Alerta en el campo: el conflicto en Medio Oriente ya encarece hasta un 11% los costos del agro argentino

Alerta en el campo: el conflicto en Medio Oriente ya encarece hasta un 11% los costos del agro argentino

Un informe de la Sociedad Rural Argentina (SRA) advierte que la escalada bélica internacional disparó los precios del gasoil y los fertilizantes nitrogenados. Con aumentos de hasta el 42% en insumos clave, el impacto se siente hoy en los fletes de la cosecha gruesa y proyecta una fuerte presión sobre la rentabilidad de la próxima campaña de trigo.

 

  • Logística: El aumento del gasoil (22% local) elevó los costos de flete entre un 6% y 7%.

  • Fertilizantes: La urea subió un 42% en el mercado interno, afectando directamente la inversión en nutrición de cultivos.

  • Impacto regional: Los establecimientos más alejados de los puertos (800-1100 km) sufren incrementos de hasta 5 USD por tonelada transportada.

  • Proyección: Se estima un costo adicional de 58 USD por hectárea para el trigo en la campaña 2026/27.

 

Un informe del Estudio Económico de la Sociedad Rural Argentina analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los costos de la producción agropecuaria local.
El conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026 en Medio Oriente generó un aumento significativo en los precios internacionales de la energía y de los fertilizantes nitrogenados. Estos movimientos ya están impactando en los costos de producción en Argentina, principalmente a través del encarecimiento del gasoil y del transporte.
Desde el inicio del conflicto y hasta el 25 de marzo:
  • El precio internacional del petróleo aumentó entre 42% y 50%.
  • El gasoil grado 2 en Argentina registró subas del orden del 22%.
  • La urea aumentó 36% en el mercado internacional.
  • La urea se incrementó cerca de 42% en el mercado local.
El principal canal de transmisión hacia el agro argentino es el energético, a través de su impacto sobre los costos de cosecha y transporte.
Impacto inmediato sobre la cosecha gruesa 2025/26
El aumento del gasoil afecta directamente dos componentes clave del costo productivo:
  • Labores de cosecha.
  • Transporte hacia los puertos.
En promedio, el gasoil impacta:
  • En el 15% del costo de cosecha.
  • En un tercio del costo del transporte automotor de cargas.
En este contexto, el incremento del 22% en el gasoil grado 2 implica:
  • Un aumento cercano al 3,3% en el costo de cosecha.
  • Un incremento estimado de entre 6% y 7% en los costos de flete agrícola.
Este constituye el principal impacto económico observable en la campaña en curso.
Impacto diferencial según distancia al puerto
El aumento del costo del transporte afecta de manera desigual a las distintas regiones productivas, siendo la distancia al puerto un factor determinante.
Para valores representativos de costo de flete:
Distancia
Costo pre-conflicto
(U$S/ton)
Costo actual
(U$S/ton)
Diferencia
(U$S/ton)
300 km
35
38
3
800 Km
61
65
4
1100 Km
70
75
5
De este modo, la distancia al puerto se consolida como el principal factor explicativo de la heterogeneidad del impacto regional.
Efecto del costo de transporte sobre el valor del grano recibido por el productor
El aumento del costo logístico incrementa la participación del transporte en el precio final recibido por el productor.
En establecimientos ubicados a 300 km del puerto:
  • La incidencia del flete en soja pasa de 11% a 12%.
  • La incidencia del flete en maíz pasa de 20% a 21%.
  • Este efecto es más pronunciado en cultivos de menor valor por tonelada, particularmente el maíz.
Impacto sobre fertilizantes
El segundo canal relevante de transmisión del conflicto es el aumento del precio internacional del gas, principal insumo en la producción de fertilizantes nitrogenados.
Desde el inicio del conflicto hasta el 25 de marzo pasado:
  • La urea aumentó más del 36% en el mercado internacional. En el mercado local el incremento alcanzó aproximadamente un 42%.
  • En contraste, los fertilizantes fosfatados registraron subas más moderadas: DAP: +4,6%, MAP: +1,5%.
De persistir el escenario internacional actual, los incrementos podrían profundizarse en los próximos meses.
Impacto esperado sobre la campaña fina 2026/27
En caso de mantenerse los niveles actuales de precios del gasoil y la urea, se estima que el costo de producción del trigo podría incrementarse:
  • 9,5% en establecimientos ubicados a 300 km del puerto.
  • 11% en establecimientos ubicados a 600 km del puerto.
En términos absolutos, esto representa aproximadamente:
  • 39 USD/ha adicionales por fertilización nitrogenada.
  • 19 USD/ha adicionales por aumento del gasoil y del transporte.
  • Total estimado: 58 USD/ha adicionales respecto del escenario previo al conflicto.
Perspectivas
La magnitud final del impacto dependerá de la duración del conflicto y de su coincidencia con el calendario de decisiones productivas.
Mientras que en la campaña en curso el efecto principal se concentra en los costos de cosecha y transporte, una prolongación del escenario actual podría trasladarse con mayor intensidad a la campaña fina 2026/27, principalmente a través del encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados.
En este contexto, el conflicto introduce presión sobre los costos agrícolas en Argentina a través de dos canales principales:
  • Aumento del gasoil y del transporte.
  • Aumento de los fertilizantes nitrogenados.
El impacto es mayor en establecimientos ubicados a mayor distancia de los puertos y en cultivos de menor valor por tonelada, particularmente el maíz y el trigo.
Estimamos que, con los aumentos expresados hasta el momento, el costo de producción para la cosecha fina 2026/27 (trigo) podría aumentar por esta causa entre un 9,5% y un 11% según la distancia a puerto que deba afrontar.
LEER INFORME AQUÍ

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Sociedad Rural Argentina

Precios internacionales de carne vacuna en alza, con el impulso de fundamentos propios

Precios internacionales de carne vacuna en alza, con el impulso de fundamentos propios

En un contexto internacional en el que se anticipa una posible presión alcista sobre los precios de los alimentos el mercado de las carnes, y particularmente el de la carne vacuna, parece adelantarse a estos movimientos impulsado por fundamentos propios.

Rosario, domingo 15 marzo (PR/26) — Si se analiza la evolución del Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), basado en una canasta de productos alimenticios comercializados internacionalmente, observamos que en febrero registró un promedio de 125,3 puntos.

A pesar de la mejora registrada en el último mes, el índice todavía se ubica 22% por debajo de los máximos alcanzados en marzo de 2022 (160,2 puntos), tras el inicio de la guerra en Ucrania, nivel que podría considerarse una referencia potencial hacia la cual podrían volver a escalar los precios en un escenario de suba sostenida de la energía.

 

 

Desde entonces, los precios de los lácteos registran bajas promedio del 20%, los cereales del 36%, los aceites del 31% y el azúcar del 27%.

En contraste, el Índice de Precios de las Carnes —que incluye carne vacuna, aviar, porcina y ovina— es el único que muestra un aumento durante ese mismo período, acumulando un aumento cercano al 8%.

Dentro del complejo cárnico, la carne vacuna y la carne ovina son las que registran los mayores incrementos, 12,5% y 33,5%, respectivamente. En el caso de la carne ovina, si bien el aumento es más pronunciado, su impacto sobre el consumo global es considerablemente menor en comparación con la carne vacuna.

De acuerdo con el último informe de la FAO, la firmeza en las cotizaciones internacionales de la carne vacuna responde principalmente al sólido nivel de demanda proveniente de China y Estados Unidos.

Esta dinámica sostiene los precios de exportación de los principales proveedores mundiales, especialmente Australia y Brasil, cuyas cotizaciones tienen una incidencia directa en la conformación del índice global de carnes.

 

 

Según las últimas proyecciones publicadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de carne vacuna se reduciría en cerca de 1 millón de toneladas durante 2026, reflejando principalmente el proceso de recomposición de stocks ganaderos en varios países productores.

Al mismo tiempo, la demanda internacional continuará expandiéndose, con un comercio global que superaría las 12 millones de toneladas, consolidando el crecimiento del mercado internacional.

Estados Unidos continuará desempeñando un rol clave en este escenario, ampliando su déficit comercial de carne vacuna. Recientes proyecciones del USDA indican que las importaciones estadounidenses podrían superar los 2,5 millones de toneladas en 2026, lo que representaría un incremento del 3,4% respecto de 2025.

No obstante, el ritmo de compras observado en el inicio del año muestra un crecimiento aún mayor, con datos acumulados para el primer bimestre que exceden en un 10% los registros del año pasado, dato que supera ampliamente el crecimiento proyectado para todo el año.

En el caso de China, si bien el esquema de cuotas de importación aplicado desde este año intenta moderar el ritmo de compras observado en los últimos años, hasta el momento los valores ofrecidos por los importadores continúan en ascenso, reflejando la firmeza de su demanda.

Aún sin datos oficiales de la Administración General de Aduanas sobre el volumen efectivamente ingresado en lo que va del año, las referencias de precios FOB para los principales cortes que China compra a Argentina —según datos de APEA— muestran subas cercanas al 40% interanual.

Una dinámica similar se observa en el mercado europeo. Si bien los volúmenes comercializados se mantienen relativamente estables, los precios continúan consolidando una tendencia alcista.

Actualmente, cortes de alto valor comercial como el Ramp & Loin o el bife ancho se negocian desde Argentina a valores FOB de entre USD 21.000 y USD 22.000 por tonelada, lo que implica subas superiores al 30% respecto de los valores registrados a igual fecha del año pasado.

En este escenario, una eventual suba en los precios del gas y del petróleo podría agregar presión adicional al mercado, principalmente a través del aumento de los costos logísticos y de transporte internacional.

No obstante, el impacto sobre el comercio de carne vacuna sería relativamente limitado desde el punto de vista de los flujos comerciales, dado el bajo peso que tienen los países involucrados en el conflicto dentro del mercado global.

 

Según estimaciones del USDA, en 2025 los países de Medio Oriente —entre ellos Israel, Irán, Irak, Siria, Egipto, Turquía, Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes— representaron menos del 5% de la demanda mundial de carne vacuna. A nivel global, esta participación resulta relativamente baja como para generar una disrupción significativa en el mercado internacional.

No obstante, para Argentina la región presenta una mayor relevancia. Destinos como Israel, Qatar y Emiratos Árabes Unidos concentran más del 7% de los embarques totales y cerca del 11% de las divisas generadas por exportaciones de carne vacuna.

 

 

Según datos del SENASA, en los dos primeros meses de 2026 los certificados de exportación de carne vacuna hacia Israel y otros países de Medio Oriente totalizaron unas 11.400 toneladas, equivalentes al 12,5% del total certificado.

En lo que va de marzo —ya con una escalada del conflicto en la región— la participación de estos mercados en las certificaciones se mantiene prácticamente sin cambios, lo que hasta el momento no evidencia señales de disrupción en el comercio.

Aun así, ante un eventual debilitamiento de la demanda proveniente de Medio Oriente, Argentina mantiene una posición sólida en tres de los principales destinos del comercio internacional de carne vacuna: China, Estados Unidos y la Unión Europea.

Estos mercados concentran más del 55% del comercio global y constituyen actualmente el eje central de la demanda internacional de carnes, lo que otorga a Argentina una base comercial sólida y equilibrada dentro del actual contexto geopolítico global.

Primicias Rurales

Fuente:  Rosgan

Petróleo por las nubes, urea por las estrellas y la billetera por los suelos

Petróleo por las nubes, urea por las estrellas y la billetera por los suelos

La escalada de conflictos internacionales vuelve a sacudir a los mercados de commodities: el petróleo se dispara, la urea sube con fuerza y en Argentina los productores enfrentan un nuevo desafío entre costos en alza, dólar estable y la planificación de la próxima campaña fina.
Por Sergio Juve |  Consultor Granario – Docente de AgroEducación
El petróleo Brent y WTI superan los US$90 por la escalada del conflicto en Medio Oriente

 

Si vamos a los precios históricos indican una suba que no la veíamos desde el año 2023, recordemos que el 2022 con el conflicto con Ucrania supero ampliamente los valores históricos llegando hasta los 140 dólares por barril. Por otro lado la cotización del petróleo WTI también está en una evolución de precios por el conflicto si bien cotiza por debajo del Brent, este último se ve muy afectado por el costo y cambio de los fletes marítimos en la zona del conflicto, te dejo un gráfico para que los compares.

¿Y ahora en el mercado local que ocurre con los precios?, si bien tuvimos alzas en la cotización del gasoil también sufrimos un descalce afectado por la baja en la cotización del dólar.

Históricamente el precio del gasoil era 1 dólar un litro de combustible, por lo tanto el gran problema que venimos teniendo no solo en el combustible sino en algunos otros insumos es la generación de Pesos con respecto a la liquidación de granos, te dejo otro grafico para que veas lo que ocurrió desde el 2024 a la fecha, esto se ve agravado por la estabilidad en la cotización de la moneda extranjera, si bien es un buen indicador económico, es un mercado donde todo tiene que estabilizarse ves estas variaciones no tradicionales.

Ahora vamos al mercado de Urea, no solo el petróleo se ve afectado, recordemos que Irán es el cuarto productor mas grande de Urea a nivel mundial y además posee una de las reservas mas importantes de gas natural, que es la materia prima fundamental para la producción de Urea.

Otro punto fue el cierre definitivo del estrecho de Ormuz, por el estrecho transita aproximadamente el 40% de la producción de urea a nivel mundial. SI bien los precios que venimos viendo terminado el conflicto o con cuando haya una visión de solución deberán volver a los valores normales.

¿Qué ocurre en el mercado local?, veníamos con un descalce del precio internacional, estando por debajo de la comparativo del promedio histórico y sumando al conflicto la suba tomo una curva de ascenso frenética dejando la cotización a finales de la semana pasada en cercano en promedio a los 710 dólares por tonelada.

Como ya sabemos los insumos son más lentos para corregir precios que los granos, será cuestión de aguardar a que el mercado se acomode, básicamente nadie tomo oferta en estos valores.

Se acerca la planificación de la fina, a tomar cuenta de los insumos y los valores futuros de los granos, esta cuenta la vamos a tener que realizar muchas veces porque esta campaña el problema no solo puede ser el precio de venta, sino los costos, además de si tomaste crédito como te rinde el negocio para saldar esa deuda.

El gran problema es la cantidad de pesos en los costos básicos y la relación que hay con la generación de dólares.

En cuanto al trigo hay un gran repunte de la cotización futura en la posición diciembre que venía ya con valores de 200 dólares por la tonelada, que parecían ser buenos y una mejora sustancial, tanto por el conflicto como por las condiciones de cultivo que llevo a un cierre de casi 215 dólares, son valores excelentes para tomar más allá del costo que vemos en los fertilizantes que seguramente en el momento de aplicación el mercado habrá tomado otra corrección.

Sera cuestión de jugar nuestro propio juego de ajedrez lanzando ventas, tomando coberturas y realizando compras en el momento oportuno para que en cielo solo veamos estrellas y en campo no sean espinas sino una buena cosecha con excelentes márgenes.

 

Fuente: Sergio Juve |  Consultor Granario – Docente de AgroEducación

Noticias Argentinas

Primicias Rurales

Contexto global y efectos de la guerra con Irán

Contexto global y efectos de la guerra con Irán

Presión sobre precios energéticos e insumos
La escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos/Israel está generando subidas significativas en el precio del petróleo y costos energéticos globales, lo que repercute directamente en la producción agrícola, principalmente a través de insumos como fertilizantes basados en gasóleo/nitrógeno y costos de logística. Costos directos e indirectos de producción de alimentos en la Unión Europea 
Buenos Aires, 4 de marzo (PR/26) .-  Impacto en los mercados de fertilizantes: Irán forma parte importante de la exportación de fertilizantes (especialmente urea), y las incertidumbres geopolíticas están empujando precios al alza y riesgos de interrupciones en el suministro, afectando a países importadores.
 Costos de producción agrícola en Argentina: Estudios recientes señalan que la producción de granos en Argentina es más costosa en varios insumos clave que en países competidores como Brasil, especialmente en energía y transporte.
 Riesgos comerciales: Las exportaciones argentinas de granos y otros productos agroindustriales hacia Medio Oriente —más de 10 millones de toneladas el año pasado— podrían verse afectadas si el conflicto complica rutas marítimas o crea incertidumbre comercial. 

Ventajas potenciales para Argentina

1.  Mejores precios relativos de commodities:  El aumento de precios internacionales de granos podría favorecer ingresos por exportaciones, especialmente si se sostiene la demanda global y/o si otros exportadores se ven limitados por la volatilidad logística o aduanera.
2.  Posicionamiento como proveedor alternativo: Ante la incertidumbre comercial con países de Medio Oriente, Argentina puede fortalecer vínculos comerciales con otros compradores netos de granos y aceites vegetales, diversificando destinos y evitando concentraciones de riesgo.
3.  Incentivo a producción local de fertilizantes: La dependencia de fertilizantes importados constituye un riesgo; un contexto de precios altos puede justificar y acelerar inversiones para producir fertilizantes en Sudamérica, beneficiando a Argentina como productor agrícola integrado.

Decisiones estratégicas recomendables para Argentina

A continuación, algunas políticas y decisiones concretas que podrían mejorar nuestra posición en este escenario global:

1. Impulsar industria local de fertilizantes y reducir dependencia

El aumento de precios y riesgos de supply chain muestra la necesidad de:
  • Promover inversión en producción local de urea, amonio y otros fertilizantes (público‑privada o con incentivos fiscales).

  • Fortalecer la seguridad energética para la producción de fertilizantes, por ejemplo mediante acuerdos de suministro de gas natural y desarrollo de energías alternativas más baratas.

  • Integrar políticas que faciliten transferencia tecnológica, infraestructura para almacenamiento y logística interna y regional.

Esto reduciría una enorme vulnerabilidad de nuestros productores agrícolas frente a shocks globales.

2. Reforzar acuerdos comerciales con mercados emergentes

  • La diversificación de destinos comerciales para granos, harinas y aceites puede reducir la dependencia de regiones con riesgo geopolítico (como Medio Oriente).

  • América Latina, Asia y África (además de China e India) pueden ser focos estratégicos para acuerdos de largo plazo y mecanismos de seguro comercial.

3. Participar en iniciativas de integración productiva regional

Argentina puede capitalizar su posición exportadora y complementar a Brasil en sectores donde tenemos ventajas relativas:

  • Cadena de valor de producción agrícola integrada con Brasil y otros productores del Mercosur, potenciando economías de escala.

  • Compartir infraestructura logística, puertos y corredores ferroviarios, reduciendo costos de transporte.

4. Inversiones en productividad agrícola

Los datos indican que producir granos en Argentina es más caro que en varios países de la región por diferencias en insumos clave.
Por ende:

  • Incentivar mejoras tecnológicas en productividad por hectárea.

  • Facilitar acceso a nuevos tractores, digitalización y agricultura de precisión para acortar brechas con Brasil.

5. Estrategias contra volatilidad internacional

Dadas las perturbaciones de mercados globales:

  • Promover políticas de cobertura financiera y seguros de precios para productores, disminuyendo exposición al riesgo de variaciones bruscas.

  • Crear fondos de estabilización de exportaciones para amortiguar impactos en caso de interrupciones repentinas de comercio internacional.

 

Resumen: ¿Qué puede hacer Argentina?

Objetivo estratégico Política recomendada
Reducir dependencia de fertilizantes importados Incentivos para industria local + acuerdos energéticos
Diversificar mercados exportadores Construir nuevos tratados y vínculos en Asia, África y América Latina
Mejorar competitividad frente a Brasil Innovación agrícola, logística y reducción de costos
Gestionar riesgo global Coberturas financieras y mecanismos de estabilización

Conclusión

Aunque el conflicto con Irán genera riesgos—especialmente en precios de energía y suministro de fertilizantes—también presenta una oportunidad estratégica para reposicionar a Argentina a través de políticas industriales, diversificación comercial y mejoras de productividad agrícola.
El país puede aprovechar mejor su rol como exportador de granos, reduciendo vulnerabilidades y construyendo una base más sólida y resiliente en colaboración con socios regionales y nuevos mercados globales.

Primicias Rurales

Fuente: Varias

Se lanza la campaña gruesa 2025/26 en Argentina

Se lanza la campaña gruesa 2025/26 en Argentina

Por Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La comercialización anticipada de maíz duplica la de la campaña anterior. Suben los precios de la soja. Entre política de biocombustibles y expectativas de compras chinas, la soja toca máximos de noviembre del año pasado en Chicago. El trigo, desde junio.

Rosario, sábado 28 febrero (PR/26) — Faltan días para que comience formalmente la campaña comercial de maíz 2025/26 y, con ello, inaugurar la cosecha gruesa en Argentina.

1- Comercialización de granos anticipados en la antesala de la campaña gruesa: la tercer mejor marca para maíz y la segunda peor para soja en la última década.

 

El ritmo de comercialización anticipado por el maíz es el tercero más importante en los registros y prácticamente duplica la cantidad de toneladas comprometidas a esta altura el ciclo anterior.  Son 17,4 Mt las que se comprometieron antes de que comience el mes de marzo; ello es, el 28% de la producción esperada, 10 p.p. más que en la anterior campaña la 2024/25 y por encima del promedio de la última década.

 

 

 

En una dirección completamente opuesta a la del maíz, la comercialización de soja nueva es la segunda más baja en los últimos doce años luego del año de la sequía. Con apenas 5,6 Mt comprometidas el 12% de la producción esperada tiene contrato, 7 p.p. debajo de la media para la década. Es la primera vez que la soja nueva tiene tan poca participación en el total de toneladas comprometidas de forma anticipada de la campaña gruesa, por lo menos en los últimos doce años.

 

Si bien el efecto volumen esperado explica en parte esta dinámica entre patrones de comercialización de soja y maíz, no es el único factor determinante. El efecto precio tiene mucho que decir en este sentido.

 

Por un lado, el nivel de precios del maíz temprano argentino en el mercado internacional es altamente competitivo. Con un FOB promedio de US$ 206 /t, le alcanza para posicionarse como el más atractivo en varios países de África y Asia, ganándole la pulseada a los otros dos orígenes principales en esta época del año, Estados Unidos y Ucrania. Este nivel de competitividad le permite encontrar una salida al maíz en el mercado global, traccionando las compras anticipadas por el sector exportador en el mercado interno.

 

Por el otro lado, la evolución del precio del maíz ha sido favorable en términos relativos desde la siembra hasta la antesala de la cosecha, por lo menos en los planteos tempranos. Durante los meses de septiembre y octubre del año 2025, la cotización del maíz ABR’26 en el mercado de futuros de A3 promediaba los US$ 176/t, cuando actualmente alcanza los US$ 184/t, un aumento del 5% del precio promedio de venta. Al mismo tiempo, los precios por soja mostraron una tendencia bajista desde noviembre que solo se revirtió con las fuertes subas de las últimas tres jornadas, dejando la variación entre puntas prácticamente en cero. Esta dinámica volvió más atractiva la opción de venta del cereal antes que la del poroto.

 

 

 

La cosecha de soja avanza con relativo atraso en Brasil. Siguiendo datos de AgRural, ya se levantó la producción correspondiente al el 30% del área cultivada. Este registro está por detrás del 39% registrado el año pasado a esta altura. En este sentido, el índice de cosecha de la soja brasilera es el más bajo desde la campaña 2021/22, según indica esta fuente. Se expresa que las razones incluyen la siembra tardía, ciclos de cultivo más largos y lluvias durante la cosecha, según el estado o región.

 

Siguiendo a AgRural, en Rio Grande do Sul las lluvias se hicieron presentes la semana pasada y fueron beneficiosas para los cultivos. Sin embargo, la disparidad de su distribución dejó algunas zonas con baja humedad del suelo. Trasnscurriendo una etapa donde algunos cultivos todavía están en desarrollo, esto implica un riesgo para el resultado final de la cosecha, que descansa en que nuevas precipitaciones acoten las pérdidas.

 

Si se mantiene el rezago en la cosecha de soja, la siembra de la safrinha —que se realiza inmediatamente después— también podría demorarse. Si bien los productores aún tienen margen para normalizar el ritmo, los riesgos son concretos.

 

En términos comerciales, un atraso reduciría la ventana de mayor competitividad del maíz brasilero en el mercado internacional. Esto representaría una oportunidad para el maíz tardío argentino, que dispondría de más tiempo con menor presión competitiva, antes del ingreso del maíz estadounidense en octubre.

Desde el punto de vista productivo, una implantación tardía podría trasladar etapas clave del desarrollo a un período climático menos favorable, elevando la exposición a riesgos y potenciales pérdidas de rendimiento.

 

2- El aceite de soja llegó a máximos de septiembre del 2023 en Chicago

 

En Chicago el precio del aceite de soja no ha parado de subir desde diciembre del año pasado y superó los US$ 1.330/t esta misma semana. Esta marca iguala los valores máximos de septiembre del 2023, cuando el mercado de aceites vegetales comenzaba a corregir la inédita escalada que se dio en aceites con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania.

 

El precio de exportación del aceite de soja argentino ha venido copiando la misma tendencia que los contratos de futuros, aunque no con igual intensidad, profundizando las primas negativas a cosecha con respecto al mercado de Chicago. Es que, más allá de la estacional presión de oferta argentina y lógica disparidad entre la plaza norteamericana y los puertos locales, uno de los factores claves que explican el rally es particular de los Estados Unidos.

 

 

 

El consumo de aceite de soja en Estados Unidos está en niveles máximos, traccionando el crushing en las plantas norteamericanas, que en lo que va de la campaña, marcaron récord de procesamiento para cada mes. En el acumulado, ya se procesaron 29,6 Mt de soja, 3 Mt más que el año pasado a esta altura. En su estimación más reciente, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) espera que se procesen 70 Mt de soja en toda la campaña, direccionados por una demanda de biodiesel en máximos y que se espera absorba 6,7 Mt de aceite de soja en la 2025/26, el 49% del total de la producción proyectada. Este dinamismo de la industria aceitera norteamericana le otorga una salida clave a los porotos en el mercado interno, limitando el efecto de pérdida de demanda externa por la guerra arancelaria y sus consecuencias.

 

 

 

La absorción de porotos vía industria de biodiesel en Estados Unidos es una tendencia que lleva varios años, pero que en los últimos dos se ha estado intensificando y las expectativas se mantienen en máximos hacia delante. Esta misma semana la Agencia de Protección Ambiental en Estados Unidos elevó la propuesta de mezcla de biomasa a las autoridades en la Casa Blanca, por lo que se espera que para fines de marzo ya estén autorizados los nuevos niveles.

 

La demanda actual y futura de biodiesel está traccionando los precios del aceite en Chicago, que se enmarca en un escenario global de oferta limitada por óleos vegetales. Para ponerlo en perspectiva, las proyecciones preliminares del USDA Outlook para la campaña 2026/27 son de un aumento en el uso de aceite de soja para biodiesel del 17%, lo que implica la necesidad de procesar 6 Mt más de soja que esta campaña en curso solo para abastecer la demanda de energía.

 

2.1- Trump, aranceles y sube el precio de la soja en Chicago

 

El viernes de la semana pasada, un fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos resolvió anular el esquema de aranceles recíprocos llevado a cabo por el presidente Donald Trump bajo el uso de la IEEPA (Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional). Así, el esqueleto que le funcionó como herramienta de negociación para acuerdos comerciales, incluido aquel con China, dejó de tener validez.

 

En una respuesta inmediata, primero el mismo viernes y luego el sábado, el presidente norteamericano se apalancó en instrumentos de política comercial para imponer aranceles generales del 10% que luego subieron al 15%. Estos podrán ser válidos por tiempo limitado y necesitarán la aprobación del congreso para prorrogarse.

Lejos de caer, el precio de la soja continuó con su tendencia alcista, en una apuesta del mercado por que China cumpla con su promesa de extender las compras de porotos de Estados Unidos.

 

Los fondos especulativos en Chicago vienen incrementando su exposición a contratos de soja y derivados, en parte por una migración de cartera generalizada hacia commodities dado la escalada de incertidumbre global y en parte apostando hacia la absorción de soja norteamericana. En las últimas cuatro semanas los fondos extendieron su posición comprada en soja en 150.000 contratos (que equivalen a unos 20 millones de toneladas), en tanto que se posicionaron netamente comprados en aceites por 41.000 contratos y redujeron significativamente su posición vendida en harina de soja.

 

En este escenario, la soja y la harina de soja en Chicago llegaron a máximos desde noviembre del año pasado. En el mercado FOB, las primas por harina, a diferencia de las de aceite, se revalorizaron achicando la diferencia negativa. Como consecuencia, el precio para embarques desde el Up-River a nueva cosecha subió USD 10/t en un solo día alcanzando máximos para la serie en US$ 345/t, aumentando el poder de compra industrial en el mercado interno y explicando las subas en el término.

 

3- El trigo acompaña el rally de Chicago

 

El precio del trigo en Chicago sostuvo una tendencia alcista que se mantuvo desde mediados de enero. Este rally se agudizó la semana pasada, llegando a tocar los US$ 213/t, un máximo desde junio de 2025. Una serie de fundamentos actuaron en conjunto para dar sustento a precios mayores, destacando el cimbronazo recibido desde el WTI. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán escalaron y empujaron al crudo a su nivel más alto desde agosto de 2025. De este modo, los mercados de commodities descuentan en precios la incertidumbre geopolítica en forma de una prima adicional sobre la cotización.

 

La suba del crudo ejerce influencia sobre el precio del trigo a través de varios canales. Un canal habitual es el ‘financiero’, mediante el cual los fondos incrementan sus tenencias en carteras de commodities, dentro de las que está incluida el cereal.

 

Otro factor que ayudó a sustentar mayores precios es la agresiva toma de coberturas cortas por parte de los fondos especulativos en Chicago, cuya consecuencia es mayores compras de futuros de trigo, añadiendo fortaleza adicional a la presión alcista. La posición neta vendida de los fondos alcanzó un pico de 110.700 contratos en la semana que terminó el 20 de enero, momento a partir del cual comenzó un continuo proceso de recortes a las posiciones cortas, hasta aterrizar en 68.037 contratos -un 38% menos-.

 

 

 

Por último, en un orden más estructural que coyuntural, le dio soporte a la suba la expectativa de balances de oferta más ajustados hacia adelante. En su primera proyección para el ciclo 2026/27, el USDA anticipó la semana pasada una reducción en la oferta total de trigo estadounidense, explicada ante todo por una caída de la producción proyectada en 6,3%.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario – Informativo Semanal