Buenos Aires, 10 septiembre (Especial de NA, por Matilde Fierro) — El mercado inmobiliario rural en la Argentina comenzó su reactivación con ofertas acumuladas durante cuatro años, que se volcaron de repente en la Zona Núcleo y en la Pampa Húmeda, en general. .
   En realidad son "decisiones ya tomadas en la época del cepo y que como no podían manejar los dólares, se postergaron y hoy todas juntas vinieron a la venta".
   Así lo indicó en diálogo con NA, Mariano Maurette, presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), en la jornada de actualización sobre el sector realizada este viernes.
   "El mercado está muy ofrecido, está levemente reactivado a valores bajos, prudentes, estables y creemos que esto va a seguir así", manifestó el dirigente.
   Las áreas más buscadas siguen siendo las mejores zonas agrícolas, donde los valores están firmes entre 15 y 16 mil dólares la hectárea, como ocurre en la Zona Núcleo.
   Según Maurette, hoy se "están manejando valores de hasta un 20 a 25 por ciento por debajo de lo que se pide. Se está cerrando en algunos casos más barato".
   "Hubo un intento de subir los precios (de la tierra) cuando arranca el Gobierno de Mauricio Macri, pero al hacerlo, la demanda no avaló esto", dijo.
   Respecto del financiamiento, éste es extra bancario y corre por parte del propietario que, en muchos casos, deja que haya un saldo a abonar en tres años contra una hipoteca a su favor.
   A pesar de estar en un año electoral, las PASO aliviaron en parte la incertidumbre y si "a octubre se mantiene el rumbo por parte del Gobierno y tiene un buen resultado", el mercado inmobiliario rural "se va a reactivar del todo", declaró Maurette.
   Ratificó que la "oferta es alta, está en aumento permanente desde hace un año largo y bueno cuando la demanda se decida, tendrá mucho para elegir".
   Un factor que perjudicó durante el primer semestre del año el desenvolvimiento de la actividad fue el mercado financiero con sus altas rentas, medida en dólares estadounidenses, "demasiado tentador para distraer a los inversores en una actividad cuya renta es baja, su liquidez es relativa a baja y su riesgo está siempre presente", sostuvo un informe de CAIR.
   En tanto los inversores rurales se frenan ante la escasa rentabilidad agrícola, en aquellas zonas alejadas de puertos, dependiente de una infraestructura insuficiente, como es el caso de la línea Belgrano Cargas del cual se han recuperado 150 kilómetros de vías de un total cercano a los 1.300 km.
   Esos son factores, al igual de que no se avizore un proceso de mayor aprovechamiento del sistema hidrovía, que contribuyen a no despertar el interés de invertir en el campo al que hay que hacer producir en la agricultura o la ganadería.
   La situación climática tampoco ayuda: "Lamentablemente en las zonas inundadas no se puede vender, ni alquilar, ni producir nada".
   En tanto, la reactivación es en "la Pampa Húmeda, provincia de Buenos Aires, sur de Entre Ríos y Santa Fe, sudeste de Córdoba, noreste de La Pampa, aunque dentro de ese círculo, hay zonas con problemas de agua", precisó Maurette.
   Mientras que en lo referente a los arrendamientos, la Cámara manifiesta que la búsqueda de campos agrícolas, en aquellas zonas que no han sido afectadas por las inclemencias climáticas, es firme y los valores tienden a mantenerse o con una tendencia a moderadas alzas en las áreas que han tenido rindes excepcionales.
   Respecto del incremento de la actividad en el sector, hay mayor cantidad de consultas, de visitas a los campos con potenciales clientes, una mayor incorporación de ofertas en las carteras de los operadores inmobiliarios rurales.
   La denominada Ley de Tierras "es un obstáculo para el agro, no permite que un fondo de inversión grande venga a invertir 200 millones de dólares en los campos, por ejemplo", enfatizó el presidente de la Cámara.
   Al respecto expresó: "La Constitución dice que si vos venís del país que sea, comprás, tomás mano de obra argentina, podés invertir, y sucede que por la ley (26.737) un extranjero no puede comprar más de mil hectáreas".
   "El mercado inmobiliario rural argentino subsiste porque hay mucha plata nacional y todo lo que fue el blanqueo se va a ir volcando a tierras, todavía no lo vemos, pero va a ir llegando", manifestó a Noticias Argentinas, Maurette con el ánimo renovado.
   La Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales fue constituida en 2011, con el objetivo de ser la asociación de operadores inmobiliarios más importante del país y en la actualidad agrupa a 180 socios, con un 65% del interior.
   Creó el índice INCAIR que mide el nivel de actividad del sector y es un termómetro de las operaciones en los campos del país. 
 
Primicias Rurales
NA