El café navega entre récords y tormentas: Brasil produce más, pero el mercado no se relaja

El café navega entre récords y tormentas: Brasil produce más, pero el mercado no se relaja

La cosecha récord de Brasil presiona los precios a la baja, pero la escasez en otros orígenes, el comportamiento cauteloso de los productores y la amenaza de El Niño mantienen al mercado global del café en un equilibrio frágil y volátil.

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, martes 9 de junio (PR/26)–El mercado global del café enfrenta un momento de tensión contradictoria: por un lado, Brasil se encamina hacia una cosecha histórica en 2026/27; por el otro, una serie de factores —climáticos, financieros y geopolíticos— impiden que los precios cedan del todo.

El resultado es un mercado que convive con presión bajista pero sin terminar de ceder.

Así lo revela un análisis reciente de Hedgepoint Global Markets, que traza un panorama donde los fundamentos propios del café se entrecruzan con un entorno macroeconómico cargado de incertidumbre: inflación persistente, tasas de interés elevadas y tensiones geopolíticas que no terminan de disiparse.

 

 

Macro que pesa, café que resiste

 

La economía global no facilita las cosas. Si bien las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán aportaron cierta estabilidad al precio del petróleo, la crisis energética sigue golpeando a las economías.

En Estados Unidos, el IPC y el PCE registraron nuevos aumentos en abril —incluidos los indicadores base—, y la Reserva Federal mantiene las tasas sin señales claras de cuándo aflojará.

Este clima de altos costos financieros impacta directamente en el mercado del café: encarece el financiamiento, complica la reposición de inventarios y genera cautela en todos los eslabones de la cadena.

 

 

 

 

Brasil produce más, pero vende menos

 

Las estimaciones de Hedgepoint ubican la producción brasileña en 75,6 millones de bolsas entre arábica y conilon, un nuevo récord histórico. Sin embargo, la cosecha arrancó con retraso —por la floración tardía de 2025, el volumen inusualmente alto esperado y las lluvias en algunas zonas— y recién debería acelerar después de junio.

Los primeros reportes son alentadores en calidad: granos más grandes y buena calidad de bebida. Pero las evaluaciones definitivas llegarán con la cosecha avanzada.

Lo que sí está claro es que los productores brasileños no están apurados por vender. Las negociaciones se mantienen por debajo de los niveles históricos y los contratos a futuro de la nueva cosecha muestran un ritmo reducido.

La razón es simple: los precios futuros siguen siendo inferiores a los del mercado físico. Esta lógica también se reflejó en las exportaciones, que tuvieron un inicio lento tras la cosecha 2025/26.

 

El real fuerte complica el negocio del productor

 

Un factor adicional pesa sobre el sector: la apreciación del real brasileño en 2026. La moneda opera en niveles más fuertes, lo que reduce los ingresos que reciben los productores por sus exportaciones.

El carry trade y los flujos de inversión extranjera sostienen esta dinámica, y aunque cambios en la política monetaria estadounidense podrían achicar la brecha de tasas, el impacto sobre la rentabilidad exportadora es real y presente.

 

Cuando el mundo produce menos, los diferenciales se sostienen

 

Mientras Brasil se prepara para su cosecha récord, el resto del mundo va en sentido contrario. La mayoría de los productores de arábica están en temporada baja, con stocks reducidos y una postura comercial conservadora.

En Colombia, la menor producción se combina con una moneda local apreciada que desincentiva las exportaciones y mantiene los diferenciales elevados.

En el mercado del robusta, Vietnam atraviesa su temporada baja con oferta limitada, mientras que en Indonesia las lluvias intensas retrasan la cosecha y reducen la disponibilidad global.

Los diferenciales de arábica entre julio y septiembre siguen mostrando un mercado invertido —aunque menos extremo que antes—, lo que encarece la acumulación de stocks en los países de destino.

 

Los fondos se vuelven más cautelosos

 

Los fondos de cobertura, que aún mantienen posiciones largas netas en café, han ido recortando su exposición en los últimos meses.

La expectativa de mayor oferta brasileña en 2026/27 explica buena parte de este movimiento. Al mismo tiempo, el aumento en el número de contratos abiertos sugiere una tendencia moderadamente bajista, aunque las apuestas a la baja dependen de que el escenario de oferta efectivamente se consolide.

 

El Niño asoma y el clima vuelve al centro de la escena

 

Quizás el factor más inquietante es el climático. La NOAA elevó al 82% la probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio, con chances de que persista durante todo el invierno 2026/27 en el hemisferio norte —el verano austral, clave para la próxima campaña.

Laleska Moda, analista de Inteligencia de Mercado en Hedgepoint Global Markets, advierte que, si bien todavía hay incertidumbre sobre la intensidad y el momento pico del fenómeno, El Niño podría afectar la producción global de café en 2026 y 2027, convirtiendo al clima en uno de los principales factores de riesgo para el sector en los próximos ciclos.

 

Un mercado que no termina de definirse

 

El panorama del café global en 2026 es el de un mercado en tensión permanente.

La promesa de una producción récord en Brasil presiona hacia abajo, pero la escasez en otros orígenes, la cautela de los productores, los altos costos financieros y la amenaza climática impiden una caída libre de los precios.

En este equilibrio frágil y cargado de variables, la volatilidad no es la excepción: es la regla. Y quienes participan del mercado —productores, exportadores, fondos, torrefactores— lo saben bien.

 

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Hedgepoint Global Markets

 

 

La soja se recalienta en Argentina y el trigo sigue bajo presión global por la guerra y el clima

La soja se recalienta en Argentina y el trigo sigue bajo presión global por la guerra y el clima

Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, advierte que la tensión en Medio Oriente, las expectativas sobre el informe del USDA y la baja oferta local están generando fuerte volatilidad en los mercados de granos.

 

Rosario, Santa Fe, martes 12 mayo (PR/26) – Los mercados agrícolas atraviesan semanas de alta volatilidad, condicionados tanto por el conflicto geopolítico en Medio Oriente como por factores productivos y comerciales clave.

Mientras el petróleo llegó a rozar los 120 dólares por barril antes de retroceder hacia la zona de 100, los granos alternan movimientos siguiendo de cerca tanto las negociaciones internacionales como los fundamentos propios de cada cultivo.

La atención del mercado está puesta ahora en dos eventos centrales: el informe mundial de oferta y demanda del USDA para la campaña 2026/27 y la cumbre entre Estados Unidos y China prevista para el 14 y 15 de mayo.

“El mercado está mirando simultáneamente dos pantallas: la evolución del conflicto en Medio Oriente y los fundamentos agrícolas. Cualquier novedad puede cambiar rápidamente el humor de los operadores”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

En soja, los analistas esperan que Estados Unidos incremente su producción en 5 millones de toneladas para la nueva campaña, alcanzando 120,9 millones. Sin embargo, los stocks crecerían apenas 1,3 millones de toneladas a nivel mundial gracias a una demanda más firme, especialmente vinculada al biodiesel.

La siembra norteamericana avanza rápidamente (33% implantado), aunque con cierta preocupación por la falta de humedad en los suelos. De todos modos, por ahora el escenario climático no genera alarma.

En paralelo, el mercado sigue atento a la negociación comercial entre Estados Unidos y China, ya que el gigante asiático podría incrementar compras de soja norteamericana en el actual ciclo comercial.

“La reunión entre Estados Unidos y China puede redefinir parte del flujo global de soja. Hoy China sigue concentrando compras en Brasil, pero el mercado todavía espera una mayor participación estadounidense”, explica Romano.

Brasil, mientras tanto, consolida una campaña histórica: la producción ya se estima en 181,6 millones de toneladas y las exportaciones de abril marcaron un récord de 16,75 millones.

En Argentina, la cosecha de soja avanzó con fuerza y ya alcanza el 34,3% del área, aunque todavía permanece cinco puntos retrasada respecto del promedio histórico. Los rindes continúan siendo muy altos y se mantiene la proyección de producción de 48,6 millones de toneladas.

Sin embargo, el comportamiento comercial del productor está sorprendiendo al mercado: pese al avance de cosecha, el ingreso de camiones a puerto quedó muy por debajo de lo esperado. Los picos diarios rondaron los 4.000 camiones, lejos de los 6.000 proyectados.

“Está quedando mucha soja guardada en el campo. El productor está menos vendedor y eso empieza a generar tensión porque la industria llegó a esta etapa con poco stock”, advierte Romano.

Actualmente, sólo el 10% de la producción tiene precio fijado, contra un promedio habitual del 13% para esta época del año.

Los compradores, que esperaban una presión logística mayor para adquirir soja a valores más bajos, se enfrentan ahora a un escenario distinto: menor oferta disponible y necesidad urgente de abastecer la molienda.

“Si esta situación continúa durante las próximas dos semanas de cosecha fuerte, el mercado podría calentarse y obligar a la industria a convalidar precios más agresivos”, agrega Romano.

Maíz: exportaciones firmes y menor producción esperada en EE. UU.

En maíz, el mercado comienza a incorporar expectativas de menor producción estadounidense para la campaña 2026/27. Los privados proyectan una cosecha de 404,5 millones de toneladas, es decir, 27,8 millones menos que el ciclo previo, debido principalmente a menores rindes asociados al mayor costo de fertilización.

También se espera una reducción de stocks: Estados Unidos caería 9 millones de toneladas y el mundo unas 6,3 millones.

Aun así, la siembra norteamericana mantiene un ritmo muy bueno, con el 38% implantado y clima favorable para avanzar, aunque los suelos muestran cierta falta de humedad.

La demanda sigue sólida tanto por exportaciones como por el uso de maíz para etanol, que durante marzo alcanzó 474,4 millones de bushels en Estados Unidos.

En Argentina, la cosecha avanzó al 30%, aunque el foco operativo continúa puesto en soja. Los productores siguen más vendedores de maíz que de soja y eso permitió sostener un fuerte ritmo exportador.

Abril cerró con embarques récord de 4,6 millones de toneladas, muy por encima de las 3,8 millones del año pasado y del promedio histórico de 3 millones.

“Hoy hay cierta descoordinación entre el ingreso de mercadería y los compromisos de embarque. Eso está sosteniendo precios por encima de la capacidad teórica de pago de los compradores”, sostiene Romano.

Además, las ventas con precio fijado ya alcanzan el 30% de la producción, muy por encima del promedio histórico del 26%.

Trigo: el mercado sigue atento a la sequía y a la caída de área global

El trigo continúa mostrando firmeza internacional por la combinación de problemas climáticos y tensión geopolítica. En Estados Unidos, el trigo de invierno presenta apenas un 31% en condición buena a excelente, muy lejos del 51% registrado el año pasado.

La preocupación se concentra especialmente entre mayo y junio, período clave para definir el rendimiento del hemisferio norte, responsable del 70% de las exportaciones mundiales.

Además, la FAO anticipó una caída de las siembras globales para 2026 por la migración hacia cultivos con menor necesidad de fertilizantes nitrogenados.

“El mercado de trigo está muy sensible porque cualquier problema climático puede impactar directamente sobre la oferta exportable mundial”, explica Romano.

En Argentina comenzaron a registrarse ventas anticipadas de trigo 2026/27: ya se comercializó un millón de toneladas con precio, equivalente al 5% de la producción esperada, cuando normalmente a esta altura del año no se supera el 1%.

Al mismo tiempo, las ventas de la cosecha vieja se desaceleraron fuertemente y los productores todavía mantienen unas 10 millones de toneladas sin vender.

“El trigo es probablemente el mercado más volátil de todos. Ya vimos muchas veces cómo las subas fuertes se corrigen rápidamente cuando aparece mayor claridad sobre la producción final”, concluye Romano.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

 

El agronegocio en la era de la incertidumbre: geopolítica, presión fiscal y mercados redefinen las decisiones del productor

El agronegocio en la era de la incertidumbre: geopolítica, presión fiscal y mercados redefinen las decisiones del productor

La clase inaugural del Posgrado en Agronegocios 2026 de AgroEducación dejó un diagnóstico contundente: el negocio agropecuario enfrenta un escenario más complejo, interdependiente y desafiante que nunca.

 

Por Equipo de AgroEducacion

Buenos Aires, martes 21 de abril (PR/26) .- Con más 350 alumnos presenciales y conectados desde distintos puntos del país y del exterior, AgroEducación dio inicio a una nueva edición de su Posgrado en Agronegocios.

La jornada inaugural no fue simplemente académica: fue una síntesis en tiempo real de las tensiones que atraviesan hoy al sector.

Desde el inicio, el tono fue claro. La dinámica del programa —que se extiende hasta diciembre y aborda desde gestión hasta comercialización— busca formar profesionales capaces de tomar decisiones en un contexto donde la volatilidad dejó de ser una excepción para convertirse en regla.

Geopolítica y mercados: un mundo que ya no responde como antes

El primer bloque, protagonizado por Ivo Sarjanovic y Antonio Ochoa, se centró en el contexto internacional, con conexiones desde Europa y Estados Unidos.

El punto de partida fue claro: el mundo atraviesa tensiones geopolíticas relevantes, pero los mercados reaccionan de manera diferente a ciclos anteriores.

Hoy existe una conexión directa con los mercados energéticos.

“No hay forma de entender la formación de precios agrícolas sin entender lo que pasa en el mundo de la energía y los biocombustibles”, remarcó Sarjanovic.

Los números lo reflejan:

  • 25% del maíz estadounidense se destina a biocombustibles
  • 50% del aceite de soja en EE.UU. tiene ese destino
  • 20% de los aceites vegetales globales alimentan esta industria

Sin embargo, este crecimiento tiene una particularidad: depende de decisiones políticas más que económicas.

“La demanda de biocombustibles es, en muchos casos, una demanda mandataria. No es económica, es política”, advirtió el especialista.

La consecuencia directa de este nuevo escenario es una mayor incertidumbre.

Según Antonio Ochoa: “El mayor riesgo hoy es que podemos comprar insumos muy caros y terminar vendiendo granos muy baratos”.

Este diagnóstico refleja una preocupación creciente en el sector: la volatilidad dejó de ser coyuntural y pasó a ser estructural.

Argentina frente al mundo: el peso de los factores internos

El segundo gran bloque, liderado por Carlos Etchepare, trasladó el análisis al plano local.

El eje central fue la presión fiscal y su impacto sobre la rentabilidad.

“Argentina es el único país del mundo con derechos de exportación permanentes”, subrayó Etchepare.

Los datos expuestos son contundentes:

  • Más del 60% de la renta agrícola queda en manos del Estado
  • Desde 2002 se transfirieron más de 210.000 millones de dólares desde el sector
  • El productor enfrenta impuestos independientemente de su rentabilidad

Otro punto central fue el cambio en el comercio global.

Lejos del paradigma de libre mercado, hoy los países priorizan:

  • Seguridad alimentaria
  • Producción local
  • Control estratégico de recursos

“Hoy uno de cada cinco dólares del comercio mundial tiene algún tipo de restricción”, advirtió Etchepare.

En este contexto, acuerdos como el Mercosur–Unión Europea presentan oportunidades, pero también fuertes limitaciones:

Impuestos: de obligación a herramienta estratégica

El análisis tributario, a cargo de Mariano Echegaray, introdujo un cambio de enfoque clave.

“Hoy entender impuestos ya no es una obligación, es una ventaja competitiva”, sostuvo.

Entre los temas abordados:

  • Nuevos regímenes de incentivo a la inversión
  • Beneficios fiscales para PyMEs
  • Cambios en normativa impositiva

El mensaje fue claro: quienes comprendan el sistema tributario podrán mejorar su rentabilidad.

Precio de los granos: decisiones en un escenario incierto

El bloque final, con Sergio Juve y Fernando Vuelta, abordó la variable más sensible: el precio.

Aquí convergen todos los factores analizados:

  • Geopolítica
  • Energía
  • Política local
  • Costos
  • Demanda global

El desafío supera el anticipar precios, sino gestionar escenarios.

Finanzas y economía: el contexto que condiciona todo

El bloque encabezado por Salvador Di Stefano y Diego Palomeque puso foco en la coyuntura macroeconómica.

El diagnóstico fue claro: la economía condiciona cada decisión productiva.

Tipo de cambio, tasas de interés, acceso al crédito y presión fiscal configuran un escenario donde la planificación financiera se vuelve determinante.

Una conclusión transversal: el negocio cambió

La clase inaugural dejó una idea central:

El agronegocio dejó de ser un sistema lineal para convertirse en una red compleja de variables interconectadas.

Hoy, el productor debe actuar como:

  • Analista de mercados
  • Gestor financiero
  • Estratega comercial
  • Administrador de riesgo

 

 

El 2026 se presenta como un año exigente.

“Los márgenes ya no están garantizados”, fue una de las frases que atravesó toda la jornada.

En este contexto, la información, la formación y la capacidad de adaptación serán determinantes.

 

El valor de la comunidad

Más allá de los contenidos, hubo un mensaje que se repitió:

El valor del posgrado no está sólo en los docentes, sino en la comunidad.

“Gran parte del valor está en ustedes, en el intercambio y en compartir experiencias”, se destacó durante el encuentro.

 

Conclusión: decidir en la incertidumbre

El cierre dejó una reflexión que sintetiza el momento del sector:

El productor ya no compite solo por producir más o mejor.
Compite por decidir mejor en un mundo incierto.

Y en ese contexto, como se planteó desde el inicio:

“El margen ya no se encuentra. Se construye”.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Agroeducación

La «Niebla de Guerra» envuelve a los mercados: Mensajes cruzados y se pincha el rebote en Wall Street

La «Niebla de Guerra» envuelve a los mercados: Mensajes cruzados y se pincha el rebote en Wall Street

Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.

 

La volatilidad global volvió a dominar los mercados tras diluirse el optimismo por un posible plan de paz de EE. UU.. Con el petróleo en alza, Wall Street en corrección y tensiones geopolíticas persistentes, los inversores adoptan una postura cautelosa que también impacta en Argentina.

 

Buenos Aires, viernes 27 marzo (PR/26) — La volatilidad regresó con fuerza este jueves. El optimismo generado por el plan de paz de EE. UU. se desvaneció ante la falta de claridad en las negociaciones, provocando que los índices de Nueva York borraran sus ganancias previas mientras el petróleo vuelve a presionar la barrera de los tres dígitos.

El Petróleo vuelve a subir entre amenazas y «regalos» diplomáticos

Tras el respiro del miércoles, el crudo retomó su senda alcista debido a la fragilidad de las conversaciones. El Brent escaló un 4,5% para situarse en USD 102,00, mientras que el WTI subió un 4,6% hasta los USD 94,50.

El «regalo» de Teherán: En un giro extraño, el presidente Trump afirmó que Irán permitió el paso de 10 buques petroleros por el Estrecho de Ormuz como un gesto de buena fe. Sin embargo, el mercado tomó esto con cautela, ya que el paso sigue técnicamente cerrado para el grueso del tráfico comercial.

Presión máxima: Pese a los gestos, Trump advirtió que Irán está «rogando» por un trato y amenazó con «desatar el infierno» si no se llega a un acuerdo definitivo pronto. Esta retórica de «todo o nada» mantiene la prima de riesgo energética en niveles máximos.

Wall Street: El Nasdaq entra en zona de corrección y el «Shock Tech» se profundiza-

Las bolsas de Nueva York sufrieron una jornada de fuertes ventas. El S&P 500 cayó un 1,59% y el Nasdaq un 2,19%, acumulando una caída superior al 10% desde sus máximos, lo que confirma técnicamente una corrección.

Golpe a las Big Tech: Meta (-8,2%) se desplomó tras fallos judiciales adversos en EE. UU., mientras que Microsoft (-1,3%) anunció el congelamiento de contrataciones en áreas clave para cuidar márgenes ante la incertidumbre económica.

Hardware bajo fuego: Las empresas de memoria extendieron el desplome iniciado por el algoritmo «TurboQuant» de Google. Micron (MU) cayó un 6,9% y SanDisk (SNDK) un 10,2%, ante el temor de que la eficiencia de software destruya la demanda de chips físicos.

El Oro vuelve a caer: El metal precioso bajó un 2,6% (USD 4.475/oz). Las señales mixtas sobre la paz y un dólar fuerte (DXY en 99,75) empujan a los inversores de vuelta al efectivo, dejando de lado los activos que no pagan tasa.

Argentina: El Riesgo País refleja la «Niebla de Guerra» global

En el plano local, la apatía regresó tras el breve entusiasmo del miércoles. La falta de definiciones claras en el conflicto internacional pesó sobre los activos soberanos.

Riesgo País en tensión: Tras el leve retroceso de ayer, el índice de JPMorgan volvió a mostrarse presionado, reflejando el sentimiento global de «esperar y ver». Los inversores temen que un conflicto prolongado mantenga el costo del capital alto para los mercados emergentes.

Merval apático: Luego de la suba del 1% del miércoles, el mercado local operó con más cautela. Aunque las energéticas siguen siendo el refugio, el panel líder sintió el impacto de un Wall Street que no encuentra piso y registró una caída en torno a 1% en dólares.

BCRA y el Peso: La única nota de estabilidad sigue siendo la sorpresiva firmeza del peso argentino. Sin embargo, el mercado empieza a preguntarse si el encarecimiento global del dólar no terminará forzando una mayor volatilidad local.

 

Fuente: IOL Inversiones 

Primicias Rurales