Descubren cómo plantas y hongos se comunican para intercambiar nutrientes

Descubren cómo plantas y hongos se comunican para intercambiar nutrientes

Fuente: Sergey Ivanov, Lena M. Müller, François M. Lefèvre, Maria J. Harrison. Boyce Thompson Institute (BTI). EE.UU.
La señal verde indica que CKL2 interactúa con una proteína 14-3-3 en las membranas de las células radiculares colonizadas por un hongo. La señal rosa (en el núcleo celular) sirve como control para confirmar la transformación celular. La planta es… Medicago truncatula y el hongo es Rizofago irregular – Foto: Instituto Boyce Thompson

Buenos Aires, sábado 24 de enero (PR/26) — Un equipo del Instituto Boyce Thompson logró descifrar, a nivel molecular, cómo las plantas y los hongos del suelo coordinan una de las alianzas más importantes de la naturaleza.

Esta relación, conocida como micorriza, sostiene a cerca del 80 % de las especies vegetales del planeta y es clave para que las plantas obtengan minerales esenciales como el fósforo.

La asociación existe desde hace unos 450 millones de años: los hongos penetran en las raíces y ayudan a absorber nutrientes del suelo, mientras que las plantas les entregan azúcares y lípidos producidos por la fotosíntesis. Aunque su importancia para la agricultura es enorme, hasta ahora se sabía poco sobre cómo se organizaba este intercambio dentro de las células.

Los investigadores combinaron dos técnicas innovadoras para identificar qué proteínas interactúan exactamente en las células de las raíces colonizadas por hongos. Así lograron observar estas conexiones en el lugar preciso donde ocurre el intercambio de nutrientes, superando una dificultad histórica: estas células son muy escasas y difíciles de estudiar.

Como prueba, el equipo analizó una proteína clave llamada CKL2 y descubrió que interactúa con proteínas del grupo 14-3-3. Cuando redujeron estas últimas en las plantas, la colonización por hongos cayó un 31 %, lo que confirma su papel central en la simbiosis. El hallazgo abre la puerta al desarrollo de cultivos más eficientes en el uso de nutrientes y podría ayudar a reducir la dependencia de fertilizantes químicos, con beneficios económicos y ambientales.

Primicias Rurales
Fuente: Engormix
Contrastes hídricos condicionan la evolución de la campaña gruesa

Contrastes hídricos condicionan la evolución de la campaña gruesa

La campaña gruesa avanza con fuertes contrastes hídricos: mientras la soja y el maíz enfrentan demoras y pérdidas puntuales por falta o exceso de agua, el girasol muestra rindes superiores al promedio histórico, según el PAS de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Buenos Aires, viernes 23 enero (PR/26)  — Los marcados contrastes en la disponibilidad de agua continúan condicionando el desarrollo de la campaña gruesa 2025/26, con avances dispares en soja y maíz y un buen desempeño del girasol, según el último informe del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

La siembra de soja transita su etapa final, luego de registrar un progreso intersemanal de 2,3 puntos porcentuales, alcanzando el 96,2 % del área proyectada. Sin embargo, las lluvias siguen dificultando el ingreso a los lotes en el norte del área agrícola, mientras que en el sur de Córdoba y el oeste bonaerense la falta de humedad comienza a impactar negativamente en los cultivos.

En este contexto, la condición hídrica Adecuada/Óptima se redujo en 7 puntos porcentuales, al igual que la condición de cultivo Normal/Excelente, que cayó 10 puntos. Actualmente, el 15 % de la soja de primera ya inició su período crítico, principalmente en ambos núcleos productivos, a la espera de nuevas precipitaciones que permitan sostener el potencial de rendimiento.

En paralelo, tras varios días sin lluvias, se detectaron focos de arañuela roja (Tetranychus urticae) en distintos lotes, lo que obliga a realizar aplicaciones para evitar mayores daños. En la soja de segunda, los cuadros más adelantados presentan dificultades para cerrar el entresurco, reflejando el impacto del estrés hídrico.

Por su parte, la siembra de maíz con destino a grano comercial cubre el 93,1 % del área proyectada, aunque mantiene una demora interanual de 5,3 puntos porcentuales. Las labores continúan retrasadas en el NOA y el NEA, donde las precipitaciones recientes impiden el ingreso a los lotes. En el centro-norte de Santa Fe, el aumento de poblaciones de Dalbulus maidis comienza a modificar las decisiones de manejo, y parte del maíz tardío aún no implantado podría reorientarse hacia soja.

En cuanto al estado del cultivo, el 74 % del maíz temprano atraviesa su período crítico (VT–R1). Si bien el 83,6 % del área se mantiene en condición Normal a Buena, se relevan pérdidas puntuales de área y rendimiento en el sur de Córdoba, asociadas a la escasez de humedad y a las altas temperaturas. El maíz tardío, en tanto, continúa su desarrollo con el 90,2 % del área en condición Normal a Buena, aunque su evolución dependerá de la reposición de humedad en las próximas semanas.

Finalmente, la cosecha de girasol avanzó sobre el 21,9 % del área apta, con un progreso intersemanal de 5,6 puntos porcentuales y un adelanto de 12 puntos respecto del promedio de las últimas cinco campañas.

El rinde promedio nacional se mantiene en 22,6 quintales por hectárea, con valores regionales que oscilan entre 20 y 30 qq/Ha, superando los promedios históricos. En el NEA, las labores están próximas a finalizar y el rendimiento medio podría convertirse en el máximo de la serie PAS.

Aún cuando un 18,4 % del área en pie presenta déficit hídrico, concentrado en el oeste y sur del área agrícola, más del 80 % de los lotes se mantiene en condición Normal a Excelente. Bajo este escenario, la proyección de producción se sostiene en 5,8 millones de toneladas.

Primicias Rurales

Fuente: Panorama Agrícola Semanal (PAS), Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

 

Suben las temperaturas y vuelven las lluvias dispersas en el área agrícola

Suben las temperaturas y vuelven las lluvias dispersas en el área agrícola

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipa una semana con temperaturas moderadas al inicio, seguidas por un fuerte ascenso térmico y lluvias desparejas que impactarán de manera desigual en las principales regiones agrícolas.

 

Buenos Aires, jueves 22 enero (PR/26) — La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su Perspectiva Agroclimática Semanal, correspondiente al período del 22 al 28 de enero de 2026, que anticipa un escenario marcado por temperaturas inicialmente moderadas, seguidas por un fuerte ascenso térmico, junto con precipitaciones de variada intensidad y distribución muy irregular sobre las principales regiones productivas del país.

Según el informe, el comienzo de la semana estará condicionado por la persistencia de vientos del sur, que provocarán temperaturas mínimas inferiores a los valores normales en gran parte del área agrícola nacional, especialmente en la Región Pampeana y zonas del centro del país.

No obstante, las porciones centro y norte del territorio mostrarán registros térmicos más cercanos a lo habitual para esta época del año.

Este alivio térmico será breve. De acuerdo con la Bolsa de Cereales, el retorno rápido de los vientos cálidos del trópico impulsará un marcado aumento de las temperaturas, con máximas elevadas en la mayor parte del área agrícola.

Sólo quedarán parcialmente exceptuadas la franja atlántica y un sector con centro en el sur de Córdoba y zonas aledañas, donde la influencia de vientos marinos moderará el calor.

En cuanto a las lluvias, la perspectiva señala que, a lo largo de la semana, se registrarán precipitaciones asociadas al ingreso de frentes cálidos, sin un descenso significativo de la temperatura. Este patrón dará lugar a lluvias muy desparejas, con acumulados abundantes en áreas puntuales y registros escasos en amplias zonas productivas.

Los mayores volúmenes de precipitación se concentrarían sobre el centro del NOA, el sur de la Región del Chaco, el norte de la Mesopotamia y el sur de la Región Pampeana, donde podrían darse eventos localmente intensos, con impacto positivo en los perfiles de humedad, aunque también con riesgo de excesos puntuales.

En contraste, gran parte del resto del área agrícola recibiría lluvias limitadas o nulas, manteniendo la heterogeneidad hídrica que viene caracterizando a la campaña, un factor clave para la evolución de los cultivos de verano, en especial soja y maíz, que transitan etapas críticas de definición de rindes.

Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires advierten que este escenario climático mixto obliga a un seguimiento permanente de las condiciones locales, ya que la combinación de altas temperaturas y precipitaciones irregulares puede generar tanto alivio hídrico puntual como situaciones de estrés térmico e hídrico en distintas zonas del país.

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

Creernos más vivos que la naturaleza es el error que está degradando nuestros suelos

Creernos más vivos que la naturaleza es el error que está degradando nuestros suelos

Inundaciones, suelos compactados y alimentos de menor calidad no son culpa del clima: son consecuencia de ignorar cómo funciona la naturaleza.

Por Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos, Director Ejecutivo de Primicias Rurales

Buenos Aires, sábado 24 de enero (PR/26) .- Durante décadas, la agricultura buscó eficiencia, escala y rapidez. Maquinaria más grande, decisiones más simples, recetas universales. En ese camino, logramos producir más alimentos que nunca. Pero también cometimos un error grave: dejamos de observar cómo funciona la naturaleza y empezamos a creer que podíamos corregirla.

Hoy, los síntomas están a la vista en miles de campos: rendimientos estancados, suelos compactados, raíces superficiales, baja infiltración de agua y una dependencia creciente de insumos químicos para sostener los cultivos. No es casualidad. Es consecuencia directa de sistemas productivos que ignoran los procesos naturales del suelo.

La naturaleza no funciona por atajos. Funciona por equilibrios.

 

La agricultura sin labranza fue pensada como una corrección inteligente a décadas de disturbio excesivo. Menos erosión, más cobertura, mayor actividad biológica y suelos más estables. Pero en muchos casos se la redujo a una consigna: no remover el suelo. Se copió la forma, pero se ignoró el fondo.

El suelo no es un soporte inerte donde se “colocan” cultivos. Es un sistema vivo, dinámico, que responde al tránsito de maquinaria, a la humedad, a la diversidad de raíces y a la actividad biológica. Cuando se elimina la labranza pero se mantiene un modelo de monocultivo, alto tráfico y baja rotación, la compactación no desaparece: se desplaza y se vuelve invisible.

Esa compactación suele ubicarse entre los 5 y 15 centímetros de profundidad. En superficie todo parece correcto: rastrojos, mayor materia orgánica, buena apariencia del cultivo. Pero debajo, el suelo pierde porosidad, se frena la infiltración y las raíces no logran explorar el perfil. El problema no se ve al inicio del ciclo. Aparece cuando llega el estrés hídrico y el cultivo no encuentra agua ni nutrientes en profundidad.

La respuesta habitual a este fracaso no es revisar el sistema, sino agregar más correcciones: más nitrógeno, más fungicidas, más reguladores, más parches. En lugar de prevenir, compensamos. En lugar de entender, forzamos.

La maquinaria agrícola cada vez más pesada, utilizada en momentos inadecuados —como cosechas con alta humedad— acelera este deterioro. El suelo se densifica, la infiltración se corta y el agua se acumula en superficie. Luego nos sorprendemos por anegamientos, pérdidas de plantas y caída de rendimientos.

Creímos que “disturbio cero” era igual a “daño cero”. La realidad es otra: el daño sigue ocurriendo, solo que es más difícil de detectar.

La naturaleza no se equivoca. No improvisa. No responde a dogmas ni a recetas únicas. Cuando no se la observa y no se la respeta, devuelve el mensaje con crudeza. Y ese mensaje hoy es claro: estamos exigiendo más de lo que el suelo puede dar sin devolverle diversidad, tiempo y equilibrio.

No somos más vivos que la naturaleza. Y mucho menos más sabios. La agricultura del futuro no va a depender de máquinas más grandes ni de más productos, sino de volver a leer los suelos, entender los procesos biológicos y diseñar sistemas que trabajen con la naturaleza, no contra ella.

Porque cuando creemos que podemos pasarle por arriba, el costo siempre termina siendo más alto. Lo paga el suelo, lo pagamos todos.

Primicias Rurales,Director Ejecutivo – Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos

Fuentes: Varias

La cebada en Argentina: múltiples usos y circuito comercial de uno de los cultivos más importantes de invierno

La cebada en Argentina: múltiples usos y circuito comercial de uno de los cultivos más importantes de invierno

Por Belén Maldonado – Bruno Ferrari – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Rosario, lunes 19 enero (PR/26) — Con una amplia diversidad de usos, la cebada es uno de los cereales de invierno más importantes de Argentina.
En esta nota se analiza cómo se estructura su comercialización en el país, sus principales zonas de origen, destinos y modalidades de negociación.

 

1.    Relevancia productiva y estratégica

La cebada ocupa un lugar relevante dentro de nuestra agricultura: se posiciona en quinto lugar en términos de superficie sembrada y en cuarto lugar en volúmenes de producción. Este cultivo se destaca por ser un insumo esencial para la industria de la maltería, además de su utilización para la alimentación animal. Al mismo tiempo, una proporción significativa de la producción se destina al mercado externo, configurando a nuestro país como uno de los mayores proveedores de este cereal en el mundo. En este marco, resulta pertinente preguntarse ¿cómo se construye el flujo y el patrón comercial de esta producción? ¿Cómo se estructura su comercialización en Argentina? ¿Qué modalidades de contratos predominan?

2.    Logística y flujos comerciales en las últimas 5 campañas

Concentración geográfica de la originación

En base a datos de SIO Granos, se estima que, en promedio, se comercializaron 4,7 Mt de cebada por ciclo comercial durante las campañas 2019/20 a 2023/24, considerando tanto las ventas de cebada forrajera como de cebada cervecera. La originación de la mercadería estuvo fuertemente concentrada, asociada de manera directa a las zonas productoras: el 94% de la cebada vendida se originó en la provincia de Buenos Aires, en tanto muy por detrás le siguieron Santa Fe (2%), La Pampa (2%) y Córdoba (1%). La originación estuvo concentrada incluso al interior de la provincia de Buenos Aires, sobresaliendo los partidos del sur tales como Necochea, Tres Arroyos, Tandil, Coronel Dorrego y Lobería.

Destinos de la exportación y la industria local

En relación al destino de la mercadería, se destaca que la demanda de cebada proviene tanto del mercado local como del exterior. En cuanto al mercado interno, la demanda del cereal se atribuye a que la cebada cervecera constituye la materia prima exclusiva para la producción de malta, insumo fundamental en la producción de cerveza; mientras que la cebada forrajera es valorada por su alto contenido energético, por lo que se destina a la nutrición animal. Asimismo, gran parte de la cosecha del cereal se destina a la exportación: se estima que en las últimas cinco campañas, dos tercios de la producción se colocaron en el mercado internacional.

En este contexto, los datos de SIO Granos advierten que, en promedio, el 69% de la cebada comercializada en las últimas campañas tuvo como destino los puertos del país: el 36% se dirigió a la zona de Quequén, el 22% a Bahía Blanca y el 11% al Gran Rosario. En términos de volumen, esto implica que aproximadamente 3,3 Mt de toneladas de cebada por campaña comercial tuvieron como destino de entrega las zonas de las terminales portuarias de nuestro país.

En lo que respecta a las demás regiones, se destacan las entregas en el Oeste de Buenos Aires y Este de La Pampa (zonas 2 y 6), donde se envió el 19% del cereal comercializado en las últimas cinco campañas, esto es, aproximadamente 917.000 toneladas promedio por ciclo comercial; el Sur de Buenos Aires (zona 3), hacia donde se dirigió el 9% de la mercadería, que equivale a 442.100 toneladas promedio; y el Norte de Buenos Aires (zona 6), que recibió el 1% de la mercadería, equivalente a 61.300 toneladas por ciclo comercial. El 2% restante se distribuyó en las demás regiones del país.

3. Modalidades de negociación

Temporalidad y tipos de contratos

Llevando la mirada específicamente a las modalidades de comercialización de cebada, los datos de SIO Granos advierten que, en promedio, el 58% de la producción se negocia durante la campaña comercial, la cual se extiende de diciembre a noviembre de cada año. Mientras tanto, el 41% se negocia de manera adelantada, y el restante 1% se comercializa una vez finalizado el ciclo. Dentro de cada categoría, prácticamente la totalidad de las operaciones (99%) corresponde a contratos de compraventa, en tanto los negocios de canje representan apenas el 1% del total negociado.

Hegemonía de los contratos forward

Por otro lado, considerando el momento de entrega de la mercadería, se pueden distinguir dos tipos de contratos: con entrega inmediata, denominados “disponible/contractual”; y con entrega diferida, los cuales se conocen como “forward”1. La elección de la modalidad se relaciona principalmente con el momento en el que se negocia la mercadería.

En las operaciones registradas antes del inicio de la campaña, se advierte una fuerte prevalencia de los contratos forward (98%). Esto tiene sentido dado que la mercadería aún no fue cosechada y por ende no puede comprometerse la entrega inmediata, mientras que los pocos contratos negociados con entrega disponible/contractual previo al inicio de la campaña pueden deberse a mercadería proveniente de campos donde la cosecha comienza con anterioridad al inicio formal del ciclo comercial o negociaciones que se hacen apenas unos días antes de dicha fecha, comprometiendo mercadería pronta a recolectar.

Por su parte, se advierte que en las operaciones que se llevan a cabo durante la campaña, la proporción de mercadería negociada con entrega disponible/contractual (51%) y con entrega diferida (49%) es prácticamente idéntica, mientras que en las negociaciones realizadas después de finalizada la campaña prevalece la entrega disponible/contractual (63%). Sin embargo, tomando en cuenta la totalidad de las negociaciones, se observa una predominancia de los contratos con entrega diferida (69%) frente a aquellos de entrega más inmediata (31%).

Formación de precios y aspectos financieros

Considerando todas las combinaciones posibles de negociación, se destaca que la modalidad más utilizada de comercialización de cebada en Argentina es la negociación previa al inicio de la campaña comercial, con contratos de compraventa y entrega diferida (39%). La segunda modalidad que prevalece es la mercadería negociada durante la cosecha, con contratos de compraventa y entrega disponible/contractual (29%). Por detrás, aunque casi en igual proporción, le siguen las operaciones de cebada durante la campaña, bajo contratos de compraventa y con entrega forward (28%).

Otro aspecto relevante para analizar con la información disponible es la modalidad de fijación del precio; es decir, si la mercadería se comercializa a precio hecho o con precio a fijar. En el caso de los contratos con entrega disponible/contractual, la gran mayoría de las operaciones (90%) se negocia a precio hecho, en tanto el 8% se realiza con precio a fijar y el restante 2% se salda con entrega de mercadería, es decir, mediante operaciones de canje. Por su parte, en lo que respecta a los contratos forward, las negociaciones con precio a fijar mantienen un porcentaje más elevado (27%), aunque la modalidad de negociación más utilizada también es el precio hecho (72%), mientras que apenas el 1% son operaciones de canje.

Referencias para la fijación de precios

A su vez, cuando se negocia un contrato con precio a fijar, suele pactarse un mercado de referencia para dicha fijación. En este sentido, se advierte que más de la mitad de estos contratos (55%) establecen la fijación del precio en base al mercado comprador, es decir, la cotización se pacta a partir del precio que los agentes demandantes ofrecen pagar a sus oferentes en un determinado día. Mientras tanto, el 13% utiliza el Precio Cámara, una cotización de referencia publicada a diario por las Cámaras Arbitrales de Cereales del país, que surge de las negociaciones llevadas a cabo en el mercado físico de granos. Finalmente, hay que tener en cuenta que el restante 32% de los contratos con precio a fijar no especifica la referencia, lo que puede afectar el análisis y las proporciones efectivas para cada tipo de precio utilizado.

Condiciones de pago y plazos de logística

En relación con el momento de pago respecto de la entrega de la mercadería, se estima que el 52% de los contratos se pagan “contra entrega”, es decir, al momento de entregar la mercadería; el 36% se cancela con posterioridad a la entrega, y el 10% de manera anticipada. El restante 1% corresponde a operaciones de canje, que no implican un pago monetario sino en especie.

Por último, resulta importante mencionar los plazos de entrega que predominan en los contratos forward, es decir, cuando se negocia la mercadería con entrega a plazo. Se aclara que, para calcular los plazos de entrega, se toma como referencia la fecha límite de descarga de la mercadería en comparación con la fecha inicial en que puede entregarse la misma, es decir, la longitud del intervalo dentro del cual puede concretarse la descarga de la mercadería.

De esta manera, se advierte que el 39% de la mercadería que se negocia bajo modalidad de contrato forward se entrega en un plazo superior a 180 días a partir de que se habilita la posibilidad de descargar la mercadería. En segundo lugar, se destaca la entrega de mercadería en un plazo entre 0 y 30 días, lo que dicha entrega se establece para un mes en particular, asociado a la necesidad de la mercadería en un momento específico del año. Por su parte, siguiendo un orden cronológico, el 9% de la mercadería se entrega con un plazo entre 31 y 60 días, el 7% entre 61 y 90 días y el 12% entre 90 y 180 días.

4. Comercialización de cebada en la campaña 2024/25 y panorama de la 2025/26.

Finalizada formalmente la campaña de cebada 2024/25 a fines de noviembre, los datos hasta el momento indican que la comercialización del cereal asciende a 4,5 Mt para dicho ciclo comercial. De esta manera, se infiere que el 39% de la mercadería se vendió antes del inicio de la campaña y el 53% se negoció durante la misma. Así, el 8% de la producción restante se comercializaría posterior a la finalización de la campaña, según los registros de SIO Granos, siendo una proporción bastante más elevada respecto al 1% promedio de las últimas campañas.

En cuanto a las modalidades de contratación, con los datos disponibles hasta el momento, casi la totalidad de los contratos de la campaña 2024/25 (99%) fueron de compraventa, negociando apenas el 1% de la mercadería como canje, en línea con el promedio.

Lo que sí difiere son las proporciones de contratos distinguiendo la entrega de la mercadería: el 58% se negoció con entrega diferida y el 42% con entrega disponible/contractual. Si bien el promedio indica que la mayoría de los contratos solían ser forward, esta proporción era bastante más elevada, del 69%.

En cuanto a la fijación del precio, considerando el total de contratos de compraventa, el 58% de las toneladas se negociaron con precio hecho y el 42% restante se comercializó con precio a fijar. En este sentido, la proporción de mercadería negociada con precio a fijar se duplicó respecto a lo observado en el promedio de las últimas campañas (21%). Por su parte, la referencia más utilizada para esta mercadería resultó nuevamente el mercado comprador (82%), aunque con una proporción marcadamente más elevada frente al 55% promedio. Muy por detrás se posicionó el Precio Cámara (5%), mientras que el porcentaje de contratos que no especifica la modalidad de fijación resultó del 14%.

Finalmente, el 60% de los contratos de compraventa se saldaron con pago contra entrega de la mercadería, mientras que el 19% se pagó de manera anticipada y el 21% a plazo. Respecto al promedio, se advierte un incremento de las negociaciones con pago de la mercadería tanto de manera anticipada como al momento de la entrega, en contrapartida a una importante disminución de la proporción de negocios con pago a plazo.

En lo que respecta a la campaña 2025/26, se registraron hasta la actualidad ventas de cebada por 3,2 Mt en SIO Granos, de las cuales 2,3 Mt se negociaron previo al inicio formal de la campaña en diciembre. De esta manera, se infiere que aproximadamente el 41% de la misma se comercializó de manera anticipada, similar a lo registrado un año atrás.

5. Conclusión y síntesis de la estructura comercial.

En conjunto, los datos muestran que casi la totalidad de la cebada comercializada en Argentina se origina en Buenos Aires, precisamente en los partidos del sur, en línea con las principales zonas productoras del cultivo.

A su vez, casi 7 de cada 10 toneladas tienen como destino las terminales portuarias del país (Gran Rosario y Sur de Buenos Aires), dando cuenta del marcado perfil exportador de este cultivo, en tanto otra proporción relevante se dirige al Este de La Pampa y al resto de la provincia de Buenos Aires. Respecto a la comercialización, la cebada se negocia principalmente bajo contratos de compraventa previo al inicio de la campaña comercial, con entrega forward.

Si bien en la última campaña se advirtió un aumento en la proporción de contratos con precio a fijar, en general se observa una predominancia a cubrir riesgo precio con negocios a precio hecho. A diferencia de otros productos, como la soja, el maíz o el trigo, el mercado de futuros de cebada en Argentina no presenta volumen ni liquidez significativos, imposibilitando la cobertura de precio en este mercado.

El mercado a término tampoco se utiliza entonces como referencia, de manera que, cuando se realizan negociaciones con precio a fijar, la principal referencia es el mercado comprador y, en menor medida, el Precio Cámara.

Debido a que la demanda de cebada se segmenta en mercados con diferentes usos (producción de malta, alimentación animal, exportación, entre otros), se evidencia que los precios de referencia no suelen formarse en un único mercado centralizado sino a partir de las condiciones y necesidades de los distintos sectores de la demanda.

Por su parte, en cuanto al momento de entrega de la mercadería, se advierte que la mayor parte de los contratos forward poseen ventanas de entrega extensas (superiores a 180 días). Esto implica que estas negociaciones no suelen utilizarse para asegurar mercadería en un momento puntual del año, sino que garantizan disponibilidad de volumen a lo largo del ciclo comercial.

A grandes rasgos, estas serían características claves del mercado de cebada en Argentina, que permiten tener una idea de cómo se estructura el circuito comercial de uno de los cultivos más importantes de nuestro país.

1 En el presente artículo se considera que los contratos con entrega inmediata, denominados “disponible/contractual”, comprenden aquellos cuya fecha de entrega se pacta dentro de los 31 días posteriores a la concertación del negocio; mientras que, los contratos con entrega diferida, o “forward”, refieren a las operaciones en las que la mercadería se descarga a partir de que haya transcurrido un mes desde la fecha de concertación.

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal