No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,21.24-27):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».

Palabra del Señor

En Catamarca, miles de devotos veneran a la Virgen del Valle

En Catamarca, miles de devotos veneran a la Virgen del Valle

Catamarca, 30 noviembre (PR/22) — La tradicional “bajada” de la Imagen de la Virgen desde su camarín hasta el Paseo de la Fe, dio inicio el 29 de noviembre a las festividades en honor de la Pura y Limpia Concepción del Valle, que tendrá su momento culminante el próximo 8 de diciembre.

El tema del novenario -“Con María hacia una Iglesia sinodal y en salida”- y su lema -“Creer, celebrar y amar como Iglesia sinodal”- marcan el espíritu de este tiempo, propuesto por el papa Francisco, de caminar juntos como discípulos misioneros en salida.

La ceremonia, en la que se sucedieron los gestos de amor, fe y profunda devoción a la Madre Morena, fue presidida por el obispo de Catamarca, monseñor Luis Urbanc, quien la llevó en brazos, acompañado por el rector de la catedral basílica y santuario mariano, presbítero Gustavo Flores, y otros sacerdotes del clero catamarqueño.

Mientras sonaban las campanas, se inició el traslado hacia el Paseo de la Fe, donde los devotos la esperaban con pañuelos en alto, vivas y cantos que expresaban la emoción por el encuentro con la Madre del Valle.

Participaron de esta fiesta autoridades provinciales y municipales, como el vicegobernador, ingeniero Rubén Dusso, y el intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, doctor Gustavo Saadi, además de legisladores nacionales y provinciales, y representantes de las fuerzas de Seguridad.

Asunción del sacerdote responsable de la Gruta
Una vez que la imagen mariana fue ubicada en la urna, se inició el rezo del Rosario y, a su término, el presbítero Santiago Granillo asumió como responsable diocesano del Servicio Pastoral en la Gruta de la Virgen, teniendo en cuenta el actual proceso de remodelación de este lugar sagrado.

Luego de la lectura del decreto episcopal correspondiente, el padre Granillo hizo el juramento de obediencia y fidelidad. El sacerdote seguirá administrando la parroquia Espíritu Santo hasta la asunción del nuevo párroco.

En su mensaje a la comunidad, monseñor Urbanc expresó: “En medio de la terrible sequía que no solo afecta a nuestra provincia, sino a gran parte del país, y rogando por una abundante y prolongada lluvia, nuevamente nos hemos congregado para el gesto comunitario de acoger la sagrada imagen de la Virgen del Valle en medio de nuestro diario peregrinar, en este emblemático Paseo de la Fe”.

Tras hablar del camino sinodal que está transitando la Iglesia, el prelado catamarqueño se refirió al tema y el lema elegidos para estas celebraciones.

“‘Con María hacia una Iglesia sinodal y en salida’, puesto que esto es lo que creemos, celebramos y amamos como Iglesia de Jesucristo”, afirmó, y pidió al Buen Padre Dios “que, de verdad y operativamente, seamos una Iglesia sinodal, así como la soñó Jesús, y dóciles a las mociones del Espíritu Santo, que es quien motoriza la sinodalidad”.

Entonces indicó que Iglesia diocesana se ha propuesto “trabajar en adelante atendiendo a diez líneas de acción pastoral, de manera que en cada ámbito se priorice la que más convenga o urja, por el tiempo que se vea conveniente”.

A continuación, meditó sobre la lectura de la Palabra de Dios, tomada de la carta de san Pablo a los Romanos, exhortando: “Roguemos a la Virgen Santa que seamos pacientes en los contratiempos y perseverantes en la oración; que consideremos como propias las necesidades de los otros y que sepamos acoger, con generosidad, a todos; que tengamos el valor de bendecir a los que nos persiguen; que nos alegremos con los que están alegres y que lloremos con los que lloran; que apostemos siempre por la armonía, la humildad, la paz y el hacer el bien; y que jamás se nos pase por la cabeza la venganza”.

Monseñor Urbanc anunció luego que el padre Granillo se abocará de lleno a la atención de la Gruta, dado que la afluencia de devotos y peregrinos crece día a día, y recordó que se están haciendo profundos trabajos para ponerla en valor e incrementar su funcionalidad, obras que quedarían inauguradas en las fiestas de abril del año próximo.

Asimismo, al referirse a la presencia de las religiosas del Huerto en la Gruta para cada fiesta de la Virgen, propuso rezar para que, “en la brevedad, puedan volver a abrir una comunidad misionera en Catamarca al servicio pastoral de la Gruta”.

En otro tramo de su mensaje, monseñor Urbanc invitó a orar, “con mucha fe, por tantos hermanos que peregrinarán en estos días para encontrarse con su Madre celestial, sea para agradecer, sea para pedir, sea sólo para decirle que la aman, sea sólo para estar un rato con Ella, sea para traer el saludo y los ruegos de tantos enfermos o impedidos por alguna situación”.

“Querida Madre del Valle, desde lo más íntimo de nuestro corazón te suplicamos que estés atenta al clamor de la plegaria de tus hijos, sin tener en cuenta nuestras flojeras, pues siempre es mayor tu ternura, paciencia y compasión. Aquí nos tienes, postrados ante tu sagrada imagen, sabedores de nuestra indignidad. Sin embargo, agradecidos por tu exquisita y fiel maternidad, no nos cansamos de volver a Ti con inquebrantable confianza y deseosos de mejorar nuestra conducta, para ser hijas e hijos de Dios, que viven y dan testimonio de los valores del Reino”, pidió.

Acto seguido, hubo un tiempo de adoración eucarística y se produjo el ingreso de la sagrada imagen de la Virgen al templo, donde se celebró la misa de homenaje de los comunicadores sociales.

 

Primicias Rurales

Fuente: AICA

«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres»

«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres»

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 18-22

 

En aquel tiempo, paseando Jesús junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.
Les dijo:
«Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

 

Reflexión del Evangelio de hoy

A toda la tierra alcanza su pregón

La liturgia de hoy nos invita a celebrar la fiesta de San Andrés. Fiesta que siempre se encuentra contextualizada en el tiempo de adviento. Por tanto, ya sea la celebración del apóstol o del adviento, nos encontramos en sintonía con un “despertar” al encuentro personal con Jesús y a la disponibilidad para anunciar este mensaje de salvación a toda la tierra.

En la Carta a los Romanos, Pablo se remite a la Escritura para afirmar que todas las personas que creemos en Jesús nunca seremos confundidas ni defraudadas. Y al mismo tiempo, nos interpela y cuestiona sobre nuestra predicación y anuncio del Evangelio. Hacer posible que las personas encuentre el sentido de sus vidas está estrechamente vinculado a la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos frente al compromiso de anunciar a Jesús, el Hijo de Dios.

Dejemos resonar en nuestro interior: ¿Cómo creerán en Aquel de quien no han oído hablar? ¿Cómo oirán hablar de Él sin que nadie que anuncie?

Ser portadores de esta Buena Noticia nos transforma. Transforma nuestra vida y nos convierte en sus mensajeros.

Paseando junto al mar de Galilea vio a…

El Evangelio de hoy nos relata el encuentro de Jesús con varias personas en su contexto y quehaceres cotidianos. Jesús les invita a ser parte de su grupo más próximo: aquellos que, conviviendo con Él, se empapan de una propuesta de vida que no se limita a cambiar sus vidas, sino que los transforma en mensajeros de Dios. Un mensaje que será y es proclamado con la vida y con la palabra.

Impresiona la presentación sintética de la llamada y de la respuesta. Llamada y respuesta radical, que implican, por un lado, dejar algo importante (sus redes) y, por otro, un movimiento (seguirle).

“Y pasando adelante vio a…”. Jesús llama a unos y a otros… llama para vivir con Él y para enviarlos a predicar el Reino de Dios. El Maestro llama a cada uno de nosotros y a muchas personas que todavía no se han encontrado con Él de forma experiencial. O que no han reconocido su voz…

Pablo nos recuerda que sólo a través del anuncio explícito de nuestra fe, de acompañar, de ofrecer tiempos y espacios de encuentro, podemos escuchar y reconocer su voz, podemos encontrarnos con Jesús. Sólo con el compromiso de quien es enviado, a toda la tierra le llega la buena noticia de Dios.

Hoy, nosotros somos sus mensajeros. La Iglesia es fiel a su identidad en la medida en que predica con el testimonio y con la palabra que Jesús es el Señor. Lancémonos en esta apasionante aventura y, la monotonía, la rutina y “las pocas ganas” desaparecen dando lugar a una vida cotidiana llena de sentido y sabor.

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Lectura del santo evangelio segun san Lucas (10,21-24):

EN aquella hora Jesús se lleno de la alegría en el Espíritu Santo y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
«¡Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron».

Palabra del Señor

Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo

Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo

Lectura del santo evangelio según san Mateo (8,5-11):

EN aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:
«Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».
Le contestó:
«Voy yo a curarlo».
Pero el centurión le replicó:
«Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; a mi criado: “Haz esto”, y lo hace».
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían:
«En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos».

Palabra del Señor

Hoy es el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa y el primer Domingo de Adviento

Hoy es el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa y el primer Domingo de Adviento

 

Hoy es el primer domingo de Adviento. Comenzamos a prepararnos para la Navidad.

 

También es el DÍA DE LA VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA

Cada 27 de noviembre los fieles católicos celebran el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa, advocación mariana originaria de Francia, cuya devoción se ha extendido por todo el mundo.

Los devotos de la Medalla Milagrosa se unen hoy en espíritu de oración en recuerdo de aquel 27 de noviembre de 1830 en el que la Madre de Dios se apareció a Santa Catalina Labouré.

Ese día la Virgen le ordenó a la joven religiosa:

“Haz que se acuñe una medalla según este modelo. Todos cuantos la lleven puesta recibirán grandes gracias. Las gracias serán más abundantes para los que la lleven con confianza”.

Santa Catalina Labouré

Catalina Labouré fue una religiosa francesa perteneciente a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Era una mujer de oración penetrante, poseedora de un alma mística. Según la descripción de la santa, María se le apareció de la siguiente manera:

“Estaba vestida con una túnica blanca y un velo del mismo color que la cubría desde la cabeza hasta los pies. Su rostro era bellísimo. Los pies aparecían apoyados encima de una esfera o globo, mientras pisaban a una serpiente. Sus manos, a la altura del corazón, sostenían una pequeña esfera de oro, coronada con una cruz. Los dedos de las manos estaban adornados con anillos con piedras preciosas, desde las que salían destellos de luz”.

La Medalla Milagrosa

La Virgen le dijo a Catalina: “Este globo que ves (a mis pies) representa al mundo entero, especialmente a Francia, y a cada alma en particular. Estos rayos simbolizan las gracias que yo derramo sobre los que las piden. Las perlas que no emiten rayos son las gracias de las almas que no las piden”.

En ese momento, la esfera o globo de oro que tenía la Virgen en las manos -prosigue el relato- se desvaneció, y sus brazos se extendieron, abiertos, mientras los rayos de luz continuaban cayendo sobre el globo blanco a sus pies.

De pronto apareció una forma ovalada en torno a la figura de la Virgen, con una inscripción en el borde interior que decía: “María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que acudimos a ti”.

Estas palabras formaban un semicírculo que empezaba a la altura de la mano derecha de la Virgen, pasaba por encima de su cabeza y terminaba a la altura de la mano izquierda. María, mostrándose de esa manera, le pide a Catalina que acuñe una medalla según la imagen que estaba contemplando.

Entonces, la imagen de la Virgen giró y Catalina pudo ver el reverso. En este estaba inscrita la letra “M”, con una cruz que se alzaba desde la mitad. Por debajo de la inscripción estaban el Corazón de Jesús, circundado con una corona de espinas, y el Corazón de María, traspasado por una espada. Alrededor, formando un contorno, aparecían doce estrellas.

La Inmaculada Concepción

Esta manifestación se repitió a finales del mes siguiente, en diciembre de 1830, y en los primeros días de enero de 1831.

En un principio, los devotos de la medalla la llamaron “Medalla de la Inmaculada Concepción”, pero con la difusión de la devoción -fortalecida e impulsada por las numerosísimas gracias y milagros- los fieles empezaron a llamarla “La Medalla Milagrosa”, tal y como se hace en nuestros días.

Si quieres saber más sobre la Medalla Milagrosa, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/Medalla_Milagrosa.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: ACI Prensa