El peligro silencioso en el plato: por qué la carne de jabalí salvaje exige controles sanitarios estrictos

El peligro silencioso en el plato: por qué la carne de jabalí salvaje exige controles sanitarios estrictos

 

La sobrepoblación incontrolable de jabalíes en el país enciende las alarmas de los profesionales de la salud animal. El médico veterinario Diego Pigueiras advierte sobre los riesgos de consumir su carne sin análisis previos de triquina y explica por qué la caza furtiva representa una amenaza real.

 

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 29 julio (PR/26)–A diferencia del cerdo doméstico, el jabalí salvaje posee una resistencia fisonómica extraordinaria que le permite adaptarse y prosperar en casi cualquier medio ambiente. Al ser un depredador oportunista y carroñero, consume todo lo que encuentra a su paso sin ningún tipo de restricción ni control de origen.

 

 

Esta alimentación sin límites convierte a la especie en un vector natural de graves afecciones sanitarias para las personas. Los ejemplares más grandes pueden alcanzar fácilmente entre 250 y 300 kilos, acumulando a lo largo de sus vidas patógenos peligrosos como la tuberculosis y la parasitosis por triquina.

 

La garantía de la carne inspeccionada y el análisis obligatorio

 

Frente a este escenario, el médico veterinario Diego Pigueiras remarca que la única garantía de seguridad sanitaria proviene de la carne procesada formalmente en un frigorífico habilitado. Sin embargo, en el caso de las presas de caza, el panorama depende exclusivamente de la responsabilidad individual.

 

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Los focos de infección detectados hasta la fecha han salido a la luz gracias a los análisis de triquinosis que los propios cazadores envían a los laboratorios. Realizar estos estudios digestivos de manera sistemática es el único camino efectivo para evitar cuadros graves de intoxicación humana.

 

Superpoblación sin freno y avance sobre las rutas

 

Al tratarse de una especie introducida en el ecosistema local, el jabalí carece de depredadores naturales específicos, con la contada excepción de algún puma ocasional. Esta ventaja biológica los vuelve altamente prolíficos y genera una superpoblación incontrolable que ya se extiende por todo el territorio.

 

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En la región bonaerense, su presencia es histórica en la zona costera y en distritos como Marisol, Coronel Dorrego y Coronel Pringles. Cada vez es más habitual ver cómo cruzan las calzadas asfálticas, por lo que los especialistas sugieren extremar precauciones viales y mantener a estos animales alejados de las viviendas.

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: www.lu24.com.ar/jabalies-la-mirada-profesional-de-diego-pigueiras
La creciente amenaza de los jabalíes en Santa Catarina, Brasil

La creciente amenaza de los jabalíes en Santa Catarina, Brasil

La proliferación descontrolada de jabalíes en el estado de Santa Catarina se convirtió en una grave amenaza para el agronegocio, la biodiversidad y la seguridad sanitaria. Productores y autoridades exigen medidas urgentes y la desburocratización del control poblacional para evitar pérdidas incalculables.

 

 

 

 

Santa Catarina, Brasil, lunes 20 julio (PR/26) —Durante 2025 hubo una reducción de 650.000 jabalíes en Brasil. La proliferación incontrolada de jabalíes se ha convertido en una de las plagas más graves que afectan al agronegocio en Santa Catarina y otros estados de la federación.

Desde principios de este siglo, los jabalíes han destruido propiedades, dañado recursos biológicos, amenazado la fauna nativa y expuesto a trabajadores al riesgo de muerte.

Son frecuentes los reportes de personas acorraladas o perseguidas y de perros muertos durante las operaciones de control. Los machos adultos pueden alcanzar los 200 kilogramos y atacan ferozmente cuando se sienten amenazados.

José Zeferino Pedrozo, Presidente de la Federación de Agricultura y Ganadería del Estado de SC

 

Se estima que más de 200.000 jabalíes se encuentran distribuidos en 236 municipios, lo que representa aproximadamente el 80% del total en Santa Catarina. La incidencia es mayor en las regiones de Serra, Centro-Oeste y Oeste, con una fuerte presencia en Lages, Campos Novos, Capão Alto, São Joaquim, Campo Belo do Sul, Água Doce, Bom Jardim da Serra y en los alrededores del Parque Nacional de las Araucárias, entre Ponte Serrada y Passos Maia.

Ante la escasez de alimento en los bosques, manadas de hasta 50 animales invaden propiedades, ciudades y carreteras.

Los daños afectan a cultivos de maíz, frijol, soja y trigo, pastos, hortalizas y granjas avícolas y porcinas.

En una sola noche, varias hectáreas pueden quedar devastadas. La rápida reproducción agrava la situación: las hembras tienen, en promedio, dos camas al año, con aproximadamente ocho lechones cada una.

Al carecer de depredadores naturales y con una gran capacidad de adaptación, esta especie exótica invasora también se cruza con cerdos domésticos, formando los llamados híbridos jabalí-cerdo, lo que complica aún más su control.

La amenaza sanitaria exige la máxima atención. Los jabalíes pueden transmitir la peste porcina africana, la peste porcina clásica y la fiebre aftosa. Santa

Catarina ocupa solo el 1,12% del territorio nacional, pero lidera la producción y exportación de carne de cerdo brasileña, es el segundo mayor productor de pollos y el tercero de leche.

Desde 2007, cuenta con reconocimiento internacional como zona libre de fiebre aftosa sin vacunación y también está libre de peste porcina clásica. La contaminación de las granjas comerciales causaría pérdidas incalculables a los productores, las agroempresas y la economía estatal.

Entre 2019 y 2024, se sacrificaron más de 120.000 jabalíes en Santa Catarina, sin que se lograra una reducción suficiente de la población estimada. El control es legal e indispensable, pero depende de controladores registrados, equipos capacitados y normas aplicables.

La escasez de profesionales, la burocracia y el peligro de las operaciones disuaden a muchos productores, quienes recurren a la Policía Militar Ambiental.

El Instituto Ambiental mantiene acciones en los parques estatales Fritz Plaumann y Araucárias. Asociaciones, productores, el Gobierno del Estado y la Asamblea Legislativa debaten la mejora de los procedimientos, mientras que el IBAMA (Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables) y el Ministerio de Agricultura realizan investigaciones y monitoreos a nivel nacional.

La Ley Estatal N° 18.817/2023, sancionada por el Gobernador Jorginho Mello, autorizó el control poblacional y el manejo sostenible de Sus scrofa y sus híbridos. Santa Catarina ha dado un paso necesario.

Ahora le corresponde a la Cámara de Diputados impulsar normas generales que reconozcan la gravedad de la plaga y permitan a los estados adoptar medidas compatibles con sus realidades. La Unión debe establecer directrices, sin obstaculizar respuestas locales rápidas y efectivas.

FAESC (Federación de Agricultura y Ganadería de Santa Catarina) aboga por la desburocratización responsable de la gestión, el fortalecimiento de los equipos autorizados y la unión entre las autoridades públicas y el sector productivo.

Este problema no se limita al sector agropecuario. Se trata de proteger vidas, bienes, biodiversidad, salud pública, seguridad sanitaria y estabilidad económica. El problema está llegando a un punto crítico y exige medidas inmediatas.

 

 

Foto 01 – José Zeferino Pedrozo, Presidente de la Federación de Agricultura y Ganadería del Estado de SC (Faesc) y del Servicio Nacional de Aprendizaje Rural (Senar/SC) Fuente ALESC.

 

Gerardo Grosso, c orresponsal en Brasil de Primicias Rurales
Picudo rojo de las palmeras: el SENASA estrena un geoportal con toda la información sobre esta plaga

Picudo rojo de las palmeras: el SENASA estrena un geoportal con toda la información sobre esta plaga

 

El organismo nacional puso en marcha una plataforma digital que reúne mapas, normativa y fichas técnicas sobre el Rhynchophorus ferrugineus, una plaga cuarentenaria que ataca palmeras en distintas partes del mundo y que, por ahora, se mantiene ausente en gran parte de la Argentina.

 

 

 

 

 

Buenos Aires 19 julio (PR/26)–El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) decidió abrir un espacio propio dentro de su geoportal para que cualquier persona pueda consultar, de manera clara y confiable, todo lo relacionado con el picudo rojo de las palmeras.

 

 

La idea es simple pero importante: reunir en un solo lugar información que antes estaba dispersa. Así, quien quiera saber más sobre esta plaga no tiene que buscar en varios sitios, sino que encuentra todo en un único acceso oficial y actualizado.

Dentro de la plataforma pueden encontrarse mapas de distribución geográfica, fichas técnicas, normativa vigente, registros de las acciones que el organismo ya llevó adelante en el territorio y materiales pensados para difundir y concientizar sobre el tema.

 

Una plaga que preocupa por su capacidad de daño

 

El picudo rojo de las palmeras, conocido científicamente como Rhynchophorus ferrugineus, es un insecto que puede provocar daños severos en palmeras naturales y también en ejemplares de gran valor histórico y ornamental, algo que ya viene sucediendo en distintas regiones del mundo.

 

 

Justamente por su capacidad de dispersión y el impacto que puede generar, el SENASA insiste en la importancia de recurrir siempre a fuentes oficiales a la hora de informarse sobre su situación, sus características y las formas de prevenirlo.

En la Argentina, la plaga fue detectada en enero en la isla Martín García, aunque se la sigue considerando ausente en el resto del territorio nacional. Ese antecedente es, precisamente, uno de los motivos que impulsó al organismo a reforzar la comunicación sobre el tema.

 

Qué hacer ante una sospecha

 

Si alguien detecta señales que podrían indicar la presencia de esta plaga en el país, el SENASA pide que se lo comunique de inmediato a través de sus canales oficiales.

 

Picudo rojo en tomate: ¿plaga o comportamiento oportunista?

 

Se puede escribir al correo dief@senasa.gob.ar o completar el formulario habilitado para la comunicación de plagas ausentes en la Argentina, disponible en el sitio SINAVIMO. La rapidez en el aviso es clave para actuar a tiempo y evitar que la plaga avance.

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: senasa

 

 

Isla Martín García: Continúan las acciones para el control del picudo rojo de las palmeras

Isla Martín García: Continúan las acciones para el control del picudo rojo de las palmeras

En pos de contener y controlar el foco detectado, el SENASA junto con la Provincia de Buenos Aires y el apoyo de la FAO, erradican palmeras afectadas por la plaga.

Buenos Aires, jueves 7 mayo (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) continúa con las acciones de prevención y control del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en la Isla Martín García, Provincia de Buenos Aires, donde a través de su Resolución 133/2026 declaró la emergencia fitosanitaria ante la presencia de la plaga a comienzos de este año.

Durante esta semana se inició un operativo de remoción intensiva de palmeras afectadas, priorizando aquellas de mayor porte y cuya ubicación significaba un riesgo para la población, tendido eléctrico y construcciones, por lo que se requirió de personal profesional que realice acciones de trepa y derribos dirigidos.

En este contexto, la erradicación de las palmeras afectadas resulta fundamental tanto para contener el foco de infestación como para proteger la seguridad de los habitantes.

 

 

En tal sentido, para reforzar las capacidades de reconocimiento de la plaga y la implementación de acciones de control, se convocó a técnicos del SENASA de distintas zonas del país, que colaboraron en las tareas de campo mientras se capacitaban.

Asimismo, en el marco de las medidas de prevención, técnicos del Organismo realizaron en el municipio de San Fernando una capacitación sobre la temática, con el objetivo de profundizar las tareas de preparación y respuesta, ante una incursión de la plaga en continente.

 

 

Las actividades descriptas fueron coordinadas por el SENASA, en articulación con la Dirección Provincial de Islas, los ministerios de Ambiente y de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires; junto con el apoyo y acompañamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El picudo rojo de las palmeras es considerado una de las plagas más destructivas para estas especies a nivel mundial, afectando a más de 35 tipos de palmeras. En este contexto, el apoyo de la FAO resulta clave, tanto para el fortalecimiento de las capacidades técnicas como para la implementación de medidas de control en territorio.

 

 

Las tareas que se desarrollan en la Isla forman parte del plan de contingencia que se ejecuta en la zona, que busca reducir el riesgo de dispersión de la plaga, además de resguardar el patrimonio vegetal.

Se sospecha que el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) llegó a la Isla Martín García principalmente a través de la dispersión natural (vuelo) o vía acuática desde Uruguay.
Factores clave de su llegada
  • Proximidad geográfica: La isla se encuentra a solo 3,3 kilómetros de la costa uruguaya. Dado que este insecto tiene una capacidad de vuelo que oscila entre los 3 y 8 kilómetros (y hasta 20 km en condiciones de laboratorio), pudo haber cruzado el río volando en busca de nuevas palmeras.
  • Vía acuática: Expertos sugieren que también pudo haber ingresado arrastrado por el agua, posiblemente oculto en restos de vegetación o troncos de palmeras que flotaron hasta la isla.
  • Detección: Su presencia fue confirmada oficialmente por el Senasa en enero de 2026, tras detectarse daños en ejemplares de Palmera Canaria (Phoenix canariensis).

 

Primicias Rurales

Fuente: SENASA/IA

 

Tucumán: Acciones de prevención ante posible presencia de caracol gigante africano

Tucumán: Acciones de prevención ante posible presencia de caracol gigante africano

El SENASA analiza muestras luego de una comunicación recibida por posible aparición de la plaga al sur de la capital provincial.
Buenos Aires, domingo 19 abril (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) recibió una notificación sobre la posible presencia del caracol gigante africano (Lissachatina fulica) en un domicilio particular ubicado en la zona Sur de San Miguel de Tucumán, en el barrio de Ciudadela.

El aviso fue realizado por la Fundación Miguel Lillo y ante esta situación, personal del SENASA tomó una muestra que fue remitida al laboratorio oficial para su análisis.

Preventivamente el organismo sanitario nacional convocó a un encuentro en el que participaron investigadores del Instituto Miguel Lillo, representantes del Municipio de San Miguel de Tucumán y del Sistema Provincial de Salud (SIPROSA), donde se evaluó el estado de situación y las acciones a seguir en caso de que se confirme la presencia de la plaga.

Originario de África, este molusco terrestre es considerado una plaga global por su capacidad de adaptación, su rápida reproducción y su voracidad. Su presencia en el territorio tucumano plantea un riesgo concreto para una de las economías regionales más importantes del país.

Una amenaza silenciosa pero devastadora

El principal problema radica en su dieta. El caracol gigante africano es una especie polífaga: puede alimentarse de más de 200 tipos de plantas, incluyendo frutas, verduras, cultivos industriales y especies ornamentales. Esta amplitud lo convierte en un depredador difícil de controlar.

Productores locales advierten que, en caso de proliferación, podría afectar seriamente cultivos clave, generando pérdidas económicas significativas en cortos períodos de tiempo.

Reproducción fuera de control

A diferencia de otras especies, este caracol tiene una capacidad reproductiva extraordinaria. Un solo ejemplar puede poner hasta 10.000 huevos al año. Esta característica le permite colonizar rápidamente grandes extensiones, especialmente en ambientes húmedos y cálidos como los del norte argentino.

Sin depredadores naturales en la región, su expansión puede volverse exponencial.

Riesgos sanitarios

Más allá del daño agrícola, el caracol gigante africano representa un riesgo para la salud humana. Su baba puede transportar parásitos capaces de provocar enfermedades si entran en contacto con alimentos mal higienizados.

Esto no solo afecta la seguridad alimentaria, sino también la comercialización de productos, ya que la contaminación puede inutilizar cosechas enteras.

Impacto ambiental
La presencia de esta especie también altera los ecosistemas locales. Al competir con especies nativas, puede desplazarlas y modificar el equilibrio natural, generando efectos en cadena difíciles de revertir.

¿Cómo reconocer al caracol gigante africano?

Se trata de un molusco terrestre de gran tamaño, que puede alcanzar hasta 20 cm de largo y 10 cm de ancho.

Color: castaño o marrón, con bandas longitudinales claras y oscuras irregulares.

Forma: cónica, con un corte en la base de la columna.

Caparazón: el borde de la apertura es filoso, perceptible al tacto.

 

 

Recomendaciones:

-No tocar los caracoles.

-Evitar el contacto con la baba del caracol Lissachatina fulica, especialmente con ojos, nariz y boca.

-Lavar con abundante agua potable las verduras que se consumen.

-En caso de tocar un caracol, lavarse inmediatamente las manos con abundante agua y jabón desinfectante.

-También hacerlo luego de tocar las superficies que puedan haber estado en contacto con la baba de caracol.

-No comer caracoles.

-No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.

-No utilizar venenos contra el caracol, ya que pueden afectar a niños, mascotas o fauna nativa.

-Eliminar del jardín restos de madera, materiales de construcción, tejas o cualquier elemento que pueda ser utilizado como refugio por el caracol.

-En caso de ser necesario, eliminar los caracoles utilizando guantes descartables para tomarlos, aplastarlos o tratarlos con sal común de cocina de forma que queden totalmente cubiertos y luego enterrarlos.

-No permitir que los niños participen de la captura y eliminación de los caracoles.

-No trasladar caracoles hacia otras zonas, ya que hay lugares que se encuentran libres de esta plaga.

-Tener precaución al trasladar plantas u otros elementos del hogar donde los caracoles o sus huevos podrían alojarse.

Primicias Rurales

Fuente: SENASA/La Gaceta