“O todo o nada”, solía decir la Hermana Clare, en cuyo rostro se reflejaba el amor de Dios que transformó su vida de un día para otro.

Testigo de esa radicalidad fue la Hermana Beatriz. A los pies del Santuario de Covadonga durante el inicio de la Jornada Eucarística Mariana Juvenil (JEMJ), el viernes 4 de julio, la hermana no puede evitar sonreír y mirar al cielo al evocar con cariño a la joven Claire.

“Yo la conocí cuando llegó la Hermana Clare”, recuerda entre risas, tapándose el rostro con las manos. “Cuando nos dijo que quería ser una monja famosa, no podíamos creerlo. Decíamos: ‘¡Qué muchacha!’”, compartió en conversación con ACI Prensa.

Un modelo vivo de lo que Dios puede hacer en el corazón de un joven

Rememoró que, pese a haber “tocado con las manos la alfombra roja de Hollywood”, Clare optó por decir “sí” a Cristo.

“Fui testigo de una conversación entre ella y su mánager. Clare ya estaba en España, había entrado al Hogar de la Madre como joven candidata, y su representante la llamaba como un loco”, relató la religiosa.

En aquel entonces, Clare tenía sólo 18 años y aún “muchas ataduras con el mundo”, recuerda la Hermana Beatriz. Sin embargo, “se había enamorado tanto de Jesucristo que ese amor fue lo que la sostuvo para entregarle toda su vida, con una generosidad y una entrega inmensas”.

Fuente: Hermana Clare y Compañeras/ACI Prensa