La campaña triguera 2024/25 cerró con números históricos: récord de superficie, rindes excepcionales y una producción sin precedentes que impulsará exportaciones, ingresos de divisas y recaudación fiscal en 2026.
Buenos Aires, sábado 24 enero (PR/26) — La campaña triguera 2024/25 cerró con resultados históricos en Argentina.
Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción nacional de trigo alcanzó las 27,8 millones de toneladas, lo que representa un nuevo récord, con un crecimiento del 49,5 % interanual y un salto del 63 % respecto del promedio de los últimos cinco años.
El volumen obtenido superó en 24,1 % al máximo previo de la serie PAS, consolidando una de las mejores campañas trigueras de las últimas décadas, impulsada por una combinación de mayor superficie sembrada, lluvias oportunas y rindes excepcionales.
Más superficie y mejores rindes
Durante la campaña se implantaron 6,7 millones de hectáreas, un 6,3 % más que en el ciclo anterior, alcanzando nuevamente el máximo histórico de superficie.
Si bien los excesos hídricos en el sur del área agrícola impidieron cumplir con algunos planes iniciales de siembra, la mejora en la oferta de agua en el centro y norte del país permitió compensar esas pérdidas y expandir el área sembrada.
El rinde promedio nacional fue de 43,5 quintales por hectárea, también un récord en la serie PAS. Este valor superó en 25,4 % al máximo anterior, en 43,1 % al rinde de la campaña previa y en 50,5 % al promedio del último quinquenio.
Las regiones que más se destacaron fueron el NEA y el Centro-Norte de Córdoba, con rindes que superaron en más del 90 % el promedio de la última década.
Condición del cultivo: clave del récord
A lo largo del ciclo, las recurrentes lluvias permitieron que el trigo mantuviera una condición Normal a Excelente durante prácticamente toda la campaña, maximizando el potencial productivo.
Al inicio del macollaje, más del 50 % del área se encontraba en buena o excelente condición, proporción que llegó al 88 % durante el llenado de grano, muy por encima de los registros del ciclo anterior.
Impacto económico y exportador
Tras el fuerte incremento productivo, se estima que el aporte económico del complejo triguero crecerá un 35,8 % en 2026, alcanzando los USD 3.900 millones.
En paralelo, las exportaciones de trigo aumentarían un 25,5 %, generando ingresos por USD 3.702 millones, mientras que la recaudación fiscal asociada a la cadena triguera se ubicaría en torno a los USD 946 millones, un 23 % más que el año anterior.
Con estos resultados, el trigo vuelve a posicionarse como uno de los pilares del complejo agroexportador argentino, reafirmando su importancia productiva, económica y fiscal en un contexto de recuperación del sector agrícola.
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, advierte que la sorpresa negativa del informe mensual de oferta y demanda agrícola del USDA presionó fuerte a los mercados, mientras que en Argentina la falta de lluvias en la zona núcleo empieza a sumar incertidumbre, especialmente para la soja.
Rosario, Santa Fe; 20 de enero (PR/26). – La última publicación del informe mensual de oferta y demanda agrícola del USDA generó un fuerte impacto en los mercados agrícolas internacionales, con efectos directos sobre Argentina. El dato más disruptivo llegó desde el maíz: Estados Unidos proyectó una cosecha récord de 432 millones de toneladas, casi 7 millones más de lo que esperaba el mercado, cuando los analistas anticipaban un recorte significativo. La reacción fue inmediata, con una baja abrupta de precios que arrastró al resto de los granos.
“El mercado esperaba un escenario mucho más ajustado y se encontró con una producción récord. Ese desfasaje explica la fuerte caída inicial en Chicago”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. No obstante, señala que, tras el impacto inicial, comenzaron a aparecer fundamentos que podrían aportar sostén a los valores.
Entre ellos, Romano destaca que “a estos precios vuelve a aparecer la demanda, con exportaciones semanales firmes, y además hay riesgos productivos en Sudamérica que el mercado empieza a mirar con más atención”. En Brasil, la siembra tardía de soja pone en duda el desarrollo de la safrinha de maíz, mientras que en Argentina el clima más cálido y seco en algunas regiones comienza a generar señales de alerta.
El escenario local es seguido de cerca por los operadores. Las lluvias vienen esquivando el norte de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sur de Córdoba, afectando la condición de los cultivos. “Si bien los niveles productivos siguen siendo históricamente altos, la falta de agua en el centro del país agrega incertidumbre, especialmente para la soja”, advierte Romano. En el caso del maíz tardío, la situación es más heterogénea: el norte recibió lluvias a tiempo, pero el sur de Córdoba continúa comprometido por la sequía.
En soja, el informe mensual de oferta y demanda agrícola del USDA también dejó un sesgo negativo, aunque con cambios más acotados. Se proyectó una producción algo mayor en Estados Unidos y se redujeron las exportaciones, incorporando el impacto de una menor demanda por parte de China. A esto se suma el inicio temprano de la cosecha en Brasil y la expectativa de una producción nuevamente elevada. “El verdadero problema para la soja es el exceso de oferta global que se está configurando; ese es el principal factor de preocupación hacia adelante”, señala el especialista.
El trigo muestra un comportamiento diferente. Aunque el mercado ya digirió la noticia de una cosecha mundial récord 2025/26, en los actuales niveles de precios comienza a aparecer un mayor interés comprador. “Se están cerrando buenos negocios semana tras semana, lo que podría ponerle un piso al mercado”, explica Romano. En Argentina, la cosecha cerró con un récord histórico de 27,8 millones de toneladas, y tras salir de la presión de cosecha, los precios lograron estabilizarse en valores más razonables.
“La buena noticia para Argentina es que a estos precios somos competitivos en el mercado internacional y las exportaciones vienen muy firmes”, concluye Romano. Sin embargo, aclara que sostener ese ritmo requerirá mantener valores relativamente bajos hasta empalmar con el próximo ciclo.
En síntesis, el golpe inicial a los precios del maíz podría encontrar compensaciones más adelante, pero el foco de atención del mercado —y de Argentina— está puesto en la soja, donde la abundancia de oferta global y la evolución del clima local serán determinantes para el rumbo de los precios en los próximos meses.
La desaceleración de las compras chinas y las excelentes perspectivas productivas en Sudamérica cambian el pulso del mercado agrícola. En Argentina, el buen estado de los cultivos y las proyecciones de cosechas abundantes en soja, maíz y trigo reordenan precios, estrategias comerciales y expectativas para los próximos meses.
Rosario, Santa Fe, viernes 2 enero (PR/26) — El mercado internacional de granos atraviesa un cambio de escenario. El entusiasmo que semanas atrás generaban las compras chinas de soja estadounidense comenzó a diluirse, mientras el foco se traslada nuevamente a Sudamérica, donde el clima acompaña y refuerza las expectativas de una campaña muy voluminosa.
“Las compras chinas avanzan, pero el mercado empieza a dudar de que se llegue a las 12 millones de toneladas comprometidas. Además, muchos de esos embarques se concentran en un período en el que Brasil ya tendrá soja nueva disponible, lo que presiona a la baja los precios del poroto sudamericano, incluida la soja argentina”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Los fondos especulativos reflejan este cambio de humor: tras una posición inicialmente muy comprada en soja, comenzaron a desarmar posiciones, en línea con un mercado que anticipa mayor oferta. En paralelo, las estimaciones privadas vuelven a ubicar la producción sudamericana cerca de 180 millones de toneladas, apoyadas en una normalización del clima tras algunas demoras en la siembra.
Cultivos bien implantados y alto potencial productivo para el país
En el plano local, las lluvias en el norte del país impulsaron con fuerza la siembra, mientras que en el centro y sur los pronósticos algo más secos ponen el foco en un enero clave para definir rindes. Aun así, el estado general de los cultivos es muy favorable.
“Hoy los cultivos en Argentina se ven muy bien. Más allá de algunas dudas climáticas hacia el sur, el nivel de humedad es mayoritariamente óptimo y sostiene expectativas de rindes elevados”, señaló Romano.
En soja, la siembra nacional alcanzó el 75,5% del área, casi 10 puntos por debajo del año pasado, pero en línea con el promedio histórico. El 96% de los lotes presenta condición hídrica óptima, especialmente tras las lluvias en el norte. Los pronósticos mantienen aportes para el centro-norte del país, aunque con menores registros hacia el sur.
“Con una Sudamérica bien abastecida y China comprando con más cautela, el mercado empieza a anticipar un escenario de precios más presionado para la soja, aun cuando la producción argentina muestra un muy buen potencial”, indicó el especialista.
Maíz: demanda firme y una campaña local muy relevante
El maíz muestra una dinámica distinta. Las compras sobre Estados Unidos siguen a muy buen ritmo y, pese a una producción elevada, los precios internacionales resisten gracias a una demanda activa.
En Argentina, la siembra ya cubre el 77,7% del área, con un avance semanal de 8 puntos. Si bien está levemente retrasada frente al año pasado, se ubica 12 puntos por encima del promedio histórico. El 87% del maíz temprano se encuentra en condición excelente o buena y ya transita su período crítico.
“Con la importante superficie de maíz temprano y lluvias que siguen acompañando, podríamos ver una cosecha cercana a las 30 millones de toneladas en esta primera etapa, lo que limita subas externas. Por eso, precios por encima de los 180 dólares resultan muy tentadores para la campaña nueva”, destacó Romano.
Para el maíz tardío, las mejoras en las lluvias del norte del país abren la posibilidad de alcanzar una producción total cercana a 60 millones de toneladas, siempre que el clima continúe acompañando.
Trigo: mucha oferta, precios atractivos y el desafío de la calidad
En trigo, el mercado internacional vuelve a sentir el peso de la oferta. Rusia definió una cuota de exportación de 20 millones de toneladas, el doble que el año pasado, moderando expectativas de una menor área en el próximo ciclo.
En Argentina, la cosecha avanza al 84,3%, con rindes promedio de 42,9 qq/ha, por encima de los promedios históricos. La recolección ya finalizó en el centro y norte del país y avanza hacia el sur, con un flujo de mercadería que se dirige principalmente a los puertos de Bahía Blanca y Necochea.
“Los precios locales en torno a 180/185 dólares por tonelada empiezan a generar interés vendedor. Con una cosecha tan grande y abundante oferta mundial, son valores que resultan interesantes”, afirmó Romano.
Sin embargo, el especialista advirtió sobre un punto clave: la baja calidad del trigo argentino, especialmente por los bajos niveles de proteína. “Esto implica descuentos de entre 5% y 8% en el precio recibido por el productor y obliga al exportador a buscar destinos forrajeros. Aun así, los altos rindes logrados compensan esos descuentos y le dan sustento económico a estos niveles de precios”.
Buenos Aires, domingo 21 diciembre (PR/25) — El último informe del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires confirma un escenario productivo altamente favorable: el trigo alcanza rendimientos récord que elevan la producción nacional a 27,1 millones de toneladas, mientras soja, maíz y girasol muestran una evolución sólida, con perfiles hídricos adecuados y perspectivas alentadoras para el corazón agrícola del país.
Trigo: rindes récord y una producción que sigue escalando
La cosecha de trigo continúa entregando resultados excepcionales en el centro y sur del área agrícola. Según el PAS, los rindes relevados en las principales zonas cosechadas se ubican entre 6 y 11 quintales por hectárea (qq/ha) por encima de los máximos históricos zonales, e incluso hasta 13 qq/ha superiores a la estimación previa realizada por la entidad.
Este desempeño, que ya partía de proyecciones superiores a los promedios históricos, llevó a la Bolsa de Cereales a elevar la producción nacional a 27,1 millones de toneladas, un volumen que consolida al cereal como uno de los grandes protagonistas de la campaña fina y deja abierta la posibilidad de nuevas revisiones alcistas si se mantienen las condiciones actuales.
Soja: avance sostenido y buena condición del cultivo
La siembra de soja alcanza el 67,3 % del área nacional, tras un progreso intersemanal de 8,7 puntos porcentuales. En el norte del área agrícola, las labores comienzan a generalizarse luego de las recientes precipitaciones, con un 11 % de la intención ya implantada.
Del total sembrado, el 92,5 % presenta una condición hídrica Adecuada/Óptima, mientras que el 93 % del cultivo se encuentra en estado Normal/Bueno. En el centro y sur del país, la soja de primera transita su etapa final de implantación, con un 63 % en diferenciación de nudos y un 6,2 % iniciando floración. En tanto, la soja de segunda alcanza un avance del 40,6 %, con el mayor dinamismo concentrado en el Núcleo Norte.
Maíz: firme avance en la ventana tardía
La siembra de maíz con destino a grano mantiene un ritmo sostenido, especialmente desde el centro del área agrícola hacia el sur bonaerense. A nivel nacional, el avance alcanza el 69,5 %, impulsado por el buen desempeño de los núcleos productivos y el sudeste bonaerense.
Del área ya implantada, el 88 % presenta una condición Buena/Excelente, favorecida por una adecuada humedad en los perfiles del suelo. En paralelo, el 21,8 % del maíz temprano atraviesa su período crítico (VT–R1), con una disponibilidad hídrica Adecuada/Óptima en el 93 % de los casos, un dato clave para sostener las expectativas de rinde.
Girasol: rindes firmes en el NEA y buena evolución general
En cuanto al girasol, las precipitaciones recientes en el centro y norte del área agrícola permitieron sostener una condición hídrica Adecuada/Óptima en el 83,3 % del área implantada. El cultivo continúa desarrollándose de manera favorable e inicia la transición a estadios reproductivos en el centro y sur del país, con una condición Normal a Excelente en el 100 % de los lotes relevados.
En el NEA, la recolección avanza lentamente, pero con un dato destacado: los rendimientos continúan superando los 22 qq/ha, consolidando el buen desempeño de la oleaginosa. De mantenerse condiciones climáticas favorables, se espera una aceleración de las labores en los próximos días.
Un impacto agrícola que trasciende la campaña
El escenario que describe el PAS de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires no sólo marca una campaña agrícola de alto rendimiento, sino que refuerza el peso estratégico del sector en la generación de divisas, el abastecimiento interno y la dinámica logística de los próximos meses.
Con un trigo que rompe récords, cultivos de verano bien posicionados y rindes que superan expectativas, el agro parece demostrar su capacidad para traccionar la economía en un contexto donde cada tonelada cuenta.
La campaña triguera 2025/26 sigue sorprendiendo y se encamina a marcar un nuevo hito en la historia agrícola argentina. Según la actualización mensual de la Guía Estratégica para el Agro (GEA–BCR), la producción nacional trepó a 27,7 millones de toneladas, 3,2 Mt más que la estimación previa y un asombroso 37% por encima del ciclo anterior.
Buenos Aires, viernes 12 de diciembre (PR/25) .- La magnitud del salto productivo resulta aún más llamativa considerando que meses atrás el horizonte inicial era de apenas 20 Mt, luego de una sequía severa y un escenario climático incierto. Sin embargo, las lluvias excepcionales de julio y, sobre todo, de agosto, junto con condiciones de llenado casi ideales, permitieron que el cultivo expresara un potencial sin precedentes.
Más área sembrada y rindes extraordinarios
El uso de tecnología satelital permitió ajustar al alza la superficie implantada, que ahora se estima en 7,17 millones de hectáreas, superando el récord histórico de 7,1 M ha alcanzado en 2001/02. La región núcleo aportó 220.000 ha adicionales y Entre Ríos, según datos del SIBER, sumó otras 50.000.
Con el 58% de la cosecha ya completada, los rindes relevados confirman una campaña fuera de lo común:
Casi 60 qq/ha en la región núcleo
42 qq/ha en Entre Ríos
Casi 40 qq/ha en Córdoba
Así, el rinde medio nacional pasó de 37,7 a 41 qq/ha, quebrando también el récord previo de 2010/11 (36,2 qq/ha).
La estimación final de producción contempla además 400.000 ha que no llegarán a cosecharse.
Santa Fe lidera el podio de rindes
La provincia de Santa Fe encabeza el ranking nacional con un rinde promedio de 47,3 qq/ha, seguida por Buenos Aires con 43,2 qq/ha, Entre Ríos con 42 qq/ha, y Córdoba con 39,6 qq/ha. En las cuatro provincias se trata de valores récord.
En Buenos Aires, los resultados de la cebada —que se cosecha antes y funciona como termómetro del trigo— también sorprenden, con rindes que superan los 50 y 60 qq/ha. En zonas del centro-este incluso se esperan lotes trigueros que puedan ubicarse en el rango de 50 a 70 qq/ha, salvo en sectores bajos donde hubo excesos hídricos.
Tecnología y clima: los motores del récord
Tanto técnicos como productores coinciden en que este ciclo combina dos factores determinantes:
Un clima excepcional, con lluvias abundantes durante el invierno y condiciones óptimas de llenado.
Una fuerte inversión en tecnología, especialmente en genética, control sanitario y fertilización, incluyendo refertilizaciones que fueron necesarias tras las pérdidas por lixiviación.
Avance acelerado de la siembra de soja: ya cubre el 64% del área prevista
El buen clima de las últimas dos semanas permitió recuperar ritmo de siembra en la región pampeana, pese a lluvias más erráticas en su porción centro-sur. Con 10,5 millones de hectáreas ya implantadas, la soja alcanza el 64% de avance y supera en 2 puntos porcentuales el ritmo del año pasado. El área objetivo para esta campaña asciende a 16,4 millones de hectáreas.
En zonas como Alberti (Buenos Aires), técnicos locales señalan que el descenso de los excesos hídricos permitió retomar labores de pulverización y siembra. Sin embargo, el retraso de un mes en la soja de primera podría implicar pérdidas cercanas a 1.000 kg/ha.
De mantenerse las condiciones actuales, el horizonte productivo nacional se proyecta en 47 millones de toneladas.
El maíz entra a su etapa crítica con muy buen estado sanitario
Los lotes tempranos de maíz muestran condiciones de muy buenas a excelentes, impulsados por las abundantes lluvias de noviembre, aun bajo el contexto de un “Niña débil”. Ya se implantaron 5,4 millones de hectáreas, equivalentes al 57% de las 9,73 M ha intencionadas.
Si se concretan las previsiones, la producción de maíz alcanzaría 61 millones de toneladas, un volumen inédito para el país. Pese a que algunos productores evalúan cambiar maíz tardío por soja por cuestiones de costos y precios, por ahora la intención de siembra se mantiene en los niveles estimados en noviembre.