¿No le sueltan la mano? Bullrich dijo que Adorni tiene que presentar su declaración de bienes de forma “inmediata”

¿No le sueltan la mano? Bullrich dijo que Adorni tiene que presentar su declaración de bienes de forma “inmediata”

Mientras que el presidente Javier Milei respaldó públicamente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, remarcando que no dejará su cargo y culpó al kirchnerismo por las acusaciones que tiene en su contra.

 

Patricia Bullrich.
(Foto: Archivo NA)

 

Buenos Aires, miércoles 6 mayo (PR/26) – La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, sostuvo este miércoles que el jefe de Gabiente, Manuel Adorni, tiene que presentar su declaración jurada “de manera inmediata” porque sino “el proyecto sufre”, mientras que admitió que quiere “representar a los porteños”, aunque aclaró que no necesariamente desea hacerlo como jefa de Gobierno porteño, en medio de las versiones de su intención de suceder a Jorge Macri.

“Voy a estar donde quiera el presidente Milei. Los senadores son representantes de su pueblo. Quiero representar a los porteños. Si soy jefa de Gobierno porteño o no, no importa”, sostuvo la ex ministra de Seguridad en declaraciones al canal A24.

Sobre el caso Adorni, Bullrich dijo que que el funcionario tiene que presentar su declaración de ingresos y que debe hacerlo de forma “contundente y rápida porque sino el proyecto sufre, eso es lo más importante”.

 

¿Bullrich apura la salida de Adorni?

“(Adorni) Tiene que hacer el esfuerzo para que esto se termine lo antes posible”, agregó sobre el ministro coordinador. “Porque nosotros queremos discutir los temas que nos van a traer inversiones”, argumentó.

“Estirar esto es algo que no tiene sentido, ya se abrió el plazo para la presentación de la declaración jurada de bienes”, insistió.

Por otro lado, Bullrich negó tensiones con la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, sobre una autonomía demasiado grande que ejercería la senadora, que le molestaría a la hermana del mandatario. Al respecto, Bullrich recordó que Karina Milei le dio “un like” a su último video en sus redes sociales.

En tanto, el presidente salió públicamente a respaldar a Adorni:

Al ser consultado en una entrevista en la señal de noticias La Nación+ sobre el futuro de Adorni, Milei sentenció: “Ni en pedo se va». 

«O sea, estoy perfectamente tranquilo que Adorni es una persona honesta y es un hombre de bien. Y que, digamos, entiendo la carnicería mediática, los números mal hechos con mala intención…”, completó el Presidente.

 

Fuente:  #AgenciaNA

Primicias Rurales

La imagen digital de Milei en declive: el desgaste del entorno y el avance de figuras opositoras

La imagen digital de Milei en declive: el desgaste del entorno y el avance de figuras opositoras

Un informe de la consultora Ad Hoc revela que la negatividad sobre el Presidente se consolidó durante abril, impulsada por un efecto «boomerang» en su comunicación. Milei salió al cruce de versiones sobre la salida de Adorni.

 

El presidente Javier Milei en el palco central de Diputados. Agencia NA (Claudio Fanchi)

 

Buenos Aires, miércoles 6 mayo (PR/26) – La imagen digital del presidente Javier Milei cerró el mes de abril con una profundización de su sesgo negativo, consolidando una tendencia de desgaste que afecta no sólo al mandatario sino también a figuras centrales de su entorno, como la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

De acuerdo con el último informe de la consultora Ad Hoc, especializado en conversaciones digitales, el ecosistema de redes sociales refleja un escenario de creciente hostilidad para el oficialismo. Los datos indican que la negatividad se ha estabilizado en niveles altos, superando la capacidad de las comunidades libertarias para revertir el clima de opinión, incluso en plataformas donde antes dominaban con comodidad.

 

Efecto «boomerang» y desgaste del entorno

El reporte destaca que la estrategia de instalar «la moral como política de Estado» terminó funcionando como un «boomerang» durante abril. El impacto de las contradicciones percibidas por los usuarios digitales, sumado a temas sensibles de la agenda económica, erosionó la imagen de los principales comunicadores del Gobierno.

En el caso de Karina Milei y Manuel Adorni, el informe señala que su alta exposición en temas polémicos -como las repercusiones por el caso LIBRA y la sospechas de enriquecimiento ilícito- ha traccionado negatividad hacia la figura presidencial.

La conversación digital ya no se concentra únicamente en la gestión, sino que se ha desplazado hacia un fuerte cuestionamiento de las formas y la coherencia del núcleo duro de la Casa Rosada.

 

Pérdida de control en el ecosistema libertario

Un dato relevante del análisis de Ad Hoc es la pérdida de protagonismo de los encuadres oficiales en temas que históricamente fueron el fuerte de la comunidad libertaria.

Durante abril, la narrativa gubernamental sobre hitos políticos y sociales no logró imponerse, dejando espacio para que las críticas de sectores opositores y el descontento de usuarios independientes ganaran volumen.

El informe concluye que el Gobierno enfrenta el desafío de una «crisis de confianza» digital. El malestar por la situación económica y el desgaste de los voceros oficiales han configurado un escenario donde el «veranito» de aprobación en redes parece haber llegado a su fin, marcando una etapa de mayor resistencia para la comunicación directa que caracteriza a la administración de Milei.

 

Los opositores

En contraste con la situación del oficialismo, el informe también analizó el posicionamiento de figuras de la oposición y otros actores con fuerte impacto en la conversación pública, destacando los casos de Axel Kicillof y Dante Gebel.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires ha logrado capitalizar parte del descontento digital, consolidándose como el principal polo de atracción para la narrativa opositora.

 

Según el estudio, su imagen ha mostrado una resiliencia notable, logrando que sus intervenciones en redes sociales resuenen con mayor efectividad entre los sectores críticos a la gestión nacional.

La polarización directa con el presidente Milei parece fortalecer su núcleo de apoyo, permitiéndole mantener una identidad digital clara en un contexto de alta fragmentación política.

Por otro lado, la irrupción de figuras ajenas a la política tradicional, como Gebel, ha introducido un nuevo matiz en la agenda digital de abril. El reporte señala que Gebel mantiene niveles de positividad significativamente más altos que los dirigentes políticos, apoyado en un discurso centrado en valores y liderazgo que logra perforar la burbuja de la «grieta».

 

 

Su capacidad para generar interacciones orgánicas y transversales lo posiciona como un actor relevante que, sin pertenecer al esquema partidario, influye en el clima de opinión al ofrecer una alternativa discursiva a la confrontación constante que domina el ecosistema de redes en Argentina.

Milei salió al cruce de versiones sobre la salida de Adorni

El Presidente en redes sociales desmintió que Pablo Quirno reemplace al jefe de Gabinete.

 

 

 

Con una situación judicial sobre presunto enriquecimiento ilícito que suma novedades semana a semana, Manuel Adorni, el jefe de Gabenete, sigue contando con el total respaldo de Javier Milei. 

El Presidente, este miércoles, volvió a ratificarlo en el cargo y dar por tierra versiones de recambio en el área que coordina ministerios, con muchas críticas al periodismo.

A través de su red social predilecta, X, el jefe de Estado se hizo eco de una versión que dio cuenta que Luis “Toto” Caputo, ministro de Economía, pidió que el canciller Pablo Quirno ocupe el puesto del ministro coordinador.

Milei respondió: “Otra pelotudez atómica de las basuras inmundas (95) que se llaman periodistas”, dijo en primer término. Luego, remarcó desde la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos: “He pasado un montón de horas con TOTO y Pablo en el avión. Hablamos de todos los temas y ni de un modo tangencial se sugirió algo así. Imagino que se basaron en la estupidez que tiró algún imbécil”.

 

Primicias Rurales

Fuente: #AgenciaNA

Sesión en Diputados: La Libertad Avanza y aliados se encaminan a aprobar la reforma de la Ley de Glaciares

Sesión en Diputados: La Libertad Avanza y aliados se encaminan a aprobar la reforma de la Ley de Glaciares

El oficialismo tiene los votos necesarios. La oposición no pudo imponer distintas mociones de apartamiento de reglamento.

 

Diputados. Foto: NA/Damián Dopacio

Buenos Aires, miércoles 8 abril (PR/26) — En medio de una sesión tensa en la Cámara de Diputados y protestas en las adyacencias del Congreso, La Libertad Avanza y sus bloques aliados se encaminan a convertir en ley la reforma pro minera a la Ley de Glaciares.

Propios y ajenos estiman que los mismos diputados que dieron quórum al inicio de la sesión levantarán la mano para aprobar la iniciativa con media sanción del Senado, que flexibiliza las condiciones para desarrollar explotaciones de recursos en zonas periglaciares.

Quienes habilitaron la sesión fueron los diputados de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan), algunos monobloques e incluso varios diputados de Provincias Unidas (Alejandra Torres, Jorge Rizzotti, Ignacio Garcia Aresca, Gabriela Scaglia, José Nuñez, y Sergio Cappozzi).

 

En el inicio de la sesión, la diputada nacional del Frente de Izquierda Romina del Plá y su par de Unión por la Patria, Lorena Pokoik, fracasaron en su intento por incorporar al temario sendos proyectos para repudiar la decisión del Gobierno de quitar las acreditaciones a varios medios de prensa, a quienes acusan de participar de una campaña de desprestigio financiada por Rusia.

Posteriormente, el diputado de Unión por la Patria Eduardo Valdes planteó otra moción de apartamiento de reglamento para que se trataran los proyectos de resolución que apuntan a que Argentina se mantenga neutral en la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, pero la iniciativa no obtuvo el respaldo suficiente en términos de votos.

Seguidamente, a través de una moción de apartamiento de reglamento, la diputada nacional de Unión por la Patria Paula Penacca planteó la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien es investigado en la Justicia por posible enriquecimiento ilícito y defraudación al Estado, pero no alcanzó la mayoría de votos requerida.

Entre los votos negativos que salieron al rescate del jefe de Gabinete se anotaron los del PRO y la UCR.

Además, la oposición -a través de una moción presentada por Maximiliano Ferraro- sometió a votación una moción de apartamiento de reglamento para incorporar al tratamiento del orden del día los tres proyectos de ley vinculados al caso Libra, dos de los cuales apuntaban a citar al Congreso a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, pero no alcanzó una mayoría suficiente.

Debate por la Ley de Glaciares

Como miembro informante del dictamen de mayoría, el presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Medio Ambiente, José Peluc (La Libertad Avanza) destacó “la audiencia pública histórica” que se realizó entre el 25 y el 26 de marzo, con la participación de cientos de expositores, la mayoría de ellos con posturas en contra de la iniciativa del Gobierno y las provincias mineras.

El sanjuanino se ganó el abucheo de la parcialidad opositora, que viene pidiendo la nulidad de la audiencia por su formato restrictivo en términos de participación abierta, y viene advirtiendo acerca de la judicialización de la reforma a la Ley de Glaciares.

Por su parte, el otro miembro informante, Nicolás Mayoraz (LLA), quien preside la Comisión de Asuntos Constitucionales, despotricó contra los opositores que impugnan la audiencia.

“Los malintencionados e ignorantes cuestionaron el procedimiento por pretender algo ilusorio que 100 mil personas fueran escuchadas en forma sincrónica, lo que era materialmente imposible”, fustigó.

El santafesino ponderó que la modificación propuesta “viene con claridad meridiana del Senado” y apunta a “aclarar conceptos” sin alterar “el paradigma de protección de los glaciares”.

“Queda desmentido que esta reforma afecta el principio de no regresión y le damos la posibilidad a las provincias de hacer estudios de segundo y tercer nivel a las provincias que el IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) hoy no tiene”.

“Con la modificación a la Ley de Glaciares estamos logrando la armonización porque el IANIGLA no se debilita y el principio es que todos los cuerpos inventariados no se tocan salvo prueba en contrario”, explicó.

Fuente: #AgenciaNA 

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El Gobierno pretende sancionar la Ley de Glaciares esta semana

El Gobierno pretende sancionar la Ley de Glaciares esta semana

El bloque libertario, junto a sus aliados en Diputados, impulsarán la aprobación de la reforma y así convertirla en ley antes del viernes.

Buenos Aires, lunes 6 abril  (PR/26) – El Gobierno Nacional tiene como objetivo, este martes, aprobar la reforma sobre la Ley de Glaciares y que, desde el bloque libertario en Diputados junto con las fuerzas dialoguistas, lograr sancionarla antes del viernes10.

De acuerdo a la información a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas, La Libertad Avanza (LLA) considera contar con los votos necesarios para aprobar dicha modificación e impulsar inversiones mineras, sobre todo en lo que respecta a las zonas de cobre litio.

Este martes a las 14hs. en la Cámara baja, se convocó a una reunión de comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, encabezada por José Peluc, y de Asuntos Constitucionales comandada por Nicolás Mayoraz, para dictaminar el proyecto de la reforma y preparar el escenario para la sanción de la sesión programada para el miércoles 8.

También habrá una reunión informativa con exposición de invitados, entre los que se encuentran gobernadores de varias provincias interesadas en el tema, y luego se pasar a la firma de los dictámenes.

Esta reunión de comisión se hará luego de haber realizado, durante el mes pasado, las Audiencias Públicas donde expusieron alrededor de 200 oradores en forma presencial otros 200 en forma virtual de los 100.000 inscriptos, situación que fue repudiada por organizaciones ambientalistas y bloques opositores.

Están en peligro las reservas de agua del país, es el principal argumento de los opositores.

 

 

Fuente: #AgenciaNA

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La revolución ética de Milei: del sermón moral al prontuario en cuotas

La revolución ética de Milei: del sermón moral al prontuario en cuotas

A semanas del fuerte discurso ético de Javier Milei ante el Congreso, el «caso LIBRA» y las inconsistencias patrimoniales en el entorno oficialista ponen en jaque la promesa de excepcionalidad libertaria. Entre el ajuste económico y el desgaste judicial, el Gobierno enfrenta el desafío de no terminar pareciéndose a la «casta» que juró combatir.

Por: Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.Ex Titular de la Catedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.Autor de varios libros y Publicaciones. Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

Buenos Aires, lunes 30 marzo (PR/26) — El 1 de marzo, Javier Milei decidió que no bastaba con gobernar: había que predicar. Subió al Congreso no como jefe de Estado sino como apóstol de una nueva moral pública. Durante noventa minutos desplegó una catequesis libertaria donde la economía y la ética eran indistinguibles, donde el mercado no solo asignaba recursos sino también virtudes. Citó a Ulpiano, habló de justicia como si fuera una función matemática y prometió una Argentina donde hacer lo correcto sería, finalmente, rentable.

Era un discurso ambicioso. También era, visto en perspectiva, un acto de riesgo.

En efecto, cuando un presidente decide elevar la vara moral de su gobierno, deja de competir contra sus adversarios y empieza a competir contra sus propios hechos. Tres semanas después, esa revolución ética ya no se mide en promesas sino en inconsistencias.

El caso LIBRA dejó de ser una incomodidad marginal para convertirse en un problema estructural. No por su espectacularidad —Argentina tiene tolerancia alta al escándalo— sino por su densidad. Llamadas en momentos críticos. Documentos que aparecen después de haber sido negados. Transferencias sugeridas, borradores sospechosamente oportunos, reuniones que no figuran pero que ocurrieron. No es un escándalo limpio. Es peor: es un escándalo viscoso.

El Gobierno ensayó todas las respuestas previsibles. Primero, la negación. Después, la minimización. Finalmente, la estrategia más sofisticada: la saturación. Convertir el caso en una nube de información tan espesa que resulte imposible distinguir qué es central y qué es accesorio. Y en ese barro, apostar al desgaste.

Pero hay un problema con esa táctica: funciona cuando hay un solo frente abierto. No cuando los frentes empiezan a acumularse. Si bien LIBRA se estira en los tiempos judiciales, aparece otra dimensión del problema: la cotidiana. La que no necesita millones de dólares ni operaciones internacionales. La que alcanza con una declaración jurada incompleta y un vuelo mal explicado.

Ahí entra Manuel Adorni, convertido en mucho más que un vocero. Su evolución política es, en sí misma, un síntoma: de cara mediática a engranaje central. Y en ese salto, también cambian las exigencias.

Las propiedades que no aparecen, los gastos que no cierran, los vínculos comerciales que rozan —o cruzan— zonas de conflicto de intereses. Nada de esto sería extraordinario en otro gobierno. Ese es, precisamente, el problema. Porque este no era “otro gobierno”.

La promesa fundacional del mileísmo no era solo eficiencia. Era excepcionalidad. No venían a administrar mejor el mismo sistema: venían a romperlo. A reemplazar la lógica de la política tradicional por una ética distinta, superior, inmune a las tentaciones del poder.

Dos años después, la anomalía no es la corrupción. Es la normalización. El oficialismo insiste en que todo es parte de una operación. Y, como toda buena narrativa política, tiene algo de cierto: siempre hay operaciones. Pero también hay hechos. Y cuando los hechos empiezan a repetirse, dejan de ser excepciones y pasan a ser patrón.

El caso LIBRA, las inconsistencias patrimoniales, los vuelos financiados por terceros, las consultoras vinculadas al Estado. Cada elemento por separado puede explicarse, relativizarse o incluso desmentirse. El problema es la suma. La política no se define por un dato. Se define por la tendencia. Y la tendencia empieza a ser incómoda.

En paralelo, la Justicia avanza con una parsimonia que ya no sorprende, pero sí condiciona. El fiscal Eduardo Taiano parece moverse en otra temporalidad, una donde los meses no pesan y los expedientes no urgen. La lentitud no es nueva, pero en este contexto adquiere otra lectura: no es solo ineficiencia, es funcionalidad. Cada día que pasa sin definiciones es un día ganado para el Gobierno. El mileísmo, que llegó denunciando la connivencia entre política y Justicia, empieza a beneficiarse de ella. No necesariamente por diseño, pero sí por resultado.

Mientras tanto, la economía —ese territorio donde Milei se sentía invencible— empieza a mostrar fisuras. El rebote inicial ya quedó atrás y lo que emerge es algo más complejo: una estabilización frágil, sostenida más por ajuste que por crecimiento. El cierre de empresas dejó de ser un dato aislado para convertirse en un goteo constante. El consumo no reacciona. El salario real sigue corriendo detrás de los precios. Y la famosa promesa de prosperidad futura empieza a chocar con la paciencia presente.Milei lo dijo sin rodeos: hay sectores que van a desaparecer.El problema es que esos sectores tienen nombre, trabajadores y votos.Dicho de otro modo, la “destrucción creativa” funciona mejor en los libros que en las encuestas.Y las encuestas, lentamente, empiezan a registrar ese cambio de clima. No hay un derrumbe, pero sí un desgaste. No hay rechazo masivo, pero sí dudas crecientes. La imagen positiva deja de ser un activo automático y pasa a ser un capital en disputa.

En este contexto, el discurso moral del 1 de marzo empieza a adquirir un tono involuntariamente irónico. Cuanto más alto se coloca el estándar ético, más visibles se vuelven las desviaciones. Milei habló de “vivir honestamente, sin causar daño a nadie”. Una frase potente, casi universal. Pero gobernar implica algo más que formular principios: implica sostenerlos bajo presión.

¿Qué significa “no causar daño” cuando miles pierden su empleo en nombre del equilibrio fiscal? ¿Qué significa “dar a cada uno lo suyo” cuando hay sospechas de beneficios selectivos? ¿Qué significa “moral como política de Estado” cuando el propio Estado aparece envuelto en zonas grises? No son preguntas cómodas.Tampoco son preguntas ideológicas.Son preguntas de consistencia.

 

 

Milei no es un político tradicional. Su capital no está en la construcción territorial ni en la negociación parlamentaria. Está en la coherencia discursiva. En la idea de que, a diferencia de los demás, él cree en lo que dice. Por eso, cada contradicción pesa el doble.

El mileísmo puede tolerar errores económicos, incluso retrocesos tácticos. Lo que no puede permitirse es la sospecha de que, en el fondo, es igual a aquello que prometió destruir.

La casta no desapareció. Mutó. Adoptó un nuevo lenguaje, una nueva estética, una nueva justificación teórica. Pero en su funcionamiento empieza a parecerse demasiado a su versión anterior. La diferencia es que ahora se presenta como virtud.

La pureza, en política, es un estándar implacable. No admite matices. No tolera excepciones. No sobrevive al poder. Por eso, la revolución ética de Milei no se está derrumbando en un gran escándalo que la destruya de golpe. Se está desgastando en una serie de pequeñas inconsistencias que, acumuladas, la vacían de contenido. No es una caída. Es una dilución.

Milei todavía tiene tiempo. Tiene poder, tiene base social, tiene narrativa. Pero también tiene un desafío que no se resuelve con tweets ni con discursos: alinear lo que dice con lo que hace. Porque en política, a diferencia de la economía, no todo se ajusta.Hay cosas que, una vez que se pierden, no vuelven.Y la confianza es una de ellas.

Visto así, la revolución ética, si alguna vez existió fuera del discurso, empieza a parecerse cada vez más a una promesa que se ahogó antes de aprender a nadar.

 

Por: Sergio Marcelo Mammarelli

(Autor del libro La Reforma laboral que no fue, que se puede descargar en este portal) 

Primicias Rurales