Buenos Aires, 1 de enero (PR/21) .- Las Bolsas de Cereales y de Comercio integrantes de la cadena comercial de cereales y oleaginosos de todo el país expresaron su preocupación por la medida adoptada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación que
implica suspender temporariamente la registración de Declaraciones Juradas de
Venta al Exterior (DJVE) para el producto maíz cuya fecha de inicio de embarque
sea anterior al 1 de marzo de 2021.
Las restricciones a las exportaciones son una política distorsiva, que impide el
normal y transparente funcionamiento de los mercados. En presencia de este tipo
de restricciones, se afecta el proceso de formación de precios y se incrementa la
incertidumbre para la toma de decisiones, dañando los incentivos para producir e
invertir a lo largo de toda la cadena de valor.
La propia experiencia argentina en materia de restricciones a las exportaciones
demuestra que su aplicación desincentiva la siembra y la inversión en tecnología, lo
que deriva en menores volúmenes de producción y resultados contrarios a los
buscados. Por otro lado, poner un límite a las exportaciones es una medida que va
en el sentido opuesto a la necesidad de una economía en crisis y necesitada de
divisas.
Con exportaciones estimadas en 37,5 millones de toneladas para esta campaña, el
cierre del registro en 34,2 millones le hace perder al país 810 millones de dólares
en exportaciones. Además, afecta la credibilidad de Argentina como proveedor
confiable en el mercado internacional, generando dudas y especulaciones entre
nuestros principales clientes. Asimismo, de acuerdo a estimaciones públicas y de
las Bolsas, la situación de la oferta y la demanda de maíz reflejan existencias que
se encuentran muy por encima de las necesidades del mercado doméstico y la
exportación.
Las múltiples formas de intervención explícita o implícita que se han aplicado por
parte del Estado no han conseguido sus objetivos y, por otra parte, han generado
que, en la operatoria diaria, los sectores se encuentren enfrentados entre sí,
resultando en un juego de perder – perder.
Nuestro país ha desarrollado desde hace más de 160 años mercados
institucionalizados tanto de mercadería física como de futuros, en los cuales todos
los sectores de la demanda pueden confluir en iguales condiciones, posibilitando la
formación de precios de manera transparente, mejorando las perspectivas de los
cultivos, sin poner en riesgo el abastecimiento interno ni los precios de los productos
derivados de los mismos.
Buenos Aires, 31 de diciembre de 2020
Bolsa de Cereales de Bahía Blanca
Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Bolsa de Cereales de Córdoba
Bolsa de Cereales de Entre Ríos
Bolsa de Comercio de Chaco
Bolsa de Comercio de Rosario
Bolsa de Comercio de Santa Fe

Primicias Rurales

Fuente: A. Massó