Es claro que la oposición necesita reimaginar la Argentina.

 

Fuente: Perfil Columnas

Primicias Rurales

Triple shock global: Trump suma 8 millones de toneladas de soja, los biocombustibles disparan el aceite y la sequía mete presión en Argentina

Triple shock global: Trump suma 8 millones de toneladas de soja, los biocombustibles disparan el aceite y la sequía mete presión en Argentina

Un nuevo acuerdo entre EE.UU. y China, cambios en la política de biocombustibles norteamericana y la sequía en la zona núcleo redefinen el escenario de los granos. Mientras Chicago se recalienta por la soja, Brasil queda sobreofertado y Argentina encuentra una oportunidad en el aceite, pero con alta volatilidad y decisiones comerciales clave en el corto plazo.

 

Rosario, Santa Fe, lunes 9 de febrero (PR/26) –  Después de varias semanas de relativa calma, los mercados agrícolas entraron en una etapa de fuerte volatilidad por la combinación de tres factores que, analizados en conjunto, están cambiando las reglas de juego para la soja y arrastrando al resto de los granos.

El primer impacto llega desde la geopolítica. El expresidente estadounidense Donald Trump habría conseguido el compromiso de China de comprar 8 millones de toneladas adicionales de soja de EE.UU., lo que impulsó con fuerza los precios en Chicago. Sin embargo, el efecto no es tan lineal para Sudamérica.

“Esta noticia no crea demanda nueva, no desaparecen stocks: simplemente cambia el origen del negocio. Todo lo que exporte EE.UU. es soja que no va a exportar Brasil”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Según el especialista, el antecedente inmediato muestra que este tipo de acuerdos suele generar un fuerte movimiento especulativo. En la negociación previa entre EE.UU. y China, los fondos pasaron de estar vendidos a comprarse más de 20 millones de toneladas, empujando los precios, para luego tomar ganancias y devolverlos a niveles anteriores.

“Hoy los fondos estaban neutros en soja y muy vendidos en maíz, por eso están comprando agresivamente. Chicago tuvo récord de volumen operado. Pero esto ya lo vimos: la suba puede ser intensa y después desinflarse”, advierte Romano.

Desde la óptica sudamericana, el mayor perjudicado sería Brasil. Con China obligada a seguir comprando soja estadounidense, el país vecino podría acumular grandes volúmenes sin salida inmediata.

“Brasil corre el riesgo de terminar con mucha soja trabada en puertos, lo que va a presionar las primas de exportación a la baja, incluso más de lo que suba Chicago”, señala Romano. En ese contexto, el precio global no debería modificarse demasiado, pero sí habrá fuertes diferencias regionales: FOB más alto en EE.UU. y más bajo en Brasil.

El segundo factor clave viene de la política energética. En Estados Unidos se publicaron las guías para distribuir el subsidio a los biocombustibles, que será de un dólar por galón y estará atado al índice de “intensidad de carbono” (Carbon Intensity, CI). La metodología favorece especialmente a la industria sojera estadounidense.

Las materias primas con menor huella ambiental, como aceites usados o grasas animales, reciben mayor subsidio, pero solo si son de EE.UU., México o Canadá, lo que deja afuera importaciones desde China, Brasil o Asia. Además, finalmente no se incorporó el criterio de uso indirecto del suelo (ILU), que hubiera dejado a la soja fuera del esquema. “Todo esto crea demanda adicional de aceite y empuja a que EE.UU. muela más soja. Es claramente alcista para el aceite, que ya tiene una relación stock/consumo muy baja”, explica Romano.

Para Argentina, esta es una buena noticia. A diferencia de Brasil, el país exporta mayormente soja procesada en forma de aceite y harina. “La molinería argentina es la que nos puede salvar de la presión negativa de precios del poroto. Con más demanda de aceite, nuestra performance puede ser mejor que la brasileña”, destaca el investigador de la Universidad Austral.

El tercer factor es climático y local: la sequía en la zona núcleo argentina, que llegó justo en el momento crítico para la soja, durante la floración, con altas temperaturas y falta de agua. “La soja venía muy bien, pero cuando entró en floración se cortó el agua y apretó el calor. En ese contexto, la planta aborta flores y ya empezamos a descontar rindes en la zona núcleo”, señala Romano.

Aunque se registraron algunas lluvias en los últimos días, fueron tardías, desparejas y sin continuidad clara. Los modelos climáticos no coinciden y las precipitaciones se siguen postergando. “Si las lluvias vuelven de inmediato, habría margen para una baja de precios. Pero cuanto más se demoren, mayores serán las pérdidas potenciales y eso puede disparar subas locales”, advierte.

En maíz, el panorama es algo más mixto. El temprano ya pasó la floración, por lo que la seca afectó el llenado y recortó rinde potencial, aunque sin escenario de desastre. El tardío todavía tiene chances de recuperación, sobre todo en el norte, donde las lluvias vienen acompañando, aunque aparece otro riesgo: la chicharrita.

Integrando los tres factores, el escenario es complejo. En Chicago se ve la mayor probabilidad de suba, por la combinación del acuerdo con China, la política de biocombustibles y el clima sudamericano. Sin embargo, eso no garantiza una mejora directa para los productores de la región.

“Si Chicago sube, es muy probable que el poroto sudamericano no lo copie. Todo lo que suba el mercado de referencia, lo van a descontar las primas, especialmente con la enorme oferta que está poniendo Brasil”, resume Romano.

En Argentina, el impacto será más visible en los subproductos. El aceite podría capturar parte de la mejora, mientras que la harina seguirá abundante, aunque con precios ya en niveles muy bajos.

“La industria suele aprovechar la presión de cosecha para bajar el precio del poroto y mejorar su margen. El piso lo pone la exportación y la decisión del productor de vender. Pero si la seca se profundiza y hay menos producción, puede desaparecer la presión logística y cambiar todo el escenario”, concluye Romano.

La estrategia, en este contexto, exige cautela. Las subas impulsadas por fondos pueden ser intensas pero transitorias, y la clave estará en no dejarse llevar solo por Chicago.

“No hay que encapricharse con los precios externos. Si las subas se trasladan al mercado local y los valores nos cierran, es momento de vender y asegurar margen”, recomienda el especialista.

 

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

 

 

Mercado de granos: un ingreso de divisas con sorpresas

Mercado de granos: un ingreso de divisas con sorpresas

La Argentina fue un origen muy competitivo en enero pasado; expectativa por el comportamiento exportador en febrero
Por qué 2026 será el año del despegue de la ganadería

Por qué 2026 será el año del despegue de la ganadería

El presidente del mercado ganadero Rosgan, Raúl Milano, vaticina el inicio de una «nueva era» para la ganadería argentina en 2026. Con el fin del esquema de precios políticos y una demanda internacional sólida, el sector se encamina hacia un periodo de mayor productividad, integración de la cadena y el uso de herramientas financieras para consolidar la inversión en los campos.

Rosario, jueves 5 febrero (PR/26) — Raúl Milano, Presidente del mercado ganadero Rosgan, sostiene que el nuevo escenario de precios, la demanda internacional y el cambio de paradigma sobre el valor de la carne abren una etapa de mayor inversión, productividad e integración para la cadena de ganados y carnes

La cadena de ganados y carnes argentina atraviesa un momento de inflexión. Un contexto de demanda internacional firme, condiciones favorables en los mercados globales y una revalorización de los sistemas de producción natural se combinan con un consumo interno que sigue eligiendo a la carne como fuente central de proteínas, configurando un escenario de oportunidades para el sector.

El Presidente de ROSGAN, Raúl Milano, afirmó que 2026 se perfila como “el año de la consolidación de una nueva era” para la ganadería argentina. Según su análisis, el cambio más profundo es cultural: quedó definitivamente atrás la idea de que la carne debía tener un “precio político”.

En este marco, sostuvo que los valores actuales de la hacienda no son una mala noticia, sino la condición necesaria para estimular mayor producción, mejorar la calidad de los rodeos y garantizar un abastecimiento más estable y sostenible en el tiempo.

 

Milano destacó que el productor es el principal beneficiario de esta etapa, con una recuperación real en los precios de la hacienda en pie que supera a la inflación.

A su vez, remarcó la importancia de que esta renta sea reinvertida en mejoras estructurales como alambrados, aguadas, infraestructura de manejo y una mayor implantación de pasturas, con el objetivo de aumentar la capacidad productiva de los campos y ganar eficiencia.

En relación con los sistemas de engorde, el titular de ROSGAN señaló que el feedlot se ha consolidado como un actor central de la cadena, producto de las transformaciones productivas de las últimas décadas.

En este sentido, consideró que la tendencia hacia animales más pesados al momento de faena responde tanto a razones económicas como a la creciente orientación exportadora del sector, que hoy opera sin restricciones significativas y marca el rumbo de los precios.

Respecto de la industria frigorífica, Milano planteó la necesidad de avanzar hacia mayores niveles de integración y coordinación entre productores, feedlots y frigoríficos, con esquemas de aprovisionamiento más previsibles y una distribución más equilibrada del valor agregado a lo largo de la cadena.

Finalmente, el Presidente de ROSGAN destacó el rol de los instrumentos financieros para acompañar este proceso —como el forward ganadero, el warrant ganadero y los mercados de futuros— herramientas desarrolladas junto con la Bolsa de Comercio de Rosario y que serán presentadas en próximos eventos del sector.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

 

El riesgo de viajar

El riesgo de viajar

En cualquiera de sus expresiones, habrá exotismo hasta dando la vuelta a la manzana

Años más tarde, a propósito de Turistas, Hebe Uhart, en cambio, reniega de la pretensión de distinguirlos de los viajeros, diciendo que “es algo que suelen hacer los organizadores de viajes o los periodistas diciendo que un turista es una persona a la que llevan a todos lados, mientras que un viajero es alguien que viaja con criterio, pero si bien no se puede negar que hay distintas formas de viajar, no es una diferencia tan tajante, porque a la larga el viajero termina como el turista, dando vueltas por la calle principal de la ciudad que visitó, y esa calle termina siendo como su casa”.

 

Cada uno tiene su parte de razón o, al menos, el derecho ganado a categorizar a piacere por haber escrito espléndidamente sobre el tema, lo mismo que otros, como Ezequiel Martínez Estrada, quien, con sus textos sobre ciudades de Europa, América Central o Estados Unidos, hace honor anticipado a algo dicho por Filloy en la misma entrevista, “El escritor debe ser una especie de notario público, dar fe del momento en que vive”.

En cualquiera de sus expresiones, de las vacaciones a la búsqueda de aventuras más riesgosas, y casi con cualquier presupuesto dado que incluso caminando podemos cambiar de ambiente y, si somos como Filloy, habrá exotismo hasta dando la vuelta manzana, “camino con tensión helénica”, el viaje desafía a la imaginación.

Su riesgo principal no es tanto perderse o sufrir imprevistos, como volver y sentir, como en Viaje al fin de la noche, que “el resto de las cosas no son sino decepciones y fatigas”.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Perfil