El poder de la naturaleza que aportan los aditivos nutricionales fitogénicos para contribuir a una nutrición saludable y completa.

Cintia Fracaroli, especialista en Nutrición de cerdos de Provimi Cargill Argentina, explica la fundamental importancia que tienen los aditivos nutricionales para la etapa del destete y recría; momentos de grandes desafíos para los animales. Ellos se enfrentan a varios factores a los cuales adaptarse y el productor, a su vez, debe apostar a una excelente calidad de nutrición para lograr – en el futuro cercano –individuos saludables y vigorosos, capaces de registrar un óptimo desempeño durante la etapa posterior de crecimiento-terminación.

Dentro de lo que fue «ONE HEALTH: Cumbre de Aditivos Nutricionales» – un evento online dedicado a nutricionistas y otros actores de la industria porcina, diseñado para abordar los desafíos y oportunidades relacionados con el uso de aditivos nutricionales en la alimentación porcina – la experta en nutrición de PROVIMI explicó cómo influyen y mejoran los diversos aditivos alimentarios en el esperado y correcto desarrollo de los cerdos, complementos fundamentales para acompañar la nutrición habitual. 

“El destete representa un momento de gran estrés para los lechones, ya que experimentan una serie de cambios en términos sociales, ambientales, fisiológicos y nutricionales. Durante los primeros días postdestete, los lechones tienden a consumir muy poco alimento, lo que resulta en una escasa disponibilidad de nutrientes en el tracto intestinal. Este déficit compromete la salud intestinal, manifestándose en la atrofia de las vellosidades, una reducción en la actividad enzimática, un aumento en la permeabilidad de la membrana, así como en inflamación y estrés oxidativo. Como resultado, los lechones registran diarrea, causada por la fermentación bacteriana de proteínas no digeridas, lo que se traduce en una disminución de su ganancia de peso” subraya Fracaroli.

Es por eso que, “la optimización del consumo temprano de alimento postdestete constituye un pilar fundamental para garantizar un óptimo rendimiento durante toda la vida del animal” continúa. Esto es respaldado por un estudio reciente llevado a cabo por Fabà et al. (2024), donde se observó que aquellos grupos de lechones que mostraron un elevado consumo de alimento durante los primeros tres días postdestete (≈900g), exhibieron un desempeño superior durante la fase de recría y mejores características intestinales (mayor altura de las vellosidades, mayor profundidad de criptas y una menor presencia de aminas biogénicas en el lumen), en comparación con aquellos lechones que registraron un consumo reducido de alimento (≈500g).

“Estos hallazgos resaltan la importancia de asegurar un comienzo robusto de los lechones, es decir, lograr individuos saludables y vigorosos capaces de registrar un óptimo desempeño durante la etapa posterior de crecimiento-terminación” confirma la especialista.

CÓMÓ SE LOGRA, ENTONCES, UN “COMIENZO ROBUSTO” DE LOS LECHONES

Fracaroli explica: “En la naturaleza existe una variedad de compuestos bioactivos, tales como aceites esenciales, flavonoides, sustancias picantes y mucílagos, conocidos como fitogénicos, que brindan una serie de beneficios. En la nutrición de los lechones, estos compuestos se emplean principalmente para promover la salud intestinal y mejorar la digestibilidad”.

En Provimi, dentro de su gama de aditivos, se destacan dos productos fitogénicos de DelaconFresta® F, diseñado para estimular el apetito, aumentar el consumo de alimento, mejorar la digestión y reducir el estrés oxidativo; y Fresta® Protect, enfocado en la salud intestinal al mejorar la integridad intestinal, limitar la patogenicidad de las bacterias y reducir la respuesta inflamatoria.

En ambos casos, su modo de acción se basa en cuatro pilares:

  • Estimular el consumo de alimento.
  • Aumentar la absorción de nutrientes.
  • Promover la integridad intestinal.
  • Reducir el estrés oxidativo.

Consumo de alimento:

Según un estudio donde se evaluó el desempeño de lechones desde el destete (24 días) hasta el final de la fase de recría (66 días), se observó que los grupos que recibieron Fresta® F como aditivo dietario experimentaron un aumento significativo en el consumo de alimento, lo que se tradujo en una mayor ganancia diaria de peso y, en consecuencia, en un mayor peso corporal al final de la fase de recría.

Además, en un metaanálisis que examinó los resultados de 15 ensayos, se observó que la adición de Fresta® F a la dieta durante la fase de recría provocó un incremento del consumo diario de alimento (CDR) del 4,2%, un aumento de la ganancia diaria de peso (GDP) del 7,7% y una disminución del índice de conversión alimenticia (ICA) del 3,1%.

Absorción de nutrientes:

Estos productos logran aumentar la absorción de nutrientes por dos motivos:

Incrementan la digestibilidad del alimento al promover la síntesis de enzimas endógenas como la quimotripsina y ácidos biliares, facilitando así la descomposición de los componentes de la dieta.

Mejoran la absorción de nutrientes per se al favorecer el transporte efectivo de los nutrientes hacia el interior de las células.

Integridad intestinal:

La integridad intestinal constituye la primera línea de defensa contra los patógenos. Cuando esta se ve comprometida, se crea un entorno propicio para la migración de microorganismos, toxinas y sustancias antigénicas desde la luz intestinal hacia los tejidos subepiteliales. Esto puede desencadenar procesos inflamatorios y la aparición de diarreas, lo que afecta negativamente el desempeño animal. En este contexto, Fresta® Protect logra reducir la permeabilidad intestinal en un 69% y un 28% a los 14 y 42 días después del destete, respectivamente.

Además, genera una fina capa de mucílago que recubre la mucosa intestinal, la cual actúa sobre la permeabilidad de las uniones estrechas y promueve la interrupción del quorum sensing bacteriano, impidiendo el crecimiento y la proliferación de bacterias patógenas.

Estrés oxidativo:

El estrés inherente al destete estimula una sobreproducción de radicales libres, la cual es contrarrestada por el uso de Fresta® F al mejorar la liberación de enzimas antioxidantes y combatir la inflamación intestinal mediante la liberación de agentes antiinflamatorios.

CONCLUSIÓN

La aplicación de los aditivos fitogénicos Fresta® F y Fresta® Protect debe ser evaluada considerando las condiciones específicas de cada granja en particular, fundamentalmente mediante una evaluación exhaustiva de su estado sanitario.

En granjas con un estado sanitario estable, se sugiere incluir Fresta® F durante toda la fase de recría a una dosis de 250 g por tonelada de alimento (250g/tn).

En granjas con un estado sanitario desafiante, hay dos alternativas:

Enfoque combinado: suministrar Fresta® Protect durante los primeros 14 días a una dosis de 1 kg por tonelada de alimento (1kg/tn), seguido por Fresta® F hasta el final de la fase de recría a una dosis de entre 250-400 g por tonelada.

Enfoque seguro: suministrar Fresta® Protect durante toda la fase de recría a una dosis de 1 kg por tonelada de alimento (1kg/tn).

VIDEO COMPLETO DE ESTA DISERTACIÓN EN https://youtu.be/nnNWtVynk9s

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